He decidido continuar el fic, ya que apenas le quedan capítulos, y sería una lástima dejarlo incompleto, ¿no os parece?

El último Black también lo renovaré, pero dadme tiempo, de uno en uno. Primero acabaré este, y luego me dedicaré al otro. XDDD

Tachán!!

VACACIONES DE NAVIDAD ADELANTADAS

Hermione se fue a dar un paseo por los terrenos de Hogwarts, recapacitando y pensando sobre quién podría ser el posible futuro asesino de uno de sus mejores amigos.

Tomó aire y suspiró sonoramente. Por muchas vueltas que le daba, no conseguía hallar una respuesta.

-Tendré que hablar con Dumbledore,-se dijo la castaña para sí-.

-Hola Granger,-le dijo una voz conocida a sus espaldas-.

-¡Malfoy!, me has asustado,-dijo con cara de asco-. ¿Por qué no me olvidas y te pierdes?

-Porque tengo algo que hacer,-le confesó el rubio en un susurro-. Tienes que ver algo Granger, no te imaginas lo que he descubierto…, y no sabía a quien contárselo,-le dijo con tono de complicidad-.

-¿A qué te refieres?

-He encontrado…, ven,-dijo tirando de su brazo y arrastrándola hacia el bosque prohibido-.

O-O-O-O-O-O-O-O-O

Unos minutos antes de que eso pasara, Pansy Parkinson sonreía enormemente.

-Lo conseguiré…, me voy a tirar a ese bomboncito suizo. Puede que no sea lo que tenía planeado…, pero menos da una piedra,-dijo mientras sacaba algo de su túnica-. Aquí está, me ha costado tanto conseguirlo, pero al final, es mío. Muajajajajajajajajajaja,-rió como una auténtica psicópata-. Di hola a tu nueva amante, Malfoy.

O-O-O-O-O-O-O-O-O

Hermione apareció por la puerta del gran comedor, (por segunda vez, si, no es que me esté equivocando), y se sentó junto a Harry.

-Hola Potter,-dijo con voz amigable-. ¿Cómo va eso?

-¿Po…, Potter, me has llamado Potter?

-Si bueno, qué más da? Potter, Harry…, al fin y al cabo es lo mismo.

La castaña echó una mirada fugaz a la mesa de Slytherin.

-Cuernos, ¡ya no está!,-dijo con voz quejosa-.

-¿Quién no está dónde?

-Nadie, cosas mías. Hasta luego terroncito,-le dijo a Ron, a la vez que le pellizco el culo-.

Harry y Ron se miraron desconcertados, ¿qué diantre le pasaba a SU Hermione?

Así que Hermione salió de nuevo a los terrenos de Hogwarts, dispuesta a encontrar a quien estaba buscando. Tenía un asunto pendiente y no iba a descansar hasta haberlo conseguido.

-¡Señorita Granger¡,-dijo la profesora Mc Gonagall-. Me sorprende verla por aquí…, ¿acaso no tiene cosas que hacer, sitios y citas a las que acudir, temarios que estudiar?

-Si profesora, yo sólo…

-Pues ve…, ¿a qué estás esperando?

Hermione sonrió nerviosamente, y volvió a internase en el Colegio, pues la profesora Mc Gonagall le ponía los pelos de punta. Miró por una ventana, y no podía creer lo que veían sus ojos.

-Mmmmm, interesante,-dijo mientras sonreía malévolamente-.

Simplemente esperó hasta que la persona en cuestión entró en el Colegio.

-Malfoy…, justamente estaba esperándote.

-¡Aahhh!,-gritó demasiado femeninamente para el gusto de la Gryffindor el rubio-. ¿Granger?, ¿Qué carajo estás haciendo aquí?

-Esperarte, claro esta. Quiero hablar contigo en privado.

-¿Pero, cómo has hecho para…, si yo he…, y tu has…?

-Calla, calla, ven conmigo,-dijo mientras le arrastró hasta una zona oscura del pasillo.

-¿Pero ahora que se supone que estás hacien…?

Pero un beso de agarrate y no te menees cortó las palabras de Draco Malfoy. El chico se quedó completamente extrañado, pero tuvo una extraña sensación, como si Hermione Granger deseara poseerle por completo. La cuestión era, ¿por qué querría hacer tal cosa?

