No tengo perdon, lo sé. No saben cuanto lo siento, pero ufff, la verdad es que subestime mi semestre, pensé que iba a tener tiempo, que mis clases no iban a estar tan complicadas, pero no no fue asi, fue bastante difícil, la universidad me quito todo el tiempo, y lo poco que tenia libre lo dormía asi que no puede escribir nada, se que han pasado meses y de verdad les pido mis más sinceras disculpas a quienes todavía quieran leer esta historia.
Respecto a este capítulo es mas bien uno de transicion, podría decirse, y que además quería escribir un poco de fluff, especialmente despues de todo lo que paso en glee (que no me pertenece) y que realmente me puso de malas, o no de malas pero si le quito bastante felicididad a mi día.
En fin, fuera de eso, alguien mencionó en los reviews (que de paso muchas gracias por todos los lindos mensajes, me alegran el día. Y si si voy a continuar esta historia aunque sea lo ultimo que haga, no la dejaré botada) que le pusiera Faberry, honestamente a mí me gusta mucho Faberry, y no tengo problema en ponerlo, pero aún asi me gustaria saber que opinan ustedes, de con quien debería estar Quinn, que es a quien voy a considerar porque es amiga cercana de las chicas en esta historia, asi que diganme con quien la quieren y quien tenga mas preferencias será el interés amoroso de Quinn o trataré de hacer una votación si consigo entender como funciona, lo primero que salga, aunque les aviso no van una gran parte en esta historia, porque es un fic Brittana, solo pequeñas situaciones a lo mejor con las protagonistas y esas cosas.
Bueno ya estoy divagando mucho, aquí esta el capítulo, que lo disfruten :)
Ya era bastante pasada la medianoche en la casa de la familia Pierce y todos los habitantes de esta estaban profundamente dormidos, a excepción de las dos chicas que se encontraban en la habitación de Brittany Pierce.
Santana y Brittany llevaban más de dos horas intercambiando tiernos besos, abrazos y sonrisas; ambas en un estado de absoluta felicidad, ya que después de ese primer beso no cabía duda que sus sentimientos eran correspondidos mutuamente. Ahora ambas estaban sobre la cama, acostadas de lado y frente a la otra, una de sus manos entrelazadas en medio de ellas y la otra descansaba en la cintura de la otra, mientras sus piernas se encontraban entrelazadas a tal punto que costaba diferenciar cual pertenecía a la rubia y cual a la morena.
-Nunca te había dicho esto, pero me encantan los hoyuelos que se te forman aquí –decía una sonrojada Brittany mientras levantaba su mano y acariciaba la mejilla de la morena, donde se podía apreciar el hoyuelo del que hablaba, ya que Santana tenía una deslumbrante sonrisa, la cual no se había borrado de sus rostro desde su primer beso horas atrás.
-A mi me encantan tus pequitas –contestó la morena dejando ligeros besos en las mejillas de la rubia, seguido de un tierno beso. Al separarse las dos se miraron fijamente perdiéndose en los ojos de la otra.
-Britt –susurró la morena luego de un tiempo –yo…te quiero –la morena lo dijo con tanto sentimiento que Brittany sintió como todo su cuerpo era recorrido por un cosquilleo y una sonrisa de oreja a oreja se apoderaba de su rostro.
-Yo también te quiero Sanny –contestó luego la rubia acariciando delicadamente el rostro de la morena.
-Sí, pero, yo, no, es decir sí, pero…ugh –la morena estaba nerviosa, claro se habían besado por un par de horas, pero necesitaba dejarle claro sus sentimientos a la rubia, quién ahora miraba confundida a la morena, que segundos atrás tenía una radiante sonrisa y ahora estaba hecha un manojo de nervios.
-¿Qué pasa San?
-Es que, yo te quiero –repitió Santana.
-Ya me dijiste eso Sanny –dijo la rubia riéndose – y yo también te quiero.
-Pero, yo no te quiero como una amiga Britt –ante esto la sonrisa de la ojiazul se transformó en un adorable puchero –es decir, sí, obvio que eres mi amiga, pero lo que estoy tratando de decir, es que te quiero como más que mi amiga, como mucho más que eso, cuando digo que eres lo más importante para mí, lo digo en serio. Y no es sólo que me atraes o que me gustas, es mucho más que eso, yo…yo siempre he sentido algo especial por ti, pero, hasta hace un tiempo no tenía claro que era, pero ahora ya lo sé, es porque yo te quiero, pero de verdad te quiero…ugh, no sé si lo puedo explicar bien, es-
La morena no pudo seguir hablando pues Brittany se abalanzó sobre ella besándola profundamente. Cuando se separó de ella, ambas tenían respiraciones agitadas y en medio del beso Brittany había terminado sobre la morena, piernas entrelazadas y cuerpos presionados.
