( muchas gracias por los reviews, es lo que me anima a continuar :) )

Siempre Ginny

El entrenamiento estaba siendo un desastre. Ron y sus ya conocidos nervios estaban estropeándolo todo.

- ¡Ron deja de gritarles, tu no eres el capitán! - Le decía Harry cabreado.

Pero su amigo no le hacía caso, estaba demasiado ocupado proyectando su odio hacia su hermana, que acababa de marcarle un tanto.

- ¡Deja de quejarte de una vez! - Le dijo ella haciendo oídos sordos a sus comentarios.

Pero Ron no se calmaba y al final acabó dándole un puñetazo a Demelza para que no alcanzase los postes de gol. Todo el equipo fue corriendo a socorrerla.

- ¡Te has dejado dominar por el pánico! - Gritaba Ginny furiosa - Mira como la has dejado.

- ¡Ginny tu tampoco eres la capitana! - Le reprendió Harry.

Ella le miró con unos ojos muy inocentes dejando al chico sin respiración.

- Es que parecías muy ocupado para decírselo tu...

Sonrió sin poder evitarlo, era tan fácil olvidar los problemas al lado de Ginny..

- Déjame que te lo arregle Demelza - Dijo - ¡Episkeyo!

El torrente de sangre paró de inmediato y el labio se deshinchó.

- G...Gracias... - Tartamudeó.

- Se acabó el entrenamiento - Dijo entonces Harry - ¡Machacaremos a Slytherin!

La frase de Harry animó al equipo, que se iba a los vestuarios contentos y satisfechos, pero no Ron.

- Dale mi puesto a Cormac ... - Se lamentaba - Soy penoso, después de este partido puedes darle mi puesto a Cormac.

- No digas tonterías Ron, tu único problema son los nervios y la desconfianza.

Mientras los chicos acababan de recoger las pelotas y guardarlas, Ginny y Demelza subían a la sala común.

- Tu hermano es demasiado Bruto...

- Es buena persona, pero no controla sus nervios – Ginny intentaba disculpar a su hermano a pesar de todo.

- ¡Ginny! - Una voz conocida sonó a sus espaldas.

Se giró con pereza, no tenía ganas de discutir, pero para su sorpresa Dean no pretendía discutir.

- He sido tremendamente tonto..

- Dean..

No tenía ni idea de que decirle, siempre se quedaba sin palabras con Dean.

- Supongo que sobra decir que lo siento.. - Empezó

- No importa - Dijo secamente.

- Si que importa, es tu amigo y no debí decir... eso.

- Dean no vamos a estar siempre así, esto no es lo que yo quiero - Por una vez le habló con total sinceridad.

- Pero yo lo quiero ser todo para ti, no volverá a pasar - Dijo - La última oportunidad.

Ginny dudó, tenía ante ella la oportunidad de acabar con esa farsa y estar por fin libre para poder intentarlo con Harry.

- Dean..yo..

Pero los labios de Dean sellaron sus palabras antes de poder terminar.

- Ven conmigo, cierra los ojos.

Cerró los ojos tras dudarlo unos instantes, simplemente se dejó llevar como tantas otras veces, creyendo hacer lo correcto.

- Esto no está bien...- Pensó

La llevó detrás de un tapiz desierto, allí donde nadie les podía ver, logrando ocultarse de la señora Norris.

- ¿Puedo abrir ya los ojos?

En vez de contestarle, se limitó a agarrarla por la cintura y estrecharla contra el, apartó el pelo de su cara y le besó el cuello.

- ¡¿Dean?! - Ginny abrió los ojos al instante.

- Shh... Déjate llevar...

Pero no fue la voz de Dean la que escuchó Ginny, la voz de harry inundó su cabeza y le impidió pensar con claridad.

- Bésame, Ginny.

Le besó sin pensarlo, perdida en sus pensamientos, abrazándose de nuevo. La mano de Dean recorría la caderas de Ginny con pasión.

- ¡¿Pero que está pasando aquí?!

Ginny se separó al instante, su hermano y el verdadero Harry les miraban desde la entrada del tapiz con cara de pocos amigos.

- ¿Que te pasa Ron? - Dijo aparentando normalidad.

- ¿Qué que me pasa?, nada, simplemente que no me gusta ver a mi hermana besuqueándose por ahí.

- ¡Soy libre para besuquearme con quien quiera! - Gritó.

