Hola a todos y espero no me odien por no actualizar tan seguido, pero de verdad me esfuerzo por escribir lo más que puedo aunque el tiempo a veces es escaso.
Otra vez agradecer cada uno de los comentarios que me dejan, me dan ánimo para seguir con la historia, así que muchas gracias.
Espero que les guste este capítulo, porque trae además de muchos drama, también una sorpresa…que lo disfruten!
Nota uno: Los personajes de glee no me pertenecen
Nota dos: Este capitulo como dice el titulo es de los regionales y mantuve las canciones que son "Get in right" y "Loser Like me"
Capitulo Siete:
Rachel subió a su auto y golpeó su cabeza contra el volante. ¿Cómo había sido tan ingenua?, como pudo creer que la más hermosa de todas las chicas de la escuela podía fijarse en ella, era imposible, quien era ella, por lo menos en Mckinley, no era nadie. Lloraba de impotencia, no quería dejarla ir, una parte de ella se sentía capaz de sacrificar su orgullo, ese que tanto la caracterizaba solo por tener a Quinn junto a ella, iba a luchar o por lo menos lo iba a intentar.
Fue cuando recordó las palabras del señor Schuster, cuando dijo que las mejores canciones venían del dolor. Sentía dolor, como nunca antes y lo plasmaría en su canción para enviarle un mensaje a Quinn.
Escuchó como su celular sonó un par de veces, pero lo ignoró, no se sentía capaz de escuchar la voz de la rubia sin romper en llanto otra vez, mañana sería el día, sería la ocasión en que a través de lo que más amaba, le diría lo que siente.
Santana todavía no salía de su asombro, esos shows que para ella no tenían sentido era el por qué siempre había encontrado molesta a Berry, ¿Cómo si mi vida no tuviera suficiente drama? Pensó, como para que ella llegue y sin más diga que Quinn la está engañando, eso no cabía en la mente de la Santana.
Había decidido caminar a casa, tenía mucho que pensar, porque por más que lo intentara cada vez que estaba con Britt y está le decía cosas como que la amaba y la esperaría a que se decidiera, su confusión se acrecentaba, pero cuando estaba con Kayle tenía la seguridad de querer estar con ella.
Cuando llego a casa, subió rápidamente a su habitación, prendió su Laptop y activo su lista de canciones, la música siempre la había relajado cuando se sentía agobiada. Sin darse cuenta, recostada en su cama con sus manos en su rostro, comenzó a seguir la letra de la canción, era Make you feel my love, en la versión de Adele. Cuando los últimos acordes sonaron una voz la sacó de su estado.
-Tienes una voz realmente hermosa hija-. Era su padre que la observaba apoyado en el marco de la puerta-.
-Yo…no te sentí entrar-. Dijo sorprendida y levantándose para sentarse en un costado-.
-No quería interrumpir, estabas ida cantando-. Expresó Marcos sentándose al lado de su hija-. Y lo haces muy bien-.
-Gracias papi, cantar me relaja-. Contestó
-Sí… ¿te pasa algo?-.
-Solo tengo muchas cosas en la cabeza-. Dijo escuetamente
-Tú sabes que puedes confiar en mí, si hay algo que quieras contarme-.
-No te preocupes, si de verdad no es nada-. Expresó intentado convencer a su padre-. Y…tú ¿tienes algo que contarme?...cómo va el trabajo-. Intentó cambiar de tema-.
-Eso quería contarte…¡me han dado el puesto que quería!-. Exclamó dichoso Marcos-.
-¡Te felicito! Sabía que lo conseguirías-. Dijo la latina y se lanzó en un abrazo a su padre-.
-Y como tu comportamiento ha mejorado junto con tus ó dándole un tono de misterio y con una mano deslizando algo a través de su bolsillo-. ¡Esto es para ti!-. Le entrego las llaves del auto que había prometido-.
-Esto eso…-. Tartamudeo la latina-.
-Te lo ganaste pequeñ complacido al ver la reacción de su hija-. ¡Vamos a darle una vuelta!-.
-Sii-.
Santana más que el regalo que de verdad había olvidado que deseo tanto en algún momento, amaba pasar tiempo con su papá. Desde que era pequeña tenía marcada esa figura protectora y comprensiva, su relación siempre fue más fluida que con su mamá, siempre la había tratado como su princesa, como la "niña de papá".
Cuando salió a su porche, vio un Volkswagen New Beetle descapotable en color rojo, con una gigantesca cinta encima del capot. Su primera reacción fue darle un fuerte y cariño abrazo a su papá.
-Es tu color favorito ¿no es verdad?-.
-Si lo es…
-Entonces súbete…vamos a dar unas vueltas por la ciudad-.
Hiso caso de lo que le dijo su padre y probó su nueva adquisición, a medida que se alejaban de la casa, siguieron conversando del trabajo de su padre, y de lo orgulloso que estaba con su nuevo puesto, pero el hombre notaba que algo le ocurría a su hija, el paseo no había sido más que una excusa para intentar que esta vez sí se sincerara con él.
-Entonces… ¿vas a decirme que ocurre?-. Preguntó de repente Marcos-.
-Nada-. Dijo insegura-.
-Cariño…por favor, yo he notado tus cambios de ánimo, hace unas semanas estabas triste, tanto que te despertaban con los ojos hinchados tanto que habías llorado, estaba preocupado, pero después parecías más tranquila y decidí esperar a que tú me contaras si algo ocurría y ahora no sé…te ves…confundida-. Expresó el hombre con preocupación-.
-Yo…no puedo…decirte-. Contestó y en su garganta se fue formando un nudo, siempre había evadido el tema, tenía miedo de contarle la verdad a su padre.
