Gracias por esperar, aquí traigo el capitulo 6. Quiero comentarles un par de cosas. La primera es que tengo escritas otra historias en otra web, en , que si les interesa me gustaría que leyesen, se titulan: 3000 infierno de ceniza(esta la tengo un poco abandonada y estoy escribiendo el quinto capitulo), La niña de los ojos de plata(estoy pensando en alargarla y cambiarla un poco) y Encerrada. La segunda cosa que quiero decir, es que estoy pensando en subir a tumblr los dibujos que hago, estoy pensando en hacerlos de los personajes que yo meto en las historias. Por favor díganme lo que les parece. Estaré esperando sus comentarios, gracias.
CAPITULO VI
—La ciudad perdida—
Aquella misma tarde decidieron salir a sur América, pero antes tenían que proteger la base de Norte en su ausencia, por si cualquier sombra decidiera atacar. Así que lo cubrieron con un campo de fuerza demoníaca.
— ¿Dónde está Kira?—preguntó Jack mirando a su alrededor. Todos miraron hacia todos lados. Entonces apareció de repente ajustándose el cinturón. Bunny se percató de que llevaba dos vainas de espadas cruzadas en la espalda.
— ¿De dónde has sacado la otra espada?—preguntó Bunny. Cuando la atraparon sólo poseía una.
—Estaba guardado en el plano de las sombras.
— ¿Eh?—el conejo de pascua no pareció entender.
—El plano puede guardar objetos demoníacos.
— ¿Y por qué no lo levabas encima?
—Porque Aguer lo había roto.
— ¿Tú lo has reconstruido?
—Cuando los demonios salen del abismo, cada uno posee un don, y dependiendo de ese don poseen un arma. Yo nacía con estas dos espadas, pero fue este el que rompió Aguer cuando me enfrenté a él. Sólo podía ser restaurada por una magia demoníaca similar a la espada misma, así que lo guardé en el plano para que se rehiciera.
—Los demonios sois mucho más complicados de lo que creía.
—Eran. —corrigió Kira.
—Tú sigues viva, así que la raza todavía existe.
Kira se quedó en silencio, entonces Tooth se lanzó encima y le abrió la boca para ver sus dientes.
—Ayer leí que los demonios poseen dientes tan duros como el diamante, ¡Ay qué colmillos tan perfectos!
—Aca la ano de hi oca hi no quiege que te la uerda.
— ¿Perdona? no te he entendido. —se disculpó la hada sin apartar las manos de su boca.
—Dice que saques la mano de su boca si no quieres que te la muerda. —dijo Jack sonriendo ante esa situación que le recordaba la primera vez que conoció al hada de los dientes. Tooth sacó las manos enseguida. Kira cerró la boca y movilizó la mandíbula. Jack se percató de una cicatriz de una X que tenía en el lado izquierdo del cuello debajo de la mandíbula. Tuvo curiosidad por preguntar al respecto.
—Bueno, qué, ¿salimos?—dijo Norte envainando las espadas y tomando su gran abrigo de piel roja.
—El último que llegue a los establos es un huevo podrido. —dijo Jack echando a volar escaleras abajo.
— ¿No vas a aceptar? —preguntó Tooth justo cuando Bunny creaba un agujero y desparecía en él.
—Creo que les tendré que dar una lección. —dijo justo antes de desparecer.
Jack estaba llegando a los establos, pero entonces sintió una leve brisa pasar por su lado y un segundo después Kira estaba de pies apoyada contra uno de los renos con una sonrisa victoriosa y burlona.
— ¿Pero cómo…? —Jack se quedó perplejo sin poder creer que ella hubiera llegado antes que él. Había visto cómo Kira se quedaba atrás con Tooth cuando él bajó por las escaleras, y además no la había visto pasar a su lado en ningún momento. El camino no era precisamente ancho, pero lo suficiente como para que Norte pudiera pasar por allí sin problemas.
