SergeiSnapeII: Siempre me pregunté que hubiese pasado si Riddle hubiese logrado salir del diario en la Camara Secreta, como hubiese sido ese Voldemort que revivió… Quizas si haya romance, la pregunta es: ¿entre quienes?

PauRiddle: Verdad que esa parte fue muy motivadora :)

LindenCorina15: Si, harán el mismo ritual

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Aquello no podía estar pasando ¿Cómo había llegado a esa situación? Tanta gente disponible, mejores magos y brujas que ella, pero el cruel destino se había encaprichado por hacerle pasar las peores experiencias que jamás habría podido experimentar en toda su vida. Suponía que se lo merecía por haber sido tan ilusa e inocente. Pero quizás no era un encaprichamiento después de todo, sino un castigo; un castigo merecido porque eso era falso, ella no había sido inocente en todo el escenario. Ella sabía quién era lord Voldemort, sabía lo que el mago oscuro deseaba de ella y lo había ayudado.

Algo en su cuerpo se lo reprochó ¡Ella si había sido inocente! Porque si hubiese sido lo contrario, ella no estaría atrapada ahí, caminado hacia La Madriguera con el mago más poderoso y peligroso dentro de su cuerpo. Nunca hubiese podido prever eso.

-Basta- escuchó como el dichoso hombre hablaba.

-No he dicho nada- le respondió Hermione en un susurro.

-Deseo saber en qué piensas, pero no llegué a imaginar que tuvieras pensamientos tan infantiles-

- Que lamentable ¿cierto?- le espetó con ironía.

-Veamos una vez que recupere mi cuerpo si tendrás el coraje de responderme de esa manera- contestó con suavidad.

-Realmente espero que eso no se logre- repuso mientras miraba hacia la casa, débilmente iluminada.

-Haz silencio, sangre sucia. Date tu puesto-

Hermione se detuvo- ¿Qué quieres decir con eso?-

Pudo notar como Voldemort se reía aunque no escuchaba la carcajada- No eres digna para hablarme-

-Y estás usando mi cuerpo, que decadente debe ser para ti ¿verdad?-

-Has acertado. Pero para eso son los sirvientes: para usarlos-

Hermione siguió su camino mientras apretaba los puños- Primero muerta-

Voldemort volvió a reír, la bruja notaba una frialdad recorriendo su cuerpo- No lo desees en voz alta, puede que decida complacerte-

Hermione prefirió no responderle más, no quería escucharlo, ya era bastante horrible saber que tenía a ese ser poseyendo su cuerpo para incluirle el hecho de su voz se lo recordara constantemente. Caminó sin interrupciones y más pronto de lo que esperaba llegó a La Madriguera. Tocó tres veces a la puerta y esperó; ésta se abrió con un ruido seco y lo único que la chica supo es que unos brazos la rodearon mientras escuchaba unos gritos y exclamaciones que hacían eco dentro de la casa.

Le cortaba la respiración mientras escuchaba mas sonidos amortiguados y algunas personas se sumaban a ese abrazo grupal. Podía oír como las personas le hablaban y le preguntaban cosas, pero ella no podía entender nada, cuando todo fue suficientemente sofocante la gente empezó a separarse y Hermione retrocedió dos pasos mientras pasaba sus manos por su cara fingiendo recuperarse del momento, lo único que quería era retrasar aunque fueran dos segundos la obligación de levantar la vista y ver a las personas que tenía delante.

Por fin lo hizo, y cuando se fijó en las miradas alegres, sorprendidas y emocionadas de la señora Weasley, Lupin, Tonks notó un nudo en el estómago. Le sentaba pesimamente mal estar abrazando a toda esa gente cuando lord Voldemort estaba dentro de su cuerpo, seguro burlándose de toda la situación.

-Hermione ¿Dónde estabas? Estábamos preocupados…-

La bruja se tensó – No pude soportar bien la muerte de… Ginny- mintió con rapidez- Necesitaba estar un tiempo sola-

La señora Weasley se le quedó viendo sorprendida y Hermione empezó a ponerse nerviosa, no sabía si esa excusa era creíble o si era ofensiva, no tenía idea de nada, solo quería que no la empezaran a interrogar porque, honestamente, no tenía historia ni nada planeado que decir.

