Capítulo 7
Finales de Marzo de 1940 – San Francisco.
Ya habían pasado meses desde que Kristoff y Anna empezaron a salir, aunque dichas salidas trajo consigo muchas sorpresas, una de ellas era que Anna se había casado hace poco, y la muestra estaba en las fotografías en blanco y negro de una boda sencilla, que se encontraban decorando sobre un mueble de madera gruesa con cajones que decoraba la sala de aquella casa.
La otra sorpresa, aunque más se le llamaría un cambio, era que aquel matrimonio trajo consigo que la familia aumentara, el motivo era más que obvio para la rojiza, quería pasar tiempo con su hermana, su esposo y sobretodo prepararse para la maternidad de la cual ya gozaba con un mes.
Justo aquel día de Marzo, Anna tarareaba una canción mientras acomodaba sus cosas y las de Kristoff en la que se convertiría desde ahora en la habitación de los dos.
Mientras la cantarina joven alegraba el ambiente con su voz, Hiro no pudo evitar mirarla con curiosidad en el umbral de la puerta de aquel cuarto.
- Valla que el matrimonio te puso más contenta que antes.
- ¡Oh! Hola Hiro, no me di cuenta de tu presencia.
- Jajaja, realmente no solo te puso contenta – sonriendo de a lado el joven azabache – Y dime ¿Todo bien con su nueva vida de casada?
- Sí, sin ningún problema.
- Es irónico que me digas eso ahora, ya que la primera vez que saliste con la noticia de tu embarazo, por poco Elsa se cae de la silla – el joven azabache no pudo evitar reírse al recordar aquella escena, aunque en acto de reflejo, recepcionó con sus manos la almohada que iba dirigida a él de parte de la pelirroja.
Y aunque a Hiro le pareció gracioso, era cierto que para Elsa no fue muy agradable enterarse de ello, al menos no hace unas semanas atrás.
"- Elsa no te enojes, pero tanto Kristoff y yo hemos venido a ti para decirte que… ¡Vas a ser tía! – Anna levemente nerviosa y cogiendo la mano de Kristoff, el cual sudaba por los nervios de aquella revelación que acababan de hacerle a la joven rubia platinada, que inmediatamente les miro con los ojos bien sorprendidos mientras parecía que se iba a ir de espaldas por la impresión, si no fuese por Tadashi que la ayudo a evitar que se dañara. Hiro que escuchaba de lejos la conversación, simplemente se atoro al oír que la joven estaba en la dulce espera.
- ¡Espera! ¡¿Qué?! – la rubia finalmente se había reincorporado, y en todo su rostro solo había seriedad y un frío gélido en su mirada.
- Oh oh… - la pelirroja solo cerro levemente los ojos mientras miraba que Kristoff pasaba saliva por su garganta.
- ¡Anna, esto es muy repentino! Te imaginas lo que pensarían nuestros padres si están vivos, a penas los dos llevan meses de salir y ya llegaron más lejos que incluso nosotros – en ese momento Elsa se sonrojo levemente, y Tadashi solamente se rascaba la cabeza, porque era cierto que ambos eran muy "tímidos" para llegar a ese nivel aún, y eso que tenían un poco más de tiempo que el rubio y su pequeña hermana Anna, la cual al oír eso no pudo evitar tapar su boca para evitar reírse, aunque Elsa fue más perspicaz al darse cuenta de la acción de la menor, y con solo una mirada gélida a ella, esa risa discreta se detuvo – No le veo lo gracioso Anna, además tú pronto cumplirás 19 años...
- Elsa, pero yo ya…
- Que ya no eres una niña, claro que lo sé Anna, lo que no entiendo es que en que estuvieron pensando, los dos saben las responsabilidades que ahora les viene a ambos, además en parte puedo entender que tengas momentos de impulsividad, eso puedo creerlo de ti Anna, pero tú Kristoff, siempre pensé que eras un chico muy responsable – Elsa no pudo evitar mirarle molesta al muchacho, el cual decidió finalmente tomar la palabra.
- Tienes razón en lo que dices.
