Cuando el chofer aparcó enfrente de su departamento Shikamaru dejó de lado las llamadas que quedaban por hacer y se percató que Ino seguía durmiendo plácidamente en el auto, pensó que sería mejor despertarla para que pudiera observar todo el edificio y presentarla a sus empleados, pero cuando lo intentó, comprobó que Ino tenía el sueño demasiado pesado y no despertaría en un rato; así que la cargó hasta su piso y de ahí a su habitación; ante la mirada atónita de sus empleados que seguramente ya sabrían algo de sus planes de boda.

Depositó a Ino en la cama de dosel que ocupaba en su habitación y aunque verla dormir era algo realmente tentador, pensó en disponer de su tiempo en cosas más importantes, como saber que era lo que Temari estaría preparando en su contra; así que dejo a Ino descansar y dejó instrucciones a sus sirvientes para cuando ella despertara y se marchó de ahí.

Para cuando Ino despertó, descubrió que ya no estaba en el coche, si no en una hermosa habitación exquisitamente amueblada, se levantó de la cama para observar mejor el lugar y una vez terminó su inspección decidió salir a ver el resto del lugar.

Pero tal como esperaba el lugar era igual o más elegante que el castillo, todo el lugar en sí era encantador, no había ningún rincón que no hubiese sido amueblado o decorado encantadoramente; como Ino suponía hacían los ricos, nada comparado con los decorados que la madre de Bruce había hecho en su casa, y que insistía eran de alta calidad y diseño.

-Disculpe milady- interrumpió un sirviente a su espalda- pero tengo carta del señor para usted- dijo al tiempo que le extendía un sobre blanco con letras doradas en la esquina, las iniciales de la familia de Shikamaru, supuso.

-Muchas gracias- dijo aceptando el sobre

-Con su permiso milady- y se retiró de la estancia agregando- cualquier cosa haga el favor de tocar el timbre junto a la mesa del té, por favor, será un placer atenderle

-Claro, muchas gracias de nuevo- dijo y se sentó en un sofá cercano a la mesa para abrir el sobre y comenzó a leer la carta.

Querida Ino:

Dado el hecho de que el viaje te ha agotado, he decidido dejarte descansar esta tarde y mañana hacer los últimos arreglos para la boda. He salido a arreglar ciertos pendientes que tengo, no tardaré.

No te preocupes por nada, cualquier cosa que necesites solo tienes que pedírselo a algún sirviente y lo tendrás, nos vemos más tarde, intenta acostumbrarte y relajarte, que mañana recogemos a tus padres del aeropuerto, no lo olvides.

Shikamaru.

-Vaya, así que estoy sola- se dijo mirando la sala de nuevo- me parece genial

-Milady, perdone la interrupción, pero el señor esta al teléfono- dijo el mayordomo entrando nuevamente a la estancia, espantando a Ino por completo

-Gracias- dijo después del susto- oiga sabe dónde...

-El teléfono junto a usted milady- dijo interrumpiéndola y se retiro de nuevo

-Bueno

-Vaya, parece que he acertado que estarías despierta en estos momentos- se escuchó en la línea decir a Shikamaru

-Bueno, bien pudiste despertarme al llegar

-Como si fuera posible que despertaras- dijo riendo- nada parecía poder lograrlo, así que te cargue a la habitación

-¡Eso no es cierto, yo no…!- iba a reclamar, cuando captó sus últimas palabras- ¿tú hiciste qué?

-Cargarte a la habitación para que descansaras mejor en la cama- dijo sin darle importancia- como sea, dime que te pareció el lugar

-Bien, hermoso como todo lo que se espera de un conde, no

-Claro

-Y tú qué haces

-Papeleo de negocios, nada trascendental, llegaré al departamento a las 7

-Vaya y eso a mí que- dijo exasperada

-Bueno, te avisó para que estés lista para salir a cenar, a menos que no quieras cenar.