— ¿Cómo has llegado antes que yo? —le preguntó Jack justo en el mismo instante en que Bunny emergía del suelo.
—Corriendo. —le respondió con sencillez.
—Pero no te he visto pasar por mi lado. —Jack parecía muy confuso. Kira sonrió con burla pero luego se puso seria como si lo que fuera a decir fuera de vital importancia.
—Lo que se ve no tiene por qué ser así, y lo que no se ve no tiene por qué no existir. —Jack no entendió lo que quiso decir, pero cuando iba a preguntarle al respecto apareció Norte dando órdenes a los yetis.
— ¡Sacad el trineo!
Las bestias de hielo no tardaron mucho en traer lo que le pedía. Norte volvió a meter a Bunny a la fuerza. Todos se pusieron en sus asientos mientras Kira los miraba lo que parecía ser algo indeciso. Jack le tendió la mano que ella aceptó algo vacilante y él le ayudó a subirse en la parte de atrás a su lado.
— ¡Haya vamos!—gritó Norte dando un latigazo con las riendas para que los renos echasen a correr a través de del túnel de hielo. Una vez planeando en el aire Norte lanzó una bola de cristal y ante ellos apareció un portal que los llevó a un lugar donde el clima era mucho más cálido, pero era de noche. Las estrellas brillaban como luciérnagas, la Luna emitía una luz deslumbrante como el sol. Las altas montañas se veían tenebrosas, cubiertas por una espesa niebla nocturna.
—No puedo ver nada, ¿dónde se supone que está el núcleo? —preguntó Norte. Kira miró desde un lado del trineo hacia abajo, luego se usó de pies y sin escuchar las advertencias de los guardianes saltó. Vieron cómo era envuelta en llamas, que luego se desvanecieron para dejar ver las dos enormes alas membranosas que sobresalían de su espalda. Las agitó levemente y voló hasta aproximarse a ellos.
—Está detrás de esa cordillera. —señaló a una alta fila de montañas. Se puso delante de los renos para que la siguieran y fue descendiendo a medida que sobrevolaban las montañas.
—Esto es… —comenzó a decir Tooth.
—El machu picchu. —terminó la frase Jack.
—Yo creía que el núcleo estaría en américa central, como punto principal para todos los caminos de las sombras. —dijo Bunny algo sorprendido. Kira aterrizó a su lado y plegó las alas para que luego desaparecieran.
—Los núcleos se crearon en lugares antiguos donde los dioses han sido venerados por miles de años y los demonios y seres infernales desterrados y odiados. —aquellas palabras sonaron amargas provocando que Bunny se girase para mirarla fijamente. Vio en sus ojos algo que no esperaba. Odio. ¿Estaba hablando de su raza casi exterminada y lo único que veía en sus ojos era odio?
—Eh, chicos. ¿Venís?
Los pensamientos de Bunny fueron interrumpidos por la llamada de Jack que se encontraba junto a los demás guardianes en el umbral de la puerta de una enorme pirámide escalonada. Caminaron hasta llegar junto a ellos y Kira se adelantó.
—Yo iré delante. —dijo antes de que en su palma apareciese una llama que se fue avivando hasta alumbrar el largo pasillo.
Todo estaba silencioso, lo único que se oía era el sonido de sus pasos y el rápido batir de alas de Tooth. El pasillo comenzó a ensancharse hasta desembocar en una amplia sala con extraños dibujos en las paredes y el suelo. Kira juntó sus palmas aplastando la llama y luego las separó con rapidez creando una gran bola de fuego, del tamaño de un perro grande, que quedó suspendida sobre sus cabezas alumbrando cada oscuro rincón de aquella sala.
