Erk92: Muchas gracias por tu fiel review ^^ Antes te contesté por privado, pero prefiero dejarlo acá por si alguien tiene dudas similares a las tuyas :P

Respecto a la primera vida de Zelda y Link… Por ahí estoy escribiendo algunas cosas, aunque lamentablemente el tiempo no me alcanza para mucho. Veremos si llega a buen puerto cuando tenga un tercer capítulo =P

Las Zeldas, claro, corresponden a previas encarnaciones. Siempre me he imaginado las antiguas y próximas vidas de Zelda como las de un humano: En distintas condiciones, aunque ella siempre es princesa de Hyrule, y con distintas muertes.

La primera a la que me refiero, muerta por enfermedad, nació en una época de paz. Respecto a la segunda… Secreto si los niños eran de Link o no =P Y la tercera…

Bueno, a ella me referiré en este ficlet ^^

¡Saluditos, gracias por tus ánimos!

Disclaimer: Si TLOZ fuera mío………….. Link sería mío…………. *-* ZOMG

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VII – Traición

No duraría mucho en el mundo, eso lo sabía, pero jamás pensó que su vida acabaría a los 20 años de edad.

Y, mientras luchaba por sostener la barrera del Templo con la fuerza de su alma, pensó que no podía ser de otra manera.

Luchar contra la maldad, contra todo aquello que era pervertido y errado, que conducía a los Humanos a la perdición… Era su camino, la senda que había trazado con los pies desde que aprendió a caminar. Desde antes de nacer, cuando habitaba en el vientre de su pobre madre, supo que la vida de una princesa, si bien le correspondía, no era suya.

En fin, la hija de su hermano mayor asumiría el poder que todas las féminas de la familia real poseían en la sangre, y ella descansaría en paz. La pequeña era muy parecida a ella, hecho que le daba algo de miedo, pero estaba tan apegada a su padre que no haría nada que pudiera conducirla a la muerte. Gracias a las Diosas, no como ella. Tonta princesa Hylian, borracha de poder y deseosa de ser una heroína, testigo de la muerte de su madre a manos de un mago oscuro, condenada desde el nacimiento a ser la portadora de un poder que nunca quiso.

Pero… ¿De qué le servía quejarse y llorar? Sus manos estaban aferradas al altar desde donde solo ella podía conducir el poder que las antiguas piedras guardaban en sí, así que no podía secar las lágrimas rebeldes. Sus dientes apretaban los labios para mantener el flujo de magia, por lo cual sangraban su dolor, así que sus sollozos no servían de nada.

Rogó por la vida de su hermano, el ser que más había amado en su corta vida y con quien sentía la conexión digna de los mellizos, y por la de su sobrina. Se contentó con saber que, en el fondo de toda aquella maldad, el mago que había asesinado a su madre se retorcía de dolor.

Así que abrió los ojos por última vez y buscó la luz solar que entraba a través de los altos ventanales. Esa bendita luz, recuerdo de buenos tiempos que habían muerto cuando Vaati, ciego de avaricia, había acabado con tantas vidas buscando un poder que no residía en Hyrule. Sus latidos se hicieron erráticos y veloces, escuchó la voz de su hermano gritándole para que saliera de allí, pero no hizo caso. Lo amaba tanto que sería capaz de sacrificar su vida, tal como hacía ahora, para que él pudiera vivir en paz… Sabía que él haría lo mismo si no tuviera una pequeña a quien cuidar, así que decidió tomar el sacrificio de los dos y transformarlo en un solo corazón sanguinolento.

¡Basta! ¡Zelda, sal de ahí, maldita sea!

No podía… Por mucho que quisiera correr y abrazarlo, huir, nunca se lo permitiría. Nuevas lágrimas recorrieron sus mejillas al oír el tono lloroso de aquella voz tan amada, pero no soltó el mango de la Espada. Alguna Zelda del pasado la había puesto allí para que cuidara a la familia real y a Hyrule, como había sido el deseo de su dueño, y en torno al arma se había construido el Templo del Tiempo. Tan hermosa y feroz, de filo mortal solo para aquellos que tenían el mal por estandarte, era lo único que podía dañar a Vaati como lo hacía ahora.

No se sorprendió cuando vio al mago de ojos carmesí atravesar la pared como si fuera un velo. Era más poderoso que ella, y menos le llamó la atención que le lanzara una sonora bofetada cuando pudo superar, por instantes, las olas de dolor que le recorrían; aquel golpe la envió lejos de la Espada, su enlace se rompió y el hombre de ojos azules pudo entrar también.

