CAPITULO VII

Después de saber que el hijo que están esperando es una niña, Kurt se encargó de contárselo a todos sus conocidos. Estaba muy feliz con la idea de tener una niña que pudiera vestir y peinar.

"Tenemos que elegir un nombre para nuestra princesita" Dijo Blaine de repente cuando estaban sentados en la alfombra de la sala de estar, enfrentados el uno con el otro.

"¡Ya se! Tengo una idea" Kurt dijo con la boca llena de galletas con chispas de chocolate recién horneadas que Blaine hizo para él. "¿Recuerdas ese episodio de Friends cuando Ross y Rachel-"

"Espera, no vamos a llamar a nuestra hija Phoebe. Afortunadamente no es niño porque no nombraría a nuestro hijo Pheobo tampoco" Interrumpió Blaine.

"No, tonto" Se reía Kurt. "Ellos estaban eligiendo un nombre para su bebé y cada uno tiraba un nombre y si al otro no le gustaba lo vetaba. Y si coincidimos con alguno lo agregamos a la lista" Sugirió Kurt.

"Ok, me gusta esa idea. Yo empiezo. Mmmm… Chelsea" Comenzó Blaine.

Kurt: "Vetado. Zoe."

Blaine: "Vetado. Amy"

Kurt: "Me gusta, añádelo a la lista. Kristel"

Blaine: "Vetado. ¿Qué te parece Elizabeth?".

"¿Cómo mi mamá?" Los ojos de Kurt se iluminaron.

"Si, además adoro ese nombre"

"De acuerdo. Elizabeth como primer nombre, ahora necesitamos un segundo nombre. Me gusta Sophie" Dijo Kurt.

"Elizabeth Sophie Hummel-Anderson. Me agrada"

"¡Listo! ¡Nuestra hija ya tiene nombre! ¿Te gusta tu nombre bebé?" Kurt miró hacia su vientre y lo tocó con ambas manos, sintió un golpe dentro de él como respuesta. "¡Ouch!"

"¿Qué sucede?" Preguntó Blaine poniéndose de rodillas frente a su marido.

"Nada malo, dio una patadita. Es la primera vez que lo hace." Dijo Kurt sonriente.

"¿De verdad?. Quiero sentir." Blaine apoyo su mano en la panza de Kurt y él lo guió hasta donde había sentido el golpe. La bebé dio otra patada, esta vez más fuerte, justo en la mano de Blaine. "¡Oh por Dios! ¡Esto es increíble!".

"Lo es, ¿verdad?. Creo que a ella le gusta su nombre también." Kurt sonrió a su marido cuando lo dijo. Los dos se quedaron un rato en esa posición y callados sintiendo las pataditas de su hija en sus manos a través de la piel de su padre.


Kurt ya estaba de 5 meses, y la Navidad se acercaba. Debían comprar los obsequios para todos, pasarían la Nochebuena y Navidad en Ohio.

"Ok. Tenemos los presentes para papá, Carole, Rach, Finn y tu mamá. Faltan los de los niños y eso incluye el de nuestra pequeña" Decía Kurt, él y Blaine se dirigieron a la tienda de niños para comprar los regalos que faltaban. Ya habían elegido el de Barbra y Calvin, pero faltaba el de su bebé.

"¡Oh por Dios, Blaine, mira este precioso! ¡Llevamos este también!." Kurt exclamó emocionado levantando un vestidito rosa con pequeñas flores en él y un moñito en la parte de atrás.

"¡Oh es hermoso! ¿Pero no crees que ya tenemos suficiente?" Blaine preguntó mirando la canasta llena de ropa que comprarían para su bebé. No era todo rosa, había varios colores, todos en tonos pasteles.

"Nunca es suficiente cuando se trata de ropa, y mucho menos si esa ropa es para mi hija, Blaine" Kurt dijo con sus manos en la cintura.

"Eso me recuerda, falta comprar mi regalo para ti." Dijo Blaine.

"Yo también tengo que buscar el tuyo. ¿Qué tal si nos separamos compramos los obsequios y nos encontramos en el auto en… un par de horas?" Sugirió Kurt.

"¿Estás seguro? No quiero dejarte solo"

"Blaine, voy a estar bien. Llevemos primero estos paquetes al coche ¿si?" Blaine asintió y ambos se dirigieron a pagar por todo y luego lo llevaron al auto. Se separaron en el estacionamiento del centro comercial en busca del regalo perfecto para el otro.

Kurt no tenía problemas con eso, sabía exactamente lo que a Blaine le gustaba y necesitaba. Le compró un cardigan azul marino con botones en frente, muy elegante, perfecto para su marido. Como había terminado su compra antes de lo previsto y le dolían los pies, se dispuso a sentarse en una cafetería mientras tomaba un té con una porción grande de cheescake. Se preguntaba cómo le estaba yendo a Blaine y que sorpresa le tendría preparada. Las personas del lugar no lo miraban con mala cara, era cada vez más común ver hombres embarazados, por el contrario, lo ayudaban más y siempre le daban el lugar en la fila para que no espere tanto tiempo. Kurt amaba todo la atención que recibía, así sea de extraños.

