mLos personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Rumiko Takahashi y escribo sin ninguna intención de lucro.

¡Sálvese quien pueda: Padres a la vista!

Amor es: mandar a quien se deje.

Segunda Parte

El timbre sonó con insistencia, y en un santiamén, la chica ya tenía a un lado a su prometido, vestido con sus ropas Chinas de costumbre, una tetera de agua caliente en una mano y un balde de agua fría en la otra.

—Akane, ¿estás lista? la guerra está por comenzar—. Sonriendo con satisfacción y una llameante valentía recorriéndole las venas mientras apretaba con fuerza las agarraderas de los contenedores.

—S-sí, claro. Estoy preparada—. Trató de contestar con firmeza y entusiasmo, ante la apabullante aura rojiza emanando de su pareja de contienda.

Ranma le sonrió con un aire de confianza extrema y, dejando la tetera y el balde resguardado, salieron al patio para recibir al resto de los que participarían en esta peculiar contienda.

Al llegar al lugar, se dieron cuenta, con sorpresa, de que había más personas de las deseadas. Allí estaban Shampoo, Ukyo y Cologne, acompañadas de Mousse y Ryoga, así como Kuno Tatewaki, acompañado de su fiel sirviente; todos con una mirada de confianza similar a la de los anfitriones.

—Mousse, Ryoga, anciana Cologne ¿ustedes qué rayos hacen aquí?—. Preguntó Ranma, extrañado por la llegada de los extraños, ya que ellos no estaban en la mañana a la hora de hacer el reto.

— — —

En cuanto llegaron al Neko Hanten, la principal preocupación fue planear la mejor estrategia para ganarle al dúo Saotome-Tendo, sin duda, ellos tenían una enorme ventaja por haber comenzado a cuidar del muñeco antes, y a esto había que acumular que ellas pasaron la noche fuera, ante las inclemencias del frío y la lluvia.

El primer plan fue llevar algo de comida con algunos ingredientes que hicieran "descansar profundamente" al resto de los concursantes, pero el orgullo propio y escuchar las altaneras palabras de su prometido no les dejó esta vez, ganarían de otra forma y le demostrarían superioridad.

Mientras pensaban en una buena idea, ambas se dedicaron a repartir la comida que la abuela les hacía servir sin descanso, y viendo a Mousse, yendo y viniendo con los encargos, hizo que a Shampoo le viniera la ocurrencia de utilizarlo, al fin y al cabo, no se negaría si se lo proponía.

Dicho lo anterior, no tardó ni medio segundo en obtener una respuesta afirmativa de parte del chico cegatón…y lo mejor de todo fue cuando Ryoga, totalmente cansado, llegó al restaurante pidiendo orientación sobre dónde se encontraba. Chico que tampoco tardaron en convencer al decirle contra quién era el reto y cuál podría ser el premio tentativo si ganaban; su amada Akane.

Ah, y por supuesto que al enterarse Cologne del reto, no dudó ni un segundo en venir a ver a su nieta.

— — —

—Venimos a apoyar a mi amada Shampoo, porque no podemos dejar que te salgas con la tuya, Saotome— Espetó Mousse con molestia, apuntando con una de sus cuchillas al monumento de piedra que se encontraba cerca del estanque de la casa.

—Aireen, aunque te ame, está vez tendrás que terminar aceptando que nosotras ser mejores—.—. Dijo la amazona, y Ukyo parecía estar totalmente de acuerdo con su compañera.

—Así es Ranma, no debiste burlarte de esa forma de las chicas. Además, es vergonzoso que obligues a Akane a participar en esto—. Le encaro Ryoga con coraje al mirar a la joven Tendo a un lado de su peor enemigo. Aunque viéndolo bien, no se miraba muy molesta que digamos.

—Ryoga, Ranma no me está obligando a nada…yo…quiero participar—. Admitió la chica de cabellos azulados, sumamente sonrojada al sentir todas las miradas sobre ella.

—No te preocupes, mi amada Akane. Ganaré esta contienda y te liberaré de las garras de este sinvergüenza que se atreve a dirigirte la palabra.

El joven Saotome sólo se limitó a escuchar toda la sarta de incoherencias que decían sus compañeros, mientras cerraba los ojos y hundía la mano en sus cabellos, implorando por paciencia.

—¿Por qué no mejor empezamos con esto de una buena vez?—. Destacó por fin Ranma. Si seguían discutiendo, terminarían la actividad a media noche. Además, ni siquiera había comido de la emoción por estarlos esperando, y su estómago ya empezaba a quejarse.

—Bueno, Ranma, sólo será cuestión de esperar a que llegué mi hermana Nabiki. Recuerda que cuando llegamos, encontramos la nota de que regresaban en un par de horas. Conociéndola, de seguro le dijo a tus papás y a mi familia, y no dudo de que se hayan ido para preparar algo—. Suspiró, como si hablara de un caso perdido.

Dicho lo anterior, comenzaron a escucharse unos sonidos muy extraños por el vecindario. Sin temor a equivocarse, podían decir que era el típico sonar de tambores gigantescos y de cornetas, además de las murmuraciones de lo que parecía una multitud. Para su mala fortuna, estos ruidos se acercaban peligrosamente a la casa y todos los que se encontraban en el patio voltearon a la puerta esperando ver qué o quiénes eran.

