Pansy
Las cortinas cayeron estrepitosamente ante ella por un lado, saltó. Por el otro, el vidrio de los ventanales se hizo añicos. Saltó y se cubrió con ambas manos, sujetando en la derecha, con mucha fuerza, su varita.
Pansy nunca había sido partícipe de un desorden como ese y jamás, jamás, había visto algo parecido a lo que estaba sucediendo frente a ella. Aunque se lo imaginaba, después de todo, había estado al lado de Draco cuando hablaba con los demás, pero nunca se imaginó que lo harían un día cualquiera… como si se tratara de ir a caminar junto al lago.
Tomar la Sala Común de Gryffindor no era cualquier cosa.
Petrificada vio como dos niños que no podían ser de cursos superiores, caían inconscientes a sus pies e igual de petrificada vio la sonrisa de Goyle, sosteniendo su varita delante de ellos.
Sus amigos iban de aquí para allá, arrojando cosas con la varita y con las manos, riendo, gritando emocionados y no como una turba embravecida, si no como niños que jugaban en un parque de diversiones. Eso la petrificó aún más, con las manos en el pecho, sosteniendo su varita entre ellas… que fuera real felicidad lo que ellos sentían. Placer.
.-.Vamos Pansy, diviértete- le dijo Camille, la niña del diario, cuando pasó junto a ella.
¿Cómo podía divertirse en tal desorden?
Quería gritar, quería decirle a Draco que termine de una vez y…
¿Y luego?
Huirían. ¿Cómo podrían seguir viviendo en Hogwarts?
Y todo lo habían tomado tan a la ligera… ni siquiera le habían dado tiempo de empacar o de escribirle a su mamá para que envíe un elfo doméstico a su encuentro en Hogsmeade.
Saltó un poquito a la derecha. Blaise Zabini logró vencer Longbottom, el torpe, quien cayó como un saco de papas al suelo, con un hilillo de sangre corriendo por la frente.
.-.Draco…- empezó muy bajito y muy tarde. En ese preciso instante, la puerta de la Sala Común se abrió con un estallido y Potter más muchos chicos con las varitas en alto entraron.
.-.Agrúpense- gritó Draco y todos los Slytherin se juntaron tras él.
Menos Pansy, quien por primera vez notaba la cantidad de estudiantes de su casa que estaba ahí. Eran muchísimos, casi tantos como los de Potter.
.-.No quiero pelear, Malfoy- dijo Potter, acercándose.
Pansy tembló, no podía acercarse demasiado, lo iban a hechizar. Draco odiaba a Potter.
.-.No me interesa- respondió Malfoy, serio.
.-.Somos más-
.-.Nosotros somos más fuertes-
Silencio. Desorden. Sangre. Pansy jamás creyó que estaría en un lugar así.
.-. ¡Neville!- gritó alguien y las filas de Potter se rompieron.
.-.Ataquen- susurró Draco.
Pansy lo vio todo. Amigos suyos caían, amigos de Potter caían. Alguien hizo un hueco enorme en las paredes. La chica Weasley trataba de defender a Longbottom, que no despertaba, una rubia que no era de Gryffindor intentó acercarse a Draco, estaba muy cerca, pero él no la veía, lo iba a hechizar… y seguro todo terminaría. Y alguien arreglaría el desorden.
No. No podía dejar que le hicieran nada.
.-. ¡Draco!- gritó Pansy, logrando que él volteara y atacara a la rubia.
.-. ¡Luna!- gritó alguien más y Pansy la reconoció. Looney Lovegood. No parecía tan lunática con los ojos sin punto fijo.
.-.Buena Pansy- Camille se detuvo a su lado para tomar aire- uno menos… y yo tengo a alguien en la mira…-
Pansy la miró reincorporarse de inmediato, con los ojos muy abiertos fijos en alguien. En Granger, que también se había detenido a tomar aire. La estúpida.
