-Respóndeme…- Sasuke apretó más la mandíbula al alzar la muñeca de Naruto

-¿Es que también eres estúpido?

Pero contrario a lo que Sasuke pensó, Naruto apartó el firme agarre sobre su muñeca, espabilándose cada vez más del efecto del formol que previamente le había sido colocado

Fue suficiente. En un arranque de ira mucho mayor, Sasuke empuñó su mano y le propinó un fuerte puñetazo que resonó por todo el pasillo

-C…creo que te estás excediendo, Sasuke. Mejor deberíamos….- Suigetsu calló al confrontar la iracunda mirada del otro. Desde el principio sabían lo que hacían, no habría vuelta atrás, lo habían secuestrado y ahora Sasuke perdía nuevamente el control de si mismo

-Lo diré por última vez- Naruto escupió hacia un lado al ser sujetado del cuello de la camisa, solo quería que todo terminara de una vez, poder salir de ahí y buscar a Sasori, quizá pedirle perdón por seguir siendo tan débil, lo suficiente para no poder librarse de esa situación en la que él mismo se había metido, por permitir que su relación con Sasuke llegara hasta esos extremos, por vivir cegado, por intentar hacer feliz a alguien aun cuando él mismo no encontraba su propia felicidad. Con Sasuke había dado hasta el cansancio y con Sasori había sido a la inversa

Solo por eso no pensaba ceder, no diría lo que Sasuke quería escuchar, no proferiría una sola mentira con la única finalidad de hacerlo sentir bien consigo mismo

-¿Qué significa esto?

Harto del mismo cuestionamiento y de la presión ejercida sobre su cuello, Naruto se forzó a separar los labios para responder lo que Sasuke tan bien sabia

-Me voy a casar con….- el estruendo fue incluso mayor que el golpe seco producido cuando su cuerpo tocó el suelo. Naruto se encogió y cerró los ojos. La sangre comenzó a descender de algún lado de su cabeza, no supo exactamente de donde pero su vista se empañó con el tibio líquido carmesí, humedeciéndole las pestañas y trazando un recorrido irregular al bajar por sus mejillas

-Ya es… ¡ya es suficiente!- esta vez, Suigetsu alzo la voz. Sasuke resopló al tener el puño aprisionado por la mano del albino. –Vas a matarlo, ¿es eso lo que quieres?

-El me mató antes- pronunció Sasuke en voz tan baja que le costó descifrar si realmente lo había dicho. –Eres mío, Naruto- se agachó para quitarle el anillo pero Naruto seguía resistiéndose, empuñando con fuerza la mano, aferrándose a ese anillo como si la vida se le fuera en ello

Sin embargo, no fue suficiente, la fuerza de Sasuke era mucho mayor y fue cuestión de segundos para que el anillo se deslizara fuera de su dedo, la prueba factible del amor de Sasori

-¡Devuélvemelo!- la sangre escurrió por su barbilla al alzar la mirada pero fue tarde de nuevo

-Juugo

El aludido empleó toda su fuerza al dejar caer su pie sobre el anillo, el metal se dobló, partiéndose por la mitad, los diminutos cristales se hicieron cada vez más pequeños

-No…- Naruto cerró con fuerza los ojos cuando Sasuke se aproximó hacia él para quitarle la camisa. –Por favor, no…

-¿Es en serio?, ¿otra inversión?- Sasori no podía creerlo, aun teniendo el recibo en mano le parecía una utopía dilucidar en lo mucho que estaba mejorando su grupo laboral, pero independientemente estaba logrando mucho mas

-Dijo que quiere cinco lotes de marionetas, al menos diez diseños diferentes

Dentro del despacho, Sasori asintió a lo que Konan le decía, aun incrédulo de que alguien se interesara en uno de sus proyectos pasados que no habían tenido mucho éxito, ninguno en realidad

-¿Cuál es su nombre?- quiso saber, doblando el recibo del pago adelantado por la mitad

-Sabaku no Kankuro, un marionetista- respondió Konan, cogiendo el teléfono del escritorio

-Sabaku no Kankuro- repitió Sasori para memorizarlo. Decidió guardar la nota dentro del portafolios para evitar perderla, usaría ese dinero para sorprender a Naruto, podían tener alguna cena mas especial, incluso usarlo para irse de viaje, cualquier cosa estaría bien. -¿En donde esta?- pero al empezar a buscar, se dio cuenta de la ausencia del portafolio, siempre que lo llevaba consigo, solía dejarlo junto al escritorio o en última instancia sobre la silla, pero no había nada ahí. Era increíble que reprendiera a Naruto por ser descuidado en la juguetería y él cometiera la misma clase de errores en la oficina

Un idiota enamorado, eso es lo que era

Suspiró y esperó a que Konan finalizara la llamada para marcar el número de su casa, a sabiendas de que Naruto aun estaría ahí a esas horas

El sonido intermitente resonó varias veces pero no hubo respuesta, la llamada no se enlazó

¿Habría ido a algún otro lado? quizá a la piscina o al parque, puede que olvidara presentar algo en el colegio o tuviera que salir a pedir algún apunte

-¿A dónde vas?- preguntó Hidan al ver a Sasori entrar al elevador

-A mi casa, olvidé mi portafolio…

Pero el motivo que lo llevó a su casa pasó a último término cuando Sasori encontró la puerta entreabierta y algunos muebles volcados, por efímeros instantes su corazón dejo de latir y fue en ese momento que se percató de lo ocurrido

