Una vida 'normal'

By Alex-Wind

Tiempo de partida... 29 de Marzo del 2005, Martes, 12:17 p.m.

';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';'

CAPÍTULO 7

EL KITSUNE

¿Por qué demonios no me respondía? Quería saber con quién conversaba¿qué tal si era un youkai que quería matarme, o... algo así?

-¿Quién eres?—Pregunté a la nada.

-Esa pregunta deberías de hacértela tú... ¿Quién eres?— ¿Por qué se escuchaba tan cínico?

-Yo te pregunté primero¿qué está sucediendo¿Por qué no veo nada?

-Todo tú lo sabes, si no ves nada es porque no quieres—Yo quería ver.

-¿Dónde estás?

-Donde tú quieras que esté.

-¡No te entiendo¿Cómo puedo saber donde estoy si no veo nada¿Cómo puedo ver si no sé como hacerlo¿Cómo puedo saber cuando en realidad no sé nada!

-¿Ya se te olvidó lo que te enseñaron¿Qué te decían siempre?—Tomé un poco de tiempo para reflexionar y recordar mis entrenamientos en el Ningenkai.

-Concentrarme... usar siempre mi poder espiritual... no perder el control...—Era verdad, sólo tenía que hacer lo que me habían enseñado a hacer y seguramente todo saldría bien.

No veía nada, ni siquiera mi propio cuerpo. Cerré mis ojos y elevé mi youki, si yo quería ver, eso era lo que iba a hacer, la maestra me dijo que si no me rendía yo no tenía ningún imposible... quería ver a alguien, quería mirar al sujeto que me estaba hablando... quería saber quién era...

Abrí mis ojos y me encontré en un claro que se encontraba en un bosque casi idéntico al que estaba en las afueras de la fortaleza de Suzaku, la tierra color marrón que se veía en el claro no tenía hojas, ni piedras encima de ella, se encontraba completamente 'limpia'; sin mencionar un ambiente totalmente diferente. Caminé un poco y me senté sobre una gran roca que estaba en la orilla de aquel claro, cuando las corrientes de aire pasaban por los alrededores se podía oler mucha calma y paz, era un lugar muy agradable para un campamento o algo así.

-Me sorprendes—Esa voz.

-Aparece—Quería saber quién era... en segundos sentí a alguien a mi derecha, era la misma presencia que había detectado antes de despertarme.

-Aquí estoy... ¿Para qué me llamas¿Tanto deseo tienes de saber quién soy¿Tanto te interesa¿Tanto temes a lo desconocido?

-...ya no sé nada—Respondí bajando la mirada y evitando ver a mi 'acompañante'.

-Si te interesara, creo que deberías de dirigirme la mirada y ver quién soy, es lo menos que puedes hacer después de haberme traído¿no crees?— ¿Dirigirle la mirada? Quería saber...

No podía, quería, pero simplemente no podía, mantuve mi mirada con dirección al suelo y no volví a hablar, estaba comenzando a sentirme deprimida... y las preguntas que ese sujeto me hacía me desconcertaban descomunalmente¿quién era yo¿Qué estaba haciendo aquí?

El ser que estaba junto a mí dio unos pasos y se colocó enfrente mío con un 'algo' muy agradable que lo rodeaba, se arrodilló y tomó mi rostro con sus manos para que lo viera de frente.

Era un joven... sus ojos eran verdes como los del kitsune y su cabello era plateado con un suave toque azulado que se veía hermoso con el reflejo de la luz de luna... no parecía tener tres años más que yo, vestía completamente de blanco con una tela suave... me fijé en su cabeza y dos orejas con esa mezcla de color celeste y plata sobresalían de ellas... vi sus ojos y me inspiraron una confianza inimaginable, no me sentía asustada o nerviosa, simplemente... me sentía bien...

-Demasiado ingenua—Volvió a repetir con una sonrisa un tanto cínica en su rostro.

-¿Por qué lo dices?

-Es muy fácil engañarte.

-Entonces¿eres todo lo contrario a lo que aparentas?

-Eso lo tienes que descubrir tú, todos los que me conocen tienen una opinión diferente de mí... me gustaría saber la tuya... tal vez logres conocer mi verdadera esencia.

-¿Quién eres exactamente?

-Yo soy quién tú quieras que sea, estaremos en donde tú quieras que estemos, seré como tú quieras que sea, igual que serás como tú quieras ser... tú tienes todas las respuestas a todas las preguntas que tu mente pueda formular.

-¡No es verdad¿Por qué crees que te estoy preguntando?

-¿No sabes lo que está pasando en estos momentos verdad? Ni siquiera en donde te puedes encontrar... puedo ver a través de tus ojos confusión... ¿Temor?

-No sé de que me hablas—Dije deshaciéndome de él.

-Tú lo sabes... sé y siento que lo sabes, es sólo que no estás segura y quieres la afirmación... dime lo que tu crees que es esto... si tú quieres puedes confiar en mí, si tu quieres puedes irte de aquí, si tú quieres yo soy el que se puede ir...

-¿Es un sueño¿Estamos dentro de mi mente?—Era lo único que se me ocurría.

-Se podría decir que si y no a la vez, ambos estamos en un universo que sólo existe en nuestros pensamientos, tú querías descansar, estar en un lugar en donde no existieran las peleas y no tuvieras que lastimar a nadie... mucho menos matarlo... yo sólo te traje aquí.

-Youko—Dije sin pensar.

-Si, soy un Youko... lo sabías... si te habías percatado... vaya, no puedo creer que te lea tan fácilmente, no te resistes a ser leída... veamos...—Una roca más apareció de mi lado izquierdo y el Youko se sentó sobre ella, me fijé en la roca y vi una cola... era del joven, me giró para que lo viera de nuevo y clavó su mirada de jade en la mía... parecía que estaba buscando algo.

-¿Cómo te llamas?—Detuvo su 'búsqueda' cuando hice esa pregunta y me miró con interés.

-Yui... si quieres puedes llamarme como quieras, tal vez Mike si lo prefieres—Había reanudado su búsqueda. ¿Acaso él...?

-¿Por qué me das tantas opciones¿Tú no puedes decidir nada?

-Esta es tu mente, tu esencia... tu alma... me sentiría miserable y un maldito si irrumpiera en este lugar...—Calló un poco para después decir en un murmullo: —Demasiado ingenua...

Traté de recordar lo que sabía acerca de los Youkos (no era casi nada, al único que conocía era a Kurama y en realidad... no lo conocía del todo bien, sabía una que otra cosa, pero... del Youko nada), recordé que la doctora dijo que el Youko y el kitsune en ocasiones eran lo mismo... ¿El zorro que estaba en mi habitación era...?

-¿Tú eres ese kitsune¿El zorro de mi habitación?—Dejó de buscar dentro de mí a través de mis ojos para concentrarse en la pregunta... ¿Por qué meditaba tanto la respuesta?

-Puedo ser quién tú quieras que sea... pero, es verdad, soy yo.

-¿Cómo tomaste esa forma? No pensé que así fueran los Youkos.

-Esta es mi verdadera figura, pero prefiero usar la del kitsune para ser menos visible, un Youko puede llegar a llamar mucho la atención—Reanudó su búsqueda... ¿Por qué lo hacía?

-¿Tienes que meterte en mis pensamientos?—Alejé mis ojos de su mirada, no necesitaba que alguien se entretuviera mirando lo que pienso.

-No haré lo que no quieras que haga.

-Pero lo sigues haciendo—Me seguía 'leyendo'.

-Lo sientes, no quieres admitir que sabes todas las respuestas a tus preguntas, puedes sentir como veo tu alma a través de tu mirada... permíteme ver un poco más, detecté algo detrás de ti... no es algo, sino, a alguien...