-Tú puedes decirme lo que sea-. Expresó seguro-. Estaciona el auto-. Estaban cerca del parque por lo que se detuvieron en uno de los estacionamientos-. Ahora solo relájate y cuéntame la verdad-.
-Yo…a mi…ó aire y cerró los ojos, solo esperaba que su papá la siguiera mirando igual y no la rechazara-. A mí me gustan las chicas-. Dijo sin más manteniendo sus ojos cerrados-.
Marcos suspiro un par de veces, no sentía decepción ni rabia, solo estaba decepcionado de sí mismo de no haberse dado cuenta antes y así haber apoyado a Santana en todo ese proceso.
-Lo siento…siento no haberte dado la confianza suficiente para que me lo contaras antes-. Expresó sincero y tomando la mano de su pequeña-.
-No…me odias…no estás decepcionado-. Dijo la morena con su voz apenas audible-.
-San…cariño…mírame, tú eres mi hija, mi princesa y nunca podría odiarte, te amo más que a nada…bueno a tu hermano también-. Expresó con una sonrisa para relajar el ambiente lo que funciono-. Pero tú sabes que eres más especial para mí, quizás porque en ti veo más semejanzas con mi propia personalidad y por eso sé que debo protegerte-.
-Yo…no quería decepcionarte-. Dijo y los sollozos comenzaron a salir-. Al principio pensé que era una etapa, que solo pasaría, pero no es así, creo que soy…lesbiana-.
-Y no estoy decepcionado por eso, yo quiero que confíes es mí, te amo y yo solo quiero que la persona que elijas tener a tu lado, te quiera y te respete, no me importa que sea mujer-. Expresó y abrazo a una vulnerable Santana-.
-Te amo papi-. Susurro-.
-Entonces…solo eso te tiene así o hay algo máó directamente como lo hacían siempre los López-.
-La verdad es que…yo… ¿se puede querer a dos personas a la vez?ó frunciendo el ceño-.
-Haber…supongo que de maneras diferentes, pero de la misma forma, es difícil…ya veo por donde va el problema...Esperó que no estés con las dos, eso no sería correcto-. Argumentó el hombre
-No…solo estoy confundida, yo quería mucho a alguien, la amaba de hecho, pero ella me rechazó y yo estaba muy mal, hasta que apareció otra persona que me hiso feliz otra vez, pero entonces quien me rechazó ahora dejo a su novio y me quiere a mí…y la verdad no sé qué hacer…-. Decía la morena agitando sus manos y verdaderamente ni ella entendía bien que había dicho-.
-Entonces no sabes si estar con Brittany o con Kayle-. Dijo con una sonrisa al ver la expresión de asombro de su hija-. Por favor San, es obvio, Britt es tu mejor amiga y siempre me llamo la atención la relación tan estrecha que tenían así que te enamoraras de ella, no es una sorpresa y Kayle, he visto cómo te trata, como se miran, y desde que llego parece que tu mundo gira en torno a ella-. Explicó su padre en forma paciente-.
-No puedo creer que sea tan obvia-. Expresó soltando una risita-. Y…que crees tú, ¿Qué debo hacer?-.
-No lo sé…solo te puedo decir que no lo pienses tanto, la decisión que tienes que tomar no está en tu cabeza, está en tu corazón-. Dijo abrazando a su hija
-Gracias papi…yo solo te quiero pedir una cosa-.
-Dime…
-No le digas a mamá, tú sabes cómo es, probablemente no lo tome bien, y ahora no me siento capaz de enfrentarla-. Pidió la latina-.
-No te preocupes por eso, cuando llegue el momento, hablaras con tu madre-.
Dicho esto emprendieron el camino de vuelta a casa. Santana sentía como si le hubieran sacado de Los hombros el peso del mundo, que su papá supiera todo y la apoyara no la podía hacer más feliz, y la tranquilizaba sobre todo porque sabía que tenía que tomar un decisión definitiva en algún momento, y haría lo que dijo su papá usaría menos la cabeza y más el corazón.
Después de la conversación que tuvo con Quinn, Kayle esperó pacientemente en las gradas del campo de futbol, que el entrenamiento de las Cheerios terminara, en su cabeza comenzaba a idear un plan, necesitaba recuperar la fotografía y en el proceso no hacer algo que pudiera dañar su incipiente relación con Santana, no sería fácil, pero se lo había prometido a Quinn, así que ahí iba.
-¿Y tú que haces aquí?-. Preguntó Chelsea con ese tono tan antipático, pero que suavizaba cuando se trataba de la morena-.
-Esperándote…ó de la mejor manera que pudo y ocultando todo su odio y desagrado-.
-¿A mí? ¿Segura?-. Expresó sorprendida-.
-Sí…a ti…porque hay algo malo en eso-. Dijo esbozando una falsa sonrisa-.
-No…nada…solo que, estoy sorprendida-. Exclamó con una sonrisa de satisfacción-.
-Me pediste que te diera una oportunidad, para ser amigas…y quiero dártela, no fui muy amable contigo y lo palabra era emitida con un esfuerzo extraordinario, ya que, odiaba ser amable con ella-.
-¿Y a que debo este cambio de actitud?-. Preguntó curiosa, el trato con Quinn había sido que Kayle no supiera lo del chantaje y quería asegurarse que así fuera-.
-Me siento un poco sola en esta escuela…yo solo quiero conocer más personas, tienes razón cuando dijiste que debía escoger mejor a mis amigos-. Mintió, pero tenía que cerciorarse de que cayera en su juego-.
-Mmm… ¿Y López?...no le agrado y la verdad es mutuo, no creo que le parezca que pases tiempo conmigo-. Inquirió-.
-En este momento lo que piense Santana no me puede importar menos-. Expresó, aunque por dentro sentía todo lo contrario, Santana no tenía por qué saber, Quinn quería que ese problema se mantuviera entre las dos-. Entonces… ¿te llevo a tu casa?-.
