Hola a todos de nuevo!

Lo siento muchísimo por no actualizar... estos dos meses anduve sin Internet, así que no podía subir nada, igualmente escribí muchísimos en mi tiempo libre, así que los iré subiendo más seguido.

vanessa121010: enserio te parece tierno? *.* gracias, pues así es como lo trato de hacer, pero la ternura no es mi fuerte u.u

Minene Uryuu: Yo tampoco abrazo a alguien hace buen tiempo... pero se siente muy lindo cuando lo haces, y mas cuando es de parte de Deidara, bueno, en mis sueños u.u

Akasuna no Arika: TE CAMBIASTE EL NOMBRE! jejejeje es que recién lo veo u.u es cuanto a tu review: Deidara no está 'enamorado' en tolo el sentido de la palabra de Sakura, pero hay algo que le recuerda a su Danna (más adelante se dirá) ñacañaca ^-^

Ley-83: Me alegro de que te haya gustado! Yo tampoco tenía planeado involucrar a Ebizo en un principio, pero todas las demás opciones quedaban algo... vacías, si esa es la palabra... En cuanto a las preguntas: No y Si (están en orden). Te las contestaría con mas explicación, pero no caché como funciona esto de los reviews ahora, que al parecer no puedes ver lo que otros comentaron en alguna historia, en caso de que no se pueda, te lo contestaré de forma mas explícita... Besos!

lady Alraune: bien... aquí está la conti! espero poder seguir haciéndolo tierno, pues la ternura no se me da pero bueno, lo intentaré hasta que salga. Perdón por la demora... :S Besos!

Hikari-Moonlight: Me alegro de que te haya gustado! Ojalá siga gustándote, un beso enorme!

Bien...

Muchísimas gracias por leer y dejar reviews o favs.

Se les agradece muchísimo, y de nuevo, mil disculpas... :S


Capítulo 7: Volver a verte.

Hace no mucho habían regresado a la guarida. Después de darle los resultados de las misiones a Konan, cada uno se dirigió a su respectiva habitación.

Sakura acomodó las cosas de su bolso sobre el estante y luego entró a bañarse. Estaba realmente feliz por poder salvar a Naruto, sin embargo, eso no era exactamente en lo que estaba pensando ahora… Su mente reproducía una y otra vez el contacto con el artista, el tono de su voz. Se sentía tan bien… a pesar de que en su aldea era muy querida, no demostraba mucho afecto físico hacia los demás, y ellos tampoco hacia ella… de alguna forma ese fue el abrazo más cercano que sintió.

Este pensamiento no la abandonó cuando terminó de bañarse, y tampoco cuando recorrió los pasillos hacia su 'sala especial', donde había dejado el remedio de Itachi.

Cuando llegó buscó en uno de los cajones del escritorio allí presente y sacó un pequeño frasquito. Inmediatamente fue en busca del azabache, a quien encontró no muy lejos.

-Itachi-San… Terminé su medicina, aquí está.-La pelirrosa le entregó la botellita al Uchiha y éste la agarró con sumo cuidado.-Debe tomarla todos los días, sin excepción.

-Gracias…

-Me retiro, tengo algunos asuntos pendientes…-Él solo asintió y Sakura desapareció de aquel lugar. Era obvio que no tenía nada que hacer, pero la presencia del mayor la incomodaba.

El único rubio de la organización se encontraba tumbado boca arriba en su cama, tratando de encontrar la respuesta a una pregunta que le daba vueltas en la cabeza hace ya unos cuantos minutos: ¿Por qué había actuado tan… idiota?

Es decir, no era cosa suya dar abrazos, ¿por qué lo hizo?, y ni hablar de la excusa que inventó después…

-Para no soportar a Tobi… aaaah ¡baka!-Se dijo levantando un poco la cabeza y dejándola caer con todo sobre la almohada, a modo de 'golpe'.

