Perdonen por la tardanza... es que he estado ocupada estos días empiezo la Uni y bueno... muchas cosas para preparar, el siguiente capítulo o subiré en unos días... lo más pronto posible... espero que esta historia les guste y bueno si quieren dejar un comentario bienvenido sea xD

Para entender sobre el titulo de este capitulo les dejo una aclaracion de Akane-chan17 sobre el :3

Esclavo: el titulo parece un poco vago y tal vez no le encuentres otra relación con el cap además de la frase de inicio. Pero la cosa en realidad no es así y lo quiero aclarar, la idea es que estamos atados por nuestros actos, somos esclavos de nosotros mismos, y hacemos cosas impulsivas de las que después nos arrepentimos pero, ¿debería ser así?, nuestro subconsciente es como nuestro verdadero yo que quiere salir pero que nuestro consiente (consiente de las normas, de las fachadas que damos al mundo, de los prejuicios, etc.) lo tiene esclavizado y no lo deja hacer nada, las cosas impulsivas que hacemos son actos de rebeldía de nuestro verdadero yo cuando se rebela contra su esclavizador… Una vez aclarado esto solo que decir que:

Bueno ahora si, sin nada más que decir por ahora xD espero que disfruten del capitulo

Naruto y sus personajes no me pertenecen, son creación de Kishi-sensei, si fueran míos el final hubiera sido SasuHina… La historia es originalmente de Akane-chan17 lo único que yo estoy haciendo será continuarla... lo mejor que pueda…

Advertencia: Este FanFic estaba basado en el OC por lo que las personalidades de los personajes van a variar.

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Capitulo 6

Esclavo

"…él simplemente es esclavo de sí mismo como todo el mundo…"

Maldita sea—se dijo Sasori mientras Akane y Shiro se presentaban. Buscando a Naomi y evitando a la chica Uchiha terminaron por encontrar a la segunda caminando sola en los jardines.

—Mucho gusto—Shiro tenía una expresión especial en su cara al igual que Akane pero la de ella era más disimulada.

—Oye, niña, ¿sabes dónde anda Naomi?—Sasori, sobre todo, se sentía incómodo en esa situación.

—Regresando a las andadas, ¿eh?—la chica lo ignoro—Ya debería pensar en conseguirme un novio, llevo soltera desde que cortamos (me cortaste), es demasiado. Ya salí con todos los chicos del Akatsuki, ¿verdad?

—Te falta Itachi.

—No seas imbécil, es mi primo—suspiro—. Supongo que seguiré tu ejemplo y buscare a alguien de nuevo ingreso.

— ¿Sabes dónde está Naomi?—insistió.

—Ni idea, se fue con Hidan. Quería conseguir algo de decoración para lo de la fiesta o algo así—Akane hizo una mueca tratando de recordar—. Esta ese chico, el amiguito de la prima de Neji, se veía lindo—divagó nuevamente. Quería ver la reacción del nueva marionetita de Sasori.

— ¿Ya saliste con Kankuro?—se rindió, la ayudaría para que parara con eso.

—Los coleccionistas fueron los primeros. Excepto tú, claro, eres un tipo difícil recuérdalo.

—Él no es uno de los Coleccionistas.

Solo una noche, lo sé, no estaba hablando de él—sonrió—. Me voy, hay cosas más importantes que tengo que hacer como ir a ayudar a Naomi—les dio la espalda y comenzó a caminar despidiéndose con la mano—. Nos vemos después, marionetita. Si logras convertirte en muñeca escalaras muy alto en la pirámide social de esta escuela,

— ¿A qué se refiere?—Shiro miró a su novio. Esa chica le había desagradado bastante.

—A nada—Sasori miraba fijamente la espalda de Akane y parecía como ido.

Cuando una persona se refiere a alguien como su "ex" es porque todavía le ve como su antigua pareja y no como una persona más que pasó por su vida. ¿Sería que Sasori seguía enamorado de ella, o simplemente le seguía gustando y ya?

—No me estas prestando atención—replicó.

—En serio no es nada, solo dice tonterías. Ven, vamos a buscar a Naomi. Si dice que está con Hidan seguro que están en el auditorio abandonado.

— ¿Hay un auditorio abandonado?

—Sí.

— ¿Me vas a llevar así por toda la escuela?

—Quiero que conozcas a los chicos. Además necesito pedirle un favor a Naomi.

—De lejos parecías alguien más divertido—suspiro la chica.

—Tú fuiste la que acepto andar conmigo sin saber nada de mí. Es más, tú fuiste quien me lo pidió. Ahora no te quejes y menos si después te enteras de algo que no te guste.