-San, yo quiero mucho a Quinn sabes, y a Tina y a Mike y a todos en glee Club, quizás a Quinn la quiero un poco más porque ella es más cercana que los otros, o a lo mejor es porque la conozco desde hace más tiempo, no sé. El punto es que desde la primera vez que te vi, desde que apareciste como una pequeña lobita, desde ese momento te quiero, y siempre supe que era especial, que ni todo el cariño que les tengo a todos mis amigos juntos podía superar lo que siento por ti. Y siempre supe que eras especial para mí, que nosotras juntas somos especiales, pero hace un tiempo entendí porque, porque mi corazón late mas fuerte cuando estoy contigo, porque cuando me dices cosas bonitas tengo mariposas en todo el cuerpo, porque cada vez que veo que le prestas más atención a alguien o que alguien te coquetea me da tanta rabia, porque cuando miro fijamente a tus ojos siento como si pudiera quedarme así para siempre…es porque, tú eres mi persona especial, quiero estar contigo, y abrazarte y besarte y acurrucarme y reírme contigo para siempre –finalizó la rubia, en ningún momento despegando su mirada de los oscuros ojos de Santana.
Los corazones de ambas chicas latían fuertemente al darse cuenta que sus sentimiento eran completamente correspondidos.
-Entonces…amm, a lo mejor me estoy adelantando, pero no puedo esperar más Britt… -Santana tomó un profundo suspiro antes de continuar -¿Quieres ser mi novia?
Apenas aquella pregunta escapó de los labios de la morena, la rubia se levanto y termino sentada sobre el abdomen de la morena, mientras daba saltitos y gritaba.
-Britt, ¡Britt! –La rubia miro a la morena bajo suyo –vas a despertar a todos, además todavía no me has respondido, y si es muy pronto yo puedo espe-
-¡NO! Dijo la rubia cortando a la morena.
-¿No? ¿No quieres? –Preguntó la pelinegra con una mirada herida y triste –es decir, claro, lo entiendo, yo-
-No, Sanny, me refiero a que no es muy pronto –trató de explicar la rubia para borrar esa carita de tristeza de la morena –Si, Santana López, quiero ser tu novia. ¿Quieres ser tú mi novia?
-Si Brittany Susan Pierce, si quiero ser tu novia –contestó la morena riendo y levantándose para quedar a la misma altura que Brittany, pero manteniendo a la rubia sentada sobre ella –ahora, ¿Puedo besar a mi novia? –preguntó una vez sus labios estaban a escasos centímetros de los de la rubia, quien asintió y cerro la distancia entre ellas.
Así paso un rato más, en que las dos chicas festejaban su nueva relación, hasta que la mirada de la morena se poso distraídamente sobre el reloj de la mesita de noche.
-¡Britt, ya casi son las cuatro de la mañana! –dijo alarmada la morena.
-Ouu, espera, eso significa que ya vamos a cumplir dos horas como novias –dijo la rubia, ante lo cual la morena sonrió –deberíamos festejarlo –y con esto la rubia se abalanzó nuevamente sobre Santana, y las dos chicas estaban nuevamente besándose sin prisa, disfrutando de su nuevo estatus.
-Mmmm, para Britt, por más que me encante besarte, y lo digo en serio, creo que ahora si no me voy a poder separar de ti. Pero tenemos que dormir, mañana no podemos levantarnos tan tarde, así que de verdad deberíamos dormir Britt.
-Si, tienes razón San, es mejor que durmamos ahora.
Las dos chicas se metieron debajo de las tapas y rápidamente la rubia apoyo su cabeza en el hombro de la morena. Una vez apagaron las luces estaban listas para dormir, con todo lo vivido en el día estaban agotadas.
-Buenas noches Britt, te quiero –susurro la morena dándole un beso en el cabello a la ojiazul.
-Buenas noches San, también te quiero –contestó la rubia suspirando antes de quedarse dormida.
Santana sentía golpes a lo lejos, pero no quería moverse, una cálida sensación llenaba sus sentidos, una sensación de paz y felicidad, la cara de Brittany era lo único que habitaba en su mente, para lo único que se movió fue para acercar aun mas a la rubia que sabía que estaba sobre ella.
