ADVERTENCIA: Contiene Hard, especialmente Yaoi.
CAPITULO 7
Padre
~A la mañana siguiente~
Shun despierta pero hay algo que le impide moverse, sentía un peso extra a su alrededor, no era otro más que Ace que aun dormía y lo estaba abrazando ¡Abrazando!
-¡Ah! – Shun se mueve y lo empuja, entonces Ace comienza a despertar poco a poco -¡Que haces!
-ah… buenos hmm días amo – le dice con una sonrisa mientras quitaba el pelo de su cara.
El pelinegro se ruboriza – no volveré a dejarte dormir en mi cama
-¿Por qué?
-¿A quien se le ocurre dormir abrazado?
-ah jeje es que me acostumbré a dormir abrazando a algo – Ace se sienta y bosteza – amo, ¿qué quiere para desayunar?
-solo tostadas – Shun suspira y recuerda – hoy viene mi padre, debes organizar su alcoba y atenderlo también
-¿Su padre?
-Sí ya te lo había dicho, él está muy enfermo…
-ah bueno, hm – se estira – iré a bañarme y le traeré su desayuno
…
Durante todo el día el amo estuvo muy inquieto, miraba por la ventana cada rato y hacía unas llamadas, Nana terminó de organizar la alcoba del señor Kazima ¿Zakami? Kazami, como sea. Por supuesto yo me dedique a estar en el jardín con mi padre, quería saber más sobre el padre del amo Shun así que recurrí a preguntarle a mi padre que llevaba más tiempo trabajando para esta familia.
-el señor Kazami… - hace una pausa – tiene una enfermedad incurable, su vida pende de un hilo muy frágil – sonríe con un poco de amargura
-ah… parece que también te ves afectado
-bueno, es que el amo Kazami fue quien me dio trabajo, tenía solo dieciocho años cuando eso ocurrió, sus padres no estaban de acuerdo con que me diera empleo – vuelve a hacer una pausa – igual, eso pasó hace mucho
-padre… te ves triste – dice Ace notándolo por sus expresiones, ese tipo de expresión que ya había visto en el amo Shun cuando le hablaban de su padre.
-lo estoy hijo, algún día te contaré la historia completa de cómo obtuve este trabajo
-espero que no haya sido como la mía, hiriendo al amo por accidente – ríe un poco
-je, no era como tú, era mucho peor, lo sabes – sonríe
-sí, lo sé
…
Eran las cuatro de la tarde, Shun bajó las escaleras rápidamente y salió, su padre finalmente llegó, lo bajaron en sillas de ruedas debido al cansancio del viaje.
-Padre – Shun se agacha y se recuesta sobre sus piernas – te extrañé
-Hola Shun, yo también te extrañé y muchísimo, hijo lamento tardar pero debíamos organizar el papeleo en el hospital de aquel país.
-Amo Shun – un chico un poco mayor baja del auto, se trataba del hijo del abogado de su padre, era un chico alto de tez muy blanca, cabellos rubios y ojos azules, parecía un príncipe de cuentos de hadas y de él sabríamos más adelante – le traje los medicamentos que debe tomar su padre, mi padre no pudo acompañarnos hasta el final así que me pidió que entregara las recetas y medicamentos.
-hm – Shun lo mira – entregarselos a Nana – sigue aferrado a su padre
Ace y su padre se acercan.
-Amo Kazami – saluda el señor Akechi inclinándose un poco
-Qué tal – sonríe mirándolo a los ojos luego - ¿trabajando duro?
-Así es amo… - responde con una sonrisa - ¡ah! Este es mi hijo – le sostiene de los hombros – usted ya lo conocía de pequeño pero ahora está grande, es todo un adulto.
-Mucho gusto, soy Ace y no soy un adulto, soy un niño aún – se inclina y luego sonríe
-un gusto – Kazami se ríe un poco - eres físicamente muy parecido a tu padre cuando estaba joven de tu edad.