- Kristoff pero tú no…
- Anna, es mi turno de hablar, tranquila – comento con una sonrisa mientras aún sostenía la mano de la joven – Elsa, entiendo lo que dices, y no soy capaz de contradecirte porque tienes razón, pero créeme que tanto Anna y yo, entendemos la responsabilidad que viene en nuestras vidas, sabemos que no es un juego, además que nuestro futuro hijo necesita crecer en un hogar formado, por lo mismo, y en frente de ustedes, les quiero pedir la mano de Anna, y si me preguntan si lo hago por responsabilidad, en parte es cierto, pero en otro lado es porque yo realmente amo a Anna, y estoy seguro de que ella piensa igual de esto.
El azabache mayor contemplo al joven rubio que miraba serio pero con una seguridad por lo que acababa de pedir, mientras Elsa no dejaba de mirar preocupada, en realidad su enojo había pasado a un rostro de sorpresa, pero también preocupación por el camino que ahora venía para los dos.
- Elsa, todo lo que dijo Kristoff es cierto, yo lo amo de verdad, y realmente me gustaría formar mi familia con él… mejor dicho, ya la estamos formando – sonriéndole al rubio con ternura.
Tadashi que contemplaba la escena, simplemente se acerco a donde estaba Elsa mientras colocaba su mano sobre el hombro de la joven en señal de apoyo, la rubia solo volteo a verlo quien solo le respondía con una sonrisa y una afirmación en su rostro.
Elsa volvió su vista a su hermana y el novio de ella, y un suspiro previo salió de sus labios.
- Aunque hubiera preferido que fuese en otras circunstancias… espero realmente que cuides mucho de mi hermana.
Kristoff y Anna miraron sorprendidos y a la vez felices por la respuesta de la rubia, la cual solo sonrió ante el gesto de ambos. La pelirroja como acto de agradecimiento solo abrazo a su querida hermana mayor.
- Solo tengo una pregunta que hacerte Kristoff – pregunto Elsa mientras deshacía el abrazo con su hermana - ¿Tú familia está enterada de esto?
- Sí, ellos fueron los primeros en saber del embarazo de Anna y del matrimonio… ¡Auch! – en ese instante y para sorpresa de Tadashi y Anna, Elsa le jalo levemente la oreja al joven rubio mientras hacia una mueca seria, justo cuando la pelirroja iba a intervenir, Elsa se detuvo y le sonrió.
- Bienvenido a la familia Kristoff, aunque espero que ya no haiga más sorpresas como estas.
- Elsa – comento Anna mientras abrazaba nuevamente a su hermana junto con su prometido, quienes no evitaron sonreírle a su ser más querido para los dos."
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- Valla que el tiempo vuela – finalmente Hiro dejo de lado aquel recuerdo mientras cruzaba sus brazos pensando en otro dilema nuevo – Me pregunto si Tadashi seguirá tus pasos… claro que refiriéndome al matrimonio.
- Mmm tienes razón – respondió Anna mientras se sentaba en la cama de la habitación – Lo mismo me digo en cuanto a Elsa, al menos ella ya está en la edad ideal de casarse.
- Ni lo digas, a este paso creo que solo un milagro impulsara que uno de los dos ceda a ello.
- Ahora que lo pienso a Tadashi últimamente lo veo conversando con Kristoff.
- ¿No le has preguntado a tu esposo de que hablan?
- Sí, pero Kristoff me responde que es un secreto de hombres.
- Así que secreto de hombres… bueno siendo así, me voy Anna, nos vemos luego.
- ¿Eh? ¿Hiro? Aish… ¿Acaso se van a proponer a esconderme las cosas? ¡Hombres! – comento algo descontenta la joven pelirroja.
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Los días continuaron con normalidad en la vida de los muchachos, tanto el trabajo como su vida personal no podía atravesar un mejor momento como ese, precisamente la que tuvo más suerte fue nada más y nada menos que Elsa, la joven que ahora se encontraba nerviosa en el escenario esperando su turno para salir y cantar en el recital, Oaken, su jefe, se encontraba muy emocionado ya que era el debut de su nuevo diamante en bruto en la actuación, todo dependía ahora de la joven que todo saliera como se ensayo varios meses. Aquel hombre bonachón no paraba de sonreír mientras miraba de reojo a la familia de su estrella, que se encontraba en la tribuna principal, los cuales no dejaban de mirar alegres el ameno espectáculo que hasta el momento no les defraudaba, ni a ellos, ni a todo el público que lleno el gran teatro.
