League of Legends y sus personajes no me pertenecen y ohh ooohh ooohh estaba pensando en ella, pensando en mí, pensando en nosotros, lo que pudo ser. Ahora abro los ojos, fue solo un sueño. Así que regrese, por ese camino ¿Va a regresar? Nadie lo sabe. Abro mis ojos y sé que todo fue un sueño.
Había olvidado que este fic tiene una canción como eje XD
-Capítulo 7-
-Así que regrese-
Eso había sido muy impulsivo.
Torpe, imprudente, impropio.
"Tan poco profesional" pensó la sheriff cubriéndose con su almohada, tratando de alejar la vergüenza que la invadía esa noche.
El sonido de alguien llamando hizo que se sentara en su cama de inmediato.
No, no era su puerta de cuarto, era la llamada del portero, abajo.
Miró confundida su reloj de mesa.
1 a.m.
A diferencia de la última vez que alguien había venido a buscarla tan tarde, con esa horrible sensación de que algo andaba mal, ahora tenía la certeza que lo que más le importaba estaba solo a dos paredes de distancia.
Se levantó casi aliviada solo pensando que sea lo que sea, no podría ser tan malo.
— ¿Y de verdad esto no podía esperar hasta mañana? — preguntó Caitlyn ojeando los papeles que Jayce había acercado esa noche.
Su amigo la miró entre confundido y apenado, lo último porque la chica había decidido recibirlo con una larga camiseta cuya tela delineaba a la perfección su cuerpo.
—Bromeas ¿Verdad? — preguntó desviando la mirada con respeto— casi despides a medio edificio por su "incompetencia" haciendo temblar a todos solo con llamarlos, y ahora te parece que todo "puede esperar" ¿Qué era? ¿Hambre?
Caitlyn levantó la vista dándole una expresión dura.
—Quizás aún necesites comer un poco más…— sentencio sintiéndose amenazado— así que te dejare hacerlo en paz… lamento haber venido a estas horas, pero pensé que querrías darle una ojeada urgente a esto… buenas noches.
—Espera…
El héroe se detuvo antes de llegar a la puerta, podía ver en la expresión de la chica cierto conflicto, hasta que finalmente se ablando con un suspiró para seguir.
—Supongo que si fui muy ruda con lo que paso… pero estaba más enojada conmigo misma que con cualquier otro—fueron las palabras de la oficial a modo de disculpa.
—Eres la que manda— contestó con simpleza su amigo, dándole media sonrisa— a veces es duro… y otras veces uno debe volverse "el" duro— ahora la dueña de casa le devolvía la sonrisa— Buenas noches, Caitlyn.
—Buenas noches… y gracias— dijo antes de que se marchara finalmente— por los papeles.
Volviendo a su cuarto, se acomodó en el respaldo de su cama con las almohadas, y con la pequeña lámpara de cabezal leía de nuevo los nuevos documentos.
Observaciones del laboratorio y fotos, secuencias de las cámaras de seguridad.
"Impresionante" pensó viendo una imagen con detenimiento "Es como si se esfumara al pasar… Jayce tenía razón, esto es apremiante… y un tanto alarmante… ahora tenemos una idea de a que nos enfrentamos"
Dejó caer su cabeza hacia atrás, buscando el techo con su mirada mientras la palabra "Zaun" comenzaba a pesar en su mente.
Volvió a mirar el reloj de mesa.
2 a.m
Se lamentó sabiendo que debería comenzar bien temprano su mañana y que, pese a todo el cansancio que sentía su cuerpo, solo tendría unas cuantas horas para descansar.
Aun peor, siquiera poder conciliar el sueño.
Llevó los papeles a la mesa y apagó su lámpara, acomodándose en una posición cómoda en la que creía poder dormir.
Pronto sus pensamientos le recordaron lo que había estado pensando antes de ser interrumpida por Jayce, y con cierta lentitud se tocó los labios.
Había soñado de nuevo con Soraka.
"¿Eso que significa exactamente? ¿Qué vuelvo a atraerle de esa forma y por eso piensa en mí… o es solo un reflejo de mis propios pensamientos?" se preguntó ahora recordando el placentero y cortó sueño.
Pensando en ello, deseo volver a ese sueño, a terminar con lo que habían comenzado y darle un cierre para esa noche.
Pero el cansancio no ayudaba a la búsqueda y solo logro terminar imaginando en su cabeza las posibilidades, lo que podría llegar a pasar si intentaba algo más, lo que le gustaría que hicieran.
Ahora estaba más despierta, inquieta, con los pensamientos puestos en imágenes que hacían sentir extraño su vientre.