-¿De qué hablas¿Qué vas a hacer?—No podía enojarme en ese lugar.

-Sólo ver... quiero ver quién está detrás de ti... hay una esencia que está escondida en lo más profundo de tu ser... no es cualquiera— ¿De qué hablaba el tipo?

Colocó su dedo índice en mi frente, hizo una leve presión contra mi Jagan. En segundos la presión que ejercía comenzaba a dolerme mucho y de inmediato varios rayos negros nos rodearon a ambos, después de eso yo solo veía la escena del Youko gritando de dolor; retiré lo más rápido que pude su dedo de mi frente y después de recuperarme lo recosté en la roca, él sentado en el suelo y yo procurando que no se cayera.

-¡Yo-...¡Lo lamento no quise¡En verdad no fue mi intención¡Sólo me tocaste y-...!— ¿Cómo podía disculparme en estos momentos¡Creí que ya tenía bajo control al Jagan¡No me había vuelto a pasar eso desde que-...! Realmente no tenía ninguna excusa.

-No fue tu culpa, traté de ver quién era y ese alguien me atacó, no fuiste tú... es poderosa la esencia que está detrás de ti. Manipula al Dragón Negro.

-¿Al qué?— ¿Ahora qué cuento me iba a relatar?

-El Dragón Negro es una criatura que habita en las llamas más profundas del infierno, este dragón es famoso por su cuerpo que está constituido por llamas que tienen un característico color negro, si alguien logra atraerlas a cualquiera de los tres mundos, tendrá un poder sumamente destructivo a su disposición. Hasta ahora, el único que ha logrado realizar esa técnica con éxito sin morir en el intento, es un youkai de fuego...

-¿Quién?—Sentía que debía saber su nombre.

-En este momento no lo recuerdo.

-¿Es una técnica poderosa verdad?

-Si, se supone que se debe de elevar el youki en cierta dirección y tentar al Dragón Negro a que vaya por él... pero el Dragón Negro, o también conocido como el Koku Ryu Ha; no es nada fácil de controlar, en cualquier momento podría revelarse y destruir al que lo convocó... tuve suerte de que esto no pasara a mayores, tu otro lado... o más bien ese lado tuyo... no conviene perturbarlo.

-Lo lamento—No quería herirlo.

-Estoy bien, solo necesito descansar un poco—Eso no arreglaba las cosas, sentí algo que me mojaba... era algo de sangre que me ensuciaba... la sangre de ese Youko—En verdad estoy bien... ¿Sabes? Tienes demasiados sentimientos para ser una hanyou— ¿Intentaba bromear un poco?

No dije nada y bajé la mirada, me había sentado junto a él, pero... quería que se curara, que aquellos cortes en su cuerpo y en su ropa desaparecieran, que la sangre que manchaba mis manos y algo de mi ropa desapareciera.

Sorprendentemente eso sucedió.

-Si tú quieres que me cure, sanaré mis heridas; si quieres que muera... así tendrá que ser; si quieres que me quede, aquí estaré...—Escuché que susurraba muy bajo— ¿Por qué ayudaste a aquel zorro?—Me pareció un tanto rara e improvista aquella pregunta.

-Pues... no lo sé, creo que fue compasión—Dije sintiéndome mucho mejor al ver que el Youko ya no tenía ninguna herida en su cuerpo.

-¿No sabías de lo que eran capaces de hacer esos animales verdad?—Negué con la cabeza—Deberías de informarte más sobre las criaturas que habitan en el Makai, si sigues ayudando a cualquiera, algún día te apuñalarán por la espalda.

-¿Lo dices por ti? No creo que llegues a hacer eso, me ignoras demasiado como para hacerme cualquier daño.

-¿Sabías que los Youkos nunca olvidan? Es raro el caso en el que sucede eso, pero los kitsunes tienen muy presente quien los ayudó y quien los traicionó.

-¿Tú nombre es Yui verdad?—Me miró de manera afirmativa— ¿Por qué estamos en este lugar?

-Porque-... creo que es mejor que solo nos veamos así, tienes amigos¿no es así?

-Yo debería de estar buscándolos en este momento—No tenía porque haberme ido a la fortaleza de Suzaku, yo tenía que buscar a Hiei, Shura, o al señor Yomi.

-Ya no te detendré, como puedes ver, ya he curado mis heridas por completo.

-¿Te irás solo¿Ya no te veré¿Regresarás al bosque en donde te encontré?

-Regresar...

-Me hubiera gustado conversar más contigo. Eres agradable—Ya me había resignado a despedirme.

-No me iré.

-¿Cómo?

-No tengo nada mejor que hacer con mi vida y aparte, el pacto ya se ha consumido.

-¿Qué pacto?— ¿De qué hablaba?

-No tienes ni la más remota idea de lo que acabas de hacer... tómalo de esta manera: has entrelazado mi alma a la tuya... permanentemente—Abrí mucho mis ojos—'Inconsientemente' has creado un lazo que ya no se puede romper con nada.

-¿C-Cómo he hecho tal cosa?— ¿Entrelazar mi alma a la suya!

-Por una razón a los Youkos no nos gusta ser débiles: si nos atacan y resultamos seriamente heridos, necesitaremos curarnos y en ciertos casos el poder espiritual es indispensable para ello. Eso fue lo que me pasó a mí, tú me encontraste herido y me llevaste con una doctora a que me curara, ella sabía que necesitaba poder espiritual para sobrevivir.

-Por eso me preguntó que si estaba segura de lo que hacía al momento de entregarte energía espiritual... no le hice caso.

-Ella sabía que hoy iba a haber luna llena, al entregarme parte de tu energía comenzaste algo que se consumó a media noche. Me entregaste parte de ti el único día de mi vida en el que podía atarme a alguien—Eso se escuchaba demasiado comprometedor para mi propio gusto.

-Pero¿cómo¿Sólo por entregarte energía en una noche de luna llena...?

-Cada Youko tiene su noche de luna llena en la que puede atarse a alguien, aunque eso no significa nada, es como si asegurara a un amigo permanente. Algunos se quedan sin ese amigo y siguen con su vida, pero si uno consigue a ese amigo... no sucede parcialmente nada.

-¿Forzadamente tenemos que ser amigos?—No era que no quisiera serlo, sinceramente me alegraba que esto del pacto sólo fuera entre amigos.

-No tenemos que estar necesariamente siempre juntos, es sólo un pacto que se hace, es un lazo que nos une de cierta manera. Si lo deseas, puedo irme de inmediato.

-No, así está bien. Creo que ya me hacía falta un amigo en el Makai—Bromee sintiéndome mucho mejor... si eso no me afectaba a mí ni a él¿qué tenía de malo el crear ese lazo? Aunque, tenía que admitir que me sentía muy comprometida al escuchar aquello—Pero¿por qué ayer en la noche te comportabas así conmigo? Fuiste muy cruel¿sabes?

-El pacto no se había consumado y no sabía si eras confiable o no. Un Youko debe de saber escoger a las personas con las que interactúa.

-Te hiciste mucho del rogar para cenar ¬.¬

-Tú no parabas de insistir, quería saber hasta donde llegabas solo para que yo comiera un poco—Rió después de su comentario y yo también lo hice al recordarlo.

-Tengo sueño—Dije tallándome un ojo... me entró algo de somnolencia.

-Duerme, cuando despiertes estarás de nuevo en tu habitación.

-¿Y tú?

-Regresaré a donde tenga que regresar—Me rodeó con un brazo y apoyó su cabeza en la mía—Eres demasiado ingenua, deberías de hacer algo con todos esos sentimientos que tienes.

