7.- Piel con piel
-¿Quieres pasar? –le pregunto Bella a Edward en la entrada de su casa «Dile que si» el pensamiento de Alice llego desde quien sabe donde, el solo asintió, adentro de la casa de Bella todo estaba extremadamente ordenado, ella prendió la calefacción y dejo la chamarra en el espaldar del sofá morado -¿Quieres comer algo? –pregunto –Ah verdad que no comes –agrego apenada
-Si como, pero no es necesario, si no lo hago no me voy a morir de hambre
-¿A diferencia de que si no bebes sangre? –el negó
-No me muero, solo me pongo irritable
-¿Y eso no es bueno? –pregunto y el negó –Bueno yo si me muero de hambre –agrego yendo hasta la cocina, Edward la siguió, Bella saco un cuenco del gabinete la leche de la nevera y el cereal de otro estante y se los sirvió, Edward arrugo al cara -¡Oye no pongas esa cara que yo no pongo caras malas cuando te veo comer!
-Nunca me has visto comer –dijo Edward y el tenía razón –Ni lo harás –dijo el al ver la cara de ella, Bella estaba muy tranquila será porque ya lo sabía o en le fondo la idea de que los Cullen eran inocentes cada vez cobraba más vida «Si supieras» pensó Bella su poder de congelar le puede ser útil a Edward a la hora de cazar «Ya va Bella ya tu estas pensando irte a cazar con el» «Cállate tía» pensó –Bueno creo que me voy –dijo Edward
-¿Mañana tienes que trabajar? –pregunto ella incrédula, el negó -¿Entonces?
-Bella si me quedo… –dijo el antes de quedarse callado «Quédate no le harás daño lo he visto, de echo nunca he visto algo tan jodidamente romántico y cursi en toda mi inmortalidad» pensó Alice «¡Maldita Alice!» pensó el
-Por favor –pidió ella, sonrió ante la señal de derrota en los ojos dorados de Edward -No necesitas beber ¿verdad? –el negó y ella se limpio la frente de sudor imaginario mientras silbaba un Uff
-Vamos a dormir Bella –le dijo el poniendo los ojos en blanco, el entro por primera vez en tanto tiempo a la recamara de Bella por la puerta principal y no por la ventana, desde que decidió perder su batalla interna iba casi todas las noches a verla dormir, solo cuando salía de caza no la iba a visitar
-Quédate aquí –dijo ella agarrando algo del closet y saliendo corriendo al baño «humanos» pensó Edward, a los 15 minutos Bella estaba vestida con un pequeñísimo short negro con una camisa de tiras morada con un estampado de gato
-¿Te gustan los gatos? –pregunto Edward
-¿Porque a ti no? –pregunto ella de vuelta
-El Puma es mi favorito
-El mío el siamés –dijo ella como si tal cosa, tratando de que el comentario no le afectara ella sabía que el se refería como comida, Edward se quito la camisa y los pantalones quedando en bóxer «¡Malditamente sexy el jodido vampiro!» pensó Bella al verlo, el se acostó en su cama como si llevase años haciendo y la atrajo hasta su desnudo pecho, Bella se dejo hacer, Edward estaba frío y duro como la piedra tenía los músculos del cuerpo bien formado, todos y cada uno de ellos y cuando Bella se animo a verlo completo desde su posición vio una potente erección «¿Los vampiros pueden tener sexo?» pensó «Yo creo que si porque sino no estuviera así» dijo su conciencia o Lizzy, todavía no las diferenciara, Bella empezó a trazar círculos con su dedo alrededor de su ombligo
-Bella –eso fue señal de advertencia
-¿Que? –pregunto ella
-Sere vampiro pero también soy hombre –dijo señalándose el mismo, una risita nerviosa salió del pecho de Bella
-Ya vi –dijo ella era la primera vez que veía aun hombre excitado y medio desnudo de cerca, A Riley nunca lo vio desnudo, excitado si pero en ropa interior nunca, Edward se carcajeo por su comentario
-Sabes creo que te quiero… -se quedo callado –No me contestes –agrego
-Pues yo creo que yo también, desde el incidente de la gasolina –dijo ella alzándose para besarlo, el la alzo como si pesara tres kilos y se la monto encima, Bella sintió su erección en el vientre y en vez de preocuparse de que estaba con un vampiro semi desnudos en su recamara y que tal vez el mato a su tía solo se preocupaba de que Edward no supiese que ella tenía experiencia cero en el arte del sexo, aunque si la cosa seguía se daría cuenta –Edward –le advirtió
-Tienes razón es muy pronto –dijo el dejándola aun lado como si nada, Bella se sintió una peluche
-No me mal interpretes yo quiero pero es que… –se ruborizo
-Sabes cuando haces eso te vez sexy y deliciosa –dijo el como si tal cosa, Bella se puso más roja y el se carcajeo
-Serio pues –lo regaño –Es que yo no tengo nada de experiencia
-Yo tampoco –dijo Edward
-Aja y me la comí y tal –dijo Bella riéndose -¿Eres un vampiro virgen? –pregunto y el negó -¿Entonces?