Elsa finalmente vio la señal de que debía de ingresar, y acorde a la melodía del piano y los violines, ella vestida con un traje celeste y brillante con una larga cola mientras su cabello estaba recogido en un moño acompañado de un adorno de un sombrero pequeño, camino a paso lento sobre el escenario y empezó a cantar, tenía miedo de mirar al publico pero conforme continuo cantando y ganando más confianza, finalmente se dirigió a ellos y como si la canción fuera hecha con amor a ellos, ella continuo cantando hasta terminar su turno. Su dulce voz mezclada con la melodía clásica de los instrumentos hizo que los espectadores aplaudieran fuertemente al terminar la escena. La joven rubia se sentía feliz y llena de una emoción nueva, por un momento sintió que las lágrimas brotarían por su rostro, pero recordó que el show no había terminado, así que con cariño se despidió del público hasta su siguiente turno.
La noche parecía más clara que de costumbre mientras la gente empezaba a salir del teatro después del buen espectáculo, Oaken no paraba de agradecer a los asistentes así como a parte de su elenco, los cuales ya eran visitados y felicitados por su familia, Elsa tampoco era la excepción.
- Oh Elsa, haz estado maravillosa, cantando y con ese vestido, parecías un ángel, realmente dejaste a todos callados… - Anna, su hermana menor, fue la primera en felicitarla y decirlo lo espectacular que estaba. La rubia no dejaba de sonreírle, mientras veía al resto de su familia acercarse.
- Elsa, muchas felicidades – comento Kristoff mientras se colocaba al lado de su esposa, seguido de él se acercaron Hiro y Tadashi, todos estaban elegantes debido a su presentación, y también felicitaron a la joven.
- Felicidades Elsa – comento Hiro – Tadashi piensa que te viste muy hermosa hoy día – continuo hablando el azabache mientras le daba un leve golpe con su codo al brazo de su hermano mayor.
- ¿Eso es verdad Tadashi? – comento Elsa con un leve rubor en sus mejillas mientras le sonreía.
- Sí, es verdad, aunque no esperaba que Hiro lo comentaría – comento algo ruborizado el joven – Por cierto Elsa, este es un pequeño regalo por tu debut, muchas felicidades.
- Oh pero si son rosas blancas… que hermoso detalle Tadashi… - en ese instante la joven rubia se percata de un brillo singular entre las flores, lo cual al percatarse mejor se dio cuenta que era un anillo de compromiso. Elsa no pudo evitar sonrojarse mientras miraba sorprendida a su enamorado.
El joven de cabellos negros suspiro para darse un poco más de valor a la proposición que estaba por hacer, finalmente en presencia de sus amigos y un poco de público, él se arrodillo a la joven y con una gentil sonrisa se dirigió a la rubia.
- Elsa, ya ha pasado un tiempo que he podido conocerte, y bien, aunque no soy bueno con esto del romance si no es por la ayuda de Hiro y Kristoff, espero que me des la oportunidad de poder compartir el resto de nuestras vidas juntos.
La joven rubia miro a donde se encontraba su hermana la cual chillaba de la emoción, y tanto Kristoff y Hiro solo la observaban con una sonrisa.
- Oh vamos Elsa, a que hora le piensas decir que sí – comento Oaken mientras se acercaba muy feliz hacia la pareja, junto con otros actores, familiares y publico que llego a ver la escena.
- Bueno yo…
- Descuida Elsa, no pienso obligarte a responderme ahora – comento con calma el joven mientras se levantaba.
- Sí – finalmente la rubia contesto para sorpresa de Tadashi y alegría de todos los presentes. Ella, había aceptado casarse, y los detalles pequeños pero tan significativos que le había dado Tadashi, además que desde un comienzo siempre la apoyo, eran razones más que suficientes junto con su amor, para poder aceptar quedarse a su lado para siempre.
