Y con este capítulo nos acercamos ya al final de la historia~
-Está abriendo los ojos.- Murmuró la misma voz que escuchó antes de caer.
-¡Agh!¡Es un zombie!- El rubio nervioso tiró de sus cabellos ocultándose tras un chico vestido de azul que se limitaba a negar con la cabeza.
-Tweekers solo se está despertando.- Agregó otra voz también conocida por el que comenzaba a despertar.
-¿Entonces esta ahg bien?- Tweek se apoyó en la cama mirándole desde arriba llevándose la imagen de un desconcertado Stan recién levantado.
-Eso creo… ¿Dónde estoy?- El moreno se incorporó todo lo que podía viendo una habitación color crema, no era la de un hospital de eso estaba seguro, entonces una pequeña foto en una de las paredes le hizo una idea de donde se hallaba antes de ser respondido.
-Estás en mi departamento.- Aclaró del todo Craig, el cual se encontraba a solo unos pasos de Tweek y Kevin.
-Kevin… ¿Y mi hermana?-
-Aquí.- La respuesta no vino del muchacho, si no la nombrada que seguía en el marco de la puerta con la cabeza gacha evitando que los presentes pudieran ver su expresión, algo típico de la chica y su afán de no querer demostrar sus debilidades. -¿Qué demonios te ha ocurrido?- Su voz dejaba entrever la preocupación y aquello hizo sonreír al menor de los Marsh.
-Estrés acumulado, un shock, no lo sé.- Encogió los hombros sin perder su sonrisa cuando Shelly se acercó tomando asiento a un lado de la cama. -¿Llevo aquí mucho rato?-
-A penas un par de horas desde que te encontramos.-
-¡Agh! Creí que habías muerto.- Exageró el paranoico como siempre acostumbraba tirando de la tela de su camisa.
-Stan, deberías ir con cuidado, una visita al médico no te iría mal.- Añadió su cuñado, en su casa había aprendido que cualquier cosa por leve que fuera podía matarte, por favor era hermano de Kenny, uno podía morir de un simple estornudo.
El de ojos azules negó con la cabeza, él sabía el por qué de aquel desmayo, habían sido demasiadas noticias en un solo día y algunas de ellas habían sido de lo peor que podía haber escuchado, es más, aun le costaba encajar el hecho de que Kenneth estuviese en una relación con Trent, debía hablar con su amigo cuanto antes mejor, pero debería esperar al próximo día pues la noche ya había caído en South Park.
-Shelly ¿Te molesta si me quedo en tu casa esta noche?- Cuestionó buscando los ojos de similar color a los suyos sosteniéndolos por unos segundos.
-Siempre eres una molestia pero por esta vez está bien.- Resopló la castaña poniéndose en pie y mirando a la pareja que amablemente había acogido a su hermano en su casa. –Gracias por haberos hecho cargo de este mojón.-
-No era nada, al fin de cuentas Stan es amigo de Tweek.- Craig miró al rubio sin ninguna expresión observando cómo entre temblores este asentía con la cabeza enérgicamente.
-Entonces nos vamos.- Esta vez habló Kevin saliendo el primero por la puerta siendo seguido no mucho después por la pareja de hermanos, dejando a los otros dos solos en la habitación.
-Cr..Craig… ¿Fue buena idea agh decir que lo vimos con Trent?- Los ojos verdes se clavaron en los azules destilando una gran incertidumbre.
-No lo sé y no me importa.-
Los dos chicos eran seguidos por la chica que andaba pensativa por las palabras de los que encontraron a su hermano menor, ¿Qué estaba su hermano haciendo con Boyett? Había visto a ambos en el hospital, las miradas entre ellos eran de todo menos amigables ¿entonces? Quería abordar al moreno con algunas preguntas, pero el papel de hermana protectora no iba nada con ella, pero con su novio sí que le iba ese papel. Una pequeña sonrisa se formó en sus labios cuando la idea de que el castaño antecediera por ella pasó por su mente.
La casa de la pareja no se encontraba muy lejos por lo que fue una pequeña caminata a pie hasta llegar a esta, una vez habían ingresado Stan fue directo a la habitación de invitados obligado por Shelly para que descansara y evitara llenarle el suelo de vomito o algo por el estilo, no se negó a lo que esta le pedía, al fin de cuentas era la forma que ella tenía de demostrar lo que sentía.
-Kev…- Los ojos azules de la chica parpadearon unas cuantas veces dando a entender que le pediría algo al chico.
-Dime Shelly.- El mayor de los McCormick se cruzó de brazos mirando hacia abajo para ver el rostro de su novia a la cual superaba en altura.