Karin miraba aterrada la escena, bloqueando la puerta y al mismo tiempo, asegurándose de que nadie más entrara, aunque eso fuera imposible, estaban solos en el departamento de Sasuke, ella misma se había cerciorado de que Sasori laborara hasta tarde ese día, no habría quien interfiera esta vez

Suigetsu negó en ademan, rehusándose a seguir siendo participe. Se aproximó hacia la puerta pero Juugo lo interceptó enseguida al tener la orden explicita de Sasuke en torno a no dejar entrar ni salir a nadie

-No, Sasuke…- Naruto mantenía los ojos cerrados mientras aferraba las manos de Sasuke entre las suyas, impidiéndole que le quitara la camisa, que lo desnudara, ya no le pertenecía, ya no iba a entregarse a él, solo a la fuerza Sasuke podía conseguir lo que quería y como siempre, lo obtendría

-¿Qué demonios es esto?- cuestionó Sasuke al levantar un poco más la camisa. Por toda respuesta, Naruto ladeó la cabeza. –Un tatuaje, ¿un tatuaje de pareja?

No iba a responder, ya no lo haría, estaba demasiado aturdido por los golpes, demasiado triste para enfrentarlo, demasiado débil para oponerse

-¿Qué harás ahora?- la pregunta de Suigetsu quedo en el aire cuando Sasuke se adentró a otra de las recamaras, sin embargo, la respuesta fue obvia al verlo salir con una navaja

Karin comenzó a sollozar, empañando las gafas, indecisa sobre continuar o marcharse, tampoco tenía ya alternativas. Juugo los miraba impasible a ambos, sin tener en cuenta ninguna emoción, ninguna orden que no fuera cubrir a Sasuke

-No…no…- la sangre seca se humedeció con las lágrimas

-Sujétalo de las manos- ordenó Sasuke ante el suave pataleo de Naruto. En menos de un minuto, Juugo lo inmovilizó, oprimiendo ambas muñecas con mucha fuerza, provocando que Naruto se quejara por lo brusco del agarre. –Yo también voy a marcarte

Naruto se retorcía entre ambos, mordiéndose los labios con fuerza, tratando de transportar su mente a otro lugar cuando la punta de la navaja penetró superficialmente la piel. Miles de aguijonazos lo recorrieron entero conforme Sasuke movía la navaja sobre su estomago, justo encima del tatuaje temporal que se había hecho

Quiso gritar pero sus labios solo emitieron balbuceos de dolor sin sentido, cual cachorro quejándose ante la tortura, y las lagrimas seguían corriendo, una a una hacia los lados

Trató de centrar su mirada en el techo a pesar de que solo veía sobre él una enorme mancha blanca. El insoportable dolor le quemaba las entrañas, sus piernas dejaron de moverse y a punto estuvo de rendirse cuando la escuchó quejarse

Karin soltó un improperio cuando cayó al suelo, producto del fuerte golpe dado a la puerta

Sasori se incorporó poco a poco, sin importarle en lo más mínimo el dolor punzante proveniente de su hombro derecho, bien podría habérselo dislocado y ni siquiera ese dolor era equiparable con la rabia que lo carcomía entero

-Juugo, encárgate

El aludido se levantó para embestir al pelirrojo con todas sus fuerzas, sin darle tiempo a mirar nada más

Sasori aferró el pequeño artefacto que había llevado consigo, alzó el dedo anular y lo dejó impactarse de lleno en las cuchillas

Un grito más desgarrador escapó de la garganta de Karin al ver el cuerpo de su compañero robusto en el suelo, con el rostro empapado en sangre, un charco oscuro que crecía y crecía, expandiéndose por el suelo hasta llegar a sus pies

Incrédulo, Sasuke se levantó, mirando la navaja que tenía en las manos. Naruto había dejado de quejarse hace poco, sumiéndose en la inconsciencia acaecida por el dolor, un dolor similar al que él había estado experimentando esos meses, un dolor que se transformó en odio, llevándolo hasta esos extremos, hasta el punto de tener que reclamar lo que era suyo de nuevo, aun si tenía que lastimarlo de ese modo. Incluso prefería matar a Naruto que tener que mirarlo con aquel imbécil. Ya nada le importaba, Naruto le pertenecía, desde siempre, fue él quien se encargó de acogerlo primero en su casa, fue él quien le propuso varias citas desde que Naruto estaba en el asqueroso orfelinato, muriéndose de hambre, con las prendas rotas al igual que su sonrisa

Lentamente Sasori avanzo hacia él, su raciocinio se había quebrantado totalmente al reparar en el estado de Naruto, en toda esa sangre, en los moretones

Entonces pisó algo mucho más duro y pequeño, un objeto que lo forzó a vacilar unos instantes para darse cuenta de que se trataba del anillo que le había obsequiado a Naruto. El que con tanto esmero seleccionó, el que con tanto esfuerzo y nerviosismo entregó

-Naruto…- se detuvo de nuevo al escucharlo musitar en voz baja. Sasori se acercó aun mas, viendo como Sasuke retrocedía los pasos que él daba en su dirección, seguro de que su semblante debía estar distorsionado en ese momento por la cólera y la tristeza

Se puso de rodillas para tomar a Naruto de la cintura y sus ojos se empañaron al notar la zona de donde manaba la sangre

-G…gracias por…- Sasori se forzó a escucharlo, aferrando su muñeca con firmeza, deshaciéndose en amargas lagrimas de dolor, sintiendo el mismo sufrimiento que Naruto había experimentado, no solo en ese momento, desde siempre. Desde que lo conoció había visto esa misma mirada triste que sin embargo seguía brillando. Pese a ya no notar ese brillo característico en su mirada. –Hacer…me… sen…tir especial