En efecto, los culpables del escándalo eran Genma, golpeando con las baquetas, el enorme tambor con bordados rojos y Soun, con una corneta similar a las que se usan en los partidos de football, de hecho, se le podían ver unos pequeños rayones en las mejillas. Detrás de ellos, venía el resto de la familia; cargando bolsas de mandado y con la misma actitud entusiasta del patriarca Tendo y de su inseparable amigo.

—…y…¿ustedes de dónde salieron?—. Preguntó Akane al ver que llegaban hasta donde estaba todo el grupo reunido.

—Fuimos a preparar todo para la contienda del día —sonrió Nabiki—. Les he contado absolutamente todo y están emocionados de vernos y apoyarnos.

—Así es hijo, me alegro de que quieras demostrar que eres el mejor, estoy orgullosa de ti. Ahora podrás demostrar que eres el mejor padre entre los padres—. Suspiró Nodoka, mientras palmeaba el hombro de un Ranma hecho piedra.

—Bueno, Akane, ya sabes que tienen nuestro apoyo —Soun abrazaba a su hija en medio de un efusivo llanto, digno del final de un fic cebollero.

—Así es Akane, confiamos en ti. Te deseamos mucha suerte—. Le sonrió Kasumi con una sincera sonrisa.

—Bien, creo que ya es hora de comenzar Ran-chan—. Ukyo habló por el resto de los visitantes, que empezaban a cansarse de esperar.

—Está bien —exclamó Ranma, confiado—. ¿Tienen algún plan?

A cuan más de todos los participantes, les salió una enorme gota de sudor en la cabeza al ver que no tenían la menor idea de lo que iban a hacer.

—No se preocupen, chicos, tenemos la solución—. Gritaron Genma y Soun.

Todos voltearon a ver.

En un instante, los más viejos de la casa se habían vestido al estilo ceremonial, con largas túnicas azules que denotaban autoridad; en medio de ambos, un antiguo y enorme gong, una pizarra blanca con sus respectivos plumones, y una mini tómbola de cristal con algunas esferas blancas.

—Muy bien, vamos a comenzar ahora mismo—. Sentencio Soun, he hizo sonar a Genma el enorme plato metálico (gong) para reafirmar lo dicho.

—Entre mi amigo Tendo, Nodoka y yo, hemos hecho una lista con las actividades que serán llevadas a cabo por ustedes, y viendo que son demasiados, hemos decidido que haremos sorteo para ver quienes participaran en cada actividad —dijo Genma en el mismo tono serio que su compañero—. ¿Están de acuerdo?

Los ocho jóvenes interesados se miraron entre sí y aceptaron seguir la propuesta de los mayores con mucho entusiasmo.

Todos los que iban de "apoyo" también se mostraron emocionados, tomando asiento en la repisa de madera, viendo hacia el estanque o sobre el césped, muy cerca de la casa, para no interferir con las actividades. Muy cerca de ellos, se colocaron el gong, la urna y la pizarra, aunque esta sólo serviría para anotar ideas vagas.

—Viendo que todos están tan entusiastas, demos inicio con la primera etapa —subrayó Soun—. La primera etapa consistirá en prepararles una papilla de verduras a sus bebés. La cual será calificada por Nodoka, Kasumi y una de nuestras invitadas, Cologne.

—Espero que no te toque a ti, Akane, o estaremos perdidos—. Le sonrió a su prometida con burla, y esta le devolvió un codazo en las costillas.

—Calma chicos, calma —suspiró Nodoka.

—Ahora sorteemos quiénes participarán en esta prueba. Dentro de esta urna… —acercando el objeto de crista— hay ocho esferas blancas, todos sacarán una y la abrirán…cuatro de ellas tienen un papel con una cruz roja, que significa que no participarán, y cuatro tienen un papelito con una palomita verde impresa, lo cual significa que lucharán. Les advierto que como son cuatro personas las que concursan en nombre del niño rubio —refiriéndose al muñeco de Shampoo y Ukyo—. Luego veremos cómo sortear ese problema si resultan ganadores de varias etapas.

Haciéndose bolas, y peleándose por ser los primeros en sacar su pelota, cada uno logró hacerse de una, y el rostro se les fue iluminando o entrando en shock, dependiendo de lo que les tocó.

Ranma, que sacó cruz roja, volteó con Akane, y al verle una expresión de terror en el rostro, lo supo todo.

—¿Vas a concursar, no?

—S-sí—. Suspiró. Si salían también Shampoo y Ukyo, estaría perdida.

—Sólo asegúrate de no preparar algo que indigeste a los jueces—. Palmeando la cabeza de Akane, lleno de confianza. La chica, irritada, ahora le dio un puñetazo en el estómago.

—¡Eres una salvaje!—. Balbuceó el joven, sin nada de aire en los pulmones.

—¡Te lo mereces!—. Le respondió, sacándole la lengua, momentos después, puso a kenji en sus brazos y le encargó que cuidara de él.

—¡Basta de juegos, niños! —Los tranquilizó Soun—. Muéstrenme sus papeles.