-No puedo—Dije cerrando los ojos.

-Aunque quizás sea lo mejor—Me recosté mejor sobre él y pude percibir un aroma dulce... no sabía qué olor era exactamente, sólo sabía que me gustaba mucho ese aroma—Tal vez deberías de permanecer con tus sentimientos y emociones intactas... por lo pronto, duerme. Debes de recuperar energía, el que me hayas entregado parte de la tuya te mareó y después con esto de la escapada... como sabes, el poder espiritual tarda en regresar.

-¿Para qué descansar? Estoy bien—Dije cerrando mis ojos.

-En cuanto despiertes, tendrás la capacidad de huir. No es conveniente que te quedes junto a Suzaku, podría obligarte a hacer algo que tú no deseas.

-¿Cómo sabes lo de Suzaku?—No había abierto mis ojos y no tenía planeado hacerlo.

-Tú y él hablaban demasiado fuerte, además aún no había perdido el sentido común, si planeas actuar en su contra lo mejor es que no lo hagas sola, podrías hacerte daño, ahora... descansa.

-¿Pero cómo escaparé?

-Yo te ayudaré, pero para ello necesito que estés en buenas condiciones, mi poder por ahora es limitado y no podré hacer mucho.

-Bien... ¿Por qué te preocupas tanto por mí?

-Descansa...—Me abrazó más fuerte y me dormí profundamente.

';'

Abrí perezosamente mis ojos para encontrarme recostada en mi cama con el kitsune dormido entre mis brazos, estaba apoyado en mí y su respiración era suave y calmada. Comencé a acariciarlo un poco recordando al Youko que había conocido... ¿Cómo él y este kitsune pueden ser el mismo? No me imaginaba una transformación así... me pregunto si algún día veré al Youko en el mundo 'real'.

Miré la ventana y me sorprendí al ver un paisaje triste y nublado, cuando el cielo estaba cubierto por muchas nubes como el día de hoy, regularmente yo me llenaba de energía y por alguna razón me emocionaba. Ahora no fue la excepción, sin embargo, también sentí miedo... miedo de lo que iba a hacer; tal y como me lo aconsejó Yui... iba a escapar.

Un suave bostezo me llamó la atención, Yui se había despertado y ahora se había levantado para sacudirse un poco.

-Creo que ya no podré llamarte Mike¿Yui estás listo?—Agitó sus colas y sentí como su youki se elevaba un poco—Creo que es un si... ahora... ¿Por la puerta, o por la ventana?

Tenía que ver cuál era la mejor salida.

Me acerqué a la ventana y la abrí, ahí fue cuando un pensamiento cruzó fugazmente mi mente y de repente sentí como se me alegraba el día.

-Yui... tengo un Jagan...—El kitsune me miró confundido— ¿Por qué diablos no lo vi antes¡Tengo un Jagan¡Puedo utilizarlo para buscar a Hiei!

Los ojos del kitsune se abrieron con emoción ante el tono de mis palabras, me quité la cinta que cubría mi frente y sentí como mi poder espiritual se elevaba gracias al Jagan, ahora... hacía mucho que no buscaba cosas perdidas, Hiei me había enseñado pero¿cómo era?... ¡Ah, si!

Pensar en el objeto... Hiei... sentir su presencia... no la sentí... seguir buscando... no encontraba nada... ¿Por qué¿Por qué no podía sentir ninguna presencia que estuviera fuera de la fortaleza?... solo sentía las de adentro.

Los pergaminos.

-¡Estúpidos papeles malditos!—Grité con ira dando una patada al suelo¡no podían hacerme esto¡Por primera vez, mi Jagan me iba a ayudar a encontrar a alguien y sacarme de un gran apuro, pero NO podía porque unos malditos papeles me lo impedían! Si yo no podía encontrar a Hiei, seguramente él tampoco podía detectar mi presencia y por eso no había venido nadie por mí... ¡Demonios¿Por qué yo!

Ahora tenía que regresar al plan original: Escapar por las malas.

-Yui, dime que puedes ser útil en la batalla—Me había girado hacia donde estaba el kitsune y me incliné en cuclillas hasta donde se encontraba.

El kitsune comenzó a radiar energía mientras que un aura verde lo cubría, en segundos el florero que se encontraba junto al escritorio estalló en varios pedazos.

-Me convenciste—Lo tomé en brazos y di un salto para encontrarme sobre el marco de la gran ventana, vi nuevamente el cielo y parecía que en cualquier momento se iba a soltar una gran tormenta en toda la zona, todos los ladrones se encontraban dentro de varias tiendas y nada podría evitar mi salida...

Quizás debería de cambiar mis planes... salir silenciosamente sin que nadie lo notara...

-Voy a correr lo más rápido que pueda, si comienzan a atacarnos te voy a soltar y correrás por tu cuenta... ¿Vendrás conmigo?—Levantó un poco su cabeza y me lamió un poco la mejilla—En ese caso... sujétate.

Salté desde la mitad de la torre que aparentaba medir unos veinte metros, corrí por las paredes externas y comencé a atravesar como un rayo las tiendas... hasta que de la nada una pared de hielo me impidió que continuara mi camino.

-¿Qué-...?—Me detuve justo a tiempo para evitar golpearme, la pared era sumamente gruesa y un poder espiritual la resguardaba de ser destruida por alguna llama 'normal'.

-Con que intentando huir¿eh?—Me giré y vi a un tipo que vestía con zapatos negros, algo parecido a un saco azul marino que tenía detalles bordados con la forma de varios dragones en plateado, una cinta púrpura en su cintura y un pantalón negro, también tenía un sombrero que me recordó a los que se usan en Rusia... creo, sin mencionar que su piel era algo azulada (no sé si por el frío que se sentía a su alrededor) y tenía una barba puntiaguda alrededor de su boca.

-Yui aquí quédate—Dejé en el suelo al kitsune que miró con odio al tipo que nos había detenido.

-Tú debes de ser la hanyou que controla Suzaku— ¿Qué me controlaba¡No me hagan reír!— ¿A dónde vas con tanta prisa?—No había cubierto mi Jagan... podía escapar...

Yui gruñía a aquel tipo, este lo miró y levantó una mano señalando al zorro...

El ambiente se refrescó mucho más de lo que ya estaba y un poco de viento helado se acumuló alrededor de la mano de aquel señor.

-¡Shou Ryu Ken!—Tomé a Yui y lo aparté de la zona afectada por el golpe.

-¿Qué-?—Vi mi brazo derecho y una parte de él había sido congelado.

-Eres rápida, pero¿por qué salvaste a ese zorro?

-¿Por qué lo ataca¡Este kitsune no ha hecho nada¡Pudo haberlo matado si no lo quitaba de ahí!

-¿Cuál crees que era mi plan?—Era un maldito.

-¡No me interesa! Tengo algo que hacer, volveré pronto—Había comenzado a caminar pero el sujeto había comenzado a elevar su youki antes de que pudiera si quiera acercarme a él... no se tragó el cuento.

-Me temo que no puedes salir— ¿Una advertencia o una amenaza?

-Yui, no te acerques—El tipo ya me había dejado bien claro que no iba a permitir que me fuera por las buenas... el plan de salir por las malas tendrá que ser efectuado.

Mi corazón comenzó a latir muy fuerte, ese sujeto tenía un nivel mayor al mío, apenas me había dado cuenta y con el nivel que tengo en estos momentos dudo mucho que pueda ganarle en una batalla frente a frente si se trata de usar poder espiritual... no podría hacer mucho con todos los 'espectadores' a mi alrededor... tenía que hacer algo... engañarlos, pero¿cómo?... él usaba el hielo, sólo era agua congelada cargada con cierto poder espiritual, yo tenía el elemento contrario... ¡Estúpidas clases de física, sirvan de algo!

