Desperté lentamente, todavía tengo en la cabeza lo ocurrido ayer, abrí mis ojos y la forma en que dormí no fue tan desagradable, al menos no para mi, dormimos totalmente abrazados... ¡Que ironías trae la vida a veces!, hace un par de días no lo toleraba en absoluto y ahora dormimos juntos (solo por hoy). Me di cuenta que me tenía totalmente acorralada en sus brazos, busqué su mirada y (como es costumbre) ya estaba despierto

-Hola- me dijo- creí que no despertarías hasta dentro de tres meses

-No duermo tanto, ni que fuera oso- le dije, él rió un poco fuerte seguido por mi- no es para tanto- la risa disminuyó cada vez más, solo nos mirábamos, solo eso, se acercó lentamente a mi, quedamos a tan pocos milímentros uno del otro, podía ver mi reflejo en sus ojos. Cerré los ojos y...

-Uy, lamento interrumpir- escuché una voz... una fastidiosa voz- pero papá dicen que pueden bajar a desayunar- no apartaba la vista de Remus

-No, creo que mejor nos retiramos a nuestra casa- dijo él- gracias Emily

-No agradezcas- levanté una ceja al escuchar su voz. Cerró la puerta, pero sin antes le guiñó un ojo

-¿Que fue eso?- pregunté

-Lo que tú quieras interpretar- se veía molesto. Me levanté de la cama y me volví a poner el mismo vestido de ayer- será mejor que regresemos a casa lo antes posible

-Estoy de acuerdo- le dije, bajamos a donde estaban los West, su hija tenía una sonrisa que no me gustó para nada

-Ah, señora Lupin, necesitamos hablar con usted, tiene un mensaje de Dumbledore o eso parece- dijo West, fui tras ellos, tropecé, afortunadamente nadie se dio cuenta, pero Emily se quedó con Remus, sentí una sensación de lanzarle como mil crucios. Caminé y me entregaron una carta

Querida Nymphadora

No nos hizo mucha gracia a tu padre y a mi que no nos dijeras que ibas a una misión, mi primo fue el que nos informó, ¿no es nada peligroso?, me refiero a la misión, no a la persona con quien vas, con él no hay problema, pero recuerdo que no podían estar encerrados ni cinco minutos sin pelearse. Solo esperamos que todo esté bien y que pronto regresen a salvo

P.D no quiero que regreses con la noticia de que seremos abuelos... aún no

No olvides algo, del odio al amor solo hay un paso

Te queremos

Andrómeda y Ted Tonks

Gracias mamá- dije sarcásticamente, sin duda algo heredo de su primo favorito, sonreí al leer lo último... Del odio al amor solo hay un paso tal vez tengas razón mamá, pero no estoy tan dispuesta a admitirlo frente a él. Volví hacia donde estaba él con la odiosa Emily, en una esquina él estaba totalmente arrinconado y lo besaba tan tranquilamente, no soporté ni cinco segundos más y desaparecí hacia la casa, quité los hechizos que no se ni como lo hice, entré a mi habitación y me tumbé en mi cama... tengo que admitirlo, me enamoré de Remus

En otra parte de la playa

¿Que demonios se cree esa niña para insinuarse así?, me preguntó aún, intento alejarla de mi, pero parece no importarle que supuestamente estoy casado

-¿Que te pasa?- me dijo- ¿No te gusto?

-Estoy casado- dije, ¿porque lo dije?, no lo se

-Olvida eso por unos minutos. Me tomó por el cuello y me besó, no duró ni diez segundos porque escuché unos pasos y nos separamos

-¿Que te sucede?- estaba molesto- no vuelvas a hacerlo

-Por favor- me dijo- no me digas que prefieres a esa tipa... es una niña todavía

-¿Y que con que sea una niña?- dije odio que se dirijan a MI Dora de esa manera

-¿La amas?- esa pregunta me fue totalmente inesperada- te pregunto ¿la amas?

-Si, la amo- dije, pero no lo dije forzozamente- la amo y por eso me casé con ella

-No me digas que prefieres a una anormal que cambia como loca su cabello y no puede mantenerse ni cinco minutos de pie... ¿no la viste tropezar?