Todos lo hicieron y los mayores anotaron los nombres en una tabla de datos que contenía las actividades del día.

—Los "Chefs" de esta prueba serán: Akane, Ukyo, Kuno y Mousse. ¡Pasen a sus lugares!

Los no seleccionados tomaron asiento para dar apoyo a sus parejas, mientras que estos voltearon, y de la nada, habían aparecido cuatro estufas blancas y una pequeña mesita de madera con una cesta de verduras, cuchillos y otros instrumentos de cocina.

Preparada la escenografía, los concursantes se vistieron con el mandil y gorro, tomando su lugar en las cocinetas.

Genma dio un par de golpes en el gong y la preparación de alimentos dio inicio.

Akane, cuán experta en hacer enojar a Ranma, cogió un cuchillo y un par de papas, partiéndolas en el aire sulfurada y lanzando pedacitos del alimento a diestra y siniestra.

Cuando a Ukyo le cayeron unos trozos en la cara, se volteó fastidiada con la peliazul para reclamarle.

—¡Oye! El objetivo es hacer una papilla, no llenar de comida a tus contrincantes. ¡Ten cuidado con lo que haces. Akane le miró sonrojada por el destrozo.

—Oigan, jovencitas —Kuno dejó el cuchillo y la calabaza que había tomado para ayudarlas— un par de hermosas mujeres como ustedes no deben de discutir por cosas sin importancia como es la comida de un bebé—. Si aceptan casarse conmigo, no tendrán que verse en la necesidad de hacerlo, para eso contamos con el más extenso gabinete de cocineros, ¿verdad Sasuke?

—Sí, mi jefecito, es cierto— Confirmó el ninja, apareciendo de pronto desde el horno de una de las estufas.

Akane y Ukyo retrocedieron asustadas por el mini espía y junto con su grito de sorpresa, Mousse lanzo la palabra clave:

—Terminé—. Mostrando su papilla con orgullo al cesto de basura que se encontraba a un lado de la cocineta.

—¡La prueba ha concluido! ¡El resto, bajen los cuchillos, tiren los pela papas y pongan las zanahorias sobre la tabla de picar!—. Gritó Soun por medio de un altavoz.

La cocinera, el rayo azul del furinkan y la peliazul, no ocultaron su desánimo al verse derrotados por el chico pato. En cambio este, feliz de la vida, se acercó a los tres jueces para que probaran su alimento. Y viendo como disfrutaban el bocado, era indudable saber quién era el ganador, no por nada era el ayudante de cocina de uno de los mejores restaurantes de comida China en la ciudad.

El trío de supervisores anotaron el resultado en un papel y Kasumi se lo hizo llegar a su padre.

—¡Por decisión unánime, el ganador de esta etapa es!: ¡El joven Mousse!—. vitoreó el padre de Akane, mientras Genma tocaba la trompeta en señal de triunfo.

Sobre el resto de los testigos, Cologne, Shampoo y Ukyo no pudieron evitar desbordarse en aplausos y felicitaciones para el chico, ya que con ello, estaban asegurando el triunfo del par de cocineras.

Genma anotó más datos en su tabla y le susurró unas palabras a su amigo.

—Como bien saben, después de una buena comida, nada mejor como un relajante baño, y con esto daremos inicio a la siguiente prueba—. Sonrió Soun feliz, mientras los ocho concursantes se acercaban de nuevo a la urna para sacar la correspondiente esfera.

Esta vez no hubo tanto lío y todos se apresuraron para saber si concursarían. Las cartas estaban echadas y ya había un enemigo a la cabeza: Mousse.

Todos mostraron su papel, Kasumi tomó nota de los nombres en la tabla y Nodoka le dio los resultados al patriarca Tendo.

—Escuchen con atención, los concursantes de este reto serán: Ranma, Ryoga, Shampoo y Kuno. Pasen a sus puestos —momentos después aclaró— Como Ryoga y Shampoo están cuidando al mismo bebé, no hay inconveniente en que se ayuden entre ustedes.

En un par de minutos en los que el resto estuvo protestando, voltearon a un costado y para sorpresa, toda el mobiliario, incluyendo estufas, mesas y cestos de basura desaparecieron, ahora estaban sólo tres mesas de madera con una bañera azul cada una, y aun lado, artículos de limpieza y un par de toallas para cada uno.

Ranma se acercó con Kenji a una de las bañeras, así como el resto de sus compañeros. Viéndolo bien, ahora la competencia directa eran la amazona y Ryoga, por estar trabajando los dos en equipo.

"¡Rayos! Esto se está complicando mas de lo que esperaba" Pensó el chico.

—¡El concurso dará inicio! ¡Tres! ¡Dos! ¡Uno! ¡Empiecen!—. Autorizó Nodoka por el megáfono que le quitó a Soun.

Rápidamente los cuatro empezaron a quitarles la ropa a sus respectivos bebés. Entre Ryoga y Ukyo chocaban las manos por estar los dos juntos, mientras que Sasuke le decía como hacerlo a Kuno.

Una vez desnudos los tres bebés, fueron metidos al mismo tiempo al agua. Ryoga, en un acto reflejo, le lanzó a Ranma un chorro de agua que le dio en uno de sus brazos.