—Buscar pistas sobre el paradero del núcleo, no puede estar muy lejos. —dijo Kira caminando al centro de la habitación. Los demás fueron hacia las paredes para encontrar para encontrar algún signo entre los dibujos. Kira se agachó para ver mejor la imagen del suelo. Eran los típicos dibujos rectangulares incas, pero no fue eso lo que le llamó la atención, sino algo parecido a un "camino" que formaba un círculo de caracol junto a otro camino que lo seguía. Siguió ambos caminos intentando buscar el otro extremo. Formaba un enorme círculo en todo el suelo de la cámara y luego ascendió por una de las paredes hasta el techo. Entonces lo vio. Miró hacia las demás paredes y vio que el dibujo que cada uno miraba había ese "camino" que formaba un caracol en el centro de la imagen.
—Chicos, venid un momento. —les pidió Kira. Los guardianes se acercaron a ella. Jack fue el primero en preguntar.
— ¿Has encontrado algo?
—Algo mucho mejor. —tocó el punto central del "camino" del suelo y este comenzó a brillar recorriendo el camino de los "caminos" de los demás dibujos y ascendiendo hasta el techo. Kira miró arriba mientras retrocedía para ver mejor la imagen que se había formado en la habitación.
—Por la Luna…—dijo Norte sin palabras. Eran dragones. Un dragó negro de ojos carmesí que estaba frente a otro dragón, pero este era blanco y ojos celestes.
—Este es el núcleo del equilibrio. —informó Kira.
—Bien, ahora sólo queda sellarlo de forma que su poder no pueda ser absorbida. —dijo Bunny con una sonrisa victoriosa.
—Sí…sólo que hay un problema. —dijo Kira rascándose la nuca.
— ¿Cuál? —a Bunny se le borró la sonrisa del rostro.
—Que no tengo ni la más remota idea de cómo hacerlo.
— ¡¿Qué?! —gritaron todos al coro, meno Sandy que puso cara de desesperación.
—Oye, que haya podido encontrarlo no significa que sepa cómo sellarlo. No soy Einstein.
— ¿A no? Creía que eras la reencarnación de Einstein en mujer. —dijo Jack apoyado en una pared. Kira giró la cabeza para mirarle con cara de pocos amigos.
—A mí bromas pocas, chaval. —le dijo con sequedad. Jack cayó enseguida.
—Dejadme pensar un poco. —pidió Kira sentándose en el suelo con las piernas cruzadas.
Todos se quedaron en silencio.
Tenía que tener mucho cuidado. Sellar un núcleo de energía pura no podía ser tarea fácil, pero ¿cómo sellarlo sin alterar el flujo de energía? Kira suspiró con pesadez y cerró los ojos . Su sexto sentido se disparó. Las sombras se estaban acercando, y Pitch con ellos. Se tenía que dar prisa.
— ¿Kira? —oyó la dulce y tranquila voz de Tooth a su lado.
—Pitch se está acercando, será mejor que os preparéis.
Tooth asintió y avisó a los demás guardianes. Entonces Kira abrió los ojos de par en par y se levantó de golpe provocando que sus compañeros se sobresaltaran.
—Creo que ya sé cómo hacerlo. —anunció con una sonrisa de satisfacción.
— ¿A sí? y, ¿Cómo? —dijo Bunny algo desconfiado del repentino descubrimiento de la chica.
—El núcleo es una esencia misma que canaliza su poder a lo largo de todo el continente, ¿no? Pues es algo parecido a mis espadas. Estas poseen una esencia que canaliza su poder a través de mí. Lo que puedo hacer es unir el núcleo a un objeto o a un lugar que servirá como muro para aquellos que quisieran absorberlo. Usaré las espadas para usar el mismo hechizo con el que se selló la esencia de su interior.
—En cristiano por favor.
Señaló a los dos dragones.
—Meteré esos dibujos en un lugar del que no se puedan sacar, pero que su flujo de energía no se detenga.
Bunny dudó unos segundos antes de decir.
—Y necesitas que ganemos tiempo mientras tú haces lo que tengas que hacer, ¿no?
—Exacto, así que manos a la obra. —desenvainó sus espadas y con un ágil y fuerte movimiento clavó cada uno en una de las colas de los dos dragones. Puso las palmas sobre la culata de las espadas y cerró los ojos. Esperó unos segundo y fue rodeada por tres aros de fuego que giraban cada uno de forma inversa a la anterior a su alrededor. De repente se oyó un estruendo fuera del templo.
