Capitulo 5, 2Una vez cenadas las chicas y tras varias interrogativas por parte de Hisagi a Inoue sobre si le había sentado mal la comida, si tenía que llamar a una ambulancia y finalmente sartenazo,
los presentes se reunieron alrededor de la mesa del comedor.
- Bueno, bueno ...Creo que ya sabeís porque os he reunido a todos aqui. OS quiero hablar sobre Irie Hônjo.- Empezó Kisuke acompañado de su fiel Yoruichi.
- Esto... Urahara-san...¿Dónde esta Renji?- Preguntó Rukia, Misuki automaticamente se puso rigida. Hisagi la miraba por el rabillo del ojo.
Hisagi se le adelantó y contestó por ella
- Ha salido con
Irie, tenían cosas de que hablar. -Comprendo.-
Ojala que Renji consiga rehacer su vida... Penso la joven Kuchiki para ella, Misuki no despegaba sus ojos de ella, si las miradas matasen Kuchiki Rukia estaria celebrando su funeral.
- Prestad atención a Kisuke.- Ordenó Yoruichi seria y de brazos cruzados.
- Gracias
Yoruichi-san...Bien como todos sabeís Irie Hônjo sufrió un ataque
por parte de Aizen, pensamos que se trata de un intento de convertir
en Hollows a los Shinigamis...Esto sucedió ya hace un tiempo
pero debido a que ella no ha manifestado ningún signo de su hollow
interior he llegado a la conclusión de que Aizen está
probando otra clase de experimientos. Lamento decir qué no se de qué
se trata pero lo que sí sé esque Irie es peligrosa, su naturaleza
se puede rebelar en cualquier momento. - ¡Urahara-san!
¿No sería mejor llevarla a la Sociedad de Almas? Ahi podrían
cuidar de ella.-
Yoruichi negó rotundamente con la cabeza.
- Las cosas por la Sociedad de Almas se suelen hacer a la antigua, si un shinigami es un peligro se asesina directamente o se encarcela. No hay miramientos.Misuki entristeció ante las palabras de Yoruichi ¿estaba condenada su amiga?,Ichigo posó una mano sobre el hombro de la Shinigami, ella agradecida le sonrió
- ¿Qué propones Urahara?- Dijo Ichigo.
- Dejar a Irie aqui donde yo pueda vigilarla y examinar cada día qué pasa, algo tendrá que cambiar y podré decir con exactitud que sucede.- Expuso él.
- Pero la Sociedad de Almas tiene que enterarse de esto.- Esta vez habló HIsagi.
- Si... Pero
modificaremos un poco la información..-
comentó maliciosamente Urahara.- Suelen ser
muy pesados con estos temas asi que diremos que la necesitamos aqui
porque es una pieza clave para descubrir los nuevos objetivos de
Aizen, eso nos dará tiempo. -Entendido, yo me encargaré de
ir a la Sociedad de Almas. -Cuento contigo Hisagi-san...Mañana
partirás hacia el Seiretei.
Pero no todo eran preocupaciones, por otra parte la aludida así vivió esa noche...
Una vez en la entrada, se encontró con Renji, que la esperaba sentado en la entrada. Iba vestido con una camisa blanca, unos vaqueros caídos y una cazadora de cuero.
Se pusiera eso, o un saco de patatas, todo le sentaba bien. Su pelo iba recogido en una coleta, y la camisa abierta por la parte de arriba dejaba ver parte de los tatuajes de
su cuello. Suspiró, no tenía ni idea de cómo terminaría aquello. El chico se levanto y la dio un beso en la mejilla, y la dedicó una gran sonrisa. Ella roja entera ante aquel
gesto, le miró interrogante.
tengo bastante hambre.
-¿A
dónde me vas a llevar a cenar? – Intentó
reprimir el impulso que la llevaba a tocarse con la mano la mejilla
en la que le había besado – Porque
espero que sea un sitio bueno,
-Es una sorpresa - y comenzó a andar, seguido de Irie.
La chica, perpleja, y él rojo de la vergüenza, se vieron de patitas en la calle, no les permitían entrar en aquel elegante restaurante. Renji empezó a maldecirse por estúpido.
¿cómo le podría haber pasado eso? En aquel lugar, en el que te piden el DNI para entrar y el se olvidó la cartera en el quiosco Urahara, con el dichoso documento que Kisuke les había
facilitado a los Shinigami, junto con el dinero. Irie le dio unas palmaditas en la espalda.