-Esto es muy sospechoso

-¿Sospechoso? Bueno si eso es un no…

-Por supuesto que no lo es- dijo cortando sus palabras- solo digo que desaparecer y llamar para invitarme a salir es extraño, pero supongo que eres así, ya hablaremos de eso luego

-Vaya, eso tengo que verlo, me pregunto qué puedes tener en mente

-Nada pervertido como de seguro imaginas- dijo gritándole- como sea te espero las 7, no llegues tarde

-Por supuesto que no, te veo más tarde. Y colgó.

Ino así lo hizo también y revisando el reloj que adornaba un rincón de la sala, comprobó que eran las 5:40, así que tenía tiempo para arreglarse con calma.

Shikamaru había colgado apenas cuando Shouji Akimichi su abogado y mejor amigo apareció en la puerta de su despacho listo para bombardearlo con un sinfín de preguntas, se dijo Shikamaru.

-Así que te casas Shikamaru- le dijo tomando asiento frente a su escritorio

-Bueno, te dije que lo haría, no

-Es cierto- le concedió- solo que pensé que esta búsqueda de esposa tardaría más de lo que resultó

-Bueno, eso solo indica lo bueno que soy consiguiendo lo que quiero- le contestó con una sonrisa

-Está bien- le dijo relajándose completamente- como conseguiste encontrar a una mujer que aceptara tu loco plan, acaso se necesito de mucho incentivo- dijo moviendo sus manos en señal de dinero

Shikamaru sonrió más ampliamente

-Pues de hecho no- respondió levantándose – solo pidió mi cooperación tanto como yo exija la suya

-No entiendo eso- dijo su amigo completamente sorprendido

-Pues simplemente pasó que me encontré con la chica adecuada en el momento adecuado- dijo observando a su amigo por fin

-Y eso que quiere decir- le cuestionó- ¿que la chica no te pedirá nada a cambio, aun sabiendo quién eres?

-Puede decirse eso, la verdad es que esta "sociedad" que hemos creado nos conviene a los dos de igual manera

-Muy bien, si lo que querías era despistarme lo has conseguido

-Claro que no Shouji- le dijo - lo que pasa es que ambos deseamos casarnos y a ella realmente no le importa quién soy yo

-Pues no te lo puedo creer, así que hasta no conocerla no te creeré nada

-Bien, dejemos ese tema de momento y mejor empecemos con el papeleo que hace falta para casarme

-Bueno, realmente no falta mucho, las amonestaciones estarán mañana, la cena de ensaño ya fue arreglada al igual que el anunció de tu compromiso y por supuesto los preparativos de la boda, solo falta que tu prometida lo apruebe y elija un vestido con la modista

-Eso es grandioso, le llevaré la información de arreglos que has hecho de la boda y por el vestido ni te preocupes, seguro lo elegirá con su madre ahora que llegue- fueron sus palabras

-Está bien, entonces solo faltaría estar preparados para lo que sea que Temari esté preparando en tu contra

-Tienes razón, Temari seguramente intente algo para que no me salga con la mía, abra que estar alertas a cualquier cosa

-Sí, de todas maneras ya metí los arreglos necesarios para lo del testamento de tu abuela. De manera que en cuanto te cases recibirás los papeles de propiedad del castillo

-Muy bien hecho Shouji, de verdad que eres eficiente para todo

-Ya lo sé, pero es bueno que me lo digas, después de todo no soy ningún organizador de bodas o algo parecido

-Tienes mucha razón, jajá- dijo a carcajadas y Shouji lo acompaño en ello.

Cuando dieron las 7 en punto, Ino bajaba las escaleras para encontrarse con Shikamaru al final de la escalera. Se veía elegante y guapo con aquel traje negro y camisa blanca con el primer botón desabrochado, mirándola fijamente bajar las escaleras.