.-. ¿Tú querías estar con Draco?- susurró Camille antes de irse.
Draco? El diario. Camille pensaba que a Granger le gustaba Draco. Pansy lo había inventado todo. Estiró la mano, pero no la pudo detener.
Intentó gritar su nombre, pero no pudo, era muy sucio y muy feo como para escucharse a sí misma decirlo. Solo cerró los ojos y escuchó la segunda explosión.
.-. ¡Hermione!-
Se quedó con los ojos cerrados, imaginando que podía desaparecer. Risas, susurros, gritos, burlas, el golpe de cuerpos contra el suelo, el golpe de hechizos contra los cuerpos. Risas. Cosas que se rompían, cristal, cuadros. Nada se comparaba a un buen pianista tocando su melodía favorita para bailar. Nunca más iba a bailar de nuevo, sus piernas eran de plomo.
.-. ¡Pansy!-
Oyó que Draco la llamaba. Abrió los ojos y vio a Potter, mirándola tan sorprendida como ella.
.-. ¡Mátalo!-
.-. ¿Qué?-
Giró los ojos un poquito a la derecha. Draco estaba detrás de él, sudando sangre, con las cejas levantadas y el rostro irreconocible, ordenándole que hiciera lo que él quería. Tras él los Slytherin. Giró los ojos un poquito a la izquierda. Ginny Weasley estaba encima de Longbottom, chorreada como gelatina. Su hermano a unos metros, con Granger entre los brazos. ¿Así terminaba todo?
.-.Mátalo, Pansy- dijo Draco suavemente y Pansy miró a Potter.
No era tan odioso, delante de ella.
.-.Es una orden-
Como bailar, como cantar, como cambiarse de ropa y callarse. Como besarlo. Todo era una orden.
Y ella tenía que cumplirlas porque... ¿Por qué?
Miró a Potter y Potter la miró, la miraba. Sus ojos eran muy verdes y muy grandes y le decían algo que ella no podía entender. Nunca lo podría entender, por eso, lo iba a hacer.
.-. ¡Mátalo!-
Pansy dudó, pero apretó fuertemente la varita. Lo iba hacer.
.-. ¡Ahora!- gritó Potter, pero no a ella.
Los Weasley, y otros chicos que estaban en el suelo se levantaron y empezaron a atacar a los Slytherin, se aprovecharon de la confusión. Potter se volteó rápidamente y atacó a Draco. Pansy gritó. Alguien tras ella abrió una puerta y los Gryffindor la cruzaron rápidamente, cuidando sus espaldas, llevando a sus caídos.
Seguro ya habían ganado.
Pansy corrió a ver a Draco, pero un par de manos la detuvieron y la sujetaron con fuerza frente a unos ojos verdes.
.-.Ven con nosotros- le dijo Potter- me ayudaste-
¿Con los Gryffindor? No podía, eran asquerosos y Draco no lo iba a permitir.
.-.Malfoy no despierta- dijo el Weasley cuando pasó junto a ellos, llevando a Granger en la espalda.
Draco…
De pronto, una sensación extraña de libertad recorrió a Pansy y su cerebro empezó a funciona a mil por hora. Draco no despertaba.
.-.No hay tiempo ¿Vienes?-
Pansy no negó ni asintió, solo siguió la espalda de Potter y tras ella, se cerró la puerta. La Sala Común desapareció, Hogwarts desapareció. Draco desapareció. Todo lo que conocía y el desorden. Potter lo había hecho desaparecer.
Estaba sola, caminando por un pasillo secreto angosto y oscuro. Más adelante habría luz, sin duda, pero ella no la iba a ver. Sonrió. Draco sonrió con ella o eso podía imaginar. Estiró su varita y apuntó al cuello de Potter, delante de ella, frunció el ceño y tomó un último aliento, después de eso ya no había salida.
Esto fue el último capítulo, espero que les haya gustado.
