Digimon
La Guerra Santa
Capitulo VI: La Piedra de la Oscuridad.
2 de Agosto del 2005. Mundo Digital. Isla File 16:00 Hrs.
— ¿Por qué tardaron tanto? — Mimi Tachikawa preguntó, sentada en una roca mientras se abanicaba.
Se encontraba con Palmon a su lado. Agumon, Gabumon y Gomamon jugaban por los alrededores mientras que sus humanos acompañantes: Taichi Yagami, Yamato Ishida y Joe Kido hablaban de temas banales, entretenidos para pasar el rato. Sora Takenouchi y Piyomon descansaban debajo de la sombra de un árbol. Parecía que en realidad estuvieran en un día de campo, disfrutando de una calma y olvidándose por el momento de la guerra.
— Disculpen la demora, ya se que se está haciendo tarde... — Gennai dijo — ...Koushiro y yo hemos estado trabajando en una parte de la profecía que encontramos esta mañana.
— ¿Una profecía? — Taichi preguntó.
Agumon se aproximó a este, viendo que la hora de juegos había acabado. Lo mismo hacían los demás digimon, acercándose a sus respectivos compañeros humanos. Por su parte, Sora y Biyomon terminaron su siesta de la tarde.
— Es un relato que inicia con lo que pasó en el Mundo Digital hace mucho tiempo... — Koushiro intervino — ...mucho tiempo antes que Apocalymon cruzara el muro de fuego —
— Quizá quieran sentarse... — Gennai sugirió. Los seis elegidos y sus digimon, sin excepción, se sentaron en círculo y enfocaron su mirada en las palabras del guardián digital — ...El Mundo Digital fue creado hace mucho tiempo con en combinación de la información existente de las redes crecientes y los pensamientos, buenos y malos, de los seres humanos. La luz y la oscuridad, fueron los elementos esenciales que dieron origen a todo —
Los chicos asintieron, dando la razón a las palabras del sabio guardián. Este continuó sin importar las reacciones que pudiese provocar.
— Existió un digimon todopoderoso que podía manejar ambos poderes. Su nombre era Huanglongmon, el Emperador del Colmillo Amarillo, Dios de los digimon. Él dirigió el curso del Mundo Digital durante sus años más jóvenes, comprendía la influencia de los humanos en nuestro mundo por lo que creó a sus guardianes a partir de las emociones positivas... Zhuqiaomon, el ave de fuego, fue creada usando el valor y el amor y le fue encomendado la zona sur del Mundo Digital. Baihumon, el Tigre Blanco, fue creado con sinceridad y el conocimiento, y se le encargó el oeste. Ebonwumon, la tortuga del bosque del Norte, fue la combinación de la pureza y la amistad. Y Qinglongmon... —
— Qinglongmon fue creado con la luz y la esperanza, ¿verdad? — Koushiro interrumpió.
— Correcto. Qinglongmon fue la Bestia Sagrada que resguardó la zona Este del Mundo Digital — Gennai asintió — Los cuatro, en conjunto, sirvieron para mantener el balance por muchos años. Los tiempos fueron buenos durante los primeros años, sin embargo, la corrupción logró entrar en el Mundo Digital... por razones que no fueron claras, siete digimon del tipo ángel iniciaron una rebelión en contra de las Bestias Sagradas, siendo liderados por Lucemon, el más poderoso —
— ¿Lucemon? Nunca antes escuche el nombre de ese ángel — Biyomon dijo pensativo.
— No me extraña que no lo hayas escuchado Biyomon, muchas cosas se han olvidado con los años... el caso que Lucemon, deseoso de elevar su trono por encima de las Bestias Sagradas, instigó a muchos digimon para que se unieran a su causa. Su alianza con otros seis digimon ángeles fue invencible, derrocando en poco tiempo a los guardianes. De esa forma el equilibrio se perdió y el caos emergió reinante... —
— Pero ellos fueron derrotados después... ¿verdad? — Agumon comentó, intrigado por la historia.
— Doce digimon del Tipo Caballero Sagrado surgieron, liderados por su Dios. Ellos desafiaron a los ángeles corruptos y los vencieron en batalla, destruyendo sus cuerpos y creando el muro de Fuego donde sus digicores serían atrapados. Solo uno de ellos logró escapar de ese final, ocultándose de la vista de las Bestias Sagradas y los Santos Caballeros... —
— Demon — Taichi exclamó.
Y Gennai asintió.
