Al menos ahora no me tardé tanto en acutalizar :D
Les recuerdo que las respuestas a reviews del capítulo pasado son a través de video en mi canal de youtube y el video lo subo el mismo día que éste nuevo capítulo, horas más horas menos. Si su review llega después de que haya subido el video no se preocupen, saldrá en el próximo siempre y cuando no sean insultos ni trolleadas, aclaro que críticas o comentarios no tan positivos (porque no a todo mundo tiene qué gustarle lo que escribo) pero que no sean ofensivos SI los incluiré en los videos.
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Capítulo 7
DESCUBRIMIENTOS
Hubo un incómodo silencio, tanto por parte de Broly como de Vilandra. La tensión era tal que incluso el joven mesero que les atendía se sentía incómodo de tener que ir a su mesa, servirles, tomar orden, etc., pero finalmente era su trabajo y no le quedaba más que lidiar con aquella situación incómoda y atenderlos lo mejor posible con la esperanza de una buena propina, o al menos, decente.
Broly bebió un sorbo de su copa de champagne mientras que Vilandra sólo jugaba con el poste de su copa –fue un error haber venido- finalmente dijo la rubia, con clara intención de retirarse.
-¿Estás segura?- logró captar la atención y la expresión confundida de aquellos ojos verdes –si viniste hasta acá, es porque sabes que no todo está dicho entre nosotros, te di tiempo, te di espacio, pero ya que estoy aquí, y sobretodo, ya que tú estás aquí por tu propia voluntad, es hora de resolver el pasado- se encogió de hombros –y ya veremos qué sucede después-
Arqueó una ceja –Si mal no recuerdo TÚ querías que abortara a nuestro hijo, y finalmente terminó pasando así que no sé de qué te quejas...-
-¿En qué momento te pedí que abortaras?- interrumpió con voz firme -admito que te reclamé, dije muchas cosas y dije que no quería ser padre, pero dime, ¿En qué momento te pedí que abortaras al mocoso?-
-¡Dejaste MUY en claro que no querías hijos!-
-¡Pero jamás te dije que quería que lo abortaras!- se encogió de hombros -pero eres tan impulsiva y orgullosa que, como siempre, sólo escuchas lo que quieres oír, te precipitas y asumes las cosas- Vilandra sólo lo miraba con confusión y furia -dije que no quería tener hijos, estaba sorprendido y no de un buen modo, la noticia me tomó por sorpresa, pero tú, ¡Como siempre lo haces! asumiste que quería que abortaras al mocoso-
-¿Y acaso no deseabas eso? Broly, ¡Tú no lo querías!-
-Es verdad, no lo deseaba- contestó con tranquilidad -pero eso no significaba que quería que lo abortaras- bebió un trago -La decisión era tuya, finalmente no sólo yo, sino que tú tampoco tenías planes de tener hijos así que quise saber qué era lo que tú deseabas hacer, sea cual fuera tu decisión yo no iba a interferir sino a apoyarte- su mirada se centró en los ojos esmeralda de ella -si decidías abortar, yo estaba dispuesto a acompañarte en ese proceso, sin juzgarte ni presionarte, pero si ibas a tenerlo como ya habías planeado... No iba a dejarte sola, Vil-
Vilandra se quedó sin habla, simplemente no supo qué decir al no esperar aquellas palabras por parte de su ex pareja -¿Desean ordenar algo? ¿Alguna otra bebida?- preguntó el mesero, a lo que Ouji sólo respondió negando con la cabeza y levantando la palma de la mano para indicar que no -yo... no pensé...-
-¡Ese es el punto, Vilandra! ¡No piensas, sólo asumes, te cierras y no escuchas!- rio entre dientes -Eres guerrera, y eso me gusta- sonrió con malicia al ver que una vez más aparecía un brillo de orgullo y un intento de sonrisa a medias en el rostro de quien hubiera sido la madre de su hijo no nacido. Siempre logró reacciones positivas de parte de ella al decir aquel cumplido tan peculiar y poco común, y esa noche no era la excepción.
Confundida por la nueva información, Vilandra bebió un gran trago de champagne, prácticamente se terminó su copa –¿Por qué, Broly? ¿Por qué esperar tanto tiempo para decirme esto? ¿Por qué no me lo dijiste en el hospital? ¿O cuando aún vivía en Canadá?- reclamaba.
-¿Acaso me habrías escuchado?- espetó con dureza –Acababas de perder al mocoso y estabas tan sumergida en tu propio mundo, asumiendo que yo estaba feliz por lo que sucedía que ni siquiera te tomabas la molestia de voltear y ver que ahí estuve, estuve cuando te hicieron el legrado, estuve ahí cuando todo había acabado, estuve aún cuando me dijiste que me largara, estuve en la sala de espera todo el tiempo que no me veías en tu habitación, y también estuve ahí para llevarte a casa cuando te dieron de alta-
-Broly...- pronunció con voz temblorosa, ruborizándose cuando la mano de él tomó la suya.
Los ojos oscuros de Broly se posaron fijamente en los de ella –me conoces, Vil, no suplico, no obligo, no persigo, y si tú no querías ni verme no iba a forzarte a ello, es cierto que vine por trabajo, pero también vine por ti-
Un escalofrío recorrió su cuerpo, las palabras de Broly y el saber ésta nueva verdad acerca de él con respecto a la pérdida del hijo de ambos no sólo la tenía confundida, sino que era como si toda esa información hubiera movido cosas, recuerdos, sentimientos que ella ya daba por muertos –me... Tengo qué irme- se levantó de su asiento e intentó caminar, pero la mano de él sujetó su brazo.
-Está bien, como sea ya sabes la verdad, y sabes dónde estoy y cuál es mi habitación- sonrió con malicia –te estaré esperando-
Vilandra esbozó una media sonrisa llena de la soberbia de su familia paterna –¿Qué te hace pensar que voy a buscarte?-
Broly se rio entre dientes –te conozco, Vil, después de todo lo que pasó y aún así ésta noche aquí estás, tomando una copa de champagne conmigo y hablando todo lo que no hablamos en el pasado, y...- con un movimiento firme la jaló hacia él, y sin importarle el arriesgarse a una nueva bofetada, la besó sorpresivamente.