De la nada los sermones del profesor regresaron a mi mente y se me ocurrió algo que podría funcionar, sólo temía que el efecto pudiera tener proporciones muy bajas y...

Me concentré en elevar mi youki hasta la altura de aquel sujeto; varios ladrones salieron para ver el encuentro desde una distancia considerable... tenían miedo de no vivir para contarlo.

-Tienes un asombroso poder... ¡Pero quiero ver que te parece esto!—El ambiente se congeló por completo, hielo nos rodeaba a ambos... y yo no tenía nada para cubrirme. Tomé la katana y la utilicé para crear una barrera que cortara el aire gélido.

-Tendré que subir la temperatura por aquí—Guardé la katana y cerré mis puños con fuerza, no iba a dejar que solo me atacara—¡Yao En Satsu!—Solté las llamas del Ningenkai alrededor de ambos sintiendo como el hielo que había congelado mi brazo se derretía y recuperaba una mayor movilidad en él.

Al fin la suerte me estaba mostrando su lado bueno y salió una considerable cantidad de vapor que impedía que cualquiera viera lo que sucedía a su alrededor... a cualquiera menos a mí.

Valiéndome de mi Jagan, busqué a Yui y al tomarlo desaparecí mi presencia, ya no quería más conflictos y seguramente nadie nos iba a seguir.

Pero aún estaba presente la esencia del kitsune que me acompañaba.

-Yui, desaparece tu presencia... ¡Desaparécela¡Vamos¡Nos van a descubrir si no lo haces!—Se tardó un poco pero al final logró esconder su presencia y pudimos alejarnos de esa fortaleza.

Por alguna razón sentí que mi youki descendía rápidamente sin causa alguna... aún no estábamos muy lejos de la fortaleza de Suzaku... teníamos que alejarnos más... salté por varios árboles lo mejor que pude durante un buen tiempo hasta que mi vista se nubló impidiéndome continuar escapando por algún camino 'seguro'.

Me detuve en una rama que no soportó mi peso y se rompió inevitablemente. Logré caer torpemente golpeándome en brazos y piernas mientras que Yui me miraba creo que con preocupación. Después me empezó a doler horriblemente la cabeza y la sujeté con fuerza con ambas manos... ¿Por qué me dolía¡No tenía razón!

Yui se acercó y comenzó a chillar un poco, creo que con intención de darme ánimos para que continuara, pero eso no servía de nada, hasta que se acercó más a mí a tal punto de que se subió a mi cabeza y me mordisqueó el cuello por la parte de atrás, me molestó el que hiciera eso y lo empujé para que me dejara en paz.

En cuanto me deshice de Yui el dolor y la repentina caída de mi youki desistieron de inmediato casi en todo. Voltee a ver al kitsune y éste tenía en su hocico la piedra que me había colocado Suzaku... ese maldito, seguramente la había hechizado o algo así. Ahora no sabía como dirigirme al kitsune.

-Yo... gracias Yui—Me arrodillé frente a él y le acaricié la cabeza—De seguro reaccionaba con algo... quizás con los pergaminos—Dije observando la roca y guardándomela en el bolsillo—Ahora...—Intenté... ¡En verdad que lo intenté! Pero...—No puedo usar mi Jagan...—Si trataba de encontrar a Hiei o a quien fuera ahora, seguramente caería inconsciente, esa piedra había absorbido mucho poder espiritual y no tenía casi nada de reserva... Damn.

Intenté ponerme de pie nuevamente pero me resultó prácticamente imposible, me tambaleaba al momento de intentar levantarme y en caso de que lo lograba, no podía avanzar mucho porque tropezaba con algo, o un cansancio salía de la nada para agobiarme terriblemente.

-Demonios— ¿Recuerdan qué les dije que parecía que iba a llover? No se imaginan lo que sucedió... no, Kuwabara no se quiso hacer esa cirugía plástica... ¡Llovió¡De todos los días en que pudo haber llovido, tuvo que suceder en ESE día¿Por qué no llovió cuando yo tenía un techo encima de mi cabeza, una cama suave, y un cuarto para mí sola, sin mencionar que no estaba mojada, cansada y con un horrible dolor en la cabeza?

No me sentía bien, los efectos de esa roca aún estaban presentes y mi youki estaba muy bajo... logré llegar a un grueso árbol y me recosté bajo sus protectoras ramas. Sentí como Yui se acomodaba en mi regazo... encontrar a los demás no iba a ser nada fácil en estas condiciones.

Quizás Hiei o alguien me buscaba... si elevara mi youki podrían encontrarme, ya no estaba en esa fortaleza que era resguardada por esos pergaminos... pero si me buscaban los ladrones... no podía hacer nada, únicamente sentarme y esperar a que me recuperara pronto.

Cerré mis ojos y me pesaron demasiado los párpados como para volverlos a abrir... acababa de despertarme y ya tenía sueño otra vez... yo era un caso perdido.

-Yui, voy a dormir un poco, si sucede algo... me dejas morir, estoy muy cansada—No quise saber nada más del mundo en donde me encontraba, sólo quería recuperarme.

';'

Frío... tenía mucho frío, mis ropas estaban mojadas casi por completo y no me sentía nada bien... la lluvia no había cesado... ahora caía más fuerte que antes. Abrí mis ojos con la intención de retirar algunas gotas que estaban en mi cara y vi que Yui ya no estaba, quizás se fue a resguardarse de la lluvia o su casa estaba cerca y ya se había hartado de mí... como él lo había dicho, no tenía porque quedarse conmigo.

Me sentía enferma, con el cuerpo helado y mojada... sin mencionar sucia, tierra era lo que sobraba a mí alrededor y yo estaba en medio de ella. Estúpida lluvia...

No podía moverme, la lluvia no hacía que me sintiera mejor, mi ropa estaba completamente empapada... ¿Moriría ahí¿De esta manera¿O con el tiempo se me pasaría todo¿Los ladrones me encontrarán y me matarán ya que no puedo defenderme?... ¿Por lo menos podré comenzar el entrenamiento con Yomi?

Yo... yo no iba a morir en un lugar como ese, y menos por un seguro y estúpido resfrío...

Lo mejor que pude me puse de pie, y utilizando la katana en su funda como un bastón para apoyarme, comencé a caminar sin dirección alguna, tal vez con un poco de suerte me encuentre con alguien que me ayude... ¿En medio de la nada y en mundo maligno? Podría ser.

Fue entonces que un chillido que se escuchó detrás de mí hizo que me sintiera mejor.

Me giré y vi a Yui con algo en el hocico.

-¡Regresaste!—Me dejé caer de rodillas (aunque no lo crean, dolió, el hecho de que no sintiera varias partes de mi cuerpo a causa del frío no significaba que dejaba de sentir dolor) y Yui se acercó a mi con cuidado, era evidente que sabía el estado en el que me encontraba.

Me estaba ofreciendo una fruta que llevaba consigo, era de un lindo color dorado y parecía una manzana sólo que mucho más pequeña comparada al promedio general.

-Gracias Yui—Soy tan débil que con cualquier cosa me enfermo... parece que Yui no tiene nada y está igual o más mojado que yo.

No había probado la fruta... no iba a hacerlo, la había traído en su hocico y ahora ha de estar... sin insultar a Yui, algo sucia. El kitsune me miró con desaprobación y movió mi mano en dirección a mi boca para que la comiera.