— ¿Algo que no me guste?

—Esta no es una escuela normal y sus alumnos lo son aún menos y, de todos ellos, yo soy de los más—buscó la palabra correcta— extravagantes—suspiró—. Te advierto de una vez porque es seguro que Naomi te cuenta toda la historia.

—No, no lo son. Nadie aquí es normal.

Sasori rio.

—No, nadie—tomo a Shiro del brazo y la atrajo hacía sí—. Pero eso es lo más divertido—le acaricio la mejilla con su rostro cerca del de ella. Podía sentir su respiración agitada golpeando contra sus labios sonrientes. Rio—. Así que de esta forma es como se doma a la bestia.

— ¡Eres un idiota!—Shiro salió de su shock y trató de empujar al chico lejos de ella pero este fue más rápido y la rodeo con sus brazos para inmovilizarla.

—Sí, lo soy—seguía hablando cerca de su boca, para provocarla. Sabía encontrar la debilidad de las chicas y gracias a eso había llegado a ser quien era en esa escuela: el coleccionista de muñecas, el marionetista.

Caminaron escaleras abajo. El Auditorio abandonado estaba en la zona del sótano del edificio de recepción. Sasori hecho un vistazo rápido por la puerta del auditorio pero no vio a la chica. Se apartó de los portones y los cerró con calma dando un suspiro de resignación cuando escucho una voz a sus espaldas.

—Era de esperar que el que cortó la relación fuera quien la olvidara más rápido. ¿Sabes?, cuando la cortaste así de repente, ella, y también tú, parecían deprimidos. Me sorprende, medio año sin salir con nadie.

—Naomi…

— ¿Qué hay de malo en estar soltero medio año?

—Nada, para alguien normal. Pero siendo el caso de un coleccionista como lo son Sasori y Akane-chan, es muy… inusual.

— ¿Coleccionista?

—Salen con infinidad de gente y mantienen un registro de cada una. Ese chico, supongo que es tu novio, hace marionetas y muñecas de sus novias; ocupa retazos de tela de la ropa que, según él, mejor las representa. Es una tradición de la escuela que, en ocasiones especiales, se luzca esas prendas que muestran que fuiste novia del marionetista—tomo su mascada y mostro el trozo raído.

—Shiro—hablo Sasori al fin—ella es Naomi, la cajita de chismes.

—O sea que eso de la ropa rota es…

—Una tradición; esa ropa, lo que falta de esa ropa—se corrigió—ahora forma parte de alguna muñeca o marioneta de la colección de Sasori—sonrió—. Por mí no te preocupes, juro que este chico y yo solo somos amigos. De hecho, no te tendrías por qué preocupar por nadie, nena, solo disfruta tus 3 meses con él porque no sale con una chica más de una vez ni más de 4 meses. A excepción de…

— ¿Akane?

— ¿La conoces?

—Sí, apenas nos la encontramos.

—Apuesto a que la amaste—rio— ¿No te parece, Sasori?

—Solo empezó a decir que necesitaba un novio—gruñó él.

—Ustedes dos son un caso especial.

— ¿Un caso especial?

—Sí, si fueran más sinceros con ustedes mismos, aceptarían que se enamoraron. En lugar de eso se restriegan en la cara que ya no son pareja.

—Deja de decir tonterías. Estoy aquí porque necesito un favor.

— ¿De qué se trata?—sonrió

—Ven—la tomo del brazo—hablemos en privado. Shiro, espera aquí un momento—le ordeno.

Akane sonrió al salir del auditorio y ver como Sasori desaparecía escaleras arriba arrastrando a Naomi con él y dejando a la nueva sola con ella sin saberlo.

—Dices que te llamas Shiro, ¿no? —preguntó con una sonrisa altanera

—Sí— ¿por qué se la había encontrado ahí?, en fin, era momento de poner las cosas en orden—, y quiero que te alejes de mi novio.

— ¿Y por qué?

—Solo aléjate…

—No puedes reclamar de esa forma algo que no te pertenece.

— ¿Y acaso te pertenece a ti?

—No, él no le pertenece a nadie, él simplemente es esclavo de sí mismo como todo el mundo. Y yo le puedo seguir hablando porque, aunque ya hayamos terminado, es mi amigo de la infancia. Por otra parte cuando te bote dentro de un par de meses Sasori-niichan ya no te volverá a hablar, tal y como a todas las demás.

—Le sigue hablando a Naomi…

—A, si claro, Naomi. A ella la conoce incluso antes que a mí. Su familia le vende las joyas que los Akasuna ocupan en las muñecas.