—¡Oye! ¿qué te pasa, P-chan?—. Gritó molesto.

—Sólo jugaba, no tienes que llamarme así—. Contraatacó el ofendido.

—No volver a hace eso a aireen—. Farfulló molesta Shampoo y aventó una vasija llena de agua a la cara de Ryoga. Este, convertido automáticamente en un puerquito, cayó a la pileta donde Shampoo bañaba a su hijo, convirtiéndola al instante en una gatita.

Ranma volteó a mirar, y al ver a la joven transformada, trastabilló en el podium en el que se encontraban, resbaloso por el agua tirada, echándose encima la bañera llena de agua de Kenji.

A lo lejos, la multitud no podía apreciar del todo bien la escena, sólo se daban cuenta de que se estaba haciendo un tiradero de agua.

En el lugar, un par de muñecos lanzaron un estruendoso chirrido, antes de que una voz robótica se dejara ir.

—Objetivos no reconocidos…autodestrucción en… diez…nueve…—Eran los muñecos de Shampoo y Ranma, los cuales estaban ahora transformados e irreconocibles para sus "hijos".

Ryoga corrió asustado a esconderse de la vista de su amada Akane, para que no lo viera de esa forma, Shampoo salió en estampida, sosteniendo al bebé con la boca, con rumbo a la cocina de los Tendo y Ranma tomó al suyo e intentó hacer lo mismo, pero el inútil de Kuno miró a su chica de cabellos de fuego y la apresó en un fuerte abrazo.

—Mi amado lucero incandescente, no sabía que vendrías a verme, me has devuelto el ánimo para ganar esta competencia por ti—. En un tono galante.

—¡Suéltame idiota!... ¡Voy a explotar!—. Gritó Ranma asustado por el conteo.

—ocho…

—Vamos, sé que te mueres por estar en mis brazos, y no voy a negarte esa espléndida oportunidad.

—Siete…

—¡Yo no te he pedido nada!—. Exclamó, y en un descuido, hundió su rodilla en la cara de Kuno, pudiendo salir corriendo con el bebé, con dirección a donde había guardado su dotación de agua caliente.

En el lugar de la contienda, sólo quedó Kuno, con su bebé semi colgado de uno de los lados de la bañera.

El jurado confabuló y Soun tomó su megáfono para dar su veredicto.

—¡El ganador de esta contienda es Kuno! Por ser el único que no se ha transformado…cof…quiero decir, por ser el único que no abandonó su lugar.

Genma en forma de oso, estuvo limpiando unos momentos las ruinas de las vasijas y bañeras, mientras que los concursantes "a la vista" seguían descansando y se preguntaban en dónde se había metido el resto.

—¡El siguiente r…—.Continúo Soun, más fue interrumpido abruptamente.

—¡Alto ahí!—. Gritó furiosa una pelirroja con un muñeco en brazos, acercándose decidida a Kuno y su hijo de cabellos afro.

—Ocho…—Un conteo en retroceso, emanando del objeto que traía Ranma.

—Mi amada chica de cabellos de fuego, pensé que habías huido… ¡Ven a mis brazos!

Ranma se lanzó encima de él, como si fuera abrazarlo, pero lo detuvo con una patada en el estómago, dejándolo con un brazo extendido.

—Siete…

—Por favor Kuno —pestañeando sus ojos de forma tierna— prométeme que dejarás esta tonta competencia por mí.

Mientras tanto, en el público asistente, todos miraban con los ojos desorbitados A Ranma y lo que pudiera estar haciendo.

—Seis…

—No puedo hacerlo, preciosa…—Kuno dramatizó, echando la cabeza a un lado con una expresión de tristeza….mi honor…

—Cinco…

—Anda por favor, hazlo por nuestro hijo—. Mostrándole a Kenji, con una mirada sufrida.

—Si me das un beso…—Se acercó a la pelirroja y le mostró los labios para que esta lo besara.

—Cuatro…

—¡Rayos! —Exclamó con molestia Saotome al escuchar la voz robotizada— ¡Ahora vuelvo!—. Y sin más, salió corriendo hacia el patio trasero de la casa.

"¿Qué es lo que estará tramando Ranma?" Pensó su prometida mientras se levantaba de la repisa de madera y caminaba a donde se encontraba Kuno.

Un par de segundos después, una ráfaga de viento pasó rozando a Akane para detenerse nuevamente frente a Kuno. Era la misma pelirroja cargando a Kenji, aún desnudo por la prueba de baño inconclusa.

—Ocho…

—Kuno, mi amor, por favor, di que vas a abandonar la competencia—. Volvió Ranma transformado, con la misma súplica de unos minutos antes.

—Siete…

—Mi chica de la trenza…—Y Kuno intentó recibirla con los brazos abiertos otra vez.

—Seis…

—¡Demonios, sólo di que aceptas!—. Explotó molesta, interceptando el abrazo de una manotada.

—Cinco…

—¡No te muevas! ¡Ahora regreso!—. Gritó y salió corriendo nuevamente.

A Akane empezó a saltársele una vena en la frente del coraje. Su flamante prometido estaba jugando con fuego al transformarse sabiendo que podía explotar en cualquier momento, y lo peor, estaba poniendo en riesgo a todos los presentes si llegaba a explotar.