De repente, el aire del ambiente se heló. Algo andaba mal, los digimon lo supieron en ese momento.
— Perdiste un punto crucial de esa historia, cuando los ángeles fueron derrotados por los Caballeros Santos... ellos, en un acto de odio y venganza, crearon un portal que, de abrirse, desataría el peor mal que todos los mundos hubieran conocido. La Tumba del Pecado Original que solo puede ser abierta con las siete llaves que poseen los Señores Demonio en su poder y que se abrirá en el futuro... —
Todos voltearon a ver a la siniestra figura que se encontraba a tan solo unos pasos. Un digimon poderoso que se cubría por una túnica de color azul oscuro, siendo solo visible unos penetrantes ojos amarillos.
— ¡He venido por el objeto maldito que recientemente se manifestó en este mundo, entreguen la Piedra de la Oscuridad! —
13 de Agosto del 2005. Mundo Digital. Continente Server. 00:02 Hrs.
Después de su segunda muerte, nunca pensó volver a apropiarse de su propio palacio, sentándose orgulloso sobre su trono. Sin embargo, Vandemon esperaba hacerlo cuando fuera amo y señor de los tres mundos. No como un subordinado de alguien más, por poderoso de fuese.
— ¿Por qué esa cara larga? — Piedmon preguntó sonriente, emergiendo de las sombras.
— Piedmon... ¿siempre serás una molestia? — el vampiro dijo — ...ahora mismo tengo que meditar sobre como capturaré a ese tamer... extraño que no sea un Niño Elegido... —
El Amo Oscuro observó las estatuas de los Devidramon, ubicados en las paredes del salón del trono. Se tomó un tiempo para contemplarlos y luego respondió al digimon vampiro.
— Nunca pensé que obedecieras al Señor de los Demonios de manera tan complaciente — dijo con un falso tono de asombro — ...el gran Vandemon tuvo que inclinarse ante alguien más poderoso —
— Payaso estúpido. ¿Por quién crees que me estás tomando? — Vandemon exclamó con enojo — Puede ser cierto que él sea demasiado poderoso para derrotarlo en batalla... sin embargo, cuando recupere todo mi poder entonces lo mataré y me convertiré en el eterno soberano... por cierto, tengo una pregunta para ti. ¿Acaso piensas servirle toda la vida? Debes tener ambiciones parecidas a las mías —
— ¿Matar a Demon cuando tengamos todos los mundos en nuestras manos? — Piedmon dijo intrigado — ...tal vez, en algún punto del futuro. Por ahora, soy leal al Señor Demonio y solo a él. Pueda que planee deshacerme de Apocalymon y Dagomon, así me convertiría en su oficial de más alto rango. Podría decirse que su mano derecha —
Vandemon lo observó como si se tratara de un mal chiste, lo cual hizo que Piedmon riera a carcajadas.
— Definitivamente eres un tonto —
— Yo difiero, Vandemon. El tonto aquí es otro... si te soy sincero, tu nunca tendrás una oportunidad en su contra — respondió sonriente — es más, yo mismo debería matarte por acto de traición, así le ahorraré la molestia y me ganaré más rápido su confianza... —
Vandemon gruño amenazante, preparándose para pelear...
— sin embargo, no lo haré. Quiero ver en que acaba este complot tuyo... Además mi Lord Demon está impaciente y quiere a ese humano en sus manos cuanto antes, ninguno de los dos quiere hacerlo esperar —
— Como sea — el digimon vampiro mencionó — ...es hora de irme. Será mejor que no te sientes en mi silla —
Para luego desaparecer en un enjambre de murciélagos que se dispersaron en todas partes. Piedmon consideró la idea de hacer enojar aun más a Vandemon pero desistió en el último minuto y también se marchó del lugar.
Mundo de los Humanos. Japón, Shinjuku. 1:45 Hrs
— ¿Podemos apurarnos? Esta haciendo frío — Mummymon exclamó antes de emitir un sonoro estornudo.
— Tu siempre te estas quejando por todo — Arachnemon le regañó, no sin antes darle un fuerte golpe en la cabeza.
— ¡Pueden callarse ambos! —
Hacia poco tiempo habían llegado al mundo humano, lo habían logrado sin mayores dificultades pues el Mundo Digital ya les pertenecía y por tanto todas las entradas posibles al Mundo Humano se encontraban a su disposición. Vandemon, Archnemon y Mummymon llegaron horas antes de que el sol saliera, de forma que permanecieron casi desapercibidos por todos los demás seres vivos de ese mundo.
