¡hello! awww antes de iniciar el capitulo de hoy les quiero agradecer a todas y todos{talves} que siguen el Fic no saben lo feliz que me hacen que les guste & mas a ciertas personitas que han estado aquii desde el cápitulo uno (: & que me siguen desde mi Mf , & mi Vivi que me recomienda tQm comadre, & en serio las adoro que siguen mis loqueritas. & bueno ahora si los dejo que lean.. y como recomendacio de nuestra linda autora StewLuv este capítulo contiene un poco de violencia asi que si leen bajo su propio riesgo.
» "And Then There's you" pertenece únicamente y exclusivamente a StewLuv.
Capitulo 7. Cansada
BPOV
"¿Le tiene miedo a los gays?"
¿Qué?
"Es raro"
¿Huh? En serio, ¿Qué demonios?
"No es raro, Edward. Todo el mundo le tiene miedo a algo."
Ok, ¿por que están la enfermera de la escuela y Edward… de entre todas las personas… en mis sueños? ¡Y yo no le temo a los gays! De haber estado despierta hubiera rodado mis ojos. Digo debía de estar dormida. Todo lo que vi fue oscuridad, recuerdos fortuitos mezclados con cosas que he hecho en los días pasados mezclados con Beetlejuice.
Sabía que no debía ver esa maldita película… ¡pero eso fue hace varios días! Ya para…
Deje de oír voces y me sentí relajarme. Maldito Beetlejuice y Winona Ryder dejaron mi carcomido cerebro.
Algunas personas dicen recordar cosas mientras duermen y confundirlas con sueños, pero yo no estoy confundida.
Recuerdo.
Algunos recuerdos están oscuros.
Algunos recuerdos son tan malditamente aterradores. Despierto empapada en sudor y con mi ritmo cardiaco hasta el techo.
Pero no todos los recuerdos son oscuros. Eso es sorprendente considerando mi suerte. Supongo que alguien haya arriba quiere darme un respiro de vez en cuando. Le gusta regresarme en sueños a tiempos más felices. Solo me pregunto por que no puede hacerlo mientras estoy despierta…
Yo tenía cinco años y Jake tenía tres.
Estábamos jugando en el lodo. En primer lugar ¿Por qué nos dejaron? No tengo idea. Probablemente Renee estaba probando ser una "mama moderna" dejando que su hija hiciera lo que quisiera. Todavía puedo sentir el sabor del lodo mientras Jacob me alimentaba.
"¡Bella! creo que ya tuviste suficiente pay de lodo por un día jovencita." Mi mama me tomo en sus brazos, sacándome del charco de lodo. Rápidamente me tomo de mi lodosa mano y tomo a Jacob de su mas lodosa mano y nos llevo al baño.
Todavía recuerdo el gentil fregado en mi joven piel y el suave tarareo de mi madre. La expresión de su rostro mientras lavaba mi cabello y el indicio de determinación en sus ojos verdes mientras trataba de quitarme el lodo.
Era cuando a ella le importaba.
Era cuando mi madre me hubiera defendido de los malvados mounstros de lodo… ¿Por qué no lo hizo?... ¿por que no lo hace ahora? ¿Es por que acaso ya no soy una linda niña de cinco años?
Desearía ser pequeña de nuevo.
Eso eran los días.
Antes de que mi madre se volviera una versión mas amargada y depresiva de ella misma y antes de que mis padres decidieran que se odiaban el uno al otro.
Antes de que El le añadiera alcohol a su mal temperamento.
Antes de esa… noche…
"Pobre niña" Oí lejanamente decir a Suzy.
Estoy cansada.
Cansada de ser la pobre niña.
Mi madre seco mis castaños rizos y me enrollo una toalla rosada. Me cogió de la toalla y beso mis mejillas. Le sonreí. No se que hice mal. Sueños locos.
Ahora, mientras estaba parada era casi tan alta como mi madre y completamente vestida. Su sonrisa se desvaneció y ella también. La llame, pero me ignoro. Ahora estaba siendo cargada a través del bosque detrás de la escuela… por Edward.
Sueños raros…
El me sostenía cerca de su pecho y yo podía sentir y oler su cálido pecho.
"Edward maldito tonto. Lo arruinas todo. Lo arruinaste. Quiero regresar a mi primer recuerdo diagonal sueño. Además no quiero que tú me sostengas así. Lo arruinaste. Se suponía que debía se mi Edward. Quería que fuera el pecho de mi Edward el que sintiera contra mi mejilla" murmure y mire arriba hacia el. Esto era totalmente un sueño. Jamás tendría las bolas para mirar a Edward a la cara con el tan cerca de la mía.
El miro abajo hacia mí y me dio esa estúpida deslumbrante, sobre usada sonrisa torcida que… amo.
"Oh Isabella…"
"No me llames así"
"Estas sangrando." Dijo el sonriendo. ¿Qué demonios? ¿Por qué sonríes? Es solo un sueño. Espera… ¿sangre? ¿Es posible desmayarse mientras estas desmayado?
"¿Sangre?"
"Si" respondió.
"Odio la sangre. Odio su color. Odio su asqueroso olor y como se siente correr por mi piel. Como es tan caliente y espesa. Odio como se siente en mis ojos. Odio como mancha mi piel y como se vuelve café. La odio"
"Lo se" dijo bajito.
"Cállate. No, no lo sabes. Nadie lo sabe. Ni siquiera El."
No se por cuanto tiempo Edward me cargo en silencio a través del bosque en un ambiente melancólico. Supongo que arruine el ambiente en mi propio sueño. Sucede…
De repente olí café mezclado con el olor de curitas y oí las ruedas de una silla moviéndose.
Mierda.
Forcé mis ojos a abrirse. Bien trate. Al principio únicamente abrí mis ojos lo suficiente para dejar entrar algo de luz, pero de repente los cerré. Mi cerebro estaba golpeando contra mi cráneo. Puse una mano sobre mi cabeza. ¿Por qué la gente hace eso? ¿Cómo si tu mano hiciera que el dolor se fuera? Estúpido. Nada se lleva el dolor. Suspire y deja caer mi mano a un lado. Sentí una presencia en la habitación. Además, de que podía oírlo moviéndose alrededor. Me voltee a encarar a la presencia y abrí mis ojos.
Tenia que estar soñando.
Un par de ojos verdes me miraban de vuelta. Lo mire fijamente por un momento como si mirarlo por mucho tiempo finalmente me convenciera de que Edward Cullen estaba realmente mirando me a mi. Edward estaba viéndome a mi, con una mirada en su cara que no tenia sentido. Era como si estuviera preocupado o pensativo. Esas palabras no van con Edward. No es el. El es un estúpido y un imbécil. Su mirada hacia mi debería ser una de confusión o desagrado… hasta odio hubiera esperado de el… no esto. No esta mirada de preocupación por mí. Soy la única tonta recostada en esta cama.
Soy la débil.
Cerré mis ojos de nuevo, tallándolos con mi mano buena y suspirando sonoramente. En serio necesitaba despertarme ya. Abrí mis ojos de nuevo y sip… ahí estaba el. Todavía.
— ¿Edward? — mi voz no sonó atractiva, pero no pareció notarlo. Solo me sonrió.
Amo esa sonrisa.
Lo odias ¿recuerdas?
Si. Bueno no, no lo hago, pero si mañana Edward y su perfecta familia se mudaran de Forks, solo digamos, que no lloraría o le rogaría que se quedara.
—Bella…— mientras sus perfectos angelicales labios tallados decían mi nombre fui llevada de nuevo a la realidad.
— ¿Edward? — me senté y de pronto aprendí que esa era una mala idea ya que rápidamente mi cabeza me lo recordó. —Mierda, ¿que... que paso? —golpee mis manos en la cama. Otro mal movimiento. Mi maldita mano ardió y me recordó una de mis muchas debilidades.
¿Estaba dormida en un cuarto con Edward?
