Capitulo nuevo! Y ahora sí incluí el extra de Dinamarca y Noruega, espero q les guste y tal vez luego ponga otro de ellos, pero todavía no aseguro nada XD

Disclaimer: Ya saben q Hetalia es mío, porq me obligan a repetirlo? T.T


Olvidar su participación en el festival, su actuación como Suomi y a Berwald, no iba a ser tan fácil como Tino pensaba.

Primero, Francis seguía pensando en la linda rubia y en cómo su mágico momento había sido interrumpido de manera tan brusca. Se la había pasado preguntando a Elizabetha, Lilly y Feliks por la desconocida, pero no le daban razón. Luego se dirigió al finlandés, aparentemente notó que ambos guardaban cierto parecido y tenía la esperanza que fueran parientes o algo así, pero por supuesto, Tino lo negó.

Luego, Alfred también se había mostrado interesado, pero por suerte debido a los reclamos de Arthur, el americano lo dejo por la paz y ya no volvió a comentar nada sobre la rubia ojivioleta.

Iván se acercó para preguntarle si no tenía una hermana o una prima que hubiera participado en el festival, demandando "amablemente" que le dijera como contactarla. Según él le había gustado a la chica. El finlandés sabía que para nada era el caso y en todo momento rechazó la idea de que esa rubia fuera familiar suyo, a pesar de las muy sutiles amenazas del ruso, que si bien se retiró al final, no le creyó del todo.

Lo peor fue cuando Natalia le preguntó a Elizabetha por su amiga. Había notado lo mucho que esa desconocida le agradó a Iván y eso no podía permitirlo. Tino agradeció mentalmente que ya no tuviera que aparecer como Suomi, quien sabe lo que la bielorrusa intentara contra su rival si la veía otra vez.

-¿Fuiste al cine ayer?

Se sobresaltó ante la repentina pregunta de Nils, pero hizo su mejor esfuerzo por mantenerse tranquilo.

-No. Ayer no salí a ninguna parte, seguro te confundiste con alguien más.

El noruego se tomo unos instantes para observarlo con detenimiento, evaluando sus palabras. Tino esperaba que no notara su nerviosismo y por suerte, ese pareció ser el caso. El callado muchacho se retiró sin hacer ningún otro comentario y entonces suspiró aliviado, pero de pronto volvió a sentirse culpable. Recordó a Berwald. ¿Cómo estaría?

-¿Entonces qué dices?

La voz de la húngara lo devolvió a la realidad.

-Te pregunté que si querías ir a mi casa hoy saliendo de clases, Lilly y Feliks también irán…-se interrumpió al ver que seguía algo distraído- ¿En qué estás pensando?

-Eh…en nada-desvió la mirada apenado.

-Ajá, claro-asintió no muy convencida-¿No será de casualidad en un sueco alto de lentes, inexpresivo y de mirada fría, pero sumamente encantador?

-¡No!-exclamó violentamente-¡No he pensando en Berwald ni un solo segun…!-se cubrió la boca y la otra sonrió satisfecha.

-No, si es obvio que no has pensado en él- rodó los ojos, algo exasperada-En serio, no sé por qué te mortificas tanto. Mira-sacó su celular- Todavía tengo guardado su número, si quieres puedo llamarlo.

-Mejor no, gracias-algo llamó su atención-¿Por qué pusiste un corazón al lado de su nombre?

-Fue cosa de Feliks. Por qué, ¿celoso?

-Para que estuviera celoso, tendría que gustarme-repuso molesto- Y eso no es posible, porque contrario a lo que tú (y Berwald) quieran pensar, soy un chico…- "y ni siquiera sabe que existo" admitió mentalmente- Ya no quiero hablar más de eso.

-Como quieras-dijo desganada, pero pensando que lo más razonable era dejar el tema por la paz, antes de que su amigo se enojara más-¿Vas a venir con nosotros?-se refirió a la reunión en su casa y se alegró cuando el finlandés le dijo que sí.

Tino pensó que eso le ayudaría a distraerse un poco, y a sacarse de la mente al sueco. Seguramente Berwald se aburriría luego de no recibir noticias de Suomi por un tiempo y eventualmente la olvidaría, sería mejor que hiciera lo mismo.