-Oh, Hermione- la mujer se le acercó nuevamente- pero no puedes desaparecer de esa manera ¿cómo saliste de Hogwarts? Entiendo más que nadie el dolor que sientes, todas estas semanas han sido una pesadilla, pero ese chico apareció muerto y tú no estabas, Dumbledore no sabía…-

-¿Un chico muerto?- preguntó Hermione asombrada, le llevó unos segundos recordar que Riddle había matado a un estudiante y eso aumentó su depresión si era posible, ya podía cargar con la culpa de dos muertes.

-Si, en el colegio. Poco después que tú te fueras, pensamos que nos volveríamos locos y Dumbledore tampoco quería decirnos nada-

-Dumbledore tendría sus razones, pero dudo que supiera donde yo me encontraba- no pudo evitar la frialdad y la decepción en su voz.

-Nunca se sabe, siempre termina sabiendo de más, no se sabe como lo hace- añadió Lupin con una sonrisa.

- ¿De que sirva que lo sepa todo? Si no puede dar solución- le espetó la bruja.

La sonrisa de Lupin se borró y todos la miraron sorprendidos – Hermione ¿estás bien? ¿Qué te ocurre?-

-¿Necesitas ayuda?- escuchó en su cabeza. Hermione entrecerró los ojos mientras notaba como una furia descontrolada crecía en su interior, una furia que no tenía nada que ver con ella. Realmente tenía miedo y nerviosismo, no rabia.

-¿Tú estás haciendo esto, cierto?- pensó tensando la mandíbula.

-Eres muy manipulable. Pero como veo que no puedes ni controlar tus sentimientos tendré que ayudarte para que no arruines el plan-

Hermione sonrió sarcásticamente para sus adentros- ¿Y tú si puedes controlar tus emociones?-

-Si no fuera así, ya estarías muerta. Ahora respóndeles a estos inmundos e inútiles seres antes que tome tu cuerpo y los asesine a todos-

Hermione no sabía si la amenaza era real o se estaba burlando de ella, pero igual sintió como una gota de sudor bajaba por su frente – De acuerdo, de acuerdo- aceptó en un intento de calmarlo.

Se fijó en las personas al frente suyo, la conversación breve con Voldemort la había despertado del trence, si quería que todos salieran sanos y salvos tenía que empezar a razonar. Ansiaba con todo su corazón permanecer en esa casa, no saber de nada más, pero como no podía no le quedaba otra opción que cumplir el trabajo y salir de ese lugar rápidamente para que Voldemort no cayera en una locura psicópata.

-Estoy bien- les respondió- solo que demasiado cansada e impactada, lamento no haber venido antes, señora Weasley y lamento no haberme comunicado, solo necesita un tiempo sola- dijo en voz baja.

Tonks puso una mirada de tristeza que Hermione imitó. No era para confundirse, ella se sentía así por el asesinato de Ginny, pero la situación en que se encontraba era suficiente peligrosa y riesgosa para concentrarse en eso.

-Pasa, Hermione, no puedes quedarte ahí, deja que le diga a Harry a Ron que estás aquí, se pondrán muy contentos, han estado muy angustiados por ti- le dijo

Todos se apartaron, y todos sonreían mientras Hermione pasaba y se sentaba en la mesa de la cocina mirando en todas las direcciones. Al cabo de unos instantes escuchó unos pasos apresurados y como la puerta de la cocina se abría con violencia. Hermione se puso en pie mientras veía como Ron se le lanzaba en los brazos hundiendo su cara en el cuello de la chica.

-Hermione ¿estás bien? – dijo sujetando la cara de la bruja entre sus manos y observando su cuerpo como si estuviera esperando que de algún lugar empezara salir sangre.

-Sí, Ron, estoy bien ¿y tú?- le contestó con una sonrisa.

-¡Asustado! Porque no sabíamos nada de ti-

-No te preocupes, estoy bien, te he extrañado mucho- admitió sonrojándose.

-Cuanta ternura- dijo Voldemort.

