Irónico si, pero fantástico

No había marcha atrás, en cuanto cruzara esas grandes puertas sin el consentimiento del Hokage seria fichado como un ninja fugitivo, seria cazado como un criminal.

-Tal vez si hablara con el abuelo…que idioteces digo, es imposible que me deje ir.

Lo sabia de antemano, nadie deja Konoha si no es por una misión y aun así estaba una vez mas en la entrada de la aldea contemplando desde una distancia prudente el camino que lo llevaría donde nunca mas seria maltratado o herido, donde la gente no lo señalaría al pasar ni le dedicaría miradas ácidas o palabras ofensivas.

-Seis horas…mierda cada vez me cuesta mas trabajo pensar en otra cosa

Había pasado un considerable rato solo contemplando las afueras de la villa que eran visibles desde su distancia, había visto ir y venir a innumerables personas.

-Curioso ninguno de los que han salido por esas puertas se ha ido sin mirar atrás… yo diría que es un habito o solo es que se sienten seguros aquí

Seguridad, el simple concepto de todos los aldeanos se sintieran intocables dentro de los muros de esa aldea mas que riza debería darle pena, el que debía estar en alerta roja permanente, quien cuidaba sus espaldas día y noche, el único en toda la villa que debía incluso disfrazarse para comprar algo de alimento si es que no lo quería recibirlo en mal estado o con un precio por de más ridículo.

-Tal vez solo debería probar mi suerte y correr fuera del portal…idiota me lanzarían de todo hasta matarme y nadie les recriminaría.

Así son todos los días en esa villa para el, amenazas, insultos, ataques, si no fuese por que goza de una excelente velocidad hace mucho que lo habrían matado a golpes.

-Apuesto a que nadie iría a visitar mi tumba, ¿para que? Si en toda su puñetera vida no se molestaron siquiera en saludar…que va incluso tal vez me equivoque y sea la atracción del momento, muchos irían a des estresarse tirando kunais y orinando sobre la lapida

En verdad no estaba muy equivocado, igualmente su departamento era victima de todo aquel que fuese pasando por el lugar, ventanas rotas, paredes rayadas, el perfecto lugar para arrojar los desperdicios de la comida, aun mejor es mas fácil lanzar los pañales sucios por la ventana de la sala que llevarlos asta el contenedor mas cercano.

-Solo quisiera sentirme libre una vez mas, caminar entre la vegetación por placer y no corriendo y buscando un sitio donde refugiarme asta que la turba en turno se canse de intentar lincharme.

Había podido salir de Konoha una sola vez en toda su vida, el Hokage le había pedido llevar un mensaje a uno de los Chunnin que patrullaban el exterior, tarea sencilla solo salir por 15 mininitos de la villa, desde ese entonces se escapaba de vez en cuando aventurándose no mas halla de 500 metros de una pequeña ruptura por la que podía escabullirse.

-Solo 15 minutos por vez para no ser atrapado por algún vigilante… los mejores 15 minutos de mi vida, era libre, completa y absolutamente libre, solo yo, los árboles y algunos animales que vagaban por el lugar. Lastima que no duro mucho

Se toco el costado, cuando un grupo de Gennin recién graduados lo descubrieron fuera de la aldea no dudaron en propinarle una severa golpiza con todo lo que encontraron a su alcance, tres costillas rotas, un hombro dislocado, había tenido suerte de que el kunai que le clavaron en la espinilla derecha no atravesó totalmente el hueso.

-Allí viene de nuevo, no pueden conseguir pasar una sola misión de búsqueda pero si pueden arrastrarme hasta el río y dejarme caer de la catarata mas cercana, el alto precio que pagar por la libertad, no todo fue malo puede que incluso les deba un favor

Cuando el río por fin se cansara de azotarlo contra las filosas rocas de la orilla y de ofrecerle falsas esperanzas de salvación al llevarlo cerca de las ramas bajas de los árboles pudo sentir que alguien lo alaba por la espalda, alguien se había compadecido del cuerpo casi inmóvil y prácticamente falto de vida que era arrastrado por la corriente.

