Los juegos del avatar: En llamas.

Capítulo 7: Tratos.

La noche estaba dando paso a la madrugada, incluso desde la ventana de Tenzin se podía ver la niebla en todo lo que quedaba de la aldea de los vencedores.

-¿y bien?-pregunto su mentor en un tono tranquilo mientras bebía su te.

A Mako realmente le sorprendió muchísimo encontrar al maestro airé sobrio, sinceramente esperaba encontrárselo tirado en el suelo diciendo mil tonterías con su típico tonto de sarcasmo combinado con su acento de borracho.

No le contesto de inmediato, pues ni siquiera él se acababa de convencer de lo que hacía ahí, quizás si había sido un error ir a buscarlo en cuanto Ikki y Meelo se quedaron dormidos. Lo más sensato era ir a buscar a Korra, pero teniendo en cuanta su estado de humor, lo mejor sería ir a ver a Tenzin para ver que podían arreglar ellos dos y en base a eso, decirle a Korra. Pero ni siquiera él sabía cómo tomarse el plan, ni siquiera podía decirse que se trataba de un plan.

-Mako, estoy perdiendo la paciencia ¿me vas a decir o no?

-no lo sé.

-esta bien, supongamos que no te eh dicho nada, y dejemos que las cosas pasen.

-¿y qué va a pasar si te eligen en vez de a mi?

-tendré que ir yo-contesto calmadamente su mentor, como si fuera una cosa insignificante.

-tengo que ir yo, tengo que cuidarla...

-de verdad debes estar demasiado enamorado como para aceptar la muerte. Por qué ¿si estas consciente de que quizás sólo uno regrese vivió? O en su defecto que ninguno regrese.

-por que confió en que tú puedas arreglar algo desde afuera-respondió sin prestarle atención a su comentario anterior- Eso es lo que me acabas de decir ¿o no?

-sí, eso es lo justo lo que acabo de decir- confirmo.

-pero lo que aún no entiendo es cómo le harás para que ella y yo salgamos vivos.

-mira Mako, tengo un plan en mente, pero voy a necesitar ayuda y esa ayuda la conseguiré hasta que esté en Ciudad República. Sólo necesito que tú me prometas que la mantendrás viva todo lo que sea posible y por supuesto que tú también te vas a mantener vivo.

-¿y cómo se que ella no va a salir lastimada?

-tienes que confiar en mí-sentencio- sólo quiero saber si estás dispuesto a que si dicen mi nombre tú te presentarás voluntario.

-lo haré.

-bien- dio un sorbo a su te y miro por la ventana, contemplando la nueva decoración de su aldea- ¿por qué no vas a buscar a Korra? Para qué pueda decirle que es lo que haremos, claro que ocultándole algunas cosillas.

Mako sólo asintió y salió de la casa, siguiendo el camino de rocas salidas y pasando por la fuente rota.

Llego hasta la parte del bosque que había detrás de la aldea y se sorprendió mucho al verla ahí tirada junto a un árbol sin la más mínima expresión en su rostro. Se acercó a ella tratando de no hacer mucho ruido para no asustarla.

-Korra-la llamo dulcemente al estar lo suficientemente cerca.

La nombrada sólo levantó la cabeza en dirección a Mako y lo miro de una forma entre triste y confundida. El se agacho para estar a su altura, la coloco una mano en su hombro para levantarla.

-vámonos, te va a hacer daño que estés aquí afuera.

No obtuvo ningún resultado, pues Korra seguía con la mirada fija en el cualquier otro punto que no fuera su rostro. No dijo nada, sólo se quitó la bufanda y se la coloco en el cuello, paso uno de sus brazos alrededor de su cuello y tomo su cintura, para que de un rápido movimiento la levantara.

Al estar los dos de pie, el maestro fuego pudo notar con mayor facilidad que las manos de la avatar están llenas de astillas y de sangre.

-¿puedes caminar?

Sólo asintió, se separó de Mako y comenzó a caminar lentamente, cojeando un poco por sus piernas entumecidas, el maestro fuego se acercó rápidamente a ella y la tomo firmemente de la cintura.

En cuanto llegaron a la casa de Tenzin ella se sentó en un sofá sin decirle nada a su mentor, Mako entro después que ella y se sentó a lado de Korra.

-valla Korra, me gusta el nuevo aspecto que tiene nuestra aldea, realmente te luciste.

-me da igual-respondió ella con su tono frío- ¿esta vez si vas a hacer algo útil? O ¿te quedarás aquí emborrachándose hasta que sea el día de la cosecha?