La sonrisa de Hermione desapareció, siempre tenía que escuchar esa maldita voz para que le arruinara el momento. Decidió no responderle puesto que Harry había aparecido y al igual que Ron se le lanzó en los brazos, sintió como le daba un beso en la mejilla y la apretaba con fuerza.

Un dolor horrible se apoderó de su cabeza, volví a sentir esa furia iracunda acumulándose en su alma, quería agarrar a Harry y estrangularlo, deseaba golpearlo, deseaba torturarlo para castigarlo por haberlo dejado en ese estado tan deplorable ¿cómo había sido posible? Después de todo lo que había logrado, después de todas las personas que había asesinado, con todos los magos y brujas que se había enfrentado y había humillado, ahora estaba ese mocoso, desafiándolo abiertamente, queriendo demostrar que era mejor mago que él y no bastando con eso, se había convertido en el símbolo de toda la comunidad mágica, todos esos maldito que tenían las agallas de hacerle frente junto con su líder, Albus Dumbledore. Los iba a matar, a los dos y cuando recuperara su cuerpo y todo su poder, el mundo lamentaría haberse reído de él y más haberlo subestimado.

Hermione parpadeó varias veces tratando de asimilar todo lo que pasó por su mente en ese momento, Harry todavía estaba abrazándola pero ella se lo devolvía por inercia. Podía notar como sus manos estaban frías y usaba toda su fuerza para no empezar a temblar, todas esas sensaciones, esa rabia, esa pasión y ese poderío que sentía era tan intenso que era imposible no estremecerse, tanto de miedo como de placer.

-¡Hermione! ¿Estás bien?- preguntó el chico una vez que todos se sentaron en la mesa.

Hermione soltó una risa débil, ya cansada de esa pregunta- Si, Harry ¿ustedes?-

-Bueno ha estado bien, algo tensos por estos problemas ¿sabías que hallaron muerto a un alumno?-

Hermione asintió – Si, me lo han dicho ¿alguna pista?-

Harry negó con la cabeza- Tu también desapareciste sin dejar rastro, todos llegaron a pensar que… también habías muerto… algunos miembros de ministerio han venido frecuentemente pero no daban noticias. Dumbledore decía que estaba al tanto de todo pero nunca nos dio respuestas de nada-

- Es extraño, pero yo estoy bien, de hecho me acabo de enterar de lo que pasó en el colegio pero hemos de admitir que se ve sospechoso. Algo o alguien está detrás de todo-

-Eso lo suponemos- afirmó Lupin – Algo que está relacionado con Ginny-

-¿Seguro no has sabido nada? ¿Ginny nunca te contó?- preguntó la señora Weasley

Hermione negó con la cabeza- Nunca supe nada, de hecho por esa razón me costó asimilarlo, no era algo para esperarse-

-Dumbledore estaba furioso cuando supo de la notica del chico- dijo Tonks

Hermione frunció el entrecejo- Es algo horrible-

-Mataron a un alumno en su propio colegio, es gravísimo- aseguró Lupin con seriedad.

-Me pregunto quién lo haría, fuera quien fuera tuvo agallas- opinó Ron

Hermione se removió incomoda- ¿Por qué han venido miembros del ministerio?-

Todos se miraron de forma extraña y se quedaron en silencio, como esperando quien daría el primer paso para responder. La bruja los miraba estupefacta y no sabía a qué se debía esa reacción. Finalmente y para nada sorprendente, Lupin suspiró y se fijó en ella.

- Estaban buscándote- confesó

Hermione palideció- ¿A mí? ¿Por qué?-

-Desapareciste en el mismo momento que ese chico fue asesinado. El ministerio no tiene ninguna pista y decidió que tu serías su única sospechosa por ahora, Dumbledore ha intentado defenderte, pero lo único que logró es que todo sea tratado con máxima discreción, igualmente han querido interrogarte-

Hermione tembló-¡Es absurdo!-

Tonks le puso una mano en el hombro- Lo sabemos, Hermione, pero entiende, has desaparecido durante una semana, nadie ha sabido de ti. Han ido a buscarte hasta en la casa de tus padres. De todas formas no encontraran nada, así que no debes preocuparte-

