Kingdom Hearts: Buscando el "rojo".
Capítulo siete: "Mi respuesta". La promesa.
Pasaron tres días.
Axel no apareció por el castillo.
Nadie sabía dónde estaba.
Había desaparecido.
La misteriosa desaparición de Axel tenía a la Organización XIII algo tensa. Sabían, por lo que Demyx les había contado, que aquel par se habían peleado por cómo hacían las cosas y que Axel se había marchado hecho una furia. Roxas escuchó la historia en silencio y miró a Demyx de reojo. Agradecía que hubiese retocado la historia para no hacer aparecer nada de aquella extraña relación que habían mantenido. Empezaron a buscar por los mundos que más solía frecuentar Axel y no encontraron rastro de él. En una breve charla, tanto Demyx como Roxas habían coincidido en que quizás había decidido esconderse por una temporada. Demyx sostenía para sus adentros que Axel necesitaba despejar la mente e intentar sumergirse de nuevo en aquella fachada de frialdad en la que había decidido escudarse para olvidarse de Roxas.
Mientras, en aquellos días de tranquilidad, Roxas había tenido tiempo para pensar. Eso no significaba que hubiese sacado algo en claro de aquello. Su cabeza llegaba a doler bastante después de darle tantas vueltas al asunto. Había llegado a una simple conclusión; esa era la de que no odiaba a Axel. Como conclusión no estaba mal, pero no solucionaba el problema, ya que no respondía la pregunta de qué sentía hacia él. No odiar significa eso, no odiar. ¿Pero significaba querer? Sabía que técnicamente no tenía por qué ser así. Pero le costaba desenmarañar más aquella telaraña de pensamientos.
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Corría por los pasillos del castillo, hasta que finalmente dio con la persona que estaba buscando. Demyx estaba sentado en una baranda, con los pies colgando en el aire, mirando aburridamente la nada mientra los balanceaba. Vio como ladeaba la cabeza para mirar quién había llegado y después devolvió la vista al frente.
- Hola, Roxas -dijo Demyx.
- Tengo que encontrar a Axel -dijo Roxas con decisión.
- Seguimos sin saber dónde está -dijo Demyx con cierta tristeza.- Estoy empezando a pensar que no quiere volver. Quizás le resulta doloroso esto. No lo sé, Roxas.
- Tiene que volver -dijo Roxas sin perder la decisión de su tono de voz. Demyx lo miró algo confundido por esa seguridad- Tengo que pedirle perdón, tengo que contarle a la conclusión a la que he llegado.
- ¿La conclusión…? -empezó Demyx
- ¡Por fin os encuentro! -dijo la voz algo enfadada e irónica de Luxord. Ambos se giraron para mirarlo- Xemnas quiere que todos nos reunamos, no sé qué que tiene que decir. Me he tirado casi un cuarto de hora para encontraros. No soy vuestro maldito mayordomo, la próxima vez... -sonrió de una manera que no les acabó de gustar.
Demyx miró hacia el lado contrario y una carta se abalanzaba hacia él.
- ¡UAHG! -exclamó apartándose y dejando que la carta se clavase en el suelo.
- Avisados estáis -dijo sonriente.
Se quedó mirando al hombre de pelo rubio corto sin decir nada, mientras Demyx pateaba la carta con rabia mientras se quejaba del susto que le había dado. Le había costado otros tres días aclarar su mente. Averiguar que lo que sentía por Axel no sólo se detenía en ese perfil. Después de aquella falta de contacto y después de que este desapareciese, se dio cuenta de algo: lo echaba de menos. Sabía que no era factible que un incorpóreo echara de menos algo o alguien; pero él echaba de menos a Axel. Echaba de menos tener alguien a quién contar sus cosas y que le diese su opinión, echaba de menos ir a Villa Crepúsculo a tomar helado con él, echaba de menos cuando le revolvía el pelo. Recordando aquel día, entendía la reacción de Axel y quería pedirle perdón igualmente.
