Aquí el capitulo siete, lo mejor ya se esta acercando…
Gracias por todos sus ánimos...
Yunuen: también ya leí "siesta" y también la tengo impresa, esperare con ansias tu próxima historia n.n
Cloeh: no te imaginas la culpa que sentirá Raphael, y todo el remolino que hará en busca de venganza, pero ¿con quién se vengara realmente?...
Juanis: creo que todo la acción que querías ya viene, y no te imaginas que peleas vienen. Así que dile a Picollo que ya no te cachetee.
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Capítulo 7
En el techo de un edificio cercano, una figura se ve a la luz de la luna.
Leonardo.
"La noche hoy se ve preciosa, la luna y las pocas estrellas que se ven en el firmamento brillan en todo su esplendor, Abril debes estar esperando, de nuevo se me hizo tarde pero no quería salir de casa, no hoy, no después de la nueva vida que llevare con mis Hermanos, después de darme cuenta de que no estaba solo, Dios….. Que ciego estuve, si tan solo pudiera recuperar el tiempo que perdí, pero no es tarde… Tengo toda una vida más con ellos.
Estoy seguro que todo será mejor ahora… Todo"
Una sombra rápida abre la ventana de una desesperada chica, que impaciente espera con los brazos cruzados y moviendo de arriba abajo el pie.
-Leo… por Dios ya es tardísimo – lo miro algo molesta – ¿Y por que entras por la ventana? Si este vestido perfectamente, nadie te reconocería así.
Camina hacia el apenado Leonardo y lo toma del brazo y le guiña un ojo.
-Además te vez guapísimo así – lo jala hacia la salida – Vámonos, las mejores ofertas son las primeras.
Las calles se veían más solas que de costumbre, Leonardo y Abril caminaban sobre ellas bajo los faroles de luz.
-¿Qué piensas comprar Abril? Tienes muchísima ropa, desde la última venta a la que fuimos – le preguntaba Leonardo mientras rascaba su nuca.
-Vamos Leo, me conoces más que nadie, sabes que nada es suficiente si de ropa se trata, - toma a Leo del guante y se recarga en su hombro - Además me agrada mucho tu compañía.
Leonardo se acerco más a la chica y paso una mano sobre su hombro y le hablo casi en susurro.
-Lo sé, pero que no se entere Casey, o no me dejara tranquilo en toda la semana.
-Abril sonrió y se acerco un poco más a Leonardo.
-Lo sé, lo sé… Él sabe que te quiero como mi Hermano… Un Hermano muy especial para mí.
-¿Sabes? Hablando de Hermanos, termine de comprobar que los otros tres son geniales – suspiro hondo –De verdad que los son.
Abril levanto un poco la cara hacia Leonardo.
-¿Ya no te sientes solo?
-¿Cómo lo sabías? – pregunto sorprendido.
-Te conozco mejor de lo que te imaginas – sonrió.
-No pienso discutir eso – dijo sonriendo – Y no… ya no me siento solo, ahora estoy seguro que tendré la vida que pensaba que nunca tendría, - dio un fuerte suspiro –Por primera vez soy feliz… de verdad que sí.
-Me da mucho gusto Leo, si Leo es feliz todos lo somos también – lo abrazo fuerte.
-Y si ustedes son felices, Leo es feliz…
Ellos seguían platicando y riendo mientras daban vuelta en un callejón.
Leonardo de pronto se detuvo y sostuvo a Abril con un brazo recargándola más a su pecho, la chica lo miro sin comprender por qué se puso tan tenso rápidamente.
-¿Qué sucede Leo?.
Leo sin apartar la vista del frente, se quito las gafas.
-No estamos solos, tenemos compañía –le indico con la cabeza hacia el frente.
-Abril miro hacia la dirección donde Leo tenia la mirada clavada, y su sorpresa fue grande, ahí estaba Karai con la elite principal, Leo miro a Abril a los ojos.
-Tienes que irte, - la aparto de el – Vete pronto.
-Pero… Pero Leo, no traes tus armas – Abril se negaba a correr, sabía que Leo no tenía oportunidad.
Pero antes de tratar de escapar uno de la elite la tomo prisionera.
-¡Leo! –grito asustada.
-¡Abril! – miro a Karai – Suéltala, me quieres a mi ¿no es cierto?, deja que se vaya… ahora.
Leonardo tomo posición de ataque.
-No… No hasta que vengas con nosotros, - Karai no presentaba ninguna emoción en su rostro.
-¿Qué quieres de mí?
-Tú vida…
Leonardo permaneció serio ni una gota de miedo se reflejaba su cara.
-¿Y ella?
-En cuanto vengas conmigo la dejare libre.
-¿Mis Hermanos?
-Nada contra ellos, mi maestro solo quiere tu vida si no es ahora arrastraras a tu familia a tu destino – lo miro desafiante – Tú decides, solo o con tu familia.
Volteo a sus espaldas miro a Abril, enseguida a Karai
-Solo... –contesto con voz firme y sin miedo.