Al principio no supo cómo reaccionar, pues obviamente no esperaba aquel beso, después intentó resistirse pero al final, terminó correspondiendo a aquellos labios que la reclamaban con pasión, esos labios que extrañaban los suyos. A pesar de la intensidad de aquel beso, el mismo sólo duró unos instantes y finalmente se separaron -adiós, Broly- susurró ella.
Él sacó algo de su bolsillo -llámame- le puso una tarjeta de presentación en su mano izquierda, cerrándola entre sus manos firmemente, dándole un último y rápido beso.
-Adiós- apenas pudo pronunciar aquella palabra, salió tan rápido como pudo de aquel hotel. Todo el trayecto en el taxi hasta el departamento de su hermano sólo podía pensar en aquella plática que acababa de tener con el padre del bebé que había perdido. Ni siquiera ella supo cómo logró bajar del taxi y caminar al elevador, subir hasta el piso del departamento y entrar. Ni siquiera prestó atención a los sonidos apasionados que provenían de la recámara de Vegeta. Simplemente se encerró en su recámara.
Luego de haberse puesto unos pantalones deportivos holgados color negro y una blusa de algodón gris de tirantes, se sentó en la orilla de la cama y abrió el cajón de su mesita de noche, sacando un iPhone 5 que era el celular que ella utilizaba cuando vivía en Canadá. Luego de encenderlo abrió la galería, observando la inmensa colección de fotografías de ella con Broly.
FLASHBACK
Un mes después de graduarse de la Universidad de Nueva York como Licenciada en Mercadotecnia y Relaciones públicas, Vilandra se encontraba en el departamento de su novio, un joven contratista con quien ya tenía años de relación.
Ambos se encontraban desnudos en la cama luego de hacer el amor. Broly recorría suavemente el cabello de ella con sus dedos como si lo estuviera peinando –me iré a vivir a Vancouver en dos semanas-
Vilandra levantó su cabeza, su expresión se tornó en confusión total –te irás... ¡¿Estás terminando conmigo?!- reclamó.
Broly rió entre dientes –como siempre, sólo asumes las cosas- tomó la barbilla de ella y la miró a los ojos con intensidad –No, si lo digo es porque quiero que vengas conmigo, Vil, pero la decisión es únicamente tuya-
Se quedó sin palabras, nunca esperó tener qué enfrentar esa situación. Nunca pensó en irse del país como su hermano Tarble quien se había ido a Europa tan pronto se graduó de la universidad. Pero la vida la estaba llevando ahora a tomar una decisión, quedarse en los Estados Unidos con su familia, o irse a Canadá con el hombre que amaba –Broly... me iré contigo- lo besó.
Dos semanas después y pese al desagrado de Vegeta, y a la tristeza de Odette quien entonces lucía un vientre de 8 meses de embarazo, Vilandra dejó los Estados Unidos junto a Broly, para residir a partir de ese momento en la ciudad de Vancouver, Canadá.
FIN DEL FLASHBACK
Apagó su antiguo celular luego de ver la última fotografía que se tomaron juntos, era una 'selfie' que se tomaron en la cama, donde sólo se podían ver sus rostros y hombros desnudos. Quizá fue la noche en que concibieron a su hijo no nacido, pero era difícil saberlo, pues la actividad sexual entre ellos era algo bastante frecuente como para determinar cuál había sido el momento exacto.
Tomó la tarjeta que él le había dado momentos atrás, y aunque estuvo a punto de romperla, simplemente la dejó en el cajón de su mesita de noche. Se llevó las manos a su estómago... Nada, era el mismo vacío que sentía desde que le practicaron el legrado. Una solitaria lágrima finalmente escapó de sus ojos.
Bulma despertó a la mañana siguiente del lado izquierdo de la cama y volteada hacia la orilla, bostezó y se frotó los ojos. Tomó su celular para ver la hora, si no fuera porque era sábado y no tenía qué ir a trabajar, a las 8:30 de la mañana no tendría tiempo más que para agarrar su bolso y salir corriendo a la oficina. Volteó, y observó que Vegeta no estaba en la cama, y no se escuchaba que estuviera usando la ducha "Quizás esté abajo o con su hermana" pensó, y aprovechando que había llevado artículos de higiene personal, procedió a bañarse, vestirse, ponerse un poco de maquillaje muy ligero, y sujetar su cabello en una coleta.
Al no ver a su amado ni escucharlo decidió bajar a la cocina, donde Vilandra estaba sentada en la isla en medio de la cocina donde comía, o más bien, contemplaba un plato de cereal mientras jugueteaba con una mano con la tarjeta de presentación que Broly le había entregado, y con su otra mano seguía recorriendo la galería de fotos de su antiguo celular que usaba cuando vivía en Canadá -¡Vilandra! Buenos días- la voz de la novia de su hermano la sacó de sus pensamientos.
-Buenos días, Bulma, no... no sabía que estabas aquí- pronunció algo fatigada, si durmió 2 horas aquella noche, fue mucho. No hizo más que pensar, recordar, atormentarse. Y a pesar de las ruidosas exclamasiones pasionales que provenían de la recámara principal, era tal el ensimismamiento de la joven de ojos verdes que la presencia de Bulma pasó desapercibida para ella.
-Si bueno...- se sonrojó -¿Has visto a Vegeta?-
-Se fue a correr como todas las mañanas o quizás al gimnasio, ya sabes que es adicto al ejercicio- se encogió de hombros.
-Tienes razón, no lo pensé- observó las marcadas ojeras de la rubia, además de los ojos irritados y las marcas de lágrimas secas –Vilandra, sé que no hablamos mucho pero si te pasa algo- tomó una silla y se sentó junto a la rubia –quiero que sepas que puedes confiar en mí-
Vilanda le dirigió una mirada mordaz y una sarcástica sonrisa –¿Y por qué crees que algo me pasa?- dijo con ironía.
