"APRENDIENDO A SER UN HOMBRE"
Capitulo 7
Ranma se dirigió hacía Akane, ayudándola a acomodarse de nuevo en la cama. Observó su alterado estado, su respiración era agitada.
Ranma: "¿Qué ha pasado Akane¿Te han hecho algo Kodachi o Shampoo?"
Akane: "no, Ranma... Shampoo… si ella no hubiese llegado…" las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos.
Instintivamente Ranma la abrazó: "... cuéntame qué a ocurrido..."
Los sollozos de la joven eran amortiguados por el potente pecho de él. Se sentía reconfortada en esos fuertes brazos.
Akane: "… Yo desperté... y pude ver a Kodachi diciéndole a Shampoo que nos mataría a Ukyo y a mí... que también la mataría a ella por entrometerse... después pelearon. Shampoo tenía dificultades para pelear y se agarraba el pecho frecuentemente. Su rostro reflejaba mucho dolor, pero aun así peleó agresivamente contra Kodachi. Ukyo gritaba que parase... yo no sabía que hacer y apreté el botón para llamar a la enfermera... luego Kodachi... se lanzó hacia mi tras noquear a Shampoo... intentó estrangularme... Shampoo la detuvo, golpeándola y alejándola de mi... luego llegaron las enfermeras... los médicos... y vosotros... el resto ya lo sabes..." suspiró la joven reprimiendo un sollozo.
Ranma sintió hervir su sangre: "¡Esa chica está loca! ... ¿entonces Shampoo os ayudó?"
Akane apretó aun más el abrazo, agarrando fuertemente las ropas de él y asintió con la cabeza.
Ranma: "Ya veo..."
Akane: "Ella podía haber dejado que Kodachi nos matase, pero no lo permitió y arriesgó su vida. Ranma debes perdonarla... ella..."Akane calló de golpe y se apartó de Ranma bruscamente. El gesto desconcertó al chico¿a qué venía eso? Akane se giró en la cama, dándole la espalda.
Ranma: "Akane… ¿qué ocurre?"
Akane: "Vete. Quiero estar sola" la frialdad de sus palabras helaron el corazón de Ranma, que lo sintió dejar de latir. Las palabras morían en su garganta, acompañando al dolor que le había surgido repentinamente. El sufrimiento pasó a la furia, tras haber sido, previamente, incertidumbre.
Ranma: "¿A qué viene éste cambio, Akane?"
Akane: "Es sencillo, Ranma. No me apetece estar contigo. Tú y yo ya no estamos prometidos"
Ranma: "¡Y cuando hemos dejado de estarlo exactamente?"
Akane: "cuando cometimos el error de... ¡lárgate ya!" sintió la mirada de Ryoga y Ukyo clavada en ellos dos, lo que hizo frenar sus palabras. No quería que ellos se enterasen de que se habían acostado. Menos aun, que Ranma se había arrepentido de ello y la hubiese despreciado.
Ranma: "¡Bien¡¡No me interesa estar prometido con una estúpida, gorda, lenta y marimacho pechos planos como tú!" atacó dolido.
Akane: "¡Y yo no quiero estar con un fenómeno travestido con dudas en su orientación sexual!" contraatacó clavándole las palabras hondo.
Ranma: "¡Que sepas que tienes mucho que aprender!" se dirigió furioso a la salida
Akane: "¡yo me alegro de no tener que aprender contigo nada¡Y fingí!"Siseó antes de escuchar el portazo. Las lágrimas caían por su rostro sin control.
Al otro lado de la puerta Ranma golpeaba su puño contra la pared, en un intento de descargar su furia. Mordió sus nudillos reprimiendo un grito profundo que amenazaba con escapar de su garganta, pero no que llegó a salir. Se dejó caer rendido en el pasillo y escondió su cara entre sus piernas, acurrucado en una esquina del mismo. Por su mente solo pasaban las mismas palabras frustradas que era incapaz de responder ¿Por qué, Akane, por qué?
En la habitación, Ryoga y Ukyo miraban confundidos a la joven que lloraba en la cama. ¿Qué era lo que había ocurrido entre esos dos, se preguntaba Ryoga. Por la mente de la cocinera resonaban las palabras que habían dicho momentos antes y rápidamente ató cabos deduciendo que habían echo algo más que hablar la pasada noche. La preocupación se apreció en su mirada ¿Se han acostado?
Ranma escuchó al medico en la habitación de Shampoo, mientras limpiaba los restos de agua salada de su rostro.