"¡¿Es que no pensaba?" Y terminó por explotar cuando sintió por tercera vez esa brisa de aire moviendo sus cabellos, para tomar forma frente a kuno como una mancha roja y azul.

—Ocho…

—Y entonces, ¿qué dices, Kuno?—. Dijo Ranma, con el tono más dulce que encontró.

—Siete…

—¡Ranma, deja de hacer idioteces!—. Akane se abalanzó sobre el "padre" de su hijo, y cuidando de no aplastar al muñeco, hundió a la chica de cabellos rojos en el pasto del patio con un solo golpe de su mazo.

Akane recogió el muñeco y se alejó de allí indignada, mientras que, en una distracción de Kuno con su otra chica amada, un alma caritativa se apiadó de Ranma y le arrojó el agua hirviendo de una tetera.

El comité organizativo, viendo la catástrofe anterior, intervino para evitar más calamidades.

—Cre-creo que debemos continuar co-con el concurso —Balbuceó Soun— Los concursantes que siguen en pie, acérquense.

Todos los que no habían participado se acercaron, mientras que, del interior de la casa salió Shampoo, ya vuelta a la normalidad, y Ryoga, de detrás de la casa. Ambos con las ropas mojadas y echando vapor, debido al agua.

—¡Con todos los concursantes de vuelta, demos inicio a la tercera etapa de este concurso!: ¡Cambio de pañales! Ya deben tener experiencia, así que será algo de lo más fácil —afirmó Soun con una enorme sonrisa—. Veamos quienes serán los afortunados del día

Los ocho retadores, excepto Ranma, se acercaron a tomar su esfera y siguiendo la rutina, Nodoka anotó los resultados para enseñárselos a Soun.

—Los que van a participar en esta contienda serán: Akane, Nabiki, Ukyo y Mousse... —y volteó a ver al hijo de su amigo—. Como Ranma no está en condiciones, será Akane quien juegue en su lugar.

—Está bien, por mi no hay problemas—. Aceptó Akane.

—Por otro lado, Nabiki tendrá la opción de escoger si cambiar al pequeño Kentaro o al hijo de Kuno —girándose hasta donde estaba su hija—. Y por último, Ukyo y Mousse pueden cambiar al niño entre los dos, ya que son parte del mismo equipo.

Unos instantes después, un panda gigante retiró lo que quedaba de las bañeras y cambió los artículos de baño, por los necesarios para cambiar de pañal a los niños: talco, toallitas, cremas para las almorranas, etcétera.

Los tres equipos se posicionaron en las mesas y Genma se acercó al gong para dar el banderazo de salida.

La competencia estaba un poco pareja porque todos los tres muñecos concursantes estaban desnudos, debido al reto anterior. Fue sólo cosa de coger toallitas humedecidas y secar los restos de agua enjabonada de la tina.

—Señorita Nabiki, ahora lo que sigue es que tome el talco y le eche un poco en las pompas a su bebé—. Comenzó a darle instrucciones el buen ninja.

—Oye, Nabiki, eso no es justo—. Reclamaron Mousse y Ukyo por la ayuda a la mediana de los Tendo.

—Lo siento—. Soltó una risa sin pena, mientras hacía caso a las recomendaciones de Sasuke.

Akane seguía profundamente concentrada en el papel de limpiar a Kenji, acercando los frascos que creía ocupar…

—¡Akane, ese es el tarro de harina!—. Le dijo Kasumi, acercándose al lugar en donde se estaba llevando la batalla.

—Gracias hermana—. Le sonrió. "No puede ser, tengo que concentrarme más" Pensó Akane nerviosa, estaban en desventaja con el resto y tenía que hacer algo si no quería perder.

—¡Ukyo, Mousse darse prisa! ¡Tener que ganar!—. Animaba Shampoo desde la tribuna para furia de la cocinera.

—¡Deja de apurarme Shampoo, tenemos que hacerlo bien! —Mientras seguía limpiando al pequeño rubio— Mousse, pásame el talco, por favor.

—Si que sí, enseguida—. En el acto, este cogió el frasco blanco que encontró más cerca, resultando ser el de Nabiki.

—Ama Nabiki, ahora sigue que le coloque el pañal y habrá ganado jeje— Mi amo Tatewaki estará muy orgulloso de mi, pensaba el mini espía.

—¡Mousse, esos no ser pañales de ustedes!—. Gritó Shampoo al ver que podían descalificarlos por robarle los utensilios a los otros.

—¡Akane, no le arranques los pegamentos!—. Exclamó Kasumi, deteniendo la mano de su hermana pequeña sin perder su sonrisa.

—¡Alto ahí, todos! —ordenó Soun y el golpe del gong sirvió para aseverar lo dicho. Todos dejaron lo que estaban haciendo para voltear a ver al patriarca—. ¡El reto queda cancelado por recibir ayuda externa y robar los artículos de los otros retadores!

—¡¿Qué? Pero papá— Las dos concursantes Tendo se acercaron furiosas con sus hijos.

—No poder hacer esto, no decir nunca que no poder aconsejar—. Shampoo también estaba furiosa con la decisión del juez.

—¡Esto es el colmo!—. Farfulló Ukyo.