Bulma suspiró -no cabe duda que Vegeta y tú son hermanos- sonrió -conozco muy bien esa expresión, si no quieres platicarme está bien, pero puedes confiar en mi, Vilandra. ¿Te pasó algo? ¿Tiene algo qué ver acaso con Gokú?-
Grave error, mencionar el nombre de quien la humilló no fue nada agradable para Ouji –Bulma, eres la novia de mi hermano y te tengo respeto por ello, pero te juro que si vuelves a mencionar a ese Maldito insecto cobarde ¡No respondo por mis actos!- dijo con frialdad.
Bulma la observó confundida –pero ¿Qué pasó? Yo pensé que Gokú y tú se gustaban...-
-¡Eso pertenece al pasado!- interrumpió Ouji -además, ¡Yo no le gustaba a esa sabandija!- desvió la mirada –lo único que quería era llevarme a su cama, y cuando por fin lo logró me deshechó como si fuera un pañuelo- su mirada volvió a ser fría, calculadora, casi asesina –¡Nadie humilla a Vilandra Ouji! ¡Nadie! ¡Y menos una sabandija como él que seguramente viene de un asqueroso barrio bajo como el Bronx!- dijo con crueldad.
-¡¿Que Gokú hizo qué?!- preguntó, totalmente incrédula. Conocía a Son desde hacía mucho tiempo, sabía que él no era esa clase de canalla –Vilandra, ¿Qué sucedió?- quizá no era buena idea ahondar en aquel tema, en realidad, la pregunta salió sin pensarlo.
Vilandra se levantó de su asiento y atravesó la sala para llegar al bar, regresando a la cocina rápidamente con una botella de vodka. Ante la mirada confundida de aquellos ojos azules, Ouji tomó un vaso de cristal de la alacena y sirvió un cuarto de Vodka, para entonces ir al refrigerador por una botella de jugo de naranja, que llenaron los tres cuartos restantes de aquel vaso de cristal. Bebió -bien, si quieres saberlo- le dio la botella -¡sírvete! O sírvete café, o soda, o jugo, ¡Qué importa!- espetó exasperada.
Bulma asintió con la cabeza y fue a la alacena por un vaso, sirviéndose el jugo de naranja sin vodka –¿Recuerdas el día de la fiesta de la compañía?- preguntó Vilandra al tiempo que bebía un trago –pues, mientras mi hermano y tú estaban aquí divirtiéndose, Kakarotto dijo que podía quedarme en su departamento, y ya era muy tarde como para despertar a mi hermana y su familia así que acepté. Iba a instalarme en su recámara de huéspedes, pero- apretó su puño izquierdo con furia mientras que con su otra mano sostenía aún más fuerte el vaso que para entonces, ya estaba a un cuarto de terminarse –nos besamos y... una cosa llevó a la otra- se terminó de golpe lo último que quedaba de su bebida –a la mañana siguiente mientras estaba con mi hermana y mis sobrinos, el insecto me llamó por teléfono para decir que había sido un error- depositó con furia el vaso sobre la mesa, que en verdad era inexplicable cómo es que la pieza de cristal seguía intacta después de eso.
Bulma estaba incrédula ante aquella información, ese no podía ser el Gokú que ella conocía -y... bueno... ¿Acaso te dijo por qué lo hizo?-
Ouji estaba sirviéndose más vodka, tomó el jugo y bebió casi hasta la mitad del vaso –no dijo nada- bebió de nuevo –el muy idiota ha intentado llamarme, hablar conmigo, pero si cree que voy a darle la oportunidad de volver a humillarme ¡Está muy equivocado!- bebió otro trago –esa sabandija no merece ni siquiera que lo volteé a ver-
Bulma tragó saliva, simplemente no sabía qué decir –entiendo que te sientas mal por eso-
Vilandra sonrió con malicia –¿En verdad crees que estoy así por culpa de ese insecto?-
La joven de cabello azul estaba confundida, si no era ese el motivo de la tristeza y furia de Vilandra, ¿Entonces qué la tenía en ese estado?
Ouji terminó con lo que quedaba en el vaso, echándolo a un lado y tomando la botella de vodka –no, no Bulma- bebió un gran trago directo de la botella –mira esto- quizá por el cansancio de casi no haber dormido, por el torbellino de emociones que sentía, o bien por todo lo anterior mezclado con el alcohol, pero Vilandra le entregó su celular a Bulma, justo en una foto 'selfie' donde ella y Broly salían juntos, mejilla con mejilla y detrás de ella, una casa blanca no muy grande. El día en que tomaron esa foto fue cuando compraron dicho inmueble, un año antes de que se separaran.
Bulma observó la fotografía y sonrió, ambos se veían felices en dicha imagen –y él es...-
-El padre del hijo que perdí- bebió más, hasta dejar la botella a tan sólo un cuarto de quedar vacía. Cuando la sacó del bar de su hermano, aquella botella de vodka estaba prácticamente nueva.
-Vilandra- pronunció en susurro, jamás imaginó que algo así le hubiera pasado a la hermana de su novio. Por un segundo se preguntó el por qué Vegeta jamás le contó sobre ello, aunque sólo fue un instante, entendiendo que en realidad no es algo que él debiera estar platicando, en especial conociendo la personalidad de su amado.
Ouji siguió tomando –como lo oyes, yo perdí un bebé hace un tiempo- señaló el celular –y él era el padre, pero no quería ser padre...- suspiró -y se cumplió su deseo, comencé a sangrar y cuando llegué al hospital tuvieron qué sacarme al mocoso, no había nada qué hacer- finalmente terminó con el contenido de aquella botella de vodka -él está aquí en Nueva York y anoche nos vimos- con molestia observó que ya no quedaba más alcohol –y ahora resulta que jamás me habría dejado sola, que si yo planeaba tener al mocoso habríamos sido una linda familia y, dice él, vino por trabajo y por mí- decía con voz errática mientras reía con suma amargura.
No sabiendo cómo reaccionar, qué decir, si confortarla o no, Bulma devolvió el celular a la rubia –Vilandra, creo que deberíamos desayunar algo ¿No crees? Ya bebiste bastante y eso no te hace bien, ¿Qué tal si te invito a algún lado?- decía con voz temblorosa, no porque tuviera miedo de la reacción de Ouji ni nada parecido, simplemente el momento era tan tenso, y enterarse de detalles tan personales y dolorosos la hacían sentir nerviosa e incómoda.