Besó con suavidad el dorso de su mano, deteniéndose únicamente para acariciar el dedo que ya no portaba el anillo. Naruto trató de corresponder el abrazo pero el dolor en su abdomen lo obligó a quedarse como estaba

Cual autómata, Sasori volvió a levantarse, pensando en todos los momentos que había vivido Naruto junto a aquel bastardo. Recordando cuando lo vio en la juguetería la segunda vez, con esos cardenales marcándole el rostro, el ruego atrapado en su mirada

Reflexionó inclusive sobre aquella vez que pensaba enfrentar a Sasuke, la vez en que decidió tragarse sus palabras y en cambio besó a Naruto delante de él para demostrarle que Naruto ya tenía a alguien mas en su vida, aun sin habérselo preguntado antes

Recordó haber vislumbrado dolor en sus facciones, la mirada que casi clamaba la palabra "débil" sin saber si aquello iba dirigido a él o a Naruto

Entonces se tragó su respuesta

"El débil eres tú que para sentirte fuerte, lastimas a quien más quieres"

Y se hundió en los suaves labios de Naruto, queriendo evitar a toda costa un enfrentamiento innecesario, sin imaginarse que todo terminaría de esa manera

Se juró a si mismo cumplir su amenaza. Todo el dolor acumulado, entremezclado con el odio, con una sed de venganza que lo cegó a lo demás

-¡No, Karin, espérate!- murmuró Suigetsu al verla correr hacia el pelirrojo para asirse con fuerza de su cintura, impidiéndole avanzar más y llevar a cabo su cometido

Sin contemplación alguna, Sasori la tomó del brazo, torciéndoselo hacia atrás, forzándola a arrodillarse y a soltarlo cuando escuchó el crujido interno bajo los tejidos

El rostro de Suigetsu se descompuso ante la escena, retrocedió tambaleante hasta llegar a la puerta pero no le dio tiempo a correr cuando la esfera se incrustó en su garganta. Regurgitó sangre al tratar de hablar, dándose cuenta tarde de que sus cuerdas vocales estaban trozadas. Las cuchillas traspasaron desde la tráquea hasta enterrarse sobre la madera de la puerta

Sasori lo siguió hasta la habitación del fondo, sin preocuparle en lo absoluto no llevar nada con que defenderse. El odio es un sentimiento tan oscuro e indescifrable que provee de fuerza descomunal al individuo en cuestión

Sasuke se vio obligado a detenerse cuando su espalda se impactó contra la pared. Aferró con más fuerza la navaja al no encontrar escapatoria alguna, ¿Por qué huía?, ¿Por qué su cuerpo se estremecía de esa manera?

Nunca en su vida había experimentado un miedo similar, uno que nada tenía que ver con perder a Naruto, era una sensación tan nauseabunda que lo petrificaba

Con mucho esfuerzo, dirigió la navaja hacia su rodilla y la enterró con fuerza

Su semblante se desencajó a causa del dolor pero fue incentivo suficiente para hacerlo reaccionar ante la amenaza

Retiró de una sola vez el filo de su rodilla y arremetió un certero golpe en el otro, siendo su trayectoria desviada unos centímetros. La navaja se introdujo hasta el fondo cerca del hombro derecho de Sasori y los ojos de Sasuke se abrieron descomunalmente al no escucharlo gemir de dolor. Contrario a ello, Sasori esbozó una sonrisa confiada, una burla

Molesto, Sasuke sacó la navaja y volvió a dirigirla hacia su pecho esta vez. Sasori amplió la sonrisa cuando el filo se abrió paso sobre la palma de su mano, la cual había usado de escudo a último momento

La navaja traspasó la piel pero aun con todo, Sasori logró cerrar la mano

-Te diré un secreto- susurró doblando el brazo hacia su derecha, apoderándose de la navaja. Sasuke se llevó la mano a la cabeza cuando cayó irremediablemente. A punto de levantarse, Sasori se lo impidió, colocando su pie sobre la espalda y ejerciendo presión en ella. –No importa cuánto te esfuerces. La basura nunca cambia, solo está destinada a permanecer como la escoria que es

Se acuclilló y sujetó a Sasuke del cabello, posicionando la punta de la navaja sobre su cuello, disfrutando de la perplejidad en su rostro, del temor en su mirada y la suplica que no salía de sus labios a causa de su maldito orgullo

De una sola vez, le atravesó la garganta, extrayendo la navaja poco después para repetir el procedimiento varias veces consecutivas, hasta que el cuerpo inánime dejó de poner resistencia, hasta que la sangre manó con libertad de las heridas, hasta que el silencio se apoderó de la habitación, siendo lo único audible el sonido de la navaja al atravesar la piel

Sus manos se tiñeron de sangre, su respiración se aceleró al ritmo de los golpes, de las arremetidas en vano

Sasori se mantuvo estático al reparar en lo que había hecho, sin arrepentirse realmente, sin estar satisfecho y sin sentirse de ningun modo. Corrió hasta el comedor para tomar a Naruto en brazos, escuchando su débil respiración al acercar su oído hacia su pecho

Naruto se removió en sus brazos, incomodo y adolorido, le exigió que lo bajara y Sasori así lo hizo, reticente a que mirara lo que había hecho. No obstante, Naruto solo lo miró a él antes de abrazarlo y disculparse por una razón incomprensible