-No Yui, no la voy a comer, así que desde ahora resígnate ya que no lo haré... mejor seguimos caminando—Se me dificultaba caminar cada vez más con cada paso que daba y el que Yui me estuviera hostigando a cada momento con que me comiera la fruta no ayudaba en nada.

Hasta que llegamos a un lago.

Yui insistió como nunca para que me comiera esa cosa, y como el lago no estaba enturbiado no le vi un lado malo. Sin mucho ánimo me acerqué a donde había más agua reunida y lavé lo mejor que pude aquella extraña fruta, regresé con Yui que me miraba con expectación y esperando a que me la comiera... no tardé en hacerlo.

Milagrosamente me sentía como nueva al terminar de comerla, ya no sentía que en cualquier momento mis piernas me iban a fallar y me iba a caer, el dolor de cabeza había cesado por completo y mi poder espiritual estaba cargado en un cien por ciento... lo único malo era que yo seguía mojada.

-¡Oh Yui¡Muchas gracias!—Abracé fuerte al kitsune que se dejó querer, chillaba alegremente mientras que yo reía un poco al verlo.

Ahora ya podía buscar al niño de fuego... solo espero poder encontrarlo.

Pero no pude hacerlo ya que 'algo' saltó atrás de mí con la intención de golpearme y tuve que esquivarlo... mi 'búsqueda' se tendrá que postergar por un tiempo...

-¿Quién eres!—No podía identificar bien a la figura, tenía alrededor de tres brazos y unas cuatro piernas... sin mencionar que le habían deformado la cara horriblemente.

-Carne... quiero carne... ¡QUIERO TU CARNE!—Se había abalanzado contra mí y me apresuré a esquivarlo, vi que tenía garras y saqué la katana, si hubiera aparecido hace algunos minutos atrás... sin duda alguna me habría matado.

-Yui¿puedes subir a ese árbol?... ¿Yui?—Cuando lo encontré estaba frente a frente a esa cosa, una conocida aura verde lo cubría mientras la 'cosa' se aproximaba a él con dientes y cuchillas apuntando en su dirección, Yui soltó un fuerte chillido y en segundos la 'cosa' había explotado en pedazos.

Me apresuré a guardar la katana y a tomar a Yui en brazos, no quería saber si esa cosa tenía amigos o si podía regenerarse o... ¡Lo que fuera! Comencé a correr... algo me decía que iba en buena dirección, no sabía exactamente porque, pero, Yui podía sentir lo mismo que yo.

-Por cierto, estuviste genial—Le dije al kitsune mientras daba un salto y comenzaba a saltar por las ramas de los árboles, me resultaba más fácil y cómodo a diferencia de ir por el suelo. Hasta que encontré un claro en el bosque y me detuve en él.

Ya no me importaba si me mojaba más o no, mis ropas estaban mucho más que empapadas¿el frío? Hacía tanto que ya ni siquiera importaba.

Dejé a Yui en un árbol algo retirado... ahora estaba más que decidida a salir de ese lugar o por lo menos en encontrar a alguien... me concentré nuevamente en buscar a Hiei... en buscar su youki... su presencia... su esencia... su alma...

Pasaron algunos segundos, minutos... no lo encontraba... ¡No podía¡Maldita sea¡No podía encontrar a Hiei!

Me dieron muchas ganas de llorar... ahora más que antes... si no podía encontrar a Hiei ahora... ¿Cuándo podría regresar al Ningenkai?

-¿Por qué¡Maldita sea!—Me sentí muy miserable... me quedé de pie en el centro de ese claro durante un buen rato, ya no me importaba ocultar mi youki ni mucho menos mi presencia, si me encontraban esos ladrones pelearía con ellos hasta que ya no pudiera más y me mataran, si Yui quería escaparía con él, pero ya no me importaba.

Entonces algo cálido me rodeó... levanté la mirada, Hiei estaba frente a mí mirándome con una cara que me decía que yo era un caso perdido y me había cubierto con su capa.

-¡Hi-Hi-Hiei!— ¡Al fin¡No podía creer que haya aparecido!

Estaba tan feliz que me acerqué a él y... un momento... l-l-lo abracé ..U ¿Qué diablos hacía!

Cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo ya había pasado un largo rato y al separarme de él, Hiei me veía muy raro...

-Eh... ¡Yui¿Yui dónde estás!— ¿Dónde estaba mi kitsune?

-¿Yui?—Hiei no lo conocía.

-Espera un momento, no podemos irnos sin Yui.

-¿Quién diablos es-...¡Ten cuidado¡Aléjate de ahí!—Por alguna razón Hiei me alejó (no muy sutilmente) de donde estaba Yui y sacó la katana.

-¿Qué te pasa? Es sólo Yui, él no nos va a hacer nada.

-¿Eres tonta¡Eso es un Youko¿Dónde lo conociste¿No te ha hecho nada¿Zorro qué estás haciendo aquí!—No tenía porque alarmarse tanto.

-¡Hiei es sólo un kitsune!

-¡Un kitsune que en cualquier momento podría atacarnos!

-¡Yui no¡Hace poco acaba de destruir a una cosa que quería matarme para después convertirme en su cena¡Yui no es malo¡Es mi amigo!

-¿De qué rayos hablas!

-¡De que Yui no nos hará daño! Además, no es más fuerte que tú¡sólo tiene dos colas! En caso de que intentara algo... no podría lograrlo—Por favor que se calme.

No dijo nada y caminó hasta donde se encontraba el kitsune, yo fui con él, aún tenía la katana en la mano. Encaró al kitsune que tenía una mirada seria en sus ojos verdes y había bajado del árbol para encontrarse de pie no muy lejos del niño de negro.

Pasaron varios minutos así, en silencio, hasta que Hiei guardó la katana y se volvió hacia mí.

-Un sólo paso en falso Youko... uno solo y juro que te mato—Fue lo único que dijo antes de comenzar a caminar.

Fui hasta donde estaba Yui y lo tomé entre mis brazos, no era muy grande pero a la vez no era muy pequeño, lo cubrí un poco de la lluvia con la capa de Hiei y fui detrás de él. Ahora el niño de negro era el que caminaba bajo la lluvia con una camisa sin mangas.

-¿Hiei mejor no quieres tu-?

-Ya casi llegamos a la cabaña de Yomi, quédatela—Sabía de lo que hablaba— ¿Qué estuviste haciendo todo este tiempo? No podía encontrarte con mi Jagan hasta hace unos minutos que sentí tu youki—Preguntó después de un rato.

¡Casi lo olvidaba!

-Hiei, encontré el escondite de Suzaku—Se detuvo y me miró interrogante—No está muy lejos de aquí, tú también eres un detective¿no? Podríamos ir y luego-...

-¿Entraste a la fortaleza de Suzaku!—Dijo ahora con los ojos muy abiertos y completamente escandalizado... quizás debí de haber esperado un poco más para decírselo.

-Eh... si, pero hay un sujeto que-...

-¿En qué estabas pensando¿Qué crees que hubiera pasado si él decide pelear contigo¡No puedes pasearte por todo el Makai e irte a donde tú quieras siempre, eso tenlo muy en claro desde ahora que estás viva!— ¿Por qué usaba ese tono tan duro conmigo? No... No tenía porque hacerlo.

-¡Pero-...!

-¡Tienes que entender que nadie te va a perdonar la vida y va a ser considerado contigo como crees que es todo el mundo¡Hay una cosa que se llama maldad y aquí abunda demasiado por si no lo has notado!—Me estaban afectando sus palabras más de lo que creía... no tenía porque ser así conmigo.