Vilandra sonrió a medias –si mi hermano termina casado contigo... bueno... te mataré si no me nombras tu dama de honor, o alguna de esas cursis ridiculeces de bodas- estalló en risas, provocando carcajadas también en la joven de cabellos azules.
En un gimnasio de Nueva York no muy alejado del departamento de los Ouji, Vegeta se encontraba en su pasatiempo favorito: ejercitarse y entrenar. Como cada mañana se había levantado temprano a correr y de ahí llegó al gym donde se dedicaba a hacer varias rutinas. Mientras trabajaba bíceps, pudo distinguir a cierto agente federal llegar al mismo local y sentarse en la máquina de al lado para realizar el mismo ejercicio -Señor Ouji-
-¿Alguna novedad?- continuó con su rutina.
Jacko volteó a ambos lados y fijó su mirada al frente para disimular cualquier tipo de contacto visual con Ouji -encontré el expediente con los datos originales de la investigación, y hay...- suspiró -bastantes incongruencias-
-¿Qué quieres decir con incongruencias? ¡Habla claro, insecto!-
-Un forense de toda mi confianza está justamente analizando esos datos y reportes pero- respiró profundamente –es posible que sea necesario exhumar los cuerpos-
-¡¿Qué has dicho, sabandija?!- exclamó, dejando por completo su rutina.
-E-eschuche, Sr. Ouji, haremos lo posible por no tener qué recurrir a ello pero, quiero ponerlo al tanto en caso de que se requiera hacer eso- decía nervioso.
Vegeta se cruzó de brazos y se quedó pensativo, abrir la tumba de sus padres no era algo que deseara hacer y la idea en verdad era desagradable, pero había esperado tanto tiempo, años sin encontrar nada que pudiera explicar los sucesos y ahora no iba a retractarse –intenta que eso no sea necesario, insecto- dijo con indiferencia.
-Señor Ouji, ¿Usted sabía que su madre había contratado a un detective pocos meses antes de morir?-
Los ojos de Vegeta se abrieron a más no poder debido a lo sorpresivo de aquella pregunta –¿Detective privado? ¡¿Qué quieres decir?! ¡Habla ya, sabandija!-
-Como lo escucha, la Señora Ouji en paz descanse tenía contratado a un detective privado quien fue agente de la CIA y veterano de la guerra de Viet Nam; desapareció sin dejar rastro alguno poco después de que su madre falleció, he intentado localizar a su familia o alguien que pueda saber de su paradero- respiró profundamente –pero debo ampliar y reforzar su búsqueda-
-Haz lo que tengas qué hacer- tomó su botella de agua y una toalla blanca que colocó sobre sus hombros y se retiró rumbo a los vestidores.
Vi el cadáver de mi padre frente a mi, sus heridas, la sangre en su oficina, el pedazo de cerebro que había en la alfombra. Vi el arma en su mano... él no sostenía así su arma, él no era un cobarde que huyera de sus problemas, y supe de inmediato que él no se disparó a sí mismo.
¡Maldición! Yo sé que Freezer y su familia están detrás de su muerte, y por lo que dijo Jacko, también de la muerte de mi madre, ¡Justo como pensé! ¡Demonios! ¡No tengo pruebas en su contra! ¡Maldita sea!
¡Ja! ¡Estúpido azulejo! Justo lo acabo de romper con el puño, aún y cuando mis nudillos sangran, ni siquiera siento dolor. Sólo tengo qué esperar un poco más a encontrar las pruebas que necesito para refundir a Freezer, a su padre y a su hermano en prisión. ¡Acabaré contigo Freezer!
Eran los pensamientos del mayor de los hermanos Ouji, quien una vez que terminó de ducharse en las regaderas del gimnasio donde asistía, se vistió y salió de dicho lugar con rumbo a su domicilio.
Los días pasaron y la rutina había seguido su camino habitual. Pero a pesar de sus intentos por olvidar aquella noche, Gokú no sólo no podía dejar de pensar en lo sucedido con Vilandra y el momento de pasión que compartieron, de igual modo tampoco podía dejar de sentirse culpable por la llamada que hizo a la mañana siguiente. Pero más que todo, pensaba en ella, cuando reían juntos, cuando llegaron a ir a comer o desayunar, lo nerviosa que Ouji se ponía cuando él estaba cerca. Tan contrastante a la actitud indiferente cuando, y si es que se llegaban a topar en la oficina.
Si, extrañaba a su esposa muerta, y ese dolor jamás se iría de su corazón, porque cuando se pierde a un ser querido, el dolor de la pérdida jamás desaparece, sólo te acostumbras a vivir con él y sobrellevarlo. Sin embargo, debía admitir que quizá su madre tenía algo de razón en lo que le venía diciendo desde el deceso de Milk: Tienes derecho a rehacer tu vida.
Pero aparte de su fallecida esposa había otra cosa que lo detenía para hacer cualquier movimiento: su hijo. ¿Qué pensaría Gohan de que su padre quisiera intentar tener otra pareja? ¿Lo aceptaría? ¿Lo odiaría por "olvidarse" de su madre? ¿Lastimaría a su hijo si se decidiera a tener una pareja formal, quizá casarse de nuevo? Aquellas interrogantes no le dejaban en paz.
Quizá ya nada podría darse entre él y Vilandra gracias a la llamada que él mismo hizo, pero en definitiva no quería que ella le odiara, tenía qué intentar arreglar las cosas, por lo menos que ambos estuvieran en buenos términos, finalmente trabajaban en la misma empresa.
-Si... Lo veo entonces a las siete... gracias- Vilandra colgó una llamada telefónica para entonces enfocar su atención a su computadora, desvió su mirada al sentir que alguien estaba en la puerta de su oficina, sorprendiéndose al ver que -Gokú...- balbuceó, bastante nerviosa, para inmediatamente sacudir la cabeza y volver a su actitud de indiferencia –¿Qué haces aquí, Kakarotto? ¿Se te perdió algo?- Comenzó a mover su mouse de manera ansiosa.