-Para,-dijo el rubio cortando el beso-. ¿Se puede saber como diantre has…?

-¿Qué pasa caramelito?,-le dijo con voz sensual-, ¿no quieres pasar un buen rato?

Draco la miró extrañamente, y decidió volver a intentar probar suerte.

-Claro, ven conmigo,-dijo volviendo a arrastrarla al exterior de los terrenos de Hogwarts-.

-Señor Malfoy,-dijo una extrañamente feliz Mc Gonagall-. ¿Haciendo migas con los compañeros de otras casas? Estupendo,-dijo sonriendo abiertamente-. Ya sabía yo que no era más que cuestión de tiempo, creo que debería contárselo al cabecilla de todos nosotros.

-¿Se refiere al director?,-dijo Hermione metiéndose en la conversación-.

-Por supuesto querida, por supuesto…,-dijo al tiempo que se giraba y entraba en el Colegio-.

-¿Seguimos a lo que vamos?,-le dijo Draco, y viendo que ella afirmó con la cabeza, prácticamente la llevó en volandas al Bosque Prohibido.

-¿Qué hacemos aquí? Aquí no podemos estar…

-En seguida lo re-descubrirás Granger,-dijo al tiempo que con un sonoro "puf" desapareció y con él la castaña que iba prendida de su brazo-.

O-O-O-O-O-O-O-O

Hermione despertó en un lugar frío y oscuro. Miro en derredor y vio unos barrotes de celda.

-Genial, ese capullo estúpido me ha engañado. ¿Cómo seré tan idiota?,-se dijo a si misma en voz alta-.

-Dile a la prisionera que mantenga la boca cerrada si no quiere una buena tanda de Cruciatus.

Hermione se dio cuenta de que ella era la prisionera, y si sus captores hablaban de maldiciones imperdonables, sabía quienes eran ellos: mortífagos.

Y por lo visto, Malfoy también lo era, puesto que la había engañado para llevarla a un lugar del Colegio en el que pudiera desaparecerse. ¿Cómo había sido tan tonta para creer la mentira del rubio? Debió suponer que se trataba de una trampa, pues, ¿acaso le iba a ir a contar a ella cualquier cosa?, ¿no pretendía tener decenas de amigos en Slytherin?, ¿entonces por qué se lo iba a ir a contar a ella, fuera lo que fuera lo que supuestamente había encontrado?

-Tenemos un problema, señora,-escuchó la voz que reconoció como la de Colagusano-.

-¿Un problema?,-aquella voz femenina le era tremendamente conocida, pero no supo quién podría ser-. ¿Qué clase de problema?

-Malfoy junior ha venido con.., con otra prisionera.

-¿Otra más?, ¿se puede saber cuántas niñatas de Hogwarts se dedican a ir leyendo mentes por ahí?

-El problema no es que sea otra, si no que es…, es la misma,-oyó la voz temerosa del esmirro-.

-¿La misma, cómo que la misma? ¡¡Traédmela!!,-gritó autoritariamente la voz-.

Pasó un pequeño rato en que Hermione no oyó ni vio nada, pero entonces:

-Draco, querido. ¿Se puede saber que clase de broma de mal gusto es esta?

-Yo…, yo…, no se que pasó, pensé que se habría escapado, porque la volví a ver otra vez, aunque parecía que no recordara nada. Y cómo tú me dijiste que la habías visto, pues yo…

-Si, la vi, tienes toda la razón del mundo, la cuestión ahora es que aquí hay una que no es de verdad. Alguna de las dos miente, la cuestión es ¿cuál?

Y Hermione se quedó completamente impactada cuando en la misma celda en la que estaba ella, entró una chica completamente igual a si misma.

-¿Quién eres tú?,-dijo la Hermione número 1 con temor-.

-Genial, encima de que no consigo un polvo con ese cabeza hueca, va y me encierra en un apestosa mazmorra con una sangre sucia como tú,-dijo la Hermione número 2 con desdén y asco-.

-¿Qué cabeza hue…?