-No te preocupes, no tendremos que probar la comida de Misuki, si es que queda algo del almacén cuando volvamos
- rio ella
- por suerte, yo tengo algo de dinero, así que busquemos un sitio, los chicos de ayer me hablaron de uno que tenía bastante éxito entre los jóvenes de aquí.
Y comenzaron a caminar calle abajo, en busca de aquel lugar. Cuando lo encontraron, vieron que aquel lugar estaba atestado de gente joven, que comian hamburguesas, patatas,
y todo tipo de comida-basura, pero bastante apetecible. La chica se sonrojó.
-No sabía que era esto
– se intento disculpar.
El chico rio al ver la expresión de la joven y entró decidido al local, seguido por la chica. Una vez con su pedido en la mesa, comenzaron a comer aquella comida del famoso McDonald´s.
Al principio la situación era algo embarazosa, pero comenzaron a hablar de banalidades, y Renji descubrió que aquella chica podía resultar infinitamente agradable cuando estaba relajada y no tenía a gamberros
como Hisagi cerca de ella para armar escándalo.
-Por cierto
– comentó el chico – la próxima vez cenaremos en ese local, te lo prometo.ella sonrió ilusionada ante aquello ¿de verdad iba a haber una segunda vez? Al fin y al cabo, pensó, lo de aquella mañana no resultaría tan malo si se compensaba con una cena a solas con el chico,
siempre y cuando "a solas" fuese en un restaurante lleno de gente desconocida.
Y dime – le preguntó el chico - ¿Por qué entraste a la Sociedad de Almas?
La chica comenzó a recordar su pasado, intentando ordenar todo aquello para comenzar a contárselo al chico.
-Pues… yo vivía en el Rukongai, y terminé encontrándome con mis verdaderos padres, que me sacaron de la familia con la que estaba viviendo en ese momento
– comenzó
a decir Irie -,
pero ellos en realidad no me querían, y cuando vieron que no nos
soportábamos mutuamente me ingresaron en la Sociedad de
Almas, pese a mi poco poder espiritual aunque fuese con el rango más bajo y me
permitió quedarme en su escuadrón, al fin y al cabo él era
subcapitán
Renji
se quedó perplejo ¿él había hecho tal cosa? Se sintió realmente
avergonzado por no recordar a aquella chica.
Iban
caminando de regreso al almacén Urahara cuando la noche estaba ya
sobre sus cabezas, era bastante tarde y ambos se lo habían pasado
genial los dos juntos.
Cuando al fin llegaron, solo estaba iluminado el salón, y al pasar por la cocina vieron horrorizados que estaba con partes negruzcas.
Ambos imaginaron a Misuki cocinando y la cocina estallando en llamas y toda la comida quemada y rompieron a reír.
Al entrar al salón, este estaba atestado de gente y todos se dieron la vuelta para ver a los recién llegados. Renji al ver a Rukia sentada tan cerca de Ichigo apretó con fuerza los puños, lo cual percibió Irie.
Renji no lo podía evitar, miraba a Rukia, Irie a su vez le miraba a él. Ichigo por primera vez en su vida no sabía que decir, la tensión del ambiente se podía cortar con un cuchillo.
-
Venga ''Pipol'', levantamos el campamento, que nosotros mañana
curramos, Inoue ¿quieres lo que sobro de cena? ¡Ya sé! Te lo pongo
en un ''tapper'' - ¡Si, gracias Tsuki-san!-
- Joder ya me veo llevando a todo correr a Inoue al hospital.- Comentó Hisagi para picar a la cocinera, ella se giró a verle con una expresión asesina.
Pero Hisagi tenía un as bajo la manga, sin darla tiempo a vociferar ni a recurrir a su arma más letal, él le gúiñó un ojo, Misuki creyó morir.
¿¡Por qué me hace esto!? Ella se dio la vuelta a todo correr para ocultar su sonrojo, Hisagi rió en su fuero interno. Ahora sabía porque le caía tan bien Irie Hônjo, ambos eran almas gemelas.