—Perdón Akane, no fue mi intención—. Dijo Kasumi a su hermana.

—No te preocupes, todo está bien—. Le sonrió, tratando de animarla.

—¡Cómo lo siento amada Shampoo. No fue mi intención hacerlas perder! —Mousse imploró piedad mientras se abrazaba a la anciana Cologne—. Aunque no hay necesidad de que te encojas de esa manera.

La anciana amazona lo lanzó al estanque de un solo golpe y cuando salió convertido en un pato, Shampoo no perdió tiempo en amarrarlo al palo del muñeco de entrenamiento.

—Tenerlo bien merecido. Si no agarrar productos ajenos, ganar.

—¿Qué sucedió aquí?—. Ranma se acercó a la multitud, ya totalmente recuperado del golpe de Akane.

—Nada hijo, la competición siguió, pero fueron descalificados —Le sonrió Nodoka— Por otro lado, deja de hacer tonterías como las de hace rato. Eso no es varonil—. Mostrándole la tela en la que guardaba su katana.

—Es-está bien—. Tartamudeó nervioso.

Todos tomaron asiento un rato para descansar mientras el equipo de limpieza se hacía cargo de las mesas y los productos higiénicos regados por donde quiera. Soun cotejaba los datos en la tabla y los observadores se llenaban la boca de botanas y refresco.

—Bien, jóvenes, ¡hemos llegado a la última prueba del concurso! ¡Anímense! A nuestro punto de vista, el más fácil de toda la competencia—. Les animó Soun, gritándoles a todo pulmón con un megáfono, a pesar de que estaba a menos de un metro de distancia.

A cuan más de todos, ya estaban sentados o acostados en el césped del patio, sudando a chorros por las extenuantes labores realizadas y aturdidos por los agudos gritos del organizador.

—Está bien, ¿de qué se trata ahora? ¿Comida? ¿Pelea? ¿Guerra de pañales?—. Ranma empezó a enumerar la posible locura a la que serían sometidos por su tío.

—No, creo que este será el reto más parecido a la práctica de artes marciales —en el acto, el grupo completo se puso de pie para escuchar las instrucciones, totalmente reanimados. Si tenía que ver con una pelea, creían que podían ganar—. El reto será que los cuatro chicos que salgan sorteados se vendarán los ojos y tendrán que reconocer a la distancia, cuál es su bebé. Así de sencillo. Ya los han escuchado infinidad de veces, así que no debería ser un problema.

Los interesados se acercaron a la tómbola, y junto con ellos, Kasumi, ahora la encargada de sacar las esferas blanquecinas de la urna. Deseándoles toda la suerte del mundo, metió la mano y fue sacando los círculos blancos de allí. El resultado fue: Ranma, Nabiki, Shampoo y Ryoga.

—Ranma, lo sentimos mucho, pero para esta prueba, nadie como la madre de un bebé para reconocer cuando su hijo está llorando—. Se burló la mediana de los Tendo del joven en "desventaja"

—Ser cierto, para eso, nosotras ser mejores—. Secundó Shampoo con la adrenalina traspasándole la mirada.

—¡Eso es Shampoo! ¡Es hora de que demuestres tu sangre amazona y las técnicas aprendidas de más de tres mil años de antigüedad!—. Cologne apoyaba a su nieta desde la tribuna.

—Bien Ranma, aunque no gane frente a ellas, será un placer verte perder—. Amenazó el joven de la pañoleta amarilla.

—Aunque si me das 5000 yens, podría considerarlo—. Ofreció gustosa la hermana de Akane.

—¡Nabiki!—. Refunfuñaron con molestia la amazona y Ryoga, antes de que un Ranma boquiabierto pudiera decir algo.

—Jaja, era una broma, chicos—. Retrocediendo un poco asustada al ver el aura de los otros.

—No te preocupes, no lo necesito—. Respondió el chico, ya que aún tenía la esperanza de empatar con los otros equipos y luego irse a un desempate.

—Bueno chicos, ¡prepárense! Vamos a comenzar.

Los cuatro se colocaron en el medio del patio, mientras que Nodoka pasó con ellos y de buena gana les ofreció un trozo de venda blanca a cada uno, volviendo después a su sitio para observar la actividad.

Por otro lado, Akane, Ukyo acompañada de Mousse y Kuno, con la ayuda Sasuke para cargar a los dos bebés; tomaron su lugar, posicionándose en los extremos opuestos del jardín, para no estar lo menos cerca de los retadores y que a estos les fuera más complicado adivinar en donde estaban los bebes.

El patriarca Tendo, al ver que ya todos estaban en posición, lanzó la última regla.

—¡Ahora, escuchen con atención! ¡El juego iniciará cuando alguno de los bebés suelte el llanto y los demás le sigan! ¡Recuerden que no tienen mucho tiempo para encontrarlos porque si lloran demasiado, pueden explotar"...¡preparados!...¡Tengan cuidado con las flores y el estanque!...¡Ah…y ni una sola palabra de ayuda para sus parejas!—, Advirtió Soun.