-Pues Malfoy, por supuesto. Creí que haciéndome pasar por Zabinni te sonsacaría información, pero veo que ni por esas…

Entonces Hermione lo recordó:

Flash back:

-Granger,-dijo una voz que odiaba casi tanto como la de Malfoy-.

-Zabinni…,-contestó la chica mirándole con instintos asesinos-. Si vienes a darme la lata puedes irte por donde viniste No tengo tiempo para sandeces.

-Que va. Yo vengo a hablar contigo de mi amigo.

-¿Te refieres a Malfoy?

-Si. Dime. ¿Son ciertos los rumores que corren por el castillo?,-dijo sentándose de una manera demasiado femenina para el gusto de la Gryffindor-.

Hermione se limitó a mirarle con sospecha.

-¿Y bien…?,-dijo moviendo la mano femeninamente-. Te escucho, querida.

-¿De qué rumores estás hablando, Zabinni?

-Pues de los que dicen que Draco y tú…

-¿No sería más lógico que se lo preguntaras a tu mejor amigo?,-dijo la chica, comenzando a pensar que todo aquello era muy raro-.

-Ya lo hice, pero quiero saber cuál es tu parte de la historia. Ya sabes como es Draco, siempre diciendo que se acostó con esta o con aquella para así poder…, subir su popularidad,-añadió con una sonrisa falsa en sus labios-.

Hermione sentía que ardía por dentro, ¿cómo se le había ocurrido a aquella rata de alcantarilla decir por ahí que ellos dos se habían acostado?

Estaba muy concentrada en sus pensamientos, así que se sobresaltó al escuchar la voz de Pansy Parkinson.

-Ya está, otra rata inmunda que me sigue…,-dijo largándose sin más explicaciones-.

-Lo tomaré como un sí…,-dijo Zabinni mientras cruzaba sus piernas y sacaba una lima, comenzando a usarla con fiereza en sus uñas-. Maldita sangre-sucia…(Aunque esta última parte, ella no la escuchó).

Fin del flash-back.

-¿Entonces eras tú quién…? ¡Eres Pansy Parkinson!

-Qué lista…

-¿Qué has dicho?,-dijo la voz de Draco Malfoy, acercándose a los barrotes de la celda-. ¿Qué es lo que has dicho?

-Me has pillado, lo reconozco,-dijo una de las dos Hermiones-, no soy Granger, tramé todo esto para poder acostarme contigo porque pensé que estabais liados, eso es todo lo que se de esta historia. Vamos Draquín-dijo poniendo un pucherito-, ¿acaso no me reconoces, aunque venga en un envoltorio tan cutre?, soy yo, soy tu Pansy Parkinson…

-Eh, un momento, de eso nada, ¡yo soy Pansy Parkinson!,-dijo la otra Hermione fuera de si-. No intentes cargarme tu muerto, bonita…

-Oh, mierda…, ¿ahora cómo sabré cuál es la auténtica Granger? Si se enteran de esto estaré muerto…

-Malfoy, ¿has traído a una Parkinson cómo prisionera? En que cabeza cabe pedazo de idiota mental. Suéltala inmediatamente,-dijo una voz que la auténtica Hermione no consiguió reconocer-.

-¿Y cómo sabré cuál de las dos es la auténtica Parkinson?

-¿Y yo que sé, acaso me has visto cara de adivina? Tú has creado el problema, y sólo tú podrás resolverlo.

-Bien, traedme a…, a esa,-dijo señalando a una de las dos Hermiones. La chica en sí, sólo consiguió sonreír lujuriosamente-.

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

-Bien, dime quién eres,-decía Draco bastante nervioso a una Hermione que parecía demasiado cómoda para su gusto-.

-Oh, Draquín,-dijo sonriéndole con picardía-. Hazme un favor y cállate por una vez en la vida, vamos, bésame…,-dijo a la vez que se abalanzó sobre el rubio de una forma demasiado salvaje y pasional para el gusto del rubiales-.

-¿Pero qué diantre crees que…?,-pero un beso por parte de Hermione le interrumpió su verborrea inacabable e infinita-. ¿Qué es lo que…?

Pero Hermione, esta Hermione, parecía muy entretenida en descubrir nuevas partes del rubio que nunca antes había tocado.

