Capitulo 7 - Regla mortal
Ya era mediodía cuando la Ocean esta en camino a otra isla, todos disfrutaban de la música de Jimmy, y daban palmas siguiendo el ritmo. Todos sonreían y se reían muy alegres, todo iba bien hasta que Rose empezó a toser con fuerza, al momento se detuvieron, prestando atención a la tos enfermiza de su nakama
Shun, que estaba a su lado, preguntó. - Hey Rose, ¿Estas bien? -
Rose se aclaro la garganta con dificultad, aparentado que no pasaba nada. - Tranquilo Shun, estoy bien. Solo tengo la garganta seca. - Le tranquilizó
- Te traeré algo de beber. - Dijo Brady poniéndose de pie y con dirección a la cocina
- ¡Yo también quiero! - Gritó Seth desde el fondo
-¡Y yo! - Exclamaron Shun y Jimmy
Brady asintió y retomó el paso. Zenko lo siguió con la mirada y le dejó encargado el timón a Shun, para después ir a ayudarle a su compañero con las bebidas. El espadachín abrió el refrigerador mientras que Brady buscaba unos vasos, en eso, comenzaron a hablar casualmente
- ¿Como has dicho que era tu apellido? -Preguntó curioso el explorador mientras le acercaba los vasos
- Date, Date Zenko. -Respondió él sirviendo agua fría a todos
- ¿Date? No parece un verdadero apellido. -
- Mi madre tenia ese apellido... Nunca conocí a mi padre, o si lo hice no recuerdo nada de é l-
- Oh...lo lamento... - Se disculpó incómodo
- Tranquilo, no importa. - Lo tranquilizó tomando algunos vasos y dejándole a el otros cuantos, al final, cuando ya iban a salir, comentó - La verdad es que... No solo viajo para cumplir mi sueño. -
- ¿Ah no? -
- Ser el mejor espadachín del mundo es mi prioridad. Pero por el camino podría servir para saber quien es mi padre, creo que por eso en principio me uní a Seth - Confesó dejando ver una sonrisa ladeada
- Suena como todo un reto - Opinó con una sonrisa similar - Seguro lo lograrás - Aseguró
Antes de que Zenko pudiera responder algo, se oyó un golpe seco en la cubierta y Seth empezó a gritar muy alterado
- ¡Chicos! ¡Chicos, venid! ¡Rose esta muy enferma! -
Ambos dejaron los vasos en la mesa y corrieron hasta donde hace apenas un rato reían y cantaban alegremente. Rose estaba en el suelo tosiendo con fuerza aferrándose el estómago, Shun y Jimmy estaban arrodillados junto a ella bastante nerviosos, Seth soltaba un poco de aire con su poder en la cara sudorosa de la chica y Zenko se quedó plantado en frente de la escena muerto de preocupación. Brady fue quien actuó primero, poniéndole la mano en la frente.
- Tiene mucha fiebre. Necesitamos un medico. - Sentenció el explorador con el entrecejo arrugado
- ¿Donde encontraremos a uno en medio del mar?- Inquirió Jimmy con voz temblorosa
- Hace poco ella dijo que era posible que nos topáramos con una isla cercana por éstos días, pero que no estaba muy segura por su falta de experiencia - Les informó Shun recordando una noche que la historiadora repasaba el curso en la biblioteca
- Por ahora llevémosla a su cuarto, para que descanse. - Sugirió Zenko cargándola en brazos y tomando rumbo a una habitación cercana a la biblioteca, siendo seguido por todos
Adentro, Jimmy opinó que alguien debería quedarse a cuidarla, siendo Zenko y Seth los primeros en ofrecerse
- Nos quedaremos con ella. -Dijo Zenko
- Seth, tenemos que buscar un medico. - Le dijo Shun sin olvidarse de la preocupación
- Es posible que la isla de la que habló Rose este cerca, debemos estar atentos.- Le dijo con voz calma, tratando de no alarmar a los otros, gritar no serviría de nada
Los tres restantes fueron a cubierta y buscaron una isla, no tenían suerte y comenzaba a hacerse tarde. Rose no mostraba mejoras, y su único consuelo eran sus dos amigos y la brisa que Seth le proporcionaba con su fruta.
De pronto, cuando el atardecer comenzaba, Shun gritó a todo pulmón un "¡Tierra a la vista!" levantándole los ánimos a todos en el barco. Pusieron rumbo hacia ella, estaba dividida en dos partes, la primera era una gran base de la Marina y la segunda un bosque frondoso, lo más extraño es que un gran muro lo dividía.