Ranma y compañía se colocaron en posición de alerta y trataron de distinguir mediante la percepción, en dónde se encontrarían sus hijos. Un par de minutos después, los chillidos de un niño comenzó, y con este, el resto de los muñecos se contagiaron, teniendo al instante un hervidero de llantos sin ánimos de detenerse. Junto con ellos, Genma dio un par de golpes en el gong, y la contienda comenzó.

El joven Saotome, inmediatamente volteó a su espalda, aún en su oscuridad, podía sentir la energía de ella fluyendo. Los demás también se enfilaron a donde creían provenir la esencia de sus compañeros, más no avanzaban más de unos pasos por miedo a equivocarse.

"Demonios… ¿en dónde estás?" Se maldijo Ranma al detenerse, después de caminar unos cinco pasos. Parecía ser Akane, pero los condenados llantos lo aturdían y no lo dejaban concentrarse.

Ryoga no estaba mejor, apenas y había escuchado al niño cuando llegó al restaurante. Así que no tenía idea de a cuál llanto seguir. Al final decidió que seguiría el sonido que emanaba detrás de él…y se siguió de frente corriendo, hasta que se estrelló fuertemente con una de las bardas de la vivienda y perdió el conocimiento.

—¡El competidor Ryoga, está fuera de combate! ¡El resto, prosiga!—. Informó Soun con su buen megáfono, para poder dejarse escuchar entre tanto escándalo.

"No importar que chico tonto perder, nosotras todavía poder ganar" Pensó la amazona, y en un movimiento "accidental" sacudió su brazo, y el cascabel que llevaba atado en su mano tintineó.

Unos segundos después, un sonido igual surgió de una de las esquinas de la casa y ella sonrió entusiasmada. Habían ido preparadas, y estar conectadas por unas pulseras audibles no era la excepción.

"Ukyo, bebé, allá voy" se dijo y avanzó al frente, justo cuando Nabiki, se dio la vuelta, creyendo reconocer el llanto de su hijo, proveniente de la esquina contraria de donde se dirigía Shampoo. Ambas chicas chocaron con fuerza y la pulsera con el cascabel salió volando.

Ranma seguía parado en el sitio, ahora distraído por la discusión acalorada de las dos chicas.

—¡Hijo, me decepcionas!—. Exclamó Genma con todo pesar a su hijo. Incluso se le podía escuchar a punto de soltar un llanto lastimoso.

—¡¿Qué dices, papá?—. Contestó Ranma, entre sorprendido y molesto por las palabras de su padre. Aunque no lo notó, el resto de los observadores también escuchaban y miraban atentos las sabías palabras y las reacciones del mayor.

—¡Que incluso yo, tu querido padre, era capaz de identificar tu llanto a más de quince metros de distancia. Es inaceptable que tu no puedas hacerlo!

—¿En serio? Y ¿se puede saber qué era lo que hacías tan lejos de mí?—. Ladeando la cabeza para escuchar mejor la respuesta de su papá.

Genma tragó nervioso al ver el lío en el que se había metido por abrir la boca, y más al estar siendo observados por todos, en especial, cierta madre del chico, en cuyas manos sostenía una katana.

—¡Bu-bueno…lo que pasa es que eras un buen atrayente de animales salvajes y peligrosos que querían comerte… y pues yo vigilaba de cerca para cazarlos a ellos. Teníamos que comer hijo—. Intentó defenderse en vano, mientras una horda de miradas rojas temibles caía sobre él sin piedad.

—¡Lo sabía, eres un viejo abusivo! ¡Me las pagarás en cuanto termine con esto!-. Sentenció el chico, volteando a donde venía la voz de Genma.

—¡Basta! —Exclamó Soun—. ¡Dejen sus muestras de cariño para otra ocasión! ¡Continúen con la prueba!.

Los tres que quedaban en pie volvieron a agudizar sus sentidos. Ranma creyó por fin tener la certeza de dónde estaba Akane y sin importarle las otras chicas, siguió derecho hasta que chocó sin brusquedad con la tibieza de otro cuerpo. Instantáneamente, el bebé que lloraba a todo pulmón se calmó y él tuvo la seguridad de saber de quién se trataba.

—¿Akane?—. Le dijo con suavidad, mientras aspiraba de cerca la esencia de la peliazul.

—S-sí, soy yo, Ranma—. Le dijo con alegría, al ver que había sido capaz de encontrarla.

A lo lejos, se pudo escuchar una ola de aplausos para la pareja y felicitaciones por haber pasado el reto. Insinuaciones de que por alguna buena razón la había encontrado, gritos histéricos de Shampoo y reclamos a ella de parte de Ukyo por no haberla encontrado.

—¡Ranma gana esta etapa!—. Dio a conocer el patriarca. Y todos los concursantes aprovecharon para quitarse las vendas. Al volver a ver, con lo que quedaba de los últimos rayos del sol, no pudo desaprovechar para sonreírle a Akane por la hazaña y esta también le sonrió con ternura por haberla reconocido.

—Muy bien, vengan todos aquí —ordenó Nodoka, y todos se acercaron a la entrada de la casa, en donde estaba el resto de la familia—. Realizadas las cuatro actividades propuestas, podemos decir que el ganador es…—Genma, ahora convertido en un enorme oso, comenzó a golpear seguidamente el gong—. ¡Las parejas de Ranma y Akane, así como la de Nabiki y Kuno!...¡y la de Shampoo y Ukyo, ayudadas por Ryoga y Mousse! ¡Felicidades, chicos!