Yo hablo en mis sueños. ¿Escucho algo? ¿Qué esta haciendo aquí? No debí verlo a los ojos o ver esa estúpida mirada suya.
Seria mi perdición.
—Te halle en el pasillo y te desmayaste. Te cargue hasta aquí... con la enfermera— dijo Edward bajito. Parecía preocupada— ¿Estas bien? ¿Te sientes mejor? No te veías nada bien. —ignore su comentario sobre no lucir bien y me di cuenta de que Edward si me había cargado. No fue solo un sueño.
— ¿Me cargaste hasta aquí? — estaba avergonzada. En serio debería dejar me mostrar mis debilidades al enemigo. Perdería la batalla. No soy un buen soldado. Ya sabía eso. ¿Que demonios hacia Edward snob/imbécil Cullen todavía aquí? ¿Por qué me cargo? El me hubiera dejado donde me encontró si esta fuera un día normal. Debía dejar de ser patética y continuar alejada de el. Parecía fallar miserablemente en eso.
—Si, me tenías hasta la madre de asustado. —me sonrío de nuevo, probablemente pensando que podía "amigarse" conmigo. ¿Por qué? No lo se y no deseo averiguarlo. El ha pasado los últimos seis años de mi vida escolar asegurándose de que solo existo para el cuando quiere hacer reír a sus amigos con bromas. Yo, siendo el centro de esos bromas, claro que se que el existe. Así que me mantengo lejos de el. Me mantendré lejos de el. Mire hacia mi regazo tratando de evitar verlo.
—Oh…— dije simplemente. No quería darle espacio o el impulso a pensar que yo estaba bien con el y que ahora éramos mejores amigos para siempre.
No.
Mi determinación a mantener distancia de Edward parecía funcionar ya que su sonrisa se desvaneció con mi frialdad e indiferencia. Parecía frustrado. Lo siento Ed, deslumbras a todas las chicas y es posible que a veces me deslumbres a mi, pero no confío en ti. Soy débil, pero no estúpida.
Además de estar totalmente avergonzada de lo que me llevo a estar en la pequeña oficina de la enfermera, ahora estaba hasta la mierda. Note la camisa de Edward manchada con mi sangre. Podía sentir el calor de la vergüenza detrás de mis oídos y mi corazón empezó a golpear contra mi pecho.
A Edward no le gustara que haya arruinado su camisa, que probablemente valiera más que toda mi ropa junta, y que seguramente pidiera que pagara por ella. No tengo nada de dinero… ¡El apenas y me dinero para comer! ¡Estoy hasta la mierda! Pelee contra mis lágrimas de frustración. No puedo llorar ahora.
—Lo siento. — me atore al ver la mancha de Edward.
— ¿Por que te estas disculpando? — arrugo sus cejas en confusión y luego siguió mi mirada hacia la mancha. Sus ojos se abrieron y su boca se abrió un poco. Pestañeo rápidamente un par de veces.
Por favor no grites… por favor no te enojes…
Podía sentir mi corazón acelerarse.
—Lo siento arruine tu camisa. Yo solo... yo um... uh... soy tan estúpida. — ¡maldita sea yo! Mire hacia abajo, lista para oírlo. Lista para soportarlo… estoy llena de mierda. Nunca estoy lista para soportarlo.
Pero lo hare.
—Bella no te preocupes es solo una camisa. Realmente no me importa si me importara hubiera notado antes la mancha. Y apenas y la noto. Ahora, yo soy jodidamente estúpido ¿Como es que no note la gigantesca mancha en mi camisa? — el rió y extrañamente calmo mi miedo un poco, pero al mismo tiempo me preocupo. ¿Qué demonios? ¡Esto no es normal! Desearía que simplemente me gritara y me exigiera algún tipo de reembolso, para que pudiéramos olvidarnos de esto.
No dije nada. Creo que todavía estaba esperando que explotara y me gritara.
Me pregunto si las venas y arterias en el cuello de Edward se saltan cuando esta enojado o si escupe saliva o si le tira cosas al azar a la persona con la que esta enojada. Me pregunto si tiene manos ásperas o si su agarre será apretado y doloroso. Me pregunto si el golpea fuerte. Ruego a Dios que no…
Por favor… no como EL.
— ¿Donde están mis lentes?— pregunte cuando note que no podía leer el poster que estaba viendo. Soy tan idiota. Apenas y notaba que no podía ver. Entrecerré los ojos para buscarlos por el cuarto. ¡Como si eso alguna ves funcionara! La razón pareció golpear a Edward y rápidamente se levanto y agarro algo de una mesita cercana y me lo paso a mí.
—Aquí, espero que estén bien— dijo el y me dio mis lentes. Estaban bien, solo un poco manchados de donde toque los vidrios. Los limpie con mi camisa. Estaba demasiado tímida de tener a Edward a mi lado como para limpiarlos primero con mi aliento. Así que no lo hice. Oí decir que la gente piensa que es asqueroso. ¡Solo que me gusta ver! Muchísimas gracias. Pero por alguna razón no podía dejar que Edward pensara que soy asquerosa.
Me los puse, pero seguí con la cabeza gacha. Desde la esquina de mi ojo, todavía podía ver la mancha en la camisa de Edward.
—De nuevo, lamento lo de tu camisa. Te la pagare. No se como, pero lo hare.
—Bella en serio deja de disculparte ¡por una jodida camisa! ¡Estaré bien! —Edward grito. Y cuando su voz alcanzo ese tono alto instintivamente mi cuerpo salto. Era como si estuviera entrenado para saber lo que significa que alguien grite de la nada y tan alto. Estaba listo para el para soportar el dolor.
Salte y encogí tan bruscamente que la cama debajo de mi se movió. Podía sentir mi cuerpo temblar un poco y se volvió tan difícil respirar que mis pulmones ardían. Mi piel estaba caliente y roja y mi boca estaba seca.
Estoy cansada de sentirme así.
Cansada de sentir mi cuerpo estremecerse violentamente a cualquier movimiento repentino o cualquier movimiento. A veces duele.
Duele todo el tiempo.
Cansada de siempre estar pendiente, por si acaso dije o hice algo que a El no le guste.
Cansada de estarme cuidando la espalda.
Estoy cansada.
Podía sentir a Edward mirándome. El no iba a golpearme. Por supuesto que no.
¡Solo eres un desastre paranoico!
Mordí mi labio inferior. Probablemente asuste a Edward. Tal vez ahora el se mantenga alejado de mi viendo lo fenómeno que soy. Espero.
—Yo estoy... uh... um... lo siento. Yo... yo tengo que ir a clases— dije y gentilmente el puso una mano bajo me brazo para ayudarme. Lo deje y no brinque, por que una chica normal lo dejaría. Una chica normal le sonreiría y le agradecería. Una chica normal no se asustaría por este simple gesto amable. No reaccione así antes cuando me agarro para que no golpeara el piso, por que deje caer mis defensas, pero ahora estoy lista. Ven… no soy normal. Podía sentir si tibia mano bajo mi codo. Podía sentir un escalofrío en mi columna. Mordí más fuerte mi labio. Si el me agarra del brazo un poco mas arriba creo que hare sangrar mi labio. Su mano en mi codo causo un raro cosquilleo que hizo que mi mano herida doliera.
Mas sangre no es bueno.
El me soltó el brazo y silenciosamente tome un respiro, no queriendo asustarlo más de lo que ya lo había hecho. —Gracias— dije bajito esperando que el me haya escuchado. Hice lo mejor que pude para evitar mirarlo.
—No hay problema Bella— dijo el y me dirigí a la puerta. En mi camino al pasillo me voltee a ver si todavía seguía mirándome y lo estaba haciendo. Rápidamente mire a otro lado. Camine hacia mi siguiente clase. Buscando por un reloj para ver a que periodo debería dirigirme. No tenía idea de que hora era. Podía sentir a Edward mirándome como si fuera un fenómeno de circo. Estoy segura que el y su "montón" de perfectos amigos usaran esto contra mi algún día.