-Por supuesto-. Contestó y sus ojos azules se iluminaron, quizás no necesitara de Fabrey para conseguir lo que quería, aunque guardaría la evidencia por cualquier problema.
El viaje para Kayle fue eterno, solo quería llegar y deshacerse pronto de esa molesta chica, hablaba demasiado y ella tenía que fingir interés en lo que decía. Notaba como le coqueteaba y deslizaba su mano en forma recurrente para rozarla, y ella se alejaba lo más sutilmente posible, le causaba rechazo, pero no podía ser directa, debía guardar las apariencias hasta que consiguiera lo que quería.
-Ya llegamos… ¿quieres pasar?-. Preguntó la rubia porrista-.
-No puedo, le dije a papá que llegaría temprano, pero si quieres puedo verte mañana-.
-¿Mañana?... ¿en serio?-. Dijo sorprendida otra vez-.
-A menos que tengas algo más que hacer-. Expresó, ya que no quería alargar más las cosas, solo conseguir las fotos rápido-.
-No tengo nada que hacer, te espero ¿a las 7:30?, podríamos ir a cenar o algo así-. Dijo emocionada-.
-Hecho, paso por ti a esa hora…nos vemos entonces-. Se acercó para despedirse, y sin darse cuenta Chelsea le dio un beso muy cerca del labio, lo que produjo que se alejara de inmediato-.
-Lo siento…yo…no quise-. Intentaba disculparse la rubia-.
-No te disculpes, no hay problema…nos vemos mañana-. Se repuso con rapidez, para no espantar a Chelsea, y todo el plan siguiera su curso-.
-Te estaré esperando-. Exclamó, y se bajó del auto en dirección a la puerta de su casa, no cabía en sí de felicidad, que Kayle no se hubiera molestado con su movimiento era una señal de que tenía una oportunidad.
Kayle presiono el acelerador con fuerza, quería salir pronto de ese lugar. Empezó a buscar su teléfono para llamar a Santana, desde la tarde que no la había visto y ya comenzaba a extrañarla.
-Hola San-. Saludó Kayle entusiasta-.
-¡Hola!-. Respondió la latina, con mejor ánimo, ya que, después de la conversación con su padre estaba más tranquila-.
-Se te escucha muy bien…
-Sí…creo que todo va mejorando-. Respondió sinceramente-. ¿Y tú?, no te vi cuando salí de clases-.
-Mmm…tenía algo que hacer-. Contestó intentando no darle importancia-. ¿Y nerviosa por mañana?-.
-Un poco… ¿Tú irás?-. Preguntó insegura, puesto que una parte de ella de verdad quería que la chica estuviera ahí-.
-Si tú quieres que vaya…ahí estaré-. Expresó entusiasta-.
-Te quiero ahí…ó, mientras esbozaba una coqueta sonrisa-.
-Entonces ahí estaré…nos vemos mañana-.
-Nos vemos…
Era el día, uno a uno fueron llegando los integrantes de Nuevas Direcciones, los esperaba el señor Schuster al lado del autobús que los llevaría a la competencia regional de coros.
-Hola Rach…yo estuve llamándote pero no me contestaste-. Dijo Quinn sentándose al lado de la castaña en el autobús.
-Estuve ó sin dejar de mirar por la ventana-.
-Quería explicarte…podrías mirarme por favor-. Dijo la rubia con voz suplicante-.
-No-. Contestó, sabía que si la miraba caería otra vez en esos ojos verde esmeralda y le creería todo lo que digiera-.
-¿Qué te sucede?-. Preguntó, descolocada por la actitud de Rachel-.
-Quinn, solo déjame…necesito concentrarme para la competencia y contigo aquí no puedo…solo déjame-. Expresó y se levantó, para cambiarse de asiento-.
Quinn no sabía que pensar, sabía que Rachel podía sentirse un poco molesta por toda su actitud durante la semana, pero tampoco tenía que tratarla así, le dolía que la pequeña diva ni siquiera la mirara, pero no rendiría así, seguiría intentándolo.
Unos asientos más atrás en el autobús, estaba Santana que había observado toda la interacción entre Quinn y Rachel. Recordó su casual, encuentro con la pequeña diva el día anterior y en cómo se encontraba, y lo que le había dicho, debe ser un mal entendido pensó, Quinn no sería capaz de engañarla ¿con quién?, si ya los chicos no podían interesarle menos a la rubia y no había visto que demostraba interés en otra chica. Estaba intentado encontrar otra explicación en su mente, cuando sintió una suave caricia sobre su muslo.
-¿En qué piensas?-. Preguntó Brittany que se había sentado al lado de la morena-.
-En la competencia-. Mintió, no tenía ganas de explicarle toda la situación que ni ella entendía-.
-Tienes que estar tranquila…nos irá ó la rubia para calmarla-.
-Ojala-. Contestó en forma escueta y retirando la mano de la rubia de su muslo-.
-Lo siento, no quise incomodarte-. Expresó la bailarina al ver la reacción de latina con su caricia-.
-Solo mantén la distancia Britt, yo…estoy saliendo con Kayle ahora-. Dijo fijando sus ojos marrones en los decepcionados ojos celestes-.
-Lo séó con un dolor en su pecho-.
El viaje se hiso cortísimo para los integrantes del Club Glee, estaban ansiosos por subirse al escenario y demostrar de lo que eran capaces, se sentían seguros, no porque la competencia fuera fácil, sino porque habían hecho un gran trabajo escribiendo ellos mismos una canción, y también porque confiaban en que su solista estrella, había hecho un buen trabajo.
-El señor Schuster, nos dijo que tu canción era impresionante-. Expresó Finn acercándose a Rachel que estaba retocando su maquillaje antes de salir a escena-.