Llegaron por fin al salón dónde los sillones se congregaban en un círculo. La mitad de los miembros se encontraban reunidos en aquel lugar, seguramente los que andaban por el castillo en aquellos momentos. Xemnas se mantenía hierático como siempre, inalterable por nada y nadie. El leve murmullo acabó por disiparse hasta que todos guardaron silencio, expectantes del número I y lo que tuviera que decirle.
- Hemos descubierto el paradero de Axel -dijo Saïx haciendo que todos giraran la cabeza para mirarlo.
- ¿Y bien? -preguntó Demyx después de un silencio que le pareció incómodo a más no poder.
- Está siendo retenido por el elegido de la Llave Espada -sentenció Xemnas.
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Aquello había sido demasiado. Le estaba costando unos esfuerzos increíbles el evitar a Roxas, pero lo lograba recordando aquel sentimiento (o sensación) que había sentido cuando se dio cuenta de que la frase de Roxas había supuesto para él un rechazo. Era extraño que le gustara Roxas cuando en teoría no podía, pero había sido aún más extraña la amarga sensación que le había recorrido la garganta cuando vio que se acercaba a él. Sólo para jugar con él, lo sabía. Tal y como habían estado haciendo los últimos días. Él iba en serio, Roxas no. Roxas se cansaría, y después se desharía de él y entonces el que se quedaría jodido iba a ser él. Encima que lo estaba intentando con todo su ser (o no ser, o cómo demonios fuese), no iba a permitir que Roxas jugase con él y después lo dejase tirado. La ira subió como la espuma y le soltó lo primero que le pasó por la mente. Esa que empezó a nublarse más y más, cegada por la ira. Huyó (sin detenerse y enfrentándose a todo lo que se le puso por delante), no podía estar más en aquel lugar. Recordándose lo que había pasado, recordándose las carencias y odiando todo.
Cuando salió al otro lado del portal se quedó estático, mirando al suelo con frustración e ira. Necesitaba calma que no sabía de dónde iba a sacar. Cuando se dio cuenta del ataque que se avecinaba encima de él, ya era tarde para esquivarlo. Un rayo le dio de pleno haciendo que apretase los dientes con fuerza, intentando evadirse del dolor. Escuchó una voz gritar a su espalda, se giró a tiempo para ver como Sora se le venía encima con la llave espada. Invocó un chakram para esquivar la primera estocada, pero este salió despedido y se llevó la segunda, la tercera, la cuarta y así una buena sucesión de ellas. Cayó de bruces al suelo, sintiendo el dolor por todo su cuerpo y la sangre brotar de las heridas. Vio los pies de Sora a su lado, levantó la vista levemente, lo que el cuerpo dolorido le permitía, y vio el rostro dubitativo de Sora.
- Ahora no puedes dudar, Sora -escuchó decir a Goofy.
Sora apretó los ojos, sin ganas de ver lo que iba a hacer a continuación y con el reverso de la llave espada, golpeó a Axel en la cabeza, que cayó inconsciente instantáneamente.
Lo siguiente que podía contar era haber empezado a ser consciente de un leve murmullo que se producía a su alrededor. El dolor también fue volviendo gradualmente, provocándole una horrible sensación de mareo.
- P-pero… -escuchó decir a la voz de Sora.
- ¡Sora! -exclamó exasperado Donald.
Ahora tenía plena conciencia de tener las manos atadas a la espalda y de estar en el suelo. Se removió levemente y eso desató una punzada de dolor que le hizo estremecerse. El murmullo cesó ante el quejido del Incorpóreo y los tres lo miraron. Axel entreabrió los ojos a duras penas.
- ¿Por qué no me habéis matado? -preguntó Axel con dificultades, con la voz ronca.
- Queremos que nos contestes unas preguntas -dijo indeciso Sora.
- Jah, pues vamos a estar bastante rato aquí -dijo Axel para acabar quejándose del dolor.
Sora frunció el ceño viendo como el pelirrojo miraba ausentemente el suelo a unos metros de él. Por mucho que Donald y Goofy dijeran que aquello era necesario, Sora no lo acababa de ver claro. Devolvió la vista hacia sus amigos.
