Los personajes de Naruto no me pertenecen, su autor y creador es Masashi Kishimoto.
Capítulo 7. Enamorado
Al día siguiente, martes, tuvieron clase de Valores. Shizune-sensei le había dejado al equipo de Sakura exponer el tema "Los derechos humanos".
Su equipo estaba constituido por Yamanaka Ino, Hyuuga Hinata, Inuzuka Kiba, Nara Shikamaru y Haruno Sakura. Pero al parecer Sakura aún no llegaba, por lo que su equipo estaba esperándola.
Pasaron 20 minutos y Sakura no llegaba.
-Bueno ya esperamos suficiente -dijo Shizune-sensei- Empiecen la exposición de una vez.
El equipo comenzó su exposición, una vez terminada, Shizune-sensei dio por terminada la clase, en ese momento sonó el timbre y Shizune-sensei se fue.
Su siguiente clase era español, y a los 30 minutos de clase llegó Sakura.
-¿Puedo entrar, profesor?- preguntó la chica.
-No señorita, no puede – dijo el profesor – Usted llega a mitad de la clase, no puede entrar, así que retírese de la puerta por favor.
Sakura obedeció y se fue.
Al acabar la clase, Sasori tenía deseos de hablar con Sakura pero no sabía en dónde podría estar, así que se quedó en el salón a esperar a que ella entrara para la siguiente clase. Sasori no estaba solo, sus amigos se quedaron para hacerle compañía.
Estaban hablando de videojuegos y Sasori aprovechó el tiempo para dibujar. Estaba terminando su dibujo de una mujer con cabello largo, tenía un flequillo que tapaba la mitad de su cara y una capa larga con nubes.
-Ése es un buen dibujo, Sasori – dijo Pein al ver el trabajo del pelirrojo - ¿A quién estás dibujando?
-No estoy seguro – dijo Sasori – He tenido varios sueños extraños en los últimos días, y en todos aparece esta chica- dijo señalando su dibujo.
-En algún lugar leí que los sueños a veces dicen el futuro- dijo Itachi – Quizá vas a conocer a esa chica, o ya la conociste y no te has dado cuenta.
-Quien sabe – dijo Sasori.
En ese momento entró Sakura al salón, pero por estar hablando de lo que significan los sueños, Sasori y sus amigos no se dieron cuenta de que la pelirrosa había entrado.
-Yo una vez soñé que me gané la lotería – contaba Kakuzu.
-Jajaja que sueños tan raros tienes – se burló Hidan – Yo he tenido sueños en donde Jashin-sama se me aparece y me dice que yo soy el elegido.
Los demás vieron a Hidan con cara de "que loco estás".
-Bueno, después de ganarme la lotería en mi sueño, fui al banco a guardar el dinero y al salir de ahí me encontré un fajo de billetes- continúo contando Kakuzu.
Mientras Hidan estaba gritándole a Kakuzu por ignorarlo, una voz femenina llamó a Sasori.
-Sasori ¿puedes venir?- preguntó la pelirrosa.
-Ah, claro- dijo Sasori inmediatamente.
El pelirrojo fue hacia donde estaba Sakura y ésta lo recibió con una sonrisa.
-¿Qué pasó, Sakura? ¿Porqué llegaste tan tarde a la escuela?- preguntó Sasori.
-Me he quedado dormida – dijo Sakura – Pero ¿no has olvidado lo que me prometiste ayer, verdad?
-Eh… ¿te refieres a enseñarte a dibujar?
-¡Exacto! – dijo la chica feliz.
-Bueno… entonces ¿empezamos?
-Claro.
-He hecho un dibujo ayer por la tarde – dijo Sakura mientras sacaba su libreta de dibujo.
La chica abrió su libreta y le mostró el dibujo al pelirrojo.
Parecían dos elfos que se agarraban de la mano y en el fondo se podía apreciar una puesta de sol.
-Es muy bueno - dijo el pelirrojo.
-No, la verdad es que es muy feo – dijo la chica – lo hice con mucha prisa ya que eran las 12 de la noche.
-¿Y qué hacías tú despierta a las 12 de la noche?
-Es que estaba escuchando música y el tiempo se pasó volando, además la música me inspiró para dibujar.
-¿Qué tipo de música te inspira?
-La música triste, no sé porque pero me gustan mucho ese tipo de canciones, y tu ¿cómo obtienes inspiración para dibujar?
