PVO – Ruby
Mmm… - Solté un quejido. Vaya que si me dolía mi cuerpo. Se sentía como si Sapphire me hubiera dado una paliza. Estoy tan cansado que el sueño me está venciendo pero un grito me despertó.
¡¿Dónde estoy?! – Me levanto por reacción del susto pero caigo al no poder mantenerme en equilibrio. Estaba en un lugar con frondosa vegetación, debía estar en un bosque o selva.
Entonces recordé lo que paso.
Claro, claro, claro… - Dije un poco molesto. – Voy a matar a Gold después de esto…
Suspire pesadamente, el solo recordar las cosas que hice ayer me dejaban incómodo y avergonzado por como actué. De seguro que Blue-sempai ha de estar aprovechándose de esta situación. Aunque pudiera moverme, me negaba a mover tan un centímetro, dolía y vaya que me dolía.
Terminando todo esto, juro que tendré que ir con un Hypno para que me devuelva mi cordura. – Digo para mí mismo mientras un vena sobre salía en mi frente.
Estaba acostado boca arriba observando el cielo, cuando miro al mi alrededor, curiosamente todo se me hace muy grande y más fresco de lo normal. Además podía oír perfectamente el sonido de los demás pokemons e incluso sentir su presencia.
Eso no es normal.
¡Oh, no! – Un chillido sale de mis labios. Me intento levantar pero caigo de golpe. Asustado mire mis manos, pero qué... Suelto un grito silencioso. - ¡No…!
¡No, no, no, no, no…! – Me arrastro como pude, a pesar del dolor, hacia lo que podía que escuchar un rio, y efectivamente lo es. Me acerque a la orilla para mirar mi propio reflejo.
No lo puedo creer… - Me miro asombrado y a la vez horrorizado al "verme", tanto así que mis palabras iban desapareciendo. - ¡Y-yo… soy…!
¡HORRRRIIIIBLLEEEEEEE!
Blue y Silver
PVO – Normal
Blue y Silver entraban a la estación de policía de la ciudad. Muchos policías y pokemons salían y entraban con regularidad. En el departamento, se podía ver un escritorio situado al puro entrar. Supusieron que se trataba de la recepción así que se dirigieron allí.
Una joven policía se encontraba sentada mientras organizaba algunos papeles y a su lado un Squirtle con lentes oscuros la ayudaba.
Buenas tardes. ¿En qué les puedo ayudar? – Dijo la policía mientras terminaba un trabajo, para ponerlo a un lado.
Buenas tardes, estamos buscando a nuestros amigos. Ellos nos llamaron y dijeron que estaban aquí. – Dijo Silver tranquilamente.
Sí, creo que sus amigos son Gold de 17 años y Diamond de 13 años, ¿o me equivoco? – Dice la policía mientras los mira… ¿con burla?
¿Aja? – Dice Blue un poco molesta, que no dejo pasar por desapercibido la cara de la policía.
Así es, esos dos muchachos fueron arrestados por alterar el orden público. Uno iba por la calle corriendo semidesnudo mientras cantaba y el otro se robó un carrito de Hot-dogs y se los comió todos. - Dijo la señorita mientras reía al igual que el Squirtle.
¡¿Qué?! – Dijeron tanto Blue como Silver, incrédulos a lo que la policía les decían.
¡Jajaja…! Pero… jaja… no… ¡esperen un momento! – Dice mientras seguía riendo junto al pokemon, a lo que los dos pokedex Holders se los miraban con confusión. Hasta que poco a poco fueron relajándose. - L-lo lamento mucho… Enserio…
¿Por qué tanta risa? – Dice curiosa Blue ante la alegría de los policías.
La policía saco de su bolso un pokegear y empezó a picar unas teclas. - Solo grabe un parte, miren.
Ambos chicos se acercaron a la pantalla del pokegear y aunque el video era de mala calidad y se movía mucho se podía apreciar lo que ocurría.
El video empezó.
Entre la oscuridad se podía ver un pequeño disturbio, un grupo de policías llevaban a un chico, que era un Gold semidesnudo y despeinado.
-¡Si ya saben cómo me pongo, para que me invitan! – Grita el joven enojado y semi ebrio.
Gold era arrastrado con fuerza por varios policías, y atrás de ellos seguía un chico de cabellera negra esposado.
-Como se atreven a tocarme, malditos. ¿No saben con quien se están metiendo? – Diamond dijo enojado y serio. – Yo soy… ¡EL REY DE LA COMIDA!
Ambos chicos eran arrastrados hasta un carro de policía.
El video se cortó después.
