En plena guerra tuvo una epifanía. No fue el beso que le dio a Ron, no lo fue. Fue el momento que se dio cuenta que la guerra había terminado. Su deber como amiga, hermana y defensora de los demás nacidos de muggles estaba hecho.
Sabía que ya no podía hacerlos esperar. Se fue de sus vidas porque no quería ponerlos en peligro. Y aun así, antes de desapareces de sus vidas, Edward, le había propuesto llevarla a américa. Aun recordaba las palabras que el vampiro le había dicho.
—¿realmente te tienes que ir? —preguntó Edward. Se veía que hacia todo lo posible para convencerla y haciendo una cara más empática al afable. Hermione le sonrió mientras le tomaba la mano.
Hermione quería decirle que no tenía otra opción. Que ella jamás lo involucraría en su guerra. Que era su deber de cuidar a su mejor amigo en este nuevo camino. Calló, sonrió y habló:
—tengo que hacerlo, este viaje lo he estado planeando con mis amigos desde meses. Quizás cuando termine nuestro largo viaje podamos vernos de nuevo —comentó con tono normal. No quería decirle que sentía un profundo dolor de pecho al pensar que a lo mejor no lo volvería a ver.
—hagan el viaje a América, ahí estaré yo. Así podre recomendarles buenos lugares para campar —lo había dicho con una voz dulce y suplicante.
—es dulce de tu parte… pero tengo que declinar. Mis amigos quieren conocer Inglaterra en su máxima expresión.
—puedo ir con ustedes —rogó
Hermione sintió la opresión de nuevo.
—no puedes, pero prometo buscarte cuando termine mi viaje. Lo prometo —le dio un beso en la mejilla.
Edward la vio todavía suplicante, Edward se controló para que evitara tomar a Hermione y dejarla inconsciente, así poder llevarla a América donde ella estaría a salvo. Esperaba que Alice se equivocara del futuro de Hermione.
Alice le menciono a Jasper y a él, que el futuro de Hermione desapareció cuando decidió acompañar a un amigo en una búsqueda.
Ahora viendo a las demás familias abrazarse y llorar sus pérdidas se sintió vacío. Era tiempo de que ella ya no postergara más su vínculo. Ella se acercó a Ron para poder hablar.
—¿podemos hablar? —pregunto gentil. Sabia de los arrebatos emocionales de su amigo. El pelirrojo en cuestión asintió sin dejar de ver a sus padres.
—claro
Ambos se alejaron un poco más de la multitud. Fueron en uno de los pasillos destrozados.
—dime Hermione —dijo el pelirrojo con una cara tensa. Era ahora o nunca.
—el beso fue de momento, era por si no lográbamos sobrevivir. ¿Estamos? —pregunto cautelosa.
La cara de Ron paso de diferentes emociones y emociones. Era una mezcla de estupefacción, rabia, molestia incredulidad y tristeza.
—¿Qué?
—no puedo aceptar algo más de ti. Ni tampoco dejar que pienses que hay algo más. No deberías — ¿Cómo explicarle que ella estaba enamorada de dos vampiros? — lo siento.
—¡en ningún momento he dicho que quiero más! —gritó—. ¿Dónde sacas eso?
Hermione sintió cierto alivio. Y le sonrió alegremente.
—en nada. Creo que mi cabeza se dejó llevar. Lo siento.
Ron tenía una cara de incrédula y un poco compasiva.
—Ron, siento la perdida. —lo abrazó. Fred no merecía morir. Nadie merecía morir en una guerra de absurdas creencias e ideologías racistas supremacistas. Nadie.
Estaba en la estación de King Cross, eran a las 11.00 de la mañana. Estaba practicando como abordar lo que tenía que decir. Cuando algo le dijo que ellos ya estaban ahí. Y era cierto.
Edward cullen, junto con Jasper Hale se encontraba a unos metros de donde estaban ella. Su corazón se le acelero y se sonrojo profundamente. Era ahora o nunca. Corrió hacia ellos y fue Edward quien la abrazo para después inhalar su aroma. Ella hizo lo mismo deleitándose con el olor que tanto había extrañado. Se separó de Edward para después abrazar a Jasper.
