Capítulo 7 Reiatsus.

¿Escuché bien? ¿Su mujer, dijo? No pude asimilar la información, me quedé congelada hasta que noté que si no salíamos en ese momento del apartamento realmente llegaríamos tarde a la universidad. Terminé arrastrándolo hasta el salón de clases a todo lo que mis piernas daban, estuve aturdida las primeras tres clases hasta que llegó la hora del almuerzo. Sabía que tendría que encarar a Toshiro, todas las primeras clases lo esquivé porque su pregunta me rondaba la cabeza, pero ahora mismo le preguntaría el significado de sus palabras, así mi corazón lata a todo lo que da y sienta un millar de mariposas en el estómago voy a llegar al fondo de esta situación.

-Karin…si no salimos pronto no podrás comer nada recuerda que tenemos que ir a la cafetería porque en tu carrera matinal, ni desayunaste ni trajiste el almuerzo que preparé.- dijo Toshiro con un ligero sonrojo en las mejillas.

-Toshiro, preferiría que habláramos.- le dije encarándolo por fin.

-Si es por lo de la mañana, lo siento creo que te incomodé y…

-Con que la pareja tuvo una pelea.- dijo satíricamente Kashino.

-Kashino, no abuses de tu suerte.- dijo con una gélida sonrisa Toshiro.

-No puedo ser imparcial si se trata de Karin chan, ella seguro tiene la razón y el enano violento tiene la culpa.- dijo Kashino al aire, ¿por qué le digo Kashino? Muy simple después de la primera clase se disculpó de una manera sumamente sincera además verlo con el ojo morado, me hizo pensar que ya había recibido su castigo por besarme…

-Karin chan, quisiera pedirte una disculpa, no era mi intención parecer un patán es sólo que desde que te vi, algo dentro de mí se removió.- dijo el haciendo una reverencia.

-No hay problema, pero si lo vuelves a hacer, haré que te comas tus entrañas.- dije de una manera tan "dulce" que habría empalagado a un oso.

-Bien, de ahora en adelante espero que podamos ser buenos amigos, puedes llamarme Kashino si te incomoda decirme Makoto, pero no esperes lo mismo de mí yo te llamaré Karin chan porque tu nombre es igual de lindo que tú.- dijo él con una sonrisa agradable, fui blanda con él porque aun mi mente no tiene la capacidad de atender otros asuntos que no sean relacionados con Toshiro y su pregunta.

-¿No te bastó lo de ayer, imbécil?- repentinamente escuché la voz que menos quería escuchar en esos momentos.

-Mira enano violento, no perderé la oportunidad de ser amigo de Karin chan sólo porque tú seas su perro guardián.-dijo Kashino altivamente.

-Tienes agallas mocoso.-dijo Toshiro con la mirada filosa y fija en el rubio- Seguro quieres el otro ojo igual.- espetó Toshiro, tomé su mano y negué, él pasó a un lado mío y tomó asiento en su lugar.

-Está bien Karin si eso es lo que deseas que así sea…sólo espero que no te arrepientas de escuchar lo que te tengo que decir.- lo último lo dijo en mi oído casi cómo un susurro, yo solamente salí del salón rumbo al jardín de los cerezos.

-Toshiro, te seré franca, quiero saber por qué me hiciste esa pregunta. Por más que le di vueltas no pude ver lo que escondes detrás de ella.- le dije con toda sinceridad ¿qué caso tenía esconder la realidad? Yo sé que hay algo oculto tras su inesperada pregunta.

-Eres más astuta de lo que imaginaba, te diré la verdad porque lo mereces, pero antes crearé una barrera porque nadie debe de escuchar lo que estoy a punto de decirte.- así fue y después de recitar alguna clase de hechizo una luz ámbar nos envolvió.- Bien ahora sí podemos comenzar, primero Karin quiero que sepas que yo te protegeré con mi vida si es necesario…

-Toshiro, no tienes que ser tan intenso, sólo dilo, ¿sabes? no debes de subestimarme, digas los que digas no te será tan fácil librarte de mí.- le dije con una sonrisa amable, sé que cuando comienza a dar sermones es porque está sumamente nervioso.