— ...par de inútiles, van a poner en riesgo la misión. Sabía que no se les podía confiar nada — Vandemon exclamó.
— Tu tampoco eres de fiar, no creas que se nos olvidó lo que nos hiciste — Archnemon respondió.
Y Mummymon le amenazó. — Vuelves a tocar a Archnemon y te las verás conmigo —
— Basta... — el vampiro volteó los ojos hacia otro lado — ...tenemos una tarea que cumplir, ¿no es así? —
— ¿Qué sugieres que hagamos, Dracula? — Mummymon le preguntó.
— Estamos seguros que el humano esta en esta ciudad... muy bien, así que nos aseguraremos que este no escape — Vandemon contestó sonriente.
Comenzó a mover sus manos invocando una especie de niebla, la cual provino desde la suela de sus zapatos.
Archnemon, por su parte, observó la técnica con sumo interés. — Esto es... —
— Este es mi dominio ahora, ya no hay escapatoria —
Shinjuku. Edificio Metropolitano de Gobierno. 11:15 Hrs.
— ¿Podrían explicarme que es esto? —
Mitsuo entró a la cámara de control evidentemente molesto, era lógico de esperarse pues que otra sensación iba a producir descubrir que desde la mañana toda la ciudad de Shinjuku se encontraba cubierta por una niebla de tipo sobrenatural. Las personas estaban inquietas y como un agente del gobierno su deber era buscar soluciones.
— Lo tengo señor — respondió un hombre de cabello negro, semilargo, y bata de científico.
— Bien, habla. ¿Qué esta pasando? —
— En horas de la madrugada, el sistema de Hypnos detectaron la entrada de tres digimon salvajes a nuestro mundo. Poco después la niebla comenzó a aparecer desde el punto más alto del Edificio Metropolitano, cubriendo toda la ciudad de Shinjuku... Esta niebla es lo que yo denomino como un campo digital, presente muchas veces en las apariciones de los digimon. Estos tres seres son lo suficientemente poderosos como para manipularla a su voluntad —
Mitsuo no le gustó para nada lo que estaba escuchando.
— Entonces esos digimon deben tener un objetivo en específico. ¿Verdad, Kurata? —
— Delimitaron bien el terreno, señor Yamaki. Proclamaron la ciudad dentro de sus dominios... Si yo fuera ellos, lo haría con la intención de que nadie pudiese escapar —
— ¡Malditos! — el agente de gobierno exclamó furibundo — ¡Creen que pueden venir aquí a hacer lo que se les de la gana! —
— Esos niños llamados los Elegidos, de un cierto modo se encargaban de mantenerlos a raya. Ellos se encuentran distribuidos por todo el mundo y según la información que se pudo obtener de algunos de ellos... se supone que son la luz que mantiene alejados a los poderes de las tinieblas —
— Como una batalla del bien contra el mal, pero que tontos... — Yamaki comentó — ...se involucran en una guerra creyendo que siempre serán los vencedores, no hay nada más ingenuo. Me niego a seguirles dejando el destino de nuestro mundo en sus manos —
— En eso estoy de acuerdo, es por eso que iniciamos el proyecto digimon artificial. Como máquinas programadas para seguir todas nuestras ordenes... reduciremos ampliamente el costo de vidas humanas en la defensa de nuestras ciudades, y de paso purgar nuestro mundo de esos digimon —
Mitsuo asintió satisfecho.
— ¿Cuándo estarán listos los primeros prototipos? —
— Por aquí — Kurata, el científico a cargo hizo que lo siguiera. Vieron en tubos de cristal que contenían a estos digimon artificiales, suspendidos en un líquido verdoso — En el contenedor de la derecha tenemos al primer prototipo de ataque, Gizumon. Rápido y poderoso, producido en masa fácilmente nos proveeríamos de un ejército para hacer frente a la amenaza de los digimon. El de la derecha está para objetivos mucho más grandes, el Gizumon XT... La verdad nunca los hubiéramos completados de no ser por los compañeros de esos niños —
Llamó a uno de sus subordinados para que le alcanzaran un maletín de color negro, en cuanto lo abrió, mostró a Mitsuo Yamaki lo que había en su interior. Eran frascos pequeños con algo luminoso dentro de estos.