Pero durante el trayecto a casa de Elizabetha, él no era el único distraído.

"Como que…creo que había algo importante que tenía de que decir…"

Feliks estaba un poco más callado de lo normal. Por suerte las chicas estaban muy ocupadas en hablar discretamente de la situación de su amigo finlandés como para darse cuenta.

"Es que…creo que hoy iba a pasar algo…"

-¡Ah!

-¿Qué ocurre?-le preguntó Lilly preocupada y las miradas de todos se clavaron en el polaco.

-¡Esa nube tiene forma de pony!-señaló entusiasmado un punto en el cielo.

Y ese fue el fin de su esfuerzo por recordar…lo que sea que tuviera que recordar.

Como si se tratara de una especie de acuerdo silencioso, nadie habló del festival. Lo que menos deseaba Elizabetha era que Tino se molestara otra vez, dado que parecía bastante tranquilo. Ya le había contado algo a Lilly y hablaría con ella después. Obviamente, estaba en negación. Ciertamente, Berwald le había dejado una muy buena impresión y hasta el mismo Tino había admitido que se habían llevado bastante bien y que le hubiera gustado ser su amigo (-y quién sabe, tal vez algo más que un simple amigo con el tiempo-disimuló una risita). El problema era que Berwald solamente conocía a Suomi y el finlandés no tenía ninguna intención de verlo de nuevo, mucho menos contarle la verdad.

"Es una pena que todo termine así" se lamentó "Si por lo menos pudieran verse otra vez…estoy segura que algo bueno pasaría."

Lo que nadie sospechaba, era que estaba a punto de aprender una de las valiosas lecciones de la vida: Ten cuidado con lo que deseas.

Justo en ese momento, alguien llamó a la puerta.

La castaña fue a ver quién era. Sus padres habían salido y no regresarían hasta mucho después, y no recordaba que alguien más fuera a pasar de visita. Se quedó en shock cuando vio de quién se trataba.

-¡Oh-ho-hola!-balbuceó. Desde la sala, los demás alcanzaron a oírla y tuvieron la intención de asomarse- ¡Berwald, que sorpresa verte por aquí!-gritó con la intención de avisarles.

Tino se pudo pálido y tuvo que aferrarse a Lilly para no caer.

-Mmh. V'ne por S'omi para n'estra c'ta de hoy-explicó tranquilamente.

-¿Su ci-cita?-el otro asintió-A-ah…este…¿Puedes esperar un momento? Voy a…voy a ver si ya está lista.

Le cerró la puerta y corrió con sus amigos.

-¿No se suponía que la cita era ayer y ya?-cuestionó preocupada la pequeña rubia, y siguió abanicando con una revista al pobre ojivioleta, quien parecía tener problemas para respirar.

-Pues ese era el trato, no sé de dónde sacó esa idea-respondió la húngara y tuvo un ligero escalofrío al sentir la mirada llena de ira del finlandés- ¡Hey, juro que no tuve nada que ver con esto!

-Tipo…creo que yo sé por qué piensa eso-nuevamente toda la atención se centró en Feliks- Como que…puede que te haya mandado un mensaje a tu celular pidiendo otra cita con Suomi.

-¡No recuerdo haber recibido ningún mensaje!-exclamó de golpe, sabiéndose nuevamente víctima del enojo de Tino y revisando el aparato.

-Ah, es que no estabas aquí-expresó haciendo una corta pausa, para intentar recordar cómo habían ocurrido las cosas- Pero yo sí, y como qué, me tomé la molestia de contestar.

Finalmente encontró los mensajes. Valiosa lección de vida número dos: Nunca dejes tu teléfono celular sólo si hay un polaco cerca, nunca sabes que puede pasar.

-¿Por qué…hiciste…eso?-le preguntó el principal afectado al rubio- ¡No puedo salir con él otra vez!

-Ay, pero si tipo dijiste que te había gustado mucho. Y quería más regalos…-agregó en voz baja.

Tino se disponía darle rienda suelta a sus instintos asesinos, pero fue interrumpido cuando llamaron nuevamente a la puerta. Berwald aún seguía ahí y lo (la) estaba esperando.

-Ve y escóndete arriba-le indicó a Tino- y ve con él, Feliks. Tengo una idea. Lilly, necesito que me sigas la corriente.