-De hecho ya vienen para aquí- dijo una voz en la puerta. Hermione volteó y vio al señor Weasley que la observaba con una sonrisa paternal. Hermione se levantó y no supo porque, pero lo abrazó, a nadie le pareció extraño. El señor Weasley se susurraba palabras de ánimo y bienvenida, pero Hermione solo buscaba el abrazo de un hombre con una inocencia tan profunda que pudiera curarla a ella de la culpa y el miedo que experimentaba, quería el abrazo de un padre y que le dijera que todo saldría bien. La chica sabía que era absurdo pero sentía como todos en esa habitación la acusaban y dudaban de ella. Se preguntó momentáneamente si Voldemort tendría que ver.

El señor Weasley nunca le preguntó qué había sucedido, por que se había ido. Simplemente la abrazó con felicidad - ¿Vienen hacia aquí? ¿Ya? No ha pasado ni una hora desde que llegué- preguntó Hermione

-Todo estará bien, simplemente responde sus preguntas y nada sucederá-

Hermione levantó la vista- Es verdad, todo se ve sospechoso ¿cierto?-

El señor Weasley la miró con ternura- Nada de eso, Hermione. Porque no hay nada de lo que dudar-

Se oyeron unos pasos y unos golpes en la puerta principal. Hermione abrió los ojos de par en par- ¿Ya han llegado? ¿Ya?-

El señor Weasley asintió mientras Harry y Ron se ponían pie- Nada pasara, Hermione, diles lo que pasó y ya- dijo el pelirrojo.

Lupin regresó al instante seguido de dos hombres ataviados con túnicas negras elegantes. Sus rostros eran severos y miraba a Hermione de una manera helada. Hermione se estremeció.

-Señorita Hermione Granger- saludó uno con voz glacial

Hermione asintió y agarró la mano de Harry. Éste le sonrió de forma tranquilizadora mientras la invitaba a ir con los hombres. Hermione caminó con paso seguro y uno de los hombres hizo una inclinación con la cabeza- Nos satisface su regreso, y no quisiéramos interrumpir este encuentro familiar y personal, pero si no le importa deseamos hacerle algunas preguntas-

Hermione asintió- De acuerdo-

Los hombres se apartaron para que ella caminara y saliera primero. Ya era de noche pero la luz de la casa alumbraba todo el exterior. Hermione estuvo a punto de detenerse y darse la vuelta cuando escuchó la voz de Voldemort- Sigue caminando, aléjate lo más posible-

La chica tembló y ahogó un gemido ¿qué significaba aquello? ¿Para qué quería que se alejara de la casa? Por un momento pensó que los magos la detendrían, pero permanecieron en silencio mientras seguían la chica.

-Aquí- ordenó el mago oscuro.

Hermione de detuvo y se dio la vuelta encarando a los hombres. Éstos la miraron fijamente mientras uno de ellos metía sus manos en los bolsillos de su túnica.

-Bienvenida, señorita Granger ¿podemos empezar?- preguntó el más cercano.

La bruja asintió muerta de miedo. El hombre ladeó ligeramente la cabeza -¿Nos podría decir donde se encontraba usted durante esta semana?-

-Fui a acampar, yo conozco un lugar, fuera de Londres, necesitaba superar la muerta de mi amiga, no quería venir aquí e infectarme de más tristeza, además eran asuntos familiares-

-Pero usted considera esta su familia ¿correcto?-

Hermione asintió- Así es-

El mago la miró fijamente sin parpadear antes de proseguir – Usted tiene dieciséis años, no tiene el permiso reglamentario para aparecerse y salió de los límites del colegio Hogwarts, caminando, para poder desaparecer sin el permiso del director-

Hermione se esforzó para que su voz no temblara- Así es… yo hablaré con el director y…-

-El director es el menor de sus problemas ahora, señorita Granger. Un alumno ha sido asesinado con la maldición Avada Kedavra en los pasillos del colegio-

-Me lo han dicho, pero no veo la relación…-

-¿Nos permitiría su varita, señorita Granger? Una simple comprobación y usted queda fuera de esta investigación-

-¿Mi varita?- preguntó la bruja

Los magos asintieron- Si se rehúsa a entregarla, tenemos las herramientas para llevarla bajo custodia al Ministerio de Magia donde estará bajo un arresto temporal mientras se hacen las averiguaciones-

Hermione abrió la boca, eso era absurdo y sonaba tan estúpido, pero igual no iba a comprobar si era cierto, sacó su varita y se la entregó a uno de los magos que rápidamente sacó las manos de los bolsillos y sacó su propia varita mágica.