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Médico: "Se han saltado dos puntos" comentó mientras examinaba la herida de la joven de voluminoso pelo morado "no deberías haberte inmiscuido en la pelea"
Shampoo le dedicó una sonrisa: "ya estar hecho, usted volver a coser"
El médico volvió a ponerle los dos puntos, cerrando la herida y vendándola.
Médico: "¿qué ha ocurrido exactamente?"
Shampoo: "chica loca intentar matar conocidas. Shampoo detener. Ser simple". La china mantenía la sonrisa, aunque Moose podía darse cuenta de la falsedad de la misma.
Médico: "Informaré a la policía de lo que has dicho... ahora debes descansar" se dirigió a la salida, al abrir la puerta se encontró con Ranma "Veo que tiene visita señorita." Finalmente abandonó la estancia, dejando a los tres jóvenes solos.
Moose: "Ranma debes saber que Shampoo…".
Ranma: "sí, Moose… lo sé…"se acercó hasta la cama donde se encontraba una avergonzada chica, que mantenía la vista baja, evitando la confrontación directa con Ranma. "Shampoo...quería darte las gracias... por haber evitado una tragedia…"
Shampoo: "No ser nada... Ranma"
Ranma abrió los ojos desmesuradamente. Era la primera vez que Shampoo le llamaba por su nombre. No Airen. No futuro marido. Sólo, Ranma.
Ranma: "También quería decirte que siento haberte echo daño... pero no puedo corresponderte..."
Shampoo: "no haber problemas. Shampoo entender." Las ganas de llorar zarandeaban el cuerpo de la joven, pero su voz se mantenía firme. "Shampoo sentir haberse comportado locamente... Shampoo romper futuro matrimonio, Ranma deber saber".
Ranma miró tristemente a la joven. Ella se había intentado suicidar, y luego había arriesgado su vida en defender a Akane y Ukyo... De repente, recordó la aldea de la joven.
Ranma: "¿qué ocurrirá contigo y tu aldea?"
Shampoo forzó aun más la sonrisa al notar cómo su gesto amenazaba con torcerse: "Shampoo no poder volver. Shampoo... ser deshonra... ya no ser amazona. Abuela enterarse pronto. Shampoo no volver jamás aldea" la voz de la joven quebró con las últimas palabras. Reconocer esto, era algo sumamente doloroso para ella. Ya no solo el renunciar a Ranma como prometido, sino también a su herencia como amazona y mejor luchadora de su aldea.
Ranma: "Lo siento mucho Shampoo... siempre tendrás mi apoyo y mi amistad... si puedo ayudarte en algo lo haré." Ranma le dio un beso en la mejilla a la joven y se marchó de la habitación.
Shampoo: "... ¿Moose?"
Moose: "¿Dime Shampoo?"
Shampoo: "… ¿poder abrazar?"
Moose, sin poder evitarlo, dibujó una enorme sonrisa en la cara, y con voz temblorosa dijo: "cla… claro… Sham… Shampoo".
Sus cuerpos se acercaron formando un lindo abrazo. Shampoo apoyó su rostro en el hombro del chico, y sin poder aguantar más, se puso a llorar.
Moose se limitó a acariciarle tiernamente el cabello, mostrando su comprensión en silencio.
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Ranma se fue a uno de los baños del hospital y se lavó la cara con agua fría. Convertido en chica, miró el reflejo de su rostro y dibujó una sonrisa claramente forzada, con la que intentaba ocultar la tristeza que albergaba su corazón.
Se sentía frustrado, las palabras que Akane le había dicho fueron muy duras para sus oídos, pero más aún, la frialdad de su gesto, que sería capaz de helar el más caliente de los fuegos.
Salió del baño y se sentía un poco perdido, no sabía qué hacer, ni a dónde ir, pues sabía que cualquier acción que realizara podría ser inadecuada.
Decidió salir un rato a la calle, para tomar el aire y desconectar un poco, aunque, el estar a solas no era muy adecuado, porque estaría comiéndose la cabeza.
Sentado en las escaleras del hospital, ya en la calle, observaba la oscuridad que cubría la noche, y el cielo estrellado que se podía entrever a través de las ramas de los árboles.
Sus pensamientos, inevitablemente, estaban centrados en Akane. Realmente no se arrepentía de haber echo el amor con ella, de echo, había sido lo mejor que le había pasado en todo ese tiempo. Nunca se habría imaginado que ese viaje supondría un avance de tal envergadura, al igual que no sabía que lo que pasó entre ellos tendría tan malos resultados.