Cuando Berwald finalmente pudo entrar, se sintió un poco decepcionado por no ver a Suomi. Y de pronto empezó a sentirse algo nervioso. ¿Y si se había arrepentido y ya no quería salir con él? Tal vez había sido muy atrevido al robarle ese beso.

-Perdón por hacerte esperar-le sonrió Elizabetha.

-No i'porta. ¿S'omi e'tá li'ta?

-Sobre eso…-intercambió una mirada de complicidad con la rubia a su lado- Lo siento mucho, pero, su cita tendrá que cancelarse.

-¿Por qué?-preguntó el de lentes mientras sentía una ola de temor.

-Porque…está enferma.

-Muy, muy enferma-secundó Lilly-En verdad lo lamenta y le hubiera gustado salir contigo. Nos dijo que sentía no haberte avisado antes.

Berwald guardó silencio. Ahora estaba inquieto.

-¿Qué le p'só?

-Tiene un resfriado.

-Le duele el estómago.

Las chicas volvieron a intercambiar una mirada. Debían de haberse puesto de acuerdo para dar la misma versión.

-Tiene un resfriado y le duele el estómago-aclaró la castaña.

-Es por las medicinas-agregó Lilly.

-¿P'dría ve'la un m'mento?-pidió, realmente preocupado por la salud de la joven-No me q'daré m'cho, n'cestia de'cansar.

Fue obvio que no se iría sin verla, por lo que Elizabetha le dijo que le avisaría a Suomi que había llegado, para luego indicarle a Lilly que acompañara a Berwald mientras tanto y después corrió hacia el segundo piso.

El pobre finlandés lidiaba con un ataque de nervios. Por suerte el odio que en esos momentos sentía por Feliks, le ayudaba a no sufrir una crisis histérica.

-Como que, si de verdad no querías salir con él, debiste de habérmelo dicho.

-¡Lo hubiera hecho si tú me hubieras dicho que habías planeado otra cita!

-Están haciendo mucho ruido-los reprendió la chica y luego los empujó a su habitación- Y antes de que preguntes, Berwald sigue aquí. Le dijimos que Suomi estaba enferma-abrió su closet y sacó la bolsa donde guardaba el vestuario del festival y una bata- Pero no piensa irse sin verla primero.

-¿Y qué se supone que voy a hacer?

Se sobresaltó cuando la húngara le aventó la bata y le puso la peluca de improviso.

-Recuéstate y finge estar enfermo- lo empujó a la cama.

-Tipo…¡Si ya se ve bastante mal! Hace un rato hasta estaba verde.

-Y tú vienes conmigo-tomó al polaco del brazo y lo arrastró fuera.

Lilly había disfrutado de una agradable plática con el sueco. Podía no hablar mucho, pero definitivamente era bueno escuchando. Aquello le sirvió para confirmar que era una buena persona y que de verdad le gustaba Suomi. Si tan sólo Tino se atreviera a contarle la verdad, estaba segura que Berwald lo comprendería y hasta le seguiría gustando igual.

Elizabetha bajó las escaleras junto con Feliks y le indicó que su prima estaba lista para recibirlo. El de lentes le pidió a Lilly que lo disculpara y fue a ver a la chica rubia.

La encontró acostada en la cama, con el cabello algo desordenado y con las cobijas cubriéndole casi toda la cara, sólo eran visibles sus hermosos ojos violetas. Se acercó cuidando de no hacer ruido y ella se incorporó un poco. Entonces notó que sus mejillas estaban rojas, seguramente tenía fiebre.

-Hola-lo saludó en voz baja- lamento lo de nuestra cita.

-No i'porta. ¿C'mo te s'entes?

-Mejor. Gracias por preguntar-se sonrojó aún más y desvió la mirada, sintiéndose culpable por engañarlo nuevamente y hacer que se preocupara-Bueno, me alegra que hayas venido, pero no me gustaría contagiar…

Un ruido de protesta de parte de su estómago vacío le hizo guardar silencio. No sabía que pudiera sentirse más apenado. Pero no había comido nada desde que terminaron las clases. Elizabetha les había servido algo de pastel y otros dulces, pero entonces Berwald llegó y Tino ya no pudo probar nada.