En realidad, no era del todo mentira, tener que formar equipo con ese inútil, como el le llamaba, sin duda terminaría de enloquecerlo; pero tampoco la verdad absoluta… de alguna forma había algo en la pelirrosa que no podía distinguir, pero que le recordaba a su danna.

Quizás fue la forma en que se preocupó por él, pero eso cualquier miembro de Akatsuki lo haría, eso si no quería sufrir las consecuencias… quizás fue el modo en que lo hizo… quizás, quizás, quizás…

¡Tock Tock!

El llamado a la puerta sobresaltó al artista, sacándolo de un tirón de sus pensamientos.

Al abrir se sorprendió de lo que encontró. Más bien… a quién encontró.

Allí estaba Sakura, de pie con una bandeja en sus manos. Un silenció incómodo los invadió, y aunque el rubio tratase de romperlo las palabras no salían de su boca.

-Toma, te traje esto… supongo que debes tener hambre…-La kunoichi fue quien, algo tímida, dio el primer paso.

-Ahh… etto… gracias, un… ¿quieres pasar?

-Yo… tengo algunas cosas mas que hacer… pero… gracias, jeje-Rió algo sonrojada.

-Ahh… si… yo también… gracias, un…

-De nada-Dijo con una sonrisa que dejaba a lucir todos sus dientes.-¡Nos vemos!

Una vez que la menor desapareció del campo visual del artista, este cerró la puerta y se sentó en el piso.

"Idiota…" pensó. Otra vez había quedado como un tonto frente a su compañera. ¿Qué haría ahora?

Sin darle muchas vueltas al asunto comenzó a comer, realmente estaba delicioso…

¡Tock Tock!

"¿Qué carajos? ¿Ahora quién…"

¡Tock Tock!

-¡Ya va!- Respondió fastidiado.-Ah… Hola Kisame, ¿qué quieres?

-Hola, todo va bien, ¿y tu?-Respondió el tiburón sarcásticamente haciéndole notar al menor su falta de 'amabilidad' a lo que éste solo rodó los ojos.-Pain quiere vernos, vamos.

-Si, un.

Estos dos Akatsukis fueron los últimos en llegar a la sala de reuniones. Una vez incorporados el Líder tomó la palabra.

-Como ya saben, el Nanabi ha sido extraído…

-OOOOH ¿ENSERIO?-Interrumpió Hidan.-PUES NO ME HABÍA DADO CUENTA DE QUE POR TRES ESTÚPIDOS DÍAS NO PUDE IR AL ESTÚPIDO BAÑO POR ESE ESTÚPIDO BIJUU.

-Te dije que fueras antes, idiota.-Habló Kakuzu a su compañero en tono indiferente.

-Ya basta. Hidan, ¿quieres explicarlo tú?-Habló nuevamente Pein.

-ALGUIEN TIENE QUE CAPTURAR AL PULPO Y COMO YO FUI POR EL ANTERIOR NO PIENSO IR POR ESTE TAMBIÉN.

-Como si tú hubieras hecho algo…-Susurró el enmascarado.

-¿QUÉ DIJISTE MALDITO ATEO? ¡ATRÉVETE A REPETIRLO!

-¡YA BASTA!- La voz del pelinaranja retumbó en todo el lugar. Después de eso todo fue completo silencio.-Kisame, Itachi, ustedes irán por el Hachibi esta vez. Prepárense, salen en tres días. Eso es todo.

Los días pasaban de manera extremadamente lenta para cinco de los diez miembros de la tan temida organización. Para los restantes… bueno, podría decirse que su espera fue algo más… ¿entretenida? Aunque quizás esa no sea la palabra…

Uno de esos cinco era Tobi, quien no se agotaba de hacer travesura tras travesura, sacando de quicio a todos en Akatsuki, si es que eso aún era posible…

Para el dúo zombie las cosas estuvieron un poco más 'interesantes', si entienden a lo que me refiero… Entre golpe que va y golpe que viene, aparecieron algunas que otras cosillas que hasta el momento nadie más que ellos saben.