-Tú...- Carraspeó mientras se sentaba en el sofá sin dejar de mirar al de ojos verdes. -¿Podrías hablar con Stan por mí? Sabes que yo no soy esa clase de hermana que se preocupa.- Añadió bajando la cabeza cuando el chico apoyó la suya contra esta.
-Eres de esa clase, pero no lo demuestras, dime de qué quieres que hable.-
-Quiero saber por qué mi hermano estaba con Trent esta tarde antes de terminar de esa forma.-
-¿Solo eso?- Preguntó el chico con algo de interés por ese tema ya que él tampoco comprendía el hecho de que tanto su cuñado como su propio hermano lidiaran con alguien al que habían temido durante su infancia.
-Ah, ah...- Negó con la cabeza sonriendo, tras sus años de relación ese muchacho la conocía demasiado bien. –Quiero saber si tu hermano tiene algo que ver.-
-¿Kenny?- La incertidumbre de Kevin era demasiado notable y eso provocó las risas de la joven.
-Sí, creo que tu hermano tiene algo que ver, si no... ¿Por qué estaba Boyett en el hospital?-
-Ummm… Yo también me lo he preguntado varias veces.- El castaño acariciaba su barbilla mientras pensaba como abordar aquel tema con el menor. –También fue a casa esta tarde ¿no?-
-También, Kenny se citó con él.-
-No me gusta nada esto, voy a hablar con Stan.- El más alto se inclinó besando los labios de su novia antes de salir de la estancia tras el pequeño gracias que ella susurró.
La puerta del dormitorio sonó una sola vez sin hallar respuesta alguna, por lo que el sonido se repitió una segunda vez y una tercera antes de que la cabeza de Kevin apareciera por la apertura de esta dejándole ver una imagen de Stanley con los auriculares puestos y dando la espalda a la puerta. Se acercó a este sentándose en un borde de la cama haciendo que el otro se sobresaltara y por poco le golpeara la cara con el puño.
-¡Joder Kevin!- Exclamó molesto el más pequeño quitándose los auriculares.
-He llamado a la puerta pero aquí uno tenía la música demasiado alta.- Rió el mayor de los McCormick pasándose una mano por el pelo en un intento de parecer calmado. –Oye Stan, ¿Puedo hablar contigo?-
-Claro ¿Pasa algo malo?- El moreno se incorporó en la cama sentándose al lado de su cuñado mirando como este jugaba con sus dedos, gesto que lo tenía bastante intrigado ya que no solía ver al castaño nervioso.
-No, no es nada malo, es solo no quiero sonar entrometido pero ¿Qué hacías con Trent esta tarde?- No lo pensó dos veces antes de soltar todo aquello atropelladamente.
-Esto es cosa de Shelly ¿Verdad?- Miró a su acompañante que asintió en respuesta. –Lo suponía, me lo encontré de casualidad y nos pusimos a hablar un poco, solo me dio una noticia que no supe digerir y nunca mejor dicho.- Rió con amargura recordando que antes de caer había vomitado y ahora que lo pensaba ¿de quién era la ropa que llevaba puesta?
-Comprendo.- Se quedaron en silencio por unos segundos sin saber que hacer o que decir hasta que este se vio roto de nuevo por la voz del de mayor edad. -¿Mi hermano tiene algo que ver?-
Una reacción que Kevin no esperaba se dio en el rostro de Stan, sus mejillas e incluso sus orejas adoptaron un color rojizo y sus orbes comenzaron a mirar distintos puntos de la habitación sin saber donde pararse, misma actitud que había visto en su hermana el día que se declaró, eso no había sido un claro sí pero algo le dejó por completo claro al de ojos verdes.
-¿Y e...esa pregunta?- Tartamudeó torpemente el moreno parando sus orbes azules oscuras sobre el suelo como si viera algo completamente interesante.
-Solo quiero saber… Pero ahora quiero saber otra cosa más.- El interlocutor se tensó de golpe tragando saliva de forma tosca mirándole de reojo. -¿Te gusta Kenneth?-
El silencio los envolvió de nuevo pero esta vez pasaron más de diez minutos y ninguno de los dos chicos abrió la boca, Stanley esperaba que Kevin se aburriese y se marchara del dormitorio pero este parecía tener paciencia y sin respuesta no se marcharía.
-Me gusta tu hermano, es más quiero a Kenny pero la cosa está complicada.- Confesó con un tono dolido y con ciertos toques de vergüenza mezclados.
-¿Complicada? ¿Es cosa de Trent?- El suspiro del menor de los Marsh le dejó todo claro o al menos gran parte de ello. –A él también le gusta ¿verdad?-
-Son pareja.- Como esa noticia le había dejado en shock a él hizo lo mismo con el McCormick que se sujetó la cabeza entre las manos parpadeando varias veces mientras encajaba esas palabras.