-Espero no defraudarlos, la canción es sobre todo lo que siento en este momento-. Dijo la cantante, con visible pena en sus ojos-.
-¿Sucede algo Rach?ó el joven-. Sé que hemos tenido nuestros problemas, pero nunca me voy a dejar de preocupar por ti, pareces triste ¿alguien te lastimo?-.
-Quiero a la persona equivocada una vez más, nunca he aprendido… pudo contenerse y las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas-.
-Tranquila-. Dijo Finn y atrapo en un abrazo a su ex novia-. Todo va a estar mejor, tienes que salir a escena y canalizar toda tu pena en lo que más amas, ese es tu escenario-.
Gracias-. Gesticuló con dificultad-.
-Siempre puedes contar conmigo, no lo ó
Quinn observo a lo lejos como Rachel se fundía en los brazos de Hudson y sintió ganas de matarlo, porque insistía en acercarse a su Rachel. Lo que no observo es que ese era solo un abrazo de amigos, un abrazo para consolar a la pequeña diva que derramaba sus lágrimas pensando que cierta rubia solo había estado jugando con ella y sus sentimientos.
-¡Hey!...por fin te Kayle tomando a Santana por la cadera-.
-¿Qué haces aquí?-. Preguntó sorprendida-. Pensé que solo los competidores, podían estar aquí-.
-Soborne a un par de guardias para que me dejaran ó sonriendo-. Pero si quieres me voy-.
-No…me alegra que estés aquí-. Respondió y tomo la mano de la chica-. Estoy un poco nerviosa, el año pasado perdimos y este año de verdad quiero ganar para ir a Nueva York-. Dijo insegura-.
-Eres muy talentosa, todos lo son-. Expresó tomo con sus manos el rostro de la latina-. Tú brillas en forma natural San, tienes una voz hermosa-. Dijo fascinada-.
-¿Cómo lo sabes?...no me has escuchado cantar-.
-He visto cada video de tus competencias anteriores, cantaste el solo para las seccionales y lo hiciste maravillosamente, tú eres maravillosa, ganaran esto y yo personalmente te llevare a Nueva York, para mostrarte todo lo quieras ver-. Expresó con sus ojos brillosos y dejar de acariciar el rostro de Santana-.
-¿Me lo prometes? con ese gesto infantil que hacía que Kayle se derritiera-.
-Te lo prometo-. Dicho esto Santana se abalanzó sobre ella para fundirse en un abrazo-
-Te quiero-. susurró al oí por estar aquí siempre para mí-.
-Te quiero, no te imaginas ó-. Y ahora ve y muestra todo tu talento, yo estaré en primera fila-. Se dieron un tierno beso de despedida, y eso basto para que Santana se sintiera más tranquila, que poder estaba desarrollando esa chica sobre ella que con tan solo unas palabras lograba calmarla, no lo sabía pero le gustaba-.
La última alarma para salir al escenario, eran el último coro en presentarse.
-Rach…ó a decir Quinn, y le tomó el brazo a la castaña-.
Rachel la miró de arriba abajo, sin decir ninguna palabra. Los ojos de la rubia parecían suplicantes, por lo que hiso un esfuerzo y esbozó.
-Escucha…es lo que siento-. Y se dirigió a tomar su lugar en el escenario.
Comenzaron a sonar los primeros acordes y con ello la melodiosa voz de Rachel se abría para sacar todo los sentimientos que tenía dentro.
What have I done?
I wish I could run,
Away from this ship going under
Just trying to help
Hurt everyone else
Now I feel the weight of the world is on my shoulders
What can you do when your good isn't good enough
And all that you touch tumbles down?
Cause my best intentions
Keep making a mess of things,
I just wanna fix it somehow
But how many times will it take?
Oh, how many times will it take for me to get it right, to get it right?
Can I start again, with my faith shaken?
Cause I can't go back and undo this
I just have to stay and face mistakes,
But if I get stronger and wiser, I'll get through this
What can you do when you're good isn't good enough?
And all that you touch tumbles down?
Cause my best intentions keep making a mess of things,
I just wanna fix it somehow
But how many times will it take?
Oh, how many times will it take for me to get it right?
So I throw up my fists, throw a punch in the air,
And accept the truth that sometimes life isn't fair!
Yeah, I'll send down a wish. Yeah, I'll send up a prayer
And then finally someone will see how much I care
(Se repite el coro)
Las personas que estaban en el teatro se pararon a aplaudirla, había hecho una interpretación maravillosa, demostrando a todos la impresionante voz de la que era dueña.
Quinn escuchó atentamente cada verso de la canción y no pudo evitar que unas lágrimas cayeran, no entendía porque Rachel le estaba cantando eso, habían sido solo unos días en que había estado distante no es como si no la quisiera o estuviera con otra persona, terminado el espectáculo hablaría con ella aunque tuviera que hacerse escuchar a la fuerza.
La siguiente canción, empezó y todos le alinearon en el escenario, los acordes de la guitara se escuchaban con fuerza y los pasos de baile marcados por todos en forma coordinada marcaban el inicio de lo que era un himno para ellos "Loser Like me". Rachel otra vez fue la indiscutida estrella, pero esta vez las voces de sus compañeros también se hicieron escuchar.
Kayle simplemente no podía dejar de mirar a Santana, nunca la había visto tan feliz, se notaba que disfrutaba cada momento en el escenario. Para ella no había nadie más que su hermosa latina, la seguía con la mirada en cada dirección mientras la morena bailaba y cantaba, estaba fascinada.
Bajo una lluvia de papel picado y una gigantesca ovación termino la presentación de Nuevas Direcciones en las regionales, habían dejado todo en el escenario, ahora quedaba esperar que dijeran los jueces.