Sintió una oleada de calma y excitación al encuentro. Inhalo profundo para embriagarse del olor del otro vampiro. Estaba feliz, estaba encantada de verlos de nuevo. —hola… —susurró— los he echado de menos…
—y yo a ti señorita —dijo Jasper mientras le daba una cálida sonrisa.
—no sabes cuánto te he esperado —dijo solemne Edward con una cara de adoración.
Hermione sonrió y saco de su bolsa una cajita azul marino. Abrió la caja mientras decía las siguientes palabras:
—¿Edward, Jasper se casarían conmigo?
Los vampiros estaban en shock. Hermione los había rompido. Vio que unas personas los veían confusas. Y era extraño que dos hombres estuvieran como maniquíes mientras ella estaba parada mostrando don anillos dorados con incrustaciones de rubí y un diamante en el centro.
—Hermione… —susurró Edward con cierto dulzura.
Sin esperar más él la besó. Hermione le respondió. Y después de unos minutos se separaron. Jasper no espero más y la tomó del brazo para después sacarla de la estación. Llegaron en un flamante auto BWM, color negro. Edward le abrió la puerta de copiloto mientras Jasper iba en lado del conductor. Edward en los asientos de atrás.
—¿estas segura de lo que estás haciendo? —preguntó Jasper sin dejar de ver el hacia adelante. Hermione se dio cuenta que iban hacia la salida de Londres. Le tomó un rato analizar la pregunta de Jasper.
—sí, estoy cien por ciento segura. ¿Por qué?
—hay algo que te tenemos que decirte —dijo Edward un tanto emocionado y a la vez cauteloso. Hermione asintió.
—está bien.
El trayecto fue un poco rápido. Después de veinte minutos. Estaban en medio de un bosque. Jasper se estaciono en la orilla de la carretera. Edward bajo y le abrió la puerta. Jasper le tomó la otra mano y se adentraron al profundo de la naturaleza.
Caminaron por unos metros más y es cuando ambos vampiros se detuvieron. Ambos se vieron por unos minutos teniendo una conversación de miradas. Después de llegar en un acuerdo mutuo ambos chicos la vieron con una mezcla de precaución y temor. Hermione sintió una oleada de calma y calidez. No estaba tensa ni nerviosa, solo estaba un poco desesperada por saber si la aceptaban o no. O a lo mejor su propuesta fue un poco morboso. A lo mejor la veían como una enferma mental; si por supuesto. Estaba toda flaca y tenía unas ojeras muy profundas. Pareciera que apenas acabara de salir del manicomio. Sus inseguridades salieron a flote.
—¿estás bien? —pregunto Edward.
Hermione asintió.
—¿Qué pasa? —preguntó.
—tenemos que decirte algo muy importante antes que respondamos tu propuesta, señorita —dijo Jasper con un acento extraño.
Hermione asintió.
—necesitamos mostrarte algo—Edward empezó por quitarse la playera polo que tenía mientras se acercaba a la luz solar.
Hermione quería decir algo coherente a lo que estaba observando pero lo primero que se le vino a la mente fue:
—¿Por qué brillas?
Ambos chicos la vieron y fue Jasper quien le respondió:
—somos vampiros Hermione y tú eres nuestra compañera
Hermione boqueo una y otra vez. Era compañera de los dos. Entonces no estaba enferma. Sonrió y soltó una risita de alegría.
—soy una bruja
Ahora eran los vampiros que estaban estupefactos.
