El copyright y la Marca Registrada del nombre del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000. A excepción de sucesos no relacionados con lo antes mencionado.
CUANDO LUNA SONRÍE
C A P I T U L O VII
La caída del E.D
— Toma tú estúpida varita… —la aventó la varita al chico— espero que estés satisfecho. No sé qué ganaste con esto y sinceramente no me interesa saberlo… serpiente —escupió la rubia.
» Esto no le va a gustar para nada a Luna, como es que Theodore Nott huyó como una rata, de cómo nos traicionó y abandonó a los otros… eso es caer bajo Nott —Negó la chica.
Hannah Abbott se dio media vuelta y caminó con el mentón levantado más que nada mostrando dignidad. Ella podría ir por Neville… se lamentaba estar sola, que Michael hubiera sido petrificado. Salió corriendo.
Hogwarts era grande, se estaba lidiando una batalla interna en el castillo, todo era un caos y los Carrow y Snape no hacía nada pues estaban indispuestos. McGonagall hacía lo posible por ayudar.
OOO
Lavender Brown junto con Luna Lovegood corrían por el pasillo. Habían mandado un mensaje, todos se encontrarían en la Sala de Menesteres. No podían seguir debatiéndose en duelo.
No había señal de Neville, Luna confiaba en que Nott lo hubiera salvado. Tampoco sabía de Blaise Zabini quien peleaba acompañado de Daphne Greengrass. La chica se había logrado reponer y fue a reunirse con su hermana. Ambas chicas peleaban bien cuando estaban juntas, era como una especia de conexión. Las hermanas Patil se habían debatido en duelo con ellas pero afortunadamente lograron desarmarlas. Fueron las primeras en llegar a la Sala de Menesteres.
Zacharias Smith y Anthony Goldstein se había batido con Crabbe y Goyle. Pudieron petrificarlos pero a cambio recibieron maldiciones que necesitaban ser observadas por Pomfrey.
Esto ya estaba fuera de control. Los del E.D ya no podía salir de sus dormitorios puesto que La Brigada estarían dispuestos a ir por sus cabezas… no les quedaban más que ceder y aceptar el régimen, confiar en la palabra de Potter, cosa que no estaban dispuestos por hacer.
Luna y Lavender estaban en el séptimo piso, sólo les faltaba poco para llegar al cuarto y poder ocultarse.
— ¡Malfoy no hay nadie por aquí! —Gritó Pansy Parkinson—. Vámonos.
— Los Carrow dijeron que vigiláramos el séptimo piso. Esos idiotas deben estar por aquí —Lavender y Luna se estremecieron.
¿Cómo podían pasar sin ser vistas? No podía ir caminando sin que ellos no lo notaran. Las verían y las atacarían. Al menos que…
— Necesitamos un hechizo camuflaje —sugirió Luna.
— Luna… nos descubrirán, lo presiento. Tenemos que derrotarlos, un simple Desmaius, tomarlos desprevenidos. Sé que esto está en contra de mis principios pero, no nos queda de otra… —se mordió el labio. Ella sabía que atacar al enemigo por la espalda era caer bajo, como las serpientes que viven en los suelos.
— ¿Lista? —Luna asintió. Comenzaron a contar en silencio.
— ¡DESMAIUS! —gritaron al mismo tiempo. El chorro de Luz salió desprendido en diferentes direcciones, el de Luna iba directo a Malfoy quién rápidamente se percató lográndolo bloquear a tiempo. Era un mortifago después de todo, tenía buenos reflejos. EL otro chorro de luz dio justamente en la espalda de la pelinegra quién cayó al piso totalmente inconsciente.
— ¡Eso es caer bajo, hasta para ti Brown! —bramó Malfoy.
— ¡Cállate Malfoy! —Chilló Lavender.
— ¿Qué? ¿Dos contra uno? —Dijo con sorna.
— Tú lo haces todo el tiempo —Replico la Gryffindor.
Y empezó la pelea. Lavender lanzó el primer hechizo, estaba dispuesta atacarlo, no le importaba si se encontraba en desventaja, ella sólo quería salir a salvo, mantener a salvo al E.D como muchas veces ellos la habían salvado.
Luna se protegió de una maldición lanzada por Malfoy. Eso era lo malo de pelear con Slytherins, usaban tantas maldiciones llenas de magia oscura que era fatales al contacto.
