CAPITULO 4 (Rick)
El dolor de cabeza aquel día era de los grandes, la boca la tenía totalmente reseca, le costaba mantener los ojos abiertos, se apoyó sobre el brazo para intentar incorporarse, una vez sentado con la espalda apoyada contra la pared comenzaron a llegar a su cerebro imágenes del día anterior.
Escondió la cabeza entre sus manos cuando recordó la imagen de Kate abrazando a su padre, y después la nada, por mucho que intentaba recordar que pasó después su mente lo único que le devolvía era el vacío.
Se movió hasta alcanzar la botella de agua, debía ser temprano porque ni Tyson ni Kelly habían bajado a dejarle sus gachas, cuando lograse salir de ahí se prometió que jamás en su vida volvería a tomarlas.
Al destapar la botella se fijó en la herida que tenía en su dedo, era un corte reciente, pero no recordaba habérselo hecho.
-¿Qué ha pasado? – preguntaba en voz alta al tiempo que se ponía en pie y comenzaba a caminar hacia el lavabo para asearse un poco. Apoyó sus manos en él y mirando fijamente el grifo se preguntaba si sería conveniente sacar de aquel escondite las alianzas, finalmente decidió dejarlas allí.
Regresó a su sitio y se sentó, mientras lo hacía se fijó en el suelo, había algo escrito, algo que antes no estaba.
"Mira bajo el lavabo" fue lo que leyó. Su mirada se quedó clavada en aquellas palabras, para él carecían de sentido, pero si había perdido tiempo en escribirlas debían ser importantes, se puso en pie y caminó hacia el lugar que le indicaba la frase. Cuando llegó se agachó y descubrió otra frase "Ella tiene las alianzas" se suponía que aquella frase debería tener algún sentido para él pero en ese momento no encontraba un significado.
Escuchó como la puerta comenzaba a abrirse así que regresó a su lugar y se sentó esperando la entrada de sus captores.
-Vaya, al fin has despertado – Tyson se le acercaba con el arma empuñada- Aunque es normal que estuvieses cansado después de todas las emociones que viviste ayer – Castle le miró totalmente perdido- Es una lástima que no recuerdes – Le dejó las gachas de todos los días y girando sobre sus talones comenzó a caminar de vuelta a la salida.
-¿Por qué? ¿Por qué tanto odio? – Tyson se paró y se giró para mirar al escritor.
-Te repites, ayer ya preguntaste eso.
-¿Por qué?- Repitió el escritor poniéndose en pie esta vez y acercándose hasta Jerry.
-¡No te muevas! – Castle paró sus pasos de inmediato- ¿De verdad quieres saberlo? –Tyson salió de allí.
Pocos minutos después la puerta volvió a abrirse, el escritor se encontraba ingiriendo su desayuno, levantó la vista y ante sus ojos apareció Tyson, el cual colocó una silla ante el escritor y se sentó.
-¿Sigues queriendo saber? – Castle por respuesta dejó el bol a un lado y clavó sus ojos en aquel psicópata- Bien, me tomaré eso por un sí-Y entonces Jerry Tyson comenzó su relato- Hace algunos años en un motel de mala muerte, te hice una pregunta, ¿la recuerdas?
La mente del escritor voló hasta aquella noche en la que por unos segundos creyó que su vida terminaría.
Te atrae la muerte. Te gusta estar cerca porque te emociona. Ahora bien, ¿de dónde sale eso? ¿De tus propios impulsos reprimidos?
-Me quedé sin saber la respuesta, quiero saber por fin qué tienes que decir- Castle miraba sin terminar de entender- Te contaré una historia, a ver si así logro obtener una respuesta.
Tommy corría en busca de su hermano como cada viernes, sólo faltaban veinte minutos para que el coche de su padre llegase a The Storm King School para llevarlos a casa a pasar el fin de semana. Había recorrido casi todo el campus, pero no había rastro ni de su hermano ni de la novia de éste.
-¡Markus! – Gritaba a pleno pulmón, mientras continuaba corriendo. Intentando coger aliento se paraba delante de la torre del reloj.
-Tommy, ¿qué haces aquí? – El pequeño sonrió al ver a la persona que le hablaba.
-Hola Kelly, ¿has visto a Markus? Papá está a punto de llegar y ya sabes que no le gusta esperar.