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Akane estaba ahora en la habitación acompañada tan solo por Ukyo. Ryoga había salido en busca de Ranma, tras haber oído, por boca de la joven de cabello corto, lo que había sucedido.
El silencio invadía el cuarto, ninguna decía nada, se sentían algo incomodas.
De repente, tras una pelea interna, Ukyo decidió hablar: "Akane…"
Ésta la miró, dejando claro que la atendía.
La cocinera sonrió dulcemente: "creo que estás equivocada con respecto a Ranma, estoy segura de que lo que pasó entre vosotros ha sido lo mejor que le ha pasado en su vida".
Akane frunció el ceño: "No es algo que piense yo, me lo dejó bastante claro".
Ukyo: "por lo que nos has contado, tú tampoco le dijiste nada agradable"
Akane: "¿cómo dices?"
Ukyo: "seguramente dijo eso para no sentirse amenazado con tus palabras, ambos sois muy cabezotas, y si uno no cede, el otro tampoco".
La joven se quedó callada ante tal respuesta.
Ukyo continuó: "creo… que deberíais hablar más calmadamente, controlando un poco lo que decís, porque solo os haréis más daño, todo puede solucionarse, no tiene sentido que estéis así cuando sentís tanto el uno por el otro".
Akane: "no sé…"
Ukyo frunció el ceño: "pero… ¿tú te arrepientes de lo que sucedió entre vosotros?"
La joven negó con la cabeza: "no es eso, es que… no sé… fue tan… ¿cómo decirlo?... especial… pero luego… siempre que habla lo estropea…"
Ukyo rió: "sabes que no es muy bueno con las palabras, le cuesta mucho abrirse a los demás, y sobre todo contigo, teme que le rechaces, al menos eso es lo que me ha contado en alguna ocasión".
Akane abrió lo ojos exageradamente y se sonrojó: "a mí me pasa lo mismo…"
Ukyo: "entonces… deberías entenderle"- miró a la joven y continuó- "¿hablarás con él?".
Ésta asintió tímidamente: "sí… lo haré".
Ukyo: "me alegro de oír eso, no te arrepentirás".
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Ryoga recorrió todo el hospital en busca de Ranma, sin resultado alguno. Al llegar a la planta baja, vio en el exterior la sombra de una persona sentada en las escaleras. Al no estar muy seguro de quién podría tratarse, decidió salir a ver, encontrándose al joven de la trenza, perdido en un mar de pensamientos.
Se aproximó a él y se sentó a su lado: "Por fin te encuentro".
Ranma se sobresaltó, saliendo así de su despiste: "me has asustado"- dijo con tono bajo y mirando al piso.
Ryoga le dio una palmadita en la espalda: "vamos hombre… no estés así".
Ranma levantó una ceja y mirándole de reojo contestó: "cállate, no sabes de qué hablas".
Ryoga asintió: "sí que lo sé, nos lo ha contado Akane"
El chico de la coleta puso el grito en el cielo: "¿QUÉ?"
Ryoga: "Vamos Ranma no pongas esa cara, me dan ganas de darte un puñetazo para no reírme"- exclamó entre risas, al ver la expresión desencajada de su amigo-enemigo- "Ella nos contó...la historia Ranma"
El chico de azabache cabello resopló en un gesto cansado. "¿Qué os dijo?"
Ryoga estiró los brazos hacia atrás, sobre el suelo, y dejó caer el peso de su espalda sobre ellos: "Que pasasteis una noche juntos, que dijiste que todo había sido un error, que ella se arrepiente también de ello... pero… ¿sabes qué? que no la creo y a ti tampoco"
Ranma abrió sorpresivamente los ojos y clavó su mirada hambrienta de respuestas en la de Ryoga: "¿qué quieres decir?"- masculló agitado.
Ryoga cerró los ojos y sonrió levemente: "Que los dos sois tontos"
El puño de Ranma se estrelló contra la cabeza de Ryoga provocándole un chichón.
Ryoga: "¡A qué ha venido eso, nenaza?"- Exclamó sobándose la zona golpeada.
Ranma: "¿A quién llamas tontos, P-Chan? Creo que le diré a Akane la verdad sobre su cerdito..."
Ryoga: "¡Oye, oye!" - el joven le devolvió el golpe soltando una risotada- "Me refería a que lo dos sois tontos porque sois unos orgullosos. Estoy seguro que tú no consideras un error aquella noche y que Akane tampoco, pero... ¿no la molestarías en algo haciendo que pensara que todo había sido un error¿Y no sería por eso por lo que luego tú te sentiste dolido y siguiera así la historia hasta terminar gritándoos?"