-Hermosa, simplemente no sabia lo que era la belleza hasta que la vi

Suaves y delicadas manos, finas facciones, una sonrisa capas de poner de rodillas a cualquier ser humano, así era ella, la perfección echa mujer.

-Me pregunto si todavía estará haya afuera, tal vez tendrá su propia villa donde ir y donde se siente segura y querida, como sea espero que este mejor de lo que yo me encontró.

Cuando la conciencia volvió a el después de un buen rato dormido lo recibió una agradable olor, no estaba seguro de cómo identificarlo, pero estaba seguro de que era el aroma mas exquisito que nunca hubiese olido en su vida, abrió lentamente los ojos para encontrarse envuelto en los brazos de una linda pelirroja.

-Solo tenia 10 años, no que fuese a saber como reaccionar en esa situación y ella estaba totalmente fuera de mi alcance, ninguna chica de 14 se fijaría en un enclenque chico rubio.

Largos y bellos cabellos rojos le hacían cosquillas en la cara, y su rostro tan perfecto, tan tranquilo, no pudo contener la tentación de acariciar su mejilla y sorprenderse de la suavidad de la piel de la chica.

-Tayuya…eres la única persona que realmente puedo decir que me conoce y solo estuve contigo un par de días mientras me ayudabas a volver a Konoha, recuerdo que te rogué que te quedaras conmigo pero tu solo respondiste que no podías, que tenias que regresar donde tu sensei…ese tipo debe ser el ser mas afortunado que ha pisado este planeta

No hace falta decir lo que Naruto había estado haciendo por los últimos dos años, ir a la entrada de la villa debatiéndose entre salir a buscar a la pelirroja o quedarse a esperar que cumpla su promesa

-Vendré por ti algún día, me dijiste y lo creí, me pediste que esperara y que me volviese fuerte, que no estaba lejos el tiempo en que tu sensei se vengaría de esta aldea y que entonces le pedirías que me llevase con ustedes…irónico, la única razón que mantiene aun dentro de este infierno en vida es la misma por la cual no pienso en otra cosa que en salir de aquí a toda costa…demo tu me pediste que esperara a que pudieses sacarme de aquí, y dentro de no mucho será ese día

Saco de entre sus ropas una carta, una simple hoja de papel que le había sido dejada en su lugar de la academia hace ya un par de semanas

-Te veré en el examen Chunnin, mas te vale ser lo suficientemente fuerte para que sensei te permita venir con nosotros ya que no pienso quedar mal frente de el…mensajes cortos y precisos, recuerdo que así hablas todo el tiempo, esa es tu forma de ser Tayuya-san, pero aun así dejando plasmada solo frialdad en la escritura puedo saber que no hablas enserio, no perfumas una carta como esa.

El olor, aquel olor tan exquisito que lo enamoro desde el primer momento aun no desvanecía del todo del aquel mensaje de papel, por ella había soportado vivir en ese lugar, se había vuelto fuete, incluso tal vez seria nombrado el Gennin del año cuando saliese de la academia.

-Rompele las piernas… jajaja, tienes un sentido del humor muy macabro Tayuya-san pero si eso es lo que quieres entonces Sasuke tendrá que pensar en ir comprando una silla de ruedas

Un simple recado escrito en una hoja que había extrañamente caído frente a sus ojos

-Que va si mi Tayuya-san quiere huesos rotos por Kami que los tendrá, será una masacre

La noche empezaba a caer sobre la aldea, la sonrisa en el rostro de una hermosa pelirroja que veía a un chico rubio caminar de vuelta a su casa no podía ser más grande.

-Naruto-kun eres todo un amor

Dijo volviendo sobre sus pasos, después de todo su "subordinado" era el único que podía hacerla sonreír realmente aunque por supuesto el no lo sabría, no hasta después del examen que esperaba tan ansiosamente.