Malfoy era muy hábil. Ninguno de los hechizos de las chicas lograba darle de lleno, siempre las esquivaba y bloqueaba. Sí Ginny pudo vencerlo es que era una bruja fenomenal en duelo y eso no lo dudaba, ya había visto a Ginny en duelo, era de las mejores, podría ser mejor que Harry además el coraje y la valentía que la cargaban la hacía ser un modelo a seguir, luna lo pensó, después recordó ver a su amiga en el piso con lágrimas en los ojos y una mirada vacua. Eso le dolió. Ginny era su soporte.
Deseo ver a Theodore Nott, el siempre la sacaba de aprietos, siempre. Tenía la esperanza de encontrárselo y petrificar a Malfoy como lo había hecho con Millicent, pero él no aparecía, no estaba, seguramente se encontraba con Neville o ayudando a otros del E.D para después dirigirlos a la Sala de Menesteres.
— ¡Confundus! —lanzó Luna, Malfoy lo bloqueó.
— ¡Flipendo! —Exclamó Lavender. El chorro de luz sólo fue bloqueado por Malfoy.
— ¡Son patéticas! ¡Incarcerus! —una soga salió desprendida de la varita del rubio envolviendo a una Luna Lovegood. La chica cayó al piso retorciéndose mientras las cuerdas se aferraban a su cuerpo cortándole la circulación. Lavender chilló.
— ¡Luna! ¡Expulso! —Malfoy se fue de espaldas— ¡Expelliarmus! —la mano de Lavender le temblaba de ira, por lo que los hechizos salían desviados y las burlas de Malfoy no mejoraban.
Luna seguía forcejeando con las cuerdas. Su varita se le había despegado de las manos. Las sogas la aprisionaban, sentía que explotaría en cualquier momento y la respiración era algo que se le hacía difícil ahora mismo.
— ¡Desmaius! —Gritó una chica. El hechizo le dio justo en la espalda del rubio.
Lavender miró a Malfoy justo en el piso, después levantó su vista para ver a una rubia con el entrecejo fruncido. La chica tenía los ojos rojizos, su mano el tiritaba y no dejaban de apuntar justo a Malfoy.
Era Hannah Abbott junto con Neville Longbottom.
Lavender le hacía desaparecer las cuerdas, cuando hubo terminado sintió el cuerpo de Hannah abrazarlas con tanta fuerza y como la rubia rompía en llanto.
Le dolía todo lo que estaba sucediendo, le dolía ya no poder salir de su sala común sin esperar ser cazada como una animal, le dolía que la hubiera traicionado, a ella y al E.D y encima un Slytherin ¿Por qué confiaron en él? ¿Por qué confió ella en él? ¡Todavía le había agradecido! ¡Qué cínico era!
Neville las contempló con una sonrisa triste. Estaban viviendo el infierno, todos estaban viviendo el infierno. Si eso era el infierno ¿En dónde estaría Harry y los demás?
Se acercó con paso torpe y las abrazó de igual manera. Neville no lloró, ya estaba acostumbrado al dolor, podía soportar tanto crucios que fueran posibles sin gritar, sin llorar; había entrenado su mente tan bien. Ya no era él Nevile miedoso de hace 3 años, era otro Neville, uno diferente que no le importaba nada más que la lealtad a sus amigos, luchar por una causa.
— Venga, Tenemos que ir —Neville las ayudó a levantarse, cada una se limpió las lágrimas y lo siguió hasta la Sala de Menesteres.
Entraron.
Lo primero que hizo Hannah fue gritar. Neville la miró sorprendido al igual que todos los del E.D.
Hannah había explotado.
— ¡ESA SERPIENTE, ESE VIL BASTARDO, ASQUEROSO, REPULSIVO, ADEFECIO! —La chica golpeó la pared una y otra vez. Los chicos tuvieron que ir y sujetarla antes de que se hicieran daño. Ella se opuso. Forcejeó, forcejeó y forcejeó hasta que le fue inútil. Sus rostro estaba rojo, lleno de ira; sus ojos lanzaban el más puro veneno, no eran los ojos de Hannah, era como sí una bestia la hubiera poseído; Su respiración agitada y jadeante. Gritó.
— ¡Hannah, Hannah, Tranquilízate! —Susan Bones llegó a la ayuda. La tomó de los hombros y la hizo que se calmara.
» ¿Qué ocurre?
— ¡THEODORE NOTT, ESO ES LO QUE OCURRE! —Luna Lovegood volteó de inmediato, ¿dónde estaba Nott? Se suponía que debía llegar con Neville pero Hannah había sido quién llegó con él.
Todo mundo se inmutó, después los ceño fruncido comenzaron aparecer.