Jajaja… - Blue empezó a reír con burla hacia sus pequeños kohais hacia el ridículo. - ¡Debes pasarme el video! ¡Por favor!
¡Claro! Pásame tu número… - Tanto la policía y Blue platicaban divertidas acerca de lo ocurrido, además de que Blue le pasa videos anteriores de los mismos.
Pero qué acaba de pasar… - Dice un Silver serio y decepcionado de sus compañeros y de las personas que lo rodean.
Mansión Berlitz
A las afueras de aquella majestuosa mansión, donde una hermosa vegetación abundaba y bailaban al son del viento, recibía la visita de tres personas con sus pokemons.
¡Yeeee~! – Grita Sapphire al saltar de su Tropius a una alta altura. En sus manos estaba el pequeño Mudkip, asustado por la energía de la chica.
Yo también estaría asustado si estuviera en su lugar. – Susurra Emerald, mientras regresaba a su pokemon a la pokeball.
¿Dijiste algo, Emerald? – Dice la salvaje con una sonrisa maligna, asustando al pokemon entre sus brazos y al chico.
¡Nada! – Dice Emerald, dando pasos hacia atrás.
Esto fue una pérdida de tiempo. – Green camina delante de ellos, dirigiéndose a la mansión. – Será mejor que dejen de pelearse y nos reunamos con los demás.
¡Hai! – Exclaman ambos pokedex Holders de Hoenn, a la vez que siguen a su sempai.
Green empieza a tocar la puerta de la mansión y da un leve paso atrás. En ese instante sale Sebastián el mayordomo de Platinum, quien muy amablemente los guía hacia los demás que se encontraban en el patio.
En vez de un patio normal, parecía un parque de primera calidad, ni siquiera el Safarí se compara con el lugar en cuanto belleza y naturaleza.
Wow… - Dicen los tres asombrados por el gran lugar.
Bienvenidos, sempais. – Dice Platinum amablemente, se encontraba sentada en una manta.
¡Estamos haciendo un pinic! – Exclamo alegre Yellow, quien estaba al lado de Platinum.- Por favor, únanse a nosotros.
Mientras ambas chicas estaban sentadas disfrutando de la merienda, Crystal se encontraba jugando con todos los pokemons de ellas y de Ruby. A lo lejos estaban Pearl y Red teniendo una batalla pokemon amistosa, parecían muy entretenidos.
Emerald se aleja de ellos para acercase a Crys, Sapphire libera a Nana y al pequeño mudkip para que ambos corrieran hacia sus amigos pokemons.
Etto… - Dice Sapphire confundida al ver a Red pelear como si nada. – ¿Acaso Red sempai ya recupero la memoria?
No… Pero al menos ya nos reconoce. – Dice Yellow un poco más relajada.
¿A qué te refieres con eso? - Dice Green, quien se sienta junto a Sapphire cerca de ellas.
Red sempai sabe quiénes somos, pero no sabe el por qué. – Dice Platinum mientras les entrega a los recién llegado un plato con pastel.
Por lo menos, es algo. – Green se veía frustrado por la situación, todas lo notaron al ver como aquel pastel era comido cruelmente.
¿Y ese Mudkip? – Yellow señala al pequeño pokemon con el que jugaba Zuzu.
No lo sé, nos lo encontramos mientras buscábamos a Ruby. - Sapphire mira curiosa al pokemon. - ¡Yellow sempai! Debería hablar con él.
¿Y-yo? ¿Por qué? – Dice la rubia un poco sorprendida señalándose.
Lo encontraron cerca de donde estaban buscando a Ruby sempai… Se ve que tiene una gran relación con los pokemons del sempai… Y parece que le tiene un poco de cariño y miedo a Sapphire sempai… - Dice Platinum curiosa ante esos hechos.
Raro, ¿verdad? – Green concuerda con la chica adinerada.
Yellow mira dudosa al pequeño pokemon, pero todo lo que había dicho Platinum era cierto. Suspiro y se levanta para dirigirse al Mudkip, quien jugaba con Zuzu.
Mudkip se dio cuenta de la presencia de la chica y de inmediato se acercó con confianza. Movio su cresta, dándole a entender a Yellow que lo acariciara y así lo hizo.
Yellow vio sorprendida al pokemon. Este simplente le sonrio antes de irse a jugar de nuevo.
Yellow sempai, ¿está bien? – Hablo Crys al ver que su sempai se quedó sorprendida.
H-hai… Estoy bien. – Reacciona Yellow con una sonrisa y una buena noticia para sus amigos. - ¡Qué tal si vamos con los demás, tengo que contarles algo!