-No, la verdad es que también le estoy buscando – Acariciaba la cabeza del niño- ¿Quieres que le busquemos juntos? – Tommy sonrió asintiendo- Vamos, miremos en los campos de deporte.
-Vengo de allí y no le he visto – Kelly se quedaba pensando.
-Miremos en la torre, ya sabes que a veces nos gusta subir allí – El pequeño asentía.
Desde que ella y su hermano mayor habían comenzado a salir dos años antes, el pequeño Tommy sentía que tenía una hermana más. Kally siempre estaba pendiente de lo que Tommy quería o necesitaba, incluso a veces más pendiente que el propio Markus. Caminaban a paso rápido hacia la entrada de la torre, ambos conocían el mal carácter del padre de los chicos, y ninguno quería empezar el fin de semana con un castigo sobre sus espaldas.
-Nos va a castigar – Se notaba el miedo en la voz del pequeño, la joven le apretó la mano intentando darle confianza.
-Llegaremos a tiempo, ya lo verás – Tommy la miró con la duda reflejada en su rostro.
Nada más abrir la puerta de la torre escucharon gritos, provenían de la parte superior.
-Es Markus – Dijo el pequeño Tommy.
-Quédate aquí, subiré a ver qué sucede – Kelly comenzó a caminar con el pequeño pisándole los talones- Te he dicho que me esperes aquí.
-Quiero ir contigo – Kelly suspiró y aceptó.
Los gritos aumentaban de volumen a medida que subían los peldaños de la escalera de caracol, la voz de Markus era inconfundible, no tenían dudas. Él y otro chico se estaban peleando.
-Eres escoria, nadie te quiere. Tu madre es una puta por eso no conoces a tu padre y para poder continuar fallándose a los tíos que la pagan te ha metido en este colegio – Tommy y Kelly se miraron al escuchar aquellas frases cargadas de odio.
-Ese es Markus, ¿pero a quien le está gritando? – Preguntaba Tommy.
-¡Retira lo que has dicho de mi madre! – La chica reconoció la voz era la de Richard Rodgers, el becado que había llegado ese mismo año. Desde el principio, él y Markus habían tenido problemas. A Markus no le gustaban los chicos con beca, decía que bajaban el nivel de la institución y que además todos eran ladrones.
-¿Retirarlo? Seguro que si le pago hasta yo me la podría follar. Dicen que hace unas mamadas de la leche –Kelly subía todo lo rápido que podía, aquello iba a terminar mal.
-Eres un maldito hijo de puta – Rick se abalanzaba sobre Markus- Eres tan cabrón como el psicópata de tu padre.
-Aquí el único hijo de puta eres tú – Markus esquivaba el puñetazo que Rick le había lanzado- Mírate peleas como una puta niña – Rick se doblaba por el golpe que Markus le había dado en las costillas.
-¿Qué tal se vive con un padre que ha matado a su esposa? – Rick soltó aquella frase con todo el odio que era capaz.
Según los periódicos, el señor Leonard, padre de Markus y Tommy fue durante mucho tiempo el único sospechoso de la muerte de su esposa, finalmente el caso quedó sin cerrar ya que los detectives que lo llevaron jamás fueron capaces de encontrar pruebas de la implicación del principal sospechoso.
Tommy se quedó parado cuando escuchó a Rick decir aquellas cosas, Kelly le apretó la mano con fuerza.
-¡Hijo de puta, te voy a matar! – Markus se lanzó contra Rick, éste se apartó en el último instante evitando así el ataque de su rival.
Llegaron a la planta superior al tiempo que el cuerpo de Markus caía de la torre por una de las ventanas.
-¡Markus! – gritaron ambos.
Rick estiraba su brazo intentando parar la caída del joven, pero no logró llegar a tiempo.
-¡Le has matado! – Ambos se acercaban hasta él y comenzaban a golpearle la espalda. Rick continuaba con su brazo extendido y la mirada perdida hacia el cuerpo que yacía delante de la torre.
Gritos provenientes del exterior comenzaban a llegar hasta ellos, gente corriendo por las escaleras, y gritos en lo alto de la torre.
-¡Markus! – Eran parte de los gritos de la torre- ¡Le has matado!