— ¡Lo sabía, lo sabía! —Exclamó Zacharias Smith— ¡Ya se me hacía extraño que un Slytherin nos ayudara! —Bufó con ira. Los demás apoyaron su comentario. Luna empalideció.
— ¡ESE CANALLA! —Bramó Hannah— ¡No fue por Neville! ¡Me lo encontré, tuvimos una disputa al final se marchó! ¡Al principio le quité la varita, pero no puedo obligar a tener canallas en nuestro equipo! —Luna Lovegood bajó la mirada.
¿Por qué? ¿Por qué había ayudado a Luna si después le iba a dar la espalda? ¿Por qué la había estado frecuentando si después le iba a dar la espalda?
Luna Lovegood ya no sabía que creer, había cometido el error de confiar en él; Claro, era un Slytherin, nunca se sabe que esperar de ellos; era una serpiente después de todo, y era terriblemente astuta.
Él si podía seguir paseándose por los pasillos sin atacado por la Brigada, él tenía toda la libertad, era una maldita serpiente. Ahora ella tenía que estar escondiéndose, ocultándose como lo que ahora era: una rata.
No sabía qué fines tenía Nott, simplemente no lo entendía. Los meses anteriores la había ayudado y ahora le daba la espalda ¿Quién era de verdad Theodore Nott?
Él era un enigma. Un despreciable enigma.
Ese día Luna Lovegood perdió toda esperanza alguna.
Creían que todavía había personas nobles y buenas dispuestas a luchar, que no todos eran tan malos como parecían, que todavía no estaban podridos, que en cualquier momento se darían cuenta de sus errores y pararían, se aceptarían como iguales… pero nuevamente la había decepcionado. No había personas buenas, podía ser tan crueles como ellos quisieran, ya no había lugar seguro… se suponía que Hogwarts lo era hasta que Voldemort lo tomó. Ya no se sentía segura a lo que una vez llamó hogar.
Ahora le quedaba claro que en ningún mundo era bueno, siempre habría algo que lo corrompiera, ese algo la enfermaba, ese algo se había lastimado, llevado a algunos de sus seres queridos.
El mundo mágico era un caos.
Era como vivir el infierno.
Luna tenía ganas de llorar. Nunca se imaginó quel ser traicionada doliera tanto, quería pero no lo haría, él no valía sus lágrimas. Él era un Idiota.
OOO
Ginny Weasley comenzaba a despertar. Lo primero que vio fue una brillante luz que la cegó, parpadeó un par de veces hasta que esa luz se aclaró reflejando la ventana de una mañana soleada.
La chica no sabía qué día era, tampoco sabía cuando tiempo había estado así, pero sabía que había sido muchos días.
Su rostro estaba seco, acartonado y rígido por la gran falta de hidratación, también tenía una sed de mil demonios y lo peor: no recordaba nada. No tenía ni la menor idea de por qué se encontraba en la enfermería. Lo único que podía estar consciente es que todo su cuerpo le dolía como si hubiera sido apaleada por una estampida de elefantes; se sentía débil.
¿Qué demonios le había pasado?
Se pasó una mano por el rostro, sintió una textura extraña… cortes cicatrizados. Su mano siguió un camino desde su frente hasta sus labios… ¡Merlín sus labios! Estaban secos, agrietados y escamosos como la piel de un pescado. Tuvo miedo de verse en el espejo, no sabía qué clase de Ginny Weasley encontraría.
Quiso levantarse de la cama pero no encontró las fuerzas… se sintió inútil ¿De qué servía si ni siquiera tenía fuerzas? Era más que nada un estorbo.
No lloró. Ginevra Weasley jamás lloraba.
Sintió una punzada en el estómago… lo cierto es que si había llorado…
Madame Pomfrey se acercó a ella con una sonrisa, acarició su cabello. Esa mujer era una bendición, se atrevía a sonreír en aquellos momentos donde lo único que necesitaba era una sonrisa, apoyo moral; la mujer era dura cuando tenía que serlo, estricta, cuidaba de cada alumno como si fueran sus hijos. Era bueno saber que todavía había personas como ella trabajando en Hogwarts.
Pomfrey reprendió a Ginny, no estaba en condiciones de caminar, necesitaba reposo aunque la pelirroja no lo admitiera.
— Ya he descansado bastante —decía Ginny pero su semblante era terrible.
— ¡Sí, tres días seguidos! —A Ginny se le fue el aire ¿Tres días había dicho?— Ni usted misma puede mantener en pie —negó la enfermera.