- No podemos ir a esa isla. - Dijo Zenko con el ceño fruncido
- Pero Rose necesita un medico. -Replicó angustiado Shun
- Vayamos al bosque, al menos estaremos a salvo mientras pensamos. - Sugirió Seth comenzando a usar su viento contra las velas
- Tu tranquilo Zenko, ya veras como no pasa nada. -Le trató de animar Jimmy
- Más vale que sea así... -
- Alguien se preocupa mucho por ella~ - Se burló el músico con mirada acusadora
- Lo que quieres es morir ¿Verdad mocoso? -
La mirada que le lanzó el espadachín le dejó bien en claro al pobre que no debía jugar con el tema, pero se burló a sus espaldas por el pequeño sonrojo que apenas notó
Se adentraron en un cabo pasado un rato, Zenko decidió quedarse a cuidar a Rose mientras los otros bajaban. Cuando Seth, Shun, Brady y Jimmy bajaron, fueron recibidos por piedras y dos niños gritando desde la arena
- ¡Fuera de aquí! - Gritaba una aguda voz femenina, tierna hasta con el tono furioso que tenía
-¡No hay espacio para más marines aquí! - Le siguió otra voz muy parecida, sólo que más masculina y un tanto gruesa
- ¡Auch! ¡Oye! - Reclamó Shun, que le calló una piedra en la cabeza
- ¡Basta, parad! - Exigió Brady que le dio una especialmente pesada en el hombro
- ¡Quedaos quietos mocosos!. - Gritó Seth que también le dio a la cabeza, uso su poder, haciendo salir volando a los niños que se encontraban detrás de unos arbustos, uno niño y una niña, gemelos por su gran parecido, de ojos azules y cabello rubio, tendrían el mismo aspecto si el niño no llevara una coleta sujetando su rebelde y largo cabello y la niña no llevara el suyo más arreglando y suelto. Brady se les acercó y los levantó por la camisa .
-¿Qué se supone que hacían chicos? - Les preguntó con firmeza, pero sin ser duro
Antes de que el chico pudiera responder, una voz femenina y casi madura llegó a sus oídos
- Aléjate de ellos. -
Del cielo cayó una chica con el cabello negro y toques azules en él, piel ligeramente morena, ojos azules, un par de alas grandes y majestuosas muy parecidas a las de los ángeles, una perfecta "X" en la mejilla izquierda y tres perforaciones de aros en su oreja derecha. Podría tener unos dieciocho años. Vestía un overol de mezclilla con una camisa color morado debajo, unas botas marrones lazadas de tacón ancho y una muñequera blanco con negro en forma de ajedrez junto a una pulsera roja de protección en la muñeca izquierda. Portaba una Katana con su funda blanca por la espalda entre sus dos alas. Aterrizó frente a los chicos y ellos y repitió.
- Aléjate de ellos. -
- ¡TIA MAKO! - Exclamaron ambos gemelos
- Kiki, Kaku. ¿Estáis bien? - Preguntó preocupada la pelinegra y mirando mal Brady. Sin que se lo esperaran, la chica hizo un puchero inflando las mejillas - ¡Suéltalos ahora! - Exigió acercándose al explorador, su voz pareció más infantil de repente
- Como mola, un ángel real. - Dijo Seth con ojos en forma de estrella
- Vaya... - Susurró Brady sorprendido, por el cambio de actitud repentino y las alas de la chica
- Increíble. - Dijo Shun también sorprendido
- Alejaos de mis sobrinos. - Ordenó golpeándole el pecho a Brady con el dedo acusatoriamente
- ¡Ah! Perdona... - Se disculpó el explorador bajando a los gemelos delicadamente, para que después ambos corrieran hacia su tía - No les íbamos hacer nada, solo queríamos preguntarle por un medico. -
- ¿Un medico? ¿Porque? - Cuestionó Mako ladeando la cabeza con curiosidad
- Una amiga nuestra empezó a toser fuerte y hace poco se desmayo. Por eso lo necesitamos. - Respondió con súplica Jimmy
- ¿Cómo se que no es una trampa? - Cuestionó desconfiada la mujer
Los tres se quedaron en silencio, mirándose entre ellos hasta que Seth se adelantó y dio un paso al frente, luego se puso de rodillas con las manos apoyadas a la arena y la cabeza cerca del suelo - Por favor, Rose esta muy enferma, necesitamos un doctor - Suplico él, sorprendiendo a Mako y a sus sobrinos por el acto tan noble. La pelinegra tocó con suavidad la cabeza del joven capitán, sorprendiendo un poco a este, luego tuvo una sensación agradable en el cuerpo, como cuando te tiras a una piscina luego de estar mucho tiempo bajo el sol, una sensación refrescante y placentera