Todo fue demasiado rápido… Había querido evitar que su hermano se manchara las manos con sangre, pero no pudo impedir que corriera hacia Vaati dispuesto a asesinarlo; demasiado débil para reaccionar, solo lo llamó sutilmente como siempre hacía, y el joven reaccionó de inmediato. Entonces tuvo la duda: ¿El hombre que había asesinado a su madre, o la mujer que tanto había querido?

Vaati levantó la mano hacia Zelda, pronto a terminar con lo que había comenzado años atrás, y eso fue suficiente para despertar los instintos asesinos que cualquier ser vivo lleva en su interior. No escuchó ni a su hermana ni al poco raciocinio que le quedaba, solo se lanzó a la espalda del mago.

Sus puños se aplastaron contra la faz del hombre, que por alguna razón no pudo levantar la mano contra él. Cada golpe, cada mancha de sangre que recorría su piel era la venganza por cada Hylian asesinado por el maldito Sheikah traidor. Lo estranguló con lentitud, disfrutando morbosamente del rostro sorprendido del mago… Característico de aquellos que piensan que nunca morirán. Sus ojos carmesí, recordatorio de la sangre derramada, se apagaron poco a poco hasta llegar a la silenciosa muerte.

Solo entonces, cuando escuchó el "crack" de su cuello, cuando vio las manos curvadas y los pies desviados al exterior, se quedó tranquilo. Lo soltó pacíficamente, como si nada hubiera ocurrido, y caminó hacia la quieta mujer.

Intentó tomarla, pero ella rehusó su tacto. Sus ojos celestes estaban extremadamente abiertos y murmuraba incoherencias mientras miraba el cadáver, y el príncipe hizo lo único que le quedaba: La atrajo violentamente a su cuerpo y la abrazó, pidiendo su perdón como cuando eran muy pequeños y la hería con alguna broma estúpida. La sintió relajarse y, junto con eso, una fría brisa que recorrió su espalda…

Cuando terminó, escuchó la risa cristalina de su hermana y la sintió estremecerse en una profunda carcajada. Gutural, sin alegría, algo que no pertenecía a Zelda. Se alejó de ella de un golpe, pero aún así no pudo alejar el horror que lo hizo su presa al ver la piel manchada de azul, las venas marcadas por una sustancia oscura. Los bellos ojos claros, en los que antes podía relajarse, ahora poseían la mirada de aquellos que caen en la maldad.

Zelda…

La figura sonrió cruelmente, y negó antes de levantar la mano siniestra con dificultad. Se estremecía constantemente, pero no parecía incomodarle.

La asesinaste.

Pobre pequeño príncipe, incapaz de reconocer el alma de su hermana…

Lo entendió. Por las Diosas, comprendió todo lo que sucedía. El hecho de que Vaati golpeara a su hermana le había dado acceso al cuerpo físico, y con Zelda tan débil, no había sido difícil entrar en ella como si fuera una hermosa muñeca… Poseerla, expulsar el alma que se deslizó al primer cuerpo que encontró. Asesinar el cuerpo del mago. Asesinar a su hermana.

Entonces enloqueció.

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Nota de la Autora: Bueno, creo que ahora me toca aclarar algunos puntos.

Cuando me refería a "sucumbir a la oscuridad", pensé en una Zelda que moría defendiendo a Hyrule. Pero luego pensé… "¡Oye, puede ser menos literal" ¿Qué tal si "cae"?" Y me tomé "caer" como un "caer en tentación"

La cadena de sucesos fue así: Zelda tuvo un momento de gran debilidad espiritual, lo cual aprovechó Vaati. Así que la golpeó, y con ello produjo también el debilitamiento de su mente. Tal como dice el ficlet, la poseyó y expulsó su alma. Así que, cuando el hermano mató a Vaati, en realidad asesinaba a Zelda. Dios, me pregunto cuándo me puse tan sádica xD

Respecto al hermano… Bueno… Ojos azules, fuerza ligeramente sobrehumana (¡Romper el cuello de un humano con solo las manos…!), muy unido a Zelda… Dejo a criterio quién puede ser =P

Vaati como Sheikah… Bueno, la otra vez me puse a leer en la Zeldapedia esa teoría, que me gustó bastante aunque tiene muchos puntos flacos, y mientras escribía simplemente se dio. Con eso también aclararía, en mi ficlet, la "traición a los Sheikah" de la que se habla en Ocarina of Time. ¿Qué acto es tan horrible como para producir un sisma entre la familia real y quienes los protegen? Creo que el asesinato de uno de sus miembros y alguna otra cosilla es suficiente.

Sí, era la Sabia del Tiempo… Adecué esa teoría a este ficlet porque necesitaba un lugar que proteger xD

Ahora a imprimir un cuento para participar en un concurso. ¡Deséenme suerte! .

Reviews siempre serán leídas y agradecidas oportunamente ^o^

::Hie