…
Fue el veinte de junio de 1998 cuando Hermione se encontraba nerviosa por su boda. La boda se llevaría a cabo en el patio de la casa de la familia Weasley. Fue un día sábado, con un espléndido día soleado. Se encontraba solo la familia más cercana. Ron, Bill, y Arthur estaban poniendo la carpa eso del mediodía. Fleur, Ginny y Luna, ayudaban a transfigurar los bocetos que Alice daba para la decoración. La mayor parte lo hizo la profesora McGonagall. Cada uno de la familia ayudo en lo que podía. Rosalie estaba más entretenida cuidando al pequeño teddy mientras la señora Tonks ayudaba con el banquete. Esme que también estaba presente en la cocina estaba entusiasmada de compartir sus conocimientos de cocina con la matriarca Weasley. La decoración ya estaba terminando y Alice estaba satisfecha por el trabajo.
Harry que estaba encargado de cuidar a la novia es el que estaba más calmado con su trabajo. Hermione solo por tiempos entraba en modo de novia insegura si algo llegara a pasar. Pero después de que Harry le daba leves palabras de confort ella se tranquilizaba.
Ambos estaban sentados en la cama mientras hablaban de sus planes futuros. Cuando entro la vampiresa de tamaño de un pixie. Junto con la matriarca Weasley y cullen.
—Harry querido ve vestirte que ya empezara la boda —dijo mientras se acercaba a Hermione y le daba un abrazo—. Ahora querida es tiempo de arreglarte.
Harry sin esperar más salió de la habitación mientras Hermione le sonreía. Ingreso a la habitación de Ron cuando vio que ahí estaban los dos futuros esposos de su amiga.
—¿Cómo está? —pregunto Edward ansioso. Para Harry era rarísimo que su amiga quisiera casarse con dos vampiros, pero, era Hermione.
—bien me han sacado de la habitación para que empezaran a arreglarla. ¿Y ustedes? —preguntó por cortesía.
—esperando como si fueran cien años agonizantes —dijo Edward de nuevo mientras que el rubio estaba con una cara ansiosa y tensa.
—¿está bien Hale? —preguntó al rubio.
—por supuesto. Simplemente que las emociones de todos me hacen alterarme —respondió solemne. Harry asintió. Era estúpido quedarse en esa habitación y cambiarse ahí. Así que decidió ir a buscar a Ron.
—bueno, espero que la hagan feliz y nunca la hagan llorar. Hermione es mi familia —declaró. Ambos vampiros lo vieron y asintieron dándole una sonrisa. Después de este breve intercambio de palabras salió de la habitación.
Ron y el estaban recibiendo los invitados. George estaba platicando con Emmett sobre algo que deberían hacer juntos. Ginny estaba con la novia, de hecho la mayoría estaba con la novia y eran lo hombre quienes estaban haciendo el trabajo de anfitrión. Alistair estaba a lado de Rosalie dando sonrisas falsas.
La familia Cullen que había invitado a sus parientes cercanos; los Denali. Los Weasley estaban presentes, los Lovegood estaban con sus trajes excéntricos. El personal de Hogwarts estaba todos con sus túnicas de gala. Víctor Krum estaba estupefacto al darse cuenta que había vampiros en la boda. Los sobrevivientes del ejército de Dumbledore estaban extasiados por la boda de Hermione. Había mucho murmullo y expectación.
Cada uno se fue sentando en las sillas correspondientes cuando los globos empezaron a reventar y la música inicio. Todos guardaron silencio. Los dos pretendientes estaban en el altar. Y en la entrada venia Ginny con un vestido azul cielo, junto con la vampiresa pixie. Ambas irradiaban una hermosura de cuentos de hadas. Las dos matriarcas venían acompañado del señor Cullen con una sonrisa y saludaban a todos los invitados.
Hubo un suspiro colectivo al ver que la novia entraba. Hermione se llevó todas las exclamaciones de asombro. Se veía tan hermosa y tan elegante que pareciera otra persona. Venia de la mano del señor Weasley. Hagrid sin poder evitarlo empezó a llorar. Ron estaba tan sonrojado y tenía lágrimas en los ojos. Harry comprendió que para Ron era difícil dejar ir a su amiga. Los novios se casaron por lo civil. Firmaron las boletas de matrimonio muggle. Después se inició una misa católica para después terminar con la boda mágica.
Fue Kingsley quien oficio la boda. Error. Es el ministro Kingsley quien oficiaría la boda.