-Bueno, a veces escuchar música me inspira pero no me gusta mucho dibujar mientras escucho música triste.
Sasori se le quedó viendo a Sakura por unos segundos sin decir nada y ella comenzó a incomodarse por la mirada profunda del pelirrojo.
-Eh… ¿Sasori?- dijo la pelirrosa tímidamente.
Sasori salió de su mundo.
-Ah… lo siento.
-Oye ¿puedo ver tus dibujos de nuevo? – preguntó tímida.
-No hay problema.
Sasori sacó su libreta de su mochila y se la pasó a Sakura.
-¡Vaya! No dejo de sorprenderme con tus dibujos.
Sakura siguió viendo los dibujos hasta que…
-Este dibujo se ve fácil – dijo la chica.
El dibujo era una persona de cabello largo pero no tenía rostro.
-¿Crees poder dibujarlo?- le preguntó el pelirrojo.
-No sé. Pero déjame intentarlo.
Sakura sacó un lápiz y un borrador de su mochila y comenzó a dibujar en su libreta.
Sasori se limitó a observarla, no podía creer lo preciosa que era Sakura, se dio cuenta de que cuando ella dibujaba ponía una hermosa cara de concentración la cual, para el gusto de Sasori, la hacía ver realmente adorable.
Cuando Sakura terminó el dibujo volteó a ver a Sasori y de nuevo vio en él aquella mirada profunda que la ponía nerviosa.
-Eh Sasori… ya he terminado el dibujo.
Sasori de nuevo salió de su mundo.
-Ah… bien, déjame verlo.
Sakura le pasó su libreta a Sasori.
El dibujo que había hecho la chica no era muy bueno, pero por alguna razón Sasori consideraba ese dibujo como una obra maestra.
-Bueno no te ha quedado exactamente como mi dibujo pero has hecho un buen trabajo – dijo el pelirrojo.
-Gracias.
En ese momento sonó el timbre que anunciaba el inicio del descanso.
-Oh vaya apenas me he dado cuenta de que me muero de hambre – dijo Sakura – Sasori ¿me acompañas a la cafetería a comprar algo de comer?
-Claro.
Ambos chicos salieron del salón.
En el camino hacia la cafetería, Sakura aprovechó para preguntarle a Sasori:
-Oye ¿el último dibujo que tenías en tu libreta es nuevo?
-¿Eh?
-Es que la última vez que vi tus dibujos no recuerdo haber visto ése.
-¿Te refieres al dibujo de la chica de cabello largo?
-Sí.
-Bueno es que, verás, desde hace varios días he tenido sueños muy extraños y en todos ellos aparece esta chica.
-Antes de tener esos sueños ¿habías visto a esa chica antes?
-No, es la primera vez que la veo.
-Los sueños a veces nos dan predicciones, quizá conocerás a una chica parecida a la que dibujaste.
Los dos jóvenes llegaron a la cafetería. Cada uno compró algo para comer y regresaron juntos al salón.
Se sentaron en el pasto que había afuera de su salón y comenzaron a charlar. Sakura tenía curiosidad por saber en dónde vivía Sasori, así que le preguntó por dónde quedaba su casa, Sasori le dijo su dirección y…
-¡Guau! Vives cerca de mi casa – dijo Sakura feliz
-¿En serio?- dijo el pelirrojo
-Mi casa está a dos calles de la tuya, entonces el camión que tu tomas para ir a tu casa también me puede dejar en la mía – guardo silencio por unos momentos - ¿Sasori nos podemos ir juntos al camión?
-Claro – dijo Sasori feliz ya que ahora sabía que podía visitar a Sakura a su casa ya que vivían muy cerca, y además ahora ¡la acompañaría hasta su casa! El pelirrojo estaba muy feliz.
Al terminar las clases Sakura y Sasori se fueron juntos. Al bajar del camión y caminar unas cuantas calles Sakura dijo:
-Mi casa está por esta dirección – dijo señalando a la derecha
-La mía está por acá – señaló a la izquierda
-Bueno entonces, ¿mañana nos podemos reunir en la parada del camión para ir juntos a la escuela? – preguntó la chica algo tímida
-Claro ¿Cómo a qué hora?
-¿Qué te parece a la 1?
-De acuerdo, entonces nos vemos mañana
-Nos vemos.
Ambos se despidieron agitando la mano y cada uno se fue a su respectiva casa.