— ¡Tres días! —sabía que se había quedado mucho tiempo dormida pero ¡Tres días!
— Sí. Tranquilícese o me obligaré a sedarla y permanecerá más tiempo —La pelirroja frunció el ceño.
OOO
Ya había pasado tres días de la cuarentena que estaba sufriendo todos aquellos del E.D. Se sentían despreciables, desgraciados, condenados al régimen que estaban dispuestos por vencer, pero conforme iban pasando los días la esperanza iba muriendo en cada uno de ellos.
Había personas como Zacharias Smith, aquel exclamaba a los cuatro vientos lo desconforme que se encontraba, que estaban viviendo en una alcantarilla Muggle del centro de Londres, ratas, alimentándose a ocultas porque no les era posible salir.
Muchos trataban de ignorarlo porque sólo escucharlo los ponía de mal humor además que era cierto lo que decía el joven Hufflepuff, estaban viviendo como ratas o judíos en la segunda guerra mundial.
Además que la fe iba desapareciendo, ya había muchas dudas de que Harry Potter estuviera con vida o que en verdad lograría matar a Voldemort. Tampoco sabían que estaba buscando Harry puesto que si en verdad quisiera derrotarlo de una buena vez ya se habría enfrentado pero se la pasaba oculto. Con Ron sabían que estaba muriendo de una terrible enfermedad y Hermione estaba oculta en Australia junto con sus padres ¿Por qué dejaron a Harry solo? Esa era un enigma y a la vez ilógico, pues aquél trío jamás se separaba ni aun que se encontraran en situaciones mortales.
Las chicas se mantenían serias, no hablaban por ninguna causa del mundo. Parvatil ni siquiera cotilleaba con Lavender como siempre solía hacerlo. Hannah estaba pálida, tenía el entrecejo fruncido y apretaba los puños continuamente. Susan lloraba en silencio junto con Padma. Luna Lovegood no tenía expresión alguna, pensaba lo mismo que Hannah ¿Cómo es que pudo confiar en él?
Se sentía terriblemente decepcionada, jamás se había sentido tan decepcionada como lo estaba ahora.
Todavía se había atrevido a pensar que los Slytherins tenían corazón, que no todo de ellos estaba podrido… pero lamentablemente se equivoco, no hay persona tan buena en este mundo.
— Me temo que no tenemos elección —Dijo Susan—, no podemos seguir escondiéndonos, tenemos que confrontarlo —y la chica dio un suspiro de desgane. Una lágrima resbaló por su mejilla.
— ¿A qué te refieres con "confrontarlo"? —Inquirió Lavender Brown, la chica frunció el ceño, ya había llegado muy lejos como para rendirse.
— Ellos están tratando de cazarnos cada vez que los Carrow están de mal humor, además no soporto ver que alguien más esté en la enfermería… Ginny todavía no sale, Michael acaba de regresar, llevamos tres días ocultos y sólo hemos podido salir a clases, ni siquiera por comida —Los elfos domésticos se había estado encargando de la comida. La llevaban por la noche, así que tenían que esperar hasta las para probar algún bocado. Todo cortesía de Dobby.
— No has respondido mi pregunta ¿A qué te refieres? ¿A que nos rindamos? ¿No hemos llegado ya muy lejos para rendirnos? —Todo mundo miró a la rubia. Era cierto, no podía hacerlo, no ahora.
— No me refiero a rendirnos Lavender, me refiero a que si los Carrow nos capturan decirle lo que quieren oír. Que el E.D ha desaparecido, que hemos aprendido la lección… —comenzaron a comentarse entre sí, había gestos inconformes, la mayoría era de Gryffindors.
—Lo siento Susan pero yo no —dijo Neville— si quieren hacerlo está bien, pero no cuenten conmigo, mi lealtad está con Harry y Dumbledore.
— Yo también apoyo a Harry… y Dumbledore… pero esto ya se ha salido de control… aparte sólo decía que si nos Carrow nos preguntaban del E.D decirles que ya no hay más, que desapareció, que hemos aprendido la lección y no volveremos a molestar, no obstante seguiremos siendo los mismos, vendremos aquí tal cual lo hacíamos hace dos años y por supuesto no nos dejaremos vencer por el régimen, nuestro ideales seguirán siendo los mismos, nuestra lealtad a Dumbledore y Harry ¿Qué piensan? —La mayoría asintió.