Mi siguiente clase era Arte. Afortunadamente mi estúpida herida le paso a mi inservible mano izquierda y no a mi mano para dibujar.
Arte es mi casa.
Aunque odio a la clase y a la gente en ella, Arte es la única cosa que se como hacer.
Me siento en la parte posterior de la clase y no soy molestada por el Sr. Freeman, como en mis otras clases de dibujo. Aunque algunas veces esta de mal humor y se queja de que al distrito escolar "le importa un cacahuate" su programa de Arte, aun así me agrada mas que mis otros profesores. Si, yo le robe un cuchillo de tallado y caros lápices profesionales de dibujo, pero estoy segura que si supiera el porque, no le importaría. El me animaría… creo.
Mientras soporto inmaduros, idiotas de mente estrecha que se ríen de dibujos de personas desnudas y juzgan pinturas que no son "bonitas" o que "no tienen sentido", nadie me molesta. Alice Cullen se sienta con Ángela Webber al otro lado del salón de clase, así que no soy molestada por su presencia.
Nadie me pregunto que me paso en la mano o por que llegue tarde. Olvide pedir mi pase y no iba a correr el riesgo de regresar y toparme de nuevo con Edward, asi que solo le dije al Sr. Freeman que se me hizo tarde del almuerzo. El asintió y no dijo nada. Mientras volvía a mi lugar, atrape a Alice mirándome.
¿Que esta mal con los Cullen y las miradas? Aunque la mirada de Alice es mas suave y amigable, no quiero que me mire. No quiero que me vea, punto. Quiero que ella y sus estúpidos hermanos me dejen en paz. Ella se volteo a seguir hablando con Ángela, quien nunca me ha hablado, como todos los demás. Fui hacia mi escritorio y dibuje toda la clase. Con una pluma dibuje en mi vendaje. Me pregunto si cuando oí la voz de Suzy en mis sueños era realmente ella. ¿De que estaba hablando con Edward?
Probablemente acerca de lo patética que eres Swan.
Mentalmente me insulte a mi voz interior y seguí dibujando. Cuando la clase termino agarre mis cosas y antes de que pudiera salir por la puerta el Sr. Freeman me detuvo.
—Oh Bella, ¿podrías venir a mi escritorio por un momento? — el Sr. Freeman se esforzaba demasiado en ser el profesor buena onda. Era el único que aceptaba que prefería que me llamaran Bella. Y le agradecía eso.
Odio Isabella.
Camine haca su escritorio y el me sonrió. El tomo un listón azul de su escritorio y me lo dio.
— ¿Que es esto? — pregunte, duh un listón.
—Pensé que una artista como tu, reconocería un listón cuando lo ve— dijo el sonriendo y pelee con la urgencia de rodar los ojos. —Es un premio.
— ¿Un premio?
— ¡Si! espero que no te molestes Bella, pero me tome la libertad de meter uno de tus dibujos al Concurso de la Celebración de Arte Joven en el museo de Port Ángeles— dijo el todo orgulloso de si mismo.
Debería estar furiosa. Molesta. Esa mierda es mía. Pero luego fue muy amable de su parte el pensar que uno de mis dibujos fuera lo suficientemente bueno para ganar. Yo solo miraba el listón como si fuera algo extraño. Me refiero a que supongo que debería estar feliz; decía Bella Swan Primer Lugar: Dibujo a Lápiz. El Sr. Freeman rio.
—Si todavía no lo captas Bella, tu ganaste, venia con una placa pero...
¿Una placa? Ahora estaba en shock ¡Por el amor de Dios solo era un dibujo a lápiz! El rio de nuevo.
—Si, pero están alistando esa para la muestra de arte que van a tener en dos meses. ¿Vas a ir a aceptarla en persona, verdad?
Bueno, Padre no me dejaría ni siquiera si es por una buena razón... pero si le hace feliz...
— ¡Si! Definitivamente... — me las arregle para decir. Por supuesto estaba mintiendo, pero no quería oír su replica sobre que seria algo bueno para mi y malo si no iba. Seguía mirando el maldito listón. No podía evitarlo, pero estaba orgullosa. — Nunca había ganado nada— dije y el solo sonrió.
—Bueno esto es el inicio—dijo el y yo lo mire confundida. El tomo de su escritorio algo que parecía como panfletos.
—Los jueces me dieron esto para ti— dijo el y gentilmente los tome de sus manos manchadas de tinta. El siempre tenía las manos con algo de tinta.
Un verdadero artista… supongo.
Mi boca cayó ligeramente abierta y pelee contra mis lágrimas.
¿Por qué quiero llorar? Soy tan patética. No es como si Padre me fuera a dejar aplicar.
— ¿Son escuelas de arte? — pregunte y el sonrió de nuevo.
—Si, Bella. El panel de jueces consistían en unos cuantos directores de escuelas de arte de las costas este y oeste, y se aseguraron de que te entregara estos. ¡Ellos quieren que vayas a sus Universidades, Bella! ¡Ellos tienen todas estas becas a las que puedes aplicar, Bella! —no pude evitar, sentir el calido entusiasmo del Sr. Freeman. ¿En realidad creía que era lo suficientemente buena? ¿esos estrafalarios artistas pensaban lo mismo?
EL no pensara que eres lo suficientemente buena. El no piensa que eres lo suficientemente buena.
—Um… yo… no se que decir. Me refiero a que ni siquiera lo había pensado…
—No digas esas horribles palabras ¡por supuesto que estabas pensando sobre tu Universidad! Bella, tu eres mejor que este maldito pueblo de mierda— sus maldiciones me tomaron por sorpresa, pero yo seguía mirando el panfleto, — ¡Mierda, tu eres mas talentosa en esto de lo que yo soy! No desperdicies esta oportunidad. Pero si te diré algo. Estaba tus calificaciones en otras clases. Bella, en esas escuelas aman a los buenos artistas, pero también quieren que seas buena en las otras materias aburridas también. Por favor… el año escolar esta a unos meses de terminar, y tu tienes un promedio de "C", ahora yo se que en esas clases al menos lo puedes subir a una "B" ¡Por favor Bella, se que puedes hacerlo!
Escondí los panfletos dentro de mi cuaderno y me fui hacia mi siguiente clase sintiéndome un poco mas "positiva". Era raro. Es como si una nube gris siempre me siguiera y ahora aquí estoy pensando que realmente tengo la oportunidad de hacer algo conmigo misma.
Mama me apoyaría, pero lloraría por ello. No quiero verla llorar o sentirse mal consigo misma. Ella siempre habla de la escuela o "de lo que pudo haber sido", estoy cansada de eso.
Padre no me dejaría ir. Ni siquiera me deja conseguirme un trabajo. Ciertamente no puedo decirle. Probablemente se enojaría tanto de mi osadía que el…
Me estremezco de solo pensarlo.
No tengo ningún amigo con quien compartir mi entusiasmo. El entusiasmo es justo como la tristeza, si no la compartes con alguien, te comerá viva.
Durante mi siguiente clase tuvimos un sustituto, que puso una película para nosotros. Decidí hacer mi tarea de Ingles. Estaba oscuro, por que las luces estaban apagadas, pero me servía bien la luz de la pantalla de la TV. No me estaba yendo bien en Ingles. Si iba a mejorar en las materias aburridas, bien podría empezar ahora. Tal ves si consigo puras "A's" me den alguna clase de beca o algo que me ayuda a pagar la escuela y pensión. De esa manera no tendría que pedirle a Padre que me dejara ir. Podría hacerlo sola…
El pensamiento de ir a la soleada California, lejos de este pueblo y de todos me hace sonreír. No me había reído de mi misma en mucho tiempo.
Nadie te pondría apodos, o te amenazaría. Nadie te asustaría por que nadie te conocería, serias nueva.