"No te preocupes, tu amigo está bien."
Con Silver y Blue
Risas y carcajadas se oían por todo el departamento. Blue junto a otros policías, incluyendo a la recepcionista, estaban disfrutando los vídeos que traía la castaña. Silver por su parte, estaba sentado en una de los sillones del lugar.
¿Cuánto tiempo llevo esperando? – Se dijo a sí mismo. Levanto su mirada a un reloj del cuarto, llevaba más de 30 minutos sentado, según sus cálculos. Y sabía que iba a durar mucho más si no hacía nada. Vio como otra policía junta su pokemon pasa frente a él. – ¡Disculpe!
Mmm… - Se detuvo y muy amablemente le preguntó. - ¿En qué le puedo ayudar?
Estoy aquí buscando a dos muchachos. – Dice un poco impaciente. Un par de carcajadas llaman su atención, era la de los demás policías y Blue. – De hecho se están burlando de ellos…
Ohhh… ¿el exhibicionista y el glotón? – Pregunta la policía mientras su pokemon, que era otro Squirtle con gafas negras, se ríe. Silver asiente. - Fueron arrestados pero debido a que son menores de edad serán liberados sin ningún cargo, a no ser que se repita.
¡Claro! Estoy de acuerdo con eso. – Comenta.
Si gusta, mi pokemon lo puede guiar hasta ellos y le daré una notificación donde le avale que pueden ser liberados. – Dice amable la policía mientras saca una especie de cuaderno.
¿En serio? Gracias, no sabe lo mucho que me ayuda. – Dice feliz Silver. Por fin descansaría de todo este show.
Aquí. – Le entrega a Silver una hoja con un escrito. La policía dirige su mirada al Squirtle.– Teniente, guía al joven al área de detención de menores cargos.
¿Este Squirtle en un teniente? – Silver se sorprende ante el cargo del pokemon.
El pokemon empezó a avanzar hacia dentro del departamento seguido por Silver. Después de pasar por un pasillo y varias celdas con personas encerradas, se detuvieron en una habitación. En esa habitación estaba un policía.
El policía al darse cuenta de su presencia, grito y mantuvo posición de firmes.- ¡H-hai! ¡Teniente!
¡Squir! ¡Squirtle! – Le gritó el pokemon a Silver.
Silver simplemente mira al pokemon y luego al policía, dando al último la nota que le habían entregado.
Oh… Eres amigo de ellos… - Lo dijo conteniendo la risa.
Ah…Sí… - Silver notó el cambio de actitud del policía. - ¿Puedo verlos?
C-claro… - El policía empezó a sacar unas llaves para abrir la puerta a lado. Dirigió su mirada al chico. - … Entra… Y no dejes que te muerdan…
¿Qué? – Fue lo único que pudo decir Silver antes de ser jalado y empujado por la puerta que acababa ser abierta por el policía.
Silver cayo de espalda dentro de la habitación y por el dolor no se dio cuenta de lo que lo rodeaba, hasta que una voz lo llamó.
¡Silver san~! – Gritó una voz con alegría y esperanza.
¡Silver sempai! – Grito otra voz con emoción.
Silver no reconoció las voces, hasta que se levantó y dirigió su mirada al lugar donde provino. Sus ojos se abrieron ante lo que veía. En la habitación había camas y una mini televisión pero aparte de eso, está par de chicos donde dos resaltaban más.
¡¿D-Diamond?! ¡¿Gold?! – Silver exclamó sorprendido.
Gold estaba envuelto de cinta adhesiva en todo su cuerpo a una silla, él se encontraba llorando de alegría. Silver se dio cuenta de que su cara estaba llena con dibujos de pokemons con tinta roja.
Jeje~ - Silver dirigió su mirada a la risa proveniente del pokedex holder más joven.
Diamond estaba riendo con dicha, ignorando la situación de Gold. A su vez que en sus manos estaba un plumón permanente color negro. Cuando Dia se dio cuenta de que Silver lo miraba, puso una carita de inocencia.
Yo no hice nada~ - Dijo sonriendo, a la vez que ocultaba el plumón. Silver al ver la cara de su Kohai, se limitó a evitar su mirada. Dia aprovechó esa oportunidad, y miro a Goldcon su linda carita. - ¿Verdad, Gold sempai?
¡H-hai…! - Dijo aterrado el mencionado, cosa que noto su amigo.
Silver se acercó a liberar a Gold, pudo notar la cara de esperanza por parte de su amigo. Mientras que Dia avanzo hacia la puerta para abrirla un poco, pero fue detenido por la voz de Silver.