Fue hasta después que Sasori comprendió el motivo de la disculpa, cuando Naruto se palpó con suavidad el abdomen, donde la sangre se encargaba de ocultar la cicatriz permanente

Había ya accedido a que lo detuvieran, que lo encerraran y en caso necesario, que hicieran con él lo que quisieran, sin embargo, no fue necesario, nada lo fue cuando le comunicó a su equipo de trabajo sobre lo que había hecho

Una simple llamada y los hechos parecieron surrealistas a partir de ese momento

Para cuando los paramédicos y policías llegaron al departamento, ambos se habían ido y una semana después, todavía no encontraban ninguna pista sobre los asesinatos. Pain había encubierto todo, él se había asegurado de que nadie más hablara, él lideraba la empresa y accedió a darle una nueva oportunidad para enmendarse

Con mucho cuidado, Sasori empapó la tela, sujetándola de un extremo para colocarla sobre la cicatriz. Naruto se mantuvo inmóvil, sin exteriorizar el dolor que le producía el alcohol al entrar en contacto con su piel

Sasori la retiró tras unos instantes, dando por sentado que sin importar que hiciera, Naruto no volvería a hablarle, no le había dirigido la palabra desde hacía días y ni siquiera se dignaba a mirarlo, ¿Cómo iba a hacerlo después de lo que hizo?

Seguramente ahora le temía, probablemente esperaba sanar por completo para poder irse por su cuenta y romper todo vinculo con él

Sasori jamás se sintió tan dolido hasta ese momento, tanto por su rechazo como por su silencio

Ya había pensando innumerables formas de pedirle perdón pero ninguna lo convencía, a final de cuentas nada era suficiente para enmendar lo que había hecho, cualquiera que fuera el motivo, no lo valía, pero seguía sin arrepentirse de ello

En silencio, tomó las vendas de la cómoda y se dispuso a anudarlas sobre su mano derecha. La herida del hombro había sido más profunda, algunas suturas y un par de gasas habían bastado para ello. Curiosamente la misma habilidad manual que tenia con las marionetas le había sido de ayuda ahora

Sasori abrió y cerró los labios, sin animarse a proferir palabra alguna. Optó por ir directamente por la comida pero Naruto lo detuvo del brazo, aun sin mirarlo, sin apartar el rostro de la pared, sin dejar de darle la espalda

-¿Aun me quieres?

Era casi hilarante que le preguntara algo así. Por Naruto estaba dispuesto a enfrentar cualquier cosa, a hundirse si era necesario, a rebajarse y ser un criminal encubierto por un magnate que se había interesado en sus creaciones para fines inconexos. Naruto era su todo ahora, pero se vio obligado a responder de igual manera

-Más que a mi vida

Con dificultad, Naruto esbozó una sutil sonrisa, señalándose poco después el abdomen, donde la letra "S" resaltaba a un costado

Sasori hurgó en los bolsillos de la chaqueta para extraer la navaja, sin inmutarse por la reacción de temor en Naruto

Levantó su polera blanca y se humedeció el abdomen con un poco del alcohol que había usado para la venda. Naruto se inquietó, sus ojos vibraron temerosos pero no pudo levantarse por su cuenta

Lo vio incrustar el filo en su costado y reprimir una mueca de dolor en los labios. Fueron apenas tres líneas, dos rectas y una transversal que las unía por el medio

Naruto ahogó un sollozo cuando la sangre ocultó la letra "N" del abdomen de Sasori

Capitulo 14. Introspectiva

¿Cuánto tiempo se necesita para sanar cierto tipo de heridas?, Sasori solía preguntárselo a menudo, casi a diario lo hacía pero jamás encontraba una respuesta concreta que terminara de satisfacerlo. Fue hasta dos días atrás que lo vio sonreír de nuevo, su hermosa sonrisa volvió a relucir y él sintió un gran alivio cuando aquella barrera entre ambos se desvaneció por completo. Había cruzado los límites al cometer aquel crimen que, pese a todo, no le ocasionaba remordimiento alguno, sino todo lo contrario, un inmenso goce y una sensación de tranquilidad al saber que Naruto estaría a salvo en adelante

Tal vez era un individuo carente de escrúpulos en ese sentido pero de tener la oportunidad, estaba segurísimo de que repetiría sus acciones, aun si no estaba del todo consciente, si su mente estaba adormilada y sumida en la bruma de la ira, era algo que no le importaba en lo mas mínimo

Una suave ráfaga de viento le alborotaba el cabello, cada vuelta le exigía mas esfuerzo, tanto físico como mental, si estuviera plenamente centrado en la actividad, podría realizarla más fácilmente, sin embargo, sus pensamientos se dividían entre lo ocurrido en el pasado y el presente. Justamente se cumplía un mes, un mes en el que intentó por todos los medios sacar a Naruto de su ensimismamiento, recordarle lo mucho que lo amaba y sobre todas las cosas, animarlo de cualquier modo, era menester que Naruto no se culpara de lo sucedido y aunque lentamente, comenzaba a aceptarlo

-Maldición- jadeó agotado y se detuvo para abrir la botella que anteriormente se sacudía en su mano. Naruto se frenó en seco y retrocedió sin dejar de mirar al frente

-¿Tan rápido te cansaste, dattebayo?