—damas y caballeros, hoy nos hemos reunido para celebrar la unión de estas tres almas nobles… que hoy emprende su destino al estar al lado de su ser amado. —Hermione que estaba enfrente de los dos vampiros sonrió con una adoración y una sonrisa tan cálida, y sensiblera—. Edward Anthony masen-Cullen ¿aceptas a Hermione Jean Granger como tu esposa?
—acepto —le dio una sonrisa cálida a Hermione. Las damas empezaron a llorar. La señora Weasley se aferraba del brazo del señor Weasley.
—Jasper Whitlock ¿aceptas como esposa a Hermione jean Granger?
—acepto —el mismo tono que Edward y la misma cara de adoración.
—Hermione jean Granger ¿aceptas como esposos a Edward Anthony Masen-Cullen y a Jasper Whitlock-Hale?
Y era como si un silencio se hubiera apoderado de la boda. Todos quedaron callados mientras Hermione estaba sonriendo y respiró profundo para aceptar las palabras que la declararían oficialmente casada en el mundo mágico.
—si, acepto.
—así pues los declaro unidos de por vida.
El ministro Kingsley alzó la varita por encima de las cabezas de los novios y, acto seguido, una lluvia de estrellas plateadas descendió sobre ellos trazando una espiral alrededor de sus entrelazadas figuras. Pero un destello deslumbro el lugar. Pareciera como un lumos máxima. Hermione su piel se puso más pálida como la de sus esposos. El cabello castaño se volvió más dorado y cobrizo. Los ojos se aclararon en un tono entre verde-azul y dorados. Los vampiros estaba en shock y Hermione estaba más aturdida que los demás.
—Todos guarden la calma —se escuchó la voz potente del ministro kingsley—. Lo que acaba de pasar se llama enlace de alma. Y como nuestra amiga Hermione se desposó con dos vampiros la magia le dio parte de la esencia de sus esposos para que ellos no pudieran lastimarla de ahora en adelante.
Harry suspiró aliviado al igual que la mayoría. Agradecía que el ministro aclare el suceso.
—por eso a la mayoría se le pedirá discreción y si es posible un juramento de lealtad. Muchos no estarán conforme a lo sucedido y querrán que Hermione se desligue del mundo mágico. Y no quiero más derramamientos de sangre —aclaró. Después de unos veinte minutos de hacer el juramento en la mayoría de los invitados, los novios pudieron besarse y los demás globos rompieron para que un montón de luciérnagas y mariposas salieran volando adornando el lugar.
Hermione jean Granger, ahora se llamaba Hermione Jean masen-Whitlock. Quien en estos momentos estaba besando a su esposo rubio mientra el cobrizo estaba recibiendo las felicitaciones. Hermione emprendería un nueva vida.
Su mejor amiga fue la primera en casarse y olvidar el estudio por su enamoramiento infantil, y adolocente.
Verla bailar en los brazos de sus esposo que se turnaban para compartirla le hizo reir. Se acerco para compartir un baile con su mejor amiga y hermana.
N/A
hace unas semanas estaba lamentándome la perdida de mi lap. en ese trascurso de tiempo algo pasaba por mi cuerpo que no le tome importancia. ahora que llegamos al 2019 tengo unas ganas de querer llorar. pero se me es imposible porque... no puedo hacerlo.
ahora, me van quitar la mitad de mi oreja por un tumor. ¡vaya sorpresa!
el miedo se apodero de mi por saber que mas sorpresas voy a tener en mi cuerpo. Sufro de trastorno de Disociacion de personalidad múltiple, me es imposible seguir consciente de lo que a veces hago. y ahora el miedo inicio mas que antes. asi que no creo poder seguir escribiendo, la lucides de mi mente se empaña y no quiero estrofiar un fic que perdió sentido.
A todos ustedes por favor vayan al doctor, las cosas que nunca sabíamos que estaban ahí se van acumulando y de la nada estalla. La realidad en que lo enfrentas es muy diferente a lo que uno lee. Cuídense.
