EL CONFLICTO POLÍTICO MILITAR Y LOS ACUERDOS DE PAZ

1. La Crisis política y Social de los años 70

1.1. ¿Democracia? La dictadura militar (1931)

Para entender el proceso político de El Salvador (esencialmente violento) de los años 70 y 80 del siglo pasado es necesario caracterizar brevemente la historia de El Salvador durante el período 1932-1979, a la luz de algunos conceptos como los de democracia, sistema político y dictadura. La democracia como sistema político surge en el siglo XVIII posterior a las revoluciones inglesas, norteamericana y francesa. Es decir que la democracia tal como se reconoce, es y nace con el sistema capitalista. Sin embargo se debe aclarar que fueron los griegos los que acuñaron (hace veinticinco siglos) el término democracia o democratia, dedemos, pueblo y kratos, poder.

Se ha mencionado el concepto de sistema político; este no es más que un modelo persistente de relaciones humanas que implica, en una extensión significativa poder, mando y autoridad. Así, la democracia es un sistema político en el cual la oportunidad de participar en las decisiones es ampliamente compartida por todos los ciudadanos. Por el contrario una dictadura es un sistema político en el cual la oportunidad de participar en las decisiones está limitada en unos pocos. Visto así, la democracia tiene muchas más ventajas que cualquier otro sistema político, pero está muy lejos de ser perfecta aun en aquellos países más desarrollados. El destacado politólogo norteamericano R. Dahl, menciona algunas ventajas de la democracia:

1. La democracia garantiza a sus ciudadanos derechos fundamentales que los gobiernos no democráticos no garantizan ni pueden garantizar.

2. La democracia asegura a sus ciudadanos un ámbito de libertad personal mayor que otro sistema político.

3. Ayuda a las personas a proteger sus propios intereses fundamentales.

4. Solo un gobierno democrático puede garantizar un grado relativamente alto de igualdad política.

1.2. Golpes de Estado de 1931 a 1948

Visto de esa manera la historia política y social de nuestro país no ha sido más que la historia de exclusión y marginación de la participación del poder político de la mayoría de la población, especialmente los sectores del campo, es decir que estamos hablando de la persistencia de una dictadura (militar), cuyo sistema político desde 1931 se ha caracterizado por:

• La presencia militar en el manejo del aparato de gobierno,

• La constante agitación popular,

• El uso de la violencia por parte del gobierno para solucionar los conflictos sociales y políticos,

• La falta de una institucionalidad democrática,

• El sistema político se caracterizaba por la exclusión y marginación de la mayoría de la población en las decisiones políticas, al cual solo habían tenido acceso los grupos de poder dominantes y por consiguiente,

• La vigencia de una dictadura militar.

La dictadura militar se inició a partir del golpe del General Maximiliano Hernández

Martínez en diciembre de 1931 derrocando al gobierno del Ing. Arturo Araujo electo legalmente.

El gobierno de Martínez se prolongó por 13 años y se caracterizó en lo político por los siguientes aspectos:

1. Represión de la sociedad civil y la ilegalización de todas las organizaciones de la participación política, a excepción del partido oficial "Pro-Patria",

2. La prohibición de la organización campesina,

3. La constante represión de las protestas y

4. Manipulación de la organización existente bajo el control del gobierno e incluso por los patronos, empresarios y terratenientes.

En mayo de 1944, el General Martínez fue obligado a renunciar como resultado de una huelga general de brazos caídos promovida por sectores intelectuales y progresistas pertenecientes a estratos medios, jóvenes militares y algunos miembros del sector agroexportador. Sin embargo, la falta de instituciones democráticas y la falta de un proyecto común impidieron generar un consenso entre todos los sectores y el sistema político de la dictadura se recompone y emprendió el cierre y desarticulación de la participación popular.

En diciembre de 1948 se produce un nuevo golpe militar conocido por el "golpe de los mayores", por ser apoyado por oficiales del ejército en su mayoría con el grado de Mayor.

A partir de ese momento tuvo lugar un proceso de cambio estructural político y económico, que representa un paso decisivo del modelo agroexportador a otro centrado en la producción industrial empujado por la acumulación de capital producto del incremento significativo de precios del café en el mercado internacional.

Los cambios modernizadores trajeron un nuevo reordenamiento en lo político con la creación de espacios de apoyo al nuevo régimen, especialmente a nivel de la participación en el gobierno de sectores medios intelectuales y empresarios progresistas marginados después del golpe de 1944. Pero no todos tuvieron cabida en el nuevo ordenamiento, por ejemplo los partidos de izquierda y especialmente la población campesina siguieron marginados de toda participación política. Estos no poseían derecho a la organización, fueron objeto de controles y enfrentó una represión sistemática ante cualquier indicio de movilización política.