-Mmmm –escuchó a la rubia y sintió como esta apretaba mas el abrazo y dejaba un suave beso en su hombro –San…
-Hola Britt –respondió la pelinegra con voz rasposa y acariciando el brazo de la rubia, lo que hizo que esta soltara una tierna risa. La rubia se movió dejando su mentón en el pecho de la morena para así mirarla de frente.
-Hey –susurro la ojiazul perdiéndose en los ojos de la morena.
-Hey –contestó esta con una sonrisa que abarcaba todo su rostro –te ves hermosa –agregó la morena acariciando la mejilla de la rubia.
-Si claro, con mi pelo hecho una maraña, cara de zombie, y además aliento matutino –contestó la rubia riéndose.
La morena se acerco y beso los rosados labios de la ojiazul delicadamente.
-Nop, saben tan bien como anoche, así que puedes descartar el aliento matutino. Además si le sumamos el hecho que eres hermosa no sólo te ves hermosa, entonces no hay nada que pueda convencerme de lo contrario.
-Saaaan –la rubia se ruborizó y bajo su vista apenada mientras la morena se reía. De pronto miro fijamente a la morena con una sonrisa llena de adoración.
-¿Qué? –dijo Santana luego de un rato.
-Es real –contestó la rubia. Al ver la expresión de confusión de la morena lo aclaró –tú y yo, por un momento pensé que lo había soñado todo.
-Bueno-la morena fue interrumpida por nuevos golpes en la puerta
-¡Esta bien chicas les di diez minutos, ahora sí, no más! ¡Voy a entrar! –la puerta de la habitación se abrió y apareció Anne, entrando en la habitación.
Las chicas seguían en la posición en la que estaban antes de la interrupción. Santana sintió su cuerpo tensarse frente a la reacción de Anne.
-Bueno que esperan, es hora de levantarse. Así que apúrense y bajen a desayunar –con esto se dio vuelta y comenzó a salir de la habitación, pero se detuvo en el marco de la puerta –Santana –el cuerpo de la morena se puso aun mas rígido y sintió como un sudor frio la envolvía –hay una familia de lobos desayunando hoy, si no te apuras no va a quedar comida –agregó mientras se reía y salía de la habitación Anne.
-¿Qué pasa San? –preguntó la rubia al ver la cara de asustada de la morena.
-¿Tu crees que se dio cuenta?
-¿Mmmm?
-Tu mamá, ¿crees que se dio cuenta que…ya sabes, algo hay entre nosotras?
-Mmmm, no creo, siempre que dormimos juntas nos acurrucamos y siempre estamos abrazándonos –explico la rubia –además no sería algo malo ¿o sí?
-No sé, es decir, ahora que estamos juntas, no quiero que nos tengamos que esconder ni nada de eso, pero no sé cómo van a reaccionar tu papás –contestó nerviosa la morena.
-De qué hablas San, yo estoy segura que van a estar encantados
-Pero, tú eres su hija, y yo, bueno ustedes me encontraron en el bosque, y me dieron un hogar y una familia y yo-
-Y tú eres parte de esta familia, San ellos te quieren tanto como a mí, como si fueras su hija, pero ya sabes sin en realidad serlo porque eso sería presuntuoso.
-¿Incestuoso? –preguntó la morena.
-Oh, sí eso, el caso es que no creo que vayan a reaccionar mal. A mí me gustaría decirles y no solo a ellos, me gustaría poder besarte y abrazarte cada vez que quiero, pero si tú no quieres, lo entiendo, yo-
-No, yo quiero lo mismo que tu Britt –contesto la morena dejando un delicado beso en los labios de Brittany –quiero besarte, abrazarte, tomarte de la mano y todas esas cosas de novias cada vez que quiera, que es todo el tiempo –dijo con una ligera risa –y si tienes razón, tenemos que decirle a tus padres, me pone algo nerviosa, pero hay que hacerlo.
-Te parece si les decimos hoy, ¿después que se vayan tus tíos?
-Tan pronto –dijo alarmada la morena –aunque, bueno…si, tienes razón, digámosles hoy –la rubia sonrió y le dio un pequeño beso a la morena.
-Bueno ahora vamos a desayunar, que tú ya debes tener mucha hambre –dijo la rubia levantándose y tomando la mano de la morena, cuando esta se levantó un ruido como un gruñido se escuchó. Santana miró hacia su estómago mientras la ojiazul soltaba una carcajada.
-Viste, te dije Sanny –y con eso las dos chicas fueron a desayunar con el resto de la familia.