-Quiero hablar contigo, ¿Tienes un minuto?- se sentó en la silla para visitas, justo frente a ella.
Intentaba controlarse, tenía tantas emociones mezcladas no sólo el enojo por la llamada que Son le hizo a la mañana siguiente, y no sólo el que era obvio que Gokú provocaba algo en la rubia. Pero también el hecho del proceso de querer mudarse de casa de su hermano, el reencuentro con Broly y la apertura de viejas heridas –escucha, estoy bastante ocupada, vi la requisición por parte de presidencia para tus tarjetas de presentación pero aún no me las entregan, te las haré llegar en cuanto las reciba- respondió fríamente.
-Vili, yo... lamento lo que te dije al otro día... y lamento que fue por teléfono, después de lo que pasó-
-¡No sucedió nada!- interrumpió abruptamente –escucha, de verdad tengo DEMASIADAS cosas qué hacer- extendió el brazo para señalar la puerta -así que, si me disculpas-
No quería seguir en términos tan hostiles con ella, pero quizá por el momento lo mejor era retirarse. Gokú siguió con su trabajo, y al llegar la hora de salir apagó su computadora, tomó el celular corporativo y salió de su oficina con rumbo a la recepción para tomar el elevador. Observó cómo uno de los vendedores estrechaba la mano de un sujeto en recepción a modo de despedida. Se quedó mirando fijamente a aquel hombre una vez que el vendedor se retiró, algo en él se le hacía familiar. Se aproximó y entonces –¡Broly! ¡Tú eres Broly! ¿No es así?- dijo con entusiasmo.
Broly lo miró confundido al principio, hasta que –Ka-ka-ro-tto- dijo pausada y fríamente al reconocer a quien hacía muchos años, fuera su compañero de clase en el jardín de niños.
Gokú frunció el rostro –Broly, ¿Acaso no recuerdas que odio mi segundo nombre? Soy Gokú, ¿No lo recuerdas?- su rostro se tornó en una amplia sonrisa –Pero ¡No importa! ¡Me da gusto verte!-
Broly se cruzó de brazos, tamborileando con sus dedos y rechinando sus dientes –Sigues siendo el mismo idiota ruidoso e irritante de siempre-
Se llevó la mano detrás de la cabeza mientras reía -Si, algo así- posó su mano en el hombro de Broly –¿Cuándo fue la última vez que nos vimos? ¿Fue acaso en la graduación de Kinder?- se agarró la barbilla en modo reflexivo.
-No, porque gracias a ti me expulsaron de ese jardín de niños- respondió con voz casi sádica y dirigiendo una asesina mirada a Son.
-¡Vamos! ¡No lo tomes tan enserio! ¡Eso fue hace muchos años!- dijo sonoramente y dio un amistoso golpe en la espala de Broly, sin percatarse de la obvia irritación de su ex compañero de la infancia quien estaba a punto de reaccionar, de no ser por una llamada telefónica -disculpa- se alejó por el pasillo de regreso a su oficina para contestar el teléfono.
Vilandra caminaba hacia la recepción para irse a la cita que había acordado por teléfono, topándose con –¡Broly! ¿Qué haces aquí?- pronunció desconcertada, no esperando que su ex pareja estuviera en su lugar de trabajo.
Él se relajó luego del momento de tensión provocado por Gokú, sonrió maliciosamente –vine a acosarte- dijo sádicamente para reír entre dientes –miento, en realidad vine a contratar un servicio para uno de mis clientes aquí en Nueva York- arqueó una ceja –¿Quieres ir a tomar algo? Veo que vas de salida-
-Yo... quizá en otra ocasión, ahorita de verdad tengo qué irme y si no me doy prisa no voy a llegar-
-Te llevo- interrumpió.
Vilandra estaba por inventar algo para negarse de manera cordial, pero cuando observó que Gokú se acercaba por el pasillo –si, claro- lo tomó del brazo –¿Nos vamos ya? En verdad tengo mucha prisa- le sonrió de modo romántico, como una cariñosa novia feliz de salir con su novio.
Sorprendido por la actitud de su ex, en especial porque ni siquiera cuando estaban juntos solía ser tan efusiva y cariñosa, pues las demostraciones de amor por parte de Ouji eran más sutiles –como digas- dijo un poco confundido, pero ambos se retiraron de la empresa a bordo de un vehículo deportivo color plata que Broly había rentado para poder movilizarse durante su estadía en aquella metrópoli.
Nunca imaginé que Vili y Broly se conocieran... Y menos pensé que estuvieran saliendo juntos. No puedo culparla, después de lo que pasó...
-Papá, ¿En qué piensas?- la curiosa voz de Gohan sacó a Gokú de sus reflexiones.
-Cosas... de la oficina- dijo con una sonrisa.
Gohan revolvió su cereal –¿Sabes papá? En la escuela hay un niño que sus papás se separaron y su papá se va a casar con alguien que no es su mamá- su rostro se frunció en un puchero –papá, tú nunca te casarás con otra mujer, ¿Verdad?-
Aquella pregunta con esa voz llena de angustia y el rostro al borde del llanto de su hijo le hizo sentir culpable –Gohan, yo-
-¡Prométemelo! ¡Promete que jamás te vas a casar!- apretó sus pequeños puños -jamás te lo perdonaría-
-Gohan, tranquilízate, hijo-
El niño lo miró fijamente -perdón papá, es sólo que mi amigo dice que la novia de su papá es una bruja y que todas las madrastras son así y yo no quiero tener una-
-escucha, hijo-
-¡Ya va a empezar bleach!- exclamó el niño al ver el reloj que colgaba de la pared, anunciando que ya casi era hora de su programa de tv favorito.
Milk, ¿Qué debo hacer? Debes estar furiosa conmigo, yo debería pensar en Gohan y lo que es mejor para él... Vili...
Mientras todo eso ocurría, afuera del edificio Cold una chica rubia de ojos azules revisaba las notificaciones de su celular -Lázuli- dijo una voz masculina.
A18 volteó para ver de quién se trataba –Hola Krilin-
-¿Ya... te... vas?- preguntó nerviosamente.
Arqueó una ceja –Eso es bastante obvio, ¿No crees?- respondió con fastidio.