-Karin…la verdad es que tú eres mi otra mitad y nuestro reiatsus se están mezclando, si tratará de separarlos una parte de nuestras almas se fragmentaría. Llegué a escuchar de siete casos de este tipo en todo lo que va de la historia de la Sociedad de almas. – tomó aire, mientras que yo escuchaba atenta cada palabra que él decía.- Es sumamente delicado esto que está pasando porque tú y yo no podremos estar mucho tiempo separados, además tu reiatsu aun es inestable por eso es necesario estabilizarte antes de dar un paso más hacia delante.

-¿Qué, qué?- le dije tratando de asimilar toda la información que me acabada de dar.- ¿Por eso me pediste que fuera tu mujer?

-No- dijo completamente tajante.- Te PIDO que seas mi mujer, sé que son palabras muy fuertes pero yo… te amo Karin, y necesito que sepas que quiero estar seriamente contigo, no me importa que sea difícil, ni me importa quiénes me tenga que enfrentar, quiero que sepas que sólo tú has sido capaz de mostrarme cosas que me sorprenden, incluso he tenido reacciones contigo que jamás si quiera imaginé poder efectuar.

-Momento, momento… ¿Capitán le han dicho que usted es muy intenso?- dije aun sorprendida por todo lo que me había dicho.- ¿Te parece que primero seamos novios? Me gustas Toshiro y me gustas mucho pero siempre se puede comenzar por el principio, ¿no crees?- el sonrió y suspiró.- ¿Por qué suspira Capitán don intenso?

-Pensé que me odiarías, cuando lo descubrí me sorprendí bastante, pero después me dio mucho miedo. Es como si estuviéramos atados por el alma y sabes hay dos historias muy trágicas respecto a esto. –dijo ahora más tranquilo y eso es bueno para mí, honestamente me impacta esto que me está diciendo probablemente no tengo idea de la seriedad del asunto pero hay algo que me pasa estando con él, me siento feliz, tan feliz que cuando me toca podría ronronear como un felino.

-¿Me las podrías contar?- le dije curiosa, más que nada saber lo que me podría pasar.

-¿Segura? – me contestó sorprendido.

-Por su puesto quiero saber en dónde piso.- contesté segura de lo qué quería.

-Verás la primera fue hace cientos de años, ni tú ni yo existíamos aún, de hecho la Sociedad de las almas apenas se estaba unificando. Estaba dividida en tres porciones por decirlo así, una chica se enamoró de un joven del lado vecino pero después la vida la cruzó con su otra mitad, ella era otra chica, lentamente comenzaron a ser buenas amigas extrañamente, sus reiatsus comenzaron a mezclarse. Llegó el día en que el joven correspondió a la primera chica y la pidió en matrimonio pero él deseaba llevarla a su reino y lo hizo, el tiempo pasó y debido a la separación de las dos chicas su alma se quebró y ninguna de las dos volvió a ser la misma. La segunda chica se dejó morir y la primera jamás fue feliz con su esposo.

-Qué injusta puede ser la vida o el destino o lo que sea.- dije sin pensar.

-No sabes cuánto Karin…

-Eran dos historias, ¿Cierto?- pregunté de inmediato, él asintió.

-La segunda fue terrible, de esta quizá ya pasaron 50 años, un joven y una chica se conocen, se hacen amigos ella se enamora del mejor amigo de su otra mitad. Ellos aun no sabían el lazo que los unía, cuando se enteraron ella lo rechazó por completo, acudieron a la doceava división, ahí los investigaron y a petición de ella a pesar de las advertencias del capitán pidió que separara los reiatsus. Ella se hizo un hueco, no soportó la fragmentación de su alma y él…bueno él sigue vivo y dicen que es como un alma en pena.- guardé silencio y así pasé unos momentos hasta que vislumbré mi respuesta. Él veía a lo lejos cómo si buscara algo.