Bajé la mirada y abracé un poco más fuerte a Yui, si antes tenía muchas ganas de llorar... ahora eran demasiadas.

-¿No te hizo nada?—Preguntó Hiei en un tono más calmado después de que la lluvia cesara un poco, solo negué con la cabeza—Vamos con Yomi. No está muy lejos de aquí.

-Pero-...

-Estás mojada. Puedes enfermarte.

Ninguno dijo nada el resto del camino, Hiei se seguía mojando con la lluvia fría y parecía que nunca íbamos a llegar, hasta que unas pequeñas luces aparecieron en la espesura de las ramas. Era una cabaña de gran tamaño constituida por dos plantas, tenía un pórtico bastante amplio y antes de que pudiéramos entrar, Shura y su padre salieron de la puerta.

-¿Alex estás bien¿Te duele algo!—Shura me había puesto una toalla en la cabeza y comenzaba a guiarme al interior de la casa.

-Estoy bien—De repente se detuvo y me miró a los ojos.

-¿Bien?—No me había fijado... mi tono de voz...

-¡Claro¡No te preocupes! .

-¿Segura?— ¿Por qué no dejaba de preguntar?

-Shura deja que se cambie y después nos diga todo, podría enfermarse por llevar mucho tiempo esa ropa húmeda—Gracias Yomi—Hay una ducha en la planta alta, te conseguiré un cambio para que puedas darte un baño con agua tibia—Dijo ya que nos encontrábamos en el cálido interior de la casa.

-Muchas gracias.

-De nada¿Hiei tú estás bien?

-Sólo estoy algo mojado, es todo—Tenía una toalla en sus manos y se había quitado la camisa para secarse un poco; vi varios vendajes alrededor de su abdomen... también tenía varias heridas alrededor de sus brazos y uno que otro corte en su cara¿qué le habrá pasado? Sin mencionar que colgaban de su cuello dos collares que tenían una piedra azulada con forma circular cada uno... era la Hirui no Seki, la piedra más valiosa que se puede encontrar en el Makai.

-Acércate al fuego, traeré tu ropa y te irás a la ducha de inmediato—Ordenó Yomi mientras me acercaba a la chimenea que estaba en la sala.

-De acuerdo, gracias .U—No pasaron veinte segundos para cuando ya estaba de regreso.

-Shura, indícale donde puede darse un baño y su habitación.

-Si. Ven conmigo Alex.

Me levanté y seguí a Shura por las escaleras que daban a la planta alta, el calor de abajo disminuía levemente en la parte superior pero era igual de acogedor, caminamos un poco por el pasillo y al fondo del lado izquierdo se encontraba una de muchas puertas a la que me guió Shura.

-Este es el cuarto de baño y del otro lado, al fondo del lado derecho se encuentra tu habitación... ¿Q-Qué hace esa cosa aquí!— ¿No se había fijado en Yui?

-Eh... es un amigo que conocí no hace mucho, gracias por todo Shura .U—Cerré la puerta antes de que me dijera cualquier cosa.

Era un cuarto de baño amplio y limpio, una tina blanca se encontraba al fondo y se podía cubrir con una cortina color verde oscuro que sobresalía de ella, enseguida de la tina había una ventana con algunas cortinas igual de verdes, había un cesto para la ropa sucia del lado izquierdo y del lado contrario, una repisa con varias toallas encima de ella.

-Eh... ¿Yui te importaría si te das media vuelta?—No lo iba a dejar solo con sujetos que no conoce, y menos cuando uno de esos sujetos es Hiei.

El kitsune bajó la mirada y se dio media vuelta, yo tomé una de las toallas que se encontraban dobladas en la repisa cercana y sequé al kitsune un poco, dejé la toalla encima de él y le indiqué que no volteara.

';'

-No has pasado más de dos días en el Makai y ya has descubierto el escondite de un ladrón muy buscado, peleaste con varios youkais e hiciste amistad con un Youko... esto no lo vas a olvidar tan fácilmente¿eh?—Dijo Yomi sonriendo—Por cierto... ¿En dónde va a dormir él?—Dijo refiriéndose a Yui... un momento, eso era verdad.

-Pues... eh... ¿Conmigo?

-¿Qué!— ¿Por qué los tres gritaron al unísono?

-¿Tiene algo de malo?—Era sólo un kitsune.

-¡Es un Youko¡No puedes dormir con él... ni ahora ni nunca!— ¿Qué diablos se estaba imaginando Hiei¿Se estaba imaginando que yo-...!

-¡Sólo se va a quedar en mi cuarto a dormir¡No sé qué está pasando por tu mente de hentai pero Yui y yo no vamos a hacer nada!

-¡Mira la cara de criminal que tiene ese sujeto!—Señaló a Yui— ¡No sabes qué antecedentes tiene ni nada sobre él¡No sé cómo puedes tenerle tanta confianza!

-¡Tampoco sabía nada de ti y de todos modos te quedaste a dormir a mi habitación porque no había otras abiertas así que no te estés quejando!—Por alguna razón se puso rojo... y creo que yo también un poco. Miré a Yomi y tanto él como Shura... sólo digamos que sus mentes estaba trabajando quizás demasiado... tal vez más.

-Eh... n-no es lo que se imaginan u/úU—Tenía que aclararlo de una vez.

-Mierda— ¿Hiei seguía con esa actitud?

-¿Y dónde se supone que Yui va a dormir¿Con Shura o con Yomi¡No me digas que contigo!

-¡Claro que no!

-Hiei, sólo-van-a-DORMIR, no va a pasar nada.

-¡Qué estupidez!

-¡Sólo van a dormir¿Tienes algo en contra de ello!—Eh... Yomi daba miedo cuando se enojaba.

Pero creo que Hiei daba mucho más miedo cuando él se enojaba y después Yomi le gritaba.

-Pues en el cuarto de baño...— ¡Maldito Shura!

-¿QUÉ!—Esto no andaba bien u.ú

-¡Escuchen!—Comencé a decir de pie sobre el sofá—No sé qué es lo que están pensando y sinceramente no quiero imaginarlo, ni yo ni Yui hemos hecho nada de NADA, es solo que no dejaré que se quede con ninguno de ustedes durante la noche... y no sé si durante el día tampoco; de hecho, temo por lo que le puedan hacer.

Silencio.

-Hmph—Habiendo dicho esto, Hiei se sentó en el sofá, cruzó las piernas y miró sumamente enojado el fuego de la chimenea.

Suspiré aliviada y me senté frente a Hiei... admito que me asustó su reacción.

-¿Cómo fue todo al momento en que nos atacaron esos ladrones?—Pregunté después de que el ambiente se calmara después de aquella 'escenita'.

-A todos nos enviaron a diferentes partes del bosque, no entiendo cómo Hiei no te encontró de inmediato—Dijo Shura desde la cocina.

-Hiei se enfrentó a youkais mucho más poderosos que nosotros Shura, su poder espiritual bajó y no pudo usar su Jagan.

-No digas tonterías—A Hiei no le gustaba que le dijeran 'débil'.

-No es justo¿por qué ustedes si pudieron encontrarse rápidamente y yo me quedé esperando encima de una roca por casi tres horas?

-Eliminamos nuestra presencia, Shura y yo teníamos conocimiento de esta cabaña en el bosque y encontrar a Hiei no fue problema, pero no sabíamos donde comenzar a buscarte hasta que Hiei recuperó su energía y nos dijo que esperáramos en este lugar—No era justo.

-De todos modos¿qué haremos? Podemos ir ahora con Suzaku y-...— ¿Por qué insistía tanto en ir?