Misuki, azorada, se fue a la cocina con paso digno ¿Qué le pasaba a ese cabeza-hueca? La ponía demasiado nerviosa. Alguien más entro a la cocina, era Inoue, que se quedo un rato más
hablando con ella. Urahara y Yoruichi se retiraron, mientras que Chado e Ishida se despidieron y empezaron a irse a sus respectivas casas. Hisagi se quedó solo de nuevo en el salón, pensando
en todo lo que la gustaba Misuki cuando se sonrojaba por cualquier cosa embarazosa que la sucediese.
- Oe, oe ya que estamos todos reunidos...¿Hacemos una orgía?- Preguntó inocentemente Irie.
- ¡Irie-san no seas vulgar!- Le reprendió Ishida mientras se iba.
- Ah, lo siento Quincy a ti no te decia.- Dijo ella mientras se marchaba a su cuarto para cambiarse.
- Irie, tengo que hablar contigo, a solas.- El chico que le hablaba le pillo por sorpresa.
- ¿Ichigo? ...¿me vas a proponer cosas indecentes ,zanahorio?- preguntó ella ceñuda.
- ¡No es eso! ¡Y NO ME LLAMES ZANAHORIO!- Gritó él, Irie rió malevolamente.
-
Qué fácil es sacaros de quicio.. - Ven, corre.-
- Verás...Hemos estado hablando ahí dentro de tí...te voy a ser sincero. Urahara no está seguro que es lo que te está pasando y teme que sea algo peligroso...Los peores temores de la chica se acrecentaron, tragó saliva y se recordó a si misma de respirar.
-
Urahara piensa que eres un Vizard como yo y bueno... Yo cuando conocí
mi naturaleza unos amigos que son como yo me ayudaron a controlar a
mi hollow... - Pero Ichigo, yo no sé si tengo hollow. No se
ha manifestado...
-
Si te parece bien quiero que tú y yo vayamos juntos a ese sitio..
Quiero saber que piensan ellos y si te pueden ayudar.. -.... -
¿Irie? - Está bien, gracias Ichigo. -No hay de que,
para eso están los amigos.-
¿Amigos?, Irie se apoyó contra la pared del Almacén y observó sus olvidadas estrellas.
Amigos... Eso conlleva felicidad y buenos momentos... pero tambien decisiones dificiles.... Pensó para sí misma intentando imaginar su incierto futuro.
Estaba agradecida por esos dias en el mundo real y todo lo que había conocido, si tenía que morir lo haría feliz y protegiendo a aquellos que habían aguantado sus locuras.
Quitandose una lágrima del rostro entró al almacén... Y dos personas distintas se encontraban en otra parte del local..
Renji salió a la parte delantera del almacén, seguido, se dio cuenta después, por Rukia.
-Renji – dijo ella situándose al lado suyo - ¿qué tal te encuentras?El chico la dirigió una breve mirada y metió las manos en los bolsillos de sus pantalones para que no notase la tensión que le inundaba.
-Bien
–
contestó el, intentando parecer resuelto -.
¿Qué han dicho de Irie? –
dijo, intentando sacar un tema de conversación distinto. -Bueno,
supongo que Irie se quedará aquí bajo la protección de Urahara,
por si es peligrosa, ya sabes
Renji la miró con el ceño fruncido.
- ¿Irie peligrosa? ¿De dónde se ha sacado eso Urahara?- dijo el chico molesto. Después de aquella cena, lo que menos pensaba de la chica que fuera peligrosa.
- Si Renji, aunque tú no lo veas es así..- contestó Rukia.
- Ya...parece ser que yo no veo muchas de las cosas que pasan a mi alrededor dijo el chico, comenzando a enfadarse y al mismo tiempo a sentirse triste por todo aquello.
Rukia le miró perpleja ante la acusación.
- ¡No te comportes como un crío!- le gritó ella
- No hace falta que me grites, bastante mal lo estoy pasando yo como para encima te pongas así ahora conmigo- dijo el pelirrojo exasperado.
Aquella situación era realmente horrible para Renji Abarai. El qué había intentando no encontrarse con la chica y ahora estaba discutiendo con ella.
- Esto,Rukia- le cortó él- si no te importa voy a ir entrando, estoy muy cansado.Ella asintió y vio como se adentraba en el quiosco Urahara. Sintió que las lágrimas se acumulaban en sus ojos,
Le estoy perdiendo... pensó ella tristemente.