La sonrisa felina lo incentivó a negar en ademan, a pesar de que era totalmente cierto. Irónicamente Naruto tenía mucha mejor condición que él, aunque fuera lógico, después de todo era más joven y solio comer una cantidad exorbitante de golosinas

Hiperactivo, alegre y cariñoso. Imposible no enamorarse de él. De hecho, Sasori sentía que con cada día que pasaba, además de conocerlo mejor, se ganaba más su corazón. Nunca se arrepentiría de haber hecho lo que hizo, solo por Naruto, valía la pena

-¿De qué hablas?, apenas estamos comenzando. Solo agarre aire

Ante la pésima mentira, Naruto solo atinó a reír

-Además, iba a refrescarme- argumentó Sasori, vaciándose la botella con agua encima

-¿No tenias que ir a trabajar?- preguntó Naruto, divertido por la expresión confusa de su pareja

-Es verdad, creo que…- Sasori se levantó la manga de la camiseta solo para comprobar que se hacía tarde. En otras circunstancias no le importaría ausentarse un día para estar con Naruto pero en esta ocasión era importante su presencia en la empresa. Tenía que entregar los dos lotes de marionetas faltantes y según tenía entendido, el joven con quien había cerrado el trato no podría presentarse esta vez, algún familiar tomaría su lugar para concretar las firmas faltantes y el resto del depósito. -¿Por qué no vienes conmigo?- ofreció

Naruto meditó unos instantes la propuesta, no era la primera vez que iba con Sasori pero no quería importunarlo ni interrumpirlo de alguna manera, era su empleo después de todo. En la juguetería podían hacer lo que quisieran a determinadas horas pero en la empresa tenía que limitarse mucho

Se balanceó sobre sus talones, sin saber que responder. También se ponía sumamente nervioso cuando veía aquellas tétricas marionetas

-Dame tu mano- carraspeó Sasori, hurgando en el bolsillo de los pantalones. Naruto lo miró intrigado antes de obedecer, sin entender el repentino cambio de tema, esperaba que Sasori insistiera o que le pidiera al menos una razón convincente para su posible negativa. Lo cierto es que también estaba cansado de correr y tampoco tenía clases, en un par de meses se graduaría y estaba ansioso de que eso ocurriera

-Espero que no te moleste el que…bueno, tu sabes- nuevamente el nerviosismo hizo estragos en Sasori, se revolvió el humedecido cabello y empujó el anillo, esperando atento por la reacción de Naruto

-¿Es mi…?- incrédulo, Naruto parpadeó. Observó la forma del anillo una y otra vez hasta convencerse de que se trataba ni más ni menos que de su dije, había sido moldeado y adaptado en una perfecta circunferencia en cuyo centro yacía una hermosa piedra aguamarina

Alzó la vista para ver a Sasori pero la mirada de este denotaba preocupación por el silencio que se había instalado entre ambos

-Me gusta mucho- exclamó antes de abrazarlo con fuerza. Le emocionaba portar dos piezas importantes y representativas a la vez. Por un lado estaba el único recuerdo de sus padres que, al mismo tiempo, llevaba el mismo tipo de gema que Sasori le había obsequiado anteriormente

-La propuesta sigue en pie, ¿cierto?- preguntó Sasori en medio del abrazo, separándose un poco para ver el semblante de Naruto. No quería presionarlo y precisamente por ello necesitaba una respuesta inmediata, si aun era muy pronto, desistiría, podía esperar meses, años, toda la vida de ser necesario, siempre y cuando Naruto estuviera a su lado. Su bello Kitsune que le había devuelto las emociones que creía perdidas

-Mi respuesta sigue siendo la misma- afirmó Naruto, poniéndose de puntillas para depositar un fugaz beso en los labios del pelirrojo

Extrañamente no había nadie dentro de la empresa y esa cuestión confundió un poco a Naruto pero no lo demostró. Le aliviaba que los compañeros de Sasori no estuvieran presentes, eran algo raros, especialmente Hidan, quien aprovechaba la mas mínima posibilidad para gastarles alguna broma, a él y a Sasori. Como aquella vez en que llenó el escritorio de Sasori con preservativos y cada uno de ellos llevaba impreso su nombre en el empaque. Naruto aun recordaba lo vergonzoso que había sido el que le adjudicaran a él la culpa, aunque lógicamente Sasori no creyó nada y simplemente se limitó a limpiar su lugar de trabajo

Esta vez, todo parecía estar en orden, todo tranquilo y perfectamente ordenado. Sasori era muy meticuloso con el acomodo de algunas cosas, Naruto lo había captado desde mucho antes, aunque sabía que su perfeccionismo no se limitaba al orden material, también le gustaba ocuparse de otros aspectos y eso le había ayudado bastante. Fue Sasori quien lo motivó cuando se creyó solo, cuando supo que la única alternativa que conservaba era irse de la ciudad y buscar algún otro orfanato, comenzar desde cero

Con Sasori no había sido así, su novio había sido paciente con él y le brindó apoyo y comprensión cuando más lo necesitaba, siempre haciéndolo sentir especial, querido. Era algo que no podría pagarle de ninguna manera. También se había vuelto a enamorar gracias a él. No, en realidad era la primera vez que Naruto amaba a alguien realmente y le reconfortaba muchísimo saber que la correspondencia fuera mutua

No le importaba si Sasori había tenido algún tropiezo anteriormente porque él mismo tuvo demasiados. Asimismo, Naruto sabía que todo lo que había hecho Sasori fue por él, todo por su causa, por protegerlo como le prometió al comienzo de su relación. Había cumplido y con creces

