Hola. En este capítulo nadie comentó, pero supongo que es porque tardé mucho en actualizar, una disculpa de nuevo y espero les guste el capítulo.
Vocaloid no me pertenece.
Capítulo VII: Empieza el sufrimiento
-¡Nos vemos mañana Alice!
Gritó Kaito.
-¡Nos vemos!
La chica peliverde se alejó.
-¿Ven que le gusto?
-Sí, te ama sólo porque se despide de ti.
-Tranquilo Gakupo.
-Mejor me voy también. Ustedes están locos.
-Deséame suerte Alice.
-Suerte. Adiós.
-Jajaja, hasta Alice está de mi lado.
-Bueno, también me voy. Tengo que pensar una forma de declararme a Miku.
-Sí, adiós.
El resto del día transcurrió normal para todos.
Al día siguiente, Len estaba emocionado por ir a ver a Miku y decirle que le gustaba, cuando en el camino encontró a Rin.
-Hola Len.
-Hola Rin.
-¿A dónde vas?
-Busco a alguien, ¿Y tú?
-También busco a alguien.
-Pues vamos juntos.
Ambos recorrieron varios pasillos de la escuela, como sus clases ya habían terminado, no tenían problema alguno, en el camino, Rin encontró a sus amigas.
-Hola chicas.
-¡Rin!
Las tres parecían asustadas.
-¿Qué sucede?
-Por favor, no vengas.
-¿De qué hablan?
-¡Len! ¡Llévatela!
Suplicó Clover.
-¿Por qué?
-Miku está allá y…
Le dijo Luka al oído, pero en cuanto escuchó eso, Len se fue casi corriendo.
-¡Qué bien! Necesito hablar con ella.
-¡No! ¡Len!
Gritó Meiko.
-Oigan, ¿Y Rin?
Preguntó Clover.
-¡Se fue!
-¡No puede ser! ¡Luka!
-¡¿Qué hacemos?
Corrieron a buscar a Rin, pero cuando la encontraron fue demasiado tarde, Rin estaba tras una pared viendo algo.
-Entonces, Miku, ¿Quieres ser mi novia?
-Sí, Kaito.
Los ojos de Rin se llenaron de lágrimas.
Ambos se abrazaron y Kaito ya iba a besar a Miku, Rin no aguantó más y se fue corriendo.
Len estaba del otro lado de la pared, y vio todo también. Sus ojos estaban cristalizándose de sus lágrimas, decidió irse.
Rin y Len regresaban juntos de la escuela, pero como ambos estaban tristes, ninguno habló en el camino.
Al llegar a casa, cada uno se fue a su cuarto, Rin no paraba de llorar, Len se extrañó y tocó la puerta de su recámara, ella no respondió, así que él entró con suavidad.
-¿Rin?
Ella estaba en su cama llorando. Él se acercó y se sentó junto a ella.
-¿Rin? ¿Qué te pasa?
-Déjame Len.
Su voz estaba entrecortada, y sonaba muy débil.
-Dime. Tal vez te pueda ayudar.
-¿Qué harías Len, si alguien que te gusta mucho no te corresponde?
En la llaga.
-¿Eh?... Bueno… no sé… ¿Te gusta alguien?
-Sí.
-¿Puedo saber quién es?
-Es… Kaito.
Len se sorprendió.
-¿Y a ti te gusta alguien?
-Sí…
-¿Quién?
-"No sé si deba decírselo…"…Es Miku.
-¡¿Qué? ¡No puede ser!
Rin lloró aún más.
-¿Sucede algo?
-¡¿Por qué? ¡¿Por qué siempre ella me quita lo que yo quiero?
-¿A qué te refieres?
-¡Ella me quitó los concursos que en verdad deseaba ir en la escuela! ¡Me quitó a Kaito! ¡Y ahora me quita a mi hermano!
-Rin… no tenía idea.
-¡¿Por qué ella siempre obtiene lo que desea sin esforzarse?
-Tranquila, ella a mí no me correspondió tampoco. Estarás bien, tranquila.
Len abrazó a su hermana, ella después de llorar un rato se quedó dormida. Su hermano se vio contagiado del sueño y también se durmió. Ambos tuvieron el mismo sueño, otra vez.