Más tarde ese día Billy y su familia se preparaban para irse, estaban todos fuera de la casa de los Pierce, despidiéndose de los Stevens.
-Vengan cuando quieran –decía Anne
-Si, por favor no queremos perder el contacto, es más deberíamos juntarnos cada cierto tiempo –agregó Maurice.
-Esa es una excelente idea, podríamos hacer algo todos los meses, es más ustedes podrían visitarnos la próxima vez –respondió Esmeralda.
-Por supuesto –contestaron Anne y Maurice.
-Bueno Tana, nos veremos pronto, a lo mejor podrías invitarnos a uno de tus juegos y aprovechamos de animarte a ti y a Britt –le decía Emily a Santana y Brittany quienes estaban semi abrazadas por el costado.
-Claro, no me acuerdo cuando tengo otro juego, pero yo les digo –dijo entusiasmada la morena.
-Y así vemos si en realidad eres tan buena o solo estabas fanfarroneando –bromeo Martin
-No, Sanny es la mejor del equipo, por lejos –contestó Brittany mirando con ojos soñadores a Santana.
-Y tú eres la mejor porrista de Ohio, y del país y del mundo –respondió la morena perdiéndose en los ojos de Brittany –y la más linda también.
-Saaaan –se quejó la rubia y escondió su rostro en el cuello de la morena, mientras esta reía.
-Todavía estamos aquí chicas –dijo riendo Emily.
-Cielos me van a dar una caries con lo dulces que se ponen –molestaba Martín.
Saliendo de su momentánea burbuja de ternura, Brittany y Santana se separaron un poco, pero sin dejar de tocarse y ahora ambas portaban un visible sonrojo, mientras los hermanos Stevens solo reían.
-¡Chicos hora de irse! –se escuchó la voz de Billy antes de que Martín pudiera seguir molestando a las chicas.
-Bueno, ahora si adiós chicas –hablo Emily
-Si, fue un buen fin de semana –agregó Martín –y fue genial conocer a la chica que tiene a Tana en la palma de su mano –ante este último comentario Brittany y Santana solo soltaron unas risitas nerviosas.
-No escuchen a Martin, denme un abrazo mejor –dijo Emily abrazando a Brittany y Santana.
-Hey yo también –agregó el chico antes de sumarse al abrazo.
-Vamos chicos déjennos despedirnos de Santana a nosotros ahora –se escuchó la voz de Billy, provocando que se rompiera el abrazo entre los cuatro chicos.
Los hermanos Stevens se fueron a despedir de Anne y Maurice, mientras que Esmeralda abrazaba a Brittany y Santana.
-Cuídense chicas, y nos veremos pronto –decía la mujer al separarse mientras Billy aprovechaba para abrazar a las chicas.
-Ahora que por fin te encontramos lobita no te vas a poder deshacer de nosotros, y por supuesto eso va para ti también Brittany –decía con una sonrisa Billy.
-No te preocupes tío, ya escuche como hablaban con mis papás y por lo visto dentro de poco ustedes nos van a tener que soportar cuando vayamos a su casa –respondió la rubia a lo que Billy y Esmeralda rieron.
-Los estaremos esperando entonces –aseguró Billy –pero ahora si debemos irnos.
Los Stevens ya se habían acomodado en su auto y estaban a punto de partir.
-Adiós y de nuevo gracias por todo –decía Esmeralda por la ventana.
-No fue nada les repetimos –seguían contestando los Pierce.
Cuando el automóvil de los Stevens ya no se pudo ver más los Pierce y Santana entraron en la casa.
-Hey, ¿Qué les parece si vemos una película? –dijo Maurice.
-Claro –contestaron Santana y Anne.
-¡Si!, veamos Enredados porfi -contestó entusiasta Brittany.
-Si todos están de acuerdo… -respondió Maurice, mirando a su esposa, pues sabía que Santana no protestaría contra Brittany.
-Por mí no hay problema –agregó Anne –Maurice vamos a preparar una palomitas y refrescos mientras las chicas ponen la película –y con esto la rubia mayor guió a su esposo hacia la cocina con ella.
-Vamos San –dijo la ojiazul tomando de la mano a la morena y llevándola a la sala de estar.
Mientras la rubia prendía el televisor y el reproductor, la morena se puso a buscar la película.
-Ummm, ¿donde está la película? ¿Britt, segura que está acá?, ¿no la vimos el otro día en la sala de juegos? –preguntó la morena mientras buscaba en el cajón de películas que fácilmente tenía más de 50.