Shiro apretó los puños, estaba furiosa. Akane sonrió con altanera satisfacción al ver su reacción y volvió a hablar.

— ¿Qué te parece si le dices a Sasori que ya no se acerque a mí? Si lo haces aunque él te diga que no, y lo hará, mantendré mi distancia durante lo que dure su relación. Pero tienes que insistirle un poquito, ya sabes, para que sea creíble, aunque sea 3 veces y ya.

—Bien— aceptó con un poco de desconfianza, ¿qué rayos planeaba?

—Pensé que tenías cosas importantes que hacer—era Sasori, bajaba por las escaleras seguido de Naomi.

—Sí, ayudar a Naomi, te lo dije—gruño ella.

Shiro alcanzo rápidamente a su novio al pie de la escalera prendándosele del brazo.

—Cariño—lo llamo alzando su cara para verlo bien.

— ¿Qué pasa?—pregunto él tomándola por la barbilla con su mano libre y acercándola a su rostro.

Akane sintió que se le revolvía el estómago. Ella soltaba una serie de risitas tontas desviando un poco la mirada hasta que la vio. La chica Uchiha tenía los ojos puestos en ella, serios, fríos y calculadores, urgiéndola en hacer lo que habían acordado y lo entendió.

— ¿Me acompañas a mi casa de regreso de la escuela?

Sasori le dio un breve beso y se separó de ella.

—Claro, me agrada la idea de saber dónde vives—le respondió el de manera seductora haciendo que la chica se sonrojara.

Akane los veía iracunda e impotente.

Estúpida niña—pensó mientras hacia un gran esfuerzo por contener la rabia.

¿Ahora quien sonríe?—le pregunto Shiro con la mirada y una sonrisa de triunfo tatuada en la cara mientras se abrazaba fuertemente del brazo del chico.

Akane respiró un par de veces. Debía mantener la calma, no podía perder así. Se acercó lentamente al chico y le tomo la mano poniéndola frente a la cara del mismo del lado del dorso y acariciando su anillo con el dedo índice.

Reunión de collares y anillos—informo—. No tenemos fecha aún, pero estas bajo aviso. Ya sabes las reglas, no puedes llevar a nadie que no pertenezca al Angel-Demon, ni siquiera a tu linda novia. En fin, nosotras íbamos a ver lo de la decoración, ¿no?

—Sí—respondió Naomi acercándose a los portones del Auditorio abandonado.

—Bueno, nos vemos luego—le dijo Akane a Sasori entrelazando sus dedos con los de él, parándose de puntitas y colocándole un tierno beso en "la mejilla", peligrosamente cerca de la boca para el gusto de Shiro, rozando la comisura de sus labios con los suyos.

Soltó su mano, dio media vuelta y comenzó a dirigirse hacia su amiga cuando un fuerte agarre la detuvo. El Marionetista la tomaba por el brazo de manera firme pero delicada.

— ¿Qué estas tramando?

—Por eso te quiero tanto—exclamo ella sin contestarle volviéndose hacia él y posando su mano en su mejilla—, tú nunca te atreverías a lastimarme—dijo obligándolo a poner su frente contra de él—Sa-so-ri-nii-chan

Se soltó de manera brusca y alcanzo a Naomi dejando al chico petrificado. Se quedaron paradas contemplando los portones del auditorio abandonado antes de decidirse a entrar. El auditorio abandonado era territorio de Hidan y de su secta "diabólica" (según Akane), y por lo mismo estaba ambientado a su modo. Las telas del telón y de los comodines estaban raídas y desgastadas por el paso de los años y caían deslizándose por el escenario hasta el suelo en una espectral escena. El lugar estaba lleno de extraños símbolos siendo el principal un triángulo invertido dentro de un circulo. Por las paredes había frases talladas de manera burda y las butacas estaban en pésimo estado. Hidan había remplazado las luces originales por luz neón roja.

—Y estamos entrando al santuario del mal—anuncio Akane encogiéndose de hombros y caminando con sigilo detrás de su amiga.

— ¿Sabes qué lugar es más terrorífico?—pregunto Naomi siguiendo el juego.

—No, ¿Cuál?

—La habitación de las mulecas de Sasori.

—Cierto—detuvo su paso—, esas cosas te siguen con sus diabólicos ojos a donde quiera que vallas.

Las dos se quedaron en silencio y de pronto echaron a reír a carcajadas.

—Ustedes son raras—la voz de Hidan resonó en el lugar. Ambas chicas voltearon hacia el escenario y lo vieron.