-¿Seguro que vendrá alguien?- inquirió incrédulo, mirando a ambos lados de la oficina. Por toda respuesta, Sasori asintió, se dejó caer en la silla y lo instó a que hiciera lo mismo. -Pero solo hay una- Naruto torció los labios y buscó con la mirada otro lugar disponible pero no tuvo tiempo de encontrar uno cuando Sasori movió el dedo índice con disimulo

Varias marionetas cayeron de la repisa, justo al lado de Naruto, este pasó saliva antes de correr a buscar refugio en el regazo del pelirrojo, sin importarle en lo más mínimo el pudor

-Lo siento- su corazón latió desenfrenadamente al tener el rostro de Sasori muy cerca del propio

Pese a la disculpa, Sasori no dijo nada y en cambio se limitó a cerrar los ojos y deslizar ambas manos por la cintura del rubio para proceder a besarlo, lento, muy lentamente, dándole tiempo de asimilar lo que estaba pasando, de que se apartara o correspondiera

Naruto permaneció inmóvil, con los ojos cerrados, sintió como poco a poco el miedo se desvanecía para dar lugar a una sensación más cálida y agradable

Dudoso, pasó ambos brazos por el cuello de Sasori y empezó a corresponder al mismo ritmo pero con más torpeza de la usual. Quizá debido a lo repentino del acto o por el hecho de haberse asustado momentos antes

Su cuerpo se tensó un poco cuando Sasori se dispuso a bajar la manga de su playera para besarle los hombros. Naruto se ruborizó por el gesto pero se mantuvo quieto, sintiendo los tibios labios rozándole la piel

La posición se le antojó incomoda en ese momento y optó por acomodarse mejor. Sasori lo ayudó a reclinarse completamente sobre el escritorio y ni bien Naruto lo hubo hecho, procedió a retirarle poco a poco la camisa, alzándola lo suficiente para poder contemplar la difusa cicatriz rojiza. La recorrió lentamente con el dedo índice, esperando alguna negativa de parte de Naruto pero al ver que no sucedía, se inclinó otro poco para besar esa zona, apenas un beso casto que hizo a Naruto estremecer un poco

-¡Sorpresa!

Naruto casi cayó al suelo cuando el fuerte grito tuvo lugar cerca de la puerta

-Idiota- Sasori se apartó molesto al reconocer la voz de su compañero. Hidan entró con una sonrisa de oreja a oreja, la cual se amplió aun mas al ver a Naruto acomodándose la camisa

-Siento interrumpir tortolitos pero tu doble llego- hizo énfasis a lo ultimo mientras adoptaba una pose más seria que no terminó por convencer a Sasori. –En verdad que son idénticos, ¿sabes? Si te rasuras la ceja y te pones lentillas quizá…

-¿De qué diablos estás hablando?- cuestionó Sasori, pasando de largo, conservaba la vaga esperanza de que algún día su compañero madurara pero su introspectiva permanecía indemne con el paso de los días

Carraspeó para aclararse la garganta y a punto de extender su mano al individuo que lo esperaba afuera de su oficina, se quedo estático

-Sabaku no Gaara- se presentó el pelirrojo de ojos aguamarina. Sasori lo inspeccionó detenidamente y le tomó unos segundos identificar aquel nombre

"-Gaara, yo…

Fue la primera vez que vio a Naruto dentro de la empresa, corriendo hacia él, abriéndose paso entre los empleados con una carismática sonrisa. Y sus ojos, esos hermosos ojos azules que lo cautivaron irremediablemente

-¿Te puedo ayudar en algo?

Naruto negó con la cabeza

-Me equivoque, dattebayo"

Inseguridad, desconfianza y un vago temor de que Naruto se fuera de su lado, fueron las emociones que experimentó Sasori en cuestión de segundos

-Soy el hermano menor de Kankuro. He tenido que viajar durante varias horas y planeo reunirme con alguien más tarde, así que… ¿podría ser rápido?- su voz monótona lo dejó sin palabras. Sasori entornó levemente la mirada, analizando lo que se le había dicho. Sería un descaro de su parte preguntar pero casi estaba seguro de conocer a ese "alguien" con quien ese tipo pretendía reunirse más tarde

-Solo necesitas firmar unos documentos, los tengo en mi portafolio, por qué no esperas en el audiovisual y…

-¿Gaara?

Sasori cerró los ojos al escuchar la voz a sus espaldas. Se maldijo una y cien veces por haber llevado a Naruto consigo esta vez. Tenía muy presente que Naruto había buscado a ese sujeto desde antes de conocerlo, por ende su relación debía ser más estable y fluida

¿Y si cambiaba de parecer?, ¿Qué tal si decidía irse con él?

Estaba poniéndose paranoico, absolutamente

-Naruto, ¿Qué haces aquí?- una sutil pero perceptible sonrisa se asomó en los labios de Gaara. Y aunque irritado, Sasori se mantuvo a la defensiva, expectante por la nueva reacción de Naruto, quien, atónito, no respondió, corrió hacia su mejor amigo y lo abrazó afectuosamente, olvidándose por completo de lo demás

El dialogo mutuo comenzó a fluir con suma facilidad. Sasori miró todo a la distancia y se sintió mas incomodo que nunca. Se rascó el cuello con nerviosismo y optó por esperar sentado antes de tentarse a cometer otro crimen de igual o mayor magnitud que el primero

-Hay varias citas disponibles por internet- comentó Hidan, palmeándole la espalda

Sasori frunció el entrecejo por semejante broma de mal gusto. No era como si Naruto pensara relegarlo a segundo término, ¿o sí?

