Capítulo 6; Olaf
Olaf estaba estaba en el puente que llevaba al castillo. No se dirigía a ningún lugar en concreto, estaba parado, con una gran sonrisa en el rostro, observando a la gente pasar. Iba saludando de vez en cuando con un alegre "¡Hola!", agitando el brazo efusivamente.
Era el cumpleaños de Anna, y estaban llegando un montón de personas como invitados a la fiesta en honor a su décimo noveno aniversario. Había gente de todas partes, que al verlo tenían distintas reacciones. Algunos se sorprendían, otros lo admiraban maravillados, otros sentían curiosidad por la nube que estaba sobre su cabeza, y hasta a algunos - sobretodo mujeres - les daba miedo. Pero con unas cuantas palabras se arreglaba.
- ¡Me llamo Olaf y me gustan los abrazos calentitos! -. Decía siempre, y todos sonreían.
Sin embargo, y a pesar de que el pequeño muñeco de nieve no se daba cuenta, todos lo trataban igual, con una mezcla de o-que-cosa-más-adorable-eres, y como si fuera parte del mobiliario. Sólo hubo una persona entre todos aquellos desconocidos que habló con él, que le dirigió la palabra como si hablara con una persona normal.
- Tu debes de ser Olaf, ¿me equivoco? - Le preguntó el hombre. Era joven, alto, apuesto e iba bien vestido. Su indumentaria era distinta a la que solían usar los norteños, de colores vivaces y con varias capas. Vestía elegantemente un traje negro con ribetes dorados y botones de oro. Era de piel dorada, que desentonaba bastante entre la pálida nobleza que asistía a la fiesta. Algo que también desentonaba bastante en él eran sus ojos, de un color verde muy intenso y con un destello de inteligencia que Olaf no vio.
- ¡El mismo! -. Contestó el risueño muñeco de nieve, feliz por poder entablar conversación con alguien. -¿Y tú eres...?
- Alastair, de Lishdastar -. Contestó con rapidez. Hablaba con algo de acento, pronunciando mucho las eses y evitando las erres. Aún y así, hablaba el idioma con fluidez. - Tu conoces bien a la reina y a la princesa, ¿no es así?
- Oh, sí, ¡Anna y Elsa son amigas mías! -. Dijo a la vez que saludaba a más personas con un gesto. - ¡Fue la misma Elsa quien me hizo! ¡Y Anna es muy divertida! - El muñeco de nieve hablaba todo el tiempo con exclamaciones, sin dejar de mostrar una enorme sonrisa en el expresivo rostro. Alastair sonrió y asintió.
- ¿Qué más me puedes contar de Elsa? -. Preguntó el joven.
- ¡Es fantástica! Me encanta cuando hace esa cosa con las manos... -. Dijo, a la vez que imitaba a Elsa, moviendo los ramificados brazos. Intentaba ser elegante, pero pareció torpe y ridículo. - Y entonces... ¡PUM! Todo lleno de hielo.- Alastair asintió, interesado. - Y además, ¡es muy guapa, muy inteligente y una estupenda reina! -. Concluyó con otra gran sonrisa.
-Gracias, Olaf. -Se despidió mientras se levantaba. - Espero que volvamos a vernos.
- ¡De nada! - Contestó él, a pesar de que no sabía bien por qué el príncipe le agradecía. Dejó de pensar en ello cuando apareció más gente, a la que saludó.
¿Un episodio demasiado corto? Lo sé, y lo siento. Pero quería hacer un episodio de Olaf e introducir a un personaje que pronto se convertirá en muy recurrente. Además, pienso que no hay mejor manera para caracterizar a un personaje que haciendo que cada uno de sus capítulos tenga algo distinto.
Espero que os haya gustado mucho, que comentéis y me sigáis apoyando como lo hacéis ahora.
12/02/2014
