Guardianes

7ª Parte: Entre Historia Antigua y bailes

El salón de actos Ceo era un edificio de dos plantas, algo más pequeño que el salón de actos del castillo Mnemosine. La pista de baile se encontraba en la planta baja, ocupando gran parte de ella y desde ahí podía verse el techo de la planta superior, pues en esa parte no existía el suelo de la planta superior. Harry y Ron tenían clases especiales de coordinación junto a sus compañeros de Hiparión cada tarde de 4 a 6, y luego era el turno de los alumnos de Mnemosine. Los dos grupos solo coincidían los viernes cuando ponían en práctica todo lo aprendido.

Los dos grupos solo coincidían los viernes cuando ponían en práctica todo lo aprendido. En la tarde del miércoles, comenzaron las "clases especiales de coordinación". Nadie se quejo, sabían que no tenía sentido pues les gustase o no iban a dar aquellas clases. La mayoría se consoló pensando que aquello no duraría demasiado. Hefestión difícilmente olvidaría el primer día. Para comenzar, Neria sin perder sus buenas costumbres, se retraso. Mientras esperaba, hizo pasar a los alumnos de Hiparión al salón y les dijo que fuesen colocándose por parejas. Nada más oír las instrucciones del profesor, Ada se acerco a Harry que aun no tenía pareja de baile, de hecho no hacía nada para encontrarla.

- Ehi, Harry¿bailas conmigo? - pidió la joven llegando a su lado.

- ¿Eh? Vale - acepto el moreno.

Hefestión comenzaba a creer que había olvidado la clase cuando por fin llego Neria.

- A ver, un poco de atención por favor - dijo Hefestión llamándolos al orden - Mi nombre es Hefestión Harckel y ella es Neria Merdefeu. Los dos no ocuparemos de impartir las "clases especiales de coordinación" -prosiguió haciendo una mueca - Bien, quiero que forméis un circulo, para que todos podáis vernos bien - dijo caminado con Neria hacia el centro de la pista.

- Separaos bien para no entorpeceros unos a otros ¿de acuerdo? - añadió Neria.

- Profesor Harckel ¿Por qué tenemos que dar estas de clases? - pregunto Axel alzando la mano.

- Vera señor……

- Petersom, Axel Petersom.

- Señor Petersom, el profesor Cadmo, su profesor de practicas de Defensa Contra las Artes Oscura, creen al igual que el profesor Ayax, que les falta algo de forma y coordinación. Bueno en realidad los dos creen que son un atajo de patosos - respondió Hefestión con gesto pensativo recordando las palabras exactas de los dos profesores - Así que pensaron que necesitarían unas clases extra para ponerse a tono. Y era esto o unos circuitos preparados por Ayax que harían que su prueba de acceso le pareciera un juego de niños. Supongo que esto es mejor.

Un murmullo de conformidad se elevo entre los alumnos, de repente aquellas clases no parecían tan mala idea.

- Si nadie tiene nada más que preguntar, podemos comenzar - dijo Hefestión recorriendo el salón con la mirada - Como esta semana no es completa, empezaremos por algo sencillito, un Fox. En teoría no debería daros muchos problemas, pero que nadie se preocupe si no le sale bien a la primera - dijo Hefestión.

- El Fox es algo más difícil que el vals, pero no demasiado - explico Neria.

Hefestión les explico muy despacito los pasos básicos del Fox y les hizo una demostración para que todos terminase de hacerse una idea. Luego los dejo practicar mientras él y Neria paseaban por el salón corrigiéndolos. Pensó en ponerles la música para que fuesen cogiendo el compás, pero unos pocos segundos observándolos le bastaron para desechar aquella idea. Los pasos no eran en principio complicados, el problema venía cuando debían coordinarse con su pareja. Además por alguna razón, tenían la fea costumbre de bailar demasiado cerca unos de otros a pesar de que les decía constantemente que se separasen más, por lo que terminaban topando con las otras parejas. Después de un rato comprendió que la mayoría de las parejas eran incapaces de controlar su propio rumbo dentro de la pista. Al terminar la clase, aunque la mayoría había logrado una coordinación aceptable, no quedaba casi nadie ileso, quien no se había torcido algo había recibido algún que otro pisotón. Pero lo peor estaba un por llegar. Al igual que los alumnos de Hiparión, los de Mnemosine también comenzaron con un Fox.