Hubo un silencio por respuesta, su mentor sólo se fue a la cocina e ignoro uno que otro insulto de la avatar hacia su persona. Mako tomo una de sus manos y la examino, noto que en la parte de sus nudillos era donde tenía más astillas y sangre. Le mando una mirada acusatoria, ella sólo se encogió de hombros y formo un puño con su mano.

En cuanto entro de nuevo Tenzin a la sala, le arrogo un botiquín de primeros auxilios a Mako, este entendió la directa y comenzó a curar a Korra.

-bueno, está claro que no podemos cambiar las cosas.

-¿eso es todo lo que vas a decir?-pregunto ella cínicamente.

-Korra-empezó pacientemente- aunque quisiera, yo no puedo hacer nada, ni yo, ni tú, ni nadie. Esto es algo con lo que...

-¿resignarnos?-pregunto ella al borde de la histeria, quitó su mano bruscamente y se levantó para quedar frente a su mentor-¿ese es tu brillante plan? ¡Por sí no lo has notado, vamos a una muerte segura! Y tú ¿me pides que me resigne?

-Korra, por favor contrólate. A mí tampoco me ilusiona mucho la idea de tener que volver a la arena, pero si no queremos más problemas lo mejor será...

-¿qué acaso no te has dado cuenta? ¡Soy la única vencedora mujer del doce! ¡Es más que obvio que todo lo planeo ese bastardo de Amón!

-es sólo una teoría.

-¿teoría?

-Korra, por favor tranquilízate-le dijo Mako tranquilizadoramente- ninguno de los dos va a ganar nada poniéndote como te pones- la tomo de los hombros y la obligo a sentarse de nuevo junto a él.

-escucha Korra, se que para ti, la sola idea de regresar a volver a ser una asesina no te agrada en lo absoluto, créeme que a ninguno de los dos tampoco. Pero si esto lo planeo Amón, créeme que sí haces algo tonto, inmediatamente se desquitara contigo, quizás eso no te importé, pero seguramente hará algo contra tus padres, justo como lo prometió antes de la gira. Así que lo que se me ocurrió es dejar que las cosas se vallan dando y conforme vallan, idearemos un plan. Pero para que todo salga bien, realmente necesito que cooperes con esto.

No digo nada sólo se quedo pensando en el trato que su mentor le proponía, pero la cosa era que nadie entendía por toda la presión por la que pasaba, quería demostrarle a Amón que con ella no jugaría, que no la manipularía a su antojo. Pero si no quería terminar huérfana de padres o sin su prometido y cuñados, tendría que hacerlo. Aunque estuviera inconforme con ellos. Aunque el plan de Tenzin no se alejaba tanto de su plan inicial.

- está bien, lo haré.

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Realmente se estaba conteniendo para no volarle la cabeza a alguno de esos malditos igualitarios que la escoltaban hasta el palacio de justicia. Realmente quería salir corriendo como en esa ocasión a golpear el árbol más cercano, pero no podía, tenía que comportarse y resignarse a toda esta situación.

Sabía que tanto Mako, como Tenzin querían salir corriendo de allí, aunque los dos aparentaban perfectamente estar lo más tranquilos. Sabía que había prometido seguir esa insignificante orden, la de mantener la cordura y parecer una sumisa, pero conforme se iban acercando al palacio de justicia, más dudaba de que esa fuera la opción correcta.

Antes de llegar al palacio de justicia, Mako tomo el antebrazo de Korra, logrando que ella saliera por un momento de sus pensamientos tan alocados. Sabía que ella no estaba nada contenta con la opción que les dio Tenzin, él tampoco tenía muchas ganas de regresar a esa arena a ver como se convertía en un asesino o peor, a ver como ella se convertía en una. Se quedo quieto, dejando que Tenzin y los igualitarios pasarán. Ninguno se dijo nada, sólo basto que él le sonriera para que ella se adelantara y lo besara.

No les importó que dos igualitarios estuvieran ahí, tan sólo se dedicaron a disfrutar del beso, a sentir los labios de los del otro.

-ya es hora, muévanse-les ordeno un igualitario.

El maestro fuego puso un poco más de fuerza en su beso y terminó por separarse de ella, tomo su mano y comenzaron a caminar de nuevo.

Todo estaba acomodado igual a la última vez que estuvo en la cosecha, sólo que esta vez tenía la certeza de que iba a ir a su muerte segura.

Los tres subieron al escenario, ellos al lado derecho de Asami y Korra al izquierdo. A leguas se notaba que Asami tampoco estaba nada conforme con ello, puestos ye el tradicional discurso, el mismo que siempre daba con tanta alegría y entusiasmo, sonaba como cuando Korra leía las tarjetas, como si fuera un robot inconforme.

