Holi! Muchas gracias por leer y muchas más por comentar, los comentarios son la fuente de energía.

El día de ayer, una lectora me envió, su diseño de Nitori al estilo del fic. (como un lindo sirviente arabe), post/63523104786/fanart-random-nitori-version-endi ng. Gracias Nato-chan! Te quedo hermoso.

Bueno les dejo el capitulo :)


Cap 7

-¿Y entonces…?

-Y entonces Haru se quedó dormido. O al menos eso creo.

Nagisa estaba sentado junto al Oasis comiendo un pedazo de pan, a pesar de que había traído provisiones, ya había comido la mayor parte de ellas, entonces termino por ceder a comer algo de su tierra natal. No había mucho lugar donde comprar alimentos, pues después de todo la ciudad estaba habitada por gente muy pobre que seguía viviendo en el reino destruido debido a la guerra.

-Me alegra que me contarás todo esto. ¡Ya sabía que entre Haru y tú había algo!

-Shhh… - dijo Makoto moviendo acelerado sus manos – Ellos pueden volver y escucharte.

-No lo creo…- Habló con la boca llena de comida- Gou-sultán digo que necesitaba comprar unas cosas. Si quieren buscar algo de ropa buena para la princesa tardarán algo de tiempo.

Después de un largo día de trabajo, un poco de tiempo antes de que él sol se ocultará decidieron tomar un descanso, sin embargo la joven soberana declaró que tenía necesidad de comprar algunas cosas. Debido a su manera de actuar siempre tan atenta con ellos, se sintieron incapacitados de negarle algo, por lo que Rei y Haru fueron comisionados a acompañarle.

En realidad, Mako no sabía cómo terminó contándole a Nagisa todo lo relevante a la noche anterior y los últimos días. Incluso le contó la historia sobre Haruka y Rin, que le hizo sentir mucho peor. "¡No debería ir por allí contando los secretos de la gente!" se dijo a sí mismo. Solo era el hijo mayor de un mercader y no tenía derecho a ir contando cosas como aquellas.

- ¿Entonces crees que Haru está herido por Rin?

- Tal vez…-Suspiró- Nos estamos tomando las cosas con calma…así que supongo que sí. Hay veces en las que cede mucho y otras en las que no.

- ¿Y le has dicho en palabras lo que sientes? – El de menor edad miró a Makoto por largos instantes. Había dado en el clavo-

- No, pero Haru se entiende más por sus acciones que por sus palabras.

- Pues tú conoces al pequeño Haru mejor que nadie. Deberías hablar con él –El joven de cabellos rubios esbozó una sonrisa- Pero en cualquier otra cosa cuenta con mi apoyo. Aunque por otra cosa me sorprende que Haru jugará a ser Scheherezada

-¿Eh? ¿Quién?

-Ella era una mujer…ella contaba historias al Rey para sobrevivir cada día. También para que no fuera tan malvado.

-¡Ah así! Recuerdo aquella historia.

Pero la expresión del de cabello castaño cambio. Recordó que se decía aquella mujer había tenido hijos con el sultán y aunque fuera biológicamente imposible imagino unos pequeños niños dientes afilados con ojos azules. "¡Para nada!, Haru me amará solo a mí" "sus bebés serán míos…aunque sean biológicamente imposible" repitió como una mantra en su cabeza. En cuanto terminarán de arreglar el oasis le mostraría todo ese amor que estaba conteniendo. Por el momento lo mejor era cambiar de tema.

-¿Y Rei y tú? – Preguntó tranquilo mientras tomaba su porción de pan-

-Lo hicimos la noche ante pasada y ¡Rei fue bastante bueno! - contestó el más pequeño con el rostro iluminado- Ahora amo tanto a Rei. Es tan hermoso.

Su joven amigo parecía feliz, y siguió alardeando sobre el asunto por un rato. El joven castaño, como siempre portador de buenos sentimientos, se alegraba sobre la felicidad de su acompañante, también había tenido una vida difícil y se merecía un poco de felicidad

Ooo

Aunque sus ocupaciones eran muchas, el sultán Rin Matsuoka empezaba a sospechar sobre la ausencia de su hermana, aunque había dicho que tuvo que hacer una visita a una amiga de un reino cercano, no recordaba haberle autorizado un permiso para que llevara su comitiva. Algo iba mal, por lo que estaba investigando el asunto ¿Habría un traidor en sus dominios?

-¡Sultán! - Escuchó la voz de su joven sirviente que había llegado y se había colocado a su lado-

-¿Qué ocurre Nitori? – Respondió con una voz calmada y ronca que siempre volvía loco a su siervo-

-Acaba de llegar una carta. –Respondió el muchacho- La deje en su habitación…parece importante por lo que no quise abrirla y arruinarla.

-Hmm…-Murmuró el Sultán. – Voy a leerla entonces, ven conmigo.

Con su mano adornada de joyas y gemas le tomó por el hombro. Un escalofrió recorrió la espalda de el de menor estatura. Nitori aun recordaba los labios de Rin sobre los suyos, y esas manos suaves que le mostraron las caricias que era capaz de darle. Para que su alteza no notará su nerviosismo, prefirió empezara a platicar sobre algunas cosas del palacio, pareció dar resultado pues el otro contestaba con su humor habitual.