-Ese asunto no nos concierne, ese es trabajo de Yusuke, además, mencionaste que Suzaku tenía planeado utilizar el Ankoku Buujutsukai para incitar a todo el Makai a una rebelión¿no es así?— ¿Qué dijo Hiei?

-¿El Ankoku Buujutsukai¿Qué es eso?

-Es el nombre con el que se originó el Torneo Oscuro, digamos que es el nombre tradicional con el que se le denomina a esa competencia entre demonios—Shura sabía.

-Pero Hiei¿tú no eres también un detective?

-Yo ya pagué mi deuda con el Reikai hace mucho tiempo, no tengo porque involucrarme más en asuntos que no me conciernen.

-¡Pero no podemos dejar las cosas así! Muchos la están pasando mal por la culpa de Suzaku—Dije recordando a esas mujeres en la torre.

-Daremos aviso al Reikai, pero lo que dice Hiei es verdad, no debemos de meternos en asuntos que no nos conciernen, solo deberías de concentrarte en una cosa ahora, y eso es entrenar y subir de nivel para evitar alguna desgracia en el torneo.

-¡Pero-!

-El Reikai ya se ha encargado de asuntos mucho más importantes antes, esto tarde o temprano se solucionará— ¿Yomi cómo podía ser tan malo?

Tenía que resignarme, de cualquier manera, todo lo que decían era verdad, a mí no deberían de importarme los asuntos del Reikai ni el tipo Suzaku y menos ahora que tengo que concentrarme en mi entrenamiento. Le darán la información a Yusuke y él se encargará de todo... en caso de que no lo logre, ya veremos a Suzaku en el Ankoku Buujutsukai.

-Yomi¿me asegura que van a atrapar a Suzaku?

-Tenlo por seguro—Confiaré en su palabra.

-En ese caso¿mañana mismo comenzamos a entrenar? De treinta ya perdí dos días y no he mejorado en nada, ya no puedo detenerme por más tiempo—Mi nivel no era el suficiente.

-Pelearás con Shura primero, ese será tu primer entrenamiento— ¿Cómo?—Cuando puedas pelear al nivel de Shura habremos logrado nuestro objetivo; en la pelea que tuviste con él en la otra ocasión, mi hijo no estaba usando todas sus capacidades—Me había dado cuenta de ello—Te agotaste después de luchar con él durante algún tiempo, eso no tiene que suceder, aprenderás a racionar tu poder espiritual lo cual es muy necesario que hagas.

-También necesito que seas más rápida con la katana, tus movimientos son demasiado predecibles—Hiei siempre encontraba la manera de... ¿Animarme?

El silencio fue lo único que se escuchó por varios minutos... hasta que recordé algo que había comentado Yui.

-Quiero aprender a usar el Koku Ryu Ha.

Silencio.

Mucho silencio.

Ni siquiera un grillo se escuchaba.

-¿Me escucharon?—Comenzaba a dudarlo.

-¿S-Sabes de lo que estás hablando?—Preguntó Shura con los ojos MUY abiertos.

-Quiero aprender a usar esa técnica, la del Dragón Negro, el Koku Ryu Ha— ¿Se los explicaba con manzanas, o qué?

-¿Qué dices Hiei?— ¿Por qué Yomi estaba tan sonriente?— ¿Le enseñarás esa técnica que es capaz de quemar hasta el alma de un individuo?—Sólo un youkai de fuego ha logrado traerla a cualquiera de los tres mundos y salir con vida... ¡Eso quería decir que-!

-¿Hiei tú eres el que puede traer a cualquiera de los tres mundos las llamas negras?—Por favor que me diga que si.

No dijo nada, él estaba sentado en uno de los sofás alrededor de la chimenea y miraba con los ojos perdidos el suelo de madera.

-Hiei nos ha dado grandes demostraciones de cómo manipular al Dragón Negro en varias ocasiones—Yomi lo ha dicho.

-¡Enséñame¡Tengo que aprender!— ¿Por qué tenía tantas ganas de aprender una técnica que tenía como objetivo principal matar al oponente?

-¡No sabes de lo que hablas¿Quién rayos te contó sobre esa técnica de nivel superior¡Dímelo ahora mismo!

Yo estaba sentada enfrente de él no muy lejos del señor Yomi y abrasé más fuerte a Yui quien se encontraba entre mis brazos.

-Ese Youko...—Miraba MUY feo a Yui, piensa rápido, piensa rápido, piensa rápido.

-¿Conocías esa técnica y no me dijiste nada al respecto¿Por qué no lo hiciste¡Por si no lo has notado, yo también puedo manipular al fuego!

-¡Varios youkais pueden manipular al fuego!

-¡Pero yo tengo a alguien que me puede ayudar a usar las llamas negras!

-Escucha, te propongo algo—Escucharé—Dependiendo de tu progreso en este entrenamiento, ya veré yo si te enseño a usar el Koku Ryu Ha o no, antes de regresar al Ningenkai te haré un último examen, y si lo pasas, te prometo que algún día el Dragón Negro será tu técnica mortal.

-...de... acuerdo...—No estaba muy convencida.

Si Hiei aceptaba tan fácil, quería decir que yo no la iba a pasar nada bien, me iba a poner algo sumamente difícil de superar... seguramente iba a pelear con él, si a alguien no podía golpear tan fácil era a Hiei, me superaba por mucho en velocidad y muy a penas conseguía seguirle el paso... pero... ¡Aprenderé a usar el Koku Ryu Ha cueste lo que cueste!

';'

Un rato después Shura nos dijo que la cena ya estaba lista, a pesar de que en dos días solo he comido algo de fruta, no tuve ganas ni apetito como para probar algún bocado, me fui directamente a mi habitación junto con Yui. Me tiré en la cama y traté de pensar en todo; durante un mes no voy a dejar de entrenar mientras que un sujeto que no sé si se va a quedar libre anda por ahí haciendo sufrir a muchos... apuesto a que si Yusuke estuviera aquí, hubiéramos ido de inmediato a atrapar a Suzaku. Yui se había subido a mi cama y se recostó junto a mí... quería hablar con él.

En instantes me vi en aquel claro pacífico dentro de ese bosque creado por mis pensamientos, ahora estaba sentada en el centro de aquel claro... era de noche y el cielo estaba inundado por millones de estrellas y aquella luna de plata seguía presente a lo alto del firmamento.

-Confía en el detective—Me giré y Yui se encontraba de pie junto a mí, había salido de la nada.

-Pero, tú también sentiste el poder de aquel sujeto que manipulaba el hielo, era sumamente poderoso... seguramente Suzaku es mucho más fuerte que él¿y si Yusuke va solo¡No podrá contra ellos dos!

-En caso de que el detective no lo logre, lo verán de seguro en ese torneo; no te preocupes, ya verás que todo saldrá bien.

-¿Cómo puedes estar tan seguro?

-En poco tiempo habré recuperado mis poderes y si ese tal Suzaku no se aparece en el Ankoku Buujutsukai... yo mismo iré a matarlo.

-Yui... ¬.¬

-No me crees¿eh? tu mirada me dice que no crees que yo pueda llegar a matarlo. Cualquiera pensaría eso al ver mi youki en estos momentos... es demasiado bajo, pero en un mes habré recuperado mi energía.

-¿Por qué tu poder ha disminuido?

-Me hechizaron, un cazador estaba tras mi piel y al ver que no podía con mis poderes hizo que una bruja me lanzara una maldición, sin embargo, logré evitar que me quitara toda la energía y pude salvar algunas de mis habilidades. Huí del cazador, pero él logró herirme como pudiste ver.

-Si analizo lo que me dices, te estás quedando conmigo para no estar solo en caso de que ese cazador te encuentre¿no es así? ¬.¬

-Eso... realmente...