— ...las muestras de sus digimon acompañantes, pasé toda la noche analizándolos. — dijo extasiado — ... Es maravilloso, las propiedades que les permiten manifestarse en nuestro plano —
— Como sea, buen trabajo — el director de la organización mencionó con una ladina sonrisa — ...ya no necesitamos nada de esos digimon. ¿Por qué no disponer de ellos? —
— Servirán para el experimento final, probar la eficacia de los Gizumon en batalla —
— Esto no puede ser — Tailmon gruñó en su celda.
— ¿Qué pasa, Tailmon? No creo que esto su pueda poner peor — Hawkmon se acercó a este, intentando averiguar que era lo que estaba mal.
O, como ya lo había dicho, lo que pueda poner peor las cosas.
— Yo también lo siento, Tailmon. Él esta aquí... y pensar que nos habíamos librado de él para siempre — Patamon le dio la razón.
— ¿De quién hablan? — Veemon preguntó.
— Vandemon. Regresó de nuevo... — Tailmon respondió, mordiéndose el labio inferior en señal de impotencia — ...Temo que algo pueda pasarle a Hikari y a los otros, y yo estoy aquí atrapado sin poder hacer nada para defenderla —
— Otra vez ese villano — Agumon apretó el puño — ...debemos encontrar la forma de salir de aquí, no tenemos tiempo que perder —
Miraron a los barrotes que los contenían, los cuales parecían ser de luz pura. Radiación condensada detrás de una puerta de acero inoxidable. Sin sus compañeros humanos a su lado su fuerza se reducía a la mitad, lo cual significaba que estaban atrapados en esas cuatro paredes. Necesitaban de algún tipo de milagro.
El karma dice que a las buenas acciones que uno hace, tarde o temprano se le regresarán.
— ¡Hay alguien ahí! —
Al parecer ese sería el caso.
— ¡Hay alguien ahí! — volvió a pronunciarse la voz del exterior.
— ¿Quién eres? — Veemon le preguntó.
— Un amigo, los sacaré de aquí lo más rápido posible —
Por debajo de la puerta se coló una luz repentina. Veemon, Wormmon, Tailmon, Patamon, Hawkmon, Armadillomon y Agumon lo sintieron y se vieron confundidos por ello. Parecía que primero estaban hablando con un humano, de la misma edad de sus compañeros, pero luego presintieron a un digimon en su lugar. Primero pensaron que se trataba de un Elegido que había llegado a su rescate y había traído a su digimon consigo, sin embargo...
¿Qué había pasado con el humano? Ya no eran capaces de sentir su presencia.
— ¡Sueño Eterno! —
La dura puerta de acero y los barrotes cedieron ante el impacto del exterior, levantando una gran cantidad de polvo. Los digimon se cubrieron de la explosión y lentamente salieron a mirar quien era su liberador.
La explosión se escuchó por todo el edificio, en algunas partes más intensa que en otras.
En la sala donde los Gizumon descansaban en un sueño inducido por los sistemas de las máquinas operantes, un hombre entró corriendo. Este se dirigió de manera presurosa donde se encontraba Mitsuo Yamaki y su científico a cargo, Akihiro Kurata.
— Señores, tenemos un intruso en el complejo —
— No me digas — Mitsuo dijo de forma sarcástica — Quiero saber. ¿Quién es el intruso? —
— Si me permites. — Kurata intervino, sacando un interruptor negro de su bolsillo — ... creo que es hora de probar a Gizumon, ¿no les parece? —
El sueño había llegado a su fin, con el interruptor accionado. El ojo del digimon artificial se abrió de golpe, el Gizumon finalmente estaba despierto.
Odaiba. 12:30 Hrs.
— ¡Tailmon! — Hikari exclamó asustada en su alcoba.
La pesadilla finalmente la estaba alcanzando. El Mar de las Tinieblas comenzaba a desbordarse con el único propósito de llevársela, inundando su alcoba con las oscuras aguas del océano. Debajo de este unos ojos rojos la miraban con sumo interés y un mensajero la observó desde el escritorio.
— Olvídala, hija de la Luz. Tu destino será mejor con nosotros —
— ¡Nunca iré con ustedes, ya se los dije! — respondió, retrocediendo lentamente.
— No te puedes oponer, doncella — dijo el digimon cubierto de sombras — ...hemos esperado mucho tiempo a ti, la profecía debe cumplirse. Él espera más allá de las estrellas, espera pacientemente en el vacío devorador del cosmos. Desea entrar a nuestro mundo... ¿Acaso no puedes verlo? —
— ¿De qué hablas? — Hikari preguntó.