- No deja de sangrar…Quizás deberíamos curarlo -dijo Sora dubitativo.
- ¡No! -gritó Donald- Tal y como está ahora, no puede ni crear portales, ni usar el fuego ni sus armas. Si lo curamos lo podrá hacer y huirá. Necesitamos que hable sobre el paradero de los demás y de su jefe. -vio la cara de culpabilidad que puso Sora- Ellos no pueden sentir, así que…
- Esto duele más de lo que te crees -dijo Axel, apoyando la frente levemente en el suelo y apretando los dientes- Aunque no podamos sentir alegría, tristeza y esas cosas que decís que no podemos sentir… -tomó aire con dificultad- Duele. La maldita luz que desprende esa llave espada, duele demasiado.
- Esperaremos dos días más. Entonces ya veremos que hacemos. -dijo Goofy después de aguantar la mirada suplicante de Sora.
Axel sabía que no habría conseguido curarse para entonces. Ese poder de luz que desprendía la llave espada había entrado en su organismo y lo estaba destrozando por dentro. El proceso era lento ya que no era demasiada la que había logrado entrar. Aún así dolía un huevo y parte de otro. Cuando se "aburrían" se sentaban cerca de él e intentaban sonsacarle dónde se encontraban los demás miembros de la organización y Xemnas.
- Sería más fácil si hablaras -dijo Sora exasperado, apoyando la barbilla en su mano.
- Lo sé. Más fácil para eliminarme -dijo Axel sin levantar la vista.
- No me refería a eso -dijo Sora
- Cla~ro que no… -dijo Axel dirigiendo una mirada impasible hacia Sora- Cuando me sonsaquéis la información me daréis una piruleta y me dejaréis irme felizmente. No me hagas reír. - Sora no contestó- Esto es una tortura en toda regla.
- ¿Qué? -dijo Sora horrorizado ante esa perspectiva- Eso no…
- Lo es. Me estáis dejando sufrir para obtener la información que queréis -dijo Axel haciendo pausas cuando su cuerpo lo necesitaba.- No hay mucha diferencia entre esto y una tortura. ¿Qué héroe ni que ocho cuartos…? El bien y el mal… Todo es relativo. Establecéis los cánones de lo que está bien o mal. Todo el que se salga, es el mal. Os da igual matarlos, asesinarlos… Nosotros sólo queremos un corazón. No tenéis ni idea de qué es estar así. Pero nos queréis asesinar. Producís mal también. V-vosotros también sois malos.
- ¡No lo compares! -dijo Sora intentando justificarse
- ¡Qué bien ser bueno, ¿eh?¡ -dijo Axel esbozando una sonrisa cansada- Puedes hacer cosas malas en el nombre de la justicia.
- ¡Cállate! -dijo Sora levantándose bruscamente y pegando un golpe en el suelo con el pie. Se volvió para mirar con ira a Axel, pero lo que vio le hizo perder todo atisbo de enfado. Respiraba con dificultad y miraba hacia el suelo ausente, sus ojos se cerraban cada vez más, cediendo al cansancio. Se mordió el labio inferior con rabia cuando se encontró a sí mismo pensando: ¿No tendrá algo de razón?
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Su rostro empalideció levemente ante la noticia. Axel estaba prisionero. Axel estaba siendo retenido por el elegido de la llave espada. ¿Cómo demonios había ocurrido aquello? Las frases siguieron produciéndose, aunque él estaba algo ajeno a ellas. Creían que estaba vivo. ¿Creían? ¿Qué tipo de seguridad les daba un simple "creían"? Se le revolvió el estómago cuando pensó en lo que ocurriría si el "creían" estaba equivocado. Eso sí, no sabían en el estado que se encontraban. Deducían que si Axel no había vuelto, eso significaba que no estaba en su mejor momento. Empezó a impacientarse. ¿Por qué no decía lo que quería oír? Ya sabía que Axel estaba en peligro, ¿por qué no mandaba a nadie a buscarlo? Lo último que mencionó fue que les informaría cuando supiera algo más. Se levantó de su silla y salió pegándole un puntapié a la puerta para abrirla. Demyx, que lo había seguido con la mirada, se levantó y lo persiguió.