Renji entró al establecimiento y ahí estaban Irie e Ichigo hablando, ella apoyada en la pared, con los brazos cruzados, parecía que Ichigo le estaba diciendo algo de vital importancia.
Ella asentía apesadumbrada, Ichigo se giró al ver que Renji había entrado.
-
Renji...tío.. - Lárgate Ichigo antes de que haga una locura
¡Lárgate con ella!.-
Irie se quedo muy quieta en el sitio, debería irse pero sus piernas no la respondían, ver a Renji tan abatido era algo que la superaba.
- ¡Renji, ya vale! ¡ no te comportes como un imbécil!- Dijo al fin Ichigo exasperado, había aguantado mucho tiempo por tener en cuenta los sentimientos de su amigo.
Renji atravesó con la mirada a Kurosaki, apretó fuertemente los puños y los dientes, intentando evitar golpearle pero Irie no creía que aguantaría más tiempo
- Ichigo lárgate.- susurró Irie con los ojos cerrados- Ella te necesita.- dijo aún más bajo para que el pelirrojo no la oyera, pero la oyó.
Ichigo y Renji miraron a la pequeña Kuchiki quién estaba llorando, Ichigo maldijo por lo bajo y corrió al lado de ella, abrázandola y alejandose juntos de ese lugar.
La situación se había vuelto realmente problemática, si a Hônjo Irie le pedían opinión...
Allí estaba él, el hombre del cuál había estado siempre enamorada, de pie y agarrotado por la tensión del momento.
Se podía leer perfectamente en sus ojos, amaba con locura a Rukia Kuchiki.
Renji levantó la cabeza al sentir que Irie le observaba, ambas miradas se cruzaron.
Sus ojos apagados y su mueca derrotista lo decían todo de él en ese momento, casi se podía leer lo que Abarai andaba pensando.
- Es duro, lo sé.- Irie al final se decidió por hablar
Renji no contestó y optó por sentarse frente a la mesa apoyando asi sus brazos sobre ella y ocultando su cabeza entre ellos
- Tienes que superarlo, la estás haciendo dañoRenji levantó la cabeza molesto
-
¿ahora eres especialista en el amor o de qué cojones vas? ¿¡Qué
la estoy haciendo daño!? ¡¡Ella es la que esta felizmente liada
con el hijo de puta de Ichigo, no yo! ¡Yo soy el que no la
tengo! ¡El que sufre cada instante que pasa porque deseo con toda mi
alma estar con ella!
-
Renji... Habeís estado juntos practicamente desde que nacisteis,
sois como hermanos. Vuestra relación es demasiado especial como para
romperla, hazme caso. Superalo y vuelve a ser su hermano, ella
te necesita y ahora más que nunca.-
- ¡Pero yo no quiero ser su hermano, maldita sea!- Furioso golpeó la mesa, un tenso silencio se formó.
- Eres un egoísta de mierda, ella esta destrozada por el daño que te está haciendo y tú solo piensas en ti mismo ¡ piensa en su dolor!.- exclamó ella
Renji se levantó completamente furioso y encaró a la chica
- ¿¡quién coño te crees para darme sermones? ¡No eres nadie! ¡No sabes nada de mí! ¡No vuelvas a meterte en mis asuntos! ¿ me oyes? ¡NUNCA!- gritó ronco de ira
Esas palabras fueron como un jarro de agua fría
- ImbécilY la chica se retiró a su cuarto, Renji quieto y temblando de la furia,del dolor contenido se quedo mirando el pasillo por el cuál había desaparecido la chica.
Hubiera deseado que ella le gritase, le golpease, le insultase. Algo que haria con Hisagi y él necesitaba que lo hiciese con él en ese instante
Sólo de pensarlo sus ganas de hacerla suya aumentaban, necesitaba esa extraña locura de ella, quería hacerla gemir y que le pidiese de rodillas que siguiera
- Joder, estoy enfermo...Pegó un golpe a la pared intentando quitarse esos pervertidos pensamientos de la cabeza y sinceramente, sin pensarlo se encaminó a la habitación de Irie.
Abrió la puerta decidido a cumplir lo que momentos antes soñaba despierto pero vió como ella lloraba amargamente en el hombro de Misuki
Una vez más Renji se sintió un miserable, cansado de todo y asqueado de sí mismo salió del Almacén Urahara para poder pensar con claridad.
OoOoO