Observó detalladamente el instrumento, como buscando alguna marca. Hermione solo se quedó mirándolo, estaba nerviosa pero no entendía porque buscaban su varita para revisarla, y de pronto el pánico la atacó. Ellos tenían en sus manos el arma que Riddle había usado para matar a aquel chico. Y podrían comprobarlo, vio como desde lejos como el mago conectaba las puntas de ambas varitas y pronunciaba –Prior Incantato-

Hermione ya no pudo soportar más su miedo y tembló visiblemente cuando una voluta de humo verdoso salió de la punta de su varita. Los hombres la miraron y todo sucedió como en cámara lenta. Vio todo desde sus ojos mientras notaba una opresión en su cabeza, como si alguien la estuviese aplastando, algo la jalaba hacia atrás y repentinamente sus brazos y sus piernas empezaron a moverse sin que ella los controlara, uno de los magos salió despedido emitiendo un quejido ahogado y sintió como una varita caía en su propia mano. Había logrado desarmar a uno de los magos sin necesidad de una varita y ahora su propia mano sujetaba el arma del hombre.

El otro mago levantó su varita y lanzó un hechizo aturdidor hacia donde ella estaba, pero lo esquivó con facilidad mientras una risa burlona y cruel salía de su garganta al mismo tiempo que movía los labios y un rayo verde iluminaba el lugar. Vio al mago caer con los ojos abiertos indudablemente muerto. La impresión la dejó en estado de shock pero igualmente no pudo evitar percatarse que el mago que había desarmado anteriormente corría hacia ella. Otro haz de luz verde brilló y el hombre fue expulsado hacia atrás nuevamente y cayó, como su compañero, boca abajo y sin moverse.

Hermione quería gritar pero era inútil, solo podía mirar y sentir como su cuerpo se movía. Vio como se agachaba y recogía su varita guardándola en el bolsillo mientras que su mano derecha apuntaba los cuerpos y con un encantamiento reductor hacía que estos se fueran reduciendo dramáticamente hasta convertirlos en meros insectos.

Notó como su cuerpo se estiraba y una sonrisa satisfecha se formaba en sus labios. Se imaginó lo truculenta y aterrador que debía verse haciendo esos gestos.

-¡Es no es justo!- quiso gritar

Voldemort usó su boca para hablar- Deberías agradecerme que no te dejé pudrir en Azkaban-

-¡Yo no maté a nadie!-

Voldemort sonrió- Y ellos van a creerte eso-

Hermione estaba histérica- ¡¿Dices que debo agradecerte?! ¿Crees que voy a pensar que me has ayudado?-

-Si te hubiesen llevado, no podría usarte y mis planes se habrían retrasado mucho- le dijo Voldemort mientras se sentaba en el suelo y miraba al cielo.

-Por favor, ya basta, no lo soporto más-

-Vamos, Hermione un poco más. Después de esto no tendrás que hacer nada más por mí-

-Después de esto ¿me dejarás ir?- preguntó

Voldemort se quedó callado por un momento- Si- respondió por fin.

-No te creo- le espetó la bruja

- Si haces todo lo que ordeno y eres obediente ¿Por qué tendría que matarte?-

Hermione decidió no responder y se dejó caer, rendida. Ya no le importaba nada, solo quería terminar con eso. Voldemort se tumbó en la hierba y cerró los ojos.

- Hace tiempo que no estaba dentro de un cuerpo como el tuyo, Hermione. Me preguntó si siempre será así de… placentero-

Hermione quería llorar aunque no podía- Solo... solo déjame tranquila, por favor-

Voldemort rió fríamente- Solo comenzamos, querida-

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