Aquí traigo un nuevo ThunderShield para sus corazones, esta vez con temática escolar porque tenía muchas ganas de imaginar a Thor como el chico mas popular de la escuela ondeando su hermoso cabello por todos los pasillos y causando suspiros enamorados de nuestro querido Capitán.
NOTA: Marvel no me pertenece, simplemente uso sus personajes para dejar volar mi imaginación.
Un pequeño empujón
Steve caminaba cabizbajo entre los pasillos de la preparatoria acompañado de Tony que no paraba de hablar sobre su nuevo proyecto del club de ciencias. El rubio estaba preocupado por el partido del sábado y su bajo desempeño en la última práctica, tan mal había estado que el entrenador Logan incluso amenazo con escoger otro coreback si no despabilaba; Steve estaba peleando por una beca y no podía darse el lujo de no jugar, su futuro estaba en juego y el castaño lo sabía por lo que trataba de distraerlo con su incansable verborrea.
Tony se preocupaba por su mejor amigo, pero era pésimo para levantar el ánimo de los demás. Incluso se había ofrecido a pagar los estudios del rubio, pero Roger casi lo amenazó con retirarle la palabra si hacía algo como eso, por lo que ahora aunque lo intentaba no tenía idea de cómo hacerle sentir mejor. Su enorme cerebro trabajaba a mil por hora tratando de encontrar una forma de mejorar el ánimo de su amigo hasta que diviso la respuesta a sus problemas caminando por el pasillo a unos cuantos metros de ellos. Rápido como un rayo tomo del brazo a Steve y corrió como alma que lleva el diablo hacia su objetivo.
- Tony... ¿pero qué...? - Steve no alcanzo a terminar de hacer la pregunta cuando sin el menor cuidado y por culpa de Stark choco contra lo que estaba seguro era una pared de hierro. Tardo unos segundos antes de reaccionar y dejar de ver estrellitas, y como era de esperar trato de identificar contra que había golpeado encontrándose de frente con unos hermosos ojos azules que le miraban entre preocupados y alegres.
- ¿T...Thor? - medio tartamudeo, si el entrenador lo viera en este momento balbuceando como una quinceañera seguro que quedaba fuera del equipo. ¿Pero que podía hacer? Estaba frente a Thor, el grandioso Thor, capitán y jugador estrella del equipo de rugby; rico, guapo, amable, y su amor platónico desde hace años.
- Amigo Steve ¿te encuentras bien? El amigo Tony venía corriendo hacia mí pero logro detenerse justo a tiempo, sin embargo me temo que no corriste con la misma suerte. - el nórdico decía todo esto mientras aprisionaba con cuidado el rostro de Steve entre sus grandes manos y verificaba que todo estuviera en orden.
Tony moría internamente de la risa al ver el enorme sonrojo que invadía el rostro de su mejor amigo y al notar que este no contestaba decidió intervenir.
- Él está bien Thor, solo anda un poco perdido ya sabes, problemas de capipaletas. - si Bruce lo viera ahora maquinando planes de conquista para Steve le reprendería como siempre, por suerte su hermano de ciencias estaba ocupado con su nueva y linda novia Darcy. - A decir verdad vine hasta aquí para hacerte una propuesta indecente.
- ¿Un propuesta? - pregunto interesado Thor aun sin soltar a Steve que parecía a punto de un paro cardíaco tras la palabra indecente.
- Así es, esta noche tendremos una noche de películas para levantar el ánimo del capitán y por supuesto estas cordialmente invitado, incluso puedes llevar al insufrible de tu hermano si quieres. - Ante esta invitación el rubio mayor sonrió de una manera que a Steve le pareció podía iluminar el infierno mismo.
- Mi hermano y yo aceptamos tu amable invitación, apoyare al capitán siempre que lo necesite. - soltó sin la menor vergüenza Thor al tiempo que le dirigía a Steve otra de esas miradas moja bragas.
- Perfecto. - responde Tony jalando a Steve fuera de allí antes de que el pobre se desmayara. - A las ocho en mi casa. - grita como despedida.
Ya muy lejos de allí y un poco más recuperado de la vergüenza Steve comienza a reclamar a Tony por su atrevimiento, algo que por supuesto al castaño no le afecta en lo más mínimo. Había puesto su plan en marcha y ahora lo único que necesita eran refuerzos, por lo que continuo ignorando a su mejor amigo y se dedicó a contactar a Loki, Bucky y Clint; esos tres eran perfectos cuando de planes malignos se trataba, y no es que juntar a los dos rubios favoritos de todos fuera algo malo, para nada; pero sus métodos solían ser bastante debatibles.