- Roxaas… -llamó el de pelo castaño.
- ¿Es que no piensa sacarlo de allí? ¿En qué demonios piensa? -dijo Roxas en voz alta, sin hacer caso de la llamada de Demyx.
- Ey Roxas… -llamó de nuevo Demyx
- Con todas las órdenes que ha acatado sin quejarse, ¿ahora no le presta ayuda? -dijo con cierta ira Roxas- ¡Esto es absurdo!
- ¡Oye! -llamó Demyx esta vez serio, Roxas lo miró por primera vez en ese espacio de tiempo- ¿Qué estás haciendo?
- Voy a buscarlo -dijo Roxas.
- ¡Es peligroso! Estamos hablando de… -empezó Demyx.
- De quien demonios sea. Me da igual. ¿Acaso prefieres que le hagan más daño? -dijo Roxas. Demyx negó con la cabeza.- No me podría perdonar que le pasara algo y que lo último que hablásemos fuese aquella pelea. Cuando vuelva quizás necesite ayuda, cuento contigo.
Después de decir eso, Roxas desapareció en un portal de oscuridad. Sin que le dijese cuál era la decisión que había tomado, Demyx podía adivinarla. Sólo esperaba que no fuese demasiado tarde para aquello.
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- No podemos seguir así. A este paso tampoco va a poder decirnos nada aunque quisiera -replicó Sora.
- No parece dispuesto a hablar igualmente... -dijo reticente Donald
- ¡Claro que no parece dispuesto a hablar! ¡Lleva dos días que apenas se mantiene consciente unas horas! -dijo Sora cruzándose de brazos enfurruñado ante el empecinamiento de Donald- Creo que tiene que ver el hecho de que sus heridas no cierran y no deja de sangrar.
Un silencio tenso se formó en la sala, que fue roto cuando una especie de crepitar empezó a hacerse audible. La alarma se hizo visible en sus rostros y bajaron la vista hacia Axel, que seguía con los ojos cerrados y aparentemente inconsciente. Vieron entonces como una especie de llamas negras salían de su mano.
- ¿Ves lo que te decía? Está intentando hacer algo -dijo Donald con cierta irritación- Deja de hacerte el inconsciente, Incorpóreo.
Axel no abrió los ojos, ni su rostro cambió un ápice, al contrario de lo que habían esperado que hiciera. Sora se agachó a la altura de su mano y la cogió para observar mejor aquellas llamas negras. Entonces exclamó ahogadamente con sorpresa.
- Donald. No creo que esté intentando nada. -dijo Sora seguro de sí mismo, llamando la atención de los otros dos. Sora levantó un poco la mano de Axel, para que los demás pudieran verlo- Está empezando a desaparecer. Quizás así es como mueren ellos. N-no lo sé pero...
- No podemos curarlo, Sora. Si lo curamos totalmente, huirá. -dijo Goofy.
- Vale, entonces no lo curemos con magia -dijo Sora- Pero al menos déjame curarlo a la vieja usanza. Con vendas y agua oxigenada y esas cosas. -Donald y Goofy se miraron durante unos segundos y después afirmaron hacia Sora, que sonrió- Gracias.
Sora empezaba a dirigirse a la salida cuando Donald lo llamó seriamente. El elegido de la llave espada se giró y lo miró impasible.
- No podremos salvarlos. Son nuestros enemigos. No puedes titubear en la batalla, o nos matarán y todo estará perdido. ¿Lo entiendes? -dijo Donald.
- Lo sé. -dijo Sora bajando la cabeza- Pero me cuesta mucho pensar en ello. Después de todo lo que me dijo…
- No dejes que juegue con tu mente, Sora. Sabes que son capaces de manipular a la gente calculadoramente ya que no tienen sentimientos pero recuerdan cómo era. Axel sólo hace eso. Está intentando confundirte -dijo Goofy.