- Ginny será mejor que nos vayamos de aquí.. - Le susurró Dean al oído.

- ¡Vete tú!

Dean se fue corriendo de allí mientras que Ginny y Ron sacaban sus varitas.

- Hermione se besaba con Victor Krum - Le gritó - Y Harry con Cho Chang, el único que lo ve como algo malo eres tú.

- Que yo no lo haga en público no significa que...

- ¿Que no lo haces en público? No me hagas reír Ron, el mejor beso que has dado en tu vida ha sido de nuestra tía Muriel.

Ron intentó lanzarle un maleficio a su hermana, pero Harry logró hacer que lo esquivase, intentaba que los hermanos no se hiciesen daño el uno al otro.

- No quiero que piensen que mi hermana es una..

- ¡¿Una que?!, Dilo Ronald - Ginny estaba al borde de las lágrimas y la rabia contenida no le ayudaba.

Pero Ron no le contestó, y ella se fue corriendo de allí hecha un Basilisco.

- Será mejor que volvamos a la sala común – Dijo Harry.

Acompañó a su amigo, que no cesaba de hablar y de hablar, pero Harry no le hacía caso, tenía su mente totalmente en blanco, enfurecida, no podía creer lo mucho que odiaba a Dean.

- Es porque es la hermana de Ron - Se decía una y otra vez.

Pero la imagen de él besándose con Ginny en aquel lugar apartado aparecía todo el tempo en su mente, y su cara, piel y hermoso cabello mas nítidos que nunca.

- ¡Sopa de leche! - Dijo Ron con desgana.

Entraron por el retrato de la señora gorda a la sala común y buscaron a Hermione entre la multitud.

- Me voy a la cama - Dijo el pelirrojo sin mirarla siquiera.

- ¿Pero a este que le pasa? - Dijo Hermione molesta - Siéntate aquí Harry.

Harry obedeció abatido, estaba triste y con un nudo en el estomago que no tenía pinta de que fuese a desaparecer.

- No es nada - Mintió - No fue un buen entrenamiento.

Cerró los ojos, tenía cansancio acumulado, y un olor floral que surgía de la nada no le estaba ayudando en absoluto a borrar a Ginny de su mente.

- ¿Te pasa algo, Harry? - Dijo Hermione sonriendo.

- No.. - Se apresuró a contestar - O eso creo..

- En ese caso... Iré a los dormitorios, me pareció ver a Ginny furiosa hace un momento.

Se levantó decidida, le dirigió una última mirada pícara, y se fue a los dormitorios dejando a Harry solo, lo último que el necesitaba.

- Es la hermana de Ron..

Pero su cabello pelirrojo, tan suave y sedoso, no le recordaba nada a Ron. Todo este tiempo.. recordó uno a uno todos los momentos de su vida junto a Ginny... cuando la conoció.. cuando la salvó del basilisco..

- Cielos fue horrible... cuando... cuando pensé que iba a morirse..

Recordó el verano pasado, jugando con ella, riendo con ella...y entonces al fin comprendió que el siempre la había querido, Siempre Ginny.

- La amortentia.. el tercer olor.. era Ginny - Comprendió al fin.

Sonrió a duras penas, feliz por entenderlo, pero triste al saber la realidad del asunto.

- Ella está con Dean.. es ya demasiado tarde.

Su corazón parecía partirse en mil pedazos y no encontraba forma de remediarlo. Subió las escaleras del dormitorio de los chicos con lentitud, siguiendo el ritmo de su pesado corazón. Fue de puntillas hasta su cama de Dosel para no despertar al resto de sus compañeros y se abandonó completamente en ella.

Pero en el dormitorio de las chicas, otra situación reinaba.

- ¡Es absolutamente imbécil! - Decía una cabreada Hermione - Tu hermano simplemente no tiene remedio.

Ella no contestaba, un malestar general la apoderaba desde hacía horas.

- Supongo que por eso estaba tan borde hace un rato, se fue a dormir enseguida – Continuó.

- Estoy acostumbrada al comportamiento de Ron - Dijo - Pero...No al suyo.

- ¿ Al de quién?

- Harry - Dijo con un hilo de voz.

- Explícame eso por favor, Ginny - Pidió su amiga.

- Solo se que le dolió verme allí con Dean.

Hermione se limito a sentarse a su lado y abrazarla, sobraban ya las palabras.