-Toshiro… eso es muy cruel y es una tragedia pero fue su elección. Ahora yo ya tengo la mía y esa es muy simple; seguiré siendo yo misma y jamás rompería un lazo tan importante mucho menos contigo.- él abrió los ojos de par en par, después sonrió.-¡Demonios! ¿Ya es tan tarde?- dije al ver la puesta del sol. No tenía caso correr por lo que nos dirigimos lentamente al aula por nuestras cosas.

-Parece ser que sí tenían planeado volver.- dijo el profesor Li con cara de pocos amigos.

-¿Profesor?- articulé llena de sorpresa, Toshiro se mantuvo al margen.

-Verán jóvenes esto no es la primaria y lo mínimo que pueden hacer si se van a volar MIS clases es avisar, debido a que son MI responsabilidad.- dijo seriamente.

-Lo sentimos profesor, se cruzó algo.- fue la pobre excusa que se vino a mi mente.

-Podríamos dejarlo en que Karin no se sentía muy bien, profesor.- dijo Toshiro con un tono secante y ligeramente autoritario.

-Joven Hitsugaya espero que no se repita y si la joven se sentía mal lo más correcto habría sido que avisara, usted.- dijo el profesor con un aura maligna.

-Quedaría tranquilo si le dijera que no volverá a pasar.- dijo Toshiro poniéndose a la defensiva.

-Me parece que es usted muy atrevido joven, con una disculpa habría bastado.- dijo el profesor ofendido.

-No veo por qué haya que disculparnos.- dijo el capitán viendo al profesor directamente a los ojos, al parecer no Toshiro no tenía pensado ceder.

-Profesor lo sentimos, mañana estaremos puntuales.- dije rompiendo su duelo de miradas. Tomé mi bolso y el de Toshiro y lo jalé hasta la salida.

-Señorita Kurosaki, ¿qué relación tiene con el joven Hitsugaya?- dijo el profesor cortante cuando vio que iba a huir.

-Lo siento profesor Li, jamás me gustaría faltarle al respeto, pero eso no es de su jurisdicción.- dije diplomáticamente aunque me desequilibró un poco su pregunta.

-Aunque si desea saberlo, ella es mi mujer.- dijo Toshiro seriamente, el profesor no fue capaz de reaccionar a tiempo, porque yo saqué a Toshiro del aula.

-Basta Karin no hay necesidad de correr.- dijo Toshiro parando mi carrera.- El día de hoy te has escurrido disimuladamente de mí todo el día.- sentenció.

-Toshiro… ¿te parece que dejemos la plática para cuando lleguemos al departamento?- me pasó su fría mano por la cintura.

-Si prometes que te relajarás.- dijo con una sonrisa ladina.

-Calma señor intenso, no pienso bajar la guardia con usted.

-No decía eso en la mañana, jovencita.- me sonrojé al recordar sus manos acariciando mi cuerpo.

-¡Toshiro pervertido!- le dije antes de emprender una nueva carrera hasta el departamento.

Llegamos al departamento y boté mi bolso en un sofá, pasé al baño a refrescarme y salí más relajada, me encontré a Toshiro en la cocina, y como yo pensé estaba revisando el almuerzo que olvidé en la mañana. Puse la mesa y cenamos lo que él había preparado, honestamente cocina bastante bien eso y mi hambre combinadas me hicieron sentir que comía un festín, al terminar de comer lavé los platos, Toshiro estaba cómodamente recostado en un sofá.

Por alguna extraña razón suspiré y me acerqué al equipo de sonido, puse a Phil Collins nada mejor para relajarme un rato. Se veía tan tranquilo que me hubiera gustado verlo así por unos minutos más, pero se levantó del sofá y delicadamente me dejó caer en el sofá más grande. Me sorprendí bastante cuando lo sentí sobre mí y me sorprendí aun más cuando rodeé mis brazos en su cuello, él sonrió un tanto altivo.

-Señorita Kurosaki, ¿le han dicho que usted es toda una tentación?- me dijo al oído.

-¿Capitán, le han dicho a usted que es un pervertido?- respondí sin siquiera pensarlo.

-Pero soy un pervertido correspondido, ¿cierto?- dijo acercándose lentamente a mis labios.