- Comenzamos poniendo los pies juntos, no completamente juntos - dijo Hefestión al ver que algunos juntaban por completo los pies - Y en paralelo. Desde esta posición adelantamos un paso el pie derecho apoyando todo el pie - prosiguió haciendo el movimiento y todos lo imitaron - Luego adelantamos el pie izquierdo apoyando solo la punta, pero abriendo el paso hacia la izquierda de forma que dejamos separadas las piernas. No tanto - dijo al ver que algunos exageraban el paso - Y terminamos llevando el pie derecho junto al izquierdo.

Habían empezado practicando por separado, pero ya se escucharon las primeras quejas causadas por los pisotones.

- Probemos con el siguiente paso. Este paso es complementario al otro, mientras uno hace el primero que ya os he explicado, el otro tiene que hacer este que os voy a explicar - prosiguió Neria - Paso atrás con el izquierdo, movemos el derecho hacia atrás y ligeramente hacia la derecha, apoyando solo la punta del pie y terminamos llevando el izquierdo hacia el derecho.

- Bien, ahora quiero que lo intentéis con vuestra pareja, se trata de que os coordinéis para no pisaros - les dijo Hefestión esperanzado - O al menos intentadlo - añadió al ver las miradas de sus alumnos.

Al principio podían escucharse las típicas quejas cuando alguien recibía un pisotón, pero después de un rato dejaron de escucharse, tal vez porque habían logrado coordinarse o puede que simplemente después de tantos pisotones terminasen siendo inmunes a ellos. Hefestión empezaba a creer que estaban mejorando mucho, pero cuando ya casi terminaba la clase, André, que bailaba con Hermione o lo intentaba, se tropezó solo sin saber bien como e hizo caer a todos los que estaban a su alrededor.

- En otra vida debí de hacer algo realmente horrible, porque sino no me explico semejante castigo - murmuro Hefestión contemplando el desastre.

El jueves a primera hora, Hermione tenía la primera clase de Historia Antigua, la única asignatura que aun no había empezado. Sin embargo, a diferencia de los días anteriores, a casi nadie le inquietaba aquella asignatura. El profesor Quirón era el encargado de impartirla. Quirón era un hombre mayor de pelo canoso, espesas cejas y ojos claros.

- Otro año menos para jubilarme - murmuraba el anciano profesor mientras caminaba hacia el principio de la clase logrando que algunos se rieran.

Se detuvo frente a su mesa y los miro a todos. El suave murmullo reinante se fue apagando a medida que Quirón deslizaba su mirada por la clase. Cuando termino sonrió con gesto bondadoso y se aclaro la garganta.

- Bienvenidos a Historia antigua, soy el profesor Quirón y durante todo este año intentare meteros algo esas cabezas duras que tenéis - dijo el hombre y la clase rió - Puede que algunos os termine hasta gustando esta asignatura, quien sabe. Pero sin duda descubriréis que la Historia no es algo tan aburrido como pudiera parecer en un principio - prosiguió y algunos adoptaron muecas disconformes.

Quirón les explico en que consistiría sus clases y como los iba a evaluar, antes de comenzar con la clase. Cuando faltaba poco para terminar, anuncio algo que no gusto demasiado.

- Bien, para hacer esto un poco más interesante os daré vuestra primera tarea - les dijo Quirón.

- Ohhhhhh - se quejaron los alumnos quienes no había esperado tener deberes desde el primer día.

- Es un trabajo de investigación y tenéis hasta la última clase antes de Halloween para hacerlo - explico el profesor ignorando las protestas de sus alumnos - Quiero que busquéis información sobre un hecho importante ocurrido en 1853, uno en concreto. Pueden hacerme preguntas para obtener pistas que les orienten en el camino correcto. Cada Orden formara un grupo de trabajo. Y para evitar que lancen preguntas esperando que alguna les de información que les sea útil, cada grupo solo podrá hacer cinco preguntas.

- Pero eso es muy fácil - dijo Luca Bellusco, un chico de cabello castaño y ojos marrones que pertenecía a la Orden de los Halcones.

- Si, basta con mirar en algún libro de historia de los que hay en la biblioteca - lo apoyo Lillian.

- En tal caso, vaya a la biblioteca, consulten esos libros y mañana me cuentan - los reto el profesor con una sonrisa misteriosa - Y por cierto, ahórrense la molestia de preguntar al resto de profesores o a sus compañeros de cursos superiores, porque ninguno les dirá nada - les advirtió.

