Ya capítuo 7, se ponen las cosas algo intenzas, así que espero que les guste.

CAPÍTULO 7

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Venecia se sentía extrañamente mal y como cuando rompía cosas como garrones sin querer y le terminaba echando la culpa, con ayuda de su prima, a los hijos de las sirvientas, esta vez podía sentir como la culpa tiraba de sus brazos, haciendo que pesaran, y un dolor raro en su pecho, quería hablar con su madre, estaba parada hace una hora al frente de la puerta de roble sin poder tocarla siquiera, ¿que debía hacer? ¿que debía decir? Ella no tenían experiencia con estos casos, nunca antes había visto a su madre en depresión.

-¿Que haces aquí?- Pregunto Anna haciendo que Venecia diera un salto del susto. No le respondió a su tía, solamente aparto la mirada, la clavo en la puerta nuevamente. -No tendrías por que estar aquí- Dijo la pelirroja poniéndose delante de la puerta, esta la golpeo dos veces. - Elsa, soy yo,déjame entrar, te prometo que todo ira bien- Dijo esta a tal vez de la puerta. -Y si hacemos un muñeco- Canto bajo pero simpaticamente.

-Por favor no Anna- Dijo Elsa, se notaba que estaba llorando.

-Esta bien, solo no hagas nada estúpido- Le pidió, luego pegando media vuelta y le dio una mirada fulminante a Venecia de "ni le hables" y luego se fue de ahí.

Venecia queria tocar la puerta, quería oír a su madre hablándole a ella, pero no tenia ni el valor ni el descaro, se sentía muy diminutiva a diferencia de Anna, no podia entender como su madre y su tía terminaron enredadas en una relación incestuosa, es decir, eran tan diferente, su madre siempre introvertida y Anna tan extrovertida, su madre de 41 no era enérgica y Anna tenia mil baterías sin usar aun a su 38 años, tal vez era verdad eso de que los opuestos se atraen. Rio con la boca cerrada y en seco, podía ver también cuantas cualidades tenia su tía para enamorar a la gente, era afectiva, representaba el símbolo de la charla para su madre, era su compañía, era linda, amable, bien llevada, todo lo que ella no era.

Ni penso en tocar la puerta, simplemente se fue del luegar, recordando las palabras que su madre le dijo la noche que se le confeso.

"Yo te amo, podría amarte de cualquier manera, pero no esta, y no por que no pueda, si no por que no soportaría llevar a mi hija al infierno, se que lo que hacemos tu tía y yo esta mal, pero las dos estamos dispuestas a pagar"

Una lagrima callo por su ojo derecho mientras recordaba, su madre la había rechazado, pero fue así realmente. "y no por que no pueda" recordó.

-Espera- Susurro. -ella si me quiere- Pensó mientras sonreía y lloraba. -Me quiere- dijo feliz.

-Aun no lo puedes saber concretamente- Le dijo su tía que estaba detrás de ella. Venecia salto del susto.

-No creas que diciendo eso me vas a tirar abajo- Le dijo sin voltear.

-No planeo eso, es más, quiero que subas más, mucho más, por que cuanto más alta es la altura más duele la caída- Le dijo.

-¿Cual es tu maldito problema?- Dijo volteando de mala gana, el enojo se le notaba en los ojos.

-Solo quiero que veas la realidad, por las buenas, o por las malas- Le dijo.

-¿Sabes?, cuando sea reina lo primero que are sera expulsarte de este castillo, de Arendelle si es posible- La amenazo.

-Eso si tu madre te sede el trono, y si lo haces, lo primero que are es enviarle una carta a tu padre diciéndole que su hija desea involucrase con su madre como un Edipo, y no me importara que le digas lo mio a tu padre, como dijo mi querida hermana, cae una, caemos todas- Dijo con una sonrisa que la cólera de Venecia subiera.

-Ya cállate- Le dijo esta y la ataco con sus poderes, pero no se dio, ya que una barrera de hielo se creo entre ella y Anna.

-Ni se te ocurra- Dijo Avril que había actuado lo sufisientemente rápido para parar el ataque.

-¿¡Estas loca niña o que te pasa, me quieres matar!?- Dijo Anna radiando la barrera.

-Tal vez es lo mejor- Dijo pero luego se arrepintió ya que un golpe llego gusto a su estomago, un puño, que vino de parte de su prima.