*********************************Un par de horas después*********************************
Ya eran las ocho de la noche y Steve estaba sentado frente al gran televisor de la mansión Stark con los ánimos aun por los suelos y los nervios a flor de piel; entendía que Tony solo deseaba levantarle la autoestima, y vaya que lo logro con ese pequeño encuentro con Thor, pero el genio también sabía lo torpe que se volvía cuando el otro rubio andaba cerca e invitarlo a pasar toda una noche de películas con ellos era probablemente el mayor desastre que podía imaginar.
Steve estaba perdidamente enamorado de él, no tenía intenciones de negarlo ante nadie, porque además de todo era odiosamente obvio; pero tampoco se hacía ilusiones, no es que se considerara un mal partido, era consciente de la cantidad de chicas, y algunos chicos, que se morían por salir con él; pero cuando se comparaba a si mismo con la estrella de la academia sabía que estaba muy lejos de su liga.
Thor era claramente el rey del baile y Steve aunque excelente deportista y medianamente popular no dejaba de ser un nerd responsable que prefería pasar sus tardes leyendo o estudiando que embriagándose en alguna fiesta.
Quizás si fuera una chica tendría alguna posibilidad de intentarlo, después de todo Thor tenía fama de caballero y nunca se negaba a una cita aunque esta fuera solo para no hacer sentir mal a la joven que tuvo el valor de invitarlo; pero vamos era un hombre y como si su timidez no fuese suficiente impedimento seguro que lo que tenía entre las piernas si lo era.
- ¡Steve, despega tu anciano trasero del sofá y abre la puerta! - el grito iracundo que Tony emitió desde la cocina le hizo pegar un salto en su lugar, tan ensimismado estaba en su propio autodesprecio que ni siquiera escucho el timbre. Supuso que se trataría de Sam, era el único del grupo que llegaba puntual a las reuniones.
Sin embargo Steve no estaba preparado para lo que le esperaba cuando abrió la puerta; y es que encontrarse sin previo aviso con los profundos ojos verdes de Loki era algo para lo que nadie estaba preparado nunca. Rogers no pudo evitar sorprenderse aún más al notar como el pelinegro le observaba fijamente con una sonrisa torcida mientras que con la mirada lo escaneaba sin reparo de pies a cabeza.
- Capitán. Tan exquisito como siempre. - soltó con descaro Loki. Steve sintió sus mejillas arder y estaba seguro de que parecía un tomate en ese momento; para nadie era desconocido lo descarado que podía llegar a ser Loki, pero nunca le había dicho algo como eso y el pobre no tenía idea de cómo reaccionar.
Steve y Loki seguían observándose mutuamente, uno con vergüenza y el otro con lascivia, hasta que un carraspeo molesto los interrumpió. Era Thor, que había presenciado todo la escena con el ceño fruncido y una evidente mueca de enojo en sus perfectos labios.
- Hermano, deja de molestar al capitán. - casi ordeno el mayor.
- Pero si no lo estoy molestando, al contrario fue un cumplido. - contesto Loki al tiempo que se adentraba en la casa no sin antes dedicarle un guiño coqueto a Steve y apretar sin pudor uno de sus bien formados brazos. El aludido estaba lo que le seguía a avergonzado y muy pero muy confundido, no tenía idea de lo que acababa de pasar.
- Disculpa a mi hermano Steve, es difícil entender lo que pasa por su cabeza en ocasiones. - comento Thor una vez dentro.
- No te preocupes. - respondió con una sonrisa el menor al escuchar su nombre salir de los labios de su amor platónico. – Es solo que no estoy acostumbrado a ese tipo de comentarios.
- ¿En serio? – pregunto sorprendido el mayor. – Con lo atractivo que es Capitán habría jurado que eso era algo normal para usted.
Y después de eso Thor le dedico una sonrisa coqueta y se adentro en la residencia dejando a un ligeramente sonrojado Steve que lo observaba con la sonrisa más boba del universo.
Mientras tanto Tony y Loki observaban toda la escena desde la cocina.
- Ese par de idiotas. - suspiro enojado Tony.
- Te lo dije Stark, necesitan una intervención más directa. - contesto Loki un poco molesto al ver que su excelente interpretación no había funcionado, y es que cuando Tony le llamo para informarle acerca de su plan el pelinegro acepto encantado ante la idea de hacer rabiar a su rubio hermano y porque no, aprovecharse un poco del guapo capitán del equipo de fútbol, porque si bien Steve no era para nada el tipo de hombre que a Loki le interesaba no iba a negar que era jodidamente atractivo.
- En ese caso subiremos de intensidad. -hablo extasiado Tony. - Loki ve allá y coquetea con Steve como si no hubiera un mañana y asegúrate que ese neandertal que tienes por hermano se ponga celoso, apenas lleguen Barton y Barnes pasaremos a la segunda etapa del plan.