—Ya está aquí. — dijo Jack sujetando con fuerza su bastón. Todos los guardianes salieron al exterior donde encontraron algo que no se esperaban.
Cientos de pesadillas volaban de un lado a otro en el cielo. Aquellos macabros caballos que olían el miedo los miraba con un brillo en los ojos. Había decenas de extrañas sombras aladas, y algo parecido a un colosal oso negro de ojos carmesí. Sobre él estaba Pitch.
—Ha pasado mucho tiempo. —dijo el Coco con una sonrisa diabólica.
—No tanto como hubiéramos deseado. —le reprochó Norte con odio.
—Oh, me ofendes Norte, creía que te alegrarías de volver a verme. —hizo una pausa y miró a otro guardián. —Jack, ¿no te alegras de verme?
—Estoy eufórico. —se burló el albino
—Bueno, basta de palabrería. —interrumpió Bunny lanzando su bumerang a una de las bestias aladas desintegrándola al instante. Ese fue el detonador. Todas las sombras de Pitch se abalanzaron sobre ellos y los guardianes respondieron sin vacilar.
"No es tan fácil como creía" se dijo Kira apretando los dientes. Estaba consiguiendo que los dos dragones se entrelazaran y se unieran como una pintura en la piedra de la habitación. Su cuerpo ardía, más de lo que solía estar, y la gran energía del núcleo le producía un dolor similar a los desgarros musculares por todo su cuerpo. Entonces su corazón dio un vuelco por un instante. Kira abrió los ojos de par en par e intentó tomar aire, pero hasta eso le costaba. El símbolo de su frente le quemaba. ¿Qué estaba pasando? Apretó las manos contra las empuñaduras provocando que los aros de fuego girasen aún más rápido.
"Sólo un poco más" pensó intentando no prestar atención al ensordecedor ruido de la pelea que se libraba fuera.
Jack congeló a una fila de pesadillas y Bunny los destrozó con el bumerang.
—No paran de aparecer. ¿Qué hacemos? —le preguntó Jack chocando su espalda contra la del conejo.
—No lo sé, pero espero que Kira no tarde mucho, no aguantaremos por más tiempo.
Estaban siendo rodeados por decenas de monstruos. Tooth desintegró a varios de ellos, pero detrás vinieron más. Esto no va a terminar nunca. —susurró la hada regañadientes. Entonces a sus espaldas comenzó a brillar una intensa luz anaranjado. Todos se giraron y vieron a Kira en el umbral del templo envuelta en violentas llamas. Sus ojos de serpiente brillaban con intensidad. Levantó la mano y señaló con la palma abierta al gran oso. Antes de que éste pudiera reaccionar de la mano brotó una llamarada que atravesó a la bestia. Este se desintegró entre rugidos. Seguido él envió bolas de fuego a los demás esbirros, pero antes de que pudiera acabar con todos ellos, Pitch sonrió de nuevo y desapareció repentinamente.
Todos miraron a Kira. Jack vio cómo las llamas iban extinguiéndose, pero entonces pudo ver que todo el cuerpo de ella estaba cubierto de sangre. Corrió hacia ella y consiguió cogerla antes de que callera al suelo medio inconsciente.
— ¡Tenemos que volver! —dijo Jack levantándola en brazos.
— ¿Está bien? —se acercó apresuradamente Tooth junto a Sandy. Kira respiraba con dificultad y estaba ardiendo, además de que estaba pálida.
—No lo sé, pero no quiero quedarme a comprobarlo. —Jack estaba muy alterado. Era extraño, pero ver a Kira en aquel estado hacia que su corazón se estremeciera. Se sentía raro.
Norte sacó de su bolsillo la bola de cristal, y lo lanzó al suelo, unos segundos después Jack estaba subiendo las escaleras hacia la habitación de Kira.