Krilin se llevó la mano a la parte posterior de su cabeza mientras reía nerviosamente –si, ¡Qué pregunta tan más tonta! ¿No? Es obvio que ya te vas-
-Si me disculpas, tengo que caminar hasta el subterráneo- rodó los ojos, quizá si no gastara tanto dinero en ropa y zapatos podría comprar un auto, pero era como si las tiendas le hablaran y las prendas le rogaran para que las llevara con ella.
-¿Te acompaño?- tragó saliva mientras sentía su frente sudar –¡Es que me queda de pasada! ¡Y así no te vas tú sola!- decía o más bien, gritaba mientras sus manos se agitaban, intentando ocultar su deseo de pasar tiempo con la recepcionista de la CSS.
Lázuli se le quedó mirando con sorpesa –Está bien- sonrió discretamente ante la atónita mirada del joven calvo, comenzó a caminar para entonces detenerse al ver que el joven se había quedado parado, y mirándola embobado –¿Vas a venir? ¿O te quedarás ahí mirándome el trasero hasta que me aleje?-
-¡Ya voy!- caminó unos pasos para alcanzarla e irse juntos, no hablaron demasiado salvo de trivialidades, Krilin estaba demasiado nervioso y 18 no era alguien muy comunicativa. Llegaron hasta la entrada de la estación del tren subterráneo -bueno, eh... pues...- no sabía cómo despedirse o qué decir, hasta que la tibia sensación de unos labios en su mejilla lo hicieron sonrojar, pero aparte, fue como si el tiempo se detuviera y la humanidad entera desapareciera, esos segundos en que 18 besó su mejilla lo hicieron sentir vivo, y a la vez que que el tiempo se congelara en ese momento, desgaciadamente ese mágico instante terminó.
-Nos vemos- dijo ella con una sonrisa para entonces bajar las escaleras de la estación, mientras un atónito y entusiasmado Krilin tenía qué salir de su asombro para caminar unas 15 calles en dirección contraria o quizá tomar un taxi para ir a la estación del metro que lo llevaría a casa.
Por su parte y como cada tarde cuando no pasaban la noche juntos, Vegeta llevó a Bulma al departamento de la chica de ojos azules, deteniéndose en el edificio –Oye Vegeta, y ¿Cómo va la investigación de lo de tus padres?- desvió la mirada -sé que no... hablamos mucho de eso... de varias cosas en realidad-
-Te dije una vez que si querías saber algo tan sólo preguntaras- interrumpió, para entonces fijar su vista en el volante –hablé con el investigador, encontró documentos de los reportes forenses- estrecó los ojos al tiempo que apretaba su puño derecho -quizás haya que exhumar los cuerpos, tendré qué hacérselo saber a Vilandra y mis otros hermanos si eso llega a pasar-
-Estaba pensando- colocó su mano sobre el tenso puño de Ouji -En su agenda, tu madre dijo que el día que murió iba a hablar con el Señor Cold sobre asuntos contables... digo por sus notas- tomó aire –estaba pensando... podría hackear los registros contables de la empresa-
-¡¿Puedes hacer eso?!- dijo un sorprendido Vegeta.
Bulma guiñó un ojo –Es pan comido, si bien en los 80's y 90's se llevaba la contabilidad en registros físicos, todos fueron digitalizados para un mejor control, y claro para más accesibilidad de la información, si llegaba alguna auditoría e informes a los accionistas, sólo tengo qué accesar a esos registros y ver si tu madre descubrió algo-
Vegeta sonrió con malicia –hazlo con discreción, que no descubran lo que haces-
Ante eso, Bulma se inclinó hacia él para besarlo suavemente –¿Con quién crees que hablas?- guiñó el ojo y salió del vehículo para subir a su departamento.
En una oficina cerca de Wall Street, una curvilínea joven de cabello azul celeste con fleco caminaba en altos tacones y una diminuta minifalda mientras sostenía unos expedientes que llevaba a la oficina de su jefe -Éstos son los documentos del caso O'donell- los puso sobre el escritorio de su jefe.
-Gracias Maron- sonrió cortezmente sin realmente voltear a ver a la chica –no tienes qué quedarte, hace 3 horas que fue tu hora de salir, no es justo y yo todavía voy a tardar un poco más-
La joven pasó al otro lado del escritorio, recargándose sin sentarse sobre el mismo, intentando darle a su jefe una vista de sus largas piernas y quizá, sólo quizá ese día podría llamar la atención del prestigioso abogado -Está bien, Zorn, puedo quedarme un poco más... ya tomaré un taxi hasta la estación del subterráneo para ir a casa más tarde-
-¡Nada de eso!- volteó a ver a su secretaria a la cara sin prestar atención a la diminuta falda que apenas le llegaba a medio muslo –las calles son peligrosas por la noche y ya son las 9, es mejor que te vayas ahora ya me ayudaste demasiado, además, con los papeles que me trajiste puedo avanzar en el caso-
Maron fingió una sonrisa, frustrada de que su jefe no prestara atención a sus encantos –eres muy amable, Zorn- suspiró -Tu esposa es tan afortunada de tenerte, ¿Sabes? Me da gusto que entienda tu trabajo, espero encontrar a un esposo así como tú que la quieres tanto-
Zorn se quedó observando los documentos de su escritorio –pues, no siempre es fácil... de hecho Odette y yo discutimos seguido, dice que casi no paso tiempo en casa, con ella y los niños- respiró profundamente, hasta que una suave mano se posó en su hombro.