-No San, después yo la guardé aquí para que no se perdiera –contestó la rubia dándose vuelta y fijándose en la cara de concentración de la morena, quién tenía el ceño fruncido y la punta de su lengua se asomaba entre sus labios.
-Mmmm, no la encuen –Santana no alcanzó a terminar lo que estaba diciendo cuando unos suaves labios colisionaron con los suyos en un suave beso.
-No puede resistirme –dijo Brittany una vez que se separaron –te vez tan tierna con tu carita de concentración cuando estás empezando a frustrarte –terminó de decir riendo la rubia quién estaba acuclillada al lado de la morena quien estaba sentada en el suelo.
-Hey, no estaba a punto de frustrarme –contestó la morena.
-Si San, porque estabas arrugando aquí –dijo la rubia acariciando el entrecejo de la morena delicadamente –y tenías los labios apretados –ahora Brittany tocaba suavemente los labios de la pelinegra –y tu lengüita afuera –terminó la rubia con una sonrisa.
-Vaya, si me estabas observando detenidamente, cualquiera diría que te gusto o algo así –le respondió la morena abrazando a la ojiazul por la cintura y sentándola en sus piernas.
-Puede ser, pero no estoy muy segura –contestó Brittany con una mirada traviesa.
-Vaya tendré que cortejarte entonces.
-Si, creo que eso me podría convencer.
-Entonces creo que partiré confesando mis más profundos sentimientos por ti –dijo la morena dramáticamente – mi bella dama desde el primer momento en que la vi y sus delicados ojos cayeron sobre mi persona no he podido dejar de pensar en usted, en sus finos rasgos y en su delicada figura y en su refinado carácter –Brittany reía ante la voz de príncipe encantador que usaba Santana y ante los exagerados gestos de que esta hacía.
-Y como su sonrisa ilumina el más oscuro de mis días –continuó la morena –o cómo cada vez que te miró a los ojos mi corazón pareciera detenerse unos segundos para después latir más fuerte que nunca –finalizó la morena ahora con una pequeña sonrisa y con esa mirada de adoración reservada solamente para Brittany.
Brittany, quien mantenía una sonrisa como la de la morena, ahora acariciaba suavemente la tostada mejilla de Santana.
-Mi corazón hace lo mismo cada vez que estoy contigo San, antes pensaba que estaba a punto de tener un ataque, pero ahora sé que son tus ojitos los que hacen que mi corazón se ponga así –dijo la rubia antes de besar a su novia.
-Me siento como en un cuento de Disney –susurró la rubia a escasos centímetros de los labios de la pelinegra antes de besarla nuevamente.
-Claro solo que en vez de un príncipe encantador, a ti te toco un chica-lobo –le respondió Santana.
-Una hermosa chica-lobo –dijo la rubia provocando que la morena un sonrojo, que la hizo reír –y tiernamente adorable.
-Bueno entonces que suerte de la chica-lobo de quedarse con la más bella de todas las princesas –ante esto fue el turno de la rubia de sonrojarse, y sin poder resistirse la morena volvió a besarla.
Esta vez el beso duró más que los anteriores, pero a pesar de eso no perdió su delicadeza, las manos de la morena descansaban tranquilamente sobre la cintura de la rubia y las manos de esta acariciaban distraídamente el cabello oscuro de Santana.
-Chicas –se escuchó de pronto.
Esto provocó el pánico en la pelinegra, rápidamente dejó Brittany sentada en el suelo y se paró cerca de una esquina lo más alejada de su novia. Por su parte Brittany todavía no entendía que pasaba, de hecho todavía sentía los efectos de los besos de Santana, aunque sí se dio cuenta que ya no estaba sentada sobre la morena.
-No no no, no es lo que pa-parece –trataba de decir una asustada Santana con la mirada fija en el suelo, esta no era la forma en que quería que los Pierce supieran de su nueva relación con Brittany mierda, ellos van a preparar cosas para ver una película y yo me besuqueo con su hija, ellos que me dieron su confianza y me han tratado como a una hija, ahora sí que la cagué, me van a echar de la casa me van a prohibir ver a Brittany, que voy a hacer no puedo vivir sin Britt. Los pensamientos de la morena iban de mal en peor, mientras que sus ojos se llenaban de lágrimas al pensar que perdería no solo a Brittany sino también a la que ella considera su familia –yo no, yo no…
-Te dije que esta semana las pillábamos –dijo Anne a su marido riendo –creo que me debes un masaje.