Los tres coros estaban expectantes ante la decisión, todos ansiaban con todas sus fuerzas ir a Nueva York para las nacionales, iba a ser una experiencia única, pero solo uno de ellos lo lograría.
Estaba una mujer con un aspecto algo extravagante, nadie sabía quién era y no tenía importancia tampoco, solo el sobre que llevaba en su mano. Después de un semi discurso sin mucha lógica, procedió a abrirlo. Estaban todos tomados de las manos.
-El ganador de las regionales es… ¡Nuevas Direcciones!-. Exclamó la mujer.
Los chicos se abrazaron con alegría, su sueño se empezaba a cumplir habían clasificado por primera vez a los Nacionales, ganaron pasajes directo a Nueva York.
Santana daba salto de alegría, y Puck les grito a todos que ahora se iban a celebrar a su casa, no era para menos. Rachel inconscientemente abrazo a Quinn pero cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo se separó inmediatamente dejando de una pieza a la rubia, quien seguía sin entender del todo la actitud de la diva. Brittany corrió a tomar a Santana en sus brazos, ¡lo logramos!, le repetía con euforia, pero de un momento a otro la morena se soltó de sus brazos, para correr a un costado del escenario donde la esperaba Kayle con una enorme sonrisa y un más enorme aún ramo de rosas.
Kayle se mantuvo firme cuando Santana se le abalanzo encima haciendo que casi pierda el equilibrio.
-¿Cumplirás tu promesa?-. Exclamó la latina con una enorme sonrisa-. Me llevaras a recorrer Nueva York-.
-Por supuesto que sí, estuviste realmente impresionante-. Respondió con ese brillo en los ojos que solamente Santana producía-. Esto es para ti-. Añadió entregando las flores-.
-Gracias-. Dijo dándole un pequeño beso como símbolo de agradecimiento-. Ahora iremos todos a la casa de Puck a celebrar ¿vienes?-.
-Mmm….yo tengo algo que hacer antes-. Contestó recordando que debía ver a prometo no demorarme y te veré allá-.
-Está bien-. Expresó no muy convencida-. Pero no te demores, quiero celebrar esto contigo-.
-Estaré ahí…muy pronto-. Dijo Kayle, que no pudo evitar la expresión de extrañeza cuando Rachel pasó junto a ella y le dio un empujón muy fuerte en su hombro, tiene fuerza para ser tan pequeña, pensó-.
-¿Qué rayos le sucede a Berry?ó Santana que iba a ir a reclamarle-.
-San… detuvo Kayle-. No importa, quizás no me vio, fue algo casual-.
-Kay…-. Saludó Quinn quien se unía a las chicas-.
-Q… ¿vas a la fiesta de Puck?-. Preguntó la latina-.
-Si…eso creo-. Dijo no con tanto ánimo la rubia-.
-Ok…te vas ó la morena-. Ahora iré a cambiarme, nos vemos más tarde Kay-. Se despidió amorosamente y se dirigió a los camerinos-.
-Yo también me tengo que ir-. Dijo Kayle-. Espero esta noche dejar solucionado el problema-.
-Te refieres a "ese problema"-. Preguntó Quinn, bajando el tono de voz-.
-Sí, ahora iré a buscarla a su casa y quiere ir a cenar o algo así, y tengo un plan para que me de las fotografías-. Contestó segura la morena-.
-Esperó que todo salga bien, porque Rachel ni me mira-. Dijo cabizbaja-.
-Tranquila, yo iré más tarde a la fiesta de Puck, y ya estará todo solucionado, lo prometo-. Expresó, abrazando a Quinn para darle seguridad-.
-Gracias-.
-No hay de que, aunque podría cobrártela en algún momento porque estoy haciendo un gran esfuerzo para soportar estar cerca de esa chica, es realmente odiosa-. Exclamó para que la rubia mostrara un sonrisa-. Ya, será mejor que me vaya, nos vemos-.
-Adiós-.
Quinn y Santana llegaron juntas a la casa de Puck, ahí ya estaba la mayoría de los chicos, bailando y tomando una que otra copa. Rachel estaba en una esquina y cuando vio entrar a Quinn, no pudo dejar de pensar en lo hipócrita que era al hacerse la amiga de Santana mientras tenía una aventura con la chica que salía su amiga, realmente era una experta engañando.
Santana por otro lado, le seguía llamando la atención la actitud de Rachel con Kayle, la pequeña diva era molesta, pero nunca había sido agresiva ni odiaba a la gente por nada, además recordó lo que le dijo acerca de que Quinn la estaba engañando.
-Q… ¿Qué sucede con Berry?-. Preguntó la latina, mientras le servía un trago a su amiga y sentaban en uno de los sofás-.
-No lo sé…no me habla, ni siquiera me mira y cuando intento acercarme a ella, se va-. Contestó la rubia visiblemente afectada por la situación-.
-Pero tú no has hecho nada…para que ella actué así...ó-.
-No…solo estuve ocupada en la semana y no pase todo el tiempo con ella-. Dijo la rubia omitiendo el por qué había estado distante de la diva-.
-Ella es muy dramática el otro día…-. No pudo terminar lo que iba a decir porque noto que la mirada de Quinn se volvió brillante y unas lágrimas estaban amenazando con salir, se volvió para ver que causaba eso y vio como Rachel bailaba en forma demasiado cariñosa con Finn.
-Mírala todavía lo ama, solo buscaba una excusa para alejarse de mí y yo intentado protegerla-. Susurró Quinn con tristeza-.
-Calma…ahora Berry va a escucharme, no te puede hacer esto-. Exclamó Santana y antes de que Quinn pudiera detenerla, ya estaba en el centro de la improvisada pista de baile, tomando de un brazo a Rachel y llevándola a otro lugar ante la mirada atónita de Finn y el resto del Club Glee.