— Él te espera, hija de la Luz. Te guiaré hasta el vacío infinito... — extendió su brazo delgado y deformado.
Pero, cuando estuvo a punto de alcanzar a Hikari, el Emblema de la Luz intervino y rechazó al huésped no deseado , quemando su brazo y haciendo que gimoteara de dolor.
— Agggg... crees que nos la vas a negar para siempre — gritó hacia el cielo, con locura — Él vendrá. Nosotros somos simples granos de arena que se mueven sin dirección alguna... somos ignorantes pero creemos. Él regresará a castigar a todos los blasfemos, arderán por siempre en las llamas del infierno... jajajaja jajajajja
Hikari se tapó los oídos mientras la risa distorcionada de la criatura menguaba, sintiendo como su presencia se desvanecía. Cuando cesó, la dimensión maldita del Mar de las Tinieblas había abandonado su alcoba.
— ¡Hikari! —
Su madre, la señora Yagami, entró abriendo la puerta de golpe.
— ...escuche gritos y luego... —
— Estoy bien, mama — ella respondió, recuperando la respiración — Fue una pesadilla, no es nada más... —
No quería preocuparla, así que mantuvo en secreto esa inquietante experiencia.
— Te ves pálida, hija. Voy a servirte un vaso de agua — dijo Yuuko, caminando junto a ella hasta la cocina.
Ninguna de ellas esperó que una luz blanca se materializara en su camino, apareciendo de esta un guerrero con traje de lobo. Era Wolfmon, descendiente de los Diez Guerreros Legendarios.
— Hikari, ¿verdad? — preguntó.
— ¿Quién eres? — la señora Yagami cuestionó, con la intención de proteger a su hija.
— Debes reunirte con tus amigos. Mi hermano ahora debe estar liberando a los digimon que los humanos tienen prisioneros — Wolfmon respondió, ignorando a la mujer y centrándose en su hija — ...Esta es la batalla que decidirá tu destino. ¿Aceptas? ¿O tal vez? —
— Iré — Hikari dijo.
Yuuko, su madre, se mostró alterada por lo que estaba haciendo su hija. — ¡Hikari! Piensa en lo que estás haciendo. Ya no tienes porque luchar más —
— Estas equivocada madre, tengo muchas razones para luchar... —
— Ella es uno de los Elegidos que mantienen el equilibrio entre el mundo humano y el digital — Wolfmon explicó — Su deber es luchar, ahora que es necesario... ¿Nos vamos? —
Hikari asintió.
— Takeru. ¿Quiénes son ellos? —
Natsuko regresaba a su casa luego de hacer algunas compras para luego regresar a su trabajo de reportaje, de pie frente a la puerta de su apartamento se detuvo un momento para buscar la copia de llaves que tenía y así abrir la puerta. Sin embargo, Makino Ruki apareció de la nada junto a Devimon, el ángel caído y primer villano que su hijo y Patamon derrotaron hace cinco años.
Takeru corrió hacia la entrada, abriendo la puerta de golpe y encontrándose con quienes menos quería toparse, y en la situación menos deseada.
— ¡Ustedes! — exclamó con sorpresa y miedo, miedo por lo que le pudiese pasar a su madre.
— Descuide señora, solo somos los mejores amigos de su hijo — Ruki dijo — Ahora mismo tenemos importantes asuntos que atender y preferiría que no se encontrara presente. Entré a su casa y cierre la puerta por un tiempo... —
Natsuko Takaishi miró a Takeru, tratando de entender la situación.
— Entra en el apartamento mamá — el Elegido de la Esperanza pidió — ...yo estaré bien, no tienes porque preocuparte —
Natsuko asintió y lentamente entró a su hogar, al cerrar la puerta tras de sí, Takeru abandonó la mirada dulce que seguía los movimientos de su madre y la cambió a una desdeñosa, dirigida hacia Ruki y compañía.
— ¿Qué es lo que quieren? — preguntó.
— Es hora que sepas la verdad, mi objetivo es eliminar al Mundo Digital y a los digimon para siempre. Para esa meta mis asociados y yo recuperamos una reliquia de un Mundo Digital diferente, la Piedra de la Oscuridad, la representación del poder y la corrupción en su más amplia expresión. Creada por un Señor Demonio hace tanto tiempo... —
— ¡¿Destruir el Mundo Digital?! —
Takeru acalló sus reclamos cuando Ruki le mostró el objeto, la Piedra de la Oscuridad. Devimon miró el objeto con codicia, imaginando todo el poder que ganaría con la piedra en sus manos.
