Capitulo 7
Ivan bajó de su caballo bastante molesto y cruzo la entrada que dirigía a su Palacio de Corazones. Cruzando el pasillo con el gesto fruncido, pero sonriente. Un nervioso Toris, tras él.
-¿Cómo puede seguir vivo~? Estaba bien muerto cuando le dejé~. Su cabeza rodó bajo mis pies,da~…
-No lo comprendo, señor.-comentó Toris.- Es imposible que alguien sobreviviera a eso…Tal vez solo sean simples rumores…
Ivan paró en seco y volteó a Toris sonriente, pero en sus ojos se denotaba molestia.
-Encontradlo~…-comenzó a marcharse- Y esta vez me aseguraré de que no respire,da~.
OoOoOoOo
El Sombrerero se quedó observando el camino por donde se fue el Rey de Corazones en sorpresa. ¿Alfred seguía vivo? Aquello tenía que ser una broma…
-¡Sacadme de aquí!-se escuchó una voz amortiguada en la tetera. Rápidamente, Arthur la abrió sacando a Kiku y murmurándole una disculpa.
-¿Cómo puede seguir el yanqui vivo?-se escuchó a Gilbert- ¡Es imposible!
Elizabeta miró a la Liebre.
-Pues según lo que ha dicho la Sangre Roja, es cierto. Y a Ivan nunca le ha gustado gastar bromas…
Arthur observaba la mesa pensativo y miró a Kiku. Recordando algo, le dio a probar un pequeño pastelito. Tomándoselo, Kiku volvió a su tamaño original.
-¿Quién es ese tal Alfred?-preguntó. Había escuchado toda la conversación desde la tetera.
-Pues…-comenzó a decir Arthur-…Podríamos decir que es el "consorte" del Rey…
-Era.-señaló Gilbert.-Supuestamente la Sangre Roja le mató cortándole la cabeza, pero parece ser que al final no estaba tan muerto como parecía…
-Pero…Eso es imposible.-señaló Kiku. Elizabeta se encogió de hombros.
-De eso hablabamos…
-No me puedo creer que mon petit Alfred siga vivo~…-de la nada apareció Francis en el mismo sitio donde se había evaporado momentos atrás.
-¿Qué haces aquí?-señaló Arthur frunciendo el ceño-Creí que te habías marchado…
-He estado aquí todo el rato, Sombrerero~…-señala sonriente. Arthur bufa volviendo a tomar su te.
-Por eso la Sangre Roja te habló como si siguieras aquí…
Francis tragó pesadamente.
-Un día de estos seguro que me ve incluso estando invisible, mon dieu~…
Arthur suspira mirando a Kiku.
-Como iba diciendo…-sonrie- Te ayudaremos a recuperar la memoria y tal vez de paso te enseñemos un poco el lugar.
Kiku asintió.
-Está bien…Supongo.
Se formó un silencio bastante tenso.
-¿Por qué me busca el Rey de Corazones?-preguntó Kiku. Gilbert agitó la mano sin darle importancia.
-Se aburre, pobrecillo…-Elizabeta le mete un sartenazo.
-Es infantil e inocente…a veces…pero cruel y sádico.-comenzó a hablar ella.- Le gustan los extranjero por el simple hecho de que ellos no conocen nuestras costumbres y puede divertirse como quiera…
Kiku se mantuvo en silencio sin saber que decir.
-Por cierto, mon petit~…-comenzó a decir Francis levantando la mano-…¿Qué pasó con los gemelos Veneciano y Feliciano~? Me pareció verlos antes de que entraras al bosque~…
Kiku los miró a todos.
-Se los llevó…-alzó las manos- Una especia de pájaro enorme, los agarró y se los llevó al otro lado del bosque.
Todos bajaron la mirada apenados.
-Pobrecillos…-comentó Gilbert.- Me caían bien…
-¿A dónde se los han llevado?-preguntó Kiku.
-Ese pájaro…-contestó Arthur-…pertenece a la Sangre Roja. Seguramente, se los llevaron a su Palacio y les puede pasar dos cosas. Pertenecerle como simple entretenimiento o cortarles la cabeza por intentar salvarte…Espero que, por lo menos, no les ocurra la segunda opción.
Se quedaron todos en silencio. Pensando en qué hacer…Querían ayudar a Kiku a recuperar la memoria, pero tal y como estaban las cosas lo mejor sería llevarlo a su casa de vuelta. ¿Qué hacer?
-¿Dónde estabas antes de llegar a aquí, Kiku?-pregunto Gilbert. Todos observaron al nombrado esperando respuesta.
-Pues…en un avión.
Un "Ohhh~" sorpresivo se hizo oir.
-¿Qué es un avión, mon petit?
Kiku se quedó fuera de lugar. ¿No sabían lo que era un avión?
-Pues…-no sabía como explicarse- Es una especie de transporte con el que puedes volar de un lugar a otro para llegar más rápido.
Otro "Ohhh~" sorpresivo.
-¿Y puedes ir más de una persona?-preguntó Arthur. Aquello le interesaba. Le recordaba a sus cuentos de aventuras.
-Claro, mucha gente puede ir en el mismo transporte…-respondió algo extrañado. Era increíble que no supieran algo tan simple.
-Ohh~…Kesesese~…¿Y hacia donde te dirigías Kiku~? Debía ser importante para ir en ese…alvón.
Kiku comenzó a reir.
-Se dice avión y sí…-mira la mesa- Era muy importante. Me dirigía a una reunión…
Elizabeta le miró extrañada.
-¿Una reunión? ¿De qué?
Kiku la miró.
-Pues…iba a conocer a otros países.
Las interrogaciones no se hicieron esperar.
-En tu mundo…¿Los paises están vivos?-preguntó Arthur alzando una ceja. Kiku asintió.
-Representamos a nuestro país. Yo, por ejemplo, represento a mi país: Japón.
Otro "Ohhh~" sorpresivo.
-¿Y para qué querías conocer a los demás países~?
-Para sociabilizar y poder tener más economía tanto cultural y política. De todos los países influyentes que hay en el mundo, solo conozco a China…Fue mi hermano mayor durante un tiempo, aunque no me gusta hablar de eso porque ya tengo muchos años y me da vergüenza decir que soy el pequeño…-se sonroja levemente. Arthur sonrió tocando el hombro de Kiku.
-No te preocupes, Kiku. Seguro que los otros países deben ser gente muy simpática y sociable.
-Oui, mon petit. Seguro que reparten amour de todas las formas posibles~…
-Shut up, frog.-le contestó Arthur con el ceño fruncido.