Le pedí a mi siguiente profesor, mis asignaciones atrasadas, ella dijo algo acerca "como que ya era hora" y que estaba "emocionada". No podía creer toda la mierda en la que iba atrasada. Tenía un montón de tarea. Me pase toda la tarde en unos trabajos que tenía que hacer. Ni siquiera me di cuenta que la clase término y que ya iba tarde para Ingles.
Mientras iba para mi casillero, el pasillo empezó a vaciarse y de repente me halle sola. Abrí mi casillero y empecé a tomar mis cosas para Ingles. Cuando sentí y escuche pasas acercarse a mí.
Eran tacones altos.
—Así que Jessica, Rose y yo estamos en problemas con nuestros padres ¿puede creer esa mierda? — dijo Tanya a mi derecha… cerca de mi… tan cerca que podía oler su caro perfume de menta. Tanya apoyo su cabeza contra el casillero que estaba a mi lado. Sentí el calor de otro cuerpo a mi izquierda.
— ¿En serio Tanya? ¿Por qué? — pregunto Jessica con fingida sorpresa y se apoyo en el casillero am i izquierda. Ella reventó su goma de mascar y yo salte un poco, soltaron unas risitas.
Me congele, mire hacia mi casillero sin atreverme a verlas.
—Una…— Tanya acerco su cara a mi oído… mi corazón empezó a acelerarse y podía empezar a sentir un sudor frío. — Una perraaaaaaaaaaaaaa…— Tanya extendió la "a" y podía sentir su frio aliento a menta en mi oído. Me estremecí. Retuve mi aliento. No respire. Mis manos sudorosas. Mi piel caliente y el pulso en mi garganta.
¡Haz algo! ¡Diles que se jodan, Swan!
No puedo, mi boca esta seca y mi inútil cuerpo no se mueve. Sabe que esta en problemas, mi cuerpo y mi mente hacen lo que hacen todas las veces que esto pasa. Lo que siempre hacen cuando se sienten amenazados… se cierran. Hacen como si no estuviéramos en este desastre. Pretenden que no duele. Pero si duele…cada vez.
—Una pequeña perra nos delato
— ¿Quién es la perra?
—Ya veras cuando Rose vuelva ¡no quiero arruinar la diversión de Rose! Pero… espero…— Tanya recorrió con un dedo mi brazo y me quede quieta. Por dentro estaba temblando, tratando de aguantar. No puedo dejar que lo noten. Podía sentir las vibraciones de miedo atravesar mi cuerpo y golpear mi corazón. Es doloroso.
—Espero que cuide su espalda… como que me siento mal por ella… pero de nuevo, ella nos delato… así que se lo merece…— Tanya reventó ruidosamente su goma de mascar —hasta que Rose vuelva, ¡espero que la pequeña perra disfrute de su patética vida!— azoto la puerta de mi casillero y me golpeo con su hombro, contuve un jadeo. Para evitar golpear el casillero puse mis manos enfrente de mi. Pestañee mientras mi mano herida golpeaba el casillero de metal. Jessica y Tanya se rieron y se fueron. No me moví hasta que deje de escuchar sus tacones. Con manos temblorosas reabrí mi casillero, tome mis cuadernos de Ingles y mi libro de dibujos.
Me detuve en el baño y lave de mi cara todo ese estúpido miedo. Edward estaba en mi clase siguiente. No puedo dejar que vea siendo débil.
Llegue tarde a clase arruinando mi plan de empezar de nuevo en Ingles hoy. Al menos hice mi tarea. La Sra. Morris me hizo saber que era bienvenida con un comentario sarcástico. Las cosas solo siguieron poniéndose peor. Además de tener que sentarme enfrente de Edward, quien seguía sonriéndome. Ahora estaba en en un proyecto grupal con el y Ángela, la amiga de su hermana. Alguien en serio quiere volverme suicida.
Edward me ayudo a mover mi escritorio para encarar al de Ángela. No pensé nada sobre eso. El solo quería terminar el proyecto. Le agradecí y desee que la clase se pasara volando.
El proyecto era ridículo y no había necesidad de hacerlo en grupo. Odio a los profesores que hacen proyectos grupales ¿No saben que siempre me dejan fuera y que luego tengo que soportar chicos que no quieren en sus grupos por que no soy su amiga? Lo hacen todo y luego no me dan crédito por que no me incluyeron en nada o hacen que yo haga todo.
Odio a la Sra. Morris.
No dije nada el encuentro con la banda de zorras apago mis esperanzas y entusiasmo… ya tratare mañana.
¡Joder Swan!
Mi voz interior es una mujer sin sujetador, una basura blanca que fuma cigarros baratos y maldice como si fuera vomito saliendo de su boca. No es muy atractiva.
Ángela empezó a hablar y yo escuche su argumento sobre a quien culpar por el trágico fin de Romeo y Julieta. Ángela tenia la típica respuesta, no la culpo, Mercucio era un dolor en el trasero, pero tengo un cariño especial hacia el.
Edward no lucía sorprendido por su respuesta. Quería sonreír por la mirada en su rostro, pero me mantuve callada.
El culpo a Teobaldo y a Romeo ¿Quién culpa a Romeo? Uso algunas malas palabras entre todas las palabras que dijo, para hacer valer su argumento. No estoy segura de que Shakespeare haya tenido en mente las palabras "pinche idiota" o "marica" para describir a sus personajes, pero ¿Qué se yo?
Después de que Edward terminara su argumento, ambos se quedaron en silencio. Sabía que tenia que decir algo. Así que solo dije lo que pasaba por mi cabeza. Por que amo y odio Romeo y Julieta. Realmente balbucee. Después de que termine, me sentí avergonzada. Soy una idiota. Siempre tengo que ponerme toda "política", sobre alguna tontería. ¿Por qué no puedo simplemente dar una respuesta normal? Debería haber culpado a la enfermera… esa traidora… pero eso no era lo que pensaba…
El grupo quedo en silencio de nuevo. Mire hacia Edward, quien únicamente me estaba viendo a mi. No estaba segura que significaba esa mirada en su cara. Probablemente esta horrorizado, hable demasiado.
—Bueno… um… uh… yo… eso es lo que yo creo. —dije. Quería palmearme a mi misma, por que obviamente eso era lo que estaba pensando si no, no lo hubiera dicho.
—Eso estuvo… bien. —dijo Ángela.
— ¿Bien? Eso fue jodidamente increíble. Voto por Bella— dijo Edward emocionado con una estúpida sonrisa en su cara. Estaba aliviada, sorprendida y orgullosa. Todos esos sentimientos dentro de mi al mismo tiempo no eran seguros, pero no podía evitarlo.
—Um… en… en… ¿en serio? — mi voz se quebró. Me traiciono.
—Si Isabella, eso fue realmente bueno y yo creo que deberíamos… o tu deberías obtener puntos por pensar algo diferente. Voto por Isabella. — dijo Ángela amablemente y me sonrió. Le sonreí, pero se volteo antes de que pudiera verme. Mire hacia abajo a mis libros, sintiéndome un poco abrumada. Realmente es tonto. Por una vez hago algo que parece ser algo bueno y me siento sobre realizada. Soy patética.
Era raro sentirse parte de un grupo, así que permanecí callada el resto de la clase. Edward se esforzó bastante para incluirme en el proyecto. Lo aprecie y silenciosamente se lo agradecí, aunque no confiaba en sus intensiones. No confiaba en el. Punto.
La clase finalmente termino, recordándome a Tanya y a su banda de zorras. Espero que no estén esperándome. Tendré que correr a través del pasillo. Una repentina tensión y stress vino sobre mi. No quería toparme con ellas. Me apresure a salir de clases, esquivando gente a través del atestado pasillo. Hice mi misión el salir de la escuela lo más rápido posible.
— ¡Bella! — oí a alguien gritar. No me arriesgue a mirar atrás. Probablemente eran Tanya o Jessica o tal vez hasta Lauren.