-Vaya y yo que pensé que íbamos a tener que espiarlas y tenderles trampas para poder atraparlas con las manos en la masa –contesto riendo a carcajadas Maurice.
-¿Qué? –Pregunto una confundida Brittany –ustedes, ¿Ustedes sabían?
-Por supuesto pequeña, supimos desde que Santana llego hace diez años –contestó con obviedad Maurice.
-Pero, pero nosotras no, no éramos, no éramos –trataba de explicar la rubia mientras que la morena seguía con la cabeza baja sin atreverse a levantar la vista y murmurando silenciosamente.
-Claro que no tenían nada romántico en ese entonces, pero la forma en la que se miraban y aun se miran y protegen mutuamente. Estaba claro que ahí surgiría algo mas –aclaró Anne –ahora que pasa con Santana, desde que llegamos está así. ¿Santana, estás bien cielo?
Ante esto la morena no respondió, al parecer tan inmersa en sus pensamientos estaba que no había escuchado nada de la conversación entre Brittany y sus padres.
Brittany al ver que la morena no respondía, se levanto y se acerco a ella tomando la mano de su novia.
-San –susurró la rubia menor, ante esto la morena pareció despertarse de su letargo. Alzo su vista y los rubios se sorprendieron al ver las lágrimas que bañaban las tostadas mejillas de Santana, pero se sorprendieron más al escucharla.
-Lo siento, lo siento. Yo empacaré mis cosas lo más rápido posible se los juro. Pero por favor no me dejen sin ver a Brittany, les prometo que no me volveré a acercar a ella ni a tocarla siquiera, pero por favor déjenme verla de vez en cuando, por favor no me dejen sin Brittany, por favor –dijo Santana rápidamente mirando a Anne y a Maurice.
La mirada perdida de la morena y el sufrimiento en la vos de la morena fueron suficientes para que la rubia sintiera un profundo dolor al ver a su novia así, y para que sus ojos se llenaran de lágrimas. Esta avanzo aún más hacia la morena envolviéndola en un protector abrazo ante lo que la morena instintivamente hundió su rostro en el cuello de su novia.
-Shhh, tranquila Sanny, no pasa nada –decía la rubia tratando de calmar a Santana.
-Pero, ellos, ellos –decía una asustada Santana.
-Nosotros nada cielo, nosotros no haremos nada más que apoyarlas y alegrarnos por ustedes –dijo Anne. El matrimonio estaba ahora al lado de las dos chicas.
-¿Es, es enserio? ¿No me odian entonces? –preguntó una dudosa Santana, levantando ligeramente su vista.
-Pero pequeña que cosas dices –contestó riendo Maurice –te queremos tanto como a Brittany, jamás podríamos odiarte. Y además sabíamos que ustedes terminarían juntas, incluso Anne ya tiene ideas para su boda y…
-¡Papá! –lo interrumpió una sonrojada Brittany.
-Pero si es verdad, tiene un cuaderno con todas sus ideas, incluso me estaba diciendo que planea mostrárselo a Esmeralda pa-
-Está bien Maurice, déjalas tranquilas, ambas parecen tomates ahora –dijo Anne –pequeña ya no llores, no sé de donde sacaste esas ideas, pero no pueden estar más lejos de la realidad –esta vez Anne se dirigió a Santana y sacando un pañuelo limpió delicadamente sus lágrimas, y luego las de Brittany –ahora sonrían y siéntense para poder ver la película.
Una vez estuvieron todos sentados, Anne y Maurice en el sillón grande y las chicas en un pequeño, Brittany sobre Santana; se disponían a iniciar la película y la morena seguía algo incrédula de lo que había pesado unos minutos atrás.
-Tíos –dijo Santana ganando la atención de los rubios, pues había estado algo callada –lo siento, no sé porque reaccioné así, yo estaba nerviosa y asustada, pero agh…no sé qué me pasó.
-Tranquila pequeña ya pasó –dijo maternalmente Anne.
-Creo que leer Romeo y Julieta para la escuela realmente te afecto ¿o no pequeña? –comentó con una sonrisa Maurice.
-Ya papá, déjala, mira como se pone toda rojita –defendió a Santana la ojiazul dejando pequeños besos en las mejillas de la morena, quien estaba más que avergonzada con su sobrerreacción de antes.
-Está bien, está bien, pero solo porque se ven adorables –dijo Maurice y luego de eso los cuatro vieron tranquilamente la película. La morena de a poco volvía a sentirse normal luego de la montaña rusa de emociones de la que fue víctima cuando sus tíos las sorprendieron, cuando la película llego a su fin ya era la misma Santana de siempre, con la única diferencia que ahora nada separaba su mano entrelazada con la de su rubia novia.