Todos los observadores empezaron a lanzar porras a los concursantes, en cambio, Shampoo y Ukyo estaba totalmente desanimadas, Mousse seguía convertido en pato y amarrado en el palo que sostenía al muñeco de entrenamiento, Ryoga seguía inconsciente, Akane y Nabiki felices de haber ganado… mientras que Ranma y Kuno se lanzaban miradas asesinas el uno al otro.

—Tenemos que hacer un desempate, mi excelsa pulcritud en los combates no me permite compartir el honor de ganar un concurso junto a alguien como tú—. Expresó con altanería el mayor de los Tatewaki.

—Mira quién lo dice—. Replico Ranma con molestia. A él tampoco le agradaba para nada la idea de compartir el premio, con ninguno, pero tampoco era para tanto,

—Amada Akane —Ignorando completamente al pelinegro— ¿Te has dado cuenta de lo buen padre que soy? No lo dudes más, deja de una vez a Ranma y acepta casarte conmigo.

Akane frunció el ceño con molestia mientras retrocedía. A la vez que Ranma se puso en medio de los dos.

—Ya déjala en paz. Además, no ganaste tú sólo, Nabiki te ayudó—. Le inquirió el chico.

—Eso es lo de menos, hoy he demostrado que soy mejor que tú—. Soltando una senda carcajada frente a todos.

Ranma empezó a titiritar de coraje con los puños cerrados, ya había tenido suficiente.

—¡Ya cállate, que hayas empatado junto con todos nosotros no significa nada! ¡Además, yo si me voy a casar con Akane!—. Le gritó a Kuno en la cara, con todas sus fuerzas.

Y absolutamente cualquier clase de ruido que hubiera en ese momento, cesó. Sólo había miradas desencajadas y bocas hasta el suelo, mirando atentamente al furioso hijo de los Saotome.

—Yo…est…esto…quise decir…—Ranma por fin se dio cuenta de lo que dijo y comenzó a sudar como no lo hizo en todas las actividades, sus mejillas se pusieron totalmente rojas y hasta se notaba que las manos le estaban temblando un poco.

Akane no estaba mejor, también tenía las mejillas ruborizadas, los ojos abiertos como platos y los labios entreabiertos por la sorpresa.

—Pobre aireen, estar alucinando por tanto esfuerzo—. Excusó Shampoo a Ranma, sin creer que sus palabras fueran las de alguien en su sano juicio.

—Sí…tanto condicionamiento físico lo afectó—. Continúo Ukyo, tampoco sin pensar que fuera verdad lo dicho por su Ran-chan.

En cambio, Kuno y un Ryoga vuelto a la consciencia, miraban con un tremendo odio a su adversario.

—¡El rayo azul de la escuela Furinkan te hará pagar por decir tal cosa!—. Rabió Kuno, Sacando una de sus katanas.

—Así es, pagarás por acercarte a Akane—. Maldijo el chico de los colmillos, ya vuelto a la consciencia y molesto por el atrevimiento de su adversario.

Y el trío de jóvenes se lanzaron en una lucha encarnizada en lo que lo único visible para el resto, era la polvareda que se levantaba, producto de los golpes.

Mientras tanto, Kasumi, quien se había metido unos veinte minutos antes a la casa, salió con la mejor de sus sonrisas.

—Oigan todos, la cena ya está lista, ¿Gustan acompañarnos? ¡Hay que festejar!—. Dirigiéndose a los inquilinos y a los invitados.

—¡Vamos! ¡Nos morimos de hambre!—. Sentenciaron todos y pasaron al comedor. Dejando a tres furiosos, cansados, hambrientos y maltrechos jóvenes, peleando como niños en el patio.

Continuará

Notas

….n_n como ya aturdí con mi mega-hiper-largo-capítulo, seré breve y diré que este será el único que resulta tan extenso n_n pero es que la competencia no podía ser tan breve. Hubiera cortado el epi, pero ya lo había hecho en el anterior u_u y se me hizo feo volverlo a cortar. Y tengo que decir que tuve que quitar un par de actividades y ajustar un par de puntos. Después veo cómo las meto.

Ranmaniaca, me alegra mucho que sigas la historia n_n espero que no te aburras con cap. tan largo.

Neo ranma, gracias por leer. Y nop, de ninguna manera abandonaré la historia n_n, qué a veces-casi siempre se me escape la musa, siempre tendré tiempo para volver, aunque me tarde un poquito.

Sele-Thebest, como vez, fue una competencia un tanto "limpia" dentro de lo que cabe XD...Las chicas no son tan malas n_n

Gabri-chan, hola, me da mucho gusto saber que te ha agradado la historia y leer tu comentario n_n

LadySc – Maaya, gracias por pasarte por aquí n_n, jeje, me alegró recibir tu comentario tanto tiempo después de actualizar, me hace pensar que hay gente que me está esperando y que tengo que actualizar más rápido n_n

Como siempre, doy las gracias a las personas que siguen la historia…y les debo un premio si terminaron de leer semejante cosa XD, pero andaba inspirada.

Saludos y nos vemos pronto n_n