Camine más rápido, intentando salir de la escuela. Pero soy 1.62m con piernas cortas, que no me llevaran a ningún lado, cuando todos los demás son mas altos que yo. Casi podía sentir a Tanya y sus 1.72m corriendo tras de mi.
— ¡Bella! — oí de nuevo. — ¡Bella! — para la tercera ves me di cuenta de que era Edward.
¿Que quiere? No puedo parar. Vi a una chica rubia pasar a mi lado. Unos cuantos chicos empezaron a gritar y reírse sonoramente lo que me puso nerviosa.
— ¡Hey Bella! — apenas podía oír mi nombre con las ruidosas risas y gritos. Ya casi estaba en las puertas. Me recorrió un sentimiento de alivio. Pero antes de que si quiera pudiera alcanzar las puertas, alguien me agarro del brazo. Sentía su larga mano envolver mi brazo. La persona jalo mi brazo fuerte… tan fuerte que dolió y quemo hasta el fondo, mientras el musculo era jalado reconocí la sensación y el cosquilleo del dolor.
Por favor… no. No de nuevo. Me hace recordar… odio recordar. Recuerdo cada moretón y como me hizo todos y cada uno de ellos. Puedo oír a mi madre llorando. Llora por ella y por mi… no hace nada mientras me lastimo. Puedo sentir su saliva mientras me grita y sus ásperas manos…
Me jalo del brazo tan fuerte contra su pecho… como EL me jala. Deje caer mis libros al suelo.
Jadee al dolor y al repentino contacto contra el fuerte pecho de esta persona.
Lo odio.
Duele.
Odio el dolor.
Lo siento todo el tiempo.
¿Cómo se atreve?
Una oleada de ira, puro odio e irritación corrió por mi cuerpo y violentamente me sacudió. Casi me rompo. Me aleje y voltee a ver a Edward mirándome… asustado.
—Lo siento yo…— no quería seguir oyendo mas de sus mierdas. Estaba tan jodidamente enojada que podía sentirme temblar y mi piel se puso roja. No me gusta ser tocada o empujada. EL lo hace cada ves que no esta de buen humor ¡Estoy cansada de eso! ¿Por que Edward tuvo que jalarme? ¿Quién carajos se cree que es? ¿Por que no pueden dejarme en paz?
— ¡No me toques! — grite causando que las personas que pasaban se detuvieran. Los ignore. Podía sentir mis ojos llenarse de agua. ¡UGH! Ni siquiera puedo pelear sin sentir mi maldita debilidad— ¡no vuelvas a jalarme de ese modo de nuevo! No me toques. Nunca me toques… — se estremeció. ¿Hice que Edward se estremeciera? No me sentí mal. Algo pequeño dentro de mi, me vitoreo. Era muy pequeño. Y ese pequeño sentimiento se fue.
— Bella… lo siento— dijo Edward sonando honesto y estaba apunto de tocarme los hombros, me quite rudamente haciéndolo abrir sus ojos en sorpresa y un poco de… miedo atravesó su rostro.
Ahora joder ¿quieres hacer algo?
— ¡Solo mantén tus manos lejos de mi! ¡Que parte de 'tus manos lejos de mi' no entiendes! ¡Por favor Edward! — empecé a sentir culpa. Todavía seguía agrediéndolo, pero me di cuenta que me esta desquitando con Edward. Tanya y sus estúpidas amigas, EL, y mi miedo a Edward Cullen finalmente explotaron. Edward no había hecho nada malo… soy tan estúpida.
Mire a mí alrededor y note que todos nos estaban viendo en silencio, esperando a que tuviera mi siguiente ataque de locura. Sentí un destello de vergüenza atravesarme y mis lagrimas finalmente cayeron por mis mejillas. Necesitaba salir de aquí.
Rápidamente recogí mis cosas del piso y me pare viendo a los zapatos de Edward.
—Yo lo… yo uh… um lo siento. — lo decía en serio. Puede que no sea Team Edward, pero el no merece mis paranoicos arranques. El no se merece el ser asustado por mi loca yo.
Rápidamente me voltee y me dirigí hacia las puertas, empujándome a través de la multitud. No era tan difícil ya que todos se quitaban de mi camino, probablemente pensando que la locura es contagiosa.
Corrí a mi camioneta y rápidamente la encendí y no perdí ni un segundo mas en el estacionamiento.
Contuve mis lágrimas de camino a casa. No me permitiré ni siquiera a mi misma el lujo de llorar… el lujo de desahogarme. No puse música de nuevo y me dirigí a casa.
Estoy loca… lo se…
Estar en términos con tu propia locura no es emocionante. Es tan decepcionante. Es como si hubieras estado equivocada y te das cuenta que has sido una tonta toda tu vida. Te has engañado a ti misma lo que es peor que alguien te engañe a ti.
No estoy bien de mi mente.
Se eso. Pero de algún modo no puedo evitarlo. No puedo evitar la forma en la que soy y estoy cansada de eso.
Desearía ser alguien más. Desearía poder deshacerme de este cuerpo golpeado y débil y de su igualmente golpeada mente. Quiero ser alguien mas, alguien que no esta asustado. Odio tener la guardia alta todo el tiempo. Es agotador y no creo que maltratado cuerpo pueda soportarlo más.
No tengo ni idea de como llegue a casa o como es que no choque. Ni siquiera le estaba prestando atención hacia donde me dirigía. Mientras mi mente vagaba y se ahogaba en la realización de que estoy loca, mis manos guiaban el camino a casa.
Instintivamente suspire de alivio cuando vi que la camioneta azul de mi madre y la patrulla de policía de mi padre no estaban en el estacionamiento. Después que sacudí mis pies en el tapete frente a mi puerta, camine hacia la cocina buscando algo para comer. Encontré unos fideos y decidí que estarían bien. Estaba hambrienta. La perdida de sangre y el ataque de paranoia que sufrí en la escuela fueron suficientes para drenar cada pedacito de energía que tenia. Comí mis fideos lo más rápido que pude, quemándome la lengua en el proceso. Quería salir de la cocina antes de que Padre o mama llegaran a casa y decidieran que no estaban de buen humor. No quería estar a la vista si eso sucedía.
Lleve mi tarea hacia mi cuarto, cerrando la puerta tras de mi. Me cambie la ropa de la escuela, que siempre incluían mi sudadera verde y un par flojo de jeans desgastados. Cuando estaba a punto de saltar a mi cama para empezar la tarea note un sobre parcialmente escondido bajo mi almohada. Lo tome y sonreí cuando vi quien lo enviaba.
Jacob Black.
Abrí el sobre tan rápido que accidentalmente rompí un poco la carta.
Querida Bells,
Bueno estoy herido. No me has escrito de vuelta.
Lo había olvidado. Genial, me olvide escribirle al único amigo que tengo.
Aunque esta bien, debes estar terminando tu ultimo año, ¡tu chica grande! Bueno mi papa esta haciendo un buen dinero y me dijo que esta bien que te dijera la noticia ya que ¡ya es oficial! ¡En unas cuantas semanas estaremos mudándonos de regreso a Forks!
Casi me desmaye, vomite, grite y brinque al mismo tiempo. Sentía lágrimas corriendo por mis mejillas. Soy tan patética, pero no puedo evitarlo. Mi mejor amigo… mi único amigo ¡iba a regresar! Jake… ¡Jake regresa!
Estoy tan emocionado de ver a la banda de la reservación y ¡especialmente a ti *amiga! ¡Te he extrañado como no tienes idea! Tengo amigos aquí en Nuevo México, pero no amigas. Para serte honesto solo tú eres divertida… si lo se… soy dulce. Espero que no hayas cambiado tus hábitos de nerd y que todavía te guste jugar video juegos ¡por que a mi todavía me encanta! ¿Has visto a Leah o a Paul? ¿O a Sam? Ellos me escriben, pero cada ves que en que por carta o teléfono les pregunto por ti cambian el tema o ¡no responden! Se que llamarte no es una buena idea y ya que Papá del Mal no te da un celular y no le agradado demasiado ¿Tal vez pueda podamos mandarnos e-mails?