El de lentes miró enternecido a la tímida chica que se ocultaba bajo las sábanas. Recordaba que le habían dicho que le dolía el estómago por culpa de las medicinas para el resfriado, seguramente no había comido nada. De pronto tuvo una idea. Le acarició la cabeza, le dijo que no tardaría y luego salió de la habitación.

Por suerte, las tres personas que esperaban ansiosas pegadas a la puerta, alcanzaron a correr de vuelta a la sala a tiempo para no ser descubiertas. Ahí, Elizabetha se sorprendió ante el pedido del sueco.

-¿P'dría usar tu c'cina?

No estaba seguro de cuánto tiempo habría pasado cuando al fin se atrevió a bajar.

Ya no estaba usando su disfraz, se sentía inmensamente ridículo usando una bata rosa (más que con un vestido) y esperaba que Berwald se hubiera ido ya, si bien una parte de él se había sentido contenta de verlo de nuevo, pero fue rápidamente suprimida por la que insistía que lo mejor era romper cualquier tipo de contacto antes de que fuera demasiado tarde.

"¿Tarde para qué?" se cuestionó mentalmente.

Alcanzó a escuchar ruidos en la cocina y se acercó lo más sigilosamente posible, luego sintiéndose confundido ante lo que encontró ahí.

Feliks estaba sentado en una silla, "supervisando" que todo estuviera en orden. Se había negado a cocinar por temor a arruinar su manicure. Elizabetha terminó de sazonar algo en un tazón y luego sacó vasos y platos de la alacena. Lilly se acercó a preguntarle algo a Berwald y luego colocó una tetera en una bandeja. El sueco le pidió a la castaña que le pasara un plato para servir lo que había preparado. Un delicioso aroma llenó el lugar y el estómago de Tino protestó nuevamente.

Feliks alcanzó a verlo y apenas iba a llamarlo, cuando Lilly le cubrió la boca y con su mano libre, hizo un ademán para indicarle que volviera arriba.

Tino no creía posible que pudiera sentirse peor, eso hasta que Berwald entró en la habitación y le ofreció una bandeja con comida. Tenía sopa, ensalada y té.

No sólo lo había engañado haciéndolo pensar que era una chica y teniendo una cita con él, por si fuera poco lo había hecho preocuparse y encima le había preparado una deliciosa cena. Tino pensó que debía ser la persona más mala del mundo.

-¿Te s'entes m'jor?

-Eso creo-dijo en voz baja y por poco tira la bandeja cuando el sueco le tocó la frente, para verificar si tenía fiebre-No tienes que ser tan bueno conmigo, apenas me conoces. Y dentro de poco volveré a Finlandia y no sé cuándo volveré.

No pretendía ser tan rudo, pero era mejor dejar las cosas en claro antes que Berwald se ilusionara aún más.

-Tu tamb'én-dijo luego de un incómodo silencio que usó para pensar su respuesta-Ap'nas me c'noces y aún así ac'ptaste s'lir c'nmigo.

Suomi no supo que más decir. Bajó la mirada.

-En v'rdad me agr'das.

Levantó la cabeza al oír el comentario. Berwald acercó su rostro lentamente al de la chica, quien cerró los ojos con fuerza.

A último momento, el sueco pareció pensarlo mejor y depositó un tierno beso en su frente. Tomó la bandeja y se despidió.

-Espera-dijo rápidamente el finlandés cuando estaba por salir de la habitación. El de lentes se detuvo- Yo…gracias. Y…¿podría verte otra vez?-las palabras salieron solas, antes que pudiera pensarlo bien y arrepentirse.

-Eso me gu'taría-a pesar de que seguía tan inexpresivo como siempre, a Tino le pareció notar una pequeña sonrisa- Ah'ra, de'cansa.

Bajo el riesgo de ser descubierto, se asomó por la escalera a tiempo para verlo irse.

-Bueno, admitiré que eso no estuvo del todo mal-habló Elizabetha- En verdad es una persona muy agradable, ¿Tu qué piensas, Tino?-le preguntó a su amigo, quien aún tenía la mirada fija en la puerta que Berwald había cerrado al marcharse.

-No…no sé.

-Es muy amable, y además muy buen cocinero-sonrió Lilly.

-¡Tipo, ya quisiera yo que Toris me consintiera así cuando estoy enfermito!-expresó alegremente Feliks-No sabes qué envidia me das.