—Tú más—escupió Naomi poniéndose a la defensiva.

—Vamos, tranquila. Yo solo decía que…

— Que, ¿qué?

—Que es raro que entren aquí riendo.

—En eso tiene razón—observo Akane—. Lo más prudente seria temer.

—En todo caso: ¿a qué viene su visita?, ¿se quieren unir a nosotros?

—No gracias—sonrió la chica Uchiha.

—Ni muerta—recalco la otra de manera retadora. Ella y Hidan se fulminaron con la mirada.

—Vamos a organizar una reunión de collares y anillos—se apresuró Akane antes de que las cosas empeoraran—. Queríamos ver si te encargabas de la decoración.

—Claro—abrió grandes los ojos y se acercó a ellas—. ¿Puedo hacer… lo que quiera?

—Nada religioso.

—Entonces no es divertido—reclamo haciendo un mohín.

—Solo omite las frasecitas y los símbolos. Lo del ambiente lúgubre como de noche de brujas es lo que queremos.

—Solo díganme donde y cuando—La sonrisa regreso al rostro de Hidan.

—Va a ser en uno de los acuarios de Kisame… todavía no determinamos la fecha pero cuando lo tengamos todo te llamamos… si quieres ayuda solo dinos—Naomi parecía ahora más relajada y tenía una sonrisa de oreja a oreja adornando su rostro—. Bueno me voy por mis listas… te veo después Akane.

— ¿¡Qué!?, ¿me vas a dejar aquí sola?

—Exacto… bueno, no del todo… estas con Hidan

—Púdrete—le dedico una mirada asesina mientras la veía alejarse.

Cuando la vio salir relajó los hombros y se dejó| caer en una butaca. Adoraba a Naomi, era su mejor amiga desde la primaria, ella y una chica llamada Alice que vivía cerca de su casa. Siempre había querido jugar con ambas al mismo tiempo pero Alice le tenía cierto temor a Naomi. Suspiro. Adoraba a Naomi pero a veces necesitaba un tiempo sola y al parecer ella también.

—Ya te dejaron sola, pareces aliviada—Hidan rio por lo bajo y comenzó a subir parsimoniosamente a las butacas superiores.

—Todo el mundo necesita un tiempo a solas—sonrió.

—Y en especial tú, ¿no? ¿Qué no tienes suficiente tiempo a solas en tu casa?

—Nope… Por cierto, ¿no has visto al Gato por aquí?

—No, ¿Qué ocurre?, ¿esa niña está atormentándolo de nuevo?—pregunto con la mirada clavada en la puerta.

Atrapen a Sasuke—rectificó Akane cambiando de posición a una más cómoda—. Pensé que se escondería aquí.

—Tal vez ya lo atraparon.

—No creo. Cuando quiere es muy escurridizo.

— ¿No vas a ir a tu jardín?

Akane miro al escenario y, sin decir nada más asintió, y se fue caminando en esa dirección. Entro en los bastidores y se perdió de la vista de Hidan. Caminó por detrás del escenario hasta pararse frente a una puerta oculta. Sacó una llave de su bolsillo la abrió. El jardincito oculto tras el auditorio abandonado era más bien una sala de estar decorada con plantas de sombra cuidadosamente colocadas. Había una ventilación para que las personas y las plantas pudieran respirar con libertad como en todo aquel nivel bajo tierra. Hidan cuidaba que nadie se acercara a aquel lugar más que los primos Uchiha y en compensa Akane le hacía algunos encargos especiales de haqueo o le conseguía los aparatos que necesitara a buen precio o gratis.

Comúnmente Sasuke huía a aquel lugar cuando Atrapen a Sasuke comenzaba. Por lo mismo Akane esperaba encontrarlo ahí pero por alguna razón en esa ocasión no estaba.

Recordó lo que había pasado hace unos momentos. Los chicos las habían dejado solas en los jardines y se disponían a ir en busca de Hidan cuando vieron al pelirrojo caminar de la mano de la Nueva. Ambas chicas intercambiaron una mirada cómplice y mientras Akane iba a alcanzarlos Naomi se acercaba por otro lado y esperaba. Akane se marchó después de divertirse un rato y se adelantó al auditorio mientras era el turno de Naomi para jugar. Sin darse cuenta se había vuelta a encontrar con la Nueva cuando salió a ver por qué su amiga tardaba tanto y las cosas tomaron un giro que no esperaba.