-¿Qué ha pasado aquí? – La voz del director resonó en la torre.
Castle miraba a Tyson intentando asimilar todo lo que éste le estaba contando, no podía creer que todo lo que estaba sucediendo estuviese provocado por aquel trágico accidente.
-Tú eres Tommy, Markus era tu hermano, Kelly era su novia. Vale, que te negases a creerme, pero el director aseguró que había sido un accidente tras visionar las cámaras de seguridad de la torre, nunca fui acusado porque todo el mundo vio que nunca quise hacer daño a Markus, tan solo me defendí – Tyson apoyó su arma sobre la cabeza del escritor- ¡Dispara! ¡Hazlo! Al final todo lo que quieres es verme muerto.
-No, Ricky. Lo que quiero es ver tu sufrimiento, quiero que desees realmente estar muerto, que veas como tu maravillosa vida explota ante tus ojos.
-¿Cómo Tommy Leonard terminó siendo Jerry Tyson?
-Dímelo tú.
-Es fácil – Rick le miró sonriendo- Querías alejarte de todo lo que fue tu padre, él asesinó a tu madre, eso que siendo tú un asesino en serie debería hacerte estar orgulloso de él, es lo que te hace odiarle. No le admiras porque él siempre fue el sospechoso principal, no fue un crimen perfecto, no fue un asesinato elaborado, sólo llegó un día tan sumamente borracho que sus golpes de cada día se le fueron de las manos. Para ti tu padre era un perdedor, por eso mataste a Tom Leonard.
-Vaya, pero mira que listo es el escritor- Dijo con cierto tono de ironía- Tan listo eres que estás encerrado en esta habitación cuando deberías estar disfrutando de tu luna de miel. Tú mataste a la persona que para mí sí era un héroe, le mataste. Y nos enseñaste lo fácil y barato que es matar a alguien – Tyson sonreía mientras hablaba- Soy lo que soy gracias a ti – Tras decir eso rompió a reír- ¿Cómo te sientes sabiendo que eres el responsable de la muerte de tantas personas?
-Fue un accidente, no soy un asesino – Se defendió el escritor- Yo no soy responsable de nada, eres un psicópata, de la misma forma que lo era tu padre y tu hermano
-Mataste a mi hermano, le mataste, no hubo accidente – Decía Tyson mientras ponía sus manos alrededor del cuello del escritor, comenzando a apretar.
-¡Jerry! Suelta a Castle de inmediato - La voz de Kelly hizo que Tyson comenzase a aflojar sus manos- No queremos que suceda de esa forma, tiene que sufrir – Le recordó apoyando sus manos sobre los hombros de Tyson- Tiene que sufrir tanto como lo hicimos nosotros cuando mató a Markus.
-Da igual lo que digas, él murió por tu culpa. Descubrí que matar sale gratis. Recuerdo el día que descubrí que trabajabas con aquellos policías, fue entonces cuando empecé a planear mi venganza. ¿A caso creías que fue casualidad mi salida de la cárcel? – Rick le miraba negando.
-Estás más perturbado de lo que siempre creí – Fue lo único que dijo.
Kelly sonrió - ¿Quieres ver algo divertido que sucedió ayer? – Tyson miró a su novia y también sonrió.
-Cierto, refresquemos un poco la memoria a Ricky. Debes tener muchas horas en blanco – Le dijo al escritor- Baja mi portátil, mientras yo me quedo con él – Rick trataba de imaginarse lo que le querían mostrar.
El escritor era conocedor del gusto de Tyson por la vigilancia, así que supuso que le mostraría imágenes de su familia, pero lo que la pantalla del ordenador le mostró fue algo que nunca se hubiese imaginado.
Kelly dejó el portátil sobre una mesa plegable que con anterioridad colocó en el sótano, Tyson abrió su ordenador y tras introducir la contraseña comenzó la selección de videos.
-Espero que lo disfrutes – dijo al escritor sonriendo- Yo tardaré mucho tiempo en olvidarlo.
Ante los ojos del escritor comenzaron a aparecer imágenes, primer de él mientras era disfrazado, él siendo drogado, él haciendo caso a todas las órdenes que Tyson le daba.