Sin embargo, el nuevo modelo de desarrollo que se quería impulsar en el país necesitaba de un nuevo marco de reformas sociales especialmente en el campo, si se quería impulsar un verdadero proceso de desarrollo basado en la industrialización. Era necesario reformar la estructura de tenencia de la tierra; pese a ello dos décadas después El Salvador siguió dependiendo del café y de la incorporación del algodón y la caña de azúcar en un intento por diversificar la producción agrícola, sin afectar la estructura de la tenencia de la tierra, lo cual fue potencialmente peligroso para las siguiente décadas, especialmente a partir de la década de los años 70.

En lo político, los cambios ocurridos en la década de los 50, significaron modificaciones sustanciales en el Estado, eso sí siempre bajo el dominio de los militares, caracterizada por limitados procesos de participación: movilizaciones sociales (urbanas); resurgimiento de partidos políticos de oposición; movimientos de protesta, esencialmente estudiantil universitario; y cierta apertura de organización social en el sector trabajador urbano controlados por el gobierno.

Resumiendo el periodo de 1950 y 1960, se caracterizó por cambios en la estructura económica, social y política, en cuyo contexto surge un nuevo protagonismo social con una voluntad política diferente a la existente en la sociedad tradicional de base exclusivamente agroexportadora. Pero este nuevo orden económico y político, necesitaba de un nuevo orden social general del país, especialmente en el sector campesino, que no se hizo sino que permaneció hasta los años 70s, periodo en el cual el sistema de dominación política del país ingresó en un acelerado deterioro cuyos elementos más importantes serán los siguientes:

1.3. Factores de la crisis política y social de los años 70

1. La pérdida de confianza por parte de la mayoría de la población y de la comunidad internacional del sistema electoral, principalmente por los fraudes y la imposición del partido oficial (Partido de Conciliación Nacional, PCN) sobre los demás partidos políticos. Es de destacar los escandalosos fraudes en las elecciones para presidente de 1972 y 1977 en los cuales prácticamente le fue arrebatado el triunfo a la oposición, representada en la Unión Nacional Opositora (UNO).

2. Por consiguiente el agotamiento del sistema de partidos, porque interna e internacionalmente no se confiaba en el sistema electoral controlado por el gobierno y los militares.

3. Desarrollo en el país de un movimiento político armado, paralelo a un crecimiento del movimiento de masas.

4. Aumento de la represión por parte del gobierno en contra del movimiento popular.

5. La caída de los precios de los productos de exportación: café, algodón y azúcar, lo cual vino a agravar la crisis de acumulación de capital de los sectores dominantes y agudizar la situación de pobreza del pueblo.

6. Baja en la inversión nacional y extranjera. Producto del clima de inestabilidad social y política se retiran importantes empresas extranjeras como la Texas Instruments.

De los aspectos anteriores se mencionan los más importantes. En primer lugar, el papel preponderante que jugó el Ejército desde 1932 como única institución presente en el sistema político, cuyo poder provenía de un modelo económico fundamentado en la centralización del poder económico y político en un sector de la sociedad: la oligarquía.

Así, durante la década de los 70, el gobierno manejado por los militares y el Partido de Conciliación Nacional (PCN) logra la mayoría de la Asamblea y de los Concejos Municipales de 1972, 1974 y 1977, pero a un costo muy alto: significó la violación de todas sus propias reglas del juego y la destrucción del sistema electoral.

La crisis del modelo de dominación basado en los militares y en el partido oficial comienza a configurarse a partir de los años 70, coincidiendo con el desarrollo del movimiento insurgente armado, por un lado, y de un movimiento de masas muy activo y con nuevas formas de lucha, por otro lado. Los principales grupos armados fueron las Fuerzas Populares de Liberación (FPL); el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP); las Fuerzas Armadas de la Resistencia Nacional (FARN), surgidas en 1975 como producto de la división del ERP luego del asesinato de Roque Dalton perpetrado por la cúpula de este grupo; el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos (PRTC) en 1979 y por último las Fuerzas Armadas de Liberación (FAL). Todos estos grupos constituyeron en la década de los 80 el Frente de Liberación Nacional "Agustín Farabundo Martí" (FMLN).

Respecto al movimiento de masas, los principales fueron el Frente de Acción Unificado (FAPU) en 1974, el Bloque Popular Revolucionario (BPR) en 1975 y las Ligas Populares 28 de Febrero (LP-28) en 1977.

A partir de 1975, la represión en contra del movimiento popular fue acentuándose, la vía de las elecciones cerrada, la crisis social y económica se agudizaba cada vez más y para una gran parte de los sectores de la sociedad la única opción que quedaba era la lucha armada para la toma del poder político. Pero también había sectores importantes que intentaron una transición a la democracia a través del consenso entre las diferentes fuerzas no comprometidas con la represión gubernamental ni con la extrema izquierda representada en los grupos guerrilleros.