-¡Suéltame!-. Gritaba Rachel-. ¡Que te sucede!-.
-¿Qué te sucede a ti?, porque bailabas con así con Frankesteen, le haces daño a Quinn-. Exclamó alterada la latina, quien había entrado a una habitación para poder hablar con Rachel-.
-¡No deberías defenderla!-. Expresó la castaña girando la cabeza en señal de negación y mirando hacia arriba a la latina puesto que ella se encontraba sentada en la cama y Santana de pie cerca de la puerta-.
-Es mi amiga y no me gusta verla sufrir por ti, como no te das cuenta que ella te quiere, creo que nunca había querido a alguien como te quiere a ti y tú te paseas con Finn frente a ella-. Le reclamó la latina-.
-¡Y tú como no te das cuenta que te está mintiendo!, que nos estaba mintiendo, y no sólo ella-. Le gritó la castaña y se levantó de la cama-.
-Q-ue…¿qué quieres decir con eso Berry?-. Preguntó la latina confundida-.
-Quinn y Kayle tienen algo más que una amistad, ellas nos están engañando-. Dijo bajando la mirada pues todavía le afectaba-.
-Estás loca-. Expresó la morena soltando una risa-. Eso es imposible, ninguna de las dos me haría eso-.
-Yo las vi…ayer cuando nos encontramos, yo venía de la sala del coro-.
-Y eso que tiene que ver…¡explícate Berry!-. Todo en la cabeza de Santana daba vueltas, eso realmente no podía ser posible-.
-Quinn estuvo distante toda la semana y yo sabía que le pasa algo, y ayer le revise el celular y tenía un mensaje de Kayle que decía que se encontraran en el auditorio, después de clase y yo fui a verlas, y ahí me di cuenta de todo-. Explicó Rachel ante la mirada atónita de la latina-.
-¡Eso no me dice nada Berry!-. Dijo Santana perdiendo la paciencia-.
-¡Kayle tenía las manos en el rostro de Quinn y le dijo que ni tu ni yo deberíamos saberlo!, ¡es suficiente evidencia para ti!, estaban a punto de besarse Santana, yo estaba ahí-. Exclamó con las lágrimas corriendo por sus ojos-.
-No…esto no puede estar pasando-. Repetía Santana quien caminaba de un lado para otro-. Todo tiene que tener una explicación, Kayle no me haría algo así no con Quinn-.
-Yo sé que duele, a mí me duele, pero es la verdad-. Dijo la castaña, sujetando con cariño el brazo de Santana-. Piénsalo se complementaron de inmediato, era cosa de tiempo-. Añadió resignada-.
-Fabrey solo se volvió a acercar a mí por esto-. Dijo para sí misma-. ¡Es la misma traidora de siempre!-. Y de un impulso abrió la puerta y bajo dispuesta a enfrentar la situación, Rachel fue tras de ella para intentar detenerla, todos sabían el carácter de Santana y eso no se iba a solucionar con palabras precisamente-.
Kayle paso a la hora acordada por Chelsea, la rubia la estaba esperando ansiosa y al parecer se había tomado su tiempo en arreglarse, llevaba un vestido en tonos lilas y maquillaje suave que resaltaba sus profundos ojos azules, estaba intentado por todas las maneras llamar la atención de Kayle, y está aunque simulaba darle toda su atención incluso decir un "te ves hermosa", no podía dejar de pensar en Santana y en llegar pronto donde ella estaba.
Durante la cena, Chelsea le sonreía en exceso y le había preguntado muchas cosas y no había encontrado el momento para recuperar las fotos sin que la otra chica se diera cuenta, era difícil pero ya llegaría el momento en que pudiera hacerlo.
Ya en el auto camino a la casa de la rubia comenzaron a hablar nuevamente.
-Gracias por lo de hoy…lo pase muy bien-. Dijo la rubia descaradamente coqueta-.
-Fue ó Kayle sin sacar los ojos del camino-.
-Podríamos…salir otra vez, me gusta mucho pasar tiempo contigo-. Expresó y puso su mano sobre el muslo de la morena.
-Creo que ya llegamos-. Dijo Kayle quien otra vez sutilmente tomo la mano de la chica para alejarla de ella-.
-Entonces…nos vemos en la escuela el lunes-. Dijo nerviosa Chelsea quien jugaba con el tirante de su bolso-.
-Espera…yo…¿Por qué eres así conmigo?-. Preguntó, para ganar tiempo, ya que fijo su vista en el celular de la chica que estaba en un bolsillo por fuera del bolso, con un movimiento podría sacarlo-.
-No es evidente…tú…me gustas-. Expresó y se sonrojo-.
-Yo…no he hecho otra cosa que tratarte mal, además no pensé que tus gustos fueran por ahí, eres la capitana de las porristas, podrías ser la novia de algún jugador de Futbol americano-. Dijo girándose para hablarle de frente a la muchacha-.
-Puede ser…pero yo preferiría ser tu novia, te aseguro que si me dejas conquistarte no te arrepentirás-. Se acercaba peligrosamente hacia Kayle, rozándole la cara con sus dedos-.
Kayle sabía lo que la chica quería y aunque no le gustara la idea era la única forma de terminar con eso, así que se acercó lo suficiente hasta tocar sus labios con los Chelsea, mientras esto ocurría deslizo su mano hasta el bolsillo del bolso y tomo el teléfono, escondiéndolo inmediatamente detrás de su espalda, y ahí pudo retroceder.
-Eso fue increíble-. Dijo Chelsea emocionada-.
-Se hace tarde y debo irme, nos vemos en la escuela-. Contestó la morena con cero emoción-.
-Entiendo-. Dijo algo desilusionada-.
-Que duermas bien-. Expresó con una falsa sonrisa-.