Instintivamente cerró los ojos cuando comenzaron a aparecer las imágenes de su propio entierro- Abre los putos ojos sino quieres que te meta un tiro en la cabeza – Sintió el cañón del arma de Tyson posándose sobre su sien derecha- Así está mejor – dijo Tyson apartando la pistola cuando el escritor abrió nuevamente los ojos.
-Alexis – Salió de la boca como un susurro cuando la imagen de su hija, rota por el dolor, apareció en la pantalla.
-Pobre, no creo que supere tu perdida – Dijo Kelly riendo.
Se quedó sin respiración cuando vio que Kate le miró durante el entierro – Es increíble lo que se puede grabar con una diminuta cámara situada en unas gafas de sol – Le dijo Tyson- ¿te gusta ver a tu gente? – Rick le miró con todo el odio que sentía- Vaya, parece que no estás muy contento, pues aún te queda lo mejor.
Las imágenes continuaron apareciendo ante sus ojos, la tuvo tan cerca… Cerró los ojos al ver la imagen de Kate sonriendo al anciano, al abrirlos sintió como su corazón latía con rapidez, ante sus ojos aparecían las alianzas colgando del cuello de Kate. Su cerebro trabajaba a máxima velocidad intentando encontrar un significado. Soltó el aire que retenía en sus pulmones cuando encontró la razón más lógica, ella sabía que él aún vivía.
-¿Te gusta lo que ves? – Tyson dejó de sonreír al ver el gesto de Castle- ¡Para las imágenes! – le gritó a Kelly, ésta le miró sin comprender pero haciendo lo que le decía- Será mejor que le dejemos solo – Kelly le miraba sorprendida.
-¿Esto es todo? – Les dijo Castle. Tyson le miró desde la puerta y disparó haciendo que la bala pasase a milímetros del escritor, Castle dejó de sonreír.
-Esto es sólo el comienzo- Tyson y Kelly cerraron la puerta.
Una vez en el piso superior la doctora quiso saber la razón del cambio que Tyson había tenido.
-Algo ha pasado, todo iba bien, pero su gesto y su rostro cambio mientras veía las imágenes, el dolor y el miedo desapareció. Quiero ver nuevamente las imágenes, hay algo en ellas que ha hecho que Rick se recupere.
-Las hemos visto un montón de veces y no hemos encontrado nada.
-Pues las volveremos a ver, hay algo que ha hecho que tenga esperanza – Tyson comenzó la visualización en la televisión del salón- Quiero que con la cena le drogues, tengo una sorpresa para cuando despierte- Decía Tyson mientras continuaba viendo las imágenes.
Castle sonreía leyendo lo escrito bajo el lavabo, ahora tenía un significado lo escrito. Kate sabía que el cuerpo encontrado en su vehículo no era el suyo, aquello le dio la fuerza necesaria para comenzar a pensar en la forma de escapar. Sabía que ella nunca se daría por vencida, pero no tenía claro que Tyson aguantase mucho tiempo sin matarle o lo que era peor aún sin matar a alguno de sus seres queridos.
Escuchó como la puerta volvía a abrirse, ante sus ojos apareció Kelly empuñando un arma como siempre- Es la hora de cenar – Le dejó una nueva botella de agua y el plato con gachas.
-¿Por qué le ayudas? Sabes que terminarás muerta.
-Me quiere, nunca me matará. Él hará justicia a Markus, hará que todos los que no quisieron ver que aquello no fue un accidente paguen por ello. Y yo estaré a su lado.
-Tyson no sabe lo que es querer, estás muerta y lo sabes, sólo que aún no ha puesto fecha a tu muerte – Kelly salió de allí cerrando tras ella la puerta.
Pocos minutos después de comenzar a tomar lo que la mujer le había dejado el escritor sintió como los ojos comenzaban a pesarle.
-Kate – fue lo único que dijo antes de quedar totalmente dormido.
Al escritor lo que daba una nueva sorpresa, Tyson sonreía mirando su obra mientras el escritor continuaba dormido. Antes de salir del sótano Tyson conectó el interruptor, haciendo que en la habitación dónde retenía al escritor comenzasen a escucharse voces.
-Disfruta Ricky, disfruta viendo y escuchando lo que pasa en la casa de al lado – Reía mientras subía las escaleras para llegar al piso superior.
Hasta aquí por hoy.
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El lunes más.