-Eeh – ambos ríen un poco
-él es mi asistente padre – menciona Shun – por un accidente le contraté para que ocupara ese rol del que tanto me hablaste, justo como lo pediste que buscara a alguien
-ah sí ¿un accidente, de verdad? – Mira al padre de Ace con un poco de sorpresa – creí que había sido Akechi quien presentó a su hijo como candidato.
-Oh… no, no fue así – responde Akechi un poco decepcionado
-¡Así es! Tiré el balón y rompí el vidrio de su auto que le hirió la mano – dice Ace
-Ah ¿en serio}? – ríe el señor Kidelán mientras mira al señor Akechi – creo que no se parece del todo a su padre.
Akechi mira a un lado un poco avergonzado
-¡Amo Kazami! – Nana llega junto con las otras muchachas – bienvenido de nuevo, ya preparamos su alcoba, subamoslo – le dice al chofer
-Sí, por su puesto
El amo Shun se levanta y se coloca al lado, definitivamente no iba a separarse de su querido padre y mucho menos ahora que estaba de regreso luego de haber estado cinco meses por fuera del país recibiendo un tratamiento especial para su enfermedad, después de todos los intentos determinaron que era terminal y a pesar de todo no pudieron dar con una cura.
Esa noche, Shun se queda con su padre, le cuenta sobre Ace y sus salidas al centro comercial, era lo único de lo que tenía para hablar porque no tenía absolutamente más nada que contarle.
-¿Es tu nuevo amigo, Shun?
-ah… - Shun no responde, solo lo mira
Su padre sonríe y le acaricia la mejilla –ese chico me recuerda cuando era más joven
-¿Te refieres a que eras como él?
-Su forma de ser, un extrovertido como yo
-Mi forma de ser no es como la tuya ¿Hay algo mal?
-claro que no, tú eres como tu madre – desliza su mano hasta su mano y le agarra – tú me recuerdas al amor de mi vida
-lo sé –Shun se recuesta en la cama - ¿recuerdas la historia que me contaste padre?
-¿Cuál de todas Shun?
-Que mamá no fue tu primer amor, que en realidad tú amaste a otra persona – lo mira
-¿Quieres que te cuente más? – sonríe con un poco de amargura
-me gustaría saber quién era, solo me contaste sobre como tus padres arreglaron un matrimonio cuando tú en realidad solo amabas a alguien, te hicieron conocer a mamá y ambos ni se gustaban
-Sí así fue
-Luego me contaste que mamá sabía de tu romance con esa otra persona e hicieron un acuerdo debido a que ella tenía a alguien también a quien amaba, entonces decidieron disfrutar de sus vidas amorosas en secreto hasta el día en que se casaran, por respeto a la tradición.
-Sí Shun, así fue lo que te conté
-pero no me hablaste más de esa persona –
-¿Estás curioso por saber?
-Sí
-Te diré la verdad, no puedo romper la promesa que hicimos, dijimos que mantendríamos nuestro amor en secreto hasta que uno de nosotros muriera.
-¡¿Ah?! – Shun lo mira repentinamente – ¿Sí aún conservas el secreto eso quiere decir que esta persona aún está viva?
El señor Kazami asiente – te daré otro detalle sobre esta persona, nuestro romance era secreto porque ante los ojos de mi familia era imposible, ya que éramos dos personas diferentes con mundos totalmente opuestos.
-Ah… - Shun vuelve a recostarse – es como…
-¿uh? ¿Cómo qué?
-no, nada… me quedaré un rato más contigo
…
Ace fue a la cocina, allí estaba su padre y nana hablando acerca del señor Kazami y su enfermedad.
-¡Nana! ¿Debo llevarle el té al amo Shun?
-Si, aunque creo que está en la habitación de su padre, primero ve a buscarlo y pregúntale
-¿No le molestará a ese señor?