Las dos personas que restan son Sakura y el rubio artista, pero para éstos las cosas se pusieron bastante difíciles…

- Flashback –-

-Sakura, llegó información acerca de un grupo de ninjas que hace varios días rondan por la zona. Aún no lo sabemos, pero podrían ser espías. Por favor, ve allí y averigua todo lo que te sea posible.

-Hai, Konan-Sama.

Sakura partió de inmediato, sola, pues Deidara quedó a cargo de vigilar a Tobi para que no dibujase en las paredes…

Llegó al lugar que la mayor habñia mencionado y a partir de allí inspeccionó el perímetro. Las horas pasaban pero no había rastro de nadie, al menos no de alguien a quien la kunoichi pudiese notar…

-Vaya…-Habló una voz a sus espaldas.-Los años pasan y tú sigues siendo un fastidio.

-S-Sasuke-kun…

-Váyanse, yo me encargo.-Habló nuevamente el azabache y tres personas más se alejaron de aquel lugar. Sakura seguía paralizada, perdida en sus ojos; tanto así fue que apenas si pudo notar la sangre que empezaba a brotar de su torso. El Uchiha se posicionó a su lado y le susurró al oído con voz juguetona:

-Dime, Sakura-chan, ¿qué sentido le ves a tu patética existencia? ¿no sería mejor acabar con ella?

-Sa-suke-kun… ¿por q-que?

-Oh, ¿por qué? Tú misma dijiste que harías cualquier cosa por verme feliz… y créeme, esto me hace sumamente feliz…-Retiró su mano aún con el chidori activo del pecho de la pelirrosa, ensanchando la herida, y se dio media vuelta.

La indefensa niña ahogada en su dolor solo lo vio partir, como si nada, y luego… luego de unos minutos vinieron los gritos desesperados de cierto rubio, y aunque ella no llegó a escuchar del todo bien, alcanzó a mirarle a los ojos.

Despues no hubo más nada, solo oscuridad y silencio absolutos.

Se había desmayado, aunque no llegó a dar contra el suelo, pues fue tomada segundos antes por su compañero, quien empezaba a desesperarse rápidamente al notar sus manos bañadas en sangre y la dificultad de respirar de la menor.

Tan rápido como pudo se subió a su ave de arcilla con ella en brazos y emprendió vuelo. Estaba nervioso; su labio le sangraba de tanto morderlo. El líquido rojo no dejaba de abandonar el cuerpo de la kunoichi.

-Resiste… por favor…-Susurró haciendo presión sobre la herida.

No podía pensar nada en concreto, su mente era algo parecido a una laguna, sólo atinaba a repetirse una y otra vez lo que hubiera parado de no haberla encontrado, creando para sí el peor de los escenarios. Pero… ¿cómo fue que había llegado?

Una vez que Tobi se quedó dormido, como era su costumbre por las tardes, Konan lo llamó algo preocupada informándole de la misión que le había sido dada a Sakura, y de su tardanza desde entonces. A partir de ese momento un sentimiento de inquietud se alojó en el abdomen del artista, produciéndole una rara sensación de vértigo. Temía lo peor.

La buscó por todos los rincones posibles, encontrándola en el peor estado posible, confirmando su miedo.

Llegó a la guarida. Las puertas volaron por los aires producto de una gran explosión. Todos acudieron a ver que pasaba; todos excepto una persona, a la que más necesitaba en este preciso instante.

-¿PERO QUE CA…-

-¿DÓNDE ESTÁ KONAN?

-Deidara…-Habló Itachi.-¿Qué sucedió?

-TRAIGAN A KONAN… ¡RÁPIDO MALDITA SEA!-Pein salió de la habitación y en segundos reapareció con su compañera.

-¿Qué ocurre?-La ojinaranja aún no tenía idea de lo que sucedía, pero se espantó al ver un charco de sangre bajo los pies del rubio, a Sakura en sus brazos y a todos los demás miembros alrededor de ellos.