- Vaya, tus intenciones son puras después de todo... - Susurró Mako sin ser hostil ya, sonriéndole cuando Seth levantó la cabeza
- ¡Vaya! ¿Que me hiciste? - Preguntó Seth intrigado palpándose el cuerpo como si la sensación fuera a regresar de repente
- He sentido tus intenciones, mi alma rebuscó en la tuya para encontrar cualquier mala intención, supongo que no has sentido nada malo, por que si encuentro malas intenciones en tu alma, hubieras sentido tanto dolor como alguien siendo triturado, cada parte de tu cuerpo hecho pedazos y sintiendo la sangre salir de tu cuerpo. - Explicó muy sonriente a pesar de lo que acababa de decir
- Que miedo…- Susurró Shun pálido
- ¡Genial! - Exclamó Seth
- Esta bien, Kiki, Kaku. Traed mi maletín. Vamos a ver a la paciente. - Les ordenó a sus sobrinos una vez que Seth se había parado
- Si tía Mako. – Y ambos desaparecieron tras los arbustos del bosque
- Espera ¿Tu eres la doctora? - Preguntó extrañado Brady
- Por supuesto - Respondió sin inmutarse y de manera amable - ¡Mi nombre es Mako! ¡Mucho gusto!
Ante la jovialidad de la chica y su buen humor no hicieron nada más que reír, y presentarse por igual, al llegar los gemelos con algunos utensilios dentro del maletín de la chica, fue guiada hasta la habitación de Rose donde Zenko se la conoció y evaluó, convenciéndose de que no haría nada contra ellos gracias a Seth. Tras un rato en el que la chica ángel examinara a Rose tocándola en partes como la cabeza y el estómago, se puso a pensar un rato y al final dijo
- Todos fuera. –
- ¿¡Eh!? – Exclamaron todos, incluso el gemelo varón
- Vamos, tengo que atenderla. Todos los hombres fuera. Vamos, vamos. -
Mako hecho a todos los hombres fuera del cuarto y atendió a Rose con ayuda de su sobrina, cuando estaba a punto de tocarla, ella despertó
- ¿Quien eres? - Preguntó Rose, confundida y alterada mirando a la chica
- Me llamo Mako, soy una…especie doctora, tus amigos me dijeron que estabas enferma. -Respondió con voz queda y dulce
Rose lo procesó y se masajeo las sienes - ¿Donde estamos? -
- Por desgracia, no estáis en una isla segura. Al otro lado hay una base de la Marina. –
- Entiendo... - Luego un fuerte dolor de cabeza muy fugaz pareció perforarle el cerebro, hipotéticamente claro- ¿Me pondré bien? - Jadeó en pregunta
- Si, sólo espera un momento, recuéstate bien - Le ordenó sin ser dura, su sobrina lo miraba todo desde un rincón, como sabiendo que pasaría después
La chica tenía las manos a unos diez centímetros arriba del torso de Rose, quien miraba extrañada a Mako, tenía los ojos cerrados, como concentrándose en algo, de pronto una especie de luz verde emanó desde sus palmas, mientras las pasaba desde su cabeza hasta sus pies, casi tocándola pero sin hacerlo. Rose no se sintió mejor, pero Mako sonrió satisfecha
- Al parecer no han estado comiendo bien ¿No? Te debilitaste por falta de nutrientes, o al menos eso es lo que siento - Explicó la pelinegra ante la mirada confusa de la otra chica - Bien, cierra los ojos un segundo –
Rose obedeció dudosa, y Mako con su dedo índice, tocó con suavidad su estómago, el dedo fue adquiriendo un color rojo intenso, como si se hubiera quemado a flor de piel, la castaña sintió como poco a poco como retomaba sus de fuerzas, la fiebre le bajó y dejo de sudar, el cuerpo dejo de doler y ya no se nublaba la vista ni tenía ganas de toser
- Tia Mako, no debiste… - Susurró la gemela al fondo de la habitación, tenía en el rostro un deje de preocupación, aunque no uno muy alarmante, Rose se preguntó por qué sería, y la respuesta le llegó al ver a la chica ángel
Mako estaba jadeando en el suelo, en unos segundos se vio sudar, y al final se desplomó de espaldas en el suelo con una gran sonrisa cansada - ¡Vaya! ¿Soportaste todo esto? ¿Qué clase de cosas comes?