-Precisamente por eso- dije, si, si la vi, por eso me alejé de esta que está aquí a mi lado- amo todo eso de ella... y nadie más puede sustituírla

-Eres un tonto- me dijo- pero te darás cuenta de que esa niña no lo vale y me buscarás a mi

-Será lo último que haga en mi vida- le dije y la dejé, aún limpiandome los labios con la manga de mi ropa. Busqué a Tonks por toda la casa- West ¿has visto a mi esposa?

-Si, la vi hace unos minutos, desapareció de pronto, no tengo idea a donde pudo haber ido, creo que estaba llorando- perfecto, seguramente vio lo que sucedió

-Gracias, mejor iré a buscarla para asegurarme de que todo está bien- aparecí en la entrada de la casa, los hechizos ya habían sido quitados, caminé por la casa casi temiendo lo peor ¿como reaccionaría ella?, ¿porque yo reaccionaba con esa preocupación? Puede que en un principio, cuando comenzó la misión ella hubiese visto lo mismo, la verdad no me importaría... pero ahora si ¿porque? Fácil, porque yo estoy enamorado de Nymphadora Tonks

En la habitación

Escucho ruido abajo, no se si sea Lupin o un mortifago, la verdad no tengo idea y no me importa ni un poco, no puedo olvidar la escena de hace unos momentos ¡Soy una tonta!, él siempre será así, no cambiará ni por un beso o por un tonto sentimiento mío que seguramente a él ni le importa saberlo

-Tonks- escuchó su voz limpié mis lágrimas... ¡Ah no! Estúpido corazón, ni intentes acelerarte porque me encargo que de desaparezcas- ¿porque desapareciste?

-¿Te divertiste?- le pregunté

-No me respondas con otra pregunta- me dijo- ¿sabes que es de mala educación?

-Si no te has dado cuenta, acabas de hacer lo mismo- dije- pero no has respondido mi pregunta

-¿Divertirme?- sonreía con esa sonrisa que odio, pero a la vez he aprendido a amar- ¿en que aspecto?

-Ah, no lo se... tal vez besuquearte con la hija de la familia West- lo miré y borró su sonrisa

-Bueno... eso tiene explicación

-No expliques nada- le dije- creo que lo que vi fue mucho, pero puedes hacer lo que quieras

-Solo dijo que quería saber como beso- volvió a sonreír con la peor arrogancia del mundo- o no me dirás que no te gustaron esos besos

-¿Que? Claro que no- claro que si, pero no lo diré frente a él- ni lo sueñes, eso jamás

-¿Enserio?- se acercó a mi- eso quiero escuchar decírtelo hasta que te lo creas- me sujetó con sus brazos y me besó intensamente. Lo intenté alejar de mi golpeandolo en el pecho, pero poco a poco fui cediendo, yo también era parte de ese beso, lo abracé con fuerza al igual que a mi, sin soltarnos me recosté en la cama y así continuamos; nos separamos poco a poco

-No me digas que a ti no te gustó el beso- le dije

-No lo negaré- me dijo volviéndome a besar

-¿Porque lo haces?- dije separándome de él... necesito saber su respuesta

-Porque todavía no lo entiendes- me dijo desesperado

-¿Entender? ¿entender que?- pregunté totalmente confundida- habla

-Entender que... te amo- me dijo- creo que te he amado desde esa noche cuando te encontré en el invernadero de tu casa, pero soy demasiado idiota para admitirlo

-No juegues con eso- le dije- no me gusta que me lastimes así

-No te estoy engañando- me dijo acercandose nuevamente a mi- jamás te mentiría con algo así... lo que viste...

-No digas nada más- le dije- olvida eso... volvamos a lo nuestro- lo abracé por el cuello

-¿Me perdonas?- me preguntó

-¿De que?- sonreí

-Por ser un tonto arrogante de lo peor- me dijo

-Creo que eso fue lo principal, ¿no crees?- los dos reímos

-Sabes que pronto terminará esto- me dijo

-Si, pero mientras debemos ocuparlo para nosotros... hasta que la misión nos separé.

-Tal vez- dijo- pero yo me encargaré de que ni la misión nos separe- terminó antes de volver a besarme.

Continuará...