— La piedra perdió su brillo, ya no es lo que era... sin embargo, hemos hallado la forma de restaurarla a su antigua gloria. Requiero del Emblema de la Luz y tu lo conseguirás para mi —
— ¡Hikari! ¿Qué piensas hacer con ella? — Takeru exclamó en tono demandante, casi amenazante.
No es que la Reina de los Digimon estuviera asustada por ello.
— Ella no me interesa, lo único que quiero es su emblema, nada más... —
— ¿Quieres que le robe su emblema? Pero... —
— Recuerda lo que esta en juego, ¿ya olvidaste a tu amigo Iori? — Ruki habló con frialdad — la toxina recorre sus venas, si yo lo decido los resultados pueden llegar a ser fatales.
Takeru se sintió entre la espada y la pared, apretaba sus puños con fuerza, siendo presa de la impotencia que estaba sintiendo. En sus ojos expresaba el deseo de hacerles pagar por lo que le estaban haciendo, por lo que querían que hiciera. Estaban pidiendo que traicionara a sus amigos, a Hikari, para el fin más nefasto, el genocidio, la destrucción del Mundo Digital. Pero... ¿Qué otra salida le quedaba? La vida de Iori estaba en riesgo. Sería imperdonable sacrificar la vida de uno de sus amigos.
— Lo haré — se traicionaba a si mismo.
— Muy bien. Cuando la tengas, llámame con esto...
Devimon le arrojó una especie de comunicador en forma de auricular
— Yo recogeré el Emblema y eso será todo. La vida tu amigo estará a salvo y ganaremos una guerra en muy poco tiempo. Nos vemos pronto..
Ruki y Devimon desaparecieron a través de un extraño portal, siendo el ángel caído el último en cruzar. Se tomó su tiempo para dar un vistazo más al enemigo que tanto odiaba, como disfrutaba verlo en esa posición.
— Se nos olvidaba, un guerrero de la luz esta reuniendo a tus amigos y pronto vendrá por ti. Tal vez sea la oportunidad perfecta de cumplir con tu tarea —
Al otro lado del portal, Devimon pensó.
— La piedra de la oscuridad, esperaré a que su poder sea restaurado y entonces la tomaré, ya no necesitaré a estos humanos.
Pensó en convertirse en el ser más poderoso de todos.
2 de Agosto del 2005. Mundo Digital. Isla File. 16:45 Hrs.
— ¿De qué estas hablando? — Gennai le confrontó.
— No te hagas el tonto guardián, se que la escondes. La quiero ahora — demandó el digimon de manera autoritaria.
— ¿Quién te crees que eres? ¿Estas con Demon? — Taichi intervino, con Agumon a su lado.
— No trabajo para él, mis objetivos van mucho más allá de complacer a una patética criatura del averno. Si no confiesan la ubicación de la piedra de la oscuridad, entonces no son de ninguna utilidad para mi.
— ¡No puedes hablarle así a Taichi y a los demás! — Agumon exclamó — ¡Vamos muchachos!.
Los digimon se pusieron al frente de sus compañeros humanos y se dispusieron a atacar a la figura de túnica azul.
— ¡Flama Bebe!.
— ¡Fuego Azul!.
— ¡Hiedra Venenosa!.
— ¡Espiral Mágico!.
— ¡Marcha de Peces!
— ¡Super Trueno!
Las técnicas impactaron sobre el digimon enemigo, sin embargo no hicieron ningún daño sobre este.
— Estúpidos e insignificantes insectos, me insultan con su falta de fuerza — exclamó.
Se reveló a si mismo. Siendo su túnica en realidad una capa de color azul oscuro, la cual cubría una armadura gris con yelmo en forma de un dragón maligno. Sostenía en su mano derecha la lanza Balumg y el mano izquierda el escudo Gorgon. Y en su pecho estaba gravado con brillo siniestro la marca del peligro digital.
— Yo, ChaosDukemon, los mataré si no me entregan la piedra de la oscuridad.
— Este digimon es fuerte, tienen que enfrentarlo con todos sus poderes — Gennai dijo.
— Agumon, digi-evoluciona — Taichi exclamó.
— Tu también Gabumon — Yamato lo secundó.
Ambos elegidos alzaron al aire sus digivices, los cuales cogieron su color característico propio del proceso. Agumon y Gabumon fueron envueltos por el resplandor y sus formas cambiaron a las de WarGreymon y MetalGarurumon.