Sora bajó la mirada frustrado. Eso era lo que le habían comentado, pero había empezado a dudar y sabía que era por haber hablado con Axel. Eso reforzaba la teoría de que Axel pretendía debilitarlo y confundirlo. Pero por otra parte, recordaba aquella frase que Axel había soltado, aquella frase que pronunció mientras el dolor le recorría el rostro.
"Nosotros sólo queremos un corazón"
No podía imaginarse qué era vivir sin corazón. Recordaba haberse convertido en Sincorazón, pero no recordaba bien cómo se sentía en aquel momento. Pero igualmente, en aquel momento era el residuo de un corazón corrupto. Cuando intentaba imaginar cómo debía ser aquello de no ser más que un cuerpo vacío con recuerdos, nunca sacaba nada más que una desagradable sensación de angustia. Sabía que los métodos que usaban no eran aceptables, pero también pensaba que aquella frase era sincera. Tenía claro que tendría que luchar contra ellos, pero aquel método injusto y traicionero no iba con él. Fue pensando sobre todo eso mientras seguía caminando por aquel pueblo, en busca de un sitio donde comprar lo que necesitaba. Le demostraría a Axel que no eran iguales, que él no se rebajaba a métodos traicioneros como ese, que no se dedicaban a torturar.
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El lugar dónde apareció, no era ni mucho menos lo que pensaba. Había cerrado los ojos en medio de aquella oscuridad, respaldado por el abrigo que le daba la capucha, intentando encontrar la mínima presencia de Axel. Entonces le pareció vislumbrarla y decidió seguir por aquel camino. Cuando había salido de la oscuridad, se encontraba en una especie de casucha que no sabía ni dónde estaba. El lugar estaba sumido en un silencio que lo empezaba a inquietar. ¿Dónde demonios estaba? ¿Se habría equivocado de lugar? Caminó intentando hacer el menor ruido posible sobre aquel suelo de madera. Llegó a la siguiente habitación y se quedó mirando el lugar, que parecía más desordenado que la otra habitación. Paseó la vista hasta que de repente escuchó una respiración dificultosa y entrecortada a su izquierda. Giró la cabeza y su mirada empezó a bajar hasta que lo que vio lo dejó totalmente helado. Axel estaba tumbado en el suelo, en medio de una mancha de sangre que no sabía si decir si estaba seca o no. Tenía heridas allí donde alcanzaba a ver y estaba maniatado. Su boca estaba entreabierta, tomando el aire irregularmente y con cada vez más trabajo. Cuando por fin su mente pudo reaccionar, se acercó corriendo hacia él y se agachó para evaluar realmente el estado en el que se encontraba. Tenía que soltarlo, y fue entonces cuando vio como las llamas negras empezaban a consumir los dedos de Axel.
- ¡No! No, no, no, no... -dijo Roxas horrorizado en un susurro de voz, intentando no atraer la atención de quien pudiera permanecer en la casa. Consiguió quitarle la mordaza que aguantaba sus manos y lo tumbó boca arriba, dándole apoyo en sus piernas- Axel, despierta. No puedes desaparecer ahora. ¡Axel!
Con un gruñido de dolor, Axel empezó a abrir lentamente los ojos. Su rostro denotó cierta confusión ante lo que estaba viendo. Se quedaron unos momentos en silencio, hasta que Axel empezó a hablar. Al principio su voz se confundió con un murmullo. Tenía la boca seca y tuvo que toser un poco para hacerse oír un mínimo.
- ¿Qué haces aquí...? -preguntó con voz ronca
- He venido a sacarte de aquí -dijo Roxas con la preocupación en el rostro- Axel, lo siento. Siento lo que pasó. Es cierto que en aquel momento sólo pensaba en... bueno ya lo sabes. Pero no es lo único que quiero. Me gustas más que eso. Me gusta cuando charlamos, todo el tiempo que pasamos juntos. Si desapareces ahora, ¿qué voy a hacer ahora que lo he descubierto? Yo estoy igual de confundido que tú. No me puedes dejar solo. Quiero que volvamos a tener esas charlas, que nos volvamos a picar contra los Sincorazón... Así que aguanta. Por favor. No desaparezcas. Así nos volveremos a sentar en la torre del reloj de Villa Crepúsculo a comer helado, ¿t-te parece bien?
