Las mil y una formas de decirte te amo.

El sonrojo en las mejillas y la timidez que afloro por fracción de segundos en el rostro de Setsu aún estaba latente en la mente de Caín, quien arrastraba sus pies o eso sentía él por el peso en su estómago. Decir que rogaba porque en el resto del día no se topara con ningún puesto de comida.

Entre luchar por no dejarse ganar por el fuerte dolor de estómago que sentía y recordar los minutos agradables que tuvo junto a la chica, el mayor de los Hell no se había dado cuenta que entraban en una tienda de mascotas.

La rubia deseaba alejarse y darle cabezazos a la pared pero Kyoko sabía perfectamente que Setsu no haría nada tan ridículo como eso, al contrario estaría dichosa de que su nii-san fuera galante con ella. Estaba obligada a seguir con la actuación pese a la gran lucha interna que sostenía entre su lado baboso que disfrutaba ser absorbida por aquel nefasto veneno llamado amor y su parte racional que le gritaba "Aléjate de ese hombre peligroso"

Y es que fuera Caín Hell o Tsuruga Ren, ese hombre que iba tras ella en el momento era un peligro para la salud emocional de cualquier mujer. Aquel hermoso sujeto tenía la capacidad de convertir "su castigo" en un momento de seducción. Por eso lo había sacado de la pastelería y lo traía a una tienda de mascotas, solo esperaba poder comportarse como la niña malcriada y egoísta que se supone es Setsuka y no que su senpai terminase llenando de feromonas aquel lugar.

No deseaba tener que realizar primeros auxilios a perros y gatos que sucumbieran ante aquel extraño "humano" que esparcía feromonas y testosterona donde quiera iba, cautivando el corazón de cuanta mujer había al paso incluso de algunos hombres. Pero era mejor opción estar en la tienda de mascotas que llevarlo a una joyería, aunque la idea de que Setsu metiera en problemas financieros a su hermano, todo por un capricho de ella era sumamente tentador conocía de primera mano que sería usado en contra de su agrietado corazón al igual que el castigo con postres. Del cual no supo en qué momento se convirtió en una sección de coqueteo. El solo recordarlo le causaba escalofríos.

Respiro profundo, en vez de amor pensaría que tontería " cool" podría realizar Setsu en contra de cierta chica hámster. Tal vez por ese día podría disfrutar estar del bando de los malos.

Caín la observaba sin comprender cuál sería su objetivo. Setsu aún no demostraba que planeaba hacer en un lugar tan dispar para los hermanos Hell.

-¿Nii -san te gustan los animales cierto?

-si me gustan, pero no creo que en el hotel nos permitan tener un perro.

-Quien hablo de un perro, son animales demasiado empalagosos y comunes, yo no quiero algo así niisan baka.

-Tu preferirías un lobo pero tampoco creo que puedas tenerlo Setsu, el hotel no lo permitiría pero tal vez… -el pelinegro se distrajo mientras observando el lugar donde se hallaban los gatos. Caminó rápidamente hasta llegar a donde estaban.

Ren no era muy amante de los gatos pero ver a los pequeños mininos lo enterneció, y aún más cuando vio una pequeña de pelaje entre amarillo y naranja, con ojos de color ámbar igual a los de Kyoko. Sin meditar mucho lo alzó en sus manos, tal vez si su agenda no fuera tan apretada se atrevería llevarla a su casa, por algunos momentos su mente voló creando un futuro en donde el regresaría a casa y encontraría a Kyoko con delantal preparándole la cena y quien junto con la gatita saldría a recibirle, tal vez también podría ser la compañera de juegos de su hijo. El corazón le dio un brinco imaginando aquella cálida escena, respiro profundo tratando de mantener ese pensamiento en la mente un poco más, era sumamente grato poder creer en un futuro junto con la actriz de cabellos naranjas.

-Kyoko -pronunció en medio de un suspiro en medio de su ensoñación.

Kyoko se paralizo al ver que tras la máscara de Caín estaba su senpai, no entendía porque había mencionado su nombre mientras observaba aquella gatita con una expresión sumamente acogedora. Su pecho dolió tremendamente al imaginar por fracción de segundos que aquella expresión seria por ella, pero luego recordó lo peligroso que es hacerse vanas ilusiones, definitivamente no dejaría que el amor la cegara.

-¿Kyoko? ¿Quién es esa? ¿Acaso crees que un nombre tan estúpido le quedaría bien a una gata como esa? -pregunto despotamente Setsuka.

-¿Estúpido? objeto el mayor de los Hell. -me parece que es un nombre hermoso, si existiera una mujer ideal su nombre definitivamente debería ser Kyoko.