— Tú ya sabes lo que pienso —dijo Seamus— por mí pueden seguir torturándome, golpeándome pero no cederé. Pueden decir que el E.D desapareció que pero Seamus Finnegan sigue de pie ¿Alguien piensa igual que yo? —Neville levantó la mano, Lavender, Los Creevey, Patil y Hannah Levantaron la mano, pero Luna no.
Neville la miró con cierto desconcierto, quiso pensar que no había oído lo que Seamus había dicho. Luna era muy distraída pero a la vez observadora. De verdad no quería creer que su amiga había perdido esperanza alguna.
— No nos pongan en esta situación. Lo menos que necesitamos es separarnos —dijo una desolada Susan—. Nosotros también queremos ayudar pero… a mi me importa el bienestar de todos…
— Todos los que nos encontramos aquí es porque estábamos conscientes de lo que pasaría. No es tiempo de echarse para atrás —habló Hannah— ¿No me digan que ya han perdido la fe? —dijo en susurro. Algunos chicos bajaron la mirada, Luna era una de esos. Neville la miró desolado. Los ojos de Hannah se llenaron de lágrimas más no dejó caer ninguna.
» Yo sigo creyendo que hay esperanza…
La mitad del E.D había desaparecido. Ya nadie quería luchar, estaban hartos. Tantos crucios, golpes, cortes, una baja autoestima, todo gracias a los Carrow. Ya era suficiente, había sobrepasado una línea la cual jamás debieron cruzar.
¿De qué servía juntarse a ocultas? Tal como lo había dicho Susan, que se estarían frecuentando en la Sala de Menesteres pero ya la discreción era lo de menos, los Carrow sabían de E.D, y los torturarían hasta desaparecer ¿A caso les iban a dejar sus crucios para aquellos que no estuvieron de acuerdo? Eso no era lealtad, la lealtad era seguir con ellos pasara lo que pasara no ocultarse por temor a ser heridos.
Era decepcionante en qué había caído el E.D… y no se daban cuentan que los Carrow estaban logrando su objetivo: desaparecerlos.
Ya sólo quedaba una mitad…
N/A: Siento mucho si te aburro con este capitulo, lo siento de verdad. Bueno espero que me de a entender. Lo que quiere Susan Bones es que ya nadie del E.D salga herido, decirles a los Carrow que ya no hay más E.D más seguirán dispuestos a lo que sea. Osea que si un día los Carroe mandan a capturarlos como lo hiceron anteriormente ellso saldrán a protegerlos, tambíen se estarán reuniendo en la Sala de Menesteres por si hay algun inconveniente o simplemente para entrenar. Pero lo que no quieren es ser vistos, Susan no quieren que nadie salga herido, torturado además en el fondo de ella ya está cansada de seguir luchando y la esperanza esta muriendo en cada uno de ellos... en especial en Luna.
Quise darle un poco de protagonismo a Hannah Abbott y creo que queda con su personalidad. Casi no se menciona en el libro pero por ejemplo en el dos defendió a Harry de ser el heredero de Slytherin pero cuando Justin fue pretrificado comenzó a creer que fue Harry, luego Hermione fue la siguiente y desistió toda sopecha de Harry.
Lo que necesita Hanna son hechos reales para creer en algo, sin embargo cuando de te vez en tal situación tienes que escoger a que lado ir y ella sabe perfectamente como es Harry así que no le queda ninguna duda sobre él.
El el siguiente capitulo voy hablar sobre Hannah, sólo fue una pequeña introducción.
Y Theodore Nott? i won't say anything... es fundamental que no sepas nada aún si no lo arruinaré todo. Es bueno que tengas ya una idea de sus sentimientos, pero no que sepas que ha pasado de él, al menos no ahora. :)
Lavender creo que no queda muy bien con la personalidad que le puse o tal vez sí... siempre la pasan cotilleando con Parvati, pero como es Gryffindor debo suponer que no está de acuerdo con la situación que impuso Susan.
El siguiente Capitulo estará bien.
Te advierto que este fic no tendrá un final feliz y desubrirás a Theodore Nott en verdad... o al menos como yo pienso que es en este fic.
Muchas Gracias por sus Reviews, Hits, todos. Estoy muy agradecida.
xXPequita AnonimaxX: Muchas Gracias. Si lo he estado revisando, muchas gracias por tus sugerencias, me alegra saber que te ha gustado y todo:)
OwlCityFreak: GRacias por tú review, lo sé Luna es increible, me encanta mucho su personalidad además que es muy divertida y como tú dijiste: vive en su mundo hahaha.
Au revoir!