Te amo Bells,
Jake
P.D. Ya escríbeme. Al menos dime que estas emocionada por que vuelva a casa y que todavía quieres salir conmigo así ¡mi trasero no estará tan dolido!
Rápidamente tome una pluma y una hoja de papel, como si al escribirla lo suficientemente rápido, le llegara a el inmediatamente.
Empecé a contarle a Jake sobre lo atrasada que estaba en la escuela. Le dije sobre la clase de Arte y sobre que estaba pensando en ir a una escuela de arte, que no había visto a Paul, Leah o Sam. Me salte la parte de que no los he visto desde que el se fue… desde que eso paso. Le dije que no tenia un e-mail por que no me importaba, pero que por el haría uno. Estaba tan ocupada escribiendo con una sonrisa en mi cara que ignore el sonido de un vehículo llegando a nuestro patio y el abrir de la puerta. Ignore el pesado sonido de unas botas subiendo por las escaleras. Olvide poner seguro a mi puerta.
La puerta se abrió golpeando la pared. Causando que algunos de mis dibujos se cayeran de la pared y que yo brincara de mi cama.
Jadee tirando mi tarea, la carta de Jake y la mía al suelo. Mi corazón una vez más me golpeaba y pare de respirar cuando lo vi a El. Se paro en la entrada, aun con su uniforme de policía. Su cara estaba calmada y sin molestias, pero se veía cansado…
— ¡Te estacionaste encima del maldito azadón para el agua! ¡Mi maldito azadón! —ladro. La arteria de su cuello se salto y su pálida piel, la cual herede, se volvió roja, sudorosamente roja. Los vellos de mis brazos y de mi nuca se levantaron. Creo que olvide respirar y pestañear. Podía sentir escalofríos recorrer mi cuerpo, estremeciéndome. El lado derecho de mi cuerpo empezó a temblar… tratando de mantenerme junta. Probablemente el solo te pida que muevas tu camioneta… cálmate.
—Ese pedazo de mierda tuyo que llamas camioneta esta arruinando mi azadón. ¡Muévela maldita sea! Se que lo harás Isabella… por que si no, te lo juro por el maldito Satán que azadones rotos conocerán tu jodida piel…—dijo calmadamente y yo podía sentir mis lagrimas empezar a formarse en mis ojos y mis pulmones quemándose por aire. Su tranquilidad era más aterradora que sus violentos arranques. Te daba una falsa sensación de esperanza. Eso es inhumano. —Después que hagas eso, quiero un sándwich. Tu jodida madre no esta aquí. Esa zorra… ¡hayo un maldito club de lectura! ¿Puedes creerlo? ¡Tu mama piensa que puede ser inteligente! — dijo el sonriendo sombríamente. — Ella es igualita a ti ¡tan jodidamente estúpida! ¿Qué putas va a saber sobre unos jodidos libros? ¡Debería de estar aquí alimentándome! Pero la deje… no puedo tener a la gente pensando que el jefe Swan no deja que su esposa haga nada.— dijo el y yo no me moví no hice ningún movimiento aterrada de que se enojara. El tapeo su pie. Con cada golpe conté.
Sabia lo que venia, mi estúpido, estúpido, estúpido, estúpido cuerpo no se movió. El se me quedo viendo y yo lo veía a el a los ojos. Juro que me orine un poco. Podía sentir mis dientes sacudiéndose. Tome un fuerte respiro y en ese movimiento, el violentamente camino hacia mi y no grite. Ya no grito más.
He perdido mi voz.
Mi garganta esta seca.
El me agarro por el brazo y me saco de la cama.
— ¿Cuándo putas planeas empezar a moverte Isabella? ¡Tengo que moverte yo como a un jodido retardado! — ladro y casi pierdo el equilibrio mientras me jalaba hacia las escaleras. Padre media 1.83m y yo 1.62m. Yo perdía todo el tiempo. Podía sentir sus ásperas manos y dedos cortando mi brazo mientras me bajaba por las escaleras. Dolía. Estoy segura que dolía. Pero…
Yo no estaba allí.
Estaba entumida.
Lo deje.
Dolería luego.
Lo repetiría luego en mi mente.
Sus largas piernas se saltaron algunos escalones camino abajo y mis rodillas sentían la presión del aterrizaje. No me atreví a gemir de dolor o a jadear. El me aventó, soltando mi brazo y aterrice contra una silla de la cocina golpeando mi estomago con la orilla de esta. Pestañee. Murmuro algo y se quito las botas, agarro una cerveza y se sentó en su sillón. Corrí afuera y con manos temblorosas moví mi camioneta, no molestándome en ponerme una chaqueta o zapatos…
Corrí adentro y le hice a Padre un sándwich.
Sin mostaza… sin mostaza… sin mostaza… sin mostaza…
Le lleve el sándwich y el solo lo arrebato de mis temblorosas manos y salte de nuevo. No dije nada.
Corrí hacia mi cuarto y esta vez me asegure de ponerle seguro a la puerta. Me detuve con mi espalda contra la pared esperando a que mi corazón se calmara y que mi aliento regresara. Mi temblor paro.
Recogí mis cosas del piso, lagrimas golpeando los papeles como gotas de lluvia en el toldo de mi camioneta. Agarre un panfleto del piso y me le quede viendo por un buen rato.
Tengo que salir de aquí.
Me pase el resto de la noche terminando mi tarea y todas mis asignaciones atrasadas. Termine de escribir mi carta para Jacob, sin molestarme en terminar lo que estaba diciendo en el párrafo anterior.
El lo arruino.
Me fui a la cama repensando lo que paso. Reproduje, reproduje y reproduje las mismas imágenes en mi mente. ¡Maldiciéndome por mi falta de defensa y de bolas! No llore lo juro.
En la mañana, me desperté con un muy adolorido brazo y mi hombro me estaba matando. Mientras estaba duchándome, note los moretones en mi brazo y estomago. Ahí estaban, junto a los otros…
Me puse otra vendaje en mi mano, por que el que tenia ahora estaba sucio y negro.
Me vestí y me puse mi manga larga y mi sweater extra verde bajito y antes bajar corriendo las escaleras me asegure de que la patrulla de Padre no estuviera estacionada afuera… y no estaba. Suspire. Corrí hacia mi camioneta, tratando de evitar a mi madre y lo logre. Otro suspiro…
Después de dejar mi carta para Jake en el correo, me apresure hacía la escuela. Cuando llegue allí, a pesar de las miradas que me dieron en el pasillo, tenía un sentimiento de logro dado que había terminado toda mi tarea. Tome lo que necesitaba para mis primeras clases de mi casillero. Lo menos que viniera a mi casillero, menos posibilidades de toparme con Tanya. Prefiero andar cargando todo.
Entregue toda mi tarea y pedí por cualquier otra que estuviera atrasada. Por alguna razón mis profesores parecían bastante felices cuando lo hice.
Muchos como siempre solo me ignoraron. Otros me miraban y luego rápidamente se volteaban. Estaba pensando en saltarme el almuerzo y también Ingles. No quería encarar a Edward.
A la hora del almuerzo, puse mis cosas de vuelta en mi casillero. Y decidi saltármelo e ir a la parte de atrás del edificio. Tenia que asegurarme que mi cuchillo todavía seguía ahí.
Tenia que terminar lo que estaba tallando… tenia que hacerlo.
Era un día frio, pero seco, lo más seco que puede llegar a ser Washington. Después de unos cuantos minutos de caminar afuera, el frio empezó a cortar mi piel. Podia sentir mis mejillas doler, pero lo ignore. Finalmente llegue a mi árbol y sonreí cuando vi que mi cuchillo todavía seguía en el suelo enterrado un poco bajo la tierra. Tenia pequeñas manchas de sangre, se las quite con una hoja.