Los ojos de la chica se abrieron por la sorpresa de las palabras de Ren camuflado en Caín, ¿acaso habría alguna posibilidad que ella le gustar a su senpai? Sacudió con fuerza su cabeza. Definitivamente eso era imposible, una chica tan común como ella no podía ser el centro de los afectos de un hombre con Tsuruga Ren.

Claramente no estaba siendo objetiva, eso era indicio de los malos efectos de aquel veneno depositado en su corazón, lo más probable es que aquel lado sádico del mayor que le encantaba burlarse de ella era el que salió a flote. Con seguridad no se dejaría de él, ella no pensaba perder en la actuación pese a que su senpai estaba modificando claramente a Caín.

-¿crees que un gato seria la mascota que yo escogería? creo que estar en Japón te está friendo el cerebro nii san, si fuera un tigre tal vez pero un gato no tiene el toque especial que se requiere para estar a mi lado. -recalco con petulancia la rubia. -yo prefiero algo como esto -dijo acercándose a las serpientes que se hallaban en una caja de cristal.

En el interior Kyoko se hallaba sorprendida de sí misma. Nunca le habían gustado las serpientes, en un tiempo hasta miedo les tuvo, pero el tiempo pasado en la casa del presidente realizando los preparativos para la fiesta de agradecimiento con María le había con llevado a convivir también con Natsuko y eso de cierta forma le ayudaría para su personaje.

-Una serpiente es… -Caín/Ren se hallaba sorprendido por la decisión, necesitaba buscar la manera que la Kyoko terca a la que se le mete una idea en la cabeza y es más fácil quitarle la cabeza que la idea. No podían llegar con el réptil al estudio ni al hotel, eso traería problemas. -interesante.

-¿Niisan como me veo? -pregunto la rubia con una boa sobre sus hombros, mientras el encargado de la tienda quien le había ayudado se le iban los ojos observando a la chica.

Para Caín /Ren era una imagen especial. No podía negar lo sexy y arrolladora que se veía con aquel traje de cuero excesivamente corto y el animal le daba la sensación de que era la dueña del mundo. Si otras chicas la vieran entrarían en pánico, definitivamente no había que darle más razones para que los demás no quisiesen estar cerca de los Hell. Temía los problemas que le traería a su trabajo.

-Te vez hermosa, siempre te vez hermosa pero Setsu no puedes usar a un ser vivo como accesorio de moda.

-Pero no es un accesorio, será mi amiga con la que pueda compartir cuando niisan esté trabajando.

-¿Quieres reemplazarme? absolutamente me niego a comprar un reemplazo de mí. - Respondió ofendido el peli negro.

-Nisan baka, no sería tu remplazo seria mi amiga, nunca he tenido una quiero una ya. -Respondió molesta la chica.

Setsu se veía tan adorable haciendo un berrinche, deseaba llevársela de esa maldita tienda de una vez y estar con ella en un lugar solos donde sus más oscuros anhelos pudieran realizarse. Quería besarla de una buena vez, cada vez le costaba más contener sus sentimientos.

-Ya dije que no.- contesto secamente.

-Yo la quiero, me dijiste que me comprarías lo que yo quisiera y ¡ahora me niegas algo! ¡Eres malo nii-san! no me dejas trabajar, mi vida solo gira alrededor tuyo y no me dejas tener una amiga.- dijo dejando asomar un par de lágrimas en sus ojos.

-Eso ha sido bajo, Setsu te comprare lo que quieras menos una serpiente, nos traería problemas en el hotel y en la filmación. Busca una mascota un poco más común o que sea más fácil de llevar. Sabes que eres mi prioridad y mi razón de ser, no soy nada sin ti. Pero aunque quisiera esta vez no puedo complacer ese capricho. –Respondió el peli negro acongojado - te comprare lo que quieras desde que no cause problemas en el trabajo. Que tal un pez o un canario o un pequeño erizo.

-Esos animales no me gustan, tal vez debería hacer de mascota a Manaka, ella es un hámster después de todo.

-Olvídalo setsuka, no puedes hacer eso con una persona.

-Tú no eres amable con nadie, lo dices porque tú gusta esa mujer estúpida. Ya entendí todo, mejor me voy y te dejo libre. -Respondió la rubia irritada.

-Estas celosa, ya no puedes negarlo. - Caín tomo del brazo a su hermana y la jalo hasta el, encerrándola entre su pecho y sus brazos. -Sabes que no me interesa esa chica, solo me recordó a alguien especial. La única que está en mi corazón eres tú, sea con esta piel o en otra.