Durante el resto del día, en el cambio de clases, los alumnos de primer año no dejaban de hablar sobre el trabajo para Historia Antigua. Aquella tarde, antes de las clases de baile, pudieron verse a muchos de primero en la biblioteca consultando los libros de Historia Antigua. No les llevo mucho tiempo darse cuenta de que aquello no iba a ser tan fácil como habían supuesto.

- Yo llevo tres - dijo Ezequiel desanimado colocando otro libro más en la pila de los que ya habían revisado.

- ¿Cuentan los que han empezado a finales del 1852 y siguen durante el año siguiente? - pregunto André.

- No sé, supongo - respondió Kai sin apartar la vista del libro que tenía entre las manos.

- Pues ya tenemos cuatro - comento Mireille suspirando con cansancio.

- ¿De donde te sale el último? - pregunto Iris comenzando agobiarse con tantas posibilidades.

- Que gracioso, nos da un año para que busquemos un hecho concreto y mira todo el montón que hay, a saber cual de todos será el que quiere - se quejo Kai.

- Esta visto que mañana tendremos que pedirle al profesor Quirón que sea más especifico - dijo Ezequiel.

- Si, y será mejor que vayamos dejando la búsqueda por hoy si no queremos llegar tarde a las clases de baile - añadió Hermione consultando su reloj.

Quirón había conseguido lo que quería, intrigar a sus alumnos. La clase de baile de ese día fue bastante menos accidentada que la del día anterior, y durante la última media hora, Hefestión decidió probar con música. El resultado fue bastante bueno tanto en la clase de Hiparión como en la de Mnemosine. Casi nadie llevaba bien el compás de la música, pero al menos ya no se tropezaban o pisaban constantemente.

- André, si no te hubiese visto bailar ayer y alguien me cuenta lo que hiciste no lo habría creído después de verte bailar hoy ¿Como has mejorado tanto? - pregunto Hefestión sorprendido al ver bailar al chico.

- Bueno, es que yo sin música no cojo el ritmo - explico André.

Al día siguiente en Historia Antigua todos los grupos de trabajo tenían una pequeña lista con los hechos más relevantes ocurridos en 1853, pero ninguno había encontrado el hecho concreto que él profesor les pedía. La última media hora de la segunda clase termino siendo un debate intenso sobre el hecho que debían encontrar.

- Usted dijo ayer que podíamos hacer preguntas para obtener pistas - dijo Danea después de que todos hubiesen comentado los hechos que tenían en sus listas, comunes en la mayoría de los casos.

- Cierto, lo dije, señorita, y lo mantengo. Pueden hacerme las preguntas que crean oportunas, y yo decidiré si pueden o no ser contestadas - aclaro el profesor.

- Si le pregunto por la fecha concreta de ese hecho, no me va a responder¿verdad? - pregunto Dago, un chico de pelo y ojos marrones oscuros, que pertenecía a las Hidras.

- Eso depende de cómo formule su pregunta, si me pide que confirme una fecha que usted cree puede servirle, si, pero si me pide que yo se la diga, en ese caso no le respondería - dijo Quirón tranquilamente.

Nadie se atrevió a preguntar nada durante aquella clase, ningún grupo quería malgastar sus preguntas.

El viernes al terminar las clases, Hermione estaba de mejor humor que de costumbre, y es que ese día por la tarde las clases de baile las daban con los alumnos de Hiparión. Además el sábado por la mañana era la primera salida a Ciudad del Paso. La clase de los viernes era más corta que de costumbre y solo practicaban lo aprendido durante toda la semana. En los días anteriores, Ron y Harry no habían podido pasar mucho tiempo con Hermione, debido a las clases de baile, por lo que se alegraron también de que llegara el viernes. Después del almuerzo pasaron el rato sentados a la sombra de un gran árbol cerca del salón de acto. Hermione había pasado un poco antes por la biblioteca para sacar un par de libros para su trabajo de Historia antigua.

- La verdad es que pensé que estas clases serían más aburridas y no están tan mal des pues de todo - dijo Hermione mientras ojeaba uno de los libros.

- Son bastante entretenidas - dijo Harry divertido.

- ¿Bromeas? Son una pesadilla. Habrá como un millón de bailes y justamente tenían que empezar por la cosa esa que se parece al Vals - dijo Ron algo molesto.

- Se llama Fox - explico Hermione y Harry asintió aguantando la risa.

- Que se llame como quiera, es igual de horrible que el otro - bufo Ron cruzándose de brazos.

Harry rió por lo bajo y vio que Hermione se cubría con el libro para que Ron no la viese reír.