Empece a tallar cuando oi pasos…
¡Mierda… me atraparon!
Rápidamente guarde el cuchillo.
—¿Bella? —oi su aterciopelada voz detrás del árbol-
¿En serio?
—Bella ¿eres tu? — pregunto de nuevo y finalmente me encontró tras del árbol.
Lo juro Edward Cullen es pura belleza.
Sus sonrosadas mejillas contrastaban hermosamente con sus ojos verdes. Resaltaba sus pómulos y su increíble quijada…
Extrañamente Edward es la única cosa bella en mi vida… aunque el sea tan malvado.
— ¿Bella qué estas haciendo en el frio? —dijo mirándome y luciendo molesto. No un molesto que asuste como EL. Era mas como, una mama enojada por que no te estas usando sweater en el frio. — ¿tienes frio?
—Duh— dije antes de pensarlo. Rápidamente desvié la mirada. ¿Qué es lo que quiere? ¿No me odia mas? Ayer me pareció haberlo humillado y el cree que yo logre que lo suspendieran.
Lo oi reírse.
—Bueno, esa es una pregunta tonta—dijo ligeramente y mire hacia el. El me sonrió y yo… yo no.
Miro alrededor tratando de averiguar que estaba haciendo. Tenía la esperanza de que no viera el maldito árbol… pero lo vio. Repentinamente detuvo sus movimientos…
—Wow…—jadeo… camino hacia el árbol y movió la punta de sus dedos sobre las líneas talladas del dibujo. —Bella, ¿tú hiciste esto? — pregunto en shock. Su voz llena de sorpresa. Examino el maldito árbol por un buen rato. Me dio la espalda y yo saque mi cuchillo.
— ¡Hey! — grito un poco asustado al momento de mirarme. Rodé mis ojos.
—Lo hice con esto. — dije y puse el cuchillo de nuevo en su hoyo. Con mi pie, patee la tierra y puse una piedra encima de el. — ¿Me iras a delatar ahora? — pregunte y el lucia confundido.
— ¿Por qué haría eso?
—No lo se. Tal vez por que te asuste ayer y tú me odias…—dije. ¿Por qué estoy hablando? Esto es lo mas que le he hablado a Edward y estoy balbuceando mierda. El continuo callado y únicamente mirándome a mi. —Yo…— dije caminando unos cuantos pasos hacia la escuela.
— ¡No, oye espera! —dijo el y me detuve.
— ¿Qué?
—Deja de huir de mí. ¡Cada vez que quiero hablar contigo tú huyes, detente! — dijo pasando sus dedos a través de su cabello. Oh su cabello…
— ¿Tu quieres hablar conmigo? — pregunte mi voz se oia muy sorprendida y me avergonzó por un segundo. Me sonrió torcidamente.
—Si… me quiero disculpar por lo de ayer. — ¿esta hablando en serio? —Quiero decir te asustaste un poco, pero lo entiendo. Yo te agarre e invadi tu espacio. Eso estuvo bastante jodido de mi parte. Lo siento Bella. —dijo el y juro que no pudo sonar mas honesto. ¿Qué demonios?
— ¿Por qué? — pregunte y arrugue mis cejas.
— ¿Por qué que?
— ¿Por qué estas haciendo esto?
—Solo quiero hacer lo correcto.
—Estás lleno de mierda, ¿lo sabes? — el abrió sus ojos y sonrió.
—Sabes Bella, puedes ser un poco ruda algunas veces. Me gusta eso. —se rio entre dientes. Rodé mis ojos y comencé a caminar de nuevo. — ¡Oh vamos, Bella! ¡No te agarrare para detenerte, pero gritare! — pare de caminar.
—Por favor dime lo que quieres de mí para que terminemos con esto de una vez. —dije y rio de nuevo.
—Ya te lo dije. Me quiero disculpar.
Resoplé.
—Estás lleno de mierda.
—Ya dijiste eso.
—Por que lo estas.
— ¡No, no lo estoy!
—Si, tú me odias. ¿Por qué te disculparías conmigo? No debería importarte.
—No te odio Bella.
—Si lo haces.
Resopló.
— ¿Qué te ha dado esa idea?
—En los seis años que hemos estado yendo juntos a la escuela nunca me habías hablado, y de la nada lo haces ahora. Cuando tú crees… cuando tu y tus amigos… creen… me odias por que crees…
—Bella no te odio y por eso especialmente no lo hago. Tuve una semana libre de escuela ¡gracias a ti!
Suspire ruidosamente. El si cree que lo delate. Sacudí mi cabeza, pero no me moleste en defenderme.
—Bella, empecé a hablarte por que… creo que eres… um… uh interesante— dijo el y juro que quería reírse. Yo me quería reír.
—Por favor detente ahí, antes de que vomite.
—Es la pura verdad…
Rodé mis ojos de nuevo.
—Esta bien… esta bien… necesito ayuda con mi tarea…— comencé a caminar de nuevo — ¡Pero! ¡Hay un pero! — rogo y me detuve de nuevo.
—Pasaron algunas cosas que… um… yo no Bella, mierda. Solo quiero hablar contigo. Se que es difícil de creerme por que soy un idiota y todo eso, pero mira… para que me creas mas… solo quiero hablar contigo por que pareces una buena oyente y yo ya se algunas cosas sobre ti… como tu miedo a la sangre…
— ¿Quién carajos te dijo? — lo corte rudamente.
— ¡Mierda nadie, cálmate, era demasiado obvio! — dijo el y luego tomo un respiro y empezó de nuevo— Mira… necesito ayuda con mi tarea. Tal vez puedas ayudarme y yo pueda ayudarte a ti.
Quería creerle.
— Y… si tu me ayudas yo puedo ayudarte con otras mierdas aunque no tengan que ver con las calificaciones…
— ¿Cómo en que? ¡No puedo creer que este considerando esto!
—Lo se… no eres la chica mas querida por Tanya y sus malditas Perras de Caza—¿perras de caza? Eso es ingenioso. Desearía haber pensado eso primero.
Bastardo.
—Y otras personas… como mis amigos… tampoco te quieren…
—Dios, gracias…
—Espera Bella, mierda dame una oportunidad. — Me quede quieta— Yo puedo quitártelos de encima. Ellos me escuchan. Piensan que soy como un Dios o alguna tontería así.
Resoplé.
—Se que son unos maricas, pero puedo convencerlos de que te dejen en paz.
— ¿Por qué?
— ¿Por qué que?
— ¿Por qué estas haciendo esto?
—Por que… necesito ayuda… y tú también la necesitas. Además, tenemos Ingles juntos estoy como que fallando. Necesito graduarme. Tu pareces saber que mierdas es lo que estas haciendo allí…
—Um…
—Lo juro estoy diciendo la verdad… yo solo… preferiría que nadie supiera sobre nuestro arreglo.
Hmmm esta diciéndome la verdad. El quiere pretender que no me conoce… um… suena como el cinico que es. El, Edward "bonito" Cullen no puede ser visto con la chica Swan.
— ¿Juras que la Banda de Zorras no me volverá a tocar? — rio.
— ¡Lo juro por mis calificaciones! ¡Necesito graduarme Bella! ¡Por favor ayúdame! — dijo y me puso una cara triste. Lucia como un maldito niño de cinco años.
— ¿Donde tendríamos estas "sesiones de estudio"? — pregunte señalando las comillas con mis dedos.
—En la biblioteca, aquí afuera, después de la escuela, donde sea…
— ¿Y juras por Dios que me protegerás de la banda de zorras y de tus amiguitos?
— ¡Lo juro! — dijo el cruzando su corazón con sus dedos. Esto me ayudara a estar a salvo y realmente hacer mi tarea.
— ¿Qué materias?
— Todas ellas excepto Matemáticas, tengo esa mierda cubierta.