-Hazme sentir una mujer Draquito,-dijo a la vez que se tumbó en el sofá con los brazos abiertos, dispuesta a acoger al rubio en un abrazo muy especial-.

-Pero yo…, es que…

-Tú ven aquí conmigo, poséeme como nunca has poseído a ninguna mujer en tu vida.

-No me hace falta ver nada más, eres Pansy Parkinson,-escupió el rubio con odio-. Hermione Granger jamás se rebajaría de esa manera, ¿entiendes?, jamás.

Y una mirada de extrañeza y pena se formó en el rostro de esta Hermione.

-¡Scott!, suéltala en Hogwarts, y asegúrate de que entienda que no puede decirle nada a nadie, o su padre se cabreará enormemente con ella.

-Un momento,-se oyó la voz de una mujer en la estancia-. Debemos estar del todo seguros, Draco, así que…, ¡Veritaserum!,-gritó saliendo de su escondite-. Ahora comprobaremos la versión de esta supuesta Parkinson…

O-O-O-O-O-O-O-O

-Bien, bien, por lo visto no era necesaria la poción. Bueno reflejos, si señor, se nota que los has heredado de tu padre, Draco.

-Gracias…,-dijo el rubio sonrojándose visiblemente-, pero creo que deberíamos tener una explicación para que la auténtica Granger esté tanto tiempo fuera.

-Lo se, lo se. Tan impaciente como tu tía, ¿verdad?,-dijo la mujer guiñándole un ojo-. No te preocupes, lo tengo todo planeado…,-y una maquiavélica sonrisa se formo en el rostro de la mujer en cuestión-.

O-O-O-O-O-O-O-O

Una aterrorizada Pansy Parkinson apareció no muy tarde en los terrenos de Hogwarts, el efecto de la poción multijugos ya se había pasado, (gracias a un hechizo que un mortífago le lanzó para acelerar el proceso), y todo el maquillaje estaba emborronado en su cara. Se veían chorretones de color negro que corrían por sus mejillas.

Sabía que si su padre se enteraba de aquello, no le gustaría lo más mínimo, así que se borró al rubio de su mente, y decidió borrar también aquello que ya sabía. Miró al cielo con ojos aún llorosos. La nieve comenzó a caer sobre ella. Las Navidades se acercaban, y aquel sólo era un signo más de que pronto tendría que volver a su casa.

O-O-O-O-O-O-O

Harry se levantó con prisas para ver la lechuza que acababa de llegar.

Queridos Harry y Ron:

Siento haberme ido sin deciros nada, pero mi abuela se ha roto una cadera y mi madre me ha hecho venir a verla, puesto que soy su favorita, y le gustaría que le hiciera unos mimitos.

Espero que no os importe que no me haya despedido, pero viendo que sólo queda una semana de clase, he decidido quedarme con mi abuela. Ya nos veremos después de las vacaciones. Os mantendré informados de todo cuanto ocurra, aunque no creo que pase nada interesante.

Harry, mantenme al corriente de todo cuanto ocurra, yo creo que la cuestión de las voces puede ser un efecto secundario de aquel monstruo. Puede que produjera alucinaciones, o que se yo, porque no he conseguido localizar al dueño de la voz. Siempre he seguido al grupo de personas, y nunca he encontrado a nadie sospechoso.

Vuestra amiga que os quiere:

Hermione Jane Granger

Harry y Ron pensaron que era raro que Hermione desapareciera de aquella manera, pero también sabían que para ella la familia era importante, así que decidieron no tenerlo más en cuenta, y salir a jugar un poco a Quidditch.

O-O-O-O-O

En aquellos mismos momentos, un anciano de pelo blanco como la nieve y ojos azules brillantes, abría una carta que contenía la misma información recibida por Harry y Ron, pero con algún cambio, y mucho más formal, por supuesto.

-Jóvenes, ¿cuándo aprenderán a pedir permisos para estas cosas?,-y sonrió abiertamente, pensando en que por una de sus mejores alumnas, podría hacer una excepción-.

O-O-O-O-O-O-O-O

-Todo marcha, Colagusano, todo marcha. ¿Las cartas han sido enviadas?

-Si señora.

-Perfecto, haz entrar a Draco.