-No quiero meterme pero, tu esposa debe comprender que lo que haces es por ella y tu familia- ladeó la cabeza y pestañeó -en su lugar... bueno, sí quisiera tenerte y pasar tiempo contigo... quiero decir, a mi esposo, si lo tuviera- desvió la mirada con fingida vergüenza -pero comprendería que mi pareja trabaja por mí y mis hijos- sonrió maliciosamente –aunque, bueno, siempre he tenido qué trabajar, no me imagino mi vida como ama de casa... aunque tampoco me molestaría serlo-
Zorn comenzó a reír entre dientes –no dudo que una mujer tan simpática y, debo decir, atractiva como tú, encontrará a alguien especial pronto- tomó aire –yo... bueno... debo admitir que si mi esposa nunca trabajó también fue en parte culpa mía, cuando me gradué de la universidad le propuse matrimonio y a ella le faltaba un año y medio para terminar su carrera, nos casamos y siguió estudiando y aunque no lo planeábamos para ese momento en específico, Odette quería graduarse antes de embarazarse, pero nos enteramos que nuestro hijo Vegeta (IV) venía en camino, dos meses después de que se graduó tuvimos a nuestro hijo, yo no quería que ella lo dejara al cuidado de alguien más y mi mujer tampoco quería separarse de Vegie- rió un par de veces al mencionar el apodo de su primogénito -así le llama ella a nuestro hijo a veces- volteó a ver la pantalla de su computadora –¡Las 9:30!- guardó lo que había trabajado y apagó su computadora –Ya es bastante tarde, te llevo a tu casa-
Por dentro sonreía con malicia –¡No Zorn! ¡¿Cómo crees?! Yo tomaré un taxi hasta el metro, además vivo muy lejos y no me perdonaría que llegaras tarde a tu casa y discutieras con tu mujer por mi culpa-
-Eres tan buena- se levantó de su silla y tomó su saco y portafolios –hagamos algo, te dejo hasta la estación del subterráneo, eso te ahorrará un poco de tiempo además, es mi culpa que salgas tan tarde, debiste salir a las 6, no ahorita-
Sonrió -está bien, sólo porque tú insistes-
Maron y Zorn se retiraron en el Ford Focus negro propiedad de él, deteniéndose en una estación de subterráneo donde la joven de cabello celeste se bajó del auto, contenta por la amabilidad de su jefe, era cuestión de tiempo, según ella, para que él se fijara en sus encantos. No es que le interesaran específicamente los hombres casados como es el caso de Zorn, pero al venir de una familia de clase media-baja y tener qué trabajar desde los 14 años, Maron sólo deseaba encontrar un "príncipe azul" que la mantuviera, aunque hasta la fecha los hombres ricos con los que se había involucrado no hacían más que usarla y tirarla. Quizá era hora de dejar de buscar hombres acaudalados, quizá era el tiempo de buscar a alguien con no tanto dinero, pero si el suficiente para poder vivir con algunas comodidades.
Mientras todo eso sucedía, Vilandra y Broly llegaron a un lindo y moderno edificio con grandes ventanales, subieron por el elevador y un hombre en traje gris los esperaba cuando por fin subieron al piso seleccionado –¡Señorita Ouji- dijo con efusividad mientras extendía su mano para saludar a la jóven -Y... señor- dedujo que quizá sería el novio o esposo de ella.
-¿Entonces?- preguntó ella.
El hombre extendió un juego de llaves, depositándolo en la mano de Vilandra, que la extendió al ver el llavero –Ahora es usted propietaria de éste bello departamento, si gusta pasar y firmamos los papeles- señaló una de las llaves -ésta abre la puerta principal-
Tratando de contener la emoción de haber comprado su departamento, Vilandra abrió la puerta y entró. Era blanco y la ventaja es que ya estaba amueblado con una decoración minimalista en colores cálidos, pero bastante moderna.
Los tres llegaron al comedor donde el agente de bienes raíces se sentó y sacó una carpeta con documentos, entregando un bolígrafo a Ouji –Necesito su firma en esta parte y es todo- Vilandra procedió entonces a firmar los documentos, y cuando terminó, el agente se levantó de la mesa y le dio la mano a modo de cierre del trato –Entonces es todo, que disfrute su nuevo hogar- extendió su mano para saludar a Broly -Señor, es usted muy afortunado-
-Eh... no... él- balbuceaba ella.
Broly la interrumpió al rodear su cintura con un brazo –lo sé- dijo con malicia al tiempo que le dirigía una mirada asesina al vendedor.
-Con su permiso, me retiro- dijo antes de caminar hacia la puerta e irse del lugar.
-¿Por qué hiciste eso?- preguntó una confundida Vilandra.
Broly soltó la cintura de Ouji, encogiéndose de hombros –es mejor así- dijo con indiferencia.
-¿Quieres un tour por MI nuevo departamento?- dijo, orgullosa de sí misma por la compra, a lo que su ex novio respondió asintiendo con la cabeza. Comenzaron recorriendo la sala, que tenía unos sofá bastante cómodos de color camel con cojines en colores rojo y dorado, al centro, una mesa cuadrada de madera con cristal. Siguieron caminando –Y ésta es MI bella cocina- dijo con entusiasmo.
-¿Y para qué la quieres?- comenzó a reír entre dientes –Nunca he entendido cómo es que te gustan tanto las cocinas si no las utilizas, tratándose de ti, una cocina no es más que un simple artículo decorativo-
Vilandra lo asesinaba con los ojos al tiempo que cruzaba los brazos –¡Me gustan las cocinas y punto! No tengo por qué darte explicaciones- espetó con molestia mientras Broly seguía riendo –¡Bueno, insecto! ¡¿Vas a seguirte burlando de mí o quieres ver el resto del maldito departamento?!-
-Ya, tranquila, sígueme enseñando- ambos siguieron el recorrido por la planta baja, subieron las escaleras de madera hasta llegar a un pequeño pasillo con cuatro puertas, abriendo la primera a la derecha -éste es un baño-
Broly arqueó una ceja –es algo pequeño, quizás con un poco de trabajo quedaría mejor y más funcional-
Vilandra rodó los ojos mientras reía un poco "Contratista al fin y al cabo" pensó, señaló dos puertas, una a cada lado -éstas son habitaciones adicionales, una será para huéspedes y la otra... aún no sé pero ya le encontraré alguna función- se dirigió a la segunda puerta de la izquierda, junto a la primer recámara que estaba más cerca a las escaleras -ésta es la habitación principal- dijo emocionada y abrió la puerta –En definitiva voy a tener qué redecorar y comprar muebles- dijo, ya que además de la cama matrimonial, sólo había una cajonera color café oscuro un poco desgastada.