-primero las damas- dijo en un tono apenas audible, se acercó ala urna de cristal de la izquierda.

Korra sonrió cínica y movió la cabeza en forma de negación, era terriblemente cruel y divertido todo aquello, una urna enorme de cristal con un sólo papel doblado a la mitad con su nombre escrito en una perfecta caligrafía.

Asami sacó el papel, lo desdoblo y tardo unos cuantos minutos en leerlo, vio como cerraba los ojos y temblaba ligeramente. La avatar quería mantenerse fuerte y con toda la dignidad posible, no quería darle el gusto a Amón de verla débil. Pero fallo en el intento, pues basto mirar al frente par que toda la fortaleza que construyo en las últimas semanas se fuera al carajo. No podía soportar ver a su familia así: su papá sonriéndole melancólico para darle ánimos, su mamá hecha un mar de lágrimas y apenas y podía respirar, Ikki aferrada ala pierna de su madre con un montón de lágrimas en los ojos, Meelo con la cara escondida en el arco del cuello de Bolín y su menor amigo con una expresión que no lograba entender.

-Korra- dijo al cabo de uno minutos con la voz temblorosa. Fue en ese momento que no pudo más y no hizo nada por detener una lágrima traicionera que baja por su mejilla, ella se dio media vuelta, Asami y ella se dieron una mirada e inmediatamente se coloco a lado de ella.

-ahora, el turno de nuestro tributó masculino- se acercó a la urna de su lado derecho y tomo un papel, lo desdoblo y lo leyó.

-Mako- la avatar lo miro horrorizada, y también le mando una mirada de odio a Tenzin por no hacer absolutamente nada. El maestro fuego se acercó un poco a Korra- damas y caballeros, nuestros tributos del distrito 12.

Sin pensarlo, la avatar tomo la mano de Mako, sólo sintió como se la apretó. Todo el distrito levantó la palma de una de sus manos e hicieron su respectivo control, justo igual como el maestro fuego del 11.

Y de ahí todo se volvió un caos, los igualitarios los tomaron por los antebrazos y los jalaron dentro del palacio de justicia.

-¡no! ¡Esperen, tengo que despedirme! -dijo un poco alterada Korra mientras forcejeaba para ir con sus padres.

-nuevas reglas niña-le dijo el jefe de seguridad que tanto odiaba.

-¡mamá! ¡papá!-grito ella y sus padres hicieron un esfuerzo por alcanzarla, pero más igualitarios les bloquearon el paso. Al final terminaron por meterla dentro del palacio de justicia.

-¡Bolín! ¡No los puedes dejar solos! ¡Ahora tu eres lo único que les queda! ¡Por favor cuida bien a Ikki y a Meelo!-grito Mako desesperado.

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De nuevo estaban en ese tren tan familiar, sólo que esta vez no estaban muy seguros de sí volverían los dos.

Mako no dejaba de ver a la ventana y en todo aquel embrolló que planeaba hacer su mentor, le hubiera encantado que le diera más detalles de su plan, pero se negaba a decirle y ciertamente le daba pavor lo que le pudiera pasar a Korra, porque si alguien iba a salir muy lastimada si algo salía mal iba a ser ella.

Tampoco podía quitarse de la cabeza los rostros de sus hermanos, no dejaba de pensar en los destrozados que estarían en esos momentos, y una parte de él quería creer que Bolín los cuidaría bien, pero sabía que nunca iba a pasar. Y lo que más le pesaba era que nunca pudo arreglar las cosas con su hermano. Realmente estaba depositando toda su confianza en Tenzin y rogaba porque ambos salieran de esto.

-siempre te has visto más guapo cuando estas así de pensativo-comento la avatar casualmente sentándose a un lado de él.

El maestro fuego amplió su sonrisa al verla con su pijama ya puesta, pero inmediatamente se le desvaneció al ver que en su espalda aún tenía las marcas de los latigazos, muy iguales a las de él.

-y de nuevo estamos aquí.

-si, lo sé, a mí tampoco me gusta la idea- se acercó más a ella y la rodeo con su brazo por la cintura. Ella recargo su cabeza en el hombro de él.

-ni siquiera pude despedirme de mis padres. No sé si los vuelva a ver.

No sabía que decir, además, él sabía perfectamente de que no serviría de nada lo que le dijera y él no podía arreglar las cosas.

Así que decidió hacer lo único con lo que podía darle ánimos sin decirle nada. Por lo que tomo su rostro, la beso lentamente y apretó mas su abrazo.

Se perdieron un momento en el beso, a estas alturas Korra se convencía de que realmente eran los amantes trágicos del doce.