-O podrías tomar mi primera sugerencia, depilarte las cejas y comprar unas lentillas

-Hidan- suspiró Sasori, hundiendo su rostro entre los brazos. –Cierra la boca…

Afortunadamente para él, la charla había durado muy poco. Solo veinte minutos en los cuales no supo cómo interpretar ni el intercambio de miradas o las expresiones faciales de ambos. Con Naruto era más fácil pero con el tal Gaara era complicado, demasiado difícil interpretar algún gesto porque no emitía ninguno, o al menos era bastante discreto para pasar desapercibido

Fue el cierre de la conversación lo que dejó a Sasori indudablemente satisfecho e inclusive sintió su ego acrecentarse cuando Naruto mostró el anillo que le había obsequiado, haciendo gala del compromiso. Era hilarante el hecho de que Naruto tuviera una amistad así pero a Sasori no le sorprendía en lo más mínimo, ya que, Naruto era una persona muy sociable y carismática, cálido como el sol de verano e intenso como las aguas del océano

Cuando Gaara finalmente se aproximó hacia él, Sasori esperaba imperturbable por el rechazo del trato pero contrario a ello, el joven de ojos aguamarina casi le arrebata el papel de las manos para proceder a firmarlo

-¿Cuidaras bien de Naruto?- lo escuchó murmurar una vez dentro del despacho. Sasori sintió deseos de golpearlo por semejante cuestionamiento pero se controló a tiempo

-Ya lo estoy haciendo…

-Si le llega a pasar algo- Gaara alzó la mirada para confrontarlo pero Sasori no se inmutó en lo más mínimo. Le molestó el reproche, sin duda alguna, sobretodo viniendo de su "doble"

-Creo que es muy tarde para proclamar advertencias- masculló guardando los documentos. –Además, lo haces con la persona equivocada. Tratas de demostrar que Naruto te importa pero no estuviste aquí cuando él necesitaba de tu compañía y apoyo. No reparaste en el infierno que vivió Naruto y francamente no te incumbe la relación que tenemos nosotros. Si te arrepientes de algo, créeme que no es lugar para lamentarse

El estoico semblante pareció querer descomponerse por momentos. Sasori no estuvo seguro si se trataba de enojo, vergüenza, incertidumbre o quizá todo a la vez pero tampoco se molestó por averiguarlo

Lo vio salir pensativo y algo en su interior le seguró que no volverían a verlo en un buen tiempo. Sinceramente, esperaba que así fuera…

Se vio obligado a recuperar la postura cuando Naruto fue a su encuentro, su semblante denotaba cierta frustración que, a Sasori no le pasó desapercibida

-¿Te dijo algo que te molestara?- preguntó pasándole un brazo por encima de los hombros

Naruto abrió los labios, volvió a cerrarlos y miró hacia su derecha. Una clara señal de que se aproximaba una mentira

-Quería que cenáramos juntos

-Ah…- fue todo lo que atinó a decir Sasori en medio de la mortificación por una respuesta que seguramente no iba a gustarle. Irónicamente cada vez que suponía que las cosas mejorarían entre ambos, algo volvía a surgir que amenazaba su relación. Y él era patético, tanto por ser pesimista como por no tener nada que decir al respecto. Podía intentar disuadir a Naruto, pero definitivamente no lo haría, porque, entonces, estaría adoptando la misma postura de quien una vez fue la pareja de Naruto

Decidió que lo más prudente que podía hacer en condiciones así, era darle algo de tiempo a Naruto para que meditara la situación y no se viera forzado a precipitarse solo por darle gusto a él, o en su defecto, sentirse obligado a permanecer a su lado

No tenía muy buenas expectativas esta vez pero era lo mejor

Despacio, soltó a Naruto y se dio media vuelta, sus labios se tensaron ligeramente así que optó por continuar su camino sin mirar atrás. Habló sin darse vuelta

-Iré a terminar de perfeccionar algunas marionetas. Podemos reunirnos después, no tienes porque presionarte. Sabes que siempre estaré para ti y…- rayos, era pésimo para fingir y encubrir su estado de ánimo. Anteriormente nunca le había sucedido pero el estar con Naruto lo había ablandado de alguna extraña y curiosa manera

-Está bien- sonrió Naruto, sin comprender la evasiva del pelirrojo. –Podría ayudarte si quieres- añadió dubitativo

-No es necesario. Tienes un compromiso pendiente. Solo asegúrate de…

Sasori entornó la mirada al no poder completar la frase

"Tomar la decisión correcta"

Ni siquiera podía decírselo de frente. ¿Qué caso tenia?, él no conocía a ese tal Gaara, parecía una persona hostil pero sabía de antemano que no debía juzgar a las personas por su apariencia. No iba a entrometerse esta vez aunque anhelara hacerlo, no sería egoísta por el bienestar de Naruto. ¿Cómo podía competir a una amistad de años? , en cambio él tenía meses de conocer a Naruto y pese a estar dispuesto a dar la vida por él, la simple idea de hacerlo infeliz por retenerlo a su lado, bastaba para hacerlo ceder

El resto del día le pareció eterno. Las horas pasaban con inusitada lentitud y el hecho de no ver a Naruto por ningun lado, lo angustiaba todavía más, si es que eso era posible

Sasori suspiró al terminar de recorrer el parque en vano. Lo había estado buscando después de modificar las últimas marionetas que tenía pendientes. Ni en la piscina ni en su casa, en la juguetería era muy poco probable puesto que ya era muy tarde. Entonces se dio por vencido y accedió a aceptar lo que no quería. Naruto debía estar en alguna parte de la ciudad con Gaara