La menor se paralizó en medio de los brazos de ese hombre. No entendía para quien eran esas palabras ¿acaso Ren estaba usando su personaje para enviarle un mensaje a Kyoko? No, eso no sería profesional, o tan solo era actuación después de todo él era un casanova que enamoraba a toda las chicas que se acercaban el, no por nada era el soltero más codiciado. Tsuruga Ren no la amaba de eso estaba segura pero ¿porque se comportaba así con ella?

Caín se preocupó al sentir la rigidez en la chica, necesita convertir esa absurda pelea en algo fructífero aunque no podía negar que más allá de lo molesta que puede ser una discusión le daba esperanzas. Si la chica se ponía celosa es porque él no le era indiferente del todo. Tal vez si podía llegar a conquistar el corazón la chica love me.

-Setsu te comprare lo que quieras, eres lo más importante para mí pero se prudente, no quieres que nos echen del hotel.

-Está bien nii san, no llevaré una serpiente pero quiero algo con estilo no un estúpido gato.

Ante la mirada del encargado que no entendía lo que aquellos personajes hablaban en inglés, el peli negro dio un pequeño beso en la frente de la chica.

Setsu o mejor dicho Kyoko camino con el corazón en la mano. Aquel hombre era nocivo para su salud emocional. Definitivamente apenas terminara ese trabajo se iría a una montaña a exorcizar los males incrustados en su ser gracias a su senpai.

Después de unos minutos de divagar por la tienda y de descartar muchas opciones, la rubia se enamoró a primera vista. La conexión fue tal que tanto personaje como la actriz que la interpretaba que sus ojos brillaron como si hubiera descubierto la cura de todos los males.

En un pequeño terrario de cristal se hallaba una enorme tarántula de pelo tan negro como la noche.

-Mío - gritó emocionada Setsu.

A Ren le causó gracia que la chica comparara la araña con su anterior personaje, aunque si meditaba bien era mejor no oponerse o terminaría por llevar un dragón de komodo o un cocodrilo y eso si era peor que la boa.

-Excelente nombre, ahora tenemos que comprar los elementos de manutención de tu amiguita. - Dijo con una sonrisa ladina en sus labios.

-Gracias niisan - respondió la chica sin sobresaltarse más de lo que ya lo había hecho. Por unos segundos había permitido a Kyoko tomar el control y eso no era bueno para la gótica chica, y menos cuando era el lado emocionalista y fantasioso de la actriz.

Caín pago por la araña, un terrario y algunas otras cosas que le enviarían al hotel. Constato la hora, demasiado tarde para volver al set, además solo le faltaba algunas tomas que podía compensar el día siguiente, ya que eran escenas individuales.

Llamo al director excusándose para así ya con más tranquilidad poder disfrutar un poco de tiempo a solas con la chica que despertaba todas sus emociones.

-Setsu debiste dejar que enviaran tu araña al hotel. - Dijo el peli negro al observar como su hermana se esforzaba porque el peludo animal no escapara de la caja de cartón donde la llevaba.

- Se llama Mío-sama - refutó la rubia - yo quiero llevarla conmigo siempre, en el hotel se aburriría.

-No es muy sensato de tu parte, pero si así quieres tendrás que buscar una forma práctica de llevar a Mio-sama, no quiero que te pase ningún accidente. –expresó Caín.

La emoción por su nueva amiga, le había distraído del punto inicial y ahora Caín le recordaba lo difícil que sería para Setsuka llevar una mascota. Analizo por unos segundos y vio la solución, las habilidades creativas de Kyoko le servirían a Setsu,.pues una chica come ella claramente sería una diva de la moda. Con una sonrisa torcida se dirigió a comprar telas, su hermano mayor simplemente la siguió.

Lo que el pelinegro nunca sospecho sería el niñero de Mío sama. No es que le tuviera miedo a las arañas aunque una tarántula no era precisamente el animal más amigable o el más tierno. Sentado en un extremo de la tienda, veía como Setsu seleccionaba telas, hilos y otros adornos, no tenía la más mínima idea que haría con ellos.

-Niisan, podemos regresar al hotel, preparare la cena y luego le hare la casa a Mío sama, te prometo que no te molestara.

Caín sonrió al notar el entusiasmo de la chica. En el interior Ren descansaba un poco de la tarde de celos causada por Manaka, nunca se imaginó que dejarse llevar por sus sentimientos le causara tantos problemas y menos que una araña podría convertirse en su aliada. Definitivamente Kyoko era una cajita de sorpresas, tal vez la forma de decirle que la amaba no era con un tierno perrito o un oso de peluche sino con una intimidante tarántula.

NOTAS DE AUTORA: Muchas gracias por los comentarios que me dejan. Espero se hayan divertido con lo "densa" que es Kyoko y las locuras que Ren hace por ella. Esperemos que los mensajes cifrados le lleguen y que tal vez Mio Sama haga algún milagrito XD.