---Compromiso, ¿harías cualquier cosa por no perder tu poder?---

Séptimo Capítulo: Hay que obedecer al corazón

Ron la sostenía por los hombros, sus caras estaban muy juntas, sus labios se rozaban, hasta que…

-Ron, ¿estas aquí?-Daniel acababa de entrar.

Se separaron bruscamente.

-Lo lamento, ¿interrumpo algo?

-Si-dijo ella

-No-dijo él al mismo tiempo

-No

-Si-volvieron a decir al contrario y a la vez.

Se miraron.

-Solo quería avisarles de que es casi media noche…y recordarles que no es correcto que una mujer esté "a solas" con un hombre que "no" es su "prometido".-Y se marchó.

-Será mejor que nos vayamos-dijo ella.

Hermione se dirigió junto a Charlotte y Ron con Harry y Sirius.

-¡Harry!, casi beso a Hermione-le dijo en un susurro.

-¡¿Qué?!-pero una voz lo interrumpió.

-Silencio por favor-el padre Daniel se había levantado y pedía silencio haciendo sonar su copa.

-Bienvenidos a todos y gracias por vuestros estupendos regalos.

(Aplausos)

-Ahora, quiero anunciar el compromiso de mi hijo mayor Benedit Black con la hija de uno de mis mejores amigos (o mejor dicho inversores) Gabriel Regnarg.

(Aplausos)

Las puertas principales se abrieron estrepitosamente y un hombre joven de unos veinte años entró con rostro serio.

-¡Ah!, y aquí tenemos a mi hijo Benedit-continuo el Señor Black como si nada-acércate por favor Benedit.

Benedit se acercó a su padre.

-Deseo hacer un anuncio-dijo cuando estuvo a la vista de todos-Gabriel y yo hemos roto nuestro compromiso.

(Exclamaciones de sorpresa)

-Ella ama a otro hombre y no la obligaré a hacer algo que no desea.

-¡¿Cómo que no os vais a casar?!-exclamó el Señor Black-Regnarg-dijo dirigiéndose al señor Regnarg-¿Dónde está tú hija?

-No la encontraréis-dijo Benedit-Se ha fugado con su novio muggle.

-¡¿Qué se ha fugado con un muggle?!-exclamó el Señor Black-Regnarg te advierto, si en veinticuatro horas no solucionas esto olvídate de nuestro acuerdo.

La fiesta se disolvió.

Los invitados se fueron y el Señor Black se encerró en su despacho para toda la noche.

Harry, Sirius, Ron, Hermione, Daniel y Charlotte fueron a hablar con Benedit.

Daniel fue el primero en llegar.

-¡¿Benedit es que te has vuelto loco?!-exclamó.

(Los demás llegaron junto a él).

-¿Por qué? ¿Por dejar que la mujer que amo sea feliz?

-¡Pero se ha ido con un muggle!

-Daniel escúchame, si la única forma de que la mujer que amas sea feliz es marchándose con otro, ¿tú la dejarías ir?

-Sí-dijo él sorprendiéndose a si mismo.

-No entiendo porque mi hermana no me contó nada-dijo Charlotte.

-Te hermana te ama mucho pero tenéis ideas diferentes. Ella decidió que su opinión vale tanto como la de un hombre, pero no la tomaron en cuenta y estas son las consecuencias.

Se dirigieron a dormir. Hermione con Charlotte y los chicos con Daniel.

Una hora después llamaron a la puerta del cuarto de los chicos.

-Adelante-dijo Daniel.

Entro Hermione. Iba vestida con un fino camisón de seda blanca y unas zapatillas mullidas.

-¡Hermione!-exclamó Daniel-no es correcto que una dama entre en la alcoba de un varón… y a estas horas de la noche.

-¡Cállate!-le dijo ella.

La morena se dirigió a los chicos.

-¿Por qué has tardado tanto?-preguntó Sirius.

-Charlotte no quería venir y tenido que esperar a que se durmiera.

-Ha sido muy extraño-dijo Harry-esto no tenía que ocurrir así.

-Te equivocas Harry-dijo ella-mañana el Señor Regnarg no habrá encontrado la solución y será cuando se firme el compromiso.

-¿Y que haremos nosotros mientras?-pregunto Ron.

-Dormir…-dijo con una sonrisa-buenas noches-dijo y se fue.

A la mañana siguiente se enteraron por medio de un sirviente que el Señor Black se reuniría esa noche con el Señor Regnarg.

Acababan de dar las nueve en el reloj cuando oyeron aparecerse al Señor Regnarg en el despacho. Las puertas estaban cerradas así que apoyaron la oreja en la puerta para escuchar.

(Conversación:)

-Bien Regnarg, ¿Has encontrado una solución?

-No, pero…

-¡Nada de peros! Hicimos un trato. Yo te proporcionaría más poder durante los últimos 1000 años a cambió de que tú me proporcionaras descendencia casando a tu hija con mi hijo. Pero lo malo está en que ya no puedo quitarte la magia que te di así que…

(Fin de la conversación)

Las puertas se abrieron. Charlotte y Daniel entraron (y los chicos y Hermione cayeron al suelo pero se levantaron rápidamente).

-No tendrás que romper el compromiso padre-dijo Charlotte.

-Hemos encontrado la solución.

-Charlotte y yo nos casaremos-anunció Daniel.

-¿Qué?-exclamaron todos

-El acuerdo dice que un Regnarg se casará con un Black y así el acuerdo mágico no se romperá y los poderes quedarán intactos. Charlotte es una Regnarg y yo soy un Black.

-Black-dijo el Señor Regnarg-a mi me parece una excelente idea ¿tu que opinas?

-De acuerdo, pero espero que tu hija pequeña no se fugue con un muggle como la otra. Ahora marchaos muchachos, aún tenemos que discutir algunos detalles.

Se fueron todos al salón principal.

-¡¿Cómo que os vais a casar?!-exclamó Hermione cuando estuvieron solos.

-Tú me diste la idea.

-¡¿Yo?!

-Bueno, si… de alguna manera. Te oí hablar con Harry, Ron y Sirius. Si habías venido al pasado era para cambiar algo y según entendí como el padre de Charlotte no encontraría una solución firmarían un contrato de 1000 años que llegaría hasta vuestra época obligándoos a casaros para no perder vuestros poderes.

-Además-dijo Charlotte-Daniel y yo somos muy buenos amigos desde la infancia y no tardaremos en querernos más de lo que ya nos queremos-dijo mientras se cogían de la mano.

-¿Entonces me puede explicar alguien que pintamos aquí?

-Nos ayudasteis a darnos cuenta de quienes eran los que en realidad se amaban y se tenían que casar-dijo Charlotte.

-Sí-dijo Daniel-Nosotros.

Sonrieron.

-Entonces-dijo Harry-¿Regresamos a nuestro tiempo?

-Si, ya no hay nada más que hacer aquí.

Se cambiaron de ropa por la de su época.

Se pusieron la cadena del giratiempo alrededor del cuello y antes de darle la última vuelta dijeron:

-Esperamos que seáis felices.

-¡Lo seremos!-escucharon que decían mientras daban vueltas.