Comenzamos con un beso que si bien no era del todo casto tampoco era muy profundo, pero la posición de nuestros cuerpos no ayudaba a bajar el calor que vibré desde que lo sentí sobre mí, seguro estoy más roja que un tomate, pero da igual Toshiro me gusta. Comencé a sentir bullir mi abdomen cuando sus frías manos recorrieron libremente mi espalda, un escalofrío recorrió mi espina dorsal. No era uno de esos escalofríos feos de cuando uno está enfermo, fue mejor dicho uno placentero que inundó mi ser. Quise hacerle lo mismo y pasar mis manos sobre su fría espalda, extrañamente pasó algo que estaría por arrastrarnos a un mar de pasión.
Me tomó por la cintura y me jaló hacia él, después se sentó en el sofá conmigo sobre su regazo. Seguimos el juego de toqueteos y exploración corporal, hasta que no resistí y le saque la camisa negra que llevaba puesta. Después pasé mis manos por sus bien esculpidos pectorales y perdimos cuando mordí suavemente su cuello.

Su frío, hacía que mi calor sólo fuera en aumento, no me di cuenta del momento en el que me tomó de la cadera y comenzó a moverme hacia delante y hacia atrás en un delicioso vaivén que me permito decir, me dejaba sentir su erección justo en mi intimidad. Nunca había experimentado este tipo de sensaciones y honestamente ya me sentía adicta a él. Besos y caricias acompañaban nuestra danza que iba al ritmo de la música de fondo. Repentinamente sentí como hábilmente me sacó de una la camiseta que yo llevaba puesta, la lanzó lejos dejando mis pechos semi-expuestos frente a él, aunque aun portaba mi bra cada vez iba volando más ropa. Con una mano en mi cadera, llevaba el ritmo del vaivén mío sobre su ya excitada erección y con la otra comenzó a tocar una de mis senos. Jamás imaginé que algo así, me pudiera hacer explotar tantas sensaciones diferentes por todo mi cuerpo.

Comencé a gemir cuando me desabrochó el bra que llevaba puesto, y posó sus fríos labios en uno de mis pezones, quería estallar ahí mismo pero la tortura no paró… después de haberme sacado el bra paró el vaivén de mi cadera. Pero con una mano acariciaba mi espalda, con la otra me apretaba un pezón y con su boca mordía el otro. Yo francamente no sabía qué hacer, sólo quería que Toshiro siguiera impartiéndome ese placer que no había sentido antes. Reaccioné cuando sentí la falta de atención en mi espalda, y para sorpresa mía la sentí sobre mi intimidad, no sé qué tanto sepa él de la fisionomía femenina pero a juzgar por los puntos que tocaba era bastante. Sólo quería que me terminara de desnudar y me hiciera suya tan pasionalmente como hasta ahora me había tocado.

-Ahhh…Toshiro…sino paras, explotaré.- dije entre gimiendo y gritando de placer, porque el muy pervertido estaba acariciando en círculos mi clítoris.

-Karin… aun no…- dijo él con su ronca voz entrecortada.- Todavía… falta mucho… quiero dejar mi huella en todo tu cuerpo.- y al terminar esa frase mordió con ternura mi oído.

Se puso de pie cargándome, yo enrollé mis piernas en su cintura y así me llevó hasta mi habitación, me puso sobre la cama y sonrió con satisfacción. Seguramente esta será una noche que no podré olvidar.

Continuará….

Hola! Perdón por el retraso pero la escuela me tiene loca… la pregunta del millón ¿les gustó? ¿Quieren un capítulo especial más corto pero de sólo lemon? O los interrumpo abruptamente justo antes que el niño y la niña se conozcan profundamente XD
Jajajaja soy malvada pero no me odien debe de haber un poco de suspenso.

*Kashino es Makoto Kashino de Yumeiro Patissiere, no me pertenece ni él ni ningún otro de los personajes utilizados en este fic, en efecto el profesor Li es Li Shaoran de CCS y si será el malo…habrá que ver XD

*La canción de fondo mientras se foguean se llama "Another day in Paradise" de Phil Collins.

¡Reviews mis queridos lectores! Saludos a todos, gracias por leer, se les quiere.