Sabía cuál era la salida rápida para calmarse y poder dormir luego.
Llegado a un punto, no entendía porque lo postergaba más, era ya un adulto y nadie podría juzgarla.
Entre pensamientos, suspiró, entregándose a la necesidad.
— ¿Jayce se quedó anoche?
Caitlyn pestaño rápidamente al no entender de dónde venía la pregunta.
—Es decir— agregó la curandera sin cambiar la forma amable en la que hablaba— es temprano aun, puede desayunar con nosotros…
— ¿Por qué crees que Jayce está aún aquí?
—Oh… ¿Salió antes entonces?
La dueña de casa, vertió con cuidado el agua de la tetera en su taza antes de contestar el extraño planteo.
Se sentía de buen humor teniendo una escena que cada vez se hacía más familiar para ella en su propio hogar.
— ¿Y ahora por qué crees que paso la noche aquí?
—Escuche cuando llego anoche.
—Sí, eso es verdad, pero solo dejo unos papeles y se fue.
Caitlyn tomo un sorbo de té sin darle muchas vueltas al asunto, pero pronto se percató de la mirada extraña que recibía de la otra chica.
— ¿Qué ocurre?
—Nada… solo… esta es tu casa, y tú puedes hacer lo que quieras, no tienes que mentirme o darme excusas de quien se queda en tu cama, solo preguntaba si nos acompañaba a desayunar
— ¿En mi cama? — preguntó ahora más atenta— ¿Por qué crees que durmió en mi cama?
Ahora la curandera se mostraba un poco avergonzada, y jugaba con su trenza con una de sus manos.
— ¿Tuviste algún sueño extraño o algo así? — trató de adivinar la Sheriff— sea lo que sea, te puedo asegurar que no es lo que piensas.
—No tienes que darme explicaciones…
—Lo sé— cortó secamente, sin saber de dónde el mal humor comenzaba a emanar— solo te estoy diciendo que nadie durmió conmigo anoche.
—Sí.
Caitlyn pensó que eso daba por zanjado el tema, y al observar a Soraka pudo comprobar que en efecto no parecía querer volver a hablar.
— ¿De dónde sacaste eso de todas formas? — preguntó finalmente no logrando lidiar con su propia curiosidad.
—Bueno… aparte de los sueños que provocamos y esas cosas que te conté…
—Ajam…— inquirió impaciente viendo que la otra chica no seguía.
—Son cosas de medicina medieval, pero para simplificarlo, cuando los seres alcanzan cierto… ammm éxtasis, podríamos decirle, es como que mucha energía se libera, una energía especial, y los seres como nosotros podemos sentirla… plenamente.
Caitlyn se le quedo viendo mientras trataba en su cabeza de entender lo que se le estaba comunicando.
—Y anoche sentí… sabía que ammm la estabas pasando bien. Así que supuse que era porque Jayce estaba contigo…
— ¡No me acosté con Jayce! — contestó entre abochornada y molesta—Puedo jurártelo, él se fue apenas me dejo unos papeles. Él y yo… él nunca… Agh de solo pensarlo. No lo veo así, nunca podría. No dormí ni hice nada con él más que una pequeña charla sobre trabajo. ¡Dios!
— ¡Perdón! — se apresuró a disculparse la curandera, apenada por la situación— estaba segura de eso, por eso pregunté si nos acompañaba, nunca quise acusarte de nada de verdad— siguió explicándose— es mi culpa por sacar conclusiones adelantadas, si no pasaste la noche con nadie, y yo sentí esa energía, tranquilamente puede ser por otra cosa como…
Caitlyn levantó su mirada de la taza para volver a ver a su invitada al momento que esta la bajaba.
Podía saber a qué conclusión había llegado, seguramente a la acertada. No se necesitaba ser un genio para hilar otras cosas:
El beso entre ambas, la habilidad de Soraka para producir ciertos tipos de sueños en ella y la proximidad.
¿Qué tanto podría tardar Soraka en razonar que había estado en la mente de Caitlyn toda la noche inclusive en ese momento tan privado?
Viendo el mutismo de la curandera y el tono más oscuro en sus mejillas, la Sheriff suponía que no había tardado nada.
—Que molesto…
Soraka se quedo sin palabras antes la respuesta y el gesto malhumorado de la otra chica, aun así, junto valor para poder decir algo, pero la sheriff se puso de pie, levantando su taza.
—Mas que pedir disculpas todo el tiempo preferiría que de una vez me digas todas las cosas que puedes hacer que creas que serían humillante para mi ¿No crees?