-Tú también-. Respondió sonriendo y se bajó del auto pensando que estaba logrando conquistar a Kayle, no sabía lo profundamente equivocada que estaba-.
Kayle, sonrió en forma satisfecha, tenía lo que Quinn necesitaba y ahora todo podía volver a como era antes. Acelero y condujo hacía la casa de Puck donde la esperaba su hermosa latina.
Quinn estaba sirviéndose otro trago para pasar el mal rato de haber visto a Rachel con Finn, y también para controlar los nervios, ya que, Santana hace un buen rato que había ido a hablar con la castaña y todavía no volvía a la fiesta. Sintió unos pasos que se acercaban muy acelerados hacia ella.
-¡Fabrey!-. Gritó Santana-. ¡ Eres una maldita traidora!-. Todos guardaron silencio y fijaron su mirada en la rubia-.
-San… ¡de que rayos estás hablando!-. Expresó Quinn confundida-.
-Como fui tan estúpida al creer que habías cambiando, siempre es lo mismo no, primero te acostaste con Puck cuando él salía conmigo, después le dijiste a Sylvester de mi cirugía para volver a ser la capitana de las Cheerios y ahora esto-. Decía Santana que más que enojaba estaba decepcionada-.
-A que te refieres con esto, San, pensé que todo eso había quedado en el pasado, te juro que no he hecho nada-. Intentaba explicar desesperadamente-.
-¡Me vas a negar que tienes un romance con Kayle! gritó ya que la paciencia se le había acabado y la rubia le estaba mintiendo en su cara-.
-¡Que estupidez estás diciendo!...eso no es cierto, solo somos amigas, por favor San, ¿Quién te dijo eso?-.
-No lo sigas negando, Berry las vio en la sala de coro-. Expresó con un gesto de fastidio-
-Solo conversábamos…ó explicar-.
-¡Deja ya de mentir!-. Y cuando se iba a abalanzar sobre Quinn, unos brazos la tomaron por la espalda, unos brazos que conocía muy bien-.
-San, cálmate…vamos, necesitas tomar algo de aire-. Dijo Brittany sujetando fuerte a la latina y hablándole al oído, ella era una de las pocas personas que lograba calmar a Santana-.
Santana se dejó guiar por Brittany, estaba demasiado alterada, su respiración era agitada y sus mejillas estaban coloradas por toda la ira que sentía en ese momento. Britt la llevo al patio trasero de la casa de Noah, y la abrazo con fuerza mientras acariciaba su cabello.
Por otro lado Quinn fue a enfrentar a Rachel, no podía quedarse con todo eso, necesitaba una explicación.
-¿Por qué le dijiste eso a Santana?, una cosa es que busques un excusa para estar con Finn, sin sentirte culpable y otra es que me acuses de haberte engañado-. La rubia intentaba mantener la calma pero después de todo lo que había pasado era imposible-.
-¡Y tienes el descaro de negarlo!, yo te vi en la sala del coro, cuando conversaban sobre como tenían que guardar su secreto, que ni yo ni Santana debíamos saberlo-. Expresó la castaña con despecho-. Así que no me lo niegues a mí-.
-¡Estábamos hablando de otra cosa!, Kayle me está ayudando con… pudo terminar la frase-.
-¡Con qué!-. Interrogó la castaña a punto de la histeria-.
-¡No te lo puedo decir!-. Contestó impotente-. Pero no te estaba engañando, pensé que confiabas en mí, eso me dijiste, pero veo que no era cierto-. Añadió decepcionada-
-No te hagas la victima…si no puedes decirme por qué te veías a escondidas con ella es por qué algo ocultas-.
-Sí, pero no es lo que estás pensando-.
-¡Hola!-. Exclamó Kayle quien venía llegando, todas las miradas se fijaron en ella, casi todas miradas de desaprobación que la chica no entendía, así que se acercó a Quinn.
-¿Puedes decirme porque todos me miran así? Y donde está Santana-. Dijo nerviosa pues no dejaban de mirarla-.
-Porque ya todos sabemos lo que pasa entre ustedes-. Respondió Rachel-. Así que olvídate de Santana, ella no te perdonara lo que hiciste-.
-¿De qué estás hablando?-. Preguntó nuevamente la morena en extremo confundida-.
-Rachel nos vio en la sala de coro y piensa que tú y yo tenemos un romance y se lo dijo a San que casi me golpea-. Explicó la rubia aún incrédula por todo ese mal entendido-.
-¡Es una broma!-. Expresó Kayle alzando la voz-. ¿Dónde está Santana?-.
-No lo sé, creo que en el patio-. Respondió Quinn a medias-.
-Quinn, tenemos que aclarar esto ya-. Dijo segura-. Tengo lo que necesitabas-. Saco de su bolsillo el celular y se lo entregó a la rubia-. Ahora iré a buscar a San, tú cuéntale todo a Rachel-.
Kayle comenzó a buscar a Santana en forma frenética, no podía creer que cuando pensó que ya estaba todo arreglado, se formó un problema aún más grande. Intento relajarse y controlar su respiración, conocía a Santana y no iba a ser fácil convencerla de que nada de eso era cierto. Salió hacia el patio y la imagen enfrente de ella la descoloco más aún, solo escuchó un intercambio de palabras. Brittany le decía a Santana cuanto la quería y una dudosa latina le decía que aún sentía algo por ella. La información no era nada nuevo para la chica de ojos verdes, pero ver a Santana otra vez en brazos de la bailarina le apretaba el corazón.
-Veo que estás bien acompañada-. Dijo Kayle para que se dieran cuenta de su presencia ahí-.
-Tú…no tienes nada que reprocharme, lo sé todo-. Respondió la latina aún con rabia-.