Tosió con fuerza, el dolor era demasiado sufrible, sostenía su estomago con su mano mientras que con la otra se apoyaba en la pared.

-Sabes estoy arte de tus actitudes de los últimos día- Dijo Avril mientras dejaba a su madre y su prima solas.

-Ven- dijo Anna tomando a su sobrina de los brazo y haciéndola entrar en su cuarto, allí la sentó sobre su cama.

Venecia se acostó boca a bajo con sus brazos radiando su estomago, el golpe si que le dolió.

-Quédate lo que quieras- Dijo Anna mientras salia del cuarto para ir tras su hija.

... ... ... ...

Avril estaba acostada en el suelo del jardín, le agradaba la sensación de la hierba rosando su rostro, también le gustaba la suave brisa y el cielo azul.

-¿El cielo es azul o celeste? que yo sepa es azul, pero su color es celeste- Pensó mientras miraba las nubes.

Suspiro profundamente, estaba agotada, cansada, seguramente su prima vendría a enfrentarla en cualquier momento, como cuando eran niñas, terminarian peleando y ella terminaría ganando, como de costumbre. Volvió a suspirar, si que estaba agotada.

Un chitido llamo su tensión, venia de los muros del jardín.

-Avril- Ahora fue un susurro, que iso que la susodicha se levantara para ver hacia donde estaba el ruido.

-Noah, ¿que haces aquí?- Dijo mientras se paraba.

Un joven de cabello rubio y ojos verdes salto el muro, era unos tres pulgares más alto que avril, era de buen físico, su voz daba seguridad.

-No has ido a las fiestas, eso nos extraño de ti Vri, osea, amas las fiestas, los chicos y chicas preguntan donde están- Le respondió el joven.

-Estamos en una situación complicada Noah, pequeñas discusiones familiares- Le dijo ella mientras se sentaba en el piso.

El joven rubio la acompaño, quería seguir escuchando. -¿Problemas familiares eh? parece que la familia real no son los del diario de Laura Ingals- Se burlo el.

-¿Acaso leíste ese libro?- Fue ella la que se burlo ahora.

-¿Que?, es interesante- Se defendió el.

Avril y Noah se conocieron a los trece años, Noah es hijo de campesinos, y en ese entonces el no sabia ni leer ni contar, una noche en las fiestas se conocieron y se hicieron buenos amigos, sobre todo por que Avril le enseño a leer, contar, hacer cuentas, escribir, incluso le daba clases de cultura, le contó la historia de Arenedelle, le contó por que cada monumento era importante, pero más que nada le enseño a soñar, que podía haber algo mejor. Avril esta ayudando a Noah a estudiar para ser algún día comerciante y poder viajar a Corona.

-Dime, ¿has estudiado lo que te pedí?- Le pregunto Avril rompiendo el silencio.

-Oh si- Dijo el mientras sacaba un libro de su abrigo. "La importancia del comercio" Era su nombre. -Me gusto mucho la parte de la historia del comercio- Le dijo el.

-En un año ya podrás firmar un contrato con mi tío y te podrá asignar un puesto- Le dijo ella con una sonrisa.

-Con esta facha- Dijo el mostrando su ropa algo sucia y maltratada.

-Sabes que yo limpio eso, dame la bolsa- Le pidió ella.

El joven rubio le extendió un saco que tenia una muda de ropa dentro.

-Gracias Avril, por todo- Le dijo el chico.

-Lo vives repitiendo Noah, te dije que no es necesario- Le dijo ella amablemente. El joven agacho la mirada pensativo. -¿Te sucede algo Noah?- Pregunto.

-No, no, pero lo mismo pregunto yo, ¿que tienes? te ves decaída- Pregunto el.

-Ya te lo dije Noah, pequeños problemas- Le dijo ella restando importancia.

-Sabes que puedes contarme todo- Le dijo el mientras tomaba su mano.

-Noah yo...- Dijo ella desviando la mirada.

-Avril...- Dijo el.

-Niños- Dijo Elsa que salio de la nada haciendo que ambos jóvenes saltaran del susto.

-Ah, tia Elsa, pensé que hoy no saldrías- Dijo ella mientras se paraba con ayuda del joven. El chico le dio un codazo para que la joven lo viera. -Noah, ella es mi tia, la reina Elsa de Arendelle- Le dijo ella con un tono burlón pero bien oculto, que provoco que Noah se pusiera pálido.