Axel desvió la mirada con cansancio pero con el rostro totalmente relajado. Afirmó con la cabeza levemente, diciéndole que le parecía bien todo aquello. No sabía a qué se debía, pero se sentía tranquilo. Escuchar aquello de boca de Roxas le había quitado esa amargura que había ido acarreando desde que pasara aquello. En realidad no había estado tan solo cómo había llegado a pensar, Roxas también estaba pasando por lo mismo. Por mucho que quería mantenerse despierto, sus párpados le daban la impresión de pesar como una tonelada. Roxas se quedó paralizado ante el repentino relajamiento de Axel, se mordió levemente el labio inferior cuando vio que había vuelto a estar inconsciente de nuevo. No podía perder el tiempo, Axel necesitaba tratamiento para dejar de desaparecer. Aunque no pudiera mantenerse despierto, sabía que Axel estaba luchando por no desaparecer, sabía que era lo que estaba haciendo. Pasó el brazo por encima del hombro y cargó con el peso de Axel.
- ¡Alto ahí! -gritó una voz a su espalda. Se giró y comprobó como había un pato y una especie de perro.- ¿Eres un miembro de la organización?
- Sólo he venido a llevarme a Axel -dijo Roxas firmemente.
- ¡Cómo si pudiéramos dejarte! -dijo Donald blandiendo su cetro.
- No quiero luchar contra vosotros. Axel necesita ayuda. -dijo Roxas- No puedo perder el tiempo.
- No intentes engañarnos con amagos de sentimientos -dijo Donald
Invocó una llave espada con la mano libre, y entonces apuntó repentinamente a Donald y Goofy, que pegaron un respingo asombrados por lo que acababan de ver.
- Os he dicho que no quiero luchar contra vosotros. No me lo pongáis difícil. -dijo Roxas con un tono poco amistoso.
Viendo que de repente los otros dos se habían quedado sin palabras, abrió un portal de oscuridad a su espalda. Antes de girarse para marcharse aprisa, les dirigió una última mirada y acto seguido desapareció. Donald y Goofy se quedaron sin habla con la vista fija en el lugar donde el desconocido había desaparecido, cargando con Axel. Se habían quedado en una especie de shock, recordando esos ojos azules, ese atisbo de cabellos rubios que habían visto y esa llave espada.
- ¿Quién demonios era ese chico? -murmuró Donald finalmente.
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En un rincón de la ciudad que se extendía bajo el castillo que era base de los incorpóreos; concretamente en un callejón estrecho y sin apenas iluminación, lo único que se escuchaban eran jadeos. Por el suelo había diferentes prendas de vestir: pantalones, botas y túnicas. Mientras, los jadeos se pronunciaban cada vez más. Por una parte una voz masculina, grave y algo ronca debido a la excitación. Por otra parte una voz más joven que esta.
- A-Axel... -gimió la voz más joven.
Cómo toda respuesta, el susodicho se acercó hasta que lamió la oreja del otro. Se le cortó la respiración por un segundo antes de seguir con el jadeo que el contacto físico le producía. Sabía que cuando lo llamaba, a veces Axel respondía de ese modo, era su manera de preguntarle qué ocurría sin romper la magia del momento. La petición del rubio de "Quiero sentir más" no dejó a Axel de una pieza. Sobretodo cuando Roxas lo pedía y luego le atacaba en su punto más débil: detrás de la oreja. Le había recriminado que lo hiciera cuando cargaba con él, con cierto miedo a que sus fuerzas le fallasen y no pudiese aguantarlo correctamente. Los brazos de Roxas se enroscaban alrededor del cuello de Axel y las piernas en aquella cintura que tanto le gustaba. Cediendo al capricho de Roxas, Axel se sirvió de la pared que había detrás del rubio para lograr entrar con más profundidad. La primera vez que utilizó la pared para penetrar más en él, el gemido de placer de Roxas se pronunció, mientras dejaba de juguetear con el pelo de Axel. Notó como las manos de Axel se deslizaban de su cintura hasta posarse en sus nalgas. Notaba como los dedos jugueteaban para poder salir un poco con facilidad y como presionaban contra su piel cuando volvía a empujarlo contra la pared, con una nueva embestida. Los gemidos de placer cada vez se volvían más y más frecuentes y más sonoros. Se aferró a Axel, intentando besarlo, dejando espacio para que su boca pudiera pronunciar el quejido placentero que la intrusión de Axel le producía. Finalmente llegaron al clímax.