-Buena elección…Leonardo, no esperaba menos de ti – dio media sonrisa, ya que sus planes estaban saliendo tal como lo había planeado.
Leonardo dejo su posición de ataque resignado, se giro hacia Abril dándole la espalda a Karai, su cara reflejo tristeza pero a la vez tranquilidad al saber que ella y sus hermanos por fin estarían tranquilos.
-Creo…...creo que la felicidad no fue hecha para mí... solo dile a mi familia….que no mas venganzas….toda guerra acaba aquí y ahora…solo es una muerte… por muchas vidas – un tipo de sonrisa triste se vio en su rostro.
Abril al escuchar las palabras de Leo, supo inmediatamente que aceptaría lo que proponía Karai, la angustia se vio en ella inmediatamente, jalo fuerte su brazo logrando zafarse de la elite y corrió hacia Leonardo
Abrazándolo fuertemente, se aferro a él desesperadamente llorando y suplicándole que no cediera.
Leonardo la abrazo también y cerró los ojos, la apretó mas fuerte poniendo una mano en la cabeza de Abril, tratando de calmarla, pero era imposible no dejaba de llorar.
-No…por favor…Leo…pelea, no te rindas…yo…yo estaré bien….so...lo pelea.
-Tranquila Abril…tranquila…solo te quiero pedir un favor muy especial – aparta un poco la cara de ella para que lo mire a los ojos – Raphael…...él… - suspiro - No quiero más venganzas, sé que no lo tomara con calma, yo solo quiero que ellos estén bien y tengan una vida tranquila y sin peleas…...por favor diles que siempre estuve orgulloso de ellos y que se que saldrán delante de esto, porque mi espíritu siempre estará con ellos… y contigo.
Leonardo tomo la mejilla de Abril y se acerco a ella muy cerca de su rostro, puso su frente junto a la de ella y se miraron a los ojos con una sonrisa triste, Abril solo quería congelar ese momento y no dejar de ver esos ojos café tan sinceros y apacibles, por su parte Karai al verlos así, sintió celos y una profunda rabia, apretó los dientes y los puños molesta.
-¡Basta, suéltala ya! – grito furiosa.
Pero ellos no se movieron ni un centímetro, seguían mirándose tristes, sabían que ese era el último momento que estarían juntos.
-Quiero que te lleves a los chicos por un tiempo a la granja de Casey….y diles que….que siempre tuvieron razón…siempre...
-Te ...quiero mucho Leo…
-Yo…también te quiero mucho Abril… - termino abrazándola muy fuerte, haciendo despertar la ira de Karai.
-¡Suficiente! – dio una señal a los de la elite, uno de ellos agarro a Abril, separándola bruscamente de Leonardo.
Él solo observo la cara de angustia de su amiga humana.
Otro de ellos se puso a espaldas de Leonardo dándole un fuerte golpe en la nuca, haciendo que callera perdiendo visión de todo, lo último que vio fue a Abril lanzando un grito de terror.
-¡Leo…Leonardo!
Leo ya estaba inconsciente en el piso, con su gorra al lado de el que se cayó ante el impacto, Abril se tapo la boca ahogando su llanto pesadamente, Karai camino hacia él, se inclino y toco su cara.
-No te preocupes mi amor...todo terminara pronto – tomo la gorra y las gafas y se puso de pie y confirmo con la cabeza.
La elite soltó a Abril y se reunió con los otros alrededor de Leonardo, lo cargaron y desaparecieron con él.
Karai se acerco a Abril y le dio bruscamente las pertenencias de Leonardo.
-Para que veas que no soy tan mala… te daré lo que quedo de Leonardo.. Eso es lo único que tendrás de él...lo único – se acerco a su rostro y sonrió malvadamente – él es mío…solo mío.
-¿Co...mo… pudiste…maldita?
-Él es mas mío que de ustedes... – comenzó a alejarse –Ah…lo olvidaba...dile a sus hermanos que el morirá esta noche y no podrán evitarlo a tiempo.
Diciendo esto último desapareció por las azoteas rápidamente como una sombra.
Abril no terminaba de salir del fuerte shock, busco entre su bolsa el comunicador.
-¡Rayos! No lo traje – corrió lo más rápido que pudo a dirección a la guarida rogando a Dios que no fuera demasiado tarde – Resiste..Leo…resiste.
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En la guarida…
-¿Aun no llegan?
-No…Donatello, y por octava vez aun no llaman…y si yo también estoy preocupado – termino diciendo mientras descargaba un golpe al saco.
Raphael se detuvo tratando de controlar su respiración, tomo una toalla y limpio el sudor, de un salto salió del dojo a reunirse con sus hermanos y Casey, que lo miraban descargar su preocupación
Cuando las puertas de la guarida se abrieron…
-¡Por fin llegaron! – pero su rostro se altero al ver a Abril sola y llorando tratando de calmar su respiración.
Al entrar Abril cayó justo en los brazos de Casey que se había encaminado hacia ella.
-¿Qué sucede nena?