La curandera la vio entrar a su habitación y salir nuevamente, ya arreglada.
—No necesitas ir hoy, tenemos cosas que analizar, no serias de ayuda— explicó sin verla— así que, por favor, quédate aquí, estas a salvo y hay unidades abajo en las calles.
—Sí.
La sheriff no esperaba una respuesta tan obediente y corta de la otra chica, por lo que le dio una ultima mirada antes de cerrar la puerta.
Soraka parecía tranquila y comprensible ante su enojo… lo cual solo hizo que este aumentara.
Lo curioso del enojo, es que cuando este desaparece, queda el recuerdo de lo que se hizo y de cómo lo que parecía ser una buena idea, termina siendo la peor.
"Ni siquiera es su culpa realmente" pensaba caminando por los pasillos de su edificio, lentamente, postergando el tener que entrar a su apartamento. "Ella no parece el tipo de persona que espiaría adrede en la intimidad de los demás"
Ya estaba ahora en frente de su puerta, pero no se atrevía a cruzar.
"Le dije que era molesto, inclusive le conteste, acusándola… y quizás ni es tan grave lo que hice… pero ella es tan amable todo el tiempo…" seguía repitiéndose mientras la escena se hacía cada vez peor en su cabeza. "Supongo que debo disculparme… hablarlo"
Suspiró mientras se adentraba a su hogar.
No encontró a primera vista a su visita, pero no hizo falta tampoco llegar a la habitación de huéspedes, pues el sonido de la ducha develaba la ubicación.
El cuarto de baño quedaba cruzando el living, por lo que alguien apenas asomándose podía dar con la puerta.
Caitlyn se aproximo solo para cerciorarse, antes de darse vuelta y comenzar a caminar hasta su propia habitación.
Fue su mente la que le dijo que algo andaba mal inclusive sin saber con exactitud a que se refería.
Se detuvo en el medio de su trayecto y volvió su mirada a la puerta del cuarto de baño
Estaba abierta.
Los acontecimientos en la casa de Ezreal y la nueva información que tenia luego de la investigación del día, la hicieron ponerse rígida pensando en lo peor.
No había señales de que alguien forzara la puerta de entrada, ni nada fuera de su lugar que se pudiera apreciar a la vista.
Sabia que estaba la posibilidad de que simplemente la curandera dejara la puerta abierta ¿Pero en una casa ajena? ¿Con los peligros por lo que tuvo que pasar?
Un desliz como ese le parecía impropio de alguien tan considerado como era el caso.
Se acercó de manera sigilosa a la puerta
No demasiado, solo un poco, el vapor del agua salía por allí y se dejaba ver por la luz cálida del interior.
El sonido de la ducha se incrementaba a medida que se acercaba, y cuando tocó el marco de la puerta para abrirla, solo un poco, el vapor le golpeo el rostro.
Tardó mas de la cuenta en distinguirla, pero allí estaba Soraka, sola, dejando que el agua caliente se escurriera por su cuerpo.
La primera reacción de Caitlyn al comprobar que todo estaba bien, fue bajar su mirada, avergonzada por haber dado un vistazo al cuerpo desnudo de la curandera.
Volvió a dar una segunda mirada, con la intención de solo ver un poco mas antes de cerrar la puerta, y fue cuando notó el comportamiento extraño.
Entre el vapor, se podría apreciar el rostro de Soraka como si estuviera en aprietos, cerrando los ojos con pesar y respirando con dificultad por su boca.
Se apoyaba en una de las paredes con su hombro derecho, en una posición semi-encogida.
Caitlyn podía darse una buena idea de que era lo que estaba haciendo con las manos, pues no podía verlas porque estas desaparecían al comienzo de su muslo, ocultándolas en su entrepierna, mientras movía sus brazos y muñecas a un ritmo acorde a lo agitada de su respiración.
La Sheriff podía sentir su corazón golpeando con fuerza su pecho mientras le era imposible despegar los ojos de la escena.
Nunca había visto algo como eso tan de cerca, con alguien tan peculiar como era Soraka.
Su piel brillaba producto del agua que aun caía en su nuca, bañándola y humedeciéndola constantemente. Un color tan atípico y al mismo tiempo llamativo y agradable, las marcas de un lila mucho mas oscuro que el resto continuaban donde la tela, que comúnmente la vestía, no dejaba ver, al misma que siempre habían protegido su pecho, que ahora quedaba totalmente expuesto a los ojos que la apreciaban, voluptuosos e hinchados por la excitación que experimentaba, con sus puntas de sus pezones marcando un área mas oscura en la piel violácea.