Ranma pensó en ello durante unos instantes. Era cierto que él le había dado la razón a Akane en lo que fue un error aun sin pensarlo... pero... ¿Ella lo habría dicho por lo mismo¿Qué había dicho para que ella reaccionara así?
Ryoga: "Los dos sois muy inseguros respecto a vuestros sentimientos, Ranma, y mientras uno no ceda, el otro tampoco lo hará"- miró de reojo a su amigo. Parecía debatirse una lucha con su conciencia. Eso era bueno, al menos estaba pensando en lo que le había dicho. "¿Ranma no crees que deberías vencer ese miedo que te acosa, ese temor a tus sentimientos... y decirle lo que realmente sentiste esa noche?"
Ranma sonrió: "Creo que... tienes razón... debería subir y hablar con ella...decirle la verdad aunque ella no sienta lo mismo...aunque ella no me corresponda".
Voz: "¡Eso ser Ranma, tu madurar por fin!"
Los ojos de Ranma se abrieron como platos: "¡Shampoo¿Dónde...?"- miró a ambos lados de la puerta, esperando ver a la amazona. Una risa le hizo mirar hacia arriba, encontrándose con la mirada violácea de la china, acompañada de una mirada acristalada en una de las ventanas. "Shampoo, Mouse ¿qué hacéis ahí?"
Shampoo sonrió: "Nosotros oír hablar con chico cerdo y asomar a la ventana"
Mouse: "Si, no pudimos evitarlo Ranma, además oírte hablar de tus sentimientos no es algo muy común en ti"
La carcajada de Mouse solo fue superada por la de Ryoga.
Ranma: "Panda de cotillas..."
Shampoo: "¡Vamos Ranma, no enfadar! No ser malo reconocer sentimientos. Haber tenido demasiados problemas por ello. Deber reconocer ya y decir a chica violenta. No ser tonto más tiempo. Deber crecer"
Ranma mantuvo su mirada azulada en esas dos gemas que le escrutaban desde lo alto. Hasta ella, su más persistente prometida, ex prometida ahora, le instaba a continuar... a afrontar su miedo. Sonrió y ella le devolvió el gesto.
Ranma: "Gracias"- y se adentró de nuevo en el hospital, hacia la habitación de Akane.
Shampoo le vio perderse por la puerta con cierta nostalgia en la mirada que no pasó desapercibida para los dos chicos. Mouse la abrazó por la cintura y Ryoga le dedicó una cálida sonrisa.
Ryoga: "Shampoo... eso que has hecho... para Ranma significa mucho"
Shampoo: "Shampoo saber... por eso hacer. Nosotros ya no ser prometidos... el nunca amar Shampoo y siempre saber... por eso querer que ser feliz. Además"- sonrió dedicándole una tierna mirada al chico chino junto a ella "Shampoo también poder ser feliz"
Mouse le devolvió la sonrisa y ni pudo reaccionar cuando los suaves labios de la joven guerrera se apoderaron de los suyos en una cálida caricia.
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El doctor entró en la habitación y se acercó hasta la joven de cabellos cortos que charlaba con la cocinera.
Doctor: "Señorita Tendo me gustaría comentarle un asunto…"
Akane se extraño por las palabras serias del médico: "Dígame doctor¿de qué se trata?"
El médico dirigió una rápida mirada a la otra joven antes de enfrentar de nuevo a la menor de los Tendo "Se trata de los resultados de una de las pruebas hicimos..."
Akane abrió los ojos¡las pruebas! Se había olvidado de ellas¿y si tenía algo por los golpes? Le instó a seguir hablando con un movimiento de cabeza.
Doctor: "Verás llego con muchos golpes al hospital así que la hicimos toda clase de pruebas para comprobar el estado de sus músculos, huesos, órganos..." volvió a mirar fugazmente a Ukyo.
Akane: "No se preocupe, puede decirlo delante de ella.¿Tengo acaso algo malo?"
Doctor: "No... se trata... en realidad... está usted embarazada"
El sonido de la puerta de la estancia al chocar contra la pared, hizo a los presentes desviar la atención hacia la puerta, encontrándose a Ranma en el umbral de ésta con la cara totalmente desencajada, a juego con la de Akane.
Ranma: "¿Em... em… embara... embaraza… da?"
Continuará...