-Ella es la reina de las nieves- Pensó el joven. -Hola, su majestad- Dijo el mientras le hacia una reverencia.

-Dime joven, cual es tu nombre- Le pregunto la reina.

-Soy Noah su majestad, Noah Harison- Le dijo Elsa, los nervios se notaban en su voz, nunca antes había estado tan cerca de la reina.

-Bueno señorito, me gustaría pedirle un momento a solas con- Elsa miro a ambos jóvenes con una sonrisa picarona. - su ¿Novia? supongo yo- Dijo la reina hacendo que la pelirroja y el rubio se sonrojaran.

-Tia, el no...- Fue interrumpida por la carcajada de Elsa.

-Estoy bromeando, estoy bromeando, también puedo ser divertida- Dijo ella agitando su mano izquierda.

-Claro su majestad, las dejare solas- Y con eso dicho el joven le entrego el saco a su "amiga" y se fue saltando el muro.

-¿Acaso tengo que hacer los muros mas altos?- Pregunto Elsa a su sobrina aijada.

-Tia Elsa el no es un mal muchacho- Dijo la joven.

-Nadie dijo que lo fuera, pero por favor sobrina, haslo entrar por la puerta principal, no quiero que un ladron sepa como entrar al castillo- Dijo la reina.

Avril rió por lo bajo. -El ladrón que se atreva a entrar a este castillo, sabiendo de nuestros poderes, bueno, de tus poderes, no los míos o los de Vene...- Se callo con tristeza antes de decir su nombre.

-Ibas a hablar de más- Dijo Elsa repentinamente.

-No,te lo juro por dios, no lo iva a hacer- Se defendió y a Elsa le pareció bastante convincente. - Mamá dijo que estabas teniendo una recaída- Dijo Avril.

-No ya no más, estoy cansada de llorar- Dijo Elsa apretando los dientes.

Avril sonrió, siempre tuvo mucho respeto a su hacia su tia, todos esos años de encierro, el alejamiento, los no, los si, todo por su madre, incluso creía que esta relación que tenia con su progenitora lo asía solo por Anna.

-Te quiero tia- Dijo esta de repente, ganándose una mirada de asombro del Elsa. -Pero como una sobrina "Normal" quiere a su tia, no te confundas anciana- Le dijo esta haciendo que Elsa riera un poco.

Y ahí se dejaron apreciar, esas arrugas casi invisibles, como las de su madre, pequeñas arrugas conocidas como patas de pollo, eran las únicas que tenían, y abecés Avril se preguntaba si en el futuro tendrían más, pero no le gusta pensar en como se vería su madre, o su tía en el futuro, por que el destino de esas dos mujeres era morir, tarde o temprano. Ella siempre lo supo, desde niña fue muy consciente de ello, y tal vez por eso no dijo nada cuando las vio, por que las vio tan felizes, por que arruinarles la felicidad a dos mujeres que morirían tarde o temprano, es más, tal vez ella moriría entes de esas dos mujeres.

-Tía Elsa- Llamo la otra mientras caminaba hacia una banca cerca del lago del jardín.

-¿Si Avril?- pregunto Elsa con una sonrisa.

-Si amas a mi madre desde el principio de los tiempos,¿Por que decidiste estar con el tío Leo?- Pregunto esperando no haber dicho al que no debía.

-Amo tanto a Anna como amo a Leandro, solo, siento que los necesito a los dos, mi vida sin uno de ellos esta incompleta, simplemente no se a quien amo más, simplemente me enamore de dos personas- Dijo por fin tratando de no llorar, era la primera vez que le hacían una pregunta así. -la amas ¿verdad?- Pregunto la reina sabiendo que su sobria sabia que se refería a su hija. Avril asintió. -Y a el también- Dijo.

-Noah y yo nos conocimos cantando una cancion a los trece años, "pequeño amor"- Empezó a contar esta.

-Me cuentas, de verdad quiero saber- Dijo la rubia sentándose al lado de la pelirroja.

-De acuerdo- Dijo esta.

... ... ...

Una Avril de trece años se encontraba con su amigos en una pequeña fiesta de aldinos, empezó a salir a los doce a esas fiestas y se había enamorado de ellas.