—Excelente, por que odios Matemáticas. —se sentía raro hablar de mi con Edward. Sonrío de nuevo.
—Ves… ya esta funcionando. Yo te ayudo con Matemáticas. ¡Nos tenemos el uno al otro! — dijo el riendo y trate de regresarle la sonrisa, pero… no pude. En verdad estoy confiando en Edward.
— ¿Cuándo?
—La próxima semana, después de la escuela. Tengo unas cosas que hacer el resto de esta semana. Pero seguro la próxima semana.
Nos despedimos. Un pequeño asentimiento de cabeza y una adiós con la mano. Demasiado incomodo.
Edward se paso el resto de la semana pretendiendo que no existía. Solo hablamos en Ingles para nuestro proyecto. Pero para el viernes se aseguro de recordarme nuestra reunión del lunes.
No recordé hasta el mismo lunes, que Rosalie regresaba a la escuela.
Aunque Edward haya prometido que me protegería de cualquier daño, no podía arriesgarme. Tendría que ponerme más cómoda con la idea.
Me salte Gimnasia, que era la única clase que tenia con Rosalie y evite a toda costa ir a mi casillero. Traía mi propio almuerzo así que comí afuera. Después de Ingles, Edward me dijo que me esperaría en la biblioteca. ¡Algún día tenia que ir a mi casillero!
Con manos temblorosas con una velocidad que empeoro mi torpeza, puse todas mis cosas en mi casillero y agarre mi mochila. Mientras caminaba para la biblioteca, no sabiendo que esperar de esta incomoda situación en la que me encontraba, nunca me detuve a pensar que Edward nunca había sido un mal estudiante. ¿Para que necesitaría sesiones de estudio? ¿Conmigo? Me refiero a que si se cosas, pero no las hago.
Tal vez ha estado holgazaneando. El piensa que eres una nerd. Todos piensan que eres una nerd. Funciona. Estarás a salvo. Solo úsalo.
Los pasillos estaban vacíos, esperando que uno o dos nerds se paseen después de que ha sonado el timbre para besar el trasero de sus profesores. Casi estaba llegando a la biblioteca cuando oí tacones altos…
Mierda… lo prometió.
Ellas silbaban.
— ¡Hey zorra sexy! — la voz de Rosalie era tan perversa. Era como un cuchillo cortando mis oídos… haciéndome sangrar… sangrar.
— ¡Menea ese trasero! — le siguió Lauren. Continúe caminando. Mis piernas cortas necesitaban apurarse.
—Hmmm creo que nuestra amiguita esta ignorándonos Rose. — continuo Jessica. Los tacones se hacían más ruidosos a medida que se acercaban, hasta que tuve a Jessica y a Lauren, a cada uno de mis lados. Tanya camino tras de mi y Rosalie delante de mi. Empezó a caminar al revés, encarándome.
— ¿Por qué estas ignorándonos amiguita? Estas lastimando nuestros sentimientos— suspiro Rosalie causando que un escalofrío recorriera mi columna. Mi corazón estaba golpeando, pero seguí caminando mirando hacia abajo, evitando su cara. — ¿No me extrañaste *amiga? Yo a ti si. — dijo ella y de repente deje de caminar, y choque con ella. —Además no quiero pelear, ¿Por qué estas empujándome? ¡Chicas! —Lauren y Jessica empezaron a jugar con mi cabello.
—Deberíamos de llevarte a cortar tu cabello y hacerte un cambio de imagen, si quieres ser nuestra quinta rueda sexy… debes de… lucir como una zorra sexy…—dijo Jessica y Tanya desordeno la parte superior de mi cabeza.
— ¡Si amiguita… y no luces nada sexy ahorita! —dijo Tanya y toda soltaron unas risitas. ¡Quería que dejaran de tocarme! Podía sentir el sudor frio y mi estúpido temblor.
— ¿Qué pasa nena? —pregunto Rosalie con un falso sentimiento de preocupación. — ¿Estas asustada? Yo no muerdo.
— ¡Yo si y jodidamente duele como una puta madre! — Rosalie se volteo a ver a Edward que estaba viendo hacia ella.
— ¡Ed lárgate a la mierda de aquí! — grito Rosalie y volteo hacia mi.
— ¡No, tu y tu manada de zorras necesitan irse lo mas jodidamente lejos de Bella!— dijo el y lo juro quería besarlo... solo por gratitud. Estaba cumpliendo su palabra.
— ¿Que se te ha metido? — grito Tanya.
—Solo ignóralo Tanya, ¡Hoy Edward se siente la Madre Teresa! Vámonos. — dijo Rosalie me guiño un ojo y se alejo con su banda. Lentamente Edward se acerco a mi sin decir nada por un buen rato... le agradecí eso.
— ¿Estás bien Bella? — finalmente pregunto suavemente yo solo asentí mordiéndome mi labio inferior. — ¿Quieres mejor irte a tu casa? —dijo amablemente y asentí. —Te acompaño tu camioneta— dijo y asentí de nuevo. No podía obligarme a mirarlo a la cara.
¡Agradécele!
De camino a mi camioneta no dijimos nada. El único sonido que había era el de la ligera lluvia golpeando el piso y nuestros pasos. Caminábamos juntos pero el mantenía su distancia. Probablemente tratando de mantener su reputación... pero todavía olerlo.
Hmmm
Mi maldita camioneta no quería arrancar...
En serio, ¿podría empeorar mi suerte? No sabía como arreglarla y Padre no la arreglaría. El me haría caminar. Edward ofreció echarle un vistazo. Se le quedo viendo al interior del capo por unos momentos y movió algunos cables.
—Hmmm…— puso un dedo bajo su barbilla. —Es una compostura fácil. Traeré la pieza faltante mañana. Tenemos bastantes de esas en la casa.
— ¿Mañana?
—Si Bella...
—Pero... ¿como llegare a casa? ¿Y como voy a pagarte por arreglarla?
—No te preocupes es gratis... y yo um. —se detuvo, suspiro y luego me volvió a mirar — ¿Yo podría darte un aventón? —encogio los hombros.
— ¿Que?
—Un aventón Bella, ya sabes... te subes a mi auto y yo te llevo allá. También te traería a la escuela mañana. ¿A menos que tengas una mejor idea que no involucre caminar? — se rio.
—No... um... no tengo ninguna idea.
—Así que, ¿que dices? — me sonrió torcidamente.
Solo te esta dando un aventón, ¡el no va a golpearte!
Nunca antes había estado sola en un coche con un chico, aparte de Jake.
Oh vamos. Sabes que quieres subirte a su estúpido Volvo. Adema esta demasiado malditamente frio para caminar y Charles "Padre" todavía no esta en casa.
—Um... uh... —solo dilo maldita sea. Edward me miro esperando mi respuesta. —Yo um... uh... esta bien. Trague saliva. — Aceptare tu aventón.
El sonrió y azoto de vuelta el capo de camioneta.
al fin la vida le da un rayito a nuestra Bells que dicen ¿que estudie arte y se vaya? ahh yo deseo que si... & luego Jake ahhhh ya mero regresaa...me emociona..hehe btW las palabras con (*) estan en español en el original, haha ¡SI NUESTRA AUTORA HABLA UN POCO DE ESPAÑOL! asii que si dejan reviéews los leee ... & pss ya vimos tambien por que Bella se paniquea cuando la jalan u,u pobresillaaaa & luego Edward acercandose mas y mas... notaron el plan maestrooo a veces este Doucheward si esta lleno de mierda o ¿uds que creen?, ay Dios se los juro se pone buenisimooo & los capittúloos son mas largos asi que si luego me demoro porfas no me maten que aquii estare tarde pero segura(:, bueno ahora si reviewen & diiganme que les parecioo & obvio les mandare otro adelantitooo OK, hehehe! que luego las dejo asi picadas.. so reviewen reviéewen MUCHO, ya saben cilck al glóobito.