-Y no consideraste ni siquiera preguntarme si es verdad, solo lo diste por hecho-. Exclamó dolida-.
-Te lo pregunto ahora…¿me engañas con Quinn?-. Interrogo la morena alejándose un poco de Britt y fijando sus ojos color chocolate en los verdes de la muchacha-.
-Por supuesto que no es verdad-. Respondió sin quitar sus ojos de los de la latina-. Yo solo ayudaba a Quinn con un problema, que ella no quería que Rachel supiera, pero eso no te importa ¿verdad?, porque si te importara no creerías cualquier estupidez que te dicen-. Dijo con molestia-.
-Pero…que problema-. Preguntó una confundida Santana que estaba al mirar a los ojos de chica se dio cuenta que no le mentía-.
-No me corresponde explicar eso, y no tengo ganas de hacerlo tampoco, te dejo porque al parecer estabas muy bien antes que yo llegara-.
-Kay…espera-. Santana salió detrás de Kayle, pero está era mucho más rápida y estaba muy enojada, por lo que cuando la latina llego al salón, la otra chica ya estaba saliendo de la casa y subiendo a su auto, fue ahí cuando se devolvió y decidió que Quinn le diera un explicación-. ¡Quinn vas a explicarme qué demonios sucede!-.
-No quiere decirlo-. Expresó Rachel-.
-Está bien, lo que ocurre es esto, la maldita de Chelsea, nos tomó una fotografía a mí y a Rachel besándonos en la escuela, y me amenazó con publicarla y que toda la escuela supiera lo nuestro, además de torturarte todos y cada día, a no ser que yo le ayudara con algo-. Explicó Quinn-.
-¿Qué quería esa idiota?ó Santana-.
-A Kayle-. Respondió secamente la rubia-. Y por eso nos juntamos ese día después de clases, ella me iba a ayudar y yo le pedí que ninguna de ustedes lo supiera no queríamos involucrarlas-.
-¡La voy a matar! ¡Voy a mandar a todo Lima heights adjacent sobre su trasero!-. Gritó Santana alterada-.
-Cálmate-. Ordenó Quinn-. Kayle ya soluciono el problema…yo solo lamento no haberte contado Rach, solo quería protegerte y San de verdad no quería dañar lo que tienes con Kayle-. Se lamentó la rubia.
-Y yo lamento haberte gritado-. Se disculpó Santana-.
-Esto es mi culpa, yo malinterprete todo, lo siento mucho de verdad-. Decía Rachel incrédula por todo lo que había escuchado-.
-Ahora intentare hablar con Kayle y arreglar todo esto, estaba muy molesta-. Dijo Santana y se retiró dejando a las chicas conversar-.
-Creo que no hay mucho más que decir, es mejor que me vaya a casa-. Dijo la ex capitana de las porristas-.
-Quinn, lo siento mucho, debí preguntarte primero, pero estaba tan dolida, que no razone lo suficiente-. Se intentaba explicar Rachel quien podía notar la mirada dolida de la rubia-.
-Me duele que no hayas confiado en mí, tu sabias que yo te quería como no había querido a nadie antes y eso me producía inseguridad y que haces tú al primer mal entendido, me acusas de engañarte-. Expresó dolida la rubia-.
-¿Me querías?...que ya…no quieres estar conmigo-. Pregunto insegura la castaña y mirando al suelo-.
-En este momento, necesito irme a mi casa y pensar, mis sentimientos por ti no han cambiado pero me duele todo esto…yo…te veré el lunes-. Dijo y se dio la vuelta para marcharse dejando a una desconsolada Rachel.
Santana intento por todos los medios ubicar a Kayle esa noche, y el día siguiente pero no tuvo éxito, al parecer estaba realmente molesta, podía recordar el tono en el que le había hablado y su mirada, estaba herida y entendía el por qué, así decidió darle tiempo y volver a intentar hablarle el lunes en la escuela.
Condujo hacia WMHS, intentado idear las palabras exactas para disculparse por haber sido tan impulsiva, era parte de su carácter nunca podía controlarse, siempre dañaba a las personas que quería.
A penas llego a la escuela le hiso guardia cerca de su casillero para que Kayle no pudiera evitarla.
-¿Qué haces aquí?-. Preguntó Kayle al verla justo al lado de su casillero-.
-Intente hablar contigo el fin de semana pero no contestaste ninguna de mis llamadas, ni mis mensajes, ni mis mails, ni nada-. Explicó la latina-.
-Y eso no te dice nada, no envía un mensaje-. Respondió aún molesta-.
-Lo siento, de verdad, no sé cómo pude creer algo tan absurdo-. Se disculpó
-Es simple…lo creíste porque cualquier excusa sirve para sacarme del camino y volver a los brazos de Brittany-. Expresó segura-. Tú realmente no quieres darme una oportunidad porque la amas demasiado todavía-.
-Eso no es cierto…si yo la quiero, pero contigo es diferente, yo de verdad te quiero, por favor dejemos esto atrás… ¿Qué puedo hacer para que me creas?-. Expresó en un tono que no era para nada característico de Santana López-.
-Yo… alcanzó a responder a eso, cuando un escalofrió le recorrió el cuerpo, los libros que tenía en la mano cayeron al suelo y solo pudo pronunciar unas palabras entrecortadas-.¿Tú…que haces aquí?-. Santana se volteó y se encontró con una imponente y hermosa rubia, no tenía que pensar mucho para saber quién era-.
-Hola cariño… ¿pensaste que nunca te encontraría?-. Dijo Francis-.
No me odien y cuando comenten sin malas palabras hacia mi persona por favor por que como les dije antes que me odien daña mi corazón Jajaja…
Ojala les haya gustado y espero sus comentarios, a ver si les gusta o no como está quedando la historia…Saludos! Y gracias por leer y comentar!