Un chico de no más de 17 años se subió a un pequeño escenario donde había una pequeña banda, tenia un papel en la mano.

-Bueno, pregunta para las niña, cuntas tienen trece o doce años- Pregunto el joven en voz alta y Avril al ver como muchas chicas levantaron la mano ella también lo iso. -Ok, bueno, veamos- Dijo el joven viendo a las chicas entre la multitud. -Oh, tu la pelirroja de ojos lindos- Dijo el joven señalando a Avril.

-Yo?- Pregunto en voz baja.

-Si, tu, ven a cantar, anda, no tengas miedo- Le dijo el joven. Y entre tanto insisto de sus amigas la chica sedio.

-Muy bien- Dijo el dándole la letra de lo y se a Avril, Esta la leyo y se dio cuenta que era un dueto- ¿sabes leer?- Le pregunto el al notar su sonrojo.

-Si- tu-tibio.

-Muy bien, ¡oye, Noah!, ven a cantar o le dijo a tu mamá que te escapaste- Le dijo el a un muchacho y este con mala cara subió al escenario.

-¿Que canción es?- Pregunto Noah.

-"Pequeño amor"- Respondió el chico bajando del escenario y dejando a los dos niños solos. -¡Bueno, gente, ahora uno lento, asi que busquen pareja!- Dijo este y de repente la música empezó a sonar.

-Tu empiezas- Dijo Noah.

Avril respiro ondo y le dio gracias a dios de que nadie la estuviera mirando.

empezó a cantar.

(Nota: tal vez conozcan la canción, si no pueden buscarla en Youtube, es "pequeño amor" de Chiquititas)

Avril: Crese, busca, juega, Gana.

tengo miedo de perderte.

Sin tus besos no soy nada.

Noah: Lora, vive, sueña, alcanza.

te regalo nuestras estrellas.

y me visto con tus alas.

Jutos: Pequeño amor.

por siempre tu.

pequeño amor.

dame tu luz.

Avril: Pequeño amor yo quiero aprender.

Junto a tus ojos verme mujer.

Pequeño amor, verme mujer.

Junto: Pequeño amor.

Por siempre tu.

Pequeño amor.

Dame tu luz.

Noah: Pequeño amor yo quiero ser.

El que te enseñe a ser mujer.

El que te enseñe a ser mujer.

Y si darse cuenta, Noah y Avril no dejaban de mirarse a los ojos. Ella solo desviaba la mirada para darle un rápido vistazo a la letra y luego su mirada se clavaba en Noah nuevamente.

Avril: Mira, toca, espera, llega.

Hasta mi con tu locura.

Yo te atrapo en mi ternura.

Noah: Libre, mundo, Vuela, Reina.

De mi mundo eres el sol.

De tu mundo soy tu amor.

Juntos: Pequeño amor.

Por siempre tu.

Pequeño amor.

Dame tu luz.

Avril: Pequeño amor yo quiero aprender.

Junto a tus ojos verme mujer.

Pequeño amor, Verme mujer.

Juntos: Pequeño amor.

Por siempre tu.

Pequeño amor.

Dame tu luz.

Noah: Pequeño amor, yo quiero ser.

El que te enseñe a ser mujer.

El que te enseñe a ser ¡mujer!.

Finalizo Noah y luego el resto de invitados aplaudió al canto de los dos niños.

... ... ...

-Que linda canción- Dijo Elsa luego de que su sobrina terminara de cantar.

-Gracias tía- Le dijo Avril. Un silencio se armo entre ambas un momento. -Así que esta bien amar a dos personas a la vez- Dijo esta.

-Yo amo a tres por que no a dos- Dijo la rubia haciendo que su sobrina la mirara confundida.

-Anna, Leandro, Venecia- Dijo esta ganándose una mirada de asombro de su sobrina. -No te confundas, yo la amo, por que mi hija- Le aclaro.

Avril asintió.

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No quería dejar sola a la pobre Avril, por que osea, están Elsa y Leandro, Anna y Kristoff, Venecia y Julian, y ahora, Avril y Noah, espero que les aya gustado el capítulo, prometo más contacto entre las primas para el proximo, quien sabe, tal vez Noah despierte algo de celos por Avril en Venecia. ;) Dejen Reviews y adiós.