Hola de nuevo! Mil gracias por todos sus reviews, espero que les siga gustando esta historia que ya estoy empezando a trabajar en otra, sigan dejando muchos comentarios plis! Suerte para todas y todos mis lectores y como siempre saben que los personajes no me pertenecen, solo los uso a modo de diversión.

CAP 7 NERVIOS, NERVIOS Y MAS NERVIOS

Eran las 6 am y Darien ya estaba despierto dando vueltas por toda la habitación, ¿nervioso? No para nada, las últimas tres veces que salió corriendo al baño no fue de nervios, algo le había caído mal , estaba seguro, ( si claro como si la lechuga con un poco de aceite de olivo como aderezo y unas palomitas sin mantequilla fueran tan dañinas no?, despúes de todo era lo único que había cenado la noche anterior)

Darien- ya cálmate Darien, no puede ser tan malo, de todas formas te casarás con ella no?, vamos! No me la puedo pasar en el baño durante mis ocho horas del turno del día de hoy- todo saldrá bien… si….bueno…. tiene que salir bien-

Trataba desesperadamente de convencerse a sí mismo, demonios! El nunca había tenido una familia!, nada lo había preparado para un momento como éste!, esperaba ganarse el respeto del Sr. Tsukino antes de pedir a Serena en matrimonio pero… tener que pedirle la mano de Serena a sabiendas de que lo odiaba y encima de todo porque la embarazó a los 17 años no era precisamente lo que había planeado.

El día paso endemoniadamente rápido es acaso que el destino quería que le diera un infarto y dejar viuda a Serena antes de casarse!, todo el día pareció un robot, si alguien le preguntara que hizo, a quien atendió, que enfermedades presentaron sus pacientes no tenía ni la menor idea ni siquiera del paciente que salió hace apenas un par de minutos por la puerta de su consultorio, su mente solo pensaba en algo, el Sr. Kenji Tsukino castrándolo, esperaba en Dios que ese no fuera su real destino.. por el bien de Serena y el, especialmente de él.

Pasó por una de las mejores vinaterías del distrito de Jubaan, también llevo un par de hermosos ramos de rosas rojas, uno para su amada Serena y el otro para la única persona que lo podía salvar de ser despellejado vivo, mama Ikuko.

Serena por su parte había pasado la mayor parte del día encerrada en su habitación, salvo por 8 llamadas de sus 8 guardianas intentando conseguir datos sobre la cena que se llevaría hoy a cabo hasta Amy se vio seducida por el deseo de saber el chisme antes que nadie, claro, fue la más sutil de todas pero eso no le quitaba las negras intenciones de encima.

Las seis de la tarde y papa Kenji atravesaba la puerta de entrada de su hogar, un sutil aroma rozó su nariz…

Kenji- ya llegué mama!- es tepanyaki lo que estás preparando?, no me digas que tendremos una cena especial! Vendrán invitados?- decía mientras se quitaba los zapatos para cambiarlos por sus zapatillas de estar-

Ikuko- dio un gran suspiro para tratar de calmar los nervios, vaya! Era el novio de su hija el que iría y sin embargo estaba más nerviosa que ella o al menos eso creía- Si papá, es Tepanyaki- respondió asomando la cabeza por la puerta de la cocina- y si papá tendremos invitados, ya no tardan en llegar-

Kenji decidió esperar en la sala leyendo el periódico mientras sus hijos y los invitados misteriosos llegaban para cenar.

Serena- hay Luna ya no puedo con los nervios!- apenas se entendió la frase ya que se encontraba empujándose una rebanada completa de pastel de chocolate para " calmar los nervios"-

Luna- hay Serena, nunca cambiarás-

Ikuko- dirigiéndose hacia Kenji- y como te fue hoy papá?, te veo muy relajado y sonriente, te contrataron verdad?- eso indiscutiblemente le causaba alegría, Serena había atinado a un buen estado de ánimo para llevar a Darien a la casa, solo esperaba que su " ánimo " siguiera igual por el resto de la velada- chicos bajen a cenar!- llamó al pie de las escaleras-

Sammy- ya llegué mama- decía mientras bajaba corriendo las escaleras-

Ikuko- podrías ayudarme a poner la mesa mientras baja tu hermana?

Sammy- ya que esa tonta no bajará hasta que haya terminado- dijo gritando para que Serena pudiera escucharlo-

Serena- ya te escuche Samuel, no empieces!- decía tratando de sonar lo más normal posible pero apenas si podía mover una pierna tras de la otra, bajaba agarrándose de todos lados para no caer-

Ikuko- Sammy pon un lugar más por favor, al lado de Serena- la última parte de la frase la dijo en voz baja junto a la oreja de Sammy evitando que Kenji escuchara-

Sammy - y eso? Quien vendrá? – así o mas chismoso el muchachito aquellas que no quieren que se entere!-

Ikuko – es sorpresa Sammy- Ikuko lo hubiera ahorcado de no ser su propio hijo-

Un deportivo rojo daba vuelta a la esquina, su ocupante manejaba lentamente, una tortuga bien podría haberlo rebasado, aún no quería llegar, y si aceleraba a fondo y huía del lugar? No no no no , no se podía dar el lujo de hacerlo por más que lo deseara, el siempre se había hecho responsable de sus actos, pero, por primera vez quiso tener unos padres detrás de quienes esconderse, si, deseaba esconderse en las faldas de mami, pero no había faldas, y menos de mami , así que se detuvo en la entrada de una hermosa casa, al parecer ese a quien temía había llegado ya… tomó aire, se bajo del auto, sintió que sus pantalones se empapaban, miró hacia abajo, si fue su imaginación, Bendito Dios, de otra forma encima de aguantar lo que sucediera hubiera tenido que aguantar la vergüenza de un pequeño accidente derivado de los nervios, tomó valor, sacó la bolsa con el vino, los ramos y se dirigió a la puerta.

Adentro Kenji se adelantó a dar la noticia por su nuevo empleo, desde ahora era nada menos que el subdirector del Tokio News el periódico más importante del momento en todo Japón, los dueños esperaban que con Kenji apoyando al Directivo esa fama no fuera efímera y se colocara dentro de los 3 periódicos con más credibilidad en el país.

El timbre sonó, Serena se quedo helada, comenzó a marearse hasta que se dio cuenta que estaba reteniendo la respiración, Ikuko no pudo evitar sobresaltarse, después de todo ella sería quien llevaría el peso de todo, Darien confiaba en ella para ayudarle con su esposo, Serena era su hija y pasara lo que pasara debía apoyarla y Kenji, Kenji era el amor de su vida pero sabía que las cosas se iban a poner muy feas con él.

Fue Kenji quien decidió ir a abrir la puerta, Serena e Ikuko corrieron detrás de él, mientras Sammy las veía con cara de desconcierto ¿qué era a lo que le temían? En dos segundos obtuvo su respuesta…

Kenji- tuuuuuuuu?