…
Una mujer de vestido blanco apareció frente a ellos y dijo:
-Este es parte su pasado. Ustedes deciden. ¿Quieren hacer ese mal otra vez, o quieren aprovechar esta segunda oportunidad?
-¿Qué?
Preguntaron los gemelos al mismo tiempo.
Una luz los cegó por un instante, cuando esta bajo, se vieron en un castillo. Rin estaba sentada en un trono y Len estaba frente a ella.
-¡¿ELLA? ¡¿QUÉ TIENE ELLA QUE YO NO? ¡LEN!
-Sí, su majestad.
-Hay algo que quiero que hagas…
-Dígame princesa.
-La de verde…
-¿Pasa algo con ella?
-Me ha quitado a la persona de la que yo me enamoré…
-"También a mí, me la ha quitado el príncipe de azul"
-Ella, quiero que desaparezca.
-¿Qué?
-Sí. El príncipe de azul así podrá casarse conmigo.
-Pero…
-¿Qué?
Preguntó con tono autoritario.
-Nada…
Len se levantó y se fue. Pasó un rato hasta que él regresó. Cuando llegó su hermana estaba en el pasto del jardín dormitando.
Él salió, se acercó a ella y tomó su mano. Rin abrió los ojos.
-¿Len?
-Hola su majestad. He cumplido con lo que me ha dicho.
El rostro de Len estaba destrozado, destruir a la persona que él amaba, lo hacía sentir muy infeliz.
-Espero que ahora el príncipe se fije en mí.
Rin estaba sonriendo. Al ver ese rostro sonriente, Len se sintió bien, ya que la felicidad de su hermana era todo para él.
Pasó un tiempo, Rin esperaba con ansias que el príncipe Kaito la conociera y dentro de poco le pidiera casarse con ella, pero eso nunca pasó.
Rin estaba mirando por su ventana como las personas de su pueblo se habían rebelado contra ella, ahora estaba sola, la servidumbre había huido, o eso pensaba ella.
-Rin.
-¿Qué sucede?
Entonces se escuchó la parte de la canción que Len había escrito en su canción.
"Por favor escape lejos querida majestad. Tome mi ropaje y nadie la reconocerá. No sabrán este secreto de gemelos al final. Tomaré su lugar y nadie lo notará"
-¿Len?
-Por favor, huya antes que sea demasiado tarde.
-¿Y tú?
-Ellos quieren una presa, seré yo entonces.
-¡No!
-Lo importante es que te salves.
Len tomaba los hombros de su hermana y la miraba con ternura, pero ella sólo podía llorar.
-¡Este es mi precio! ¡Por favor no lo pagues por mí!
Con mi vida la culpa que tienes pagaré. Si te quieren señalar, me señalarán a mí.
-Juré cuidarte con mi vida, y eso es lo que haré.
El hermano besó la frente de su hermana y se fue a su cuarto, tomó uno de sus vestidos y se lo puso, Rin lo esperaba afuera, pues él había cerrado con seguro, para que ella no le impidiera cumplir su propósito.
Antes de ponerse la prenda, Len tomó una muda de su ropa, salió de la habitación y se acercó a Rin.
-Toma.
-¡No!
-Perdón por faltar el respeto a su majestad, pero no fue una pregunta.
-¡No permitiré que hagas esto!
Entonces Len se vio forzado a cambiar él a su hermana, porque ella no lo haría por propia voluntad. Le costó trabajo, pero por fin ella estaba usando la ropa de él.
Ahora el joven rubio se fue al cuarto de Rin, tomó su vestido y se lo puso…
-Ahora ustedes saben parte de lo que aconteció años atrás. Ustedes deciden finalmente.
Dijo la mujer vestida de blanco.
Ambos despertaron al mismo tiempo y estaban confundidos.
-¿Len?
-¿Rin?
-Tuve un sueño.
-Yo también.
-¿Cuál?
-Soñé que tú eras una princesa, y yo tu sirviente…
-Y luego yo… quería casarme con una persona…
-Eso quiere decir…
-Que tuvimos el mismo sueño.
-¿Entonces fue real lo que nos dijo aquella mujer?
-No lo sé, pero…
-Rin.
Len tomó un tono muy serio.
-¿Qué sucede?
-Yo juré protegerte con mi vida, y mi deseo es que tú seas feliz. Y si lo que deseas es lo mismo que aquella vez… lo haré.
Continuará…