Sonrió con amargura y se devolvió nuevamente sobre sus pasos, cubriéndose esta vez con el cuello de la camisa para aminorar la sensación de frio. De estar Naruto con él, lo habría invitado a tomar un café. Le preguntaría seriamente qué era lo que había visto en Gaara y por supuesto que lo cuestionaría si sentía lo mismo por él. No obstante la situación era otra

Se detuvo en una cafetería y por varios minutos permaneció sentado, contemplando la taza humeante frente a él. De pronto se maldijo por no haber detenido a Naruto, por no insistir ni siquiera un poco. Se arrepintió de haber actuado tan indiferente pero supo que era tarde para lamentarse. Realmente era un estúpido por no demostrar mayor interés en el tema, por no haber hablado con Naruto y exponerle sus pensamientos

Tan jodidamente contradictorio

Sasori dejó el cambio correspondiente sobre la mesa y se encaminó a una de las plazas, si era necesario, buscaría a Naruto en casa uno de los establecimientos. No tenía muchas opciones en realidad

Fue alrededor de la media noche que Sasori desistió a la búsqueda, dando por sentado que Naruto había ido a otro lugar, había cientos de posibilidades albergadas en la ciudad. Incluso se cruzó momentáneamente por su cabeza la idea de que Naruto acudiera al hotel en el que se estuviera hospedando Gaara

De vuelta al departamento y paso a paso, cada parte de su cuerpo le pesaba. Realmente existía la posibilidad de que Naruto decidiera alejarse de su lado, después de todo, la primera persona a la que Naruto pensaba recurrir en medio de su silencioso tormento fue a él, a Gaara

Y pensar en lo dicho por el idiota de Hidan no lo ayudaba en nada

Entró al departamento y no se vio en la necesidad de encender las luces. Siguió de largo por el pasillo hasta llegar al comedor, donde Naruto yacía sentado, apoyando su cabeza sobre ambos brazos

Se había quedado dormido esperándolo

-Na…- Sasori se abstuvo de hablar y en cambio recorrió un poco la silla para tomarlo en brazos. Naruto despertó antes de que llegaran a la recamara. Parpadeó en repetidas ocasiones y cuando finalmente se hubo espabilado, no dijo nada, se palpó los bolsillos del pantalón y su expresión denotó angustia

-¿En donde esta?

Sasori lo observó en silencio sin entender a lo que el rubio se refería. Naruto se dirigió nuevamente al comedor y tras agacharse y tocar el suelo, se incorporo más enérgico

-Creí que estarías con Gaara- comentó Sasori, restándole importancia a los hechos. Naruto sopló entre sus manos y afirmó su respuesta con un sutil movimiento de cabeza

-Estaba con Gaara

La respuesta le supo amarga a Sasori pero no lo demostró, tampoco mencionó lo que había estado haciendo momentos antes de regresar

-Me despedí de él porqué se marcha mañana…y también estuve en la plaza

Lo último desconcertó aun más a Sasori, quien, sorprendido, no pudo evitar alzar una ceja. Miró inquisitivamente a Naruto, esperando una explicación más precisa

-Dame tu mano- pidió Naruto, mirándolo divertido

Sasori reprimió la pregunta y optó por obedecer simplemente. Alargó su brazo y Naruto entrecerró los ojos

-Espero que Hidan no me haya mentido- comentó el rubio momentos antes de introducir el anillo. Gratamente sorprendido, Sasori contempló la pieza de joyería con un peculiar escorpión en la circunferencia. –Pensé que te gustaría este pero puedo cambiarlo por otro si quieres

-Es perfecto- se apresuró a decir Sasori, tomándolo de las mejillas para acariciar las marcas felinas con los pulgares. El alivio volvió a su cuerpo rápidamente al saber que Naruto no se iría de su lado. Por el contrario, acababa de demostrarle que él también añoraba contraer nupcias pronto

-Perdóname por haber dudado- musitó al estrecharlo con fuerza entre sus brazos. Naruto parpadeó antes de corresponder con la misma efusividad a la muestra de afecto

Si había algo de lo que se arrepentía era de no haber conocido a Sasori antes. Siempre se dejaba influenciar por las exigencias de Sasuke cuando este último le ordenaba esperarlo en casa. Por él se alejó de sus amigos y también fue por su causa que se reprimió a hacer varias cosas

-¿Me…estabas buscando?- susurró, como si temiera escuchar la respuesta

-Lo hice. Después de arrepentirme por no haberte dicho nada, por no retenerte y pedirte que no fueras con él

-Quería que fuera una sorpresa lo del anillo. Por eso no te dije nada de lo que planeaba hacer- admitió Naruto, mirando su propio anillo resplandecer más que nunca

-Déjame adivinar, ¿te gastaste todos tus ahorros de lo que reuniste trabajando en la juguetería para comprarlo?

Naruto se mantuvo en silencio, escuchó a Sasori suspirar y no supo cómo interpretarlo

-No lo necesitaba. Planeaba irme de la ciudad…- Sasori lo apartó de los hombros para mirarlo a los ojos, desconcertado por la repentina confesión. –Pero cambie de parecer cuando…ya sabes

Sasori sonrió ante lo hilarante que resultaba ver a Naruto nervioso. Ambos actuaban similar cuando se sentían incómodos pero sinceramente le costaba dilucidar quien había influenciado al contrario

-Te amo

Naruto alzó la mirada y permitió que los labios de ambos se unieran. Por el momento no lo admitiría pero estaba deseando con todas sus fuerzas que llegara el día de su boda