-¿Dónde está Leonardo Abril? – pregunto Raphael impaciente.
Abril trataba de responder pero no podía, un fuerte nudo en la garganta impedía que su voz saliera, Raphael se acerco y la zarandeo con fuerza.
-¿Dónde está Leonardo Abril? Contesta...
-Karai…Karai se lo llevo…dijo que lo mataría esta noche.. – tomo de la mano a Raphael – No tuvo opción se entrego…no podía…dijo que me mataría… - y comenzó a llorar.
Raphael se quedo de una pieza, solo atino a salir corriendo, Donatello y Mikey salieron tras de él, con un solo pensamiento en mente...Leonardo.
Corrían por las azoteas desesperados y angustiados.
-Juro…juro…que...si ese maldito toca a mi hermano…le arrancare el corazón y me lo tragare...
-Cálmate….llegaremos a tiempo...Leo es fuerte…resistirá – Donatello tratando de mantener la calma.
-¡Estúpido mil veces estúpido! Nunca debí dejarlo ir, sabía que no debía salir – Raphael se repetía una y otra vez mientras corría.
Minutos después se encontraban a un edificio de la sede Shereder, entraron rápidamente con sus armas en las manos, estaban atentos a su entorno pero la sorpresa fue muy grande al no encontrar guardias, ninjas, elites o al mismo Shereder, todo el edificio se encontraba en silencio….. Estaba vacío.
-¿Pero dónde demonios están? – miraba a su alrededor –No hay nadie, que maldita broma es esta, ¡Leo…Leo ¡ - llamaba a su Hermano sin respuesta alguna.
Donatello y Miguel ángel buscaban en cada rincón del salón principal habrían puerta tras puerta esperando hallar atrás de una alguna señal de su Hermano.
De pronto la atención se poso a algo que estaba tirado en medio del salón, caminaron rápido… Pero que vieron los dejo sin aire y con la cara descompuesta, Raphael se agacho y tomo aquello sus manos.
-Es…es…la bandana de Leo... – miro a Donatello mostrándosela.
La cara de Donatello inmediatamente se altero y con horror la vio.
-Por dios…dime por favor que eso no es sangre… – trataba de respirar.
Mikey vio con temor la bandana que sostenía Raphael en la mano, no cabía duda era de Leonardo, sin fuerzas se dejo caer, lagrimas empezaron a salir de sus ojos.
-No…no…llegamos...tarde él...es...ta…muerto…
-¡Cállate!, él está vivo, no seas idiota y cállate.
Donatello camino un poco más y tomo algunas ropas que estaban igual tiradas, las levanto y su vista comenzó a nublarse, comenzó a llorar amargamente y al igual que Mikey se dejo caer.
Raphael al ver a Donatello se acerco y le quito la ropa que traía en sus manos, al extenderla vio con claridad que era la sudadera de Leo ensangrentada con un claro corte de espada en el abdomen.
-Es...es la ropa de Leonardo...no...no...puede ser – su cara era un claro gesto de dolor y desesperación, no podía creer lo que estaba pasando, su hermano estaba…
El inevitable llanto no pudo esperar más, las lagrimas que salían quemaban como el fuego en sus mejillas, su hermano...todo daba a entender que él había muerto.
-¡Levántense idiotas! Tenemos que buscarlo él…está vivo – zarandeo con fuerza a Miguel que no dejaba de llorar – El estúpido no puede morir..Ahora todo está mejor…todo cambio…él…no puede morir...no nos puede abandonar…él es el intrépido líder…no puede abandonarnos…no pue..de – se dejo caer abrazando las ropas de su hermano, llenándose de sangre las manos y el rostro.
Don y Mikey observaban a Raphael derrumbado llorando, era claro su hermano estaba muerto, habían llegado tarde, ellos cerraron los ojos con dolor y frustración al escuchar a Raphael dejar salir un grito desgarrador que lastimo su garganta, al igual que estaba su corazón, clamando un solo nombre..
-¡¡¡¡LEONARDO!!!!
…
Muy lejos de ese lugar, un pequeño avión privado volaba hacia Japón….
-¿Cómo esta? – pregunta Shereder.
-Él está bien, el sedante tendrá efecto hasta mañana – Stockman responde satisfecho
-¿No perdió mucha sangre?
-Solo la necesaria, pero él es fuerte, resistirá todo el proceso de cambio – da media sonrisa – Además como su ADN proviene del mútageno, no hará demasiado daño corregirlo por ADN humano.
Se acerca al cautivo.
-Pronto estaremos en casa Kenji…
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EL DESTINO TIRO SUS CARTAS
DEJO LÁGRIMAS Y SOLEDAD A SU PASO
EL DOLOR DE LA MUERTE NO ES FACIL LLEVAR
PERO HAY UN DESTINO PEOR
EL LLEVAR LA MUERTE EN VIDA
CUANDO ODIARAS A QUIEN QUIERES
Y QUERAS A QUIEN ODIAS…
¿EXISTE DESTINO PEOR?...