Después de aquello, empezaron a vestirse, agachándose, poniéndose la prenda y andando unos metros para recoger la siguiente. Axel acabó de subirse la cremallera del pantalón cuando escuchó la voz de Roxas.
- ¡Axel! -gritó. El susodicho levantó la vista viendo como se abalanzaba sobre él
Abrió los brazos, dejando que el rubio se agarrara del cuello y su cintura, él también lo agarró por la cintura, impidiéndole resbalarse hacia el suelo. Roxas besó dulcemente a Axel y después se quedó juntando su frente con la de él. Axel soltó una risilla superior ante el comportamiento de Roxas.
- ¿Qué? ¿Quieres doblete? -dijo Axel con una sonrisa provocativa
- No es eso -dijo Roxas sonrojado. Este Axel y sus comentarios...
Axel rió ante la reacción de Roxas. Le gustaba hacer que enrojeciese por tonterías como aquellas. Se deslizó de espaldas a la pared, hasta quedar sentado en el suelo, Roxas se soltó el agarre de la cintura y apoyó las rodillas en el suelo, aún abrazando el cuello de Axel.
- Quería decirte algo. He encontrado mi rojo -dijo Roxas sonriendo inocentemente.
- ¿Ah sí? -dijo sorprendido Axel- ¿Y qué es? ¿Dónde está?
Roxas separó los brazos y entonces agarró los mechones de pelo rojo que más cerca de la cara de Axel estaban, los levantó para que los pudiera ver.
- Aquí mismo -dijo sin dejar de sonreír.
Axel se quedó sorprendido por un momento y aquel gesto le pareció algo demasiado mono. Verlo tan sorprendido, pensar que para él era algo tan lógico pero al pelirrojo ni siquiera le había pasado la idea por la cabeza. No lo pudo evitar, echó a reír cuando vio el sonrojo que se había posado en las mejillas de Axel. Cierto enfurruñamiento, parecido al de un niño pequeño, cruzó el rostro de Axel cuando escuchó como Roxas se ponía a reír.
- ¿Tan raro te parece que puedas ser mi "rojo"? -dijo Roxas.
- Teniendo en cuenta que yo no he tenido ningún "rojo", ser el "rojo" de alguien... -dijo Axel tímidamente.
- Me enseñaste a ver más de lo que me enseñaron. Así que en cierto modo me llevaste a caminos lejanos, ¿no? -dijo Roxas sonriente- Yo también conseguiré ser tu rojo, ¿vale? Te llevaré a caminos lejanos.
Apoyó la cabeza contra la pared y estalló en una carcajada. Una carcajada desde lo más hondo de su ser. Roxas frunció levemente el ceño ante la reacción del pelirrojo y como toda respuesta, Axel lo atrajo hasta él, envolviéndolo en un abrazo. Roxas se perdió en el calor corporal y en el olor de Axel. El pelirrojo cerró los ojos, disfrutando de aquel momento.
- Gracias, Roxas. -dijo Axel.