Durante la cena tanto Anne como Maurice bombardearon de preguntas a las chicas, querían saber desde cuando estaban juntas, cuántas citas habían tenido, porqué no les habían dicho antes, y es que los dos rubios mayores estaban seguros que las chicas tenían mucho tiempo de novias, e incluso les tomó unos minutos creerles a la nueva pareja que tan solo la noche anterior confesaron sus sentimientos y se volvieron novias; el matrimonio Pierce no podía estar más feliz por Brittany y Santana.
Luego de la cena y cuando ya era hora de dormir, las chicas volvieron a sentirse un poco nerviosas pues si bien muchas veces dormían juntas en la misma cama y ni Anne ni Maurice tenían nada en contra, ahora la situación era distinta, eran novias oficialmente y los padres de la ojiazul lo sabían, ni Santana ni Brittany sabían cómo preguntar si estaba bien dormir en la misma pieza por lo que las dos chicas estaban en el pie de la escalera hacia el segundo piso esperando que el matrimonio Pierce subiera y les dijera algo.
-¿Qué hacen aquí chicas? Creí que ya tenían sueño, Santana estuvo bostezando durante toda la cena –comentó Anne cuando las vio.
-Emmm, sí, sí estoy cansadísima tía –contestó nerviosamente Santana.
-Entonces… -inquirió Maurice.
-Sí, bueno, nosotras queríamos decirles algo, más bien preguntarles algo –comenzó la rubia.
-Oh por dios, ¡Brittany está embarazada!, vaya chicas les dijimos que nos tenían que haber dicho antes, así podríamos haber tenido la conversación de sexo seguro antes de este accidente –dijo Maurice fingiendo seriedad, a su lado Anne negaba con la cabeza ante el comportamiento infantil de su esposo, pero aún así no podía esconder su sonrisa frente a los sonrojados rostros de las chicas.
-¿Qué? ¡No! Yo no, Brittany y yo no, no hemos, nosotras nunca –una avergonzada Santana trataba de decir mientras ahora si Maurice y Anne reían a carcajadas.
-No hemos hecho nada de eso, y no papá no estoy embarazada, creo que sería mejor esperar hasta que seamos adultas para tener hijos, preciosos hijos mitad San mitad mí, a lo mejor pueden tener tus hermosos ojitos oscuros o tus hoyuelos Sanny o –contestó la rubia distrayéndose y pellizcando suavemente las mejillas de su novia.
-Bueno chicas, ¿entonces qué era lo que querían? –interrumpió Anne, las chicas eran adorables, pero ya era tarde y ella necesitaba dormir.
-O sí, bueno, verán, como ustedes saben desde pequeñas Britt y yo solemos dormir juntas a veces y claro nunca fue ningún problema, porque no éramos nada más que amigas-
-Mejores amigas –interrumpió la rubia ojiazul con una sonrisa.
-Claro mejores amigas, entonces, bueno ahora somos novias y ustedes lo saben, ¿que pasará con eso entonces? –terminó la morena.
-¿Están hablando de dormir en la misma pieza pequeñas? –Pregunto Anne, a lo que las chicas asintieron tímidamente, ante esto Anne soltó una pequeña risa –Ay chicas, por supuesto que pueden seguir durmiendo en la misma pieza, ¿No se han dado cuenta que cada vez que voy a sus piezas les aviso y grito mucho antes de entrar?
Santana y Brittany se miraron tratando de recordar y después de unos momentos asintieron suavemente al darse cuenta que efectivamente cada vez que estaban en la pieza de una de las dos o incluso en el sótano solas antes aparecer Anne, y Maurice también, anunciaban su llegada mucho tiempo antes con gritos.
-Es porque, bueno creíamos que ustedes estaban juntas tiempo atrás y son adolescentes, sus hormonas se alborotan y bueno, no queríamos tener sorpresas –dijo riendo Anne, a lo que Maurice asintió –pero, tengan o no relaciones chicas, estamos tranquilos porque lo harán con la persona correcta, y por el cariño que se tienen no sólo por sus hormonas o por otros motivos, el caso es, no queremos oír ni ver, pero no les prohibiremos nada, solo no nos dejen saber, para nosotros aun son esas pequeñas niñas que no alcanzaban el tarro de galletas –finalizó Anne.