Aun no entendía que rayos hacía, ¿Qué ganaba con hacer que Sasori la cortara?, porque de eso había tratado todo, si una chica le imponía reglas al chico él las botaba él acto, no era como que en verdad planeara dejar de hablarle. Había sido testig veces de cómo cortaba a chicas que le decían precisamente que dejara su amistad con ella. Pero Shiro se había dado cuenta de todo. Aun así, ¿qué ganaba?, nada, no era como que el chico le interesara, solo que ella era demasiado molesta y de alguna manera le desagradaba verla con él, tendía a tener mejores novias, pero eso le pasaba por tomar a la primera boba que se le acercaba.

La puerta se abrió e Itachi entro sacándola de sus pensamientos.

— ¿Y Sasuke?

—No sé, pensé que lo encontraría aquí.

—Yo también. Necesito hablar con ustedes dos.

— ¿De qué?

—Necesito… mejor te digo cuando este Sasuke.

—Vamos, no seas así, onni-sama, dime por favor—Akane se le colgó del cuello a su primo y comenzó a hacer pucheros.

—Sabes que eso no funciona conmigo.

—Si claro, como digas—dijo recobrando la compostura.

Se quedaron callados por un largo rato. Cada uno sentado a un extremo diferente del salón.

—Es raro que no salgas con nadie—comentó Itachi rompiendo el silencio—, ¿de verdad lo de Sasori te afecto tanto?

—No es eso, solo que ya me estoy aburriendo de la rutina.

—No te creo—dijo con tranquilidad.

—No me creas, es la verdad—Akane, ahora más seria, se puso de pie y se encamino a la salida del jardín

— ¿A dónde vas?

—Por el Gato, ya es tarde, me quiero ir pronto.

—Te esperare aquí, estaré hablando con Hidan.

—Oki Doki…

Camino tranquilamente escaleras arriba, hacia la azotea. Siempre había tenido con Sasuke una especie de conexión parecida a la de los gemelos y lo sentía. Y de alguna manera en esta ocasión la conexión era más fuerte. Se paró ante la puerta de la azotea y rebusco en su bolsillo. Antes de salir le había pedido su llave maestra a Hidan y este se la había dado diciéndole que luego se la cobraría. Saco la llave y abrió la puerta. Sabía que Sasuke estaba dormido y que había llorado desde antes de verlo. Subió las escaleras al tinaco de manera tranquila y sigilosa para no despertarlo pero lo que vio la descoloco un poco. Ahora entendía por qué la conexión era más fuerte.

Sasuke permanecía sentado, recargado en el tinaco, abrazando a Hinata la cual recargaba la cabeza sobre su hombro. Ambos dormían tranquilamente. Tenían la cara llena de lágrimas secas pero se veían tan tranquilos que lo más seguro era que ya hubieran descargado todo lo que tenían adentro. Al verlos así le dio miedo despertarlos así que fue corriendo a buscar a Itachi y a Neji, que se encontraba en el salón tal y como esperaba (inadaptado social) y los guio a la azotea para que cada quien cargara en brazos a su respectivo familiar y los llevaran a sus casas durmiendo.

—Se ve tan tierno cuando está dormido—exclamo la chica viendo a su primo menor dormitar en brazos del mayor—, me recuerda a cuando éramos niños.

Llegaron al estacionamiento de la escuela tras despedirse de Neji en la entrada principal. Se aproximaron al coche de Itachi y dejaron que Sasuke durmiera en la parte de atrás. Akane se sentó como copiloto al lado del mayor y partieron a su casa.

—Mandare a alguien por el coche de ototo-baka—comento en el camino—. Akane—la llamo en tono serio lanzando una mirada a la parte de atrás comprobando que el menor seguía dormido—, ¿qué piensas hacer al respecto?

—No sé a qué te refieres—su tono también era serio.

—Si terminas involucrada no habrá marcha atrás—explico a sabiendas de que su prima, de hecho, sabía exactamente a qué se refería—. Todavía estamos a tiempo de detener esto antes de que Sasuke se acerque más esa niña. ¿Qué piensas hacer?—volvió a preguntar.

Akane se giró sobre el asiento y contemplo a su Gatito dormir plácidamente.

—Nada—respondió mirando a su primo con ternura—, lo que tenga que pasar pasara aunque queramos evitarlo— a diferencia del menor ella si creía en el destino. Se volvió a acomodar en el asiento y miro al mayor a los ojos—. Además, ya ha pasado mucho tiempo, tal vez sea momento de volver a empezar.

Y con esto dio fin a la conversación y a cualquier plática en el resto del camino.

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Bueno espero que les haya gustado el capítulo, hasta la próxima Matta Ne!