-No tengo experiencia con humanas –aclaro
-¡Ah! –exclamo –Pero yo no tengo experiencia ni con humanos si quiera –dijo ella escondiendo su cara en el pecho de el
-¿Eres virgen? –pregunto y ella sintió, el le alzo el rostro por la barbilla –Entonces tendré muchísimo cuidado, te tratare como el más fino de los cristales –dijo sellando su promesa con un casto beso, Bella lamio su labio inferior y este introdujo su lengua en la boca de ella –Pero no hoy –dijo el al romper el beso, Bella bufo frustrada, sin saberlo se quedo dormida
Edward estaba que saltaba en un pie, Bella no lo había rechazado por ser un mounstro, le dijo que quería hacer el amor con el y de paso que lo quería ¿se podía ser más feliz? El creía que no, en sus 100 años como "no vivo" nunca pensó ser feliz, es más, el juraba que ni en los escasos 28 años que estuvo de humano fue tan feliz, por fin tenía una compañera humana, si, frágil, también, mortal, jodidamente, pero mientras ella fuera feliz a su lado el sería feliz
La mañana lo golpeo y el día le aplaudía, era un sábado y hacia sol el Forks solo pocos días al año había sol en la península más lluviosa de todos Estados Unidos, Bella se desperezo al sentir que los rayos de sol le daban de lleno en el rostro -¿Eso es el sol? –pregunto sin abrir los ojos, Edward rio a carcajada
-Si amor, si es el sol
-Repítelo
-Si es el sol
-No lo de amor
-Amor es el sol –dijo apretándola a su costado -¿Amor como dormiste? –pregunto dejando un beso en su frente
-Como un bebe –dijo estirándose y bostezando, Edward suprimió la risa, se veía tierna
-¿Qué quieres comer? –pregunto –Como vampiro te digo que hago un omelet excelente
-¿Sabes cocinar? –pregunto Bella estupefacta
-Aprendí por internet por si me aceptabas –le dijo el con pena –Un caballero debe de cocinarle a su dama –dijo y ella se rio
-Como se nota que eres de otra época –dijo ella divertida, los dos estallaron en risas –Pero me conformo con cereal –Edward hizo cara de asco, bajaron en pijama a la cocina y Bella se sirvió un cuenco de cereal de chocolate gigantesco y un vaso de jugo de naranja, luego de lavar los trastes se sentaron en la sala a ver televisión
-¿Qué quieres hacer hoy? –le pregunto Edward en el oído, Bella estaba concentrada viendo los dibujos animados del sábado por la mañana, se estremeció al sentir el aliento de Edward «Lo que quiero tu no quieres» pensó
-Quiero quedarme aquí –le dijo -Así –se señalo -¿Tu no tienes que ir a tu casa? –pregunto
-No mi familia sabe donde y con quien estoy y lo mejor es que no me necesitan para nada –le regalo una sonrisa tan sexy que a Bella se le mojo el mini short negro que cargaba, ella trago sonoramente, la sonrisa de Edward se hizo más grande «Dios este idiota vampiro quiere que le salte encima y lo viole o que» pensó «Viólalo» le dijo la voz, Edward bajo su cabeza hasta el cuello de Bella y le dejo un beso, su piel se puso de gallina y el siguió haciéndolo mismo desde su cuello hasta su hombro
-Edward –dijo ella con voz ronca
-¿Que? –pregunto el como si tal cosa, ella iba decir algo pero el la sentó a horcajadas en sus piernas, con las rodillas a los lados de su cadera, sus sexos se rozaban haciendo que Bella soltara un gemido y el un gruñido, sus manos iban desde donde la espalda de Bella pierde el nombre hasta sus hombros, por sus brazos y sus pechos, ella creyó morir cuando con sus pulgares trazo círculos sobre sus pezones
-Ahhh –gimió ella echando la cabeza hacia atrás regalándole a Edward su cuello, el cual lamio –Edward te deseo –dijo