-Puedo encargarme de eso, necesitas una cama más grande- dijo con un tono seductor –y sé que te gusta otro tipo de diseño, un tocador, muebles... y algo de pintura, será muy sencillo, me tardaría 3 días en hacer esto- dijo con arrogancia.
-Veo que estás muy seguro de saber qué es lo que quiero- arqueó una ceja y cruzó los brazos.
-Vivimos juntos más de dos años y estuvimos juntos otros más antes de eso, te conozco-
Ella se encogió de hombros -está bien, pero si no me gusta el resultado sufrirás- dirigió su mirada hacia una puerta que estaba frente a la cama –en definitiva esto sí no me gusta- abrió el par de puertas –¡El clóset es muy pequeño! ¿Dónde se supone que pondré mi ropa y mis zapatos?- espetó con molestia -usaré los clósets de las otras recámaras-
-O puedo- caminó hacia un costado de la cama –abrir una puerta justo aquí o del otro lado para conectar ésta habitación con la habitación contigua, y esa habitación puede ser tu vestidor- caminó hacia una puerta que estaba también frente a la cama pero al lado opuesto que el clóset, abriéndola para echar un vistazo sin entrar -como pensé, éste es el baño de aquí... no está mal, tiene buen tamaño y distribución- dirigió su mirada a Ouji –puedo ampliar ese baño y extenderlo hacia ese pequeño clóset y crear aún más espacio-
-Está bien, puedo usarlo para guardar otras cosas- sonrió con malicia –pero sí quiero mi vestidor en la otra recámara y en definitiva, quiero que mi habitación quede espectacular-
-Vas a amar el resultado- dijo, muy confiado de sí mismo, incluso arrogante, para entonces cerrar el espacio entre ambos, mirando fijamente aquellos ojos verdes.
Vilandra se quedó inmóvil, pero antes de que cualquier otra cosa pudiera pasar, dio un paso hacia atrás y le dio la espalda mientras se cruzaba de brazos -si... conozco perfectamente tu trabajo- lo miró por encima del hombro –prácticamente reconstruiste nuestra casa en Vancouver cuando la compramos- sonrió, y volteó nuevamente para verlo de frente -confío en que harás un buen trabajo-
En un movimiento audaz, Broly la tomó de la barbilla mientras con la otra mano rodeaba su cintura, aproximando sus labios peligrosamente a los de ouji –eso tenlo por seguro- dijo con soberbia, apartándose de ella.
Vilandra se quedó inmóvil y confundida, para entonces caminar hacia la puerta –se está haciendo tarde y... tengo qué... llegar con Vegeta- decía con nerviosismo.
-Te llevo- Ambos salieron del departamento, abordaron el vehículo de Broly y se retiraron de aquel edificio.
Esa noche en una de las oficinas de los laboratorios de criminalística del FBI, Mayuri se había quedado después de su hora de salida analizando los expedientes del caso Ouji. Debía hacerlo entonces para poder encubrirlo con el trabajo administrativo que tenía qué hacer al llenar informes de otros casos en los que su análisis forense era requerido.
La joven de cabello oscuro le llevó un vaso de agua -aquí tiene, Dr. Kurotsuchi- volteó a ver los documentos y la pantalla de la computadora del científico -es el caso de Vegeta Ouji, ¿Cierto?-
-¡Qué entrometida eres, Nemu!- espetó con desagrado –pero es cierto- señaló en la pantalla un escaneo de las fotografías de los peritos, así como un escaneo de radiografías del cadáver, poco tiempo después del deceso -¿Ves esto?-
La joven se quedo observando las imágenes por breves instantes –la bala entró por la parte posterior del cráneo, el orificio del frente es el de salida-
-No eres una completa inútil después de todo- dijo a manera de un retorcido cumplido -estás en lo correcto, Nemu-
-Pero entonces, el Señor Ouji...-
-Fue asesinado- completó Mayuri –le dispararon a la cabeza por la espalda- se quedó pensativo –es obvio que quien lo haya matado es alguien muy influyente, como para que el informe final haya indicado que fue suicidio-
-Entonces no sólo es asesinato, sino corrupción-
-Notifica al inútil de Jacko... es mejor que uses un celular personal o un teléfono público, es obvio que alguien no quiere que esto se sepa- Mayuri continuó observando las imágenes, una y otra vez, tanto fotografías como radiografías -El estúpido Gero guardó todo esto pero ¿Por qué? Si iba a declarar que fue suicidio para encubrir el homicidio era mejor desaparecer ésta evidencia- se quedó pensando unos momentos –¿O es que acaso querías chantajear a quien te pagó por dar un falso informe y por eso te encontraron muerto, Dr. Maki Gero?- se decía a sí mismo mientras seguía observando los informes originales de la muerte de Vegeta Ouji Senior –Ese inútil de Jacko tiene mucho trabajo qué hacer-
-CONTINUARÁ-
¿Vili perdonará a Gokú? ¿O volverá con Broly? Que por lo que vimos, Broly estaba dispuesto a criar a su hijo si ella decidía tenerlo, pero entre el shock y la discución, todo se tergiversó y honestamente es entendible que Vilandra haya interpretado las palabras de Broly del modo en que lo hizo.
Krilin y 18, se quieren y no son novios xD
Maron (la ex novia de Krilin en DBZ y que era parecida a Bulma, para quien no la recuerde) es la secretaria de Zorn quien es un importante y ocupadísimo abogado... Y se ve que sólo quiere a alguien que la saque de trabajar. Ahora que si es alguien guapo y lindo mucho que mejor!
Bulma ya tuvo la idea de hackear el sistema de la empresa... esperemos que todo salga bien.
Y ya se estableció un homicidio, ¿Cómo proseguirán las investigaciones? ¿Qué se descubrirá?
Todo esto y más en el siguiente capítulo de Recuperando la Fe.
Les recuerdo que las respuestas a sus reviews están en mi canal de Youtube, búsquenme como "Odette Vilandra Fanfiction"
Y por facebook siempre, SIEMPRE que subo algo nuevo ya sea a fanfiction o a YouTube ahí les aviso para que no se pierdan de nada, en facebook me encuentran como "Vilandra y Odette"
Saludos!
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