-Jaja por supuesto que no, anda – le dice Nana
Ace sube, toca primero la puerta y escucha que le responden con "adelante"
-ah, disculpe amo
-oh, eres tú ¿Ace? – pregunta el señor Kazami
-ah sí, el amo Shun debe tomar su té cerca de esta hora – se acerca y nota que Shun está dormido
-sí, despiértate y llévalo a su alcoba, no puede quedarse aquí
-hm sí, ¿Y para usted que desea?
-Yo… - sonríe mirando a Shun, le acaricia la mano – yo deseo que mi hijo sea feliz, que lo protejan ante todos
-hm… - Ace levanta una ceja
-deseo que lo cuiden y lo quieran tanto como lo quiero yo
Ace sonríe
POV
Las palabras del señor Kazami son tan sinceras y nobles, se nota que ama mucho a su hijo y el amo también lo quiere mucho, parece que las familias ricas si tienen sentido de fraternidad y no son unos fríos que solo piensan en el dinero, bueno, no sé por qué creía eso, eso es lo que te hacen creer en el mundo que te rodea y mi mundo siempre fueron las calles y los barrios pobres.
-no se preocupe señor Kazami, Shun encontrará una persona que cumpla con sus requisitos ¡se lo aseguro!
El señor ríe bajito y asiente, despierto a Shun y él abre sus ojos somnoliento.
-Buenas noches padre – dice Shun
Ambos salimos de la habitación – amo Shun, ¿No tomará su té hoy?
-no, hoy no ¿Quieres que termine de leer el cuento? Anoche te dormiste primero
-jeje sí, fue muy interesante pero no pude aguantar más y me quedé dormido, lo siento por quedarme otra vez en tu habitación
-no importa – Shun mira al frente, llega a su alcoba y abre
POV
No sé porque lo hacía, lo del cuento solo era una excusa para que se quedara conmigo en mi alcoba, quería comprobar algo sobre lo que sucedió anoche, mi corazón latía tan rápido, no creo que eso sea normal pero solo me ocurre cuando me quedo mirándolo por un rato, de hecho tampoco entiendo por qué lo miro tan detalladamente ¿Sera esto lo que leo en las novelas y libros? Donde el personaje habla de sus sentimientos acerca de alguien que le gusta y suceden cosas alrededor que propician que estas dos personas entiendan sus sentimientos. Pero aun no entiendo algo… en los libros, son mujeres, un hombre a una mujer o una mujer a un hombre ¿Será lo mismo en mi caso? ¿Acaso me gusta un hombre? ¿Me gusta Ace? Quizás estoy confundido pero eso es lo que quiero comprobar esta noche.
Ambos nos subimos a la cama, tomé el libro y comencé a leer, Ace se acercó a mí mirando el libro.
Se pecho estaba tan cerca de mí costado, podía sentir su respiración sobre mi hombro, extraño.
Al rato él se quedó dormido primero, dejé el libro a un lado y se acostó de lado mirando a Ace.
-Ace – susurra y al decir su nombre sus latidos comienzan a hacerse más rápidos, el chico sigue profundamente dormido.-
-por qué… - acerca sus dedos a la mejilla del chico, simplemente roza su piel sintiendo el tacto, la suavidad y temperatura de su rostro aunque solo fueran las yemas de sus dedos, se sonroja y vuelve a acostarse mirando hacia arriba, cierra sus ojos lentamente.
-ugh… no quiere té – murmura Ace dormido, seguramente soñando con que le decía a Nana que Shun no quería el té.
De pronto Shun curva sus labios, casi una sonrisa. Siente que Ace se acerca un poco más, el pelinegro alcanza su mano y la sostiene "está tan fría" – piensa, quizás porque la suya estaba caliente ¿Qué rayos estaba haciendo? Actuando de esa manera a sus espaldas, en secreto ¿Sería así? Quizás hasta que supiera a lo que su corazón reaccionaba.
Agarrarle la mano solo lo hizo colocarse más nervioso pero de alguna manera se sentía bien para él, reconfortante y un poco atrevido.
Continuará ...