-No más que yo pequeña –dijo el y en lo que dura un parpadeo Bella se vio recostada de espaladas a su cama
-Me encanta tu súper velocidad –dijo antes de besarle la línea de la mandíbula, estaban desesperados, Edward arranco la ropa de ambos hasta que quedaron desnudos, beso el cuerpo de Bella con adoración, cada centímetro de el, ella pensaba que iba a estallar por combustión espontánea del ardor que sentía por dentro hasta que la lengua de Edward se poso sobre uno de sus pezones, el nudo que ella sentía en el bajo vientre exploto dejándola casi en las nubes «¿Acaso eso fue un orgasmo?» se pregunto «Yo creo que si» dijo la voz, sin que Edward entrara en ella, Bella tuvo otro orgasmo más y sus labios no descendieron al sur
Con la mayor de las delicadezas Edward le hablo –Bella no puedo más quiero sentirte –le dijo y ella asintió, el se posiciono entre sus piernas y entro poco a poco en ella, se topo con su barrera y con el mínimo de su fuerza Edward empujo, el grito de Isabella fue fuerte, el se quedo quieto y cuando iba a salirse para vestirse y dejarlo así ella le sonrió y le asintió, Edward se movía en cámara lenta, muy lento hasta para un humano «Mierda esto es el paraíso» pensó Bella, pensamiento que Edward escucho «Oh Dios creo que voy a morir»
-¿Qué dijiste? –le pregunto el viéndola a los ojos, Bella los tenía cerrados «Más rápido, Ahhh Dios, más rápido» la volvió a oír «¡¿Que mierda?!» se pregunto Edward, oía a Bella pero esta tenía la boca abierta jadeando no la cerraba para poder articular palabra
-Eddy –le dijo Bella y el odiaba que le dijeran así –Más rápido
-Pero si te hago daño –le dijo el
-No lo harás, se que no lo harás –le dijo ella «Estas loca te le estas entregando al asesino de tu tía» le dijo la voz «El no fue» respondió segura a esa voz, Edward se movió más rápido, solo un poco más, hasta que ella se libero otra vez «¿El no fue?» repitió Edward el pensamiento de Bella «¿Qué carajos quiere decir con "el no fue"?» se pregunto
Edward a las pocas embestida logro su liberación gritando su nombre, se dejo caer sobre Bella sin aplastarla, rodo a un lado y la apretó contra el –Te quiero no sabes cuanto- le dijo -Gracias -«¿Gracias me da las gracias?» se pregunto Bella «¡Mierda y ahora que hago!» se volvió a preguntar internamente, se iba a volver loca si se seguía hablándose a si misma
-¿De nada? –respondió a modo de pregunta haciendo que Edward riera, el cogió las cobijas de la cama de Bella y los arropo
-¡Ay Bella! –exclamo -¿Qué hago contigo? –pregunto retóricamente
-¿Amarme? –pregunto ella indecisa
-Hasta que el sol deje de calentar
-Eso es hasta la tarde Edward –respondió ella divertida al recordar como era el sol de Forks
-Aclaro –dijo el –Hasta que el sol se extinga y aun más allá de eso te seguiré amando –le dijo, el sabía que sonaba como un maldito cursi pero no le importaba, Bella era su chica, humana, si, pero su chica al fin y movería cielo y tierra para hacerla feliz hasta que pudiese ver que hacía con su mortalidad, Alice había visto a Bella embarazada siendo humana, con los ojos rojos como los tienen los neófitos y sin bebe y con los ojos rojos y con el bebe ya nacido «Una conversión de emergencia Edward» recordó que le dijo Alice cuando el vio la visión, las carpetas que traía en las manos se le cayeron al suelo y los informes se traspapelaron fue horrible ver eso y todavía no la quería, ahora queriéndola y sabiéndola su mujer era peor de doloroso recordarlo