Un aplauso sonoro comenzó a hacerse presente en el lugar mientras felicitaban a los prometidos, Tadashi tímidamente cogió el anillo del ramo de rosas blancas y se lo coloco en el dedo izquierdo de la joven, quien ambos tomados de las manos decidieron sonreírles a todos.
- Así que de esto era "el secreto de hombres" – comento Anna mientras abrazaba a Kristoff por la felicidad.
- Pensé que lo notarias más rápido.
- Quizás sea porque ahora tengo otras prioridades más – comento entre una sonrisa mientras colocaba su mano sobre su vientre.
- Yo creo que esto se merece un beso de la feliz pareja – grito Hiro mientras reía de lado a lado y era seguido en la petición por el resto de personas en el lugar.
Elsa y Tadashi no evitaron sonrojarse a mil por aquella petición, mientras un pequeño y suave beso decidieron regalarle a los presentes.
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Un beso que se volvió a repetirse al mes de a ver pasado aquel compromiso, ahora saliendo ambos de la iglesia, mientras todos sus amigos sonreían y les tiraban pétalos de flores y arroz como señal de buena suerte.
- Querida Elsa, espero que les valla muy bien en su luna de miel – comento Oaken mientras abrazaba a la radiante novia y tomaba de la mano al azabache en terno elegante.
- Muchas gracias por tus buenos deseos Oaken, y también no tenias que molestarte por el regalo.
- No es por nada Elsa, lo mejor para mi mejor estrella, espero que disfruten el olor a auto nuevo.
- Gracias por todo – comento Tadashi mientras le entregaban las llaves del auto.
Mientras tanto Kristoff y Hiro terminaron de acomodar las cosas que llevarían los novios para su luna de miel.
- Elsa, cuídate mucho, recuerda que cualquier cosa nos estamos comunicando por teléfono – respondió Anna mientras abrazaba a su querida hermana mayor.
- Descuida Anna, estamos regresando en un par de semanas, espero que no haiga ningún problema en casa en nuestra ausencia.
- Tranquila Elsa, promete que todo marchara bien en la casa, además de ayudar a Anna y Kristoff – respondió Hiro mientras se cruzaba de brazos y le regalaba una sonrisa.
- Ese "prometo" espero que sea verdadero hermano – agrego Tadashi mientras con su mano despeinaba a su hermano.
- ¡Oye! Claro que es de verdad.
- Bien, entonces tomaremos tu palabra – el azabache finalmente ayudo a su esposa a entrar al auto, mientras él finalmente se coloco en el asiento de conductor.
- Nos vemos – se despidió Elsa mientras el carro comenzó a avanzar, todos sus amigos y familiares solo se despidieron a lo lejos, con una sonrisa en sus rostros mientras escuchaban el conjunto de latas ser arrastradas.
Toda aquella felicidad que disfrutaban en grande en su momento todos los presentes, sin imaginar que estaban próximos a vivir la peor de las pesadillas.
Mil disculpas por el retraso, pero he estado sumergida en distintos asuntos que me absorbieron, entre ellos que estaba dando mi examen para conducir, si bien aprobé, aun tengo miedo de coger el auto, así que por ahí empieza mi dilema y también con consecuencia que se me haya ido la inspiración :( de todas maneras di mi palabras de que lo terminaria este fic, lento, pero tendría y verian su final, espero en estos días traer el siguiente capítulo que con ello ya comienzan el tema principal de este fic x3 y el drama en potencia x3 , por otro lado, estoy tratando de avanzar con el otro fic (y el último fic largo de Frozen que haré por el momento) de solo KristAnna, la otra historia no pienso publicarla gasta concluir esta, así que es seguro que no la verán en un buen tiempo x,D, bueno sin más que decir, y disculpándome nuevamente con quienes me dejaron comentario, pero esta vez no contestare, pero si les agradeceré a Anna P Rojas y Amy Tanaka Overland , por tomarse el tiempo de leer este fic :D Gracias de corazón.
No se olviden de dejar su review y leer esta historia :D Y tenganme paciencia please, que doy mi palabra que lo terminare x3