Bajo otras circunstancias, el ojivioleta se hubiera molestado por su comentario y le hubiera contestado con algo, pero su mente estaba demasiado intranquila como para pensar en algo que replicarle. Se tocó la frente y se sonrojó.

-¿Tino?-Lilly se preocupó-¿Te sientes bien?

-Sí…-"No…"-Es sólo que fueron demasiadas emociones por un día, no pasa nada.

Pero definitivamente algo estaba pasando, si bien en ese momento, el finlandés prefirió pensar que realmente se había enfermado. ¿De qué otra forma podría explicar su sonrojo y los intensos latidos de su corazón?


EXTRA:
"Cómo invitar a salir a un noruego sin morir en el intento"

Estar en una escuela que sólo admitía chicos no era nada fácil, y como muchos otros de sus compañeros, Soren había ido a ver el festival de talentos de la Academia Hetalia esperando encontrar una linda novia. De cualquier manera, sus planes cambiaron en el instante que presenció el acto del joven noruego.

Fue inmediatamente cautivado por él, no recordaba que nadie antes le hubiera llamado tanto la atención. Sin quererlo, pensó que era mucho más lindo que todas las otras chicas que había conocido antes. Y en ese momento lo decidió, haría que saliera con él. Y no permitiría que una pequeñez como el hecho de que no se conocieran se lo impidiera.

Su gran oportunidad llegó luego del festival. Berwald salió corriendo tan pronto como terminó el show, y Soren, siendo tan buen amigo, se propuso ir a buscarlo. Y aprovechar para encontrar a la persona que había capturado su interés.

Pensó que el cielo lo estaba premiando por ser tan bueno cuando vio al noruego ocultándose y minutos después pasó por ahí un grupo de jovencitas. Supuso que eran sus fans, quienes terminaron por descubrirlo. Se aproximó a él y lo tomó del brazo.

-¿Necesitas ayuda?

Sin esperar respuesta, lo jaló y huyeron a toda prisa, ocultándose tras unos arbustos para al fin perder a sus perseguidoras.

-Gracias-pronunció el joven noruego y se dispuso a irse, pero el danés no lo dejó.

-Si de verdad quieres agradecerme…-sonrió confiado- Un beso no estaría mal. Y una cita tampoco. ¿Qué escoges?-el otro alzó una ceja- Yo sé, quieres las dos cosas ¿verdad? Ahora mismo podemos empezar por una.

Sin darle oportunidad de reaccionar, rodeó su cintura con sus brazos y lo besó en los labios.

Nils estaba tan sorprendido, que tardó un poco en separarse. Pero cuando lo hizo, también le propinó un fuerte golpe.

-¿¡Pero qué crees que haces!-le gritó indignado y aprovechó que el desconocido seguía retorciéndose del dolor para escapar nuevamente.

Sobra decir que Soren estaba bastante decepcionado. Pero aún así, se tomó la molestia de arreglarle una cita a Berwald con esa linda rubia ojivioleta que tanto le había gustado. Después de todo: si haces cosas buenas, te pasan cosas buenas. O al menos en eso quería creer.

Por suerte para él, la prima de esa chica parecía conocer al noruego. Luego de que la joven castaña hubiera salido a decirles que su prima había accedido a tener una cita, decidió preguntarle si no había alguna manera de contactarlo.

-¿Por qué te interesa?

-Es que…creo que le gusté, pero es muy tímido para admitirlo, así que me gustaría salir con él.

La chica guardó silencio, pero al final le dio el número de celular y la dirección de Nils (información obtenida gracias a su hermano a cambio de ponerlo en contacto con Seychelles, pero eso es otra historia). Soren apenas podía creerlo. Definitivamente lo estaban premiando por ser tan buen amigo.

-Espero que sepas aprovecharlo. Si necesitas hablar con alguien, puedes contar conmigo-sonrió amigablemente y el otro falló en notar el brillo de entusiasmo en sus ojos-En verdad espero que tengas suerte.

El danés esperaba lo mismo y no pensaba desaprovechar la oportunidad que esa chica de manera tan amable y desinteresada le había brindado. Así que no tardó en ir a buscar al joven noruego a su casa.