¡No! Sé que hiciste algo, lo sé por qué Gold y será mejo-
¿Y crees que me importa? – Diamond lo interrumpió con su voz que había cambiado radicalmente a una seria y burlesca, sin ni siquiera verlo. – Intente ser bueno contigo… pero veo que tú no quieres que lo sea… ¿verdad?
Dia voltea hacia los dos chicos, aquella tierna mirada había cambiado a una siniestra y divertida. Los dos chicos se asustaron de golpe, jamás había visto esa cara en su kohai. Silver lo miro molesto ante su nueva actitud, mientras quitaba la cinta que tenía atado a Gold.
La puerta se abrió de golpe, alentando de una cuarta presencia en la habitación. Los tres dirigieron su mirada a la persona que había entrado, era Blue.
¡Silver, no puedo creer que me hayas dejado! – Exclamó Blue un poco molesta, pero su molestia desapareció al ver el estado de Gold. Se acercó a él y toco la cinta.- ¿Pero qué le paso?
Snif… Snif… Fue mi culpa… Sinf … - Diamond empezó a sollozar, cosa que cautivo a Blue pero dejo a los chicos descolocados ante la actuación del chico. – Y-yo… solo quería jugar… Sinf… a… Snif…
Awww~ - Blue suspiro ante la carita tierna y llorona de Dia. – No te preocupes… ¡Ven y dame un abrazo!
Diamond corrió a abrazar a Blue, ella le acariciaba la espalda para calmarlo. – ¿Más tranquilo? -El glotón asintió, para dejar de abrazarla. Blue le tomo la mano. - ¡Silver! Libera a Gold, nos vemos en la entrada.
Blue y Diamond caminaron hacia fuera de la habitación. Pero antes de salir, Diamond les dedico una mirada de burla a los dos.
Si no lo mate en la fiesta, ahora lo mato… - Susurró enojado Silver. Pero antes de que atacara al niño fue detenido por Gold, con la mano que le había liberado.
Silver san… Tranquilicese… Solo será un par de horas que va a durar el efecto… - Dice Gold un poco asustado por la mirada de asesina del pelirrojo.
Silver suspira frustrado. Su mirada se dirige a Gold, sin cambiar su estado. – Es cierto. ¡Todo es tu culpa!
Silver san… Por favor no golpeé tan feo mi lindo rostro… ¿por favor? - Gold mira a Silver en busca de piedad, al ver que se acerca con una cara de pocos amigos.
Con Ruby
PVO - Ruby
Yo seguía lloriqueando y laméntame de mi horrendo estado actual, aunque desde hace rato había sentido la presencia de otra persona.
Are… are… ¿pero qué tenemos aquí? – La voz femenina llamo mi atención, era una jovencita.
Si vas a molestar, puedes retírate… no estoy de humor… - Gimoteo un poco al contestar.
Soy la hechicera Ellen. Estoy segura que eres amigo de un tal Gold y Diamond, ¿no? – Me dijo aquella chica de apariencia oscura y tenebrosa, pero no era feo según me había dicho Gold.
No se supone que eras una bruja fea en vez de ser una linda hechicera… - Exclame un poco molesto, por mi situación, pero pude notar como se sonrojaba levemente.
Y tú no deberías ser un ser humano en vez de un pequeño pokemon… - Ella soltó con simpleza.
¡Bwaaaaa…! – Empecé a llorar al recordar mi situación actual, puedo ver que ella se sorprendio y se incomodo por mi lloriqueo.
Sip, mi estado actual era la de un pequeño pokemon horrendo… para más ser exactos un Mudkip.
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Notas de autora:
Espero que hayan disfrutado de este capítulo o al menos les haya sacado una sonrisa :D
Y como se dieron cuenta, no explique rasgos físicos de los policías porque mi idea fue que ustedes se las dieran. No saben lo nerviosa que me puse al escribir este capítulo, por los cambios tan radicales de Gold y Diamond… .
En cuanto a Ellen, está basado en el nombre de un juego de indie, y su apariencia es la de una entrenadora pokemon Bruja.
Espero sus Review con su opinión y sugerencias: 3
Conclusiones
¿Red podrá recordar todo?
¿Silver podrá matar a Diamond?
¿Cómo reaccionaran al ver la nueva actitud de Gold y Diamond?
¿Descubrirán la verdadera intención de Dia?
¡RUBY ES UN ¿FEO? MUDKIP!
¡MUCHAS GRACIAS POR LEER Y HASTA LA PROXIMA!