Se quedó sentado en la cama del sultán mientras leía la carta. Aunque sabía leer y escribir optó por solo ver sus reacciones, las cuales no fueron muy positivas, puesto que escuchó rechinar sus lentes, su mirada se transformó en una colérica.

-¡Maldición! – Gritó el chico pelirrojo mientras derrumbaba todo lo que estaba en su mesa- ¡Han secuestrado a mi hermana!

El joven de cabello Gris se quedó estático. Escuchó la palabrería que el otro soltaba al azar y pudo comprender que la princesa había sido vista a las afueras del reino. Aunque había unos cuantos sospechosos, los principales estaban Haruka Nanase y compañía

-Tengo que hablar con mi madre. – Suspiró el mayor – Eso no le hará bien.

Efectivamente no fue muy satisfactorio hablar con la madre de los dos hermanos, Ai simplemente no pudo decir nada al respecto para ayudar al sultán Matsuoka mientras era regañado y de nuevo se sintió tan inútil. Desde que la madre de Rin y Gou había enviudado, se había enfocado en que su primogénito recibiera los mejores estudios para que lograra ser un buen sultán para su reino y centrado en ese tipo de actividades, el carácter del joven pelirrojo había cambiado en gran modo.

-¿Nitori? – Preguntó el joven saliendo del cuarto de su madre.

-¡Aquí estoy sultán Matsuoka! ¿Qué desea?.

-Por ahora mande unos guardias en busca de mi hermana.- Dijo más calmado empezando a caminar en dirección al Oasis-

- ¡Eso es! ¡Mantenga el ánimo! - Su rostro se iluminó- ¡Los responsables serán atrapados!

Rin alzó las cejas. Le sorprendía lo extraño que a veces podría llegar a actuar Nitori, siempre tan al pendiente de él, no era para nada como los otros miembros de la servidumbre y no parecía pedir nada a cambio como su libertad o riquezas…Aunque el soberano empezaba a sospechar de algo. ¿Podría ser que si hubiera algo que quisiera?

-¿Va ir a nadar? - preguntó interrumpiendo sus divagaciones- Iré por sus cosas, ¡Tengo un poco de trabajo que hacer, pero le acompañare!

"Un chico en verdad extraño", repitió en su cabeza. A la pregunta del chico solo respondió con un quejido, aquello solo sorprendió más al joven monarca: Aunque sus respuestas fueran vagas, el joven siervo no se inmutaba. No pasaba nada por su mente que el chico pudiera querer…al menos una cosa..

Se inclinó un poco hasta quedar a su altura, y entonces acortó la distancia entre ellos. Se aseguró de besarle lentamente por unos instantes, e inclusive estuvo seguro que escuchó como suspiraba cuando se hubo separado de sus pequeños y dulces labios

-Termina tus cosas y luego acómpañame.

-¡Cómo usted ordene! – añadió el chico mas joven-

Cuando Rin se dio cuenta, estaba …¿Sonriendo? Al menos el mal humor por el posible plan de Nanase y compañía había desaparecido.

Ooob

Otro día más había transcurrido todo un día desde que el sol se puso hasta que se ocultó. El arduo trabajo no había dado mucho resultado en absoluto, pero no por eso doblegaban sus ánimos ante el trabajo.

Sin embargo, al llegar la tarde Haruka Nanase supo que tenía que hacer una cosa sí o sí. Sin pensarlo dos veces y en un momento de distracción de su mejor amigo (la palabra ahora sonaba extraña para alguien con quien había hecho un tipo de promesa el día anterior.) se deshizo de la mayor parte de sus ropas y se sumergió en el agua. Esta vez, Makoto no hizo nada para detenerle, sabía que Haru se estaba conteniendo y era algo que tenía derecho a dejar salir.

El pequeño trozo de tierra junto al agua que ocupaban se volvió nada, porque los ojos y los sentidos de todos, se fueron sobre el chico de ojos azules. Parecía un animal salido del agua a quien habían devuelto a su lugar original, donde debía estar y a donde pertenecía.

No tardó mucho para que fuera seguido por sus amigos, aunque el lugar no estuviera en las mejores condiciones llevados por el sentimiento de aquellos instantes, terminaron por ceder igual mente al impulso. Makoto nadó hasta donde estaba Haru con su mirada de amor habitual, sin decirse ni una palabra, se vieron el uno al otro

Nagisa, en cambio insistió para que Rei se introdujera al agua, cosa que el joven aceptó. Pero muy apenas podía mantenerse a flote, los chicos de Iwatobi hicieron lo posible por ayudarle, sin embargo Rei prefirió por el momento salirse del agua y dedicarse a una cosa: Observar a Haru nadar, ya que había sentido algo desde muy profundo de su ser al verlo nadar de aquella forma.

-El lugar no está muy arreglado- Interrumpió la princesa – Lo mejor es intentar mañana.