- Hermione, hoy podríamos bailar juntos - le propuso Harry casi sin darse cuenta.

- Me parece bien - acepto Hermione apartando el libro para mirarlo con una sonrisa.

Aquella idea no entusiasmo demasiado a Ada, aunque lo disimulo con gran maestría, no era la clase de chica que montaba una escena, pero tampoco era de las que se rendían al primer contratiempo. Para Ada, Hermione no era más que un pequeño tropiezo en el camino, un obstáculo del que se libraría sin problemas, o al menos eso pensaba ella. Esa tarde, Harry se sintió realmente cómodo bailando con Hermione, con ella hasta podría jurar que estaba bailando mejor.

- Vaya, Potter, hoy te esta saliendo muy bien - lo felicito Hefestión - es evidente que Hermione es una buena influencia para ti.

Harry y Hermione se sonrojaron, y no dijeron nada. La clase más corta que de costumbre, se les paso demasiado deprisa.

- Que corta se ha hecho hoy la clase - comento Hermione mientras salían.

- Si, a mi también - dijo Harry mientras Ron a su lado negaba enérgicamente para mostrar su desacuerdo.

- El tiempo vuela cuando la compañía es buena - dijo Mireille distraídamente que iba justo detrás.

Harry sonrió y miro de reojo a Hermione, no podía estar de acuerdo con la chica rubia. Pronto Harry, Hermione y Ron volvieron a quedarse solos. Dedicaron la mayor parte de la tarde a planear lo que harían la mañana siguiente en la Ciudad de Paso. Ron había conseguido un plano del pueblo, con todos los lugares de interés señalados, era un plano mágico, al tocar con la barita en algún punto, aparecía la imagen del sitio en cuestión junto una breve descripción. Les llevo su tiempo, pero finalmente lograron "ponerse de acuerdo" en la elección de los sitios a los que irían. Cuando terminaron era casi la hora de regresar. Acompañaron a Hermione hasta el límite de su escuela y tras despedirse de ella, Harry y Ron se dirigieron al comedor de Hiparión.

- Hoy tenemos que cenar deprisa, Sirius va aparecerse esta noche en el fuego - dijo Harry mientras iban hacia el comedor.

Era una verdadera suerte que las habitaciones contasen con chimenea propia, eso le permitía hablar con quien quisieran con bastante privacidad.

- ¿Fue él quien te ayudo con lo de Hermione? - pregunto Ron con curiosidad.

- Si, me dijo que en lugar de pedírselo directamente, lo dejase caer en medio de una conversación - respondió Harry.

- Gran idea, así hasta parecía fácil.

- Si, bueno, en realidad medio se me escapo - admitió Harry.

- Pues no pudiste ser más oportuno - lo felicito Ron.

- Supongo.

Después de la cena, Harry y Ron regresaron a su habitación, llegaron mucho antes de la hora en que Sirius dijo que se aparecería en el fuego, así que tuvieron que esperar un poco. Harry esperaba sentado a los pies de su cama, impaciente por contarle a su padrino lo bien que le había ido, y Ron estaba tendido en su cama mirando el catalogo de la tienda de quidich que visitarían en primer lugar el sábado por la mañana.

- Sirius se retrasa¿no? - dijo Ron pasando otra hoja del catalogo.

- Seguramente ha vuelto a salir tarde del Ministerio - dijo Harry encogiéndose de hombros.

Desde no demasiado tiempo, Sirius trabajaba como auror del Ministerio. Sirius había sido liberado de todos los cargos que pesaban sobre él tras averiguarse la verdad sobre Peter Pettigrew. El Ministro de magia en persona le había pedido disculpas por el grave error cometido y se había ocupado de restaurar su imagen.

- Como tarde mucho más creo que me voy a quedar dormido - dijo Ron bostezando ruidosamente.

- Siento el retraso, tenía unos asuntos del Ministerio que acabar - dijo la voz de Sirius desde la chimenea interrumpiendo la conversación.

- No te preocupes ¿Qué tal estas? - pregunto Harry contento de verlo.

- Bien. Pero, cuéntame ¿qué tal con Hermione¿Te sirvió mi consejo?

- Si, hice lo que me dijiste, y me dijo que si - explico Harry sonriente.

- Fue una buena idea, le vendrá bien para el baile de Halloween, así podrá pedirle que le acompañe al baile - dijo Ron que se había acercado al fuego.

- Ehi, buena idea - dijo Harry entusiasmado.