-Así que, si pueden dormir en el mismo cuarto –dijo Maurice.
-Genial, gracias tíos buenas noches –dijo Santana.
-Buenas noches, son los mejores padres del mundo –dijo un feliz Brittany antes de tomar la mano de la morena y arrastrarla hacia el segundo piso.
-Buenas noches –contestaron los Pierce.
-¡Y nada de despertarnos con sus ruidos en la mitad de la noche eh! –alcanzó a gritar Maurice antes de que las chicas desaparecieran en el segundo piso.
-Maurice, déjalas, a las pobres les va a explotar la cara de lo rojas que se ponen –le reprendió suavemente Anne, pero aún sonriendo.
-Pero, Anne, es irresistible molestarlas, además he esperado mucho tiempo para poder hacerlo, tengo que aprovechar antes que se me olviden todas mis bromas maestras.
Momentos más tarde en la pieza de la morena ambas chicas ya se encontraban abrazadas bajo las tapas, Brittany abrazaba a Santana por atrás mientras la morena acariciaba suavemente la mano de la rubia y dejaba ligeros besos de vez en cuando en los nudillos de esta.
-Se siente tan normal y distinto a la vez –dijo de pronto la morena.
-¿Mmmm?
-Esto –contesto Santana apretando la mano de la rubia –nosotras, quiero decir, siempre que dormimos juntas nos abrazamos y acurrucamos, pero ahora sé que es diferente, aunque la semana pasada estabas así mismo, ahora se siente diferente.
-¿Un mal diferente o un buen diferente? –preguntó Brittany
-Un perfecto diferente Britt –respondió la morena –pero aun así es como antes.
-Mmm, pero ahora puedo hacer esto –susurro la rubia
-¿Qué cos –la morena fue interrumpida por los suaves labios de Brittany quien se había levantado un poco para poder besarla.
-Eso –contesto juguetonamente la rubia.
-Jejeje sí, eso sí. Y lo mejor de todos es que los tíos lo tomaron más que bien.
-Ves, te dije.
-Si, siempre tienes razón Britt –contestó la motera besando suavemente a su novia.
-Aunque, hablaron mucho de, emmm, eso –dijo la rubia bajando la voz.
-¿Mmm, que cosa?
-Ya sabes, sexo –dijo la rubia en una voz casi imperceptible.
-Oh –la morena sintió sus mejillas arder al recordar ese tema, tan solo imaginar llegar a ese nivel de intimidad con la rubia era suficiente para que se sintiese algo mareada –si, pero ya sabes solo bromeaban, creo.
-Si, jejeje –Brittany soltó una risita nerviosa, mientras sentía su cara arder.
Las chicas estuvieron un rato en un nervioso silencio hasta que un bostezo de la rubia llamo la atención de la pelinegra.
-Durmamos mejor Britt, mañana tenemos escuela y no quiero que andes con sueño –dijo cariñosamente la morena olvidando su nerviosismo anterior.
-Si, tienes razón. Ay no puedo esperar contarle a Quinn que somos novias y a Mike y a Tina y a Mercedes y a todos –dijo la rubia emocionada abrazando un poco más fuerte a la morena.
-Bueno Britt, mañana le decimos a todos ahora descansa.
-Y a Stacy, ahora si te va a tener que dejar de coquetear –continuaba la rubia, esta vez con voz más apagada pues estaba quedándose dormida.
-Lo que tu quiera Britt, lo que tú quieras –respondió un sonriente morena antes de besar la frente de la rubia y disponerse a dormir en los brazos de su novia.
Tarán...ahí esta, ojalá les haya gustado. El otros capítulo no se cuando, espero que pronto, pero no será menos de una semana; no me tardaré tanto, porque ahora si tengo tiempo, pero no les quiero prometer nada, asi que nos leemos a la próxima y sueñen con Brittana. Oh si, se me olvidaba, Feliz Año Nuevo a todos, espero sea un excelente año para ustedes y les vaya aun mejor :)
Pd.: Respecto al interés amoroso de Quinn, si bien Faberry me gusta mucho y es, creo mi preferido, no me opondré si eligen a otra persona, excepto Finn, aunque gane no lo pondre a él, no me gusta el carácter, la acitud, nada del personaje asi que no él no. Y bueno algo extrañamente perturbador tampoco, asi como Mr. Shuester o Figgins, creo que en ese caso también tendré que pasar por alto su opinión, no me sentiría cómoda escribiendo eso. Pero espero que no elijan esos personajes. Ahora si me voy adiós :)