Para Blaine no fue nada sencillo, no tenía idea de que comprarle. Pensó que si pasaba por las tiendas se le ocurriría que regalarle a su marido. Recorrió todos los locales y nada… nada era perfecto para Kurt. Se estaba dando por vencido, y además se estaba haciendo la hora para encontrarse con su marido en el coche, cuando pasó por una joyería y vio un pequeño dije con la figura de una niña pequeña. ¡Perfecto! Exclamó para si mismo.


El día antes de Nochebuena había llegado. La ciudad era un caos, había una tormenta de nieve y los aeropuertos y rutas estaban cerrados debido al clima. Nadie podía entrar ni salir de New York. Por lo tanto Kurt y Blaine pasarían Navidad solos en su casa. Finn y Rachel ya se encontraban en Ohio con sus hijos.

Juntos decoraron su árbol de Navidad haciendo bromas con l muérdago que colgaba por toda la casa y comenzaron con la cena navideña, algo sencillo ya que serían solo ellos dos.

Los dos cenaron charlando sobre todo, la bebé, su adolescencia, recordaban las navidades que pasaban en el club Glee y en Dalton. Terminaron la cena y Blaine se paró de la mesa, para poner música en su IPod, sonaban canciones navideñas. Se paró frente a Kurt, que seguía sentado.

"¿Me permites esta pieza?" Blaine pidió extendiendo una mano a su marido.

"Por supuesto" Contestó Kurt, tomó su mano y se levanto de la silla. Blaine le dio un giro, de manera que su pecho quedo contra la espalda de Kurt. Blaine agarró a su marido por la cintura y posó sus manos sobre su vientre, Kurt apoyó las suyas sobre las de él. Bailaron muy lento un rato al son de la música.

"¿Sabes?" Blaine susurró en el oído de Kurt. "De cierta forma me alegro de que no hayamos volado a casa de tus padres".

Kurt soltó una pequeña carcajada. "Yo también". Apoyó su cabeza sobre el hombro del hombre más bajo y su nariz rozó el cuello de Blaine. Mientras él acariciaba la barriga, Kurt se relajó más en el tacto, cerró los ojos y dio un largo suspiro contra su cuello.

"¿Quieres intercambiar nuestros regalos ahora?" Blaine le preguntó con la voz más grave de lo normal.

"No. Quiero ir a la habitación contigo"

"¿Tienes sueño?" Blaine preguntó confundido.

"Quiero ir a la cama… pero no para dormir." Kurt dijo dándose vuelta en los brazos de Blaine acercándose lo más cerca que le permitió su vientre. Sus brazos se enredaron en el cuello de su marido y sus frentes se juntaron.


En la mañana de Navidad, Blaine intentaba despertar a Kurt.

"Kurt, cariño, despierta, es Navidad" Blaine decía dulcemente a Kurt.

"Mmmm… no, Blaine, quiero dormir" Kurt se tapó la cara con la sábana.

"Vamos, amor. ¿No quieres ver el obsequio que tengo para ti?"

"Ok" Kurt se destapó el rostro. "¿Me cargas como novia?" Dijo sacando el labio inferior. Blaine pensó que era lo más tierno del mundo.

"De acuerdo." Blaine pasó su brazo bajo su rodilla y el otro en la espalda, levantándolo de la cama. Oh, Dios, como pesa, pensó Blaine, pero no se quejó en voz alta porque no quería hacer sentir mal a su esposo por el peso que había ganado durante el embarazo

Ya en la sala de estar, Blaine apoyo a Kurt suavemente en el sofá.

"Abre el mío primero" Kurt dijo emocionado entregándole a su esposo el regalo que tenía para él.

Blaine abrió el paquete y sacó el sweater. "¡Es hermoso! Me encanta" Dijo besando a su marido. "Ahora, el mio que tengo para ti." Y le entrego una pequeña caja roja.

"¿Es un anillo de origami?" Kurt preguntó sosteniendo la cajita en sus manos, recordando aquella Navidad juntos cuando iban a la escuela.

"Kurt, solo abre la caja" Blaine respondió como aquella vez en los pasillos de McKinley High. Kurt hizo caso.

Cuando la caja se abrió se asomó un pequeño dije dorado en forma de niña pequeña, acompañado de una cadena muy fina, también dorada. Kurt tomo el pequeño dije en su mano sonriendo.

"Dalo vuelta" Indicó Blaine. Kurt lo hizo y vio que del otro lado había una inscripción.

"Elizabeth" Leyó en voz alta Kurt. "Oh Dios mío Blaine, es precioso" Dijo casi en un susurro y con lagrimas en los ojos. "Lo amo." Blaine se lo quitó de la mano y se lo colocó a su esposo. Kurt se lo quedó mirando un buen rato. Ambos se acurrucaron cerca de la chimenea.

"Feliz Navidad, Blaine."

"Feliz Navidad, Kurt"

"… y Feliz Navidad, Lizzy" Dijeron ambos a el vientre de Kurt.

"Nuestra primera Navidad como familia".


Se hace referencia al episodio 13 de la temporada 8 de Friends "The One Where Chandler Takes a Bath"