Lo que vino después le partió el alma… Deidara, quien hasta ahora se había mantenido cabizbajo, alzó la cabeza para mirarla por un cortísimo instante que pareció una eternidad.

Sus preciosos ojos celestes se veían ahora opacados por un intenso rojo de fondo, varias lágrimas bajaban por sus mejillas, mojando la ropa de la niña que aún sostenía. Sus dientes castañeaban y en su pecho podían notarse pequeños espasmos.

-P-por fa-vor…-Susurró.-Sálvala…

A la pelivioleta se le hizo un nudo en la garganta, no quería ni imaginarse el hecho de tener que ver al menor así… no de nuevo…

El instante se acabó. Ella comenzó a correr hacia la 'sala médica' con el rubio y los demás miembros detrás suyo. Tan rápido como le fue posible hizo que la recostaran en la camilla y comenzó a examinarla; sus conocimientos de ninjutsu médico dejaban bastante que desear, pero debería hacer hasta lo imposible si quería salvarla.

- Fin del Flashback –-

Quince minutos habían pasado desde que la pelirrosa entró en la sala médica. Deidara esperaba, sentado en el suelo con su cabeza entre las rodillas. Era lo único que podía hacer en estos momentos.

Las lágrimas comenzaron a abandonar sus ojos nuevamente. No quería llorar, no frente a todos, pero no podía evitarlo.

En cuestión de minutos se escuchó la puerta abrirse, a lo que el artista levantó la cabeza rápidamente.

Konan inhaló profundo.

-Hice todo lo que estaba a mi alcance. Está muy grave, y los riesgos de que empeore son demasiado altos…-Hizo una pausa.-Yo… lo siento…

Esas palabras le cayeron a Deidara como un balde de agua helada. En silencio, se levantó y comenzó a caminar sin rumbo fijo. Necesitaba aire. Un paso… dos pasos… tres pasos… Su vista se nubló, todo le daba vueltas. Cayó hacia delante, a los brazos de alguien que no llegó a distinguir. Luego todo se puso negro.

-Hum… ¿qué es esto? ¿Qué ocurrió?- Se encontraba de pie en uno de los tantos pasillos de la guarida. Todo estaba oscuro, sólo una tenue luz al final de éste, que escondía un cuerpo misterioso en ella. -¿Quién está ahí?- Por un momento no se atrevió a añadir palabra alguna, pero luego, contradiciendo toda lógica, su cuerpo comenzó a moverse casi por inercia, atraído hacia aquella luz como un metal hacia un imán. "¿Qué… qué rayos pasa?..." De repente otra luz se encendió, a su lado.

Alumbraba de lleno una puerta a su derecha; la placa en ella decía con letras visiblen, aunque algo gastadas, 'Kisame', pero no fue esto lo que le llamó la atención, sino un pequeño papel que se asomaba por debajo de dicha puerta.

Se agachó, sin dejar de mirar la luz al final del pasillo, y lo recogió.

Era una letra hermosa… casi familiar…

'Deidara… ¿me recuerdas?

Ella estará bien'

Abrió sus ojos, sobresaltado y con la respiración entrecortada.

-Sólo fue un sueño… hmm-

-Disculpa, ¿dijiste algo?-Preguntó Kakuzu a su lado.

-No, nada, un.

-Pues bien, por fin despiertas, estuviste tres días sin dar señales de vida.-Añadió haciéndole recordar al rubio la última escena antes de desmayarse.

-¿Cómo está Sakura?-Preguntó sobresaltado.

-Cierto… Konan dijo que te avise que se encuentra mejor, que ella estará bien.


Algunas aclaraciones por si no se entendió la última parte:

-La parte del pasillo es un sueño de Deidara

-Lo que dice luego de 'Era una letra hermosa... casi familiar...' es lo que decía el papel.

Bien, hasta aquí por hoy, espero les haya gustado!

Estaré subiendo pronto!

Un beso gigante y gracias por leer!

Deidara-San