-No importa, no eres malo en el fondo—Alguien así no merecía morir.

Todo el bosque cayó en un apacible silencio y el Youko se sentó junto a mí dirigiendo su vista a la nada como la mía.

-Si necesitas cualquier tipo de ayuda... puedes contar conmigo.

-Gracias, lo mismo te digo a ti.

-Recuerda que los Youkos nunca olvidan—Nunca olvidan...

-¿Por qué quieres que solo nos veamos así¿Qué tiene de malo el que te transformes en Youko en la realidad? No me digas que no puedes.

-¿Qué crees que harían tus acompañantes si te vieran junto a un Youko completamente desconocido en el cual no confiarían ni aunque su vida dependiera de ello?—Buen punto.

-Oye, Hiei... no es TAN malo en el fondo... al menos eso creo—Me deprimí al recordar como me había habla-... gritado hace poco.

-¿Sucede algo?

-Nada.

-¿Es por ese sujeto...?

-Quiero creer que solo estaba preocupado por mí.

-Quizás, es difícil saber lo que piensa, intenté leerlo lo más silenciosamente que pude pero no lo conseguí. Se ve que se crió entre la frialdad pura—Pobre Hiei.

-Siempre ha sido así...—De frío, de distante, de... cruel hasta consigo mismo...

-Si no te lo sacas del pecho algún día, tu alma terminará pudriéndose. Te guardas demasiadas cosas, esa es la oscuridad que existe en tu corazón, aquellos sentimientos que te has guardado, aquellas experiencias que has catalogado como 'negativas'... horribles... odiosas... intentas olvidarlas y poco a poco las has ido enterrando en lo más profundo de tu ser...

-Es mi propia oscuridad, cada quien debe de tener la suya¿no?

-Si, pero cada quien la tiene en diferentes grados. Tu oscuridad crece o disminuye dependiendo de ti... tienes que cuidarte más—Tonterías.

-En cualquier caso, el día en que exploten todas esas emociones tendrá que llegar, es completamente inevitable. Así que por lo pronto no me preocuparé por nada—Yo me recosté en el suelo viendo la noche... era muy linda.

-Demasiado ingenua... guardas dentro de ti tanto sentimientos negativos como positivos, en este momento te sientes tranquila... incluso algo feliz, pero no lo demuestras como deberías. Cuando ese tipo te gritó tampoco hiciste nada para detenerlo, ni siquiera le dijiste cómo te sentías.

-¿Qué me dices de ti¿Qué hay de tu propia oscuridad?

-Eso... ya deberías de estar dormida.

-No esquives.

-No estoy esquivando, lo que digo es verdad; je, tu entrenamiento comienza mañana y no creo que pares en varios días.

-Es temprano.

-Pues más temprano te despertarán.

-No lo harán.

-Pues si no te despiertan ellos yo lo haré.

-No lo harás.

-¿Y por qué no?

-Porque te ataré a una silla y no podrás acercarte a donde estoy por la mañana—Mala broma.

-¿En serio? Quiero ver que lo intentes.

-Si no quieres hablar sobre tu pasado, no lo hagas, yo no te voy a obligar—Se quedó callado—La noche aquí es muy linda¿no crees?—Entrelazó sus manos detrás de su nuca y se recostó en el suelo a mi lado.

-Nada mal—Era una buena persona.

-¿Cómo estoy en el mundo 'real' en estos momentos?

-Cualquiera que te viera pensaría que estás profundamente dormida—Gracias a Inari.

-Bueno... ¿Puedo pedirte algo?—En verdad tenía que hacerlo.

-Depende.

-Promete que no volverás a entrar en mi mente... no me gustó el que hicieras eso.

-Mmm... te lo prometo.

Cerré mis ojos, quería dormir un poco... ¡Pero si había dormido demasiado en ese día! Sin embargo, también había usado demasiada energía... definitivamente tengo que aprender a no usar todo mi poder espiritual en batalla, en caso de que después necesitara un poco ya no tendría nada y me encontraría en demasiados problemas. Me senté, observé un poco el cielo y decidí que era todo por el día de hoy.

-Ya me voy a dormir—Anuncié al Youko, voltee a verlo y ya se había quedado dormido.

¿Ahora cómo salía de ese 'universo alterno' en el que me encontraba?

';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';';'

Tiempo de llegada... 31 de Marzo del 2005, Jueves, 11:52 p.m.

Al fin! Logré terminar esto!

Haré lo que debí de haber hecho desde el capi pasado, pero por pereza nu lo hice, espero q me disculpen n.nU

Me importa un bledo lo que los de ffn puedan hacerme! Contestaré los reviews!

Shady10- Eh... realmente prefiero dejarte con la duda, ya tengo toda la historia penada, claro, omitiendo algunos detalles menores, pero, en general ya la tengo prácticamente termiada... en la mente n.nU por eso puse: "NO hagan NINGUNA conlusión de NADA". Yo sé porque les digo eso, si comparan todo a como va a quedar al final de seguro se quedan: o.o Pero para que se puedan quedar así: o.o es necesario que lean TODO y que estén a la expectativa de cualquier cambio que pudiera darse a la historia, creo que la escuela es la que no me está dejando tiempo para nada, he estado pensandoen dejar teatro pero luego pienso: 'Pero si dejo teatro¿qué se supone que les cuente a mis nietos cuando esté vieja?'u.ú Así que mejor me quedo xD Y te confiezo que en un principio no tuve la intención de publicar este fic, pero por pereza o porque nu tenía nada mejor que hacer lo hice n.nU por cierto... NO dejes de enviarme reviews! Me siento pésima cuando nu lo hacen! TToTT

AoMe Hisoshima- GRACIAS por decirme que esoty mejorando, realmente no sabes como me ha ayudado eso, y por lo que me dices... Me compadezco de ti! He notado que necesito mas estudio, no me ha ido muy bien en los examenes (sin mencionar que no em tengo que poner nerviosa en ellos porque se me olvida todo!). Gracias en verdad por el review y espero que vuelvas a enviarme otro poruqe me hacen MUCHA falta para seguir con esto T.T

Pan-nany11- Creo que realmente si necesito suerte con esto de los reviews ;-; en el capítulo pasado sólo me dejaron dos reviews! En estos momentos casi lloro! Pero, espero que la historia esté siendo de tu agrado y que la sigas disfrutando mucho, me he tardado en arreglar este capi por al escuela, de verdad que me absorve -.- ya veré cómo le hago pero... Seguiré! GRACIAS de nuevo por los reviews!

FINE- DOMO ARIGATOU por el review, espero qeu el fic te siga gustando y que este capítulo también te siga atrapando en la lectura, en verdad no sabes como me alegro el haber leido loq ue me enviaste, GRACIAS! TT.TT

Zen- Por favor Zen! (si es que llegas a leer esto) Recupérate! Me haría muy feliz el saber que estás bien y que seguirás estando bien en todos los aspectos que te rodean, recuerda: autora feliz - eh... autora feliz! n.nUUU Por favor, cuídate!

Y para terminar quiero decirles a todos los que se dan un tiempo para dedicarse a leer esta historia la cual es creada por su humilde servidora:

ME PONDRÉ EN HUELGA!

Si, lo han escuchado! ME-PONGO-EN-HU-EL-GA! PUBLICARÉ CADA CAPÍTULO SÓLO HASTA CUANDO LO CREA NECESARIO Y ME HAYAN ENVIADO POR LO MENOS DIEZ REVIEWS!

He hablado -.-

Esperoq ue esto no les moleste, pero en verdad, creo esto necesario...

Bueno, simplemente, compréndanme!