— ¡Acaben con él! — Taichi dijo.
WarGreymon fue el primero en atacar, lanzándose hacia el frente usando las garras de sus manos como su arma principal. ChaosDukemon, por su lado, lo esquivaba y bloqueaba de manera hábil. Su última arremetida fue bloqueada por el escudo Gorgon y ahí forcejearon por unos instantes.
— ¿Es todo lo que el gran WarGreymon tiene para ofrecerme? — el caballero oscuro preguntó con burla.
— ¡Cállate! —
WarGreymon se separó de su adversario, tomando distancia y preparándose para un ataque más fuerte.
— ¡Terra Force!.
El caballero interpuso su escudo ante el ataque, reduciendo de manera significativa el impacto. De hecho, no había sufrido daño alguno mas el polvo levantado por la explosión nubló su vista. Ahí fue cuando MetalGarurumon aprovechó y disparó una gran cantidad de misiles congelantes. ChaosDukemon se vio encerrado en un enorme bloque de hielo pero, para sorpresa de los dos megadigimon, este se liberó con suma facilidad.
— ¡Imposible! — WarGreymon dijo.
— No es para que se sorprendan, solo que su nivel es demasiado bajo como para derrotarme.
— ¡Tenemos que ayudarlos! — Biyomon exclamó, dirigiéndose a sus amigos.
— ¡No lo permitiré! — dijo el oscuro caballero — Terminaré esto ahora... ¡Prisión Judeca!.
Un poderoso haz de energía fue lanzado de su escudo, el cual impactó contra WarGreymon con fuerza y lo derrotó en cuestión de segundos. Tiempo después se vería a Agumon inconsciente en el suelo.
— No... — MetalGarurumon dijo — ...pagarás por lo que has hecho —
El lobo se abalanzó contra su enemigo pero este saltó hacia un lado, evadiéndolo.
— ¡Aliento de Lobo Metálico! —
En cuanto toco tierra, MetalGarurumon siguió con su cabeza la dirección del movimiento de ChaosDukemon y empleó su técnica más poderosa. El caballero oscuro, por su parte, interpuso su escudo logrando bloquear el poder de su adversario.
— Es inútil, nunca me vencerán — dijo, sonriendo debajo de su yelmo.
— ¡Aun no hemos acabado! — MetalGarurumon exclamó.
ChaosDukemon, mostrando su superioridad, atacó antes de que MetalGarurumon pudiese reaccionar. Pareciendo que estaba a punto de empalar a su enemigo, se detuvo a tan solo un milímetro. El lobo metálico sudó frío cuando vio la lanza brillar con un resplandor maligno.
— Este juego se acabó —
Gennai y los Elegidos tuvieron que cubrirse los ojos debido al resplandor de la explosión, ya para entonces MetalGarurumon había sido atravesado por un haz energético muy concentrado. Tal como había dicho el caballero, la batalla había terminado con un Gabumon inconsciente en el suelo.
— ¡Gabumon! — Yamato exclamó preocupado.
Todos se mostraban preocupados, los digimon más fuertes que tenían habían sido derrotados. Era como enfrentar a Piedmon por primera vez, el líder de los Amos de la Oscuridad para entonces demostró ser un enemigo terrible, al igual que ChaosDukemon.
— No se molesten los demás en digi-evolucionar, el resultado será el mismo — advirtió — ...ahora entrenguen la Piedra de la Oscuridad
Mimi, en medio de la angustia, gritó. — ¡No sabemos de lo que estás hablando!¡No la tenemos!.
— Entonces morirán —
La lanza de ChaosDukemon brilló nuevamente, preparando un nuevo ataque pero, esta vez, en contra de los humanos y los guardianes. Estaba a punto de disparar cuando.
— ¡Espera! — Gennai exclamó, llamando la atención del caballero oscuro — Por favor, no los lastimes.
— Depende de lo que tengas que decir, digi-humano.
— Tengo lo que buscas, lo que tu llamas la Piedra de la Oscuridad... yo te la daré.
— ¡En hora buena! — ChaosDukemon exclamó.
— Pero antes quiero saber. ¿Por qué la quieres?.
— ¿Cuál sería la diferencia? Tu y esos Elegidos nunca serían capaces de detenerme — el aludido respondió — además, tienen otras cosas por las cuales preocuparse, ¿verdad?.. El señor demonio, con el tiempo que pasa, conquista más territorios de este Mundo Digital.