-Creo que sí...-Dijo Makoto, quien salió del agua y tendió a Haru su mano para que saliera igualmente.

Al volver a la posada, Rei notó un cambio de actitud en el más bajo de los tres chicos nadadores. Muy apenas se mostró emocionado después de que volvieran al agua después de tanto tiempo –o eso era lo que ellos habían dicho- Y muy apenas cruzó palabras con él

La guardia les tocaba de nuevo a ellos, así que qué en cuanto la joven alteza se hubo dormido en una gran cama diseñada para ella aprovechó a un buen par de metros lejos ellos la oportunidad para hablar con el joven de cabello rubio.

-¿Algo ocurre Nagisa? – Dijo mientras se acomodaba en una de las grandes camas. La noche anterior habían dormido juntos y que eso se repitiera-

-No me gusta la forma en que Rei mirá a Haru…- El más pequeño infló sus mejillas como si de un puchero se tratará.

-¡Oh! – Un sonrojó ocupó su rostro- Yo nunca había visto a Haruka nadar, eso es todo. –Así que solo se trataba de que celos.

- Haru es de Mako y tú estás conmigo. Te vas a casar conmigo – Un pequeño bostezo se escapó de sus labios-

-C-claro…asume la responsabilidad ¡Por favor!.

-Eres siempre tan serio…-rio un poco. El de cabello rubio, se paró de su cama y se acomodó donde dormía Rei, sus ojos se veían cansados-

No sabía que parte de las palabras de Nagisa debía tomarse en serio. Pero parecía ser sincero en lo que decía. Y si de algo estaba seguro era que debían estar juntos después de que todo acabara, obviamente de forma satisfatoria para ambos.

-Mañana no nos toca hacer guardía…

-¿Eh? -

El rostro del más alto se sonrojo, menos mal que mientras Nanase y su alteza no veían, compró ese libro extraño sobre el "amor" traído de la India, que empezaba con la letra K

Ooo

Makoto había llenado una tina de agua, estaba muy nervioso. ¿Era una buena noche para aceptar la propuesta de Haru?. No lo sabía, pero fueron sus mismos impulsos hormonales y juveniles fueron lo que lo llevaron a acarrear agua y juntarla en esa tina, que tenían cerca del cuarto por ser una posada elegante.

Sin embargo a verla casi llena por completo, de inmediato volvió a su sentarse cama, pues pensaba que podría asustar a Haru, después de todo, la promesa se cumpliría cuando el Oasis se limpiará por completo. Pero eso podría ser el día siguiente cuando les tocará hacer guardia cuidando a la princesa durant días.

-¿Makoto?

Escuchó una voz familiar al o lejos pronunciar su nombre y los nervios le invadieron por completo, no quería hacerlo sentir incomodo y presionado. El amaba a Haru más que solo besos, pero también por eso mismo creía que era hora de avanzar un poco más. Tragó saliva mientras escuchaba los pasos del de ojos azules acercarse.

-Hay agua en el piso…- Vio el líquido derramado y luego miró al castaño-

-Sí..¡Haru! Yo lo del otro día…

Se sintió incomodo en ese momento. ¿ Y si su amigo pensaba que era una clase de pervertido? Prefirió callarse y hacerle señas a su amado para que abandonará la habitación, pero él más bajo hizo todo lo contrario: Caminó unos pasos más hasta tomar a Makoto por sus mejillas, entonces le dio un beso en esos labios finos que tanto le gustaban.

-Makoto..

-Haru…

-Tomaré un baño

-¡Sí! ..- Los ojos esmeralda se abrieron como platos-

El de ojos azules se separó de su amigo, aun con su mirada fría, dio un pequeño beso en la punta de su nariz, para después caminar en dirección aquel pequeño y raro cuarto donde estaba la pequeña tina de agua, no era muy común que en todas las tierras tuvieran uno como aquel, pero en una posada bastante grande como estaban no parecía algo fuera de lo común.

Haruka también estaba muy nervioso, era algo que había pasado por su mente varias veces, ¿Y si terminaba por lastimarlo? Tal vez Makoto se decepcionaría si las cosas no salían como lo planeaba, dudaba mucho poder ser alguien cariñoso como lo merecía el castaño. Sin embargo, que siempre sabía que cuando Makoto quería hacer algo, siempre terminaba haciéndolo.

Sea como fuese, tenía ganas de sumergir su cuerpo ya en ese líquido vital con o sin Makoto acompañandolo, su cuerpo lo ansiaba. Así que se quito su vestimenta con rapidez y se sumergió en el agua, era una sensación maravillosa y reparadora. Cerró los ojos por unos instantes hasta que sintió una voz familiar llamarle.

-¿Haru?.

Makoto estaba frente a él, con el rostro rojo, sin poder decir algo y con las manos en su pecho, aun llevaba sus vestimentas. Volteó a ver Haru vacilante por unos instantes, quien solo hizo un movimiento de asentir con la cabeza.


Bueno...me imagino que ya tienen una idea de que pasará en el siguiente capitulo 1313 Perdon si tuve un error, no tuve mucho tiempo para editar Bye!

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