Ino no pudo evitar sentir un calor apoderarse de su cuerpo y al instante sonreír. Aunque lo suyo fuera solo una farsa, había comenzado a existir entre ellos una conexión. Y comprobó que en sus ojos se reflejaba un brillo de deseo.

-Bueno, lista para irnos- dijo tomándola de la mano para conducirla a la salida.

-Tan lista como pueda estarlo- respondió siguiéndolo a la salida.

Shikamaru la ayudó a subir en la limosina, para después entrar tras ella, cerrar la puerta y pedir al chofer llevarlos a su destino de esa noche. Realmente estaba hermosa con aquel vestido de tirantes de satén blanco que dejaba ver su cuello y sus hombros, acompañado de un chal plateado. Se había recogido el pelo hacia arriba, dejando unos cuantos cabellos sueltos que acariciaban sus mejillas y su cuello. Aunque preferiría verlo suelto caer por sus hombros y espalda.

-Bueno, y entonces ¿esto es solo parte del plan o una mera distracción?

- Yo diría que ambas- sonrió- después de todo, el que nos vean juntos demostrara que lo nuestro no fue de la noche a la mañana, y además podemos divertirnos saliendo a cenar, quiero mostrarte la ciudad un poco.

-Vaya, eso es lindo de tu parte- sonrió también encantada- y creer que me dejarías amordaza en la fortaleza

-Eso jamás- dijo haciendo gesto de disculpa- nunca podría hacer eso con mi mejor socia en esta aventura tan maravillosa

-Menos mal que soy tu eh…

-Bueno socia, hemos llegado- dijo al momento que la limosina se detenía y salía de ella extendiendo su mano para ayudarla a bajar. Conduciéndola al restaurante, donde una orquesta tocaba una música suave.

Todas las mesas tenían velas, creando un ambiente íntimo y acogedor de lo más romántico. Se oía el roce del cristal, el murmullo de las conversaciones y la melodía de las canciones. Ino sintió estar en un sueño, el lugar era maravilloso.

-Sr. Nara, por favor síganme-interrumpió el maître conduciéndolos a una mesa cercana a una ventana con vistas al jardín.

Ino dio un respingo del susto, pero se recupero rápidamente y sonrió al camarero.

Una vez en su mesa Shikamaru ayudó a Ino a sentarse.

-Me encanta esta vista- dijo mirando la puesta de sol hundirse en un mar de nubes. Bañando el cielo de un color anaranjado, con la brisa fresca y agradable de la noche.

-A mi también- dijo sentándose cerca de Ino.- Y dime, que tal pasaste tu tarde.

-Bueno, realmente estaba cansada, así que luego de tu llamada solo me la pase viendo tele y luego me arregle para salir.

Un mesero se acerco para llevarles una botella de champán, que les sirvió en sus copas.

-Que te parece si brindamos primero- comentó Shikamaru alzando su copa

-Y por que brindamos

-Por nuestra unión y el éxito con tus padres…- siendo interrumpido por el ruido del celular.- Discúlpame un momento, por favor.

-Claro, aquí te espero- respondió viéndolo salir a la parte trasera del restaurante.

-¿Ordenara la señorita o regreso más tarde?

-Si por favor- asintió Ino- mi prometido no tardará. Otra cosa a la que no se acostumbraba a un, se dijo Ino. Al ser la prometida de un hombre rico, todo el personal estaba a sus expensas, deseando agradarla.

-Me encanta la champaña- ronroneó Temari sentándose frente a Ino.

De verdad que las cosas siempre podían salir mal, se dijo Ino, mirando de mala gana que tendría que vérselas de nuevo con "esa" mujer.

HOLA DE NUEVO!

AQUÍ ESTOY DE NUEVO PARA SEGUIR CON LA HISTORIA ESPERO RECIBIR REVIEW PARA DARME ANIMOS JAJA.

GRACIAS POR LEER LA HISTORIA NOS VEMOS PRONTO.