Inconscientemente ella se aferro mas a él, tomo su rostro entre sus manos y lo acerco mucho más a ella, sin darse cuenta ella comenzó a morderle tiernamente su labio inferior, al parecer Mako se lo tomo bien y le siguió el juego, recorriéndole de una forma "inocente" su cintura.

Al maestro fuego le encantaban este tipo de besos, porque era como si la avatar le dijera todo lo que sentía por él. Y por eso mismo le seguía el juego, o bien él los provocaba, pues esa también era su extraña forma de decirle todo lo que sentía por ella.

Continuaron unos minutos más, en cuanto el aire se les hizo necesario, Mako solo se separo un poco de ella, tomo el aire que necesitaba y atrapo su labio inferior justo cuando ella iba a decir algo. Un rato después solo se dieron besos más tranquilos.

Pego su frente a la de ella y continuo haciendo pequeños círculos en su cintura.

-¿ya terminaron? Porque realmente tengo mejores cosas que hacer que verlos besarse, prometo que en cuanto termine de decirles lo que tengo que decirles, dejare que se bañan a un cuarto.

Ambos enrojecieron y Mako se apartó rápidamente de ella, Korra le mando una mirada de odio, detestaba con toda su alma cuando él maestro airé se las arreglaba para aparecer en los momentos más inoportunos.

-Korra, no pongas esa cara, prometo que será muy rápido, después puedes seguir comiéndotelo. Si te apetece.

De nuevo ambos enrojecieron y ella puso los ojos en blanco.

-y entonces… ¿Qué quieres decirnos?-pregunto Mako con voz ronca.

-bueno, si no se habrían dado cuenta. Ambos son los vencedores más jóvenes, muchos se conocen de hace años, así que lo mejor para ustedes es formar alianzas-hizo una pausa para ver sus caras de incredulidad-con los más fuertes si es posible.

-no voy a hacer alianza con Ursa, ella al primer momento que me distraiga, me va a matar-dijo Korra horrorizada.

-ese es un problema.

-¿entonces?

-hay mas vencedores fuertes.

-ni si quiera sabemos quiénes son ¿Cómo vamos a…

-aun no lo pasan, pero mejor váyanse a dormir. Mañana llegaremos y será el desfile, claro que antes les daré un resumen breve.

-está bien-Mako se levanto.

-escúchenme bien, esto no son como los juegos del año pasado. No están tratando con niños de 10 a 18 años. Ellos son asesinos de verdad, ellos no van a dudar en clavarles un cuchillo por la espalda en cuanto bajen la guardia. Así que en cuanto lleguen, no los quiero ver como si fueran un par de niñitos asustados. Por si muestran un poco de debilidad créanme que van a hacer los primeros en caer.

Ambos se quedaron analizando todo lo que les digo y hasta ese momento entendieron que no estaban jugando los mismos juegos , que estos estaban planeados para que ellos cayeran primero.

-y… ¿respecto al plan?

-tranquila Korra, deja que lleguemos a Ciudad República, ya después de eso hablaremos.

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De nuevo estaban frente a la multitud de Ciudad República, de nuevo todos esos nervios estaban en su estomago, de nuevo sentía como las manos les sudaban. La primera vez se sentía intimidada por qué no sabía que iba a encontrar en Ciudad República, no sabía cómo estaban las cosas realmente, esa vez tenía miedo por lo nuevo que iba a encontrar.

Pero esta vez era muy diferente a la de hace un año, esta vez sí sabía a lo que iba y de lo que era capaz por sobrevivir, si sabía lo que pasaba cuando estabas dentro de la arena, si era consciente de todo el dolor que puedes llegar a tener después de matar a alguien.

Tomo la mano de Mako y trato de parecer lo mas tranquila posible, Mako le apretó su mano y tenia los mismos pensamientos que ella.

Estar ahí solo hacía que recordara lo primero que pensó en cuanto estuvo de vuelta en casa.

Que estaban entrando a unos juegos mucho peores.

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Continuara…

¡Hola!

Lamento tanto tanto tanto tanto el retraso, es que acabo de entrar a la universidad y bueno ando vuelta una loca. Entonces en mi poco tiempo libro lo escribí.

Algo corto, pero hice mi mejor esfuerzo y espero les guste.

Porfis déjenme sus reviews y sugerencias. Saben que eso me hace demasiado feliz.

Pd. En el siguiente capítulo conocerán a los otros vencedores aparte de Ursa y Habuk. Por cierto esta demasiado cambiado y espero que no me maten.

Besos y abrazos.

Atte. Isabella.