-¡Hola! ¿Te acuerdas de mí?-casi le cierra la puerta en la cara, pero alcanzó a meter medio cuerpo y pudo impedirlo- Tomaré eso como un sí. La otra vez no pude presentarme. Mi nombre es Soren y me gustaría salir contigo, ¿Qué dices? ¡Prometo que será la mejor cita de tu vida!

-Te atreviste a besarme. Y ni siquiera te conozco. Largo de aquí-sentenció, esperando imprimirle a su voz todo el odio que sentía.

-Es que me dejé llevar-intentó excusarse- Pero seguro que lo disfrutaste aunque fuera un poquito.

Nils intentó cerrar la puerta nuevamente sin importarle el "crack" que se oyó y el "auch" provenientes del danés.

-¿Si digo que lo siento, saldrás conmigo?-pidió, poniendo ojos de cachorrito abandonado.

-¿Por qué iba a salir con un acosador pervertido?

-¿Por favor?-volvió a suplicar. El otro dejó escapar un suspiro de frustración.

-Si lo hago, ¿me dejarás en paz?-el danés asintió- Está bien.

-¡Genial!-exclamó alegremente mientras abría la puerta de golpe y lo jalaba para que saliera- ¡Te vas a divertir mucho! Tanto, que vas a rogarme por otra ci…

Volvió a recibir un golpe, pero no le importó. Estaba demasiado feliz. Y sobre la petición…bueno, Nils nunca había sido específico respecto a por cuánto tiempo debía dejarlo en paz.

Era el comienzo de un lindo romance...al menos en la mente de Soren.


Quieren oír algo lol? Cuando estaba escribiendo el extra, de pronto empezó First kiss de Aleander Rybak en mi itunes XDDDD Casualidad o coincidencia? Jajajaja

Respuestas a sus reviews:

vIpEr-aRkOvAlEnO: Tener un amigo como Feliks, o ser un amigo como Feliks…LOL Espero que este capitulo no te decepcione.

ReddyS: Estoy de acuerdo contigo, Suomi debió hacer eso! Bueno, yo tbn lo habría hecho jejeje…la verdad no se cuanto le falte al fic, al principio iba a tener 4 capitulos y ya vamos en el 7 …aunque bueno, te diré que creo q le faltan como unos 5, intentaré lo alargarlo mucho. ¡Suerte en la escuela!

Beabraginsky: Yo tbn quiero un Suecia! ¿Dónde se consiguen y porq no puedo tener uno así? T.T Para mí que los caballeros y hombres de verdad es extinguieron hace mucho, o se volvieron gays…

YumiYumm Kazahaya: Si tu vas a Suecia, ¡Yo también quiero! ((corre a empacar una maleta)) ¿Cuándo nos vamos? ^^ Y sí, la foto del beso viene incluida también XD

Daina-chan: siendo tú…bueno, dijiste q no comentara nada XD Espero q te guste el extra y q ahora si no olvides dejarme comentario. ¿Verdad que Su-san es un amor?

Say Erizabesu Sverige: A Tino le gusta Berwald, a Tino le gusta Berwald! XD (Tino: No es cierto! T.T) Que bueno q te gustara, espero q este capitulo tbn sea de tu agrado.

Nekumi: No eres la única, yo tbn mataría por un Suecia T.T A mi me encantan las películas de terror, sobre todo las asiáticas.

GoreHetare: Berwald = Puro amor! Como ya dije antes, yo tbn quiero uno! Creo que en el caso de Tino aplica el con estos amigos para qué quiero enemigos jajaja.

Kizuxx: Bueno, lo que cuenta es que al final Feliks si se acordó…o algo así…un poco tarde pero bueno XD

The last dream: Aquí tienes la continuación! Espero q te guste ^^

Espe Kuroba: Tino con vestido otra vez! O bueno, con una bata, pero eso cuenta, no? LOL Berwald es tan lindo! Y ya viste lo que pasó por culpa de Feliks, para bien o para mal.

LabrujitaKira: Pues…que pasará, que pasará…a no se XD De verdad me alegro q te guste mi fic, me motiva a seguir escribiéndolo ^^

¿Quieren saber que pasará en próximo capítulo? Al fin Berwald se encontrará con Tino. ¿Cómo creen que resulte eso?

Lean y dejen review!