ChaosDukemon apuntó con su lanza nuevamente.
— Dame la piedra, ahora.
Sin muchas opciones, el guardián sacó entre sus ropajes un objeto envuelto entre una gran cantidad de telas. Al remover lo innecesario dejó a la vista una piedra de color brillante, la cual resplandecía con energías malignas muy concentradas. ChaosDukemon miró la reliquia con curiosidad mal sana.
— Hermosa, ¿verdad? — comentó — En otro plano de la existencia, esto solía representar el poder de todo el Mundo Digital. Quien la tuviese en su poder se convertía de manera automática en el soberano, el Emperador. Así fue cuando un poderoso señor demonio con su armada reunió sus fragmentos para formarla y luego la llenó con el dolor y sufrimiento de todos los digimon. Imaginen todo lo que se puede hacer con todo ese poder...
Hizo sus armas a un lado y, extendiendo una de sus manos, hizo levitar la piedra oscura usando una fuerza invisible que la guío hasta él.
— El final esta cerca, su espera pronto terminará. Aquel que permanece en el vacío infinito del cosmos podrá pasar a nuestro mundo, mi maestro. — sus ojos amarillos se enfocaron en cada uno de los humanos, sus digimon y en el guardián digital — ...espero puedan experimentar el final conmigo.
13 de Agosto del 2005. Estados Unidos, Colorado. 13:00 Hrs
Lopmon y Terriermon saltaban por toda la habitación, desde la cama hasta la mesa de noche, nada estaba a salvo. Wallace tenía que cuidar bien de su computadora a no ser que quisiera que estuviera dañada. Ahora mismo estaba revisando la última información que Koushiro Izumi le había enviado después de perder contacto con él, ya hace una semana.
— ¿Qué pasa Wallace? — Terriermon preguntó, deteniendo el juego con su hermano.
— Ya han sido varias veces que he leído esto — respondió con preocupación — pero no logro entender ni siquiera la mitad de lo que descubrió en el Mundo Digital, hay partes importantes que faltan en esta profecía que me envió... la verdad no se que vamos a hacer.
— ¿Ellos en serio fueron derrotados en el Mundo Digital? — Lompmon dudó, por enésima vez.
Le parecía imposible que los héroes de los que tanto escuchaba, los que salvaron a los dos mundos tantas veces, encontraran su final de esa manera. Wallace no dijo nada al respecto, no podía quedarse en el pasado, en el sentimiento lastimero de que, posiblemente, amigos cercanos a él hayan muerto. Debía prepararse para el futuro.
— Tenemos que prepararnos — dijo — ...ya he contactado a casi todos los niños elegidos del mundo para que nos ayuden. Todos irán a Tokyo, incluyendo a nosotros... la batalla empezará apenas Demon llegue al mundo humano.
— Tengo miedo — escuchó a Lopmon decir.
Terriermon, su hermano, lo abrazó y miró a los ojos de su elegido.
Pronto Wallace y todos los elegidos del mundo entrarían en guerra.
Fin del Capítulo.
Esta historia continuará en: "Escape"
Notas del Autor:
* Feliz Año Nuevo :D. Espero que hayan pasado estas fiestas en familia y amigos expresando felicidad y cariño. Yo les daré este nuevo capítulo del fanfic como regalo de mi parte, espero que les guste leerlo tanto como a mi me gustó escribirlo.
* Si se han dado en cuenta, el capítulo estuvo plagado con referencias a otras temporadas de Digimon. Si bien los personajes de todas las temporadas tendrán un papel a desarrollar en esta historia, estarán presentes muchos elementos. Kurata y el Código Corona, de Digimon Xros Wars, serán importantes.
* Además de explorar la idea de la venganza de Demon, como lo han hecho muchos autores, también quisiera explorar en el transcurso de la historia el capítulo de Digimon 02 sobre Dagomon y el Mar de las Tinieblas. ¿Por qué Hikari fue llamada al oscuro mar? ¿Cuál es el objetivo del dios blasfemo que se oculta en su interior? Para esta y más preguntas, no se pierdan las actualizaciones del Fic.
* Para terminar un saludo especial a anaiza18, cesar k-non, Panda-Chan, Reitodark, hxh, Yoss, pegasus-black18 y todos quienes han comentado, jejejeje como siempre... la constancia de que alguien se toma la molestia de leer esta humilde historia. No se olviden de dejar sus review y nos vemos en el 2017.
