Cap. 7- "Amistad"
Pasa año y medio Tony y Steve se han vuelto inseparables, y por fin en un día común se convierten en los mejores amigos… esta vez Tony lo comenta a propósito en una conversación random
Ha pasado año y medio donde Tony y Steve se han vuelto inseparables han sido muy buenos amigos, tanto el rubio como el castaño ya han cumplido sus 5 añitos desde hace poco tiempo, y vaya que a los amigos del ojiazul les impresiono cuando después de que llego de su semana en casa se haya ido directamente a jugar con el castaño, pero bueno, a regañadientes también empezaron a jugar con él, aunque no se acostumbran a su estilo del humor, Steve no puede estar más feliz en su vida, sus padres están bien, lo cuidan y quieren mucho, la señorita Peggy lo mima, tiene su bolita de amigos, que jamás pensó tener y sobre todo tiene a lo más importante, a su querido castaño.
-Ho mira Steve, te manchaste de comida, cariño- dice la señorita Peggy, para después con su pulgar limpiarle la mejilla –ya está cariño- le sonríe y le da un beso, para después retirarse a cuidar a los demás niños
-vaya amigo, sí que te gutan las mayodes he- dice el chiquillo de pelo cobrizo guiñándole un ojo –no te culpo, es muy linda-
-sí, es muy linda, crdeo que me gusta- dice el rubio mirando a la señorita Peggy con una sonrisa
-como te puede gutar teve es una anciana- dice un muy molesto y asqueado Tony
-mida quien habla… si tu antes de que vinieda teve, decías que te gutaba- dice la pelirroja
-tuche!- aparece samu –no será que etas celoso… Tony
Steve, voltea a ver a Tony con una cara de admiración, como si desease que eso fuese verdad
-ya quisiedas… samu- el castaño se retiró muy molesto
-Bueno como sea yo voy con Thor, padece que eta llorando ota vez- dice la pelirroja para irse
-¿qué le paso a thor, ahora?- pregunta el rubio
-lo de siempre….- dice samu rodando los ojos
Ambos siguieron a la pelirroja, que estaba consolando a thor agarrado de la pierna de un chiquillo pelinegro, el cual solo lo miraba con hastío, Thor no soltaba su pierna por más que le aventara cosas, lo jalara o le peteara.
-ya te dije que me sueldtes gran tonto- decía es pelinegro, mientras tiraba su pie hacia arriba
-noooooo…. Yo te quierooooo!- decía un Thor envuelto en lagrimas
-pero yo no, gran chillon-
-noooo, looookiiiii, yo te quieroooo-
La historia de los hermanos empezó desde hace algún tiempo, cuando una pareja muy joven que eran originarios de países nórdicos empezaron con una pequeña empresa la cual fue creciendo y creciendo hasta llegar a estar un poco por debajo de industries stark comenzaron a hacer negocios, de esa pareja de jóvenes empresarios nació un niño alegre, audaz, llamado Thor, eran una familia feliz, poco tiempo después Frigga la esposa quería tener otro bebé, ahí fue cuando un día se dieron cuenta de que ya no podía, ella había tenido problemas al momento de dar a luz, dando paso a una infertilidad, ella estaba destrozada, pero a Odín poco le importaba, ya tenía lo que quería, un heredero tan fuerte, él no quería más niños, pero el deseo de Frigga los hizo adoptar a un pequeño niño, que ella vio en un orfanato.
Frigga caminaba por las calles, sola triste, sus deseos de tener otro hijo la estaban matando, consumiéndola por dentro, pero…. ¿Qué podía hacer ella?, solo morir sabiendo que nunca más podrá darle amor a otro pequeño nunca más…
-discupe… me pasa mi pelota podfavor-
Entonces lo vio, un pequeño azabache con una carita hermosa, parecía una niña, pero su ropita algo desgastada lo delataba, su piel era suave y tersa cual porcelana, su cabello algo largo parecía más oscuro que la noche, y sus ojos… o sus hermosos ojos verde jade, no no eran jade eran aún más brillante, eran como las esmeraldas con un brillo propio, ahí fue cuando lo supo, ese niño era lo que el universo había mandado, para dar amor. El tiempo paso Frigga visitaba en el orfanato a ese niño, casi siempre, de vez en cuando hasta 2 veces por día, y el chiquillo le había agarrado mucho mucho amor a la señora amable que lo acunaba entre sus brazos, por fin puede tener lo que siempre quiso, una familia y sobre todo, una madre que lo ame.
Bueno todo era casi perfecto, hasta que los conoció, a el, un hombre fuerte, grande, serio, que parecía no quererlo, pero el haría lo posible por encajar ahí, y ganarse su amor, pero por otro lado se encontraba, Thor… el que decían seria su hermano, un chico rubio, tonto a mas no poder, un error de Dios que el juraba que "había llegado tarde a la repartición de cerebros… y lamentablemente se habían agotado", era un chico tonto, torpe, un típico fuerza bruta sin cerebro, pero había un problema más grande, el chico lo quería tanto, se sentía mal por él, simplemente por más que quería no lo miraba con buenos ojos, y lo peor lo empezó a odiar porque cada que intentaba hacer algo para agradarle a Odín, ahí estaba Thor arruinándolo, o eso creía el y así paso hasta el día de hoy.
-te dije que te adejes gran tonto-
-noooo yo te quierooooo, loookiiii-
Viendo esa graciosa situación estaban dos amigos
-vaya que bueno que nosotos no somos así- decía un rubio ojiazul
-Claro, por eso somos los mejodes amigos- dice para sonrojarse después y evitar la mirada que se le clavo en un santiamén
-m-mejodes… a-amigos-