-Mi hermano… con Boyett…- Kevin seguía dentro de su asombro poniéndose en pie para salir de la habitación quedando frente a la puerta. –Esto… Stan, cenaremos dentro de poco, si quieres luego te puedo acercar a mi casa, creo que debería hablar a solas con Kenneth.-
-Eso estaría bien Kevin, gracias.-
El mayor alzó el pulgar antes de salir del cuarto dejando solo al moreno que seguía sentado en la cama con la vista puesta en la puerta que acababa de cerrarse, había confesado sus sentimiento a otra persona y no le cabía duda alguna de que su hermana acabaría sabiendo de ello en cuestión de minutos pero contaba con la ventaja de que esta no se metería en sus asuntos. Tomó su móvil buscando una foto que ya tenía algunos años, en ella se divisaban los rostros de sus tres amigos el día de su cumpleaños, la hizo para estrenar ese teléfono que le había regalado Kyle y aun la mantenía guardada pues era una forma de mantener los recuerdos… Recuerdos… Justamente en lo que debía indagar para recuperar al rubio y ahora tendría una pequeña oportunidad que no dejaría correr, esa noche sacaría las primeras cartas y que pasara lo que debía pasar.
Salió de la habitación cuando le avisaron que la cena estaba lista pero el chico no tenía apetito y ni siquiera la conversación que tenían los mayores atraía su atención por lo que estuvo como un zombie moviendo la comida de su plato sin probar bocado alguno hasta que notó un golpe en la cabeza.
-¡Ey!- Levantó la mirada dando con el rostro de su hermana que le miraba más cabreada de lo que siempre solía mostrar. -¿Qué pasa?-
-¿No piensas comer?- Gruñó esta cruzándose de brazos a un costado de la figura masculina que ocupaba la silla.
-No, no me apetece.-
-¡Pues friega los platos mojón!- Le ordenó señalando la cocina.
-Cuando acabes te llevaré a mi casa ¿sí?- Añadió Kevin que apilaba los platos en la mesa para que el menor los portara con más facilidad.
-Está bien.- Como si aquellas palabras fueran su interruptor Stan se puso en pie cogiendo todo lo que veía en la mesa y llevándolo a la cocina para lavarlo con toda la velocidad que podía usar en aquellas acciones. -¡Listo!- Avisó saliendo por la puerta directo a por su chaqueta.
-Entonces nos vamos, Shelly volvemos en una hora.- McCormick se despidió de su novia besándola mientras esta le colocaba correctamente la bufanda dejando atónito a su hermano al verla actuar de esa manera con otro ser humano.
Ahora sí que tenía el tiempo contado, una hora para hablar, no le parecía una gran cantidad de tiempo pero al menos era algo. El viaje en coche lo pasó en silencio conversando con el pelirrojo por el móvil manteniéndolo al tanto de sus planes y recibiendo ideas por parte del judío. Toda conversación quedó parada cuando el coche fue ralentizando su marcha cerca de la vivienda de los McCormick, aparcando a unos metros de la entrada a la vivienda. Ninguno de los dos chicos salió del coche al ver sentados en la puerta dos figuras, una de cabellos rubios oscuros repeinados en una especie de tupé que vestía con una chaqueta negra de cuero y a su lado otro chico rubio pero unos tonos más claros que vestía con una parka de color naranja que hablaban con notable tranquilidad. El más joven de los que se hallaban en el vehículo se encogió en su asiento mirando la escena con sus orbes azules destilando una mezcla de dolor y rabia que daban paso a la frustración de no poder hacer nada ante aquello que le provocaba semejante sentimiento.
-Esto...- Carraspeó el castaño de ojos verdes posando su vista por unos segundos en su compañero. –No creo que quieras bajar ¿cierto?-
-Más que cierto, vuelve a casa, mañana quedaré con Kenny sí o sí.- Su voz sonó totalmente convencida y no era para menos, trazaría un plan pero para ello necesitaba ayuda. Buscó el número de dos de sus amigos dejando un claro mensaje en ellos mientras el coche arrancaba y daba la vuelta procurando no ser vistos por la pareja. El día siguiente sería posiblemente largo y complicado pero esperaba conseguir aunque fueran unos minutos para contactar con el rubio.
Coyote Smith: Trent sufrirá por mentir a Kenneth pero no se si será mucho o no eso será al gusto del consumidor por lo que tengo en mente hacer, pero habrá que esperar para verlo.
Luis Carlos: Pero Stan no es tan violento como Trent el pobre habría acabado peor de lo que ha terminado ya, pero tiene sus maneras de conseguir a Kenny de nuevo kkk~