Notar la prenda entre medio de las piernas de la curandera significo sentir como si un balde de agua helada cayera en su estómago.
Era su camiseta, la larga y suelta que a veces usaba de piyama, la misma que había usado la noche anterior.
Podía ver como la tela se perdía en los pliegues de su invitada, y como sus manos empezaban a dejar de moverse tan rápido, para simplemente empujar más profundo en ella.
El rostro, antes contrariado, solo se arrugo más mientras Soraka cerraba la boca, apretando con fuerza sus labios.
La respiración agitada se volvió a sentir entre medio del sonido de la ducha, lo rojo de su boca parecía más destellante ahora, más vivo.
Supo que se debía retirar, y por eso se paró más erguida, pero no fue capaz de desviar su mirada aún.
Lamentablemente para Caitlyn, unos enormes ojos amarillos y cansados cruzaron mirada con los suyos sin darle tiempo siquiera a esconderse.
Solo atinó a dar dos pasos hacia atrás, hundiéndose en la oscuridad del pasillo antes de emprender una marcha rápida hasta su habitación.
Soraka se reunió con ella temprano esa mañana.
Notó que la dueña de casa ya tenia su té servida en la pequeña mesa ratona frente a ella y con ambas manos sostenía una revista muy cerca de su rostro. Tanto que creía que era imposible leer a esa distancia.
Sonrió al notar que lo único que se veía lejos de las hojas, su frente, estaba tan enrojecida que resaltaba de cualquier otra cosa en el living.
—Creo que esto es tuyo— comentó con amabilidad, mientras dejaba en la mesa frente su camiseta.
Caitlyn bajó un poco la revista para poder distinguir de que se trataba. La prenda estaba totalmente seca y limpia, doblada prolijamente.
Se animó a levantar un poco mas la vista a llegar a la de la otra chica, la cual tenia un rostro despreocupado y una sonrisa paciente.
—No te preocupes, la lave bien… y la seque durante la noche, aunque tuve que ayudarme porque temía que no estuviera lista… lamentó haberla tomado sin tu permiso, no suelo hacer esas cosas.
Caitlyn no encontraba palabras, y cualquier idea que producía se desvanecía repentinamente al recordar el rostro contrariado que vio esa noche.
—Yo no… comenzó, pero se tuvo que aclarar la garganta— yo no trataba de espiarte.
La sonrisa de la curandera solo se ensancho más.
—La verdad es que no tengo excusa— siguió admitiendo con pena la oficial— pero no… no quiero que te hagas una idea tan errada, no te espiaba… no soy ese tipo de persona que…
—Eres muy correcta y considerada— la interrumpió Soraka— siempre te estas preocupando por hacer bien las cosas… sé que no buscarías sacar ventaja de mi de esa forma, descuida.
—… bien— comentó sintiendo nuevamente su cara hervir y levantó a la altura de sus ojos la revista.
Sin embargo, el mutismo de la otra chica y su curiosidad, hicieron que pronto la bajara lentamente y la contemplara de nuevo.
Seguía sonriéndole.
—¿Qué?
—No es nada— comentó con cierto humor— solo es curioso como piensas que tu tienes la culpa de "espiarme". Es decir ¿No fui yo quien dejo la puerta abierta del cuarto de baño?
Caitlyn se la quedó viendo sin entender y fue cuando su invitada volvió a cuestionar.
—¿Crees que fue un desliz de mi parte?
—¿… Por qué? — pregunto aun no entendiéndolo de todo— ¿Por qué irías a dejarla abierta a propósito
—¿No es obvio? — volvió a preguntar no perdiendo su humor— quería que veas.
Nota del autor:
HeeEey ella era tan fácil de amar
But waaaiiit supongo que el amor no era suficiente. *inserte rap fallido*
Ok, ya XD
Debo rendir en lo que yo calculo 22 dias, y es de vida o muerte que apruebe… de vida o muerte para mis padres que ellos morirán de un infarto si su hija no se recibe nunca pero ANYWAY :V
Serán días difíciles.
Les deseo a todos, con este ZUKULENTO capítulo, un hermoso comienzo de semana, asi beio beio como Caitlyn o como esa persona que aman que nunca les corresponderá (Ahhhh re que tiraba mugre porque se le acabaron las vacaciones)
Es broma xD love u all y ojalá tengan un hermoso febrero :3
Y ohhh ¡¿Cómo lo vas a dejar ahí?! ¡¿Cómo lo vas a dejar ahí?!
¿A donde mas quieren que lo deje? ¡Que se acabaron mis vacaciones! ¡Déjenme! :,v