- No exactamente. Lo de hoy ha sido como pedirle que sea tu compañera en una clase de Pociones. Para el baile es mejor que entienda que se lo pides porque realmente quieres ir con ella - dijo Sirius.

- ¿Por qué¿No veo que problema hay? - pregunto Ron.

- Podría sentirse ofendida si piensa que solo se lo pides porque no tienes con quien ir o simplemente porque no quieres ir solo y te resulta más fácil pedírselo a ella antes que a otra chica porque es tu amiga - les explico con paciencia.

- Pero Sirius, eso que quieres que haga es muy complicado, seguro que me hago un lió con las palabras y no se entera de nada - dijo Harry.

- Si, deberías verlo, es bastante patético - añadió Ron en un intento de apoyar a su amigo.

- Vaya gracias.

- Nadie ha dicho que se fácil, pero es lo mejor - le dijo Sirius - Además, aun tienes tiempo suficiente hasta Halloween para valorar la situación antes de pedírselo.

- Si, puedes ir tanteando el terreno antes de lanzarte - dijo Ron entendiendo a Sirius.

- Eso lo decís porque no sois vosotros los que tenéis que hacerlo - se defendió Harry sintiéndose en desventaja.

La charla se alargo más de lo que pensaban y a la mañana siguiente sufrieron las consecuencias por trasnochar tanto.

- ¡Ron, venga levántate! - le gritaba Harry mientras se vestía a toda prisa.

Pero Ron no se levantaba de la cama, solo gruñía y se tapaba la cabeza para volver a dormirse.

- Hermione ya nos esta esperando - le dijo el moreno vestido ya por completo.

- Ve tu que yo tengo sueño - se quejo el pelirrojo.

- No digas tonterías, y levántate.

- Que no voy, vete tu y déjame dormir - dijo Ron sacando un poco la cabeza.

- ¿Seguro? - pregunto Harry mirando su reloj nervioso.

- Que si pesado, largo de aquí - dijo Ron tirándole una almohada antes de volver a dormir.

Harry finalmente desistió y se apresuro para llegar hasta donde lo esperaba Hermione.

- ¿Y Ron? - le pregunto Hermione al verlo llegar solo.

- Ha preferido seguir durmiendo - explico Harry.

- Ah. Entonces ¿nos vamos?

- Si, claro - dijo Harry comenzando alegrarse de que su amigo llevase tan mal madrugar.

Ya que Harry no había tenido tiempo de desayunar y Hermione tampoco había ido a desayunar antes de salir, decidieron que la primera parada sería en una cafetería donde comer algo. Ciudad de Paso era uno de esos lugares mágicos que no aparecen en los mapas muggles, allí podía encontrar todo lo que necesitaras. Los fines de semana que no había quidich, estaba repleto de alumnos de Mnemosine e Hiparión que paseaban por sus calles. Aquella mañana de sábado era especial, porque era el primer fin de semana en que podían visitar Ciudad di Passetto y la mayoría no volverían por allí hasta dentro de dos semanas puesto que el siguiente fin de semana era el primer partido de quidich. Después de haber desayunado, Harry y Hermione se dirigieron a la tienda de artículos de quidich y un poco más tarde fueron a comprar ingredientes para las clases de Pociones. A Harry no se le podía ocurrir mejor manera de pasar un sábado que con Hermione, su primera intención de matar a Ron cuando regresara, por haberlo dejado solo con Hermione, había desaparecido y ahora se sentía mucho más que agradecido.

Continuara……….

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Antes de nada, pido disculpas a todos los que hayan estado esperando la actualización, no he tenido tiempo de pasar la historia al ordenador hasta hace poco. Si os habéis fijado en este capitulo, a Ciudad di Passetto a veces la he llamado Ciudad de Paso. Bueno, Passetto es una palabra italiana que significa algo así como "paso corto", así que he hecho una especie de traducción. Al final lo de Sirius ha salido más largo de lo que pensaba en un principio, no sé que os habrá parecido. Como dije en el anterior capitulo, ya en Navidad saldrá un poco más.

Caelius: Gracias. Me alegro de que te este gustando.

enigranger: Bueno, Hermione no esta dispuesta a dejar que Ada se quede con Harry, y Ada tampoco tiene intención de quitarse de en medio para dejar el camino libre a Hermione. Gracias por tus reviews, por este y por el de la otra hisotria.

darkgohm: Gracias.

LadyAmatista: No te preocupes, tengo intención de seguirlo hasta el final. Y gracias por tus reviews.