Colagusano salió por la puerta y apenas tardó en volver con el rubio pisándole los talones. El chico tenía semblante preocupado, y unas marcadas ojeras enmarcaban su rostro.

-Draco, Draco, siempre tan preocupado por los problemas de otros. Todo se ha solucionado, no te preocupes. Te conozco desde que naciste, y creo que tenemos suficiente confianza como para que te fíes de mi. Las cartas han sido enviadas, y si mi sexto sentido no me falla, todo irá bien. Ahora queda la segunda parte del plan para neutralizar a esa chica…

-¿Qué segunda parte?,-dijo el rubio tragando saliva-.

-Antes de nada, tomate esta poción, es revitalizante, y te quitará esas ojeras y esa cara de cansancio que portas. ¡Eres un Malfoy, por el amor de Dios, y también un Black!, no puedes ir así por la vida… Bien,-continuó la voz de la mujer-, ahora la segunda parte es la más sencilla. Tú también te ausentarás durante un tiempo del colegio, ¿de acuerdo? Lo hablaré con tus padres, y no creo que tengan problema, al fin y al cabo, es como si fueran mi propia familia,-y rió abiertamente-.

-¿Y por qué he de ausentarme?

-Bueno, alguien tendrá que encargarse de que esa muchacha no nos traiga más problemas, ¿no crees?

-¿Te refieres a…?

-Exactamente, Draco, ella será tu propia prisionera particular. Estarás las 24 horas del día junto a Hermione Granger, y te encargarás de que esté completamente a gusto. Al fin y al cabo, ha de volver después de las vacaciones como si no hubiera ocurrido absolutamente nada. ¿Comprendes? Os hospedareis en mi pisito de Londres.

-¿En mitad de Londres?,-dijo el joven, escandalizado-.

-Por supuesto, no hay mejor sitio para esconderse, que el más insospechado, ¿no te parece?

O-O-O-O-O-O-O

Hermione estaba aterrorizada. No sabía que estaba ocurriendo exactamente, pero tenía una ligera idea, y no le gustaba para nada. Miró los barrotes con aprensión. No le gustaba aquella situación, y mucho menos le gustaba no poder reconocer la voz de aquella mujer, cuando le era tan conocida…, sabía que la había escuchado en algún sitio, pero no sabría decir dónde ni cuando.

De repente escuchó pasos, el sonido de una llave deslizándose en la cerradura, y la puerta de los barrotes que se abría.

-Supongo que habrás intentado aparecerte, Granger,-le dijo Malfoy mirándola con curiosidad. La chica afirmó levemente-. Y habrás comprobado que eso es imposible. Bien, así están las cosas. Tú has escrito un par de cartas muy convincentes, y gracias a tu colaboración te has ganado una semana completa en "Villa Malfoy".

-¿Qué quieres decir exactamente?,-dijo la castaña con temor y desconfianza-.

-Vas a pasar la mejor semana de tu vida, una semana en la que no dejarás de ver mi cara en prácticamente ningún momento…,-dijo con claro tono irónico-. ¡Oh vamos esto es una locura!,-gritó de repente-. Todos sabemos que no la soporto, acabaré matándola antes de que ella intente escapar.

-Unnitum performance!,-sonó una voz de repente, de entre las sombras-. Perfecto. Este hechizo hace que mientras uno de los dos permanezca en el piso, al otro le sea imposible salir.

-¿Y qué pasará si tengo que salir del piso para…?,-empezó a decir Draco-.

-Oh, no tendrás que salir para nada, créeme,-y una sonrisa se adivinó en la oscuridad-. Ahora tocad esto queridos, tocadlo…,-y les pasó una llave a la vez que Draco salió de la mazmorra y llevó en volandas detrás de si-.

O-O-O-O-O-O-O

Todo le dio mil y una vueltas a Hermione, hasta que apareció en un piso muy colorido, con mucha luz, realmente cómodo y aparentemente caro.

-Bienvenida a tus vacaciones adelantadas Granger…,-y un sonido de puerta cerrándose le hizo darse cuenta de que Draco acababa de dar dos vueltas de llave a la puerta-. Ponte cómoda…,-y una malévola sonrisa se formó en el rostro del joven Malfoy-.

FIN DEL CHAP!!!

REVIEWSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!