-¿P-pero que pasó? - Preguntó alarmada Rose, quien estaba a punto de pararse para ayudar a la chica, pero la gemela rubia la obligó a sentarse de nuevo, tranquilizándole al ver como Mako volvía a ponerse de pie
- Soy genial ¿Verdad? - Dijo limpiándose el poco sudor que le quedaba en la frente
-¿Tienes una fruta del diablo? - Inquirió Rose con curiosidad
- Sipi- Asintió ella - La Tenshi Tenshi no mi, creo que soy algo así como un ángel, lo que te acabo de hacer lo llamó "Curación empática" es algo así como que te quito la enfermedad y me la quedo yo, mis métodos de curación son….¿Como llamarlos?
- Alternativos - Completo la frase Kiki
- Eso -
- Quieres decir que…¿Ahora tú te enfermarás?-
- Para nada, uno de mis poderes es algo parecido a la regeneración, pero no tan drástico, sólo que mis anticuerpos actúan súper rápido - Explico con energía, prueba de sus palabras
- Bueno… - Rose suspiró, ya estaba acostumbrada a los usuarios de todos modos - Muchas gracias, mi nombre es Rose, Rose Farron
- ¡Mucho gusto Rose-san! Soy Mako y ella es Kiki - Se presentó ella y a su sobrina, quien saludó levemente con la mano en alto y una sonrisa
- ¿Tu vives en esta isla? - Preguntó Rose buscando tema de conversación
- Si, vivo por aquí - Respondió sentándose en una silla cercana, donde Zenko había estado antes cuidando a su nakama - Aunque realmente llegue hace unas pocas semanas, estuve bastante tiempo fuera. Kiki, ve a decirles a los demás que Rose-san ya está mejor - Dijo mientras conversaba con Rose, la rubia asintió y salió
- ¿Puedo preguntar por qué? -
Mako, con una sonrisa melancólica, respondió. - En nuestro hogar, cuando cumplimos la mayoría de edad, somos obligados a servir a la Marina. Mi hermana y mi cuñado fueron a servir hace pocos años cuando se instaló la base, ambos ya eran mayores de dieciocho, luego cuando me toco a mi años después..., no soporto la idea de unirme a quienes nos hicieron daño alguna vez ni tampoco podía dejar a mis sobrinos y yo... –
- Tenias que huir con ellos para mantenerles a salvo. –
- Si, mi hermana y su esposo estuvieron de acuerdo en que me los llevara. - Suspiró - En una isla que visite, un hombre nos regaló fruta "defectuosa" pero no sabía que era una fruta del diablo, así conseguí mis poderes
- La Marina y el Gobierno Mundial están destruyendo muchas vidas. - Comentó con rabia Rose - ¿Quisieras sacarlos?
- Mi sueño es sacarles de ahí. Así podría viajar por el mundo sabiendo que están bien, darles el merecido hogar a mis sobrinos y dibujar cada rincón del globo que valga la pena
- Eres muy joven para tener a dos niños a tu cargo… - Opinó la castaña viendo el cuerpo poco desarrollado y la baja estatura de la chica
- ¿Joven? ¡Tengo veinticinco años! - Reclamó haciendo un puchero algo molesta
- ¿V-veinticinco…? - Era algo difícil de creer. Quedaron en silencio y Rose pensó un poco, al final decidió darle algo de información - Te diré una cosa, Seth... -
La puerta se abrió y Kiki, Kaku y todos los Freedom Hunters entraron con ansias de ver a su nakama
- Ehh…cierto, aquí tienes tu medicina... – Dijo Mako sacando una bolsita de papel y dándosela a Rose - Son raíces, saben fatal, pero te aseguro que te serán de ayuda
- Gracias. - Dijo tomando la bolsa
- Ahora duerme -
- Vale. -
Mako miró a los chicos esperando alguna palabra - Anden, ya la vieron, ahora debe descansar - Ordenó abriéndose paso entre ellos seguida de sus sobrinos y estos en cubierta y a punto de bajar dijeron a la vez.