(Aparece Miru riendo tontamente) … Dios he tenido un lapso grandioso con este capítulo. Veréis, el caso es que escribí el último lemon un sábado sobre las 2 de la mañana jajaja y pensé: Dios esto no es sano. Pero lo más fuerte de todo es que hoy, releyendo antes de subir, me quedé: oh dios, no recuerdo haber escrito esto! Así que es MUY MALO PARA LA SALUD JAJAJAJAJAJA Comentar que este capítulo es mucho más largo que los demás. Pero no quería buscar relleno para partirlo en dos capítulos. Técnicamente esto es el final, PEEEEERO queda otro capítulo que es el epílogo del fanfic. Me gusta el final, la charla me parece así muy mona xD. Por si no queda claro, entre salto de línea hay también salto temporal. No tenía ganas de escribir: Axel se curó así, esto se solucionó asá. Así que salté directamente a un Axel recuperado y a un tiempo en el que estén con normalidad (siguiendo con el prawn (pongo esto porque Pr0on lo censura FF) pero bueno...) Sobre el título: Mi decisión está entre comillas porque quiero que se entienda que está pensado por alguien, no como reflexión de título. Ese alguien es Roxas por si no queda claro xD y La promesa es la que indirectamente le hace al final, la de intentar convertirse en el "rojo" de Axel. Ala creo que ya no me queda nada por comentar.
Reflexión en general del fanfic vendrá la semana que viene, cuando esté definitivamente completo. Paso a comentar vuestros reviews que se han reducido en la mitad… (suspiro)
Izu, jajaja el miocardio xDDD vale, ya se lo diré para que se lo mire jajaja xDDD Son más reflexivas porque no tiene al terapeuta Demyx para que le haga las reflexiones por él. xD Y con Demyx no puedo evitar soltar alguna parida a veces. Roxas está en la adolescencia, lee revistas prawn. Bah, pobre Axel… Preferirías que saliese corriendo llorando y que esto se convirtiese en un fic OOC? xD Axel tiene bad-temper. Si tu tuvieras facilidad para irritarte y en algo que intentas vieras que están jugando contigo te enfadarías xD y con razón. Jajaja y ya es raro que Demyx sea el único con cabeza! Prawn jajajaajaja xDDDDD Que bien que no padezcas xD es lo que tiene xD A veeer… No lo estoy dejando por los suelos! Que no has entendido el matiz que le he dado! Xigbar deja unas balillas perdidaaas para putear a Demyx y así pasárselo aún más teta. Que no me comprendes… ù.ú Sí, típico. Si te das cuenta Roxas también lo hizo en cierto modo: No quiero pasarlo mal, así que dejo yo el juego. JAJAJAJAJAJAJA (le da con la última. Se queda inoperativa del ataque de risa)
Barby, Siii, os tengo muy bien acostumbrados yo.. Ay si siguieseis mi fic de Slam.. que llevo siete meses sin actualizarlo (jajaja debería hacerlo ya. Maldita sea mi inspiración de KH XD) jajajajaja XD la parte de puta barata ajajajaja XDD Claro que sí! Axel tiene motivos! Es cabroncete porque Roxas también fue cabroncete ahí sin darse cuenta. Jajaja nunca has usado adsñjfaldk (golpe de teclado) para expresar tipo confusión, maldición, balbuceo inentendible xDDDD Pues va de eso, del estilo: dios pierdo la concentración maldita sea el tío asqueroso, que bueno está XDDDDDDDDDDDD
Maruy-chan, en todo caso los ojos. Pero taparse los ojos implica no leerlo… hum, qué dilema. Oh vale (se apunta el orden para no perderlo xD) a mi imaginarme a Axel en plan chof también me puede xD Imaginar es una fuente bendita de 813 xDDDDDD Jajaja Demyx! Jajajaja la verdad es que sí, el pobre está en medio de la guerra y Axel y Roxas se van tirando bombas, y el que más recibe es el pobre XDDDD Axel malhablado is hot. Axel is hot xD Jajajajaja XDDDDDD aumento del diámetro del palo de pokear oh noes! XD Aunque esta semana no te he visto mucho, así que me he librado xDDDDDD Jajaja si hombre se avisa! Entonces no me lees!! Y quiero dejaros ahí con el gusanillo! Wowo tengo el record de Ma!!! XD
Ale y es todo por esta vez.
Nos vemos en el siguiente y último capítulo.
Espero vuestros reviews (lo pongo porque a ver si os pensáis que no los espero… que sí eeeh? Jajajaja XDDD)
Miruru.
Demyx// Y yo he salido muy poco en este capítulo Y en el siguiente aún menos. Mandadme mensajitos de amor. Please (llora lastimeramente)