Y así fue. Loki se dedicó toda la noche a coquetear descaradamente con Steve, adulando su bien trabajado cuerpo, su habilidades en el fútbol y sus hermosos ojos, toqueteándolo por doquier y haciendo insinuaciones para nada castas al pobre rubio que no deseaba ser grosero pero no tenía ni la más remota idea de cómo alejar al chico que comenzaba a ponerlo incómodo. Todo esto sin mencionar que Barton y Stark le hacían comentarios para nada sutiles a Thor acerca de que su propio hermano le pedaleaba la bicicleta al tiempo que Bucky y Sam por su lado se burlaban sin descanso de Steve y su imponente sex appeal que había logrado hechizar incluso al frio hermano de Thor.
Llego un momento en que, después de que Loki insinuara que podía ir a estudiar anatomía a su habitación cuando quisiera, Rogers simplemente no pudo más y se fue de allí con la excusa de preparar más palomitas para todos.
Una vez en la cocina soltó un enorme suspiro de cansancio y se dispuso a preparar su cometido de la forma más lenta posible, retrasando así su regreso a la sala. Tan ensimismado estaba que no se dio cuenta del fornido y rubio hombre que lo observaba desde la puerta, en menos de un segundo Steve se vio aprisionado entre el desayunador de la cocina y el imponente pecho de Thor que lo mantenía en esa posición gracias a sus enormes y fuertes brazos.
- T...Thor... ¿q...qué estas...? - Oh genial, estaba balbuceando de nuevo, aunque para ser sinceros ¿quién en su posición no lo haría? Thor lo tenía a su merced y como si eso fuera poco le observaba fijamente con una mirada que le derretía, había molestia en ella, incluso se atrevería a decir que un poco de celos, pero también reflejaba algo que a Steve le removía las entrañas ¿acaso eso que veía en los azules ojos de su amigo era deseo?
- Steve ¿acaso estas interesado en Loki? - la voz ronca de su amigo le encanto al grado que casi no entiende su pregunta, por suerte algunas de sus neuronas reaccionaron a tiempo.
- ¿Qué? Por supuesto que no, yo no, no estoy interesado en Loki de esa manera, es decir me agrada y todo, pero no puedo verlo como una pareja, es más ni siquiera entiendo porque se comporta así conmigo, por lo general es muy frio y apenas me saluda y siempre me llama santurrón pero... – al parecer la manía de soltar verborrea sin parar de Tony se le había pegado porque ahora no podía parar y es que Thor le hacía sentir como un completo idiota todo el tiempo, su cerebro alcanzo a captar como comenzaba a hablar acerca de lo mucho que odiaba el color verde a comparación del rojo antes de que los posesivos labios de Thor aprisionaran los suyos en un beso que distaba mucho de ser casto.
Steve se sentía en el cielo, nunca imagino que algo así pasaría entre ellos, siempre vio a Thor como un imposible y ahora estaba allí entre sus brazos mientras el mayor devoraba sus labios con una extraña mezcla de pasión y ternura, correspondiendo de este modo todos los sentimientos que Rogers pensó solo él poseía.
Ninguno de los dos era bueno con las palabras, pero ambos entendía a la perfección con las acciones, y cuando Steve decidió rodear el cuello de Thor con sus brazos y responder con cariño aquel beso, fue claro para ambos lo mucho que se querían y lo tontos que habían sido en no dejarlo claro con anterioridad. En ese beso, allí dentro de la cocina de los Stark ambos rubios expusieron su corazón y dejaron bien claro que se pertenecían mutuamente, nadie ni nadie les impediría esa felicidad que el otro les regalaba. Estaban hechos el uno para el otro y ahora ambos lo sabían.
- En serio lo hizo. - exclamo Barton con incredulidad mientras él y el resto de los invitados observaban la escena desde la computadora de Stark que monitoreaba todo lo que sucedía en la cocina.
- Por supuesto que lo hizo. - contesto Loki con una sonrisa malévola. - Mi hermano es un idiota, pero no le gusta que los demás jueguen con sus cosas.
- Así que solo necesitaba un poco de inspiración ¿eh? - burlo Stark y Loki respondió con una sonrisa orgullosa por su buen trabajo.
- Bueno suficiente. - esta vez fue Bucky quien hablo. - Mi amigo merece privacidad así que apaga eso Stark.
- Estoy de acuerdo con Barnes, apaga eso Stark. – secundo Sam.
Y tras un par de berrinches de Barton y mucha insistencia por parte de Sam, Tony apago la computadora y se dispusieron a seguir viendo películas en la pantalla plana, ignorando por completo las bobas sonrisas de felicidad que adornaban los rostros de sus rubios amigos al regresar con ellos tomados de la mano y sin palomitas. A veces, para que el amor funcione, solo hace falta un pequeño empujón por parte de tus metiches amigos.