- Tenemos hambre. –
- Ah, es verdad, lo siento, iremos a buscar comida. –
- Esperen, coman aquí. Les invitamos. - Los alcanzó Brady, con un tono de voz agradecido
- Si, por favor. – Pidió Shun con amabilidad
- Mmh, ¿Que decís vosotros? - Le preguntó Mako a sus gemelos
- ¡Si, si! ¡Por favor Tía Mako! - Suplicaron antes de que su estómago gruñera estruendosamente
- Esta bien, aceptamos. – Se resignó la chica ángel con una sonrisa
Los chicos intentaron preparar una buena comida, fue todo un desorden, Kiki ayudo un poco, pues ni a Mako ni a Kaku se les daba la cocina, Seth lo hacía todo mal y si Zenko era un ser dotado de paciencia, la perdió toda en esperar a que el estofado quedará bien, Jimmy se limitaba a pelar las papas, los únicos que tenían idea de lo que hacían era Brady y Shun, quienes no tuvieron tanto problema. Fue una buena comida, pequeña pero agradable, con un buen ambiente de conversaciones amenas sobre sueños y promesas y la increíble música de Jimmy.
- Vuestra amiga Rose solo tiene que descansar ahora y estará plenamente recuperada. – Comentó Mako comiendo lo que quedaba de su porción
- ¡Genial!. -Exclamó Seth alzando los brazos, manchando a Shun que estaba a su lado con su estofado, este le reclamó por ello y Seth contraatacó con que el había desperdiciado su comida, iniciaron una pequeña pelea desde el fondo, haciendo reír a Mako y a sus sobrinos
- Gracias. - Le dijo Zenko, sincero y sereno
- De nada, aunque por cierto ¿A donde van? Con semejante barco debe ser una gran travesía –
- Estamos buscando miembros para mi tripulación. – Contestó un orgulloso Seth
- ¿Sois piratas? – Preguntó Kaku sorprendido
- Si, somos los Freedom Hunters. – Los presentó entusiasmado Shun
- ¿Y vuestro emblema? – Cuestionó Kiki mirando las banderas vacías
- Pues no tenemos. No lo pensé, no le di importancia. – Comentó casual el capitán
- ¡Serás idiota! - Le gritaron todos los miembros de la tripulación con dientes de tiburón y ojos blancos. Recibió un golpe de cada uno de ellos menos de Mako y sus sobrinos.
- Vaya me han hecho reír ¿Qué les parece si les hago un emblema? En agradecimiento por la comida y por el buen rato. - Ofreció Mako de buen humor
- No es necesario, se supone que nosotros te estábamos agradeciendo a ti – Declinó Zenko a la oferta, Shun estuvo de acuerdo
- ¿Sabes dibujar? - Se interesó Jimmy muy curioso
- Claro, mira - Mako cogió su cuaderno y empezó a dibujar, al terminar le mostró un retrato de Jimmy con su rostro curioso
- ¡Vaya! ¡Genial! - Exclamó el chico causándole simpatía
Justo en ese momento Rose entró a la cocina, con el rostro lleno de preocupación
- Chicos, viene la Marina, los vi por mi ventana. –
Los gemelos inmediatamente miraron a su tía con miedo, con sus ojos azules nublados por la preocupación
- Tía Mako… - Susurró Kiki suplicante
- Nos llevaran allí. - Dijo Kaku comenzando a alterarse
- No lo permitiré. – Afirmó Mako determinadamente poniéndose de pie con los puños cerrados
- Seth, ¿Puedo hablar contigo? - Le susurró Rose a su capitán entre toda la conmoción
El capitán asintió y les ordenó a sus otros nakama - Chicos ir y si tenéis que pelear, adelante. –
- Si capitan. - Obedecieron los chicos y desaparecieron tras la puerta
- Mako, tu y tus sobrinos quedaos aquí.- Sin darles oportunidad de protestar, Rose se lo llevó para hablar - ¿Que pasa Rose? –
- Seth, solicito tu permiso para infiltrarme en la base. –
- ¿¡Que!? ¿¡Estas loca!? –
- Seth, es mejor que te lo cuente. -
Rose le conto la historia de Mako, omitiendo algunas partes para hacerlo más rápido
- Bien…haz lo que debas hacer. Llévate a Zenko. –
- Si capitan. –
Al salir, Mako y los gemelos estaban algo alterados, siendo la chica la que trataba de serenarlos - Mako, despreocúpate no te van a separar de ellos. –
- ¿Eh? -
Rose se dirigió a cubierta y salto por la barandilla mientras jalaba a Zenko de un brazo
- Zenko, ven conmigo. –
- ¿Pero que…? ¿A donde? –
- Te lo explico por le camino. –
- Tenemos a toda la Marina aquí. –
- Nos habrán visto. –
Seth salió a ayudar a sus nakamas, lanzó un ventarrón para que todos los soldados retrocedieran
- ¡No dejéis que suban al barco! -
Saber los planes de la Marina es clave para detener la corrupción, Rose y Zenko demostraran que los más débiles son